- Se frugal y mantente libre de deudas. Las deudas nos hacen como esclavos modernos.
- Camina en vez de manejar. Cuando puedas, camina, disfruta el paisaje y protege el medioambiente.
- No revises tu correo electrónico compulsivamente. *Esta es una que me cuesta pero creo que es una buenísima idea. Debemos dejar de ser controlados por la tecnología pero controlarlo nosotros.
- Aprecia la belleza. No solo pinturas y música. El amanecer, el mar, cuentos, búscalo en las cosas pequeñas que te rodean.
- Apaga tu celular. Cuando estés con un amigo o en una cita con tu chica, apaga el celular y está presente.
- Desconéctate del Internet. Respira profundo. Disfruta un tiempo de tranquilidad sin el Internet.
- Piérdete en una buena novela. Las historias ayudan a darle sentido al mundo en el que vivimos.
- Escucha cuidadosamente y haz preguntas. De esta manera obtendrás sabiduría y buenos amigos.
- Da las gracias. A la cajera en el supermercado, al conductor del bus, a todas las personas que te atienden de cualquiera manera, dale las gracias.
- Usa la ropa que tienes. Compra un par de jeans y gástalo. No compres ropa compulsivamente.
- Encuentra un trabajo que amas. El tiempo es valioso y no deberías sentir angustia en el lugar que pasas la mayor parte de tu tiempo.
- Evita la televisión y ser inundado por las propagandas. Sólo te hacen sentir que no debes estar satisfecho con lo que tienes.
- Se tu mismo. Estás aquí por una razón, y lo que tu eres, lo que te gusta hacer es necesario.
- Respeta el tiempo de los demás. Todos estamos ocupados y el tiempo es uno de nuestros recursos más valiosos.
- Enfócate en lo esencial: tu fe, tu salud, dar a otros, sonreír, leer y perseguir tus sueños.
sábado, julio 16
Sugerencias para una vida sencilla
lunes, julio 11
Una vida contra-cultural
Supongo que debemos empezar reconociendo que hay algo más aparte de las posesiones que no nos trae la felicidad, el dinero que no nos da seguridad, y la popularidad que no nos satisface. La respuesta no se encuentra en esas cosas. En medio de todo esto he estado pensando en cómo podemos vivir de una manera contra-cultural.
Para leer más sobre como vivir una vida más sencilla: Becoming Minimalist por joshua becker.
martes, julio 5
La simplicidad como estilo de vida
- Ser intencional. Es marcado por tener claridad, propósito, y deliberación. Uno tiene que enfocarse en lo que realmente valora y quitar todo lo que distrae de eso.
- Ser libre de la pasión de las posesiones. Es dejar atrás el consumismo y buscar la felicidad en lugares más significativos. En nuestras relaciones con otras personas y en cuidar nuestras vidas espirituales.
- Ser libre de la locura moderna. Es mantener únicamente las actividades más esenciales, las relaciones más importantes para vivir a un paso más lento y haciendo las cosas con más calma y calidad.
- Ser contra-cultural. Es vivir una vida que no promociona las corporaciones o los políticos pero que es atractiva porque es más lenta, consume menos, y disfruta más.
miércoles, junio 8
Soy un tipo influenciable...
martes, abril 12
Soñar con escribir (no me despierten por favor)
Hace cinco meses me embarqué en el intento numero veinte mil de escribir un libro. Ya había realizado varios intentos frustrados de modo que soy un experto en esa sensación de sentirse sin rumbo, sin tener idea de que rayos nos depara la próxima página o que voy a hacer con ese personaje que se acaba de colar en el escrito.martes, noviembre 9
Una nueva aventura para escribir.

Todos hemos sentido de vez en cuando esa frustración de no poder decir las cosas como quisiéramos o a quien quisiéramos. Hace unos días escribí una entrada que se titulaba si yo pudiera hablar con el presidente, y no es la primera vez que esa frustración cruza por mi cabeza; estoy seguro no soy el único. Muchos al leer el periodico o ver las noticias sentimos ese algo que se nos atraviesa en la garganta o en los dedos, ese callar por no poder hablar.
lunes, noviembre 8
Sonríe aunque sólo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír
domingo, octubre 17
Aquí yo tengo de to’ no me falta na’
miércoles, octubre 13
Una de Perros.
miércoles, octubre 6
El peligro de volver ordinarias las cosas extraordinarias
lunes, septiembre 6
Los libros son mi hogar.
Los libros no se han hecho para servir de adorno: sin embargo, nada hay que embellezca tanto como ellos en el interior del hogar.Harriet Beecher Stowe
El último mes me ha tocado, por diversas razones, mudarme unas tres veces. Eso de empacar, guardar y limpiar sigue siendo igual de tedioso, lamentablemente eso de pegar gritos y escuchar el eco en la habitación vacía ha perdido mucha gracia, tanta que ya ni siquiera lo intento (pensándolo bien quizá sea yo el que ha perdido gracia).
Como sea, las constantes mudanzas han tenido sus dosis de aventura y la emoción de estar empezando una vida diferente. Sin embargo lo más emocionante ha sido el abrir cajas y cajas llenas de libros. Empezar a ordenarlos, pensar donde irían y que orden seguirían, encontrar libros que leí hace un buen tiempo y comentarle algo a Hannah al respecto, encontrar libros que aun no he leído, pasar sus páginas de prisa e imaginar las de cosas que tienen por contarme, las de cosas que vamos a vivir juntos.
La casa empieza tomar forma, aun hay libros amontonados por todos lados pero eso solo me hace sonreír. No puedo concebir una mejor manera de empezar mi vida con Hannah que rodeados de libros leídos y por leer. No puedo imaginar un mejor lugar para llamar hogar que una casa llena de libros.
martes, mayo 25
Absolutamente LOST

Ayer terminó Lost. Hace algunos meses conversando con Hannah al respecto de lo mucho que me gustaba esta serie le decía: -¡Debes verla! ¡Es buenísima! Ella me respondió con una mezcla de humor y seriedad: -¿Mejoraría mi calidad de vida?- Pregunta que me pareció graciosa y bastante fuera de lugar pues soy (era) un convencido de que no todo lo que hacemos necesariamente debe mejorar tu calidad de vida –Entiéndase calidad de vida en un sentido integro: espiritual, emocional, intelectual, etc. – Hay cosas que se hace simplemente por placer o por matar el tiempo (como si hubiera suficiente para estar asesinando el poco que tenemos) Si me volviera a repetir la pregunta hoy, tendría una respuesta para ella. –No-
Y es que pasaron seis años y ciento quince capítulos para quedar como el titulo de la serie: absolutamente perdido. Me refugié en la excusa de lo mucho que me fascinan las historias. Cortas, largas, de amor o de ficción, de suspenso o de miedo, las historias me encantan porque me cuentan algo, porque me transportan y me hacen ver la vida desde otras perspectivas. Sin embargo creo que no todas las historias valen la pena o al menos no todas merecen que se les dedique la misma cantidad de tiempo. De haber invertido todo aquel tiempo en la lectura de algunos buenos libros, seguramente ahora tendría muchísimas más historias y un mejor sabor de boca.
Y es que no voy a despotricar contra las series televisivas. Sería un hipócrita. Pero definitivamente puedo ascender dos, tres o hasta cuatro escalones más a los libros sobre estas historias estiradas y cambiadas con el transcurso de los años para subir ratings. Un libro es más genuino, más integro, más honesto, menos interesado.
Tampoco voy a ir soltando pestes contra la serie y sus creadores. Por momentos me hicieron admirarles genuinamente, envidiarles y preguntarme: ¿De dónde sacan tantas buenas ideas? ¿Aprendí algo? Aprendí muchísimas cosas, uno de los aspectos que me agradaba de la serie era sus constantes “Dilemas” morales, teológicos, filosóficos y la manera en que la serie te obligaba a pensar y ver las cosas desde otra óptica. Aprendí también que las mejores historias vienen en pequeños bultos de papel encerrado en dos tapas de cartón, donde el final, sea bueno o malo, lo podremos saber en un par de semanas o meses y no tener que esperar seis años para llevarnos un chasco.
La sensación me durara un tiempo. Sin embargo las conclusiones han sido buenas, he aprendido. Por ahora regreso a mis libros que una vez me han demostrado que no hay nada como ellos.
viernes, noviembre 6
El hombre caprichoso, domesticado y mal agradecido.

Khalil Gibran
"Bienaventurados los pobres..."
Jesús
Con el avance de la tecnología, con el crecimiento de las urbes y sus consabidas utilidades, el ser humano se haya cada vez más cómodo en esta vida. De pronto cosas como agua, luz, telefono, cable, Internet dejaron de ser lujos y privilegios y se convirtieron en un condimento más del "pan nuestro de cada día" es decir: en parte de los asuntos vitales.
Quizás aquellas personas que se las ingeniaron para hacer más comoda la vida del ser humano, jamás se imaginaron cuan esclavos nos volveríamos de las comodidades, de pronto aquellas cosas que tenían como función principal facilitarnos la vida se han convertido en la vida misma.
Hace unos días, pase un día entero sin el servicio de agua. Era tan frustrante abrir un grifo de agua y no ver caer el precioso liquido. Estaba molesto pensando en lo injusto que es no tener agua al hacer un simple movimiento de dedos.
Yo mismo he tenido que viajar y pasar tiempo en lugares donde para conseguir agua hay que viajar distancias bastante largas y arrastrarse por caminos tortuosos. Sin embargo, estamos (estoy) tan acostumbrado a la comodidad.
No quiero ser mal interpretado. No creo que la comodidad sea mala, sin embargo creo que confundir "comodidad" con "vida" es una aberración terrible. La vida esta llena de enfermedades, de dolor, de injusticia, de muerte e incomodidades. Pero el ser humano se ha vuelto tan comodo, ha sido domesticado por la tecnología y perdido los instintos de supervivencia de tal modo que nos escandalizamos cuando vemos a alguien hacer las cosas minimas.
Hombres y mujeres quedan al borde de las lagrimas por leer que en un pueblo del interior las mujeres y los niños deben caminar 45 minutos para acceder a agua potable. Al menos tienen agua potable. Y es probable que nuestros abuelos hayan pasado por una travesía similar.
No propongo hacer del mal de muchos nuestro consuelo. Pero sí creo que es buena idea empezar a ser más agradecidos, empezar a dejar de dar las bendiciones por hechos, y ser agradecidos con esas comodidades a las que nos hemos acostumbrado, luz, agua, teléfono, celulares, blackberrys, Internet y así add infinitum.
El dolor, la pobreza, las enfermedades y la muerte también son parte de la vida. Podría estar equivocado, pero creo que nos hemos vuelto caprichosos y muy mal agradecidos.
Algo habrá que hacer, no digo dejar las comodidades que se tienen (a menos que sea necesario) pero si agradecer por las comodidades que las mismas nos brindan.

Ariel
miércoles, agosto 26
Las telas de araña y su peligro...
Si no fuera por la Internet nadie podría leer este blog (de hecho posiblemente nadie lo haga de todas maneras). Lo que quiero decir es que los últimos años el mundo ha cambiado radicalmente gracias (o por culpa) de la Internet. Sobre todo nuestro ya mancillado e invadido idioma ha sufrido la adición de nuevos términos como: web, p2p, email, blog, chat, etc.
De una manera u otra hemos ido lentamente quedando enredados en “la gran telaraña” (www: world wide web. Algo así como la Ancha telaraña mundial, ¡ja! Traducción libre y dudo que muy correcta). De un tiempo para acá los formularios de las diferentes empresas incluyen un renglón con: e-mail o página web. Decir hoy en día que no se tiene un correo electrónico, o que no se cuenta con una cuenta en facebook, es igual a declararse extraterrestre (quizás exagero un poco, pero eso ya lo saben). En los últimos días he estado leyendo “consejos para escribir” y noventa y cinco por ciento de los artículos y páginas web que leí recomendaban “iniciar un blog”, no pude dejar de preguntarme qué tal hubiera sido un blog de Dostovesky o Alejandro Dumas (seguramente lo tendría en mi lista de “blogs a los que sigo”).
No quiero quejarme de las implicaciones del Internet, el mismo me ha permitido estar en contacto con muchísimas personas, me ha tolerado leer artículos e inclusive libros que probablemente en otra circunstancia jamás habría sabido que existían. Tengo buenos amigos (amigos de verdad) con los que mi comunicación se limita a dos o tres correos electrónicos al año, a mí me encanta escribir correos, pero para algunas personas es una carga pesada. Pienso, sin embargo, que si no existiera el correo electrónico y tuviéramos que usar el postal, probablemente nunca sabría nada de ellos. Y así podría enumerar las ventajas del Internet.
Sin embargo, al igual que todas las cosas buenas un uso indiscriminado e incorrecto puede trocarlo en un mal. No pienso llover sobre mojado con lo ya dicho en cuanto a los peligros del Internet, las redes sociales, los correos “spam”, etc, etc. Inclusive en algunos casos creo que se exageran los peligros que hay y se intenta crear una especie de paranoia hacia los nuevos elementos. Sin embargo, nunca está de más hacer un alto y evaluar nuestra vida.
El Internet en general puede ser una gran herramienta, quienes me conocen saben que me fascina, pero también saben que cada cierto tiempo puedo extraer una que otra joya que se encuentra sumergida en medio de tanta basura. Y quizás por allí va la cosa, no es que yo venga a dictar reglas morales en cuanto al uso del Internet, las redes sociales o los correos electrónicos (aunque al contrario de muchos, no creo que la moralidad se suspenda en el mundo virtual). Sin embargo, si lo que hacemos en la Internet nos sirve para ser mejores personas, si nos edifica, si mis relaciones con las personas que están lejos de mí me ayudan a ser mejor persona con aquellos que están cerca , si lo que leo y escucho me provoca a hacer un estudio más profundo y no a caer en la simple paranoia (hay que ver cuanta tontería circula por Internet), entonces el uso de este artilugio vale la pena, de lo contrario no es más que el sustituto de la televisión que una vez idiotizó a toda una generación y hoy estamos pagando esas consecuencias (no tengo nada contra la televisión tampoco).
En fin, concluyendo, cada uno de nosotros debería estar consciente de que cada segundo invertido cuenta, cada palabra escrita o leída debería ser pensada con peso de eternidad, cada imagen vista, cada chat enviado. Lo que quiero decir quizás es que la Internet no es un lugar para escapar de la realidad sino por el contrario una extensión de ella. No sé si los que le pusieron el nombre de telaraña miraban a sus futuros usuarios como pequeños insectos listos para ser apresados por sus pegajosos hilos, sin embargo sirve para la analogía de tener mucho cuidado con la telaraña. Todo con medida y todo con razonamiento (o casi todo).
Por lo demás cada uno debe tomar su decisión en cuanto a lo que usa, como lo usa y que provecho saca de eso. Yo por mi parte, dejo este escrito hasta aquí pues debo ir a avisarles a mis contactos en facebook y msn que se den una vuelta por acá :-) ¡Cuidado con la telaraña!
domingo, julio 19
Un solo de chelo para mis amigos (o lo que aprendí de "The Soloist" y otras cosas)

Nunca hice un esfuerzo real por aprender alguno de estos instrumentos y aunque en el fondo sigue siendo uno de mis sueños frustrados, nunca he tenido la disciplina suficiente para aprender a ejecutar con buen nivel algún instrumento (aun no me rindo)
Pero ¿Por qué hablo de música? de una u otra manera la música ha estado presente en mi vida los últimos días y me ha hecho detenerme a reflexionar sobre lo que representa ella para mi. No voy a hacer un tratado sentimental ni mucho menos, de hecho varios de mis amigos que leerán esto son músicos que respeto realmente (y que aunque ellos no lo sepan envidio entrañablemente) Así que las cosas por su nombre y esto no es más que un burdo intento de un fanático de plasmar algunas lecciones que la música ha dejado en su vida.
Hace poco vi un vídeo que me dejó algunas impresiones sobre lo que representa la música, lo que puede transmitir y la necesidad misma que tenemos como seres humanos de vivir, sentir y disfrutar la música. Me hizo sentir un poco menos "extraño" por pasar cantando, silbando o distorsionando alguna melodía la mayor parte de mi vida. Como seres humanos somos musicales y por ende no solo disfrutamos la música, también la necesitamos.
Y hace apenas unos minutos termine de ver "El Solista" (The Soloist) una gran película que habla mucho más que sobre la música, habla sobre la amistad, sobre la igualdad, la grandeza, los sueños y la idiosincrasia de cada persona que le permite ser quien es sin alterarnos a nosotros mismos por ello. La manera en que uno de los personajes ejecuta y disfruta la música llegó a conmoverme por momentos y me hizo sentir identificado en otros.
La amistad que une a los dos personajes de la cinta también es conmovedora. Uno es músico (por diversas razones ha terminado como un sin techo) y el otro un periodista con una columna en el periódico más importante de Los Ángeles. Ambos tejen una amistad única, el periodista aprende a amar la música al ver la pasión con que su amigo siente, sufre y disfruta las ejecuciones.
El periodista sin embargo no se siente tan seguro de ser de ayuda real para su amigo (cuantas veces nos sentimos así) sin embargo en algún momento tiene el siguiente pensamiento:
De una u otra manera mis amigos artistas (pues no solo son los músicos) y mis amigos que no son artistas sino buenos trabajadores, padres de familia, hermanos, primos, etc. Han afectado mi química cerebral y me han hecho sentirme mejor en este mundo y pienso hasta me han hecho ser un poco más útil. A riesgo de sonar sentimentalista (que no es mi intención de ninguna forma) No sé que tan buen amigo sea, (estoy conciente que a veces puede ser realmente malo) y no sé que tan útil sea para ustedes tenerme en su vida, pero para mi lo es todo, así de simple sin ustedes no sería yo. (y no es que sea la gran cosa)
Por sus conversaciones, por su música, por las canciones que intercambiamos, por los libros que nos recomendamos, por los recuerdos que compartimos, por los dibujos, las muestras de arte, los sueños y todo eso que haremos juntos un día. Gracias. Ustedes son la música de mi vida.
Ariel
martes, mayo 19
es necesario que yo mengue
hebreos 12:2
juan 3:30
Uno de mis autores/poetas favoritos escribió las siguientes palabras "Si su diario vivir le parece pobre, no lo culpe a él. Acúsese a sí mismo de no ser bastante poeta para lograr descubrir y atraerse sus riquezas. Pues, para un espíritu creador, no hay pobreza. Ni hay tampoco lugar alguno que le parezca pobre o le sea indiferente." Para un espíritu creador, no hay pobreza. No hay lugar que le parezca pobre o le sea indiferente.
Por esto, el espíritu de Dios es el que tiene que crecer en mi, el es el Creador. El que da el espíritu de creatividad a cada uno de nosotros, "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho." Me encanta el uso de la palabra "verbo" es tan activo pero también es tan literario. Las palabras mismas son creativas y parte de la creación.
Por esto, "es necesario que él crezca, y que yo mengue." El es el Creador, el que da ese espíritu de creatividad que ve lo hermoso en lo cotidiano, que inspira asombro en lo sencillo, que da capacidad de crear al que fue pobre anteriormente. El es el "autor y perfeccionador" de esto, de nuestra fe que nos da la capacidad de ver y percibir lo bello en lo roto, lo sublime en lo pobre. Nos da la capacidad de vivir la vida con este asombro y el placer sencillo de crear.
viernes, marzo 20
Extremadamente peligrosos...
Cuando vi por primera vez la película "El Club de la pelea" me pareció de lo más genial. Ayer volví a verla, y aunque no me pareció tan extraordinaria, la sigo considerando bastante buena. Como dudo que la película haya cambiado desde la primera vez que la vi, concluyo que han habido drásticos cambios en mi manera de ser y de pensar, pero: ¿por qué me extraño? si lo único que no cambia es que todo cambia. Pero no quiero hablar de cambios, sino que quiero hablar de extremos. Porque al final ese es el mensaje que me deja la película. Un repiqueteo enorme a: "Los extremos son peligrosos" (y que conste que ese ya es un extremo).La película es una crítica dura sobre las condiciones en que vive nuestra sociedad consumista. Tyler, uno de los dos personajes principales de la película, dice en algún momento: "Trabajamos en lo que no queremos, para comprar las cosas que no necesitamos" y bueno, empieza a retar al aburrido Jack, a llevar una vida más "intensa" más "al límite" deja su aburrido trabajo para emprender una empresa más arriesgada, empieza a salir con una chica, a hacer las cosas que siempre deseó pero nunca se atrevió a realizar y además ,como la guinda del pastel (Jack y Tyler ), inician el "club de la pelea" donde la idea es llevarse unos a otros al límite.
Es cierto, Jack era el otro extremo: un tipo demasiado aburrido con la vida que no desea llevar, respirando porque los pulmones lo hacen por sí solos, deseando constantemente la muerte y soñando lo que podría ser. Extremo uno: cruzarse de brazos y dejar que las cosas sucedan porque así deben suceder, quejarnos de nuestras condiciones sin mover ni un dedo para cambiarlas. Es malo sólo mirar cómo suceden las cosas y no involucrarse.
Tyler convence a Jack (y a todo el mundo) de que todas las cosas deben ser diferentes, todas las cosas deben cambiar y empiezan una revolución en la cual van a cambiar el mundo entero a la manera que Tyler piensa es la correcta. Extremo dos: ¡Hay que cambiar el mundo! ¿Por qué? no todo en el mundo está mal, no todo está averiado ni tiene que ser arreglado, hay cosas buenas y que tienen una razón de ser. Así que el mundo tampoco está conspirando contra nosotros con reglas estúpidas buscando nuestra caída, a veces sólo es necesario cambiar unos cuántos metros a nuestro alrededor para que las cosas anden mejor. No somos dioses (gracias a Dios) y no tenemos la respuesta a todas las preguntas.
La trama de la película es sorprendente (no digo más porque mato el encanto). Sólo queda señalar que los extremos son malos, o por lo menos peligrosos, que no podemos cruzarnos de brazos, ni tampoco atacar cuanto se nos cruce en frente. En fin, son extremos en los cuales caemos cualquier día. Pero en días como hoy los veo más claro y me parece pertinente denunciarlos.
Ariel
sábado, marzo 7
Lodo y Goles.
Nuestro grupo (Todos intoxicados hasta no más) compartió durante ocho día con estas personas. Mientras en "nuestro mundo" lo más vital era que en aquel momento se jugaba la "Copa de Naciones" (una competencia de fútbol entre los países centroamericanos) estábamos rodeado de los paisajes más espectaculares, el cielo por las noches era una visión alucinante, -ningún farol impertinente opacaba el espectáculo celestial- El silencio te permitía pensar con claridad, leer, conversar o simplemente observar la parsimonia con que una vaca se encarga de rumiar la hierba que comió durante la mañana. Era precioso.
Sin embargo fueron muy pocas las ocasiones en que realmente me dedique a ver las estrellas (sí lo hice, me encanta ver estrellas) pues todas las noches encendíamos el pequeño radio onda corta que había llevado de contrabando (un adicto es un adicto) e intentábamos descifrar entre la estática si Panamá había anotado un gol o ya había sido eliminado de la competencia. Nuestras conversaciones entonces giraban en tornos a los resultados, las estadísticas, lo que pasaría si entraba X jugador etc. (Cuan vanales podemos ser)
La ultima noche antes de regresar a nuestros hogares -Esa noche la pasamos en Río Luis, para salir de allí debíamos caminar 7 horas con el lodo hasta las rodillas (literalmente)- escuchamos como por primera vez en la historia Panamá se coronaba campeón de la copa de naciones. Salté, lo recuerdo bien, mi pecho se lleno de alegría, choque las manos con mis amigos y todos estuvimos de acuerdo en lo increíble que resultaba que Panamá hubiera ganado. Esa noche todos dormimos con una sonrisa en los labios: Panamá era campeón. (Y de paso le habíamos ganado a los ticos)
Al día siguiente al salir a caminar aquellas largas siete horas (en realidad se hacen cortas en buena compañía y con buena conversación) el lodo nos hizo olvidarnos a todos que a miles de kilómetros de allí, donde la gente navega en Internet y tiene señal en sus celulares, donde algunos ven televisión por cable y otros escriben blogs, un equipo de hombres había resultado ser el mejor pateando una bola y metiéndola en un arco. Nos olvidamos de cuan importante es el fútbol para la sobre vivencia del ser humano (estoy siendo irónico por si no se nota)
Lo importante para nosotros era no caernos y que el próximo paso nos acercara un poco más a casa. Pensé en lo vano que era aquel "triunfo histórico" y lo poco que valía (si es que acaso vale algo) Pensé que en nuestro mundo "avanzado" las cosas que tienen valor son exactamente aquellas cosas que no lo tienen. ( no sé porque me recuerda una cita bíblica) que vale más observar una hermosa foto del atardecer que el atardecer en vivo
y a todo color. Que preferimos vernos a través de "webcams" que mirarnos a las caras. Que optamos por mirar en Internet las ultimas fotos de las constelaciones, que tomarnos una noche para observarlas en el cielo. De repente hemos perdido el sentido de las cosas o quizás yo este equivocado. Por alguna razón el lodo me hizo pensar en todo aquello, pensar que quizás estamos dedicándole tiempo a cosas que realmente no valen la pena. Dicen que reconocer una adicción es el primer paso para recuperarse de ella...
Ariel
domingo, septiembre 21
niñez perpetua
La idea es que los niños siguen siendo niños hasta que ya se hayan convertido en jóvenes y pues uno no realmente tiene las responsabilidades de adulto hasta algún momento después de los veinte y tanto años. ¿Qué está pasando en esta etapa de supuesta preparación para la vida de adulto? Pues, en esa etapa de 'adolecentes'/'pre-jovenes' (o teen-agers) se les está enseñando a los muchachos y muchachas a vivir sin responsabilidad alguna. El valor más alto es la diversión y pocos, pocos, les toca realmente trabajar o por lo menos participar en el mantenimiento de la vida familiar.
(Eso lo digo obviamente como el extremo que se está volviendo más y más la regla general, porque debo reconocer que muchos de mis amigos vinieron de hogares o lugares en los cuales tuvieron que trabajar y o participar por lo menos en la vida familiar.)
Pero, volviendo al punto... ¿estamos malgastando toda una etapa de las vidas de las personas? ¿Qué va a suceder cuando jóvenes quienes no han aprendido a administrar su tiempo y dinero o respetar la propiedad y el tiempo de las demás personas entren en posiciones de liderazgo y poder en la sociedad? ¿Seguiremos en lo mismo de siempre? ¿Cómo vamos a convertirnos en una sociedad que valora el trabajo y no lo ve como algo para los menos privilegiados? ¿Como vamos a convertirnos en una sociedad que aprovecha el tiempo para hacer el bien en vez de una que ve el tiempo como algo para pasar sin motivo alguno? ¿Cómo vamos a convertirnos en una sociedad en el cual los individuos reconocen que sus acciones tienen un impacto en la comunidad en general?
sábado, septiembre 13
Me gusta, pero me asusta
¿Cuál es el resultado de esto? Me estoy perdiendo de las cosas buenas de la vida... Esto no quiere decir que lo que hago no es bueno, es más, lo disfruto mucho. Sin embargo, rara vez me queda tiempo para ciertos placeres que alegran mi corazón. Hace bastante rato no me he sentado a leer un buen libro por placer. Leo mucho pero para cumplir con actividades, y sí, lo disfruto, pero se me antoja leer algún libro "vanal" que no tenga el fin de engrosar el intelecto. ¿Puedes creer que el otro día me prestaron una película y no pude verla sino tres semanas después? Y amo ver películas, es uno de mis placeres preferidos. Otra cosa que me encanta es ¡dormir! Nada se compara a una siesta en la tarde del domingo, antes de ver una buena película y cerrando con un buen libro antes de la cena.
¡Pero no tengo tiempo para ello!
La solución es simple: dejar alguna de mis actividades para tener más tiempo para el ocio y el placer. ¡Eso me gusta! Me gusta, pero me asusta... Tengo miedo de hallarme buena para nada sin el activismo al que me he vuelto adicta. Me aterra dejar de ser indispensable y darme cuenta que aquello que dejé de hacer, alguien más lo tomó y lo pudo hacer igual o mejor. Me asusta que mi cuerpo comience a sufrir la falta de adrenalina y de presión, lo confieso, soy workohólica. ¿Qué me queda? Comenzar a depender de Dios para buscar un equilibrio en mi vida. Dejar de entender con la mente que mi valor está en Cristo y hacer carne en mi vida el hecho de que soy importante porque el Creador del universo me ama. Sí, tengo que dejar algunas cosas y comenzar a deleitarme en las cosas simples de la vida, en lo que hace que mi corazón se alegre. Así que por ahora dejo de escribir y voy por un buen libro o una película... o quizá duerma una siesta.

