miércoles, abril 13

El fútbol es el opio de los pueblos.

"Tengo dos problemas para jugar al fútbol. Uno es la pierna izquierda. El otro es la pierna derecha."
Roberto Fontanarrosa

Ha de ser este clima futbolistico que se respira por todos lados lo que me lleva a escribir este post;  Ya saben: clasificación al mundial sub-17, al sub 20, semifinales de la champion league, cuatro clasicos (Real Madrid vs Barcelona) en menos de un mes etc. Es el tema del momento, quien no pueda hablar de ello se vera relegado a alguna esquina a comentar de otras cosas de menor importancia como literatura, economía o los problemas socio-políticos que atraviesa nuestro país. 

En fin, toda esta fiebre absurda, al menos desde mi punto de vista, ha invadido los medios de comunicación y las conversaciones en los pasillos, los buses y hasta las iglesias. Y vamos, no es que sea un viejo cascarrabias, claro que me gusta el fútbol, disfrutó igual que muchos de correr como loco detrás de un balón, disfruto de ver los juegos de la selección -esos más bien los sufro- y no tengo absolutamente nada en contra de que Juan de los palotes quiera apoyar al Madrid o al Barcelona, llorar por esas derrotas si le da la gana, o convulsionar de alegría si son victorias. En fin, que para gusto los colores y los equipos de fútbol.

Lo que realmente me pone mal y me saca de casillas (después de todo quizá sí sea un viejo cascarrabias) es ver como algunas personas, valiosas personas con talentos y habilidades, con ideas para brindar a la sociedad, con toda la capacidad del mundo para marcar una diferencia viven obsesionados por el asunto. Gritan a los cuatro vientos "Yo soy Culé" y no tienen ni la menor idea de lo que significa la palabrilla, que ni siquiera suena bien,  o llenan sus estados de redes sociales con "Hala Madrid" sin saber, ni querer saber, que significa el famoso "Hala". Consumismo tonto pues, a eso me refiero.

El fútbol es un deporte bueno como cualquier otro siempre y cuando se mantenga en esa categoría de deporte y no se convierta en otra cosa más peligrosa como una obsesión o el centro de una vida. O al menos no perdamos las dimensiones de lo que significa ganar en un juego que no tiene nada que ver con la vida real.
Por ejemplo: Hace unos días la selección de Guatemala clasificó por primera vez a un mundial sub-20 (y de cualquier otra categoría) la fiesta fue como se esperaba y estoy de acuerdo que se celebre, vamos, no es una cosa que sucede todos los días. Sin embargo el enfoque que le dieron los medios y las personas fue desde mi punto de vista un poco absurdo exagerado. Llegaron a decir que aquel pirrico triunfo en una cancha de fútbol era un alivio para la golpeada sociedad de Guatemala. Que era un remanso de paz en medio de todo la violencia, etc. ¿Puede creerlo? sí, yo sé que lo creen. ¿Cómo vamos a decir que ganarle a once muchachos en una cancha de fútbol es brindarle un alivio al país? y es que las cosas en su lugar: como logro deportivo ¡Genial! me quito el sombrero y aplaudo de pie. Pero nada más, es como dijo aquel viejo barbon sobre la religión, aquello de que era el opio de los pueblos, viendo las evidencias podemos aplicarle eso al fútbol. Y Guatemala es solo un ejemplo, hay que ver como al panameño se le olvida el alza de pasaje y todo cada vez que se siente a ver un clásico.

En fin, ustedes no tienen la obligación de estar de acuerdo conmigo. Sin embargo estoy convencido de que si pusiéramos la misma pasión a mejorar Panamá, la misma pasión con que gritamos los goles de equipos que están a miles de kilómetros de distancia y probablemente nunca veamos en persona, si derramáramos las mismas lagrimas por las cosas que van mal y rabiáramos cada vez que vemos una injusticia de la misma forma que lo hacemos cuando el arbitro pita en contra; tendríamos un país diferente o al menos una vida diferente. 

No esta mal ver fútbol, sentir pasión, seguir un equipo, lo malo es usarlo como opio y dejar de hacer lo que TENEMOS que hacer. 

martes, abril 12

Soñar con escribir (no me despierten por favor)

"El escritor, muchas veces, es como un caballo de carreras que ha perdido su jinete y ya no sabe porque está corriendo ni dónde está la meta y, sin embargo, se le exige seguir corriendo aunque no sepa ni hacia dónde ni por qué razón".

Antonio Gala


No es que le importe a nadie, pero igual lo quiero contar.

Hace cinco meses me embarqué en el intento numero veinte mil de escribir un libro. Ya había realizado varios intentos frustrados de modo que soy un experto en esa sensación de sentirse sin rumbo, sin tener idea de que rayos nos depara la próxima página o que voy a hacer con ese personaje que se acaba de colar en el escrito.

Ya sabrán ustedes si lo han intentado, esa sensación de sentirse escribiendo basura. Nada sirve, las doscientas páginas que indica el procesador de texto no son más que mediocres, ¿quién te dijo que podías escribir algo que valiera la pena?, esto no es para ti, etc. Todas esas voces que vienen de algún rincón de la cabeza invitándonos a rendirnos. Muchísimas veces les hice caso. Pero no esta vez.

Ayer después de cinco meses enfrascado en esa historia, que parecía no terminar, escribí las ultimas palabras de lo que es mi primer manuscrito. Me siento como un padre orgulloso. No sé si sera bueno, las voces me siguen gritando que ni lo sueñe,  y apenas esta en esa etapa bruta donde hay que quitar muchas cosas, revisar ortografía, quitar pasajes, añadir aclaraciones, etc, o sea sinceramente sólo tengo el bosquejo de un posible bosquejo. Aun así he llegado hasta donde no podía. Y por ende debía escribir sobre ello.

De paso pude cumplir con mi manda personal y cortarme el cabello. Es una sensación absolutamente nueva haber llegado a puerto con una historia. En una ocasión al asistir a los talleres literarios Ariel Barria comentó que él se daba cuenta cuando un escritor era novato si le decía: -llevo tantas páginas- Llámenme novato (pues lo soy) pero ciento cinco mil palabras  (pues todo empezó con Nanowrimo) y  trescientas setenta y un páginas más tarde puedo decir: he allí mi primer borrador.

Hasta me siento escritor, perdonen la insolencia. Sé que aun falta mucho, y sólo pensarlo a veces me asusta. Aun así para eso estan los sueños ¿no? para perseguirlos. Deseenme suerte.

viernes, abril 8

Lo que me enseñó Forrester

 En estos días finalmente pude ver la película Buscando a Forrester que salió hace varios años. Es una película que, sobre todo, te inspira a querer seguir creando, y más aun, escribiendo si sientes que es algo a lo que has sido llamado. Durante la película el personaje Jamal Wallace, un joven negro en Nueva York. Él es un joven excepcional dado el ambiente en el que se encuentra especialmente porque le gusta escribir, un día descubre a un escritor famoso – Forrester- que vive escondido en un apartamento en el Bronx. 

Forrester reconoce el talento que tiene Wallace y se convierte en su maestro. Lo impulsa a seguir escribiendo y le enseña las herramientas necesarias para convertirse en un buen escritor. En la película el joven Wallace lo invitan a asistir a un colegio privado y se ve el contraste entre el privilegio de pocos y la falta de oportunidad que viven la mayoría. Al ver la película sientrás que Wallace es la persona más afortunada en el mundo, ¡a quién no le gustaría ser descubierto y motivado de esa manera! 

Uno de los elementos de la película que me pareció sumamente interesante era el de la metodología del profesor en la escuela privada. Él se creía el dueño de todo el conocimiento y no veía el potencial en Wallace ni en sus compañeros. Sin embargo, Wallace se atreve a confrontar a este profesor y se mete en problemas por esto. Creo que uno como educador debe tener cuidado de no caer en esa trampa de creer que tiene todas las respuestas, mucho menos ahora que la mayoría de las personas tienen acceso a tanta información en la Internet. El papel del maestro en estos tiempos debe ser ayudar a procesar y aplicar la información de maneras creativas y útiles. 

Al ver esta película me sentí inspirada a seguir escribiendo y a tener cuidado en mi papel como maestra. Espero tener la disciplina de crear y escribir aun cuando me falte inspiración y tener la creatividad de enseñar a pensar y crear aun cuando eso requiere admitir que a veces no tengo todas las respuestas o exija más trabajo de mi parte. En fin, me encantó la película y recomiendo que la vean.

martes, abril 5

Las aventuras de Ophy y Jolie.

"Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer."
Groucho Marx


Mientras escribo ahora mismo un pequeño gatito se revuelve a mi lado e intenta darle caza a mis dedos. A mis pies una pequeña Basset Hound de tres meses duerme tranquilamente como si el frío suelo fuera el lugar más confortable del mundo. 

Jolie y Ophy
Tenemos dos nuevas mascotas en casa. Llegaron casi al mismo tiempo sin que lo planeáramos necesariamente de esa forma. El gatito digamos que lo conseguimos por razones practicas: combatir los desagradables ratones que insisten en reclamar la casa como suya. Aun no hemos podido comprobar su efectividad -por ahora los ratones nos han dado tregua-  aunque casi podría asegurar que por el tamaño y el peso, de darse un combate ratón vs gato en estos momentos, el gato sería devorado. Sin embargo ha sabido ganarse un lugar en la casa con ese aire de suficiencia y esa altanería tan particular de los felinos. 

A la perrita la buscamos por mucho tiempo. Queríamos una Basset Hound pues habíamos leído sobre su carácter y pensábamos que una perra con una constante mirada melancólica nos caería como anillo al dedo. Bueno en realidad queríamos un perrito pero se nos presento una oportunidad indespreciable y pues aquí están con nosotros. Yo decía que quería un perro que se echara a mis pies mientras escribía. Deseo concedido.

La perrita se llama Jolie. No, no es por Angelina, Jolie es un palabra francesa que significa bonita o simpática y a Hannah le pareció la forma indicada de llamar a la nueva compañera de piso. El gato se llama Ophy, (Opi) o por lo menos ese es su apodo, su verdadero nombre es Oppenheimer (¿No les había dicho yo que era un grupie?) Sí, por el periodista no por el padre de la bomba nuclear. 

El punto es que quería escribir sobre ellos pues ustedes ya saben como las mascotas son capaces de adueñarse de nuestros corazones, nuestras cabezas y nuestra paciencia, de modo que estoy seguro habrá muchas cosas que contar al respecto. De modo que quedan presentados Ophy y Jolie.  Escribiría un poco más pero debo darles comida y sacarles a dar un paseo.

sábado, abril 2

Día internacional del libro infantil

Hoy es el día Internacional del Libro Infantil, según el sitio OEPLI cada año desde el año 1967 se ha celebrado el 2 de abril que coincide con la fecha del nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen. El evento es organizado por IBBY y este año el país patrocinador del Día de Libro Infantil es Estonia. El cartel ha sido ilustrado por Jüri Mildeberg y el mensaje con el lema El libro recuerda ha sido escrito por Aino Pervik.

A mi me encanta la literatura infantil, creo que muchas veces me gusta más la literatura infantil que la literatura para adultos.  Lo que me agrada es que la literatura infantil toca temas difíciles pero los explora usando la imaginación y la sinceridad de la niñez.  Creo que a veces la única diferencia entre la literatura infantil y la literatura para adultos es que en la literatura infantil los personajes principales por lo general son niños o jóvenes, pero los buenos libros tocan muchos de los mismos temas y las mismas preguntas en cuanto al bien y el mal aunque recure mucho más a la fantasía que los libros para adultos (no digo que no hay buenos libros de fantasía para adultos).  En honor a este día quiero escribir una lista de mi literatura infantil preferida.  

Mis libros preferidos de literatura infantil fueron escritos por George MacDonald (dos de sus titulos en inglés: The Light Princess & The Princess and the Goblin).  Libros que he vuelto a leer de adulta que sinceramente me han seguido inspirando son Las Cronicas de Narina por C.S. Lewis, The Wind in the Willows por Kenneth Graham, Bridge to Terabithia por Katherine Paterson, y El Principito por Antoine de Saint-Exupéry.  Hay muchos buenos libros de literatura infantil que me encantan y creo que todos deberían leer más literatura infantil porque muchos buenos autores logran explorar temas profundos por medio de historias sencillas y hermosas.  Me gustaría saber cuáles son algunos de sus libros infantiles preferidos.  

viernes, abril 1

Andres Oppenheimer en Panamá: La misma historia.

Si el dinero va delante, todos los caminos se abren.
William Shakespeare

Conocí los escritos de Andres Oppenheimer hace algunos años con un excelente libro como lo es "Cuentos chinos" en el cual habla sobre las razones por las cuales China ha tenido un boom económico mientras Latinoamerica ha quedado rezagada. Su manera de escribir las cosas y las interesantes reflexiones en base a entrevistas hizo que se convirtiera en uno de mis periodistas favoritos.
Para navidad mi suegra me regaló otro de sus libros: "Basta de historias". En resumen el libro era un reto a buscar mejorar la educación en latinoamerica, tomando como ejemplo a Japón, India, Israel, entre otros países que han logrado ponerse a la cabeza en lo que se refiere a educación. Los retos me parecieron pertinentes y el libro definitivamente no tiene desperdicio. Tanto así que voy a dejar de hablar de el para que mejor lo lean,

El asunto es que ayer en el periódico me topé con la excelente noticia que Oppenheimer estará en Panamá para dictar un seminario sobre su libro "Basta de historias". Me alegré, subrayé el email al cual debía escribir mientras me recriminaba a mi mismo: -¿Ya ves Ariel? tú que siempre dices que no hay cosas de este tipo en Panamá. Mira traen a Oppenheimer.- Hasta me imaginé pidiéndole que me firmara un libro -ustedes saben, esto de ser groopie- 

Escribí al correo para saber cual era el precio. Sí, me imagino que ya sabrán por donde va a concluir esta historia. Ciento cincuenta dolares, por un almuerzo y dos horas escuchando a Oppenheimer hablar de un libro que ya leí. No digo que no valga la pena, ni que no me gustaría hacerlo pero ni los tiempos ni mi bolsillo esta para eso. Lo cual me llevo a pensar en la triste realidad. ¿Quién dice que en Panamá no hay opciones de buena educación? ¿Quién dice que no hay actividades culturales (por allí anda Bocelli)? El problema, el abismo insondable es que esas oportunidades están allí precisamente para los que tienen dinero, para los que de una u otra manera tienen una buena educación y un trabajo suficientemente bien remunerado como para darse esos lujos. Los demás, el pueblo, el vulgo, tenemos que limitarnos a ver con la boca abierta y con envidia (de la mala) lo que haríamos si tuviéramos el factor verde. Quiza la idea es que al final son ellos quienes pueden hacer algo por cambiar las cosas. Ya veremos. En fin, esto no es más que un desahogo porque no podre ir a escuchar "Basta de historias" en Panamá porque al final resulto ser la misma historia de siempre. 

martes, marzo 29

Una de zombies, sí de zombies...

Nosotros mismos somos nuestro peor enemigo. Nada puede destruir a la Humanidad, excepto la Humanidad misma.
Pierre Teilhard de Chardin 

A veces no me entiendo. Y a veces me avergüenzo a mi mismo. Ya perdí la cuenta de las veces que he dicho “aquello no me gusta” y luego he tenido que regresar con el rabo entre las patas diciendo: -bueno, nunca lo había probado o no sabía lo que decía. 

Sí, ya debería haber aprendido y morderme la lengua, o los dedos, cada vez que vaya a proferir maldiciones de algún tipo contra algo que apenas conozco. Pero no, ya ven, ¡ soy tan necio! 

Y es que si alguien me hubiera preguntado hace un par de semanas mi opinión sobre “The Walking Dead” (el comic, no la serie) me hubiera partido de la risa y le hubiera dicho: “Me parece una absoluta perdidad de tiempo y una estupidez gastar las horas leyendo esa tontería, habiendo tantas cosas buenas por leer, ¿qué de bueno vas a sacar de ver unos cuantos “muertos vivientes” comerse la cabeza de alguien?” sí, todo eso habría dicho y apenas habría respirado. 

Sin embargo por aquellas cosas de la vida empecé a hojear el primer tomo de la serie. Luego de algunas páginas estaba absolutamente enganchado y condenado a leer hasta el final. Y es que la historia es buena y los dibujos están bien logrados de modo que no hay escape. 

Al final lo que más me sorprendió fue el fuerte mensaje que traían aquellas historias. Es cierto que alguien puede leerlas de largo y apenas darse cuenta que hay un mensaje allí. O gustar de los zombies por cierto gusto morboso por la sangre. Aun así nadie puede negar que, por lo menos esta colección de The Walking Dead, tiene un mensaje. No soy experto en materia zombie de modo que no puedo hablar por el resto. Y aclaro, por aquello de los espíritus susceptibles y las personas influenciables que no estoy recomendando la serie para nada, no digo léanla, o véanla, solo comento mi experiencia. 

El autor, Robert Kirkman, en lugar de afanarse en mostrar el lado morboso y sangriento del asunto se enfoca la reacción del ser humano hacia la catástrofe y concluye, atinadamente, que el mayor peligro para el ser humano no son los zombies o las armas químicas sino el mismo ser humano y su maldad innata. Los personajes en su afan por sobrevivir se destruyen, lastiman y matan unos a otros.

  Podemos hablar nosotros de eso cuando hemos visto como el propio “pueblo” aprovecha para destruir al “pueblo” en la primera oportunidad que se tenga. Podemos decirlo nosotros que hemos quedado boquiabiertos al ver como en Japón no se saqueó, ni hubo desorden en las calles, para nosotros un hecho inaudito. De modo que el mensaje de Kirkman: -El ser humano es peligroso y es capaz de autodestruirse por puro egoísmo.- Esta encriptado en esta rarísima y llamativa serie, no soy fan de los zombies, espero no serlo nunca, pero ayer escuchaba a Hannah hablar sobre el arte y como el arte puede “no gustarnos” pero transmitirnos un mensaje. El artista tiene algo que decir siempre. Bien, si tal es el caso solo quería anotar que el mensaje me ha llegado alto y claro. Y quería compartirlo aquí pues nunca pensé poder reflexionar en medio muertos caminantes y personajes de terror.

viernes, marzo 25

Digamos que estoy pensando.

Somos nuestra memoria, somos ese quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos.
Jorge Luis Borges


Voy a intentar ordenar algunos pensamientos sueltos. Al fin y al cabo esa es la ventaja principal de tener un blog. Digamos que he estado pensando en cuanto a la cultura y el rol que desarrolla en la sociedad panameña, digamos que estoy un poco impactado aun por el reciente viaje a Quito y digamos que no quiero cometer aquel redundante error de ver más verde el pasto de mi vecino sólo porque no es mio. 

Una de las cosas que más me impresiono de mi reciente viaje a Quito fue la cultura que pululaba en la calles como parte de la rutina cotidiana. No quiero decir con eso que todo el lugar estaba lleno de intelectuales, sin embargo había geniales muestras cotidianas de cultura que ya quisiera yo poder encontrarme en Panamá, por ejemplo tuve la oportunidad de ver un pasaje de una obra de teatro callejera, pasear por varios museos y observar pedazos de la historia. 

Ir al Museo de oro del Banco Central de Ecuador, fue impresionante. Miles y miles de años de historia encerrados en aquellas vasijas, collares y adornos hechos de oro. Inclusive pude ver una momia que me hizo estremecer por dos razones: primero es increíble pensar que esos restos que uno ve a través de un cristal una vez fueron una persona con sueños, metas, ideas y ahora es un objeto. Y segundo es bastante asqueroso ver huesos de miles de años con un poco de piel encima; igual una experiencia única. En resumen disfrute de estar en una ciudad con tantos museos para visitar y tanta historia por contar. 

Aún tenía ese sabor a cultura y a “como me gustaría que hubiera algo así en Panamá” etc, cuando me tocó leer ayer en el periódico que han decidido demoler el antiguo edificio de la embajada de Estados Unidos en Panamá para hacer no se que armatoste moderno, cosmopolita y capitalista. Así que la idea que se tenía de hacer museo, etc. Ñagare. Y es que tiene sentido, siendo un país con poquísimos museos, poquísimas librerías y donde cualquiera es nombrado director de instituto nacional de cultura (las minúsculas son a propósito) aun así somos uno de los países con mayor crecimiento económico (al menos en los grandes reportes financieros internacionales) así que ¿De que sirve ver un poco de antigüedades? ¿Ya mencione que carreras como Historia y filosofía están a punto de desaparecer de la ya vergonzosa universidad Nacional? 

Y aclaremos una cosa. Soy muy orgulloso de ser de Panamá y creo que Panamá puede sin embargo a veces me pregunto si realmente quiere. Ya sé que este escrito no hara cosquillas ni diferencias, sin embargo como dije al principio solo quería ordenar mis ideas. Digamos que han quedado ordenadas y digamos que ahora empiezo a hacer otra cosa, más practica por supuesto.

martes, marzo 22

De la muerte, El Kid y Guillermo Ford.

"La muerte llama, uno a uno, a todos los hombres y a las mujeres todas, sin olvidarse de uno solo -¡Dios, qué fatal memoria!-, y los que por ahora vamos librando, saltando de bache en bache como mariposas o gacelas, jamás llegamos a creer que fuera con nosotros, algún día, su cruel designio." Camilo José Cela 

La muerte, como siempre, ronda los alrededores. Independientemente de los credos, las razas, los colores de piel o las ideologías políticas. La muerte es lo único que llega con certeza. Sin embargo la forma en que se afronta, la conclusión final que se saca de una vida puede variar por mucho. 

Esta semana en Panamá pudimos ver los dos extremos. Por un lado moría baleado un cantante de Reguee conocido como “El Kid”. El impacto en las redes sociales fue inmediato, cientos de personas reclamaban con indignación por la muerte de otro buen joven que nunca se metía en problemas, la juventud, nuestra aterradora juventud, perdía otro héroe. Aun así pese a las declaraciones de la madre señalando a su hijo como una persona “no violenta” nos queda como legado sus canciones que decían cosas como: 

“Se mata, se pica, se explota, se entierra 

Hablame claro si quieres empezar la guerra” 



Si eso no es ser violento tendremos que ir redefiniendo cada palabra del diccionario. No creo que la muerte violenta de ninguna persona sea necesaria ni siquiera justa, sin embargo por sus letras y por el estilo de vida que llevaba digamos que era una conclusión lógica. No es el primer cantante de este género que exalta la violencia y muere de esta forma. 

 También falleció Guillermo Ford ; ex jefe de estado de Panamá que deja el legado de haber sido una de las personas que lucho por un Panamá democrático e inclusive estuvo dispuesto a jugarse la propia vida en el proceso. Era político, de modo que no vamos a cometer el error de beatificarlo solo por su muerte. También cometió errores algunos más obvios que otros, pero sobre todo dejara como legado su imagen enfrentándose a la dictadura cubierto de sangre, literalmente, su imagen como una de las personas que lucho por traer la democracia de vuelta este alicaído país. A pesar de que aun hay quienes prefieren vivir en resentimientos antiguos, yo digo que al Cesar lo que es del Cesar. 

Hoy en Panamá se decretó día de duelo nacional y aunque para mucho eso solo significa no ir a trabajar e irse a la playa es bueno reconocer la vida de un hombre que hizo algo por cambiar las circunstancias que lo rodeaban, que no se conformó y que no se cruzó de brazos. Tristemente a nuestra juventud, Ay nuestra juventud, le preocupa más que no habrá quien cante de balaceras y muertes. 

En conclusión la muerte de cualquier persona es igual. El corazón deja de latir. La vida por otro lado es lo que cuenta, en lo que se invierte el tiempo en lo que se ponen las ganas en lo que se canta tanto con los labios como con las acciones. Cuenta aquellas cosas que hicimos mientras respiramos no las que se nos quiera atribuir una vez nos llegue el fatal encuentro. He allí la diferencia. 

miércoles, marzo 16

Un fin de semana en Quito...

Mariqui, Hannah, y Ariel

La semana pasada tuve la oportunidad de viajar a Quito, Ecuador en un viaje del trabajo para ir a una conferencia internacional de maestros (que fue muy buena por cierto y tendré que contar algunas de las cosas que me han dejado pensando de la conferencia) pero en este post quiero contar un poco de la experiencia en Quito.

Basílica del Voto Nacional
Sinceramente yo no sabía casi nada de Ecuador antes de ir.  Cuando llegué, me vino a recoger nuestra amiga Mariqui, y me llevó de una vez a lo que puede ser el sitio turístico más conocido de Ecuador "La Mitad del Mundo".  Fue bueno y fue interesante entrar en el pequeño museo que tienen allí que habla sobre todas las distintas culturas representadas en Ecuador, ¡son un montón!  Empezó a llover y de una vez sentí un frío sorprendente, no tenía idea de que tan frío iba a ser. 


Lo que más me gustó fue la parte Colonial de la ciudad, es tan impresionante que en 1978, Quito fue declarado por la UNESCO "Patrimonio Cultural de la Humanidad".  La vista (cuando no está cubierta en niebla) desde la ciudad es hermosa de los volcanes Pichincha, Antizana, Cotopaxi, y Cayambe.  El día antes de regresar subimos al Pichinca en un teleférico.  Fué divertido porque en la subida tuvimos una vista buenísima de la ciudad aunque cuando llegamos arriba ya estaba totalmente envuelto en nubes y ¡hacía frío!

Hasta la vuelta, Señor
En la parte Colonial de la ciudad que data de la época de la conquista española alrededor del año 1534 se encuentran todo tipo de Iglesias, museos, y restaurantes.  Me encantó el ambiente.  Al caminar por las calles de piedra, sentías que estabas en un lugar lleno de historia e historias.   Entramos en una tienda de libros usados, probamos el helado de paila, vimos un poco de teatro callejero, y comimos en un restaurante buenísimo llamado "Hasta la vuelta, Señor".


Mariqui, Pepe, Hannah y Ariel

Subimos a la torre principal de la Basílica del Voto Nacional del cual se tiene una fantástica vista de la ciudad y las montañas que la rodean.  Algo curioso de la Basílica son las gárgolas que en vez de ser gárgolas tradicionales son reptiles y animales de las islas Galápagos.  Pasamos por la Catedral Metropolitana que quedaba en la misma plaza de la Presidencia aunque no nos alcanzó el tiempo para entrar allí, pudimos entrar y dimos un pequeño tour.   Entramos a la Iglesia de La Compañía que estaba totalmente cubierta en oro por dentro, sumamente hermoso.  Caminamos por la plaza en la que quedaba la Iglesia de San Francisco y aunque no pude entrar me contaron la leyenda de su construcción que involucraba a un constructor que vendió su alma al Diablo para construir el atrio, pero que al final fue rescatado cuando le pidió ayuda a la virgen.


Helado de paila
En fin, Quito me encantó.  Entre los detalles que más me gustaron de Quito eran la abundancia de flores, todos los museos (que por cierto quedé sin visitar la mayoría por falta de tiempo), y los restaurantes con mucha personalidad.  ¡Cuanto me gustaría volver para explorar un poco más!

jueves, marzo 10

Asombrado

Asombro: lo más elevado a que puede llegar el hombre.
Johann Wolfgang Goethe

Escribo desde 35,000 pies de altura. Por lo menos eso es lo que dice el folleto que leí apenas me hube sentado en el asiento y colocado mi cinturón de seguridad. Es la primera vez en varios años que viajo en avión, la sensación me sigue fascinando; la fuerza del despegue, el extraño vuelco que da el estomago al enterarse que no esta pisando tierra firme y, sobre todo,  ver como todas aquellas cosas cotidianas pasan a tener tamaño en escala, pequeñas hormigas viajando en pequeños carros, diminutos seres viviendo en diminutas casas iluminadas por pequeñísimas luces. 

Varias cosas cruzan por mi cabeza mientras despegamos. Primero me doy cuenta que la desidia y el desinterés parecen ser una marca de aquellas personas "super cool" a los cuales ya nada sorprende sentados en sus asientos esperan con fastidio que el avión despegue. Miran hacia el frente con la misma parsimonia que verían llover en Noviembre. ¿Cómo es posible que nos hagamos inmunes a las cosas asombrosas? el ser humano rompiendo las leyes de la gravedad a través un artefacto increíble, el ingenio y la capacidad del hombre para crear. Aun así tarde o temprano nos fastidiamos del asunto. Creo, por ejemplo, que es igual de asombroso desplazarse de un lugar a otro sin mover un musculo, ya sea en avión o en automóvil. Creo que es increíble que podamos hacer viajar nuestras palabras a través de medios como este, la luz eléctrica, el agua que nos llega al solo abrir un grifo, y eso sin hablar de las cosas naturales que cada día deberían maravillarnos. Sin embargo la gente "in" no se sorprende de nada, lo saben y están acostumbrados a todo. Aquel que se sorprenda de cualquier avance tecnológico es un "bárbaro" emergido de las cavernas, aquel, que al igual que yo, mire todo el despegue con la cara pegada a la ventana en definitiva nunca ha viajado o es un pobre ignorante.

Yo mismo he dejado de asombrarme de razones tan grandiosas como tener otro día para vivir, tener una estrella que nos calienta y nos da luz en ciclos regulares y benévolos, y saber que ha pesar de tanta maldad en este mundo todos los días soy testigo de algún acto asombroso de bondad. En fin dejaré de escribir, voy a ver esas diminutas casas donde deben vivir diminutas personas que miraran al cielo y dirán: ¡mira que increible! ¡un avión!

viernes, marzo 4

Un carnaval para reflexionar


Hoy empieza el carnaval en Panamá.  Espero que la gente que vaya a viajar durante este tiempo tenga muchísimo cuidado en todos los sentidos.

El carnaval es una fiesta que siempre me ha parecido muy irónica pues se supone que es la última gran fiesta antes de el tiempo de ayuno y abstinencia de la cuaresma.  Pero creo que se pierde un poco ese sentido en la manera que se celebra aquí.

Lo que sé es que en la ceremonia del día de miércoles de ceniza (el día después de martes de carnaval) tiene un tono totalmente diferente. Siempre se comparte el versículo que dice: "Recuerda que polvo eres, y al polvo volverás." Génesis 3:19.  Creo que nos haría bien recordarlo pues, tanto desenfreno y desperdicio de recursos no es una buena señal de que nos hemos acordado de eso.

Después de recordar que somos polvo, y que al polvo volveremos siempre se nos recuerda esto: "El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio." Marcos 1:15.  ¿No ha pasado suficiente tiempo como para arrepentirnos y vivir con la humildad de nuestra condición como polvo?

A mi me gusta el calendario litúrgico porque me gustan las tradiciones cuando nos ayudan a recordar las cosas que tendemos, como humanos, a olvidar tan fácilmente.  No me gusta cuando se toman y se convierten en algo totalmente ajeno a lo que eran en un principio y pierden todo el significado como el carnaval lo ha hecho.

De todas maneras, espero que todos tengan cuidado este fin de semana y tal vez aprovechen para hacer algo totalmente fuera de la rutina de los carnavales y reflexionen un poco.

jueves, marzo 3

Un evento para abrirte la cabeza

Hoy pasó alguien por Contrapunto y dejó un mensaje preguntando si pudiera hablar un poco sobre un evento que va a occurir en Argentina en mayo.  Me pareció y genial y cuando fuí a la página del evento TEDxJoven@RiodelaPlata lo primero que pensé fue, ¡oye! Me encantaría ir a este evento.  En serio.

Por varias razones.  Primero porque el evento TED en California ha demostrado ser un evento espectacular con discursos y charlas buenísimas.  Algunos chistoso y otros sumamente intelectuales pero todos creativos e inspiradores. Los invitados siempre vienen de una variedad de trasfondos algunos son inventores, otros expertos en tecnología, scientificos, artistas, médicos, fotógrafos, educadores, entre tantas otras profesiones y pasatiemos que inspiran a vivir la vida plenamente y hacer algo por los demás.

Dice que el evento TEDxJoven@RíodelaPlata será el 7 de mayo, en la Ciudad Cultural Konex, en Argentína.  Me parece una idea genial, según dicen será "orientado a jóvenes de 16 a 21 años que quieran aportar, escuchar y difundir ideas que les abran la cabeza, así como participar de charlas y exposiciones y disfrutar de música y arte en vivo."  Fantástico, me encataría participar en este evento y me encantaría que organizaramos un evento de este tipo aquí en Panamá.  Creo que hace falta escuchar y difundir ideas que abran la cabeza de los jóvenes.  Y también que ponga y resalte el valor del pensamiento creativo y el arte como medio creativo para el cambio social

Si estuviera en Argentina (y tuviera entre 16-21 años) me inscribiría de una vez pues en realidad el evento se ve genial.  Lo otro es, como dice el video, si uno tiene algún talento u otra cosa para compartir también pueden participar enviando un video para intentar convertirse en orador/a en el evento ¡qué oportunidad tan genial!

martes, marzo 1

Volviendo a la escuela en Panamá

Hoy vuelven los estudiantes a las escuelas en Panamá y al volver nos hace pensar nuevamente en el problema de la educación en Panamá.  Estuve leyendo sobre un informe del FMI que decía que Panamá tiene uno de los sistemas educativos más ineficientes del mundo.  ¡Del mundo!  En lectura y ciencia, Panamá está por encima solo de Kyrgyzstan, Azerbaijan y Perú.  Esto debería causar una reacción, especialmente para los que trabajan en educación.  ¿Cómo podemos salir adelante y utilizar los recursos que tenemos para poder mejorar la educación en el país?

Pensando en eso hoy, creo que una de las maneras principales es consiguiendo que los educadores crean en la necesidad de mejorar y cambiar.  Obviamente es un trabajo en equipo entre familias, administradores, lideres políticos, y educadores pero... los que tienen el mayor impacto directo en los estudiante son los educadores.  Tenemos que descubrir qué es lo que incentivaría a los educadores de nuestro país a intentar nuevos métodos, a experimentar con otras alternativas y también qué incentivaría a otras personas nuevas y más jóvenes a entrar en la profesión educativa para tener educadores nuevos con mentes frescas que entiendan un poco más de cómo funciona el mundo actual que está ligada por el internet y movilizada por la tecnología.

Ese es un reto enorme porque los administradores y los lideres políticos tienen que descubrir cual es la combinación perfecta entre incentivos financieros y preparación académica que se le tiene que proveer a los maestros para que ellos se sientan motivados a cambiar lo que se está haciendo.  Las expectativas tienen que ser altas y no nos deberíamos dar por vencidos hasta que todos los estudiantes hayan logrado las metas que tenemos para ellos en todas las áreas académicas.

No deberíamos permitir que nuestros niños terminen la primaria sin saber leer, y más que eso, no deberíamos dejar que los estudiante terminen la primaria sin poder leer con comprensión.  No deberíamos permitir que nuestros estudiantes se gradúen de la secundaria con la capacidad de deletrear palabras o producir sonidos y no poder entender razonamientos y crear criterios propios.  Este es un reto enorme pero tenemos que encontrar la manera de hacerlo, es absolutamente esencial para el futuro de nuestro país.

La minería y la libertad de expresión

Hoy en camino al trabajo estuve comentando con una amiga algunos de los incidentes que están ocurriendo en Panamá y al comentarlo con ella me siento más indignada.  Una señal de y una necesidad para un país democrático es la habilidad y el permiso de expresar opiniones sin persecución.  El gobierno no debe tener el poder de condenar a una persona sencillamente porque digan algo que no les guste.  También es señal de bienestar que los lideres tomen en cuenta las necesidades del país y no tomen decisiones solamente para sacar provecho.

Estuve leyendo algunos artículos de opinión sobre la situación que se está desarrollando en el país ahora mismo por el tema de la minería y me parecieron interesantes. Tony Henríquez en su artículo "De minería y finanza depredadora" lo tomó por el lado de explicar la situación del punto de vista ambiental:
"La minería a cielo abierto es una actividad industrial de alto impacto ambiental y cultural; es insostenible por definición, en la medida en que la explotación del recurso supone su agotamiento. Devasta la superficie, modifica severamente la morfología del terreno, apila y deja al descubierto grandes cantidades de material estéril, produce la destrucción de áreas cultivadas y de otros patrimonios superficiales, puede alterar cursos de aguas y formar grandes lagunas para el material descartado. Además, transforma radicalmente el entorno, perdiéndose la posible atracción escénica. 
Con tantas riquezas que dan y van a dar el Canal y el turismo (ambas actividades sostenibles) y por el tamaño de nuestro territorio, este país no debería incursionar en la minería si de verdad queremos conservar lo que tenemos."
En el artículo "La tierra es de todos" Roberto Quintero vuelve la mirada a cómo la reacción del gobierno ante las protestas demuestra un mal mucho más profundo y peligroso que el de la destrucción ambiental (que es peligrosa por su propia cuenta) que es la represión de la libre expresión de ideas:
"Protestar, manifestarse y opinar sobre el futuro de nuestra patria no es un crimen. Quienes se oponen a la minería no son enemigos a los que hay que hacerles la guerra, son panameños que entienden su responsabilidad en la construcción de un país y salen a las calles para hacer valer su opinión. ¿Los van a escuchar? Son nuestros hermanos y defienden esta tierra, sin importar si son chiricanos, veragüenses, indígenas ngäbe buglé o kunas, españoles o argentinos. 
Tampoco cierran las calles patrocinados por ningún partido político ni influenciado por extranjeros, basta de inventar fábulas para tapar las irresponsabilidades. La violencia que estamos viviendo hoy es el resultado de un gobierno autoritario que solo piensa con el bolsillo y no nos toma en cuenta a la hora de decidir el futuro de Panamá. Salgan de esa burbuja inflada de arrogancia y siéntense a pactar y dialogar por el bien de todos. Panamá se los agradecerá."
Estuve leyendo el resumen que publicó El Panamá America del Informe de SIP sobre situación de prensa en Panamá. El artículo empieza con la triste noticia que "En el último semestre la libertad de prensa se vio amenazada por acciones de instituciones del gobierno del presidente Ricardo Martinelli, así como del Órgano Judicial y el Ministerio Público." Luego, el artículo mencionó cada una de las "amenazas": la sentencia a la Corporación La Prensa por "daño moral", la detención del fotógrafo Mauricio Valenzuela, la detención por 19 días del periodista Carlos J. Nuñez, la retención en julio del año pasado del periodista Paco Gómez Nadal, la obstrucción por parte de la Policía Nacional de la cobertura de los disturbios en Changuinola, la citación de los periodistas Santiago Cumbrera y Álvaro Alvarado para pedirles que divulgaran sus fuentes de información, la condena de la directora de noticias de TVN Canal 2 Sabrina Bacal y el periodista Justino González y más tarde otra condena al periodista Rafael Antonio Ruiz, la detención del periodista José Oterno, y la lista sigue. Sigue hasta el día de ayer cuando el gobierno decidió deportar al periodista Paco Gomez Nadal por su participación en el tema de las minas.

¿Cuál será el futuro de un país con lideres que no pueden recibir ningún tipo de oposición o crítica?

lunes, febrero 28

¿Qué hacemos?

"Rogelio Montezuma, presidente de la Coordinadora por la Defensa de los Recursos Naturales y el Derecho del Pueblo Ngäbe Buglé y Campesinos, informó que hoy se reunirán para evaluar el tema de la repatriación del periodista Paco Gómez Nadal." La Prensa

Me parece que es sumamente interesante lo que está sucediendo en Panamá ahora mismo. No me gusta para nada que el gobierno decida empiece a expulsar a gente así como Paco Gomez Nadal. Decir que iban (pero nunca lo hicieron) a participar en actos violentos es ridículo y pues, parece que el gobierno quiere sencillamente sacar a las personas que estén dispuestos a decir verdades o por lo menos expresar sus opiniones. No es que uno estuviera siempre de acuerdo con Nadal pero, tampoco es que él estuviera violando alguna ley de libre expresión.  

¿Existe una ley que dice que uno no debe criticar lo que se está haciendo mal en el país?  Tal vez no pero parece que sí, y estamos en problemas.  Y lo peor de todo es que uno no puede hacer nada para mejorar la situación.

Hasta luego Paco Gomez Nadal

La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír. George Orwell

No sé ni que adjetivo utilizar. Todos o son muy fuertes o muy limitados y ninguno parece encajar a la perfección en lo que estoy pensando y sintiendo en estos momentos. En más de una ocasión he plasmado aquí mi temor con el rumbo que lleva Panamá. He escrito al respecto en al menos tres entradas.  Esta de más decir que no soy político ni experto en leyes o economía, digamos que soy un ciudadano promedio. Sin embargo leo, observo, me sorprendo y me quedo boquiabierto ante las cosas que están pasando en Panamá.

Hoy por ejemplo han expulsado del país a Paco Gomez Nadal, de quien también he escrito en alguna ocasión,  o más bien lo han repatriado, no vaya a ser que alguno se ofenda por no decir las cosas de la forma "políticamente correcta" el delito ha sido según el gobierno "incitar a la violencia" eso sí, no se da ningún detalle, ni explican como fue que "motivo la violencia". Hay que resaltar que no es la primera vez que el gobierno intenta deshacerse del español, ya lo habían intentado en otra ocasión por lo menos,  sin éxito.

¿La verdadera razón? es un periodista asertivo, sin pelos en la lengua y con la pluma muy afilada. Tiene capacidad para escribir y ser irónico al mismo tiempo que invita a la reflexión. Y en vez de replegarse y hablar sobre como es que "vamos bien" empezó a señalar los cayos, las heridas, las costras y las llagas supurantes de nuestro maltrecho país. Al gobierno esto le pareció inoportuno, molesto y buscó y buscó la forma de librarse del periodista hasta que al fin echando mano a un rebuscado articulo de la constitución lo expulsan, perdón, lo repatrian por incitar a la violencia. Tenía una columna semanal en la prensa y también de vez en cuando soltaba sus misivas desde su blog http://www.elmalcontento.blogspot.com/

Asco, frustración, impotencia, un enorme deseo de cambiar las cosas, deseos de llorar por el Panamá que hemos perdido y nunca vamos a recuperar. Todo eso siento. ¿Qué nos espera si los que dicen la verdad son expulsados, perdón, repatriados? ¿Qué nos espera si el gobernante de turno no esta dispuesto a oír sus errores? ¿qué nos espera si el pueblo se dedica a ver o a aplaudir como foca todos los desaciertos?
Quisiera hacer algo, no sé qué, sólo puedo escribir en este blog y soltarlo como una botella al mar, ojala y llegue a buenas manos. 

Escribir historias y Escribir la historia.

"En una revolución, como en una novela, la parte más difícil de inventar es el final." Alexis Tocqueville

Volver a escribir es más difícil de lo que parece. Pero más difícil es terminar de escribir. En realidad pese a mi ausencia del blog he estado enfrascado en la escritura al menos todo el último mes. Como Hannah escribió en la entrada anterior están pasando muchas cosas en el mundo, en Panamá, aquí mismo a la vuelta de la esquina, sin embargo todas las palabras se han quedado en la cabeza. Quizá sea bueno después de todo guardar silencio cuando uno no entiende del todo las cosas que están sucediendo.

Yo he estado inmerso en la escritura de una historia que ya acumula trescientas páginas y ochenta y cinco mil palabras pero no le vislumbro muy bien como va a acabar todo el asunto. Hoy vence el plazo que yo mismo me impuse, sin embargo debo admitir que no lo voy a conseguir y eso que he hecho de todo para chantajearme, por ejemplo prometí no cortarme el cabello hasta dar el último "tecladazo" y al paso que voy acabare pareciéndome al tío cosa. Aun así avanzo y eso suele hacerme sonreír de vez en cuando. 

De modo que mientras el mundo mismo reescribe su historia, yo intento terminar otra. Espero que el mundo tenga ideas más originales que las mías y no acabe matando a todos sus personajes. Espero que todo este boom en el medio oriente no quede como una ola pasajera sino que traiga cambios verdaderos para los países que lo esta sufriendo. Leía por allí en una frase que la parte más difícil de las revoluciones y de las novelas es el final. ¿Y ahora que hacemos? derrocamos al tirano, acabamos con los corruptos y ¿Ahora qué? Estoy empezando a entender cuando difícil es ponerle fin a un escrito -digamos que lo mio aun no llega a novela- y sólo puedo imaginar la magnitud de decisiones que deben tomar estos pueblo que han decidido tomar la libertad en sus manos.  

 Pediría democracia, pero a pesar de toda la buena campaña que se le hace, nuestros países son testigos de que la democracia no es más que una mona vestida de seda, de modo que no les deseo democracia sino buenos gobiernos; vengan en el estuche que vengan. Les deseo una mente reflexiva que tome decisiones en base al futuro y no solamente al deseo del momento. Les deseo un pueblo dispuesto a alzar la voz y un gobernante dispuesto a inclinar el oído. Les deseo sobre todo un buen desenlace, pues la caída de los Mubarak y los Gadafi apenas marca el inicio de una serie de decisiones trascendentales. La historia que se escribe cada a día y que llega al final precisamente hacía el que decidimos ir aun sin darnos cuenta.

Viéndolo bien esto de escribir una historia es una de las cosas sencillas de este mundo. 



domingo, febrero 27

Pausar, observar, y reflexionar

Estuve escuchando las canciones de Pedro Guerra y cuando el canta los poemas de Ángel González les da una vida propia.  Cuando leo la poesía de Ángel González me quedo inspirada y con ganas de ser poeta, así como dice la canción de Jarabe de Palo.

Es que he estado pensando en mi vida y lo que está sucediendo a mi alrededor.  Es un momento histórico el que estamos viviendo con todos los camibos en el medio oriente, con las protestas aquí en Panamá, entre otras cosas. Todo eso y yo he estado atrapada en un silencio de escritura.  Se debe en parte al cansancio.    (Creo que algo está mal en el mundo cuando vivimos con un cansancio tan grande.  No me agrada y no sé que hacer al respecto.)  

De todas maneras, hoy fué como un despertar pensar (en parte porque no quería preparar las lecciones para la semana), ¿por qué estoy tan callada?  Por lo menos tengo que reflexionar un poco pues esto quedará plasmado en libros de historia, es un momento tan importante en la historia del mundo.

¿Qué hacer con la historia y el papel que jugamos en ella?  No sé.  Lo que si sé es que no quiero que pase todo sin que yo lo haya observado, que lo haya notado.  Lo que me gusta de la escritura es que te obliga a pausar, a observar y reflexionar.

Da la cara

Tu nombre da valor a las cosas que dices.  En serio, no tiene que ser un nombre conocido, sencillamente un nombre que dice que una persona se está comunicando.  Un nombre implica pensamiento y humanidad.

Hace un tiempo leía a un experto en comunicaciones en-linea, una persona que mantiene un blog con miles de miles de visitas a diario y me pareció interesante cuando dijo que tu credibilidad está ligada en gran manera a si escribes de forma anónima o si estás dispuesto dar la cara (o tu nombre) por lo piensas.

Básicamente dijo que es mejor que des la cara por una idea que ser anónimo por cualquier idea, es difícil que te importe lo que diga "anónimo".  Y desde que leí eso he empezado a observar como reacciono ante el anonimato en el internet.  Si alguien tiene algo muy bueno que decir y lo dice de una manera elocuente tal vez lo leería y respetaría a pesar de que no firme su nombre.  

Sin embargo, si la persona sólo tiene una critica y no está dispuesta a poner su nombre, no es tan interesante como la critica que viene de la persona que está dispuesta a firmar su nombre.

Es extraño el poder de un nombre.

viernes, febrero 18

750 palabras

Hay momentos en la vida que te hacen pausar y reflexionar sobre por qué estás haciendo las cosas como las estás haciendo.  A veces son situaciones significativas y a veces son solo momentos en las que intercambias la mirada con alguien.  En estos días, he estado pensando en cuanto a la amistad, el trabajo, y lo que me hace sentir que estoy viviendo plenamente mi vida y descubrí que una de las cosas que siempre hace falta en mi vida es la escritura.  Hace dos días mis estudiantes estaban compartiendo algo que habían escrito y uno me dijo --pero Ud. no ha compartido nada que ha escrito hace tiempo.  Y era verdad.  ¿Cómo voy a enseñarles a escribir si yo no estoy escribiendo también?

El punto es que me siento avergonzada por mi ausencia aquí.  Nos iba tan bien, nos habíamos dedicado a escribir aquí todos los días por tanto tiempo que pensé que iba a ser un habito difícil de dejar y resulta que no fue tan difícil.  Lo que sí ha resultado difícil es re-tomar este habito.  Algo que me ha estado ayudando es un sitio súper para aquellos que necesitan un poco de incentivo para escribir.  Se llama 750words.com y es genial porque la idea es que vas a escribir 750 palabras todos los días.  Lo bueno es que es algo privado, nadie va a estar leyendo esas 750 palabras (que pueden resultar siendo muy malas) y el sitio te da premios por escribir.  Digamos empiezan con lo sencillo... tres días seguidos te dan un premio, diez días, un premio, etc.  Y la verdad es que aunque es sencillo, te incentiva a querer escribir más.  

Yo empecé a escribir al inicio de febrero y aun no había vuelto a publicar algo en este blog pero, me dí cuenta que era refrescante tener la oportunidad de escribir sin tener miedo de que alguien lo leyera o me juzgara por lo que escribiera allí.  También me dí cuenta que tenía muchas ideas en la cabeza que tenía que sacar y más de 15 días después creo que ya estoy lista para compartir algunas de mis ideas nuevamente.  No sé, espero que sea cierto esta vez y que el polvo que esta por aquí lo podamos empezar a limpiar.

jueves, enero 13

Desempolvar el blog y algunos temores.

Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza.
Antonio Machado


Contrapunto esta empolvado. Las telarañas se han colgado alegremente de la última entrada y podría jurar que hasta vi una cucaracha escurrirse entre las letras del último post. No creo que nadie realmente nos eche de menos, aunque me gustaría que fuera de esa forma. Sin embargo siempre es valido hacer la aclaración de que el último mes ha sido un mes de vivir, de tener experiencias, de pensar y de acumular muchísimas vivencias para plasmar en estas páginas. Cómo bien decía el último post, nos hemos dedicado a vivir para tener algo de lo que escribir. 
El problema ahora es que las ideas se arremolinan y pelean por salir. Cómo ustedes sabrán suelen ser desordenadas egoístas e impertinentes así que he decidido empezar a dejarlas salir de a poco, en filita y a pesar de eso estoy seguro que esta entrada parecerá un desorden sin pies ni cabeza, sabrán ustedes disculparme y tenerme paciencia. 

Me molesta la forma en que algunas personas se creen mejores que otras y señalan con desprecio al que no cree a pie de puntillas igual que ellos. Creo que hay que tener convicciones, creo que en el debate y en mantener puntos firmes. Pero no creo en el menosprecio y en el rechazo de una persona por el simple hecho de pensar diferente en asuntos de los cuales también podemos estar equivocados. 

Lo más triste es que estas personas pronto se cuelgan títulos como "cristianos" o "seguidores de Jesús" y acaban pisoteando el nombre más precioso y convirtiendo el mensaje de amor en un mensaje de odio donde lo más importante es cualquier cosa menos lo realmente importante.

Tengo miedo de ser como ellos, tengo miedo de dejar de verme como soy: un ser imperfecto amado y rescatado por gracia. Y empezar a creerme que compré la verdad, que he sido llamado a menospreciar a burlarme a maldecir.

¡Oh Dios! Recuerdame cada día quien soy.

Ariel

lunes, diciembre 20

Vive la poesía

Salvador Medina en el Taller Literario
Para escribir hay que practicar y sin duda es sumamente importante escribir bastante. Sin embargo, es igual de importante vivir porque si no has aprendido a ver, sentir, y escuchar no tendrás nada que decir a la hora de escribir. Recordar eso me hace sentir mejor por que han pasado más de dos semanas desde que dije con una convicción monumental que iba a escribir con más regularidad. 

¡Qué ironía! Era mi sincera intención de escribir más pero, la vida me cayó encima. El final del bimestre, exámenes, calificaciones, etc. no escribí ni una sola palabra que no fuera un comentario en un examen. Me estaba sintiendo culpable por lo mismo hasta el sábado cuando logramos llegar (después de dos semanas de intentos fallidos) al taller literario con Salvador Medina

La verdad es que iba un poco apenada por faltar dos semanas (por lo de la lluvia, el tráfico en diciembre y el colapso de la vía en el puente) y por eso nos perdimos los talleres de Carlos Fong.  Me sentí muy decepcionada porque me interesaba muchísimo saber que iba a compartir con nosotros sobre el género del ensayo. 

También iba un poco aprehensiva porque sabía que se iba a hablar sobre la poesía y nunca he sentido que la poesía es mi género. Tenía miedo de que nos pusieran a escribir algún poema allí mismo, produciendo alguna vulgaridad de verso espontaneo. Yo disfruto de leer poesía, pero siempre creí que es atreverse a mucho decir que uno es poeta. Para mi grán sorpresa el último taller resultó ser uno de los que me ha dejado más inspirada a seguir escribiendo. 

Salvador empezó diciendo que él no cree en los talleres de poesía y terminó explicando que para empezar a soñar en la efímera posibilidad de escribir versos que tengan la dicha de que la poesía los habite lo más importante es vivir. Vivir y sentir la vida, estar presente a ella, y ser observante en todos los momentos desde los más cotidianos hasta los más exaltados. También nos dijo que para escribir poesía hay que leer más poesía de lo que se escribe. Leer los buenos que puedan enseñarte el arte de escribir para transcender. Así que me siento inspirada. Así que estoy escribiendo, leyendo, pero sobre todo viviendo.

20 de Diciembre 1989: Prohibido recordar (sin reflexionar)

Jamas hubo una guerra buena o una paz mala.
Benjamin Franklin

Tendría yo cinco años y muy poca idea de lo que estaba ocurriendo en el mundo. Ese año había entrado a la escuela y me encontraba perceptiblemente decepcionado porque ese templo del saber el cual debía darme las llaves de la lectura y la escritura se había limitado a darme unas cuantas tontas tareas de rellenar frutas con bolitas de papel crespón o hacer círculos infinitamente aburridos. De modo que no es mi culpa si por aquel entonces no entendí nada de lo que estaba ocurriendo, si mi mente, que ya empezaba a mostrar signos del lavado cerebral escolar, no pudo percibir la magnitud de los hechos que se desarrollaban en todo el país. 

La invasión de Estados Unidos a Panamá ocurrió hace veintiún años. Los recuerdos que tengo al respecto son confusos, recuerdo aviones volando bajo, recuerdo tanquetas y soldados desfilar frente a la casa, recuerdo bolsas de comida para soldados las cuales eran divertidísimas pues nunca se sabía que tendrían adentro y recuerdo también la captura del “hombre fuerte de Panamá” un pobre tipo cansado y ojeroso que de fuerte no tenía nada. Recuerdo la indignación de algunos nacionalistas y el júbilo de otros. 

La verdad mucho de lo que he entendido con respecto a la invasión ha sido en retrospectiva. Muy a mi pesar nunca fui un niño genio y los mecanismos de la invasión y las razones por las cuales se llevo a cabo escapaba completamente de mi mente donde todas las personas se dividían en malos y buenos. Hoy sigo sin ser genio pero he podido entender que la invasión a Panamá es uno de esos hechos demasiado complejos como para tomar una postura inamovible. 

Mi parte nacionalista brinca indignada ante la idea de justificar la invasión, pero mi parte práctica y realista debe admitir que la invasión o alguna otra cosa grande debía ocurrir para encarrilar nuestro desenfrenado país. Imposible justificar las miles de muertes, aun no hay una cifra exacta y probablemente nunca la habrá de cuantos civiles murieron, imposibles justificar el abuso de poder y la destrucción para capturar a un hombre. Sin embargo tampoco se pueden justificar las muertes causadas por la dictadura o el abuso de poder por parte de Noriega. 

Y es allí donde uno debe poner un alto y más que intentar decidir si lo que ocurrió fue bueno o malo, si debió o no ser, tomar notas de las lecciones, apuntar, señalar, recordar e intentar que no vuelva a suceder. Que el poder corrompe que debemos pensar y no solamente dejarnos llevar los jingles bonitos durante la campaña o las gorritas que se regalan. Recordar que la democracia que vivimos, a pesar de lo maltrecha y herida que esta, no es producto de la casualidad sino que fue pagada a precio de vida y sangres de miles de panameños, por eso, por ellos debemos recordar el 20 de diciembre, por eso, por ellos la hora de ejercer el voto debe ser a conciencia, por eso por ellos es que está prohibido olvidar. Por eso, por ellos más que una fecha para despotricar contra los Estados Unidos, contra Noriega o contra quien sea es una fecha para recordar con solemnidad e intentar por todos los medios que nunca más vuelva a pasar.

sábado, diciembre 4

Un día que no fue como lo habíamos planeado

Panamá City
(Flikr: Marc Serarols)

Hoy tuvimos un día extraño, casi nada fue como lo habíamos planeado. Es diciembre en Panamá y todo parece volverse loquito. El día empezó bien, soleado, bonito, limpiamos la casa un rato…cosa que a mí me pone muy contenta. De repente, empezaron a salir mal las cosas. 

Lo peor fue cuando descubrí el celular de Ariel en la lavadora, bien lavadito. Después, estábamos listos para salir a los Talleres Literarios, cuando no encontraba las copias que había hecho para el taller. Todo eso me puso de mal humor, había imprimido las páginas ayer porque en la casa no tenemos impresora ahora mismo, y no los traje a casa. 

Decidimos salir de todas maneras, esperando que llegáramos rápido a la terminal. Cuando salimos de la casa Ariel me empezó a recordar todas las cosas buenas de la vida y además estaba haciendo un día hermoso, el cielo azul y sin lluvia. Se me levantaron los ánimos y al llegar a la terminal nos dimos cuenta que tal vez al final no íbamos a poder llegar a los Talleres Literarios. De todas maneras, fuimos a imprimir los documentos otra vez y salimos en búsqueda de un taxi que nos llevara al Parque Omar. 

Encontrar un taxi que te lleve a cualquier lugar en Panamá es casi imposible. Si no vas a un lugar que quede cerquita los taxis no quieren ir. Y parece que más ahora en diciembre cuando todo se ha vuelto loquito en Panamá. Intentamos con cinco taxis distintos y como ya íbamos súper tarde, decidimos que tendríamos que regresar a casa, sin haber logrado nuestra meta de ir al taller que iba a dictar Carlos Fong. Me parecía que iba a ser muy bueno, pero tendrá que ser para la próxima. 

Después de regresar temprano a casa, hemos disfrutado de un sábado relajado. En Panamá las cosas están locas pero, nosotros estamos felices y disfrutando de la tranquilidad de un día que no fue como lo habíamos planeado. 

viernes, diciembre 3

Uno debe escribir lo que tiene que escribir

En estas últimas semanas he estado reflexionando en lo que hablamos en los últimos dos talleres literarios con Ariel Barría. En el primer taller él nos habló sobre Los problemas más comunes al escribir una novela y al inicio habló de las razones por las cuales uno pensaría en escribir una novela.  Nos dijo que uno viene marcado por ciertas experiencias y “uno debe escribir lo que tiene que escribir”. Tal vez eso es lo que me pasa ahora mismo. Estoy escribiendo porque algo me dice que tengo que hacerlo. 

En los dos talleres que nos dio Ariel Barría cubrimos mucho camino. Hablamos de errores gramaticales, las fallas más comunes en el uso del lenguaje literario, las fallas en la estructura de la novela y sus elementos como espacio, tiempo, personajes, y dialogo entre otros temas. Después de todo eso y mis fallidos intentos a escribir 50,000 palabras en un mes, a ratos he dudado de mi llamado a la escritura y me siento muy conciente de que mis compañeros o instructores del taller literario pasen por aquí para leer lo que estoy escribiendo.

Por eso he estado pensando en el tema de la escritura y qué papel ha de tener en mi vida. Me encanta escribir, y resulta que es casi una necesidad. Si paso mucho tiempo sin expresar mis ideas por escrito, empiezo a sentirme rara y no encuentro remedio hasta que me siento a escribir. Eso no me hace automáticamente en escritora, lo sé, pero sí demuestra una cierta inclinación a ese arte como mi medio de escape creativo. 

A veces quisiera que mi medio para el desahogo fuera la música o la pintura pues, la escritura tiene la tendencia a liberar y atrapar al mismo tiempo --aunque tal vez todas las expresiones artísticas tienen ese poder sobre las personas. (De todas maneras, estoy explorando mis posibilidades en el baile o la fotografía por si alguien me quiere dar clases, como posibles opciones alternas si la escritura me deja libre en algún momento.) Pero por ahora, atrapada como estoy, me vuelvo a comprometer (como tengo que hacer cada cuantas semanas) a escribir regularmente e intentar desarrollar este arte que a pocos les viene de forma instantánea.

Hoy es 33 de Noviembre del 2010

Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes. 
-Khalil Gibran

Ya debería haber pasado la lluvia. Un sol brillante pero no excesivamente caluroso debería iluminarnos desde el cielo y la fresca brisa proveniente del mar debería darnos el mejor clima que se puede disfrutar en Panamá, el de  Diciembre. Sin embargo para todos los efectos Diciembre aun no empieza y mantenemos este clima desagradable donde el sol no brilla (¿sera verdad aquello de que es aristocrático?) y la lluvia es la eterna compañera, mañana, tarde y noche. Con decir que hasta frío se puede sentir en Panamá y trocar los ventiladores por frazadas.

Yo no sé quien tiene la culpa. Unos dicen que el calentamiento global, sin embargo esa teoría nunca me ha convencido menos después de escuchar el discurso del señor Gore. Otros señalan que la culpa es del departamento de repartición de meses, probablemente se han contagiado de la corrupción y han vendido nuestro mes de diciembre a algún país con más riquezas o mejores ventajas para sus intereses, a cambio nos han dejado un noviembre extendido y húmedo. O simplemente se han contagiado de desidia y se les ha olvidado cambiar el mes, como sea esto de las lluvias no ha parado.

Ni siquiera es un tema que se presta al análisis o soporta una reflexión demasiado profunda pero es lo que tengo en la cabeza  y como cada cierto tiempo conviene purgarla de pensamientos inútiles, he aquí este post. 
Sigue lloviendo, ya veremos cuanto días tiene este noviembre.