Mostrando entradas con la etiqueta Placer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Placer. Mostrar todas las entradas

sábado, julio 16

Sugerencias para una vida sencilla

He estado leyendo bastante en cuanto a la simplicidad como estilo de vida y he encontrado muchas sugerencias para una vida más sencilla. No creo que sean leyes pero sí creo que estos son algunos principios buenísimos. La verdad es que es más como un testamento a como yo quiero vivir que otra cosa. Espero que lo disfruten, si algo les llama la atención, coméntenlo. 
  1. Se frugal y mantente libre de deudas. Las deudas nos hacen como esclavos modernos.
  2. Camina en vez de manejar. Cuando puedas, camina, disfruta el paisaje y protege el medioambiente. 
  3. No revises tu correo electrónico compulsivamente. *Esta es una que me cuesta pero creo que es una buenísima idea. Debemos dejar de ser controlados por la tecnología pero controlarlo nosotros. 
  4. Aprecia la belleza. No solo pinturas y música. El amanecer, el mar, cuentos, búscalo en las cosas pequeñas que te rodean. 
  5. Apaga tu celular. Cuando estés con un amigo o en una cita con tu chica, apaga el celular y está presente. 
  6. Desconéctate del Internet. Respira profundo. Disfruta un tiempo de tranquilidad sin el Internet. 
  7. Piérdete en una buena novela. Las historias ayudan a darle sentido al mundo en el que vivimos. 
  8. Escucha cuidadosamente y haz preguntas. De esta manera obtendrás sabiduría y buenos amigos. 
  9. Da las gracias. A la cajera en el supermercado, al conductor del bus, a todas las personas que te atienden de cualquiera manera, dale las gracias. 
  10. Usa la ropa que tienes. Compra un par de jeans y gástalo. No compres ropa compulsivamente. 
  11. Encuentra un trabajo que amas. El tiempo es valioso y no deberías sentir angustia en el lugar que pasas la mayor parte de tu tiempo. 
  12. Evita la televisión y ser inundado por las propagandas. Sólo te hacen sentir que no debes estar satisfecho con lo que tienes. 
  13. Se tu mismo. Estás aquí por una razón, y lo que tu eres, lo que te gusta hacer es  necesario.
  14. Respeta el tiempo de los demás. Todos estamos ocupados y el tiempo es uno de nuestros recursos más valiosos. 
  15. Enfócate en lo esencial: tu fe, tu salud, dar a otros, sonreír, leer y perseguir tus sueños.

lunes, julio 11

Una vida contra-cultural

Un tiempo atrás estuve conversando con una amiga, me estaba diciendo que ya había dejado a un lado todos los sueños que había tenido antes y había decidido dedicarse a lo práctico y necesario en la vida. He estado pensando mucho en esa conversación porque creo que siempre van a haber cosas que nos interesan por un tiempo que después nos dejan de interesar pero, creo que todos tenemos algunos sueños y pasiones que son fundamentales y nos hacen las personas que somos. 

Creo que la mayoría de las aspiraciones que nos vende nuestra cultura no nos podrán satisfacer. Vivimos en una sociedad que nos dice que el dinero nos hará felices. La sociedad nos dice, corre más rápido, trabaja más duro, y confórmate a lo que te rodea. Es un ciclo vicioso en el cual perdemos lo que nos hace únicos, perdemos nuestras propias pasiones e intereses, perdemos energía, y perdemos la oportunidad para hacer las cosas de otra manera.

Supongo que debemos empezar reconociendo que hay algo más aparte de las posesiones que no nos trae la felicidad, el dinero que no nos da seguridad, y la popularidad que no nos satisface. La respuesta no se encuentra en esas cosas. En medio de todo esto he estado pensando en cómo podemos vivir de una manera contra-cultural

Algo que me ha ayudado a mi es limitar la cantidad de mensajes culturales que entran a mi vida. No los podemos quitar completamente pero, creo que ver menos televisión, pasar menos tiempo viendo revistas llenas de propagandas, y seguir menos famosos ayuda a crear un espacio más tranquilo en el cual podemos conocernos a nosotros mismos y lo que realmente nos apasiona no lo que la cultura dice que nos debería de apasionar. 

Lo bueno de ser contra-cultural y no prestar tanta atención a los mensajes audiovisuales que nos manda la cultura es que podemos dedicarle más tiempo a nuestras pasiones. Para cada uno será diferente pero creo que para realmente sentirse satisfecho raramente va a exigir dinero, fama, o poder.

Para leer más sobre como vivir una vida más sencilla: Becoming Minimalist por joshua becker.

martes, julio 5

La simplicidad como estilo de vida

Desde hace un tiempo me he encontrado pensando en el concepto de la simplicidad. Quiero ser una persona más agradecida y realmente vivir de una manera sencilla. Lo curioso es que en muchos blogs que encuentro en español muy pocos que les interesa el tema de la simplicidad. Por lo general, los blogs que encuentro tienen que ver con la farándula, el diseño, la moda, entre otros temas, que pueden ser sumamente interesantes pero en el fondo obligan a que uno desee algo más y llevan a la inconformidad.

Llevo algo de tiempo leyendo algunos blogs de personas que han decidido vivir un estilo de vida más simple o minimalista y me siento inspirada a explorar la idea un poco más a fondo.  En parte porque sencillamente me parece bueno y en parte porque creo que encaja con la vida que debería vivir como seguidora de Jesús. Cuando uno habla del minimalismo es vivir con lo esencial, despojándose de los elementos sobrantes. Es un concepto que se maneja en el ámbito del arte y el diseño pero creo que vale la pena explorarlo en el ámbito cultural y personal.

Nuestra cultura nos miente diciendo que la buena vida se encuentra acumulando cosas –poseyendo todo lo posible. Se cree que tener más es mejor y que se puede comprar la felicidad en los almacenes. El mundo vive un ritmo apurado y estresante. Trabajamos demasiado y aun así quedamos en deuda. Corremos de una actividad a otra –pero no nos sentimos satisfechos. La mayoría de las personas están intentando lograr el éxito y la fama. Pero cuando encontramos a alguien viviendo una vida más sencilla, muchas veces descubrimos que hemos estado persiguiendo todas las cosas equivocadas.

Estuve leyendo el blog de Joshua Becker en el cual él intenta describir qué es el estilo de vida minimalista. Él empieza con la definición más básica: Intentar vivir intencionalmente solamente con las cosas que realmente necesito. Luego él elabora un poco y varias de sus ideas me parecieron sumamente interesantes. Para él el minimalismo es (entre otras cosas):
  • Ser intencional. Es marcado por tener claridad, propósito, y deliberación. Uno tiene que enfocarse en lo que realmente valora y quitar todo lo que distrae de eso. 
  • Ser libre de la pasión de las posesiones.  Es dejar atrás el consumismo y buscar la felicidad en lugares más significativos. En nuestras relaciones con otras personas y en cuidar nuestras vidas espirituales. 
  • Ser libre de la locura moderna.  Es mantener únicamente las actividades más esenciales, las relaciones más importantes para vivir a un paso más lento y haciendo las cosas con más calma y calidad. 
  • Ser contra-cultural.  Es vivir una vida que no promociona las corporaciones o los políticos pero que es atractiva porque es más lenta, consume menos, y disfruta más.
Cuéntame qué piensas del estilo de vida minimalista.

miércoles, junio 8

Soy un tipo influenciable...

Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene.
Baltasar Gracián

De vez en cuando, cuando se puede, me gusta salir con Hannah a tomar un café. Ella toma un té para ser más exacto. Conversamos sobre el día, sobre la semana y a veces soñamos con nuestra vida en diez o veinte años. Hablamos de libros, tenemos nuestros autores favoritos, solemos escogerlos porque han marcado nuestra vida y nuestra forma de pensar. El otro día mientras el café se enfriaba y comentábamos sobre la “temporada de turistas” noté que otro tema constante en nuestras conversaciones son los amigos. Los del presente y los del pasado, los que vimos hace poco y a los que ya les perdimos la pista. Concluí (un poco sorprendido) que esas personas tuvieron igual o más influencia en mi vida que los libros leídos. 
Y es que es muy fácil andar diciendo por allí que he sido influenciado por C.S. Lewis, Chesterton, Dostovesky, Tolkien o Perez-Reverte. Es más hasta suena genial. Pero admitir que he sido influenciado por personas tan de carne y hueso como yo, llenos de falencias y errores pero que me enseñaron que mi óptica no lo es todo y el ancho mundo que se extiende más alla de lo visto, oído o palpado, no tiene tanto tinte intelectual. Pero es así. 

Me di cuenta que han sido mis amigos quienes me han transmitido el gusto musical en muchos aspectos. Me han presentado nuevos autores y me han llevado por viajes hasta lugares en donde nunca he puesto un pie. Han sido mis amigos quienes me enseñaron a tolerar las diferencias y a disfrutarla, a esperar hasta conocer a una persona para poder determinar quién es. A apreciar que la opinión de otro es valiosa sólo por no ser la mía. 

Recuerdo por a un grupo de mis amigos en el seminario. Prácticamente eran mi familia y me enseñaron tantas cosas que ni haciendo esta entrada más larga de lo que ya es podría terminarlo. Jorge con su psicótico orden y al mismo tiempo infinita paciencia y lealtad. Daniel con sus gustos musicales extravagantes y la disposición de dar la mano si era necesario. Héctor con una paciencia casi inhumana y el carácter más dócil y correcto que he conocido (aun así lo saqué de quicio un par de veces). Joel con sus maneras enrevesadas de ver la vida y sus experiencias tan distintas a las mias. Y varios más de los que guardo genuinos y cariñosos recuerdos. Ninguno de ellos es perfecto, aunque más de uno se lo crea, la idea no es canonizarlos, pero cuando reviso mi vida encuentro que la han influido en gran manera y su presencia marco una diferencia en mi caminar. 

Han sido muchas las personas que me han influido. Ustedes saben quiénes son, seguramente tú también. Lo más probable es que nunca reconozca audiblemente mis influencias menos “intelectuales” pero quería que ustedes lo supieran. Con cada conversación que tenemos, con cada canción recomendada, cada discusión civilizada (o no) algo de ustedes queda en mi para bien o para mal. 

Que aun después de varias decenas de libros, autores renombrados y otras hierbas aromáticas, ustedes siguen siendo mi mayor influencia; se les agradece.

martes, abril 12

Soñar con escribir (no me despierten por favor)

"El escritor, muchas veces, es como un caballo de carreras que ha perdido su jinete y ya no sabe porque está corriendo ni dónde está la meta y, sin embargo, se le exige seguir corriendo aunque no sepa ni hacia dónde ni por qué razón".

Antonio Gala


No es que le importe a nadie, pero igual lo quiero contar.

Hace cinco meses me embarqué en el intento numero veinte mil de escribir un libro. Ya había realizado varios intentos frustrados de modo que soy un experto en esa sensación de sentirse sin rumbo, sin tener idea de que rayos nos depara la próxima página o que voy a hacer con ese personaje que se acaba de colar en el escrito.

Ya sabrán ustedes si lo han intentado, esa sensación de sentirse escribiendo basura. Nada sirve, las doscientas páginas que indica el procesador de texto no son más que mediocres, ¿quién te dijo que podías escribir algo que valiera la pena?, esto no es para ti, etc. Todas esas voces que vienen de algún rincón de la cabeza invitándonos a rendirnos. Muchísimas veces les hice caso. Pero no esta vez.

Ayer después de cinco meses enfrascado en esa historia, que parecía no terminar, escribí las ultimas palabras de lo que es mi primer manuscrito. Me siento como un padre orgulloso. No sé si sera bueno, las voces me siguen gritando que ni lo sueñe,  y apenas esta en esa etapa bruta donde hay que quitar muchas cosas, revisar ortografía, quitar pasajes, añadir aclaraciones, etc, o sea sinceramente sólo tengo el bosquejo de un posible bosquejo. Aun así he llegado hasta donde no podía. Y por ende debía escribir sobre ello.

De paso pude cumplir con mi manda personal y cortarme el cabello. Es una sensación absolutamente nueva haber llegado a puerto con una historia. En una ocasión al asistir a los talleres literarios Ariel Barria comentó que él se daba cuenta cuando un escritor era novato si le decía: -llevo tantas páginas- Llámenme novato (pues lo soy) pero ciento cinco mil palabras  (pues todo empezó con Nanowrimo) y  trescientas setenta y un páginas más tarde puedo decir: he allí mi primer borrador.

Hasta me siento escritor, perdonen la insolencia. Sé que aun falta mucho, y sólo pensarlo a veces me asusta. Aun así para eso estan los sueños ¿no? para perseguirlos. Deseenme suerte.

martes, noviembre 9

Una nueva aventura para escribir.

Presta el oído a todos, y a pocos la voz. Oye las censuras de los demás; pero reserva tu propia opinión.
Shakespeare.

Todos hemos sentido de vez en cuando esa frustración de no poder decir las cosas como quisiéramos o a quien quisiéramos. Hace unos días escribí una entrada que se titulaba si yo pudiera hablar con el presidente, y no es la primera vez que esa frustración cruza por mi cabeza;     estoy seguro no soy el único. Muchos al leer el periodico o ver las noticias sentimos ese algo que se nos atraviesa en la garganta o en los dedos, ese callar por no poder hablar. 


Cuando vemos como se reparten nuestro país a pedazos, cuando vemos como los corruptos son descarados y a pesar de eso siguen en el poder, cuando vemos como los medios de comunicación insisten en enseñarnos un sólo lado de la moneda; es el momento en que desearíamos ser escritores, periodistas, tener un programa de opinión o al menos el valor de participar en alguno de ellos. Sin embargo la mayoría de las veces optamos simplemente por mordernos la lengua, los dedos o ambas cosas pues sentimos que nuestro aporte no sera valorado. Una forma bastante común de desahogarse son los "tweets", los estados en facebook o los blogs como estos donde decimos lo que pensamos, sin embargo siempre queda esa sensación de ser ignorado.

Hace algunos meses, gracias a Hannah, descubrí Global Voices, me enteré porque alguien se había tomado el tiempo de citar una parte de un articulo que había escrito hace ratos, sin embargo el que se me tomara en cuenta y que mis palabras tuvieran una resonancia más grande que este pequeño blog me hizo sentir algo diferente, de repente mi opinión contaba, de pronto no eran gritos dados al "ciber-vació".

Aquello me enganchó a la página. Su estilo es muy claro y sencillo. Son la voz de los sin voz, se encargan de reportar noticias pero no desde las perspectivas de las agencias noticiosas sino viendo lo que se dice en la "blogosfera" los tweets, estados de facebook y cualquier otra forma de recoger lo que piensa la gente como tú o como yo.

Con Hannah quedamos encantados con la idea de poder colaborar con un sitio como este, fuimos recibidos con los brazos abiertos por un equipo de personas que están interesados en hacer ver lo que piensan todos por grande o pequeño que seas. 

No es un secreto que sueño con escribir, que vivo en constante delirio por poder hacerlo algún día, pero también me encanta la idea de que más que escribir por escribir lo que se diga tenga un mensaje, que ayude en algo que de un grano de arena, o más de uno, para enderezar un poco este enrevesado mundo. Global Voices es una bonita oportunidad para hacer dos cosas que disfruto: Escribir y ayudar un poco a los que menos tienen, en este caso a los que menos audiencia, palabras u oportunidad de ser escuchados. 

Es otra aventura, aquí vamos. 

lunes, noviembre 8

Sonríe aunque sólo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír

La amabilidad es como una almohadilla, que aunque no tenga nada por dentro, por lo menos amortigua los embates de la vida.
Arthur Schopenhauer


Muchas veces no nos damos cuenta de la increíble influencia que tenemos sobre las personas. No sé si a ustedes le ha pasado pero muchas veces el hecho de una simple sonrisa inesperada puede hacernos el día, no somos conscientes de cuanta influencia tenemos en las personas que nos rodeamos. Una actitud correcta, una sonrisa en su lugar pueden cambiar vidas.

Por cierto este corto hizo mi día y aun me esta haciendo sonreír, espero que haga algo similar por ustedes y más aun nos apresemos para ponerlo en practica. Gracias comadre por mostrarme el vídeo. =)


domingo, octubre 17

Aquí yo tengo de to’ no me falta na’

"Yo no lucho por un terreno pavimentado ni por metros cuadrados ni por un sueño dorado Yo lucho por un paisaje bien perfumado y por un buen plato de bistec encebolla'o" 



Tengo un muy bajo concepto del regueton, más que por su ritmo detesto las letras vulgares y lo denigrante  que es hacia la mujer. Es difícil esta postura en un país caribeño como Panamá. O sea hay regueton hasta donde menos se espera. Sin embargo no es eso de lo que quiero hablar.

Los prejuicios que tengo contra este genero musical hizo que aplazara por muchísimo tiempo, casi un año, escuchar la canción "la perla" que grabó Ruben Blades con el grupo Calle 13 (un grupo de los más groseros en mi percepción) sin embargo ayer más  que todo por curiosidad sobre lo que  pudo haber hecho Ruben Blades con este grupo escuché la canción. Desde entonces la he escuchado tres o cuatro veces más y debo admitir que me gusta.

La canción habla sobre un barrio en Puerto Rico, "La Perla", describe como es la gente allí, gente sencilla y trabajadora, con largas historias y casas semi-condenadas. Me llamó muchisimo la atención la gran similitud entre Panamá y Puerto Rico. Las mismas frases, los mismos conceptos y las mismas luchas. No creo que con sólo esa canción se redima un grupo como Calle 13, sin embargo cuando a uno le corre sangre caribeña por las venas es facil identificarse con la temática de la canción. Habla de la importancia de la familia y de las pequeñas satisfacciones que recibe la gente trabajadora como regresar a casa y comerse un "bistec encebolla'o" habla sobre la gente que "gana bajito para darle de comer a sus pollitos".

Habla sobre la belleza del cielo del caribe, sobre las pequeñas satisfacciones como una "piragua" o como le decimos en Panamá "raspao" y la declaración de "Tengo de to' no me falta na', tengo la noche que me sirve de sabana" que me deja la sensación de satisfacción con aquellas cosas que tenemos y muchas veces no nos damos cuenta.

Hannah escribía hace unos días sobre "el peligro de volver ordinaria las cosas extraordinarias" y esta canción me hizo pensar en eso en la belleza que esta oculta en la gente, en mis hermanos panameños, mis hermanos caribeños, mis hermanos del mundo, en esa gente que se detiene a ayudarte cuando se te daña el carro o te recoge lo que se cayó, como dice Ruben en la canción "Nacimos de muchas madres pero aquí solo hay hermanos" Espero poder estar siempre consciente que gran parte de la belleza que me rodea esta en las personas. 

miércoles, octubre 13

Una de Perros.

Todo el conocimiento, la totalidad de preguntas y respuestas se encuentran en el perro.
-Kafka
Soy de esas personas que al tropezarse con un perro por la calle lo saluda. Imaginó su nombre e inclusive si su cara (¿los perros tienen cara?) me parece lo suficientemente noble me atrevo a llamarlo con un leve siseo, como me enseñaron en casa. Me encanta como algunos perros se acercan entonces moviendo la cola cual si fuéramos amigos de toda la vida y realmente me hubieran echado de menos. 

Los hay también asustadizos, los pobrecillos. Por supuesto están los rabiosos que no dudan en enseñar los dientes a la mínima provocación y aquellos que provocan ternura con su sola presencia. Perros, al fin, para todos los gustos. 

En casa siempre tuvimos un perro, recuerdo los nombres de algunos de esos seres de cuatro patas que formaban parte de la familia: Rambo, Tracy, Coqueta, Zulu, Dorado, Perro-Perro, Wishbone, Rex, Neron, etc. Por lo menos esos recuerdo, además mis tíos tenían su jauría personal con los cuales también jugué y aprendí a amar a esos animales. 

Me gusta su simpleza y el hecho de que son puro amor, sin resentimientos, no todos ya lo sé pero en su gran mayoría. Los hay sin dueño, que deciden adoptar toda una cuadra o a un grupo de personas sólo cambio de una palmada cariñosa o un poco de comida. 

Pensaba en esto porque en el campamento donde vivimos hay una perra, nadie sabe de dónde salió en realidad, llegó hace algunos meses con una pata quebrada y más flaca que el hambre. Se ha recuperado de a poco y aunque aun cojea de vez en cuando esta casi sana. No tiene dueño, por lo menos no de manera oficial. Los vecinos de la casa de atrás le llaman Fifi y le alimentan y juegan con ella. Hannah y yo le pusimos “Valentina”, en honor a su valor, en realidad es un animal sumamente cobarde. 

Esta mañana tenía la cabeza llena de preocupaciones, de cosas por hacer y de tareas que parecen venirse encima, la refrigeradora se daño y llevo semanas, si no meses atascado en un escrito. Me sentía bastante mal. Estaba solo en la casa. De pronto hasta la puerta se acercó “Valentina” y empezó a chillar para llamar mi atención. Salí pensando que le pasaba algo, que estaba herida o tenía hambre pero ella simplemente me saludó moviendo la cola y lamiendo mis manos como si no nos hubiéramos visto en años. Dio dos o tres piruetas bastante complicadas para una perra semi-coja y después de eso se dirigió trotando hasta la casa de los vecinos de atrás y se echó en su puerta como si nada, como quien dice: sólo pasé a saludar. 

Yo no pude menos que sonreír y pensar lo mucho que me gustan los perros y las muchas aventuras y experiencias que he tenido con ellos. Pensé para mí –algún día deberé escribir algo sobre los perros- Ese día es hoy, porque son nobles, porque son buenos y fieles muchas veces más allá de lo que nos merecemos. Así que allí va, una entrada para: Rambo, Tracy, Coqueta, Zulu, Dorado, Perro-Perro, Wishbone, Rex, Neron y Valentina. Sólo lamento que no sepan leer.

miércoles, octubre 6

El peligro de volver ordinarias las cosas extraordinarias


El avión es solamente una maquina, pero qué invento tan maravilloso, qué magnífico instrumento de análisis: nos descubre la verdadera faz de la Tierra. 
-Antoine de Saint-Exupery

Yo paso por el Canal de Panama todos los días en camino a mi trabajo. Todos los días llego a las esclusas de Pedro Miguel y como allí se atrasan todos los carros por el ferrocarril, yo aprovecho para mirar los buques que pasan por el canal. Siempre intento ver el nombre del buque e intentar discernir de qué país es. ¡Es impresionante!

Hace un par de días mientras estaba casi parada allí me puse a pensar en el hecho de que el Canal de Panamá es considerada con una de las maravillas del mundo moderno ¡y yo lo puedo ver todos los días! ¡Que afortunada soy! Es increíble lo fácil que las cosas impresionantes que están a nuestro alrededor se pueden volver algo ordinario, parte del escenario, aun cosas tan impresionantes como el Canal de Panamá.

Eso me hizo pensar en como era vivir en Washington, DC. La verdad es que allí hay muchos edificios y cosas que son iconos en el mundo ahora mismo y personas vienen de todos los países del mundo para ver el Capitolio, los monumentos, y los museos en DC. Pero, la verdad es que cuando uno vive allí muchas personas dejan de sorprenderse cuando pasan por el Capitolio o la Casa Blanca todos los días, era TAN ordinario. Muchas veces yo salía y pensaba -¡que increíble que yo vivo aquí en esta ciudad llena de personas tan poderosas y de lugares tan históricos! Creo que todos los lugares tienen cosas así, vistas, monumentos, calles, montañas, etc. que son realmente asombrosas y que al pasar el tiempo se nos puede perder el asombro. 

Deberíamos cuidarnos de no dejar que nos pase eso. La vida es MUCHO más bonita cuando aun nos dejamos sorprender por las cosas extraordinarias que tenemos o están en el lugar dónde vivimos. Si vives en la ciudad de Vancouver nunca debes de dejar de maravillarte con las tres montañas que rodean la ciudad, si vives en Washington debes recordar lo impresionante que es esa ciudad y lo que se ha vivido allí, y si vives en la ciudad de Panamá, nunca debes de dejar de levantar la vista cuando cruces el Puente de las Américas para ver la hermosa mezcla de ciudad, bosque, y mar. Y si vives en otra ciudad debes abrir los ojos para ver esas cosas extraordinarias que quizás se te han vuelto ordinarias, porque esas son las cosas son las que le dan color a la vida y hay que apreciarlas.

lunes, septiembre 6

Los libros son mi hogar.

Los libros no se han hecho para servir de adorno: sin embargo, nada hay que embellezca tanto como ellos en el interior del hogar.Harriet Beecher Stowe


Las mudanzas no son mi pasatiempo favorito. De niño recuerdo las pocas veces que nos mudamos. Lo único emocionante era pegar gritos en la habitación recién vaciada y escuchar como el eco repetía todo. Aparte de eso todo era guardar, limpiar y después desempacar; tedioso.

El último mes me ha tocado, por diversas razones, mudarme unas tres veces. Eso de empacar, guardar y limpiar sigue siendo igual de tedioso, lamentablemente eso de pegar gritos y escuchar el eco en la habitación vacía ha perdido mucha gracia, tanta que ya ni siquiera lo intento (pensándolo bien quizá sea yo el que ha perdido gracia).

Como sea, las constantes mudanzas han tenido sus dosis de aventura y la emoción de estar empezando una vida diferente. Sin embargo lo más emocionante ha sido el abrir cajas y cajas llenas de libros. Empezar a ordenarlos, pensar donde irían y que orden seguirían, encontrar libros que leí hace un buen tiempo y comentarle algo a Hannah al respecto, encontrar libros que aun no he leído, pasar sus páginas de prisa e imaginar las de cosas que tienen por contarme, las de cosas que vamos a vivir juntos.

La casa empieza tomar forma, aun hay libros amontonados por todos lados pero eso solo me hace sonreír. No puedo concebir una mejor manera de empezar mi vida con Hannah que rodeados de libros leídos y por leer. No puedo imaginar un mejor lugar para llamar hogar que una casa llena de libros.

martes, mayo 25

Absolutamente LOST


Ayer terminó Lost. Hace algunos meses conversando con Hannah al respecto de lo mucho que me gustaba esta serie le decía: -¡Debes verla! ¡Es buenísima! Ella me respondió con una mezcla de humor y seriedad: -¿Mejoraría mi calidad de vida?- Pregunta que me pareció graciosa y bastante fuera de lugar pues soy (era) un convencido de que no todo lo que hacemos necesariamente debe mejorar tu calidad de vida –Entiéndase calidad de vida en un sentido integro: espiritual, emocional, intelectual, etc. – Hay cosas que se hace simplemente por placer o por matar el tiempo (como si hubiera suficiente para estar asesinando el poco que tenemos) Si me volviera a repetir la pregunta hoy, tendría una respuesta para ella. –No-

Y es que pasaron seis años y ciento quince capítulos para quedar como el titulo de la serie: absolutamente perdido. Me refugié en la excusa de lo mucho que me fascinan las historias. Cortas, largas, de amor o de ficción, de suspenso o de miedo, las historias me encantan porque me cuentan algo, porque me transportan y me hacen ver la vida desde otras perspectivas. Sin embargo creo que no todas las historias valen la pena o al menos no todas merecen que se les dedique la misma cantidad de tiempo. De haber invertido todo aquel tiempo en la lectura de algunos buenos libros, seguramente ahora tendría muchísimas más historias y un mejor sabor de boca.

Y es que no voy a despotricar contra las series televisivas. Sería un hipócrita. Pero definitivamente puedo ascender dos, tres o hasta cuatro escalones más a los libros sobre estas historias estiradas y cambiadas con el transcurso de los años para subir ratings. Un libro es más genuino, más integro, más honesto, menos interesado.

Tampoco voy a ir soltando pestes contra la serie y sus creadores. Por momentos me hicieron admirarles genuinamente, envidiarles y preguntarme: ¿De dónde sacan tantas buenas ideas? ¿Aprendí algo? Aprendí muchísimas cosas, uno de los aspectos que me agradaba de la serie era sus constantes “Dilemas” morales, teológicos, filosóficos y la manera en que la serie te obligaba a pensar y ver las cosas desde otra óptica. Aprendí también que las mejores historias vienen en pequeños bultos de papel encerrado en dos tapas de cartón, donde el final, sea bueno o malo, lo podremos saber en un par de semanas o meses y no tener que esperar seis años para llevarnos un chasco.

La sensación me durara un tiempo. Sin embargo las conclusiones han sido buenas, he aprendido. Por ahora regreso a mis libros que una vez me han demostrado que no hay nada como ellos.

viernes, noviembre 6

El hombre caprichoso, domesticado y mal agradecido.


"El pesar y la pobreza purifican el corazón del hombre, aunque nuestras mentes débiles no ven nada de valor en el universo, salvo la comodidad y la felicidad."
Khalil Gibran

"Bienaventurados los pobres..."
Jesús

Voy a intentar desahogarme. El ser humano se ha vuelto demasiado cómodo. Nos hemos vuelto demasiado cómodos y hemos trastornado el orden de las cosas.

Con el avance de la tecnología, con el crecimiento de las urbes y sus consabidas utilidades, el ser humano se haya cada vez más cómodo en esta vida. De pronto cosas como agua, luz, telefono, cable, Internet dejaron de ser lujos y privilegios y se convirtieron en un condimento más del "pan nuestro de cada día" es decir: en parte de los asuntos vitales.

Quizás aquellas personas que se las ingeniaron para hacer más comoda la vida del ser humano, jamás se imaginaron cuan esclavos nos volveríamos de las comodidades, de pronto aquellas cosas que tenían como función principal facilitarnos la vida se han convertido en la vida misma.

Hace unos días, pase un día entero sin el servicio de agua. Era tan frustrante abrir un grifo de agua y no ver caer el precioso liquido. Estaba molesto pensando en lo injusto que es no tener agua al hacer un simple movimiento de dedos.

Yo mismo he tenido que viajar y pasar tiempo en lugares donde para conseguir agua hay que viajar distancias bastante largas y arrastrarse por caminos tortuosos. Sin embargo, estamos (estoy) tan acostumbrado a la comodidad.

No quiero ser mal interpretado. No creo que la comodidad sea mala, sin embargo creo que confundir "comodidad" con "vida" es una aberración terrible. La vida esta llena de enfermedades, de dolor, de injusticia, de muerte e incomodidades. Pero el ser humano se ha vuelto tan comodo, ha sido domesticado por la tecnología y perdido los instintos de supervivencia de tal modo que nos escandalizamos cuando vemos a alguien hacer las cosas minimas.

Hombres y mujeres quedan al borde de las lagrimas por leer que en un pueblo del interior las mujeres y los niños deben caminar 45 minutos para acceder a agua potable. Al menos tienen agua potable. Y es probable que nuestros abuelos hayan pasado por una travesía similar.

No propongo hacer del mal de muchos nuestro consuelo. Pero sí creo que es buena idea empezar a ser más agradecidos, empezar a dejar de dar las bendiciones por hechos, y ser agradecidos con esas comodidades a las que nos hemos acostumbrado, luz, agua, teléfono, celulares, blackberrys, Internet y así add infinitum.

El dolor, la pobreza, las enfermedades y la muerte también son parte de la vida. Podría estar equivocado, pero creo que nos hemos vuelto caprichosos y muy mal agradecidos.

Algo habrá que hacer, no digo dejar las comodidades que se tienen (a menos que sea necesario) pero si agradecer por las comodidades que las mismas nos brindan.



Ariel

miércoles, agosto 26

Las telas de araña y su peligro...


Si no fuera por la Internet nadie podría leer este blog (de hecho posiblemente nadie lo haga de todas maneras). Lo que quiero decir es que los últimos años el mundo ha cambiado radicalmente gracias (o por culpa) de la Internet. Sobre todo nuestro ya mancillado e invadido idioma ha sufrido la adición de nuevos términos como: web, p2p, email, blog, chat, etc.

De una manera u otra hemos ido lentamente quedando enredados en “la gran telaraña” (www: world wide web. Algo así como la Ancha telaraña mundial, ¡ja! Traducción libre y dudo que muy correcta). De un tiempo para acá los formularios de las diferentes empresas incluyen un renglón con: e-mail o página web. Decir hoy en día que no se tiene un correo electrónico, o que no se cuenta con una cuenta en facebook, es igual a declararse extraterrestre (quizás exagero un poco, pero eso ya lo saben). En los últimos días he estado leyendo “consejos para escribir” y noventa y cinco por ciento de los artículos y páginas web que leí recomendaban “iniciar un blog”, no pude dejar de preguntarme qué tal hubiera sido un blog de Dostovesky o Alejandro Dumas (seguramente lo tendría en mi lista de “blogs a los que sigo”).

No quiero quejarme de las implicaciones del Internet, el mismo me ha permitido estar en contacto con muchísimas personas, me ha tolerado leer artículos e inclusive libros que probablemente en otra circunstancia jamás habría sabido que existían. Tengo buenos amigos (amigos de verdad) con los que mi comunicación se limita a dos o tres correos electrónicos al año, a mí me encanta escribir correos, pero para algunas personas es una carga pesada. Pienso, sin embargo, que si no existiera el correo electrónico y tuviéramos que usar el postal, probablemente nunca sabría nada de ellos. Y así podría enumerar las ventajas del Internet.

Sin embargo, al igual que todas las cosas buenas un uso indiscriminado e incorrecto puede trocarlo en un mal. No pienso llover sobre mojado con lo ya dicho en cuanto a los peligros del Internet, las redes sociales, los correos “spam”, etc, etc. Inclusive en algunos casos creo que se exageran los peligros que hay y se intenta crear una especie de paranoia hacia los nuevos elementos. Sin embargo, nunca está de más hacer un alto y evaluar nuestra vida.

El Internet en general puede ser una gran herramienta, quienes me conocen saben que me fascina, pero también saben que cada cierto tiempo puedo extraer una que otra joya que se encuentra sumergida en medio de tanta basura. Y quizás por allí va la cosa, no es que yo venga a dictar reglas morales en cuanto al uso del Internet, las redes sociales o los correos electrónicos (aunque al contrario de muchos, no creo que la moralidad se suspenda en el mundo virtual). Sin embargo, si lo que hacemos en la Internet nos sirve para ser mejores personas, si nos edifica, si mis relaciones con las personas que están lejos de mí me ayudan a ser mejor persona con aquellos que están cerca , si lo que leo y escucho me provoca a hacer un estudio más profundo y no a caer en la simple paranoia (hay que ver cuanta tontería circula por Internet), entonces el uso de este artilugio vale la pena, de lo contrario no es más que el sustituto de la televisión que una vez idiotizó a toda una generación y hoy estamos pagando esas consecuencias (no tengo nada contra la televisión tampoco).

En fin, concluyendo, cada uno de nosotros debería estar consciente de que cada segundo invertido cuenta, cada palabra escrita o leída debería ser pensada con peso de eternidad, cada imagen vista, cada chat enviado. Lo que quiero decir quizás es que la Internet no es un lugar para escapar de la realidad sino por el contrario una extensión de ella. No sé si los que le pusieron el nombre de telaraña miraban a sus futuros usuarios como pequeños insectos listos para ser apresados por sus pegajosos hilos, sin embargo sirve para la analogía de tener mucho cuidado con la telaraña. Todo con medida y todo con razonamiento (o casi todo).

Por lo demás cada uno debe tomar su decisión en cuanto a lo que usa, como lo usa y que provecho saca de eso. Yo por mi parte, dejo este escrito hasta aquí pues debo ir a avisarles a mis contactos en facebook y msn que se den una vuelta por acá :-) ¡Cuidado con la telaraña!

domingo, julio 19

Un solo de chelo para mis amigos (o lo que aprendí de "The Soloist" y otras cosas)


Soy 90% musical. Y no me refiero a derrochar conocimiento sobre la música o poder distinguir con claridad entre una pieza de Beethoven y una de Chopin. Lejos de ser un conocedor soy un "fanático" de la música en el más bajo sentido que pueda tener esta palabra. Hice mis intentos. Sé un par de acordes de guitarra, puedo tocar dos o tres canciones en la trompeta (aunque no suene tan exquisito), una canción infantil en el violín y paso la mayor parte de mi tiempo con una canción en la cabeza o en la boca. (para molestia de alguno y risa de otros)

Nunca hice un esfuerzo real por aprender alguno de estos instrumentos y aunque en el fondo sigue siendo uno de mis sueños frustrados, nunca he tenido la disciplina suficiente para aprender a ejecutar con buen nivel algún instrumento (aun no me rindo)

Pero ¿Por qué hablo de música? de una u otra manera la música ha estado presente en mi vida los últimos días y me ha hecho detenerme a reflexionar sobre lo que representa ella para mi. No voy a hacer un tratado sentimental ni mucho menos, de hecho varios de mis amigos que leerán esto son músicos que respeto realmente (y que aunque ellos no lo sepan envidio entrañablemente) Así que las cosas por su nombre y esto no es más que un burdo intento de un fanático de plasmar algunas lecciones que la música ha dejado en su vida.

Hace poco vi un vídeo que me dejó algunas impresiones sobre lo que representa la música, lo que puede transmitir y la necesidad misma que tenemos como seres humanos de vivir, sentir y disfrutar la música. Me hizo sentir un poco menos "extraño" por pasar cantando, silbando o distorsionando alguna melodía la mayor parte de mi vida. Como seres humanos somos musicales y por ende no solo disfrutamos la música, también la necesitamos.

Y hace apenas unos minutos termine de ver "El Solista" (The Soloist) una gran película que habla mucho más que sobre la música, habla sobre la amistad, sobre la igualdad, la grandeza, los sueños y la idiosincrasia de cada persona que le permite ser quien es sin alterarnos a nosotros mismos por ello. La manera en que uno de los personajes ejecuta y disfruta la música llegó a conmoverme por momentos y me hizo sentir identificado en otros.

La amistad que une a los dos personajes de la cinta también es conmovedora. Uno es músico (por diversas razones ha terminado como un sin techo) y el otro un periodista con una columna en el periódico más importante de Los Ángeles. Ambos tejen una amistad única, el periodista aprende a amar la música al ver la pasión con que su amigo siente, sufre y disfruta las ejecuciones.

El periodista sin embargo no se siente tan seguro de ser de ayuda real para su amigo (cuantas veces nos sentimos así) sin embargo en algún momento tiene el siguiente pensamiento:
Hace un año, conocí a un hombre desafortunado y pensé que podría ayudarlo No sé si lo hice. Mi amigo, el Sr. Ayers, duerme adentro. Tiene una llave y una cama. Pero su estado mental y su bienestar son tan precarios como el día en que nos conocimos. Algunos dicen que lo he ayudado. Hay expertos en salud mental que dicen que el hecho de ser el amigo de alguien puede cambiar su química cerebral y mejorar su funcionamiento en el mundo. No puedo hablar por el Sr. Ayers. Tal vez nuestra amistad lo ayudó. Tal vez no. Pero puedo hablar por mí. Al ser testigo del coraje del Sr. Ayers, de su humildad, de su fe en el poder de su arte, aprendí la dignidad de ser leal a algo en lo que crees. De aferrarse a eso sobre todo lo demás. De creer, sin dudar, que te llevará al hogar.

De una u otra manera mis amigos artistas (pues no solo son los músicos) y mis amigos que no son artistas sino buenos trabajadores, padres de familia, hermanos, primos, etc. Han afectado mi química cerebral y me han hecho sentirme mejor en este mundo y pienso hasta me han hecho ser un poco más útil. A riesgo de sonar sentimentalista (que no es mi intención de ninguna forma) No sé que tan buen amigo sea, (estoy conciente que a veces puede ser realmente malo) y no sé que tan útil sea para ustedes tenerme en su vida, pero para mi lo es todo, así de simple sin ustedes no sería yo. (y no es que sea la gran cosa)

Por sus conversaciones, por su música, por las canciones que intercambiamos, por los libros que nos recomendamos, por los recuerdos que compartimos, por los dibujos, las muestras de arte, los sueños y todo eso que haremos juntos un día. Gracias. Ustedes son la música de mi vida.

Ariel

martes, mayo 19

es necesario que yo mengue

fijemos la mirada en Jesús, el autor y perfeccionador de nuestra fe.
hebreos 12:2
es necesario que él crezca, y que yo mengue.
juan 3:30

En estos días estuve pensando en el acto creativo y que la verdadera riqueza en la vida se encuentra en observar la creatividad que nos rodea y --cuando nos toca-- participar en crear, es la invitación de la vida.

Uno de mis autores/poetas favoritos escribió las siguientes palabras "Si su diario vivir le parece pobre, no lo culpe a él. Acúsese a sí mismo de no ser bastante poeta para lograr descubrir y atraerse sus riquezas. Pues, para un espíritu creador, no hay pobreza. Ni hay tampoco lugar alguno que le parezca pobre o le sea indiferente." Para un espíritu creador, no hay pobreza. No hay lugar que le parezca pobre o le sea indiferente.

Por esto, el espíritu de Dios es el que tiene que crecer en mi, el es el Creador. El que da el espíritu de creatividad a cada uno de nosotros, "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho." Me encanta el uso de la palabra "verbo" es tan activo pero también es tan literario. Las palabras mismas son creativas y parte de la creación.

Por esto, "es necesario que él crezca, y que yo mengue." El es el Creador, el que da ese espíritu de creatividad que ve lo hermoso en lo cotidiano, que inspira asombro en lo sencillo, que da capacidad de crear al que fue pobre anteriormente. El es el "autor y perfeccionador" de esto, de nuestra fe que nos da la capacidad de ver y percibir lo bello en lo roto, lo sublime en lo pobre. Nos da la capacidad de vivir la vida con este asombro y el placer sencillo de crear.

viernes, marzo 20

Extremadamente peligrosos...

Cuando vi por primera vez la película "El Club de la pelea" me pareció de lo más genial. Ayer volví a verla, y aunque no me pareció tan extraordinaria, la sigo considerando bastante buena. Como dudo que la película haya cambiado desde la primera vez que la vi, concluyo que han habido drásticos cambios en mi manera de ser y de pensar, pero: ¿por qué me extraño? si lo único que no cambia es que todo cambia. Pero no quiero hablar de cambios, sino que quiero hablar de extremos. Porque al final ese es el mensaje que me deja la película. Un repiqueteo enorme a: "Los extremos son peligrosos" (y que conste que ese ya es un extremo).

La película es una crítica dura sobre las condiciones en que vive nuestra sociedad consumista. Tyler, uno de los dos personajes principales de la película, dice en algún momento: "Trabajamos en lo que no queremos, para comprar las cosas que no necesitamos" y bueno, empieza a retar al aburrido Jack, a llevar una vida más "intensa" más "al límite" deja su aburrido trabajo para emprender una empresa más arriesgada, empieza a salir con una chica, a hacer las cosas que siempre deseó pero nunca se atrevió a realizar y además ,como la guinda del pastel (Jack y Tyler ), inician el "club de la pelea" donde la idea es llevarse unos a otros al límite.

Es cierto, Jack era el otro extremo: un tipo demasiado aburrido con la vida que no desea llevar, respirando porque los pulmones lo hacen por sí solos, deseando constantemente la muerte y soñando lo que podría ser. Extremo uno: cruzarse de brazos y dejar que las cosas sucedan porque así deben suceder, quejarnos de nuestras condiciones sin mover ni un dedo para cambiarlas. Es malo sólo mirar cómo suceden las cosas y no involucrarse.

Tyler convence a Jack (y a todo el mundo) de que todas las cosas deben ser diferentes, todas las cosas deben cambiar y empiezan una revolución en la cual van a cambiar el mundo entero a la manera que Tyler piensa es la correcta. Extremo dos: ¡Hay que cambiar el mundo! ¿Por qué? no todo en el mundo está mal, no todo está averiado ni tiene que ser arreglado, hay cosas buenas y que tienen una razón de ser. Así que el mundo tampoco está conspirando contra nosotros con reglas estúpidas buscando nuestra caída, a veces sólo es necesario cambiar unos cuántos metros a nuestro alrededor para que las cosas anden mejor. No somos dioses (gracias a Dios) y no tenemos la respuesta a todas las preguntas.

La trama de la película es sorprendente (no digo más porque mato el encanto). Sólo queda señalar que los extremos son malos, o por lo menos peligrosos, que no podemos cruzarnos de brazos, ni tampoco atacar cuanto se nos cruce en frente. En fin, son extremos en los cuales caemos cualquier día. Pero en días como hoy los veo más claro y me parece pertinente denunciarlos.

Ariel

sábado, marzo 7

Lodo y Goles.

Guazaro es un pueblo que se ubica en la región Noroeste de la provincia de Veraguas. Para llegar hasta allí debí viajar cinco horas en automovil , luego caminar siete horas más con el lodo hasta las rodillas (literalmente) y unas cinco horas más en lancha Me gusta caminar, no me quejo y compartir con las personas que viven tan desintoxicadas de "medios de comunicación" siempre es más que especial.

Nuestro grupo (Todos intoxicados hasta no más) compartió durante ocho día con estas personas. Mientras en "nuestro mundo" lo más vital era que en aquel momento se jugaba la "Copa de Naciones" (una competencia de fútbol entre los países centroamericanos) estábamos rodeado de los paisajes más espectaculares, el cielo por las noches era una visión alucinante, -ningún farol impertinente opacaba el espectáculo celestial- El silencio te permitía pensar con claridad, leer, conversar o simplemente observar la parsimonia con que una vaca se encarga de rumiar la hierba que comió durante la mañana. Era precioso.

Sin embargo fueron muy pocas las ocasiones en que realmente me dedique a ver las estrellas (sí lo hice, me encanta ver estrellas) pues todas las noches encendíamos el pequeño radio onda corta que había llevado de contrabando (un adicto es un adicto) e intentábamos descifrar entre la estática si Panamá había anotado un gol o ya había sido eliminado de la competencia. Nuestras conversaciones entonces giraban en tornos a los resultados, las estadísticas, lo que pasaría si entraba X jugador etc. (Cuan vanales podemos ser)

La ultima noche antes de regresar a nuestros hogares -Esa noche la pasamos en Río Luis, para salir de allí debíamos caminar 7 horas con el lodo hasta las rodillas (literalmente)- escuchamos como por primera vez en la historia Panamá se coronaba campeón de la copa de naciones. Salté, lo recuerdo bien, mi pecho se lleno de alegría, choque las manos con mis amigos y todos estuvimos de acuerdo en lo increíble que resultaba que Panamá hubiera ganado. Esa noche todos dormimos con una sonrisa en los labios: Panamá era campeón. (Y de paso le habíamos ganado a los ticos)

Al día siguiente al salir a caminar aquellas largas siete horas (en realidad se hacen cortas en buena compañía y con buena conversación) el lodo nos hizo olvidarnos a todos que a miles de kilómetros de allí, donde la gente navega en Internet y tiene señal en sus celulares, donde algunos ven televisión por cable y otros escriben blogs, un equipo de hombres había resultado ser el mejor pateando una bola y metiéndola en un arco. Nos olvidamos de cuan importante es el fútbol para la sobre vivencia del ser humano (estoy siendo irónico por si no se nota)

Lo importante para nosotros era no caernos y que el próximo paso nos acercara un poco más a casa. Pensé en lo vano que era aquel "triunfo histórico" y lo poco que valía (si es que acaso vale algo) Pensé que en nuestro mundo "avanzado" las cosas que tienen valor son exactamente aquellas cosas que no lo tienen. ( no sé porque me recuerda una cita bíblica) que vale más observar una hermosa foto del atardecer que el atardecer en vivo
y a todo color. Que preferimos vernos a través de "webcams" que mirarnos a las caras. Que optamos por mirar en Internet las ultimas fotos de las constelaciones, que tomarnos una noche para observarlas en el cielo. De repente hemos perdido el sentido de las cosas o quizás yo este equivocado. Por alguna razón el lodo me hizo pensar en todo aquello, pensar que quizás estamos dedicándole tiempo a cosas que realmente no valen la pena. Dicen que reconocer una adicción es el primer paso para recuperarse de ella...

Ariel

domingo, septiembre 21

niñez perpetua

Anoche tuve una conversación que le siguió el hilo a lo que escribí ayer así que pensé escribir un poquito más. Estuvimos hablando en cuanto a los problemas en la sociedad latino americana y una de las cosas que se ve es una no-apreciación por el trabajo duro, un desconocimiento por como utilizar bien el dinero, una mala administración de los recursos publicos, entre otras cosas. Pero también (y esto no es sólo en latino américa) se ve una prolongada niñez que en vez de promover el bien de la sociedad cultiva malos hábitos

La idea es que los niños siguen siendo niños hasta que ya se hayan convertido en jóvenes y pues uno no realmente tiene las responsabilidades de adulto hasta algún momento después de los veinte y tanto años. ¿Qué está pasando en esta etapa de supuesta preparación para la vida de adulto? Pues, en esa etapa de 'adolecentes'/'pre-jovenes' (o teen-agers) se les está enseñando a los muchachos y muchachas a vivir sin responsabilidad alguna. El valor más alto es la diversión y pocos, pocos, les toca realmente trabajar o por lo menos participar en el mantenimiento de la vida familiar.

(Eso lo digo obviamente como el extremo que se está volviendo más y más la regla general, porque debo reconocer que muchos de mis amigos vinieron de hogares o lugares en los cuales tuvieron que trabajar y o participar por lo menos en la vida familiar.)

Pero, volviendo al punto... ¿estamos malgastando toda una etapa de las vidas de las personas? ¿Qué va a suceder cuando jóvenes quienes no han aprendido a administrar su tiempo y dinero o respetar la propiedad y el tiempo de las demás personas entren en posiciones de liderazgo y poder en la sociedad? ¿Seguiremos en lo mismo de siempre? ¿Cómo vamos a convertirnos en una sociedad que valora el trabajo y no lo ve como algo para los menos privilegiados? ¿Como vamos a convertirnos en una sociedad que aprovecha el tiempo para hacer el bien en vez de una que ve el tiempo como algo para pasar sin motivo alguno? ¿Cómo vamos a convertirnos en una sociedad en el cual los individuos reconocen que sus acciones tienen un impacto en la comunidad en general?

sábado, septiembre 13

Me gusta, pero me asusta

Debo confesar con vergüenza que yo soy una de esas personas que huye del descanso, del ocio y del placer. ¿Por qué? Creo que soy una hija más de esta cultura activista, adicta al trabajo y consumista. No me enorgullezco de ello, pero reconozco que baso mi valor personal en mis logros, en lo que hago, cómo lo hago y cuánto hago. Por esa razón, trabajo ocho horas diarias, pero rara vez cumplo con mi horario, suelo quedarme más tiempo en la oficina haciendo cualquier cosa. Estoy involucrada en algunos ministerios de la Iglesia, que me demandan ensayos, reuniones y preparación. Como todavía me quedaba tiempo, comencé a asistir a los ensayos del coro. Además, escribo en dos blogs. Pero esto no me fue suficiente, me comprometí a escribir material para un ministerio. En ese sentido, como se podrán dar cuenta, no queda mucho tiempo para el ocio o el placer.

¿Cuál es el resultado de esto? Me estoy perdiendo de las cosas buenas de la vida... Esto no quiere decir que lo que hago no es bueno, es más, lo disfruto mucho. Sin embargo, rara vez me queda tiempo para ciertos placeres que alegran mi corazón. Hace bastante rato no me he sentado a leer un buen libro por placer. Leo mucho pero para cumplir con actividades, y sí, lo disfruto, pero se me antoja leer algún libro "vanal" que no tenga el fin de engrosar el intelecto. ¿Puedes creer que el otro día me prestaron una película y no pude verla sino tres semanas después? Y amo ver películas, es uno de mis placeres preferidos. Otra cosa que me encanta es ¡dormir! Nada se compara a una siesta en la tarde del domingo, antes de ver una buena película y cerrando con un buen libro antes de la cena.

¡Pero no tengo tiempo para ello!

La solución es simple: dejar alguna de mis actividades para tener más tiempo para el ocio y el placer. ¡Eso me gusta! Me gusta, pero me asusta... Tengo miedo de hallarme buena para nada sin el activismo al que me he vuelto adicta. Me aterra dejar de ser indispensable y darme cuenta que aquello que dejé de hacer, alguien más lo tomó y lo pudo hacer igual o mejor. Me asusta que mi cuerpo comience a sufrir la falta de adrenalina y de presión, lo confieso, soy workohólica. ¿Qué me queda? Comenzar a depender de Dios para buscar un equilibrio en mi vida. Dejar de entender con la mente que mi valor está en Cristo y hacer carne en mi vida el hecho de que soy importante porque el Creador del universo me ama. Sí, tengo que dejar algunas cosas y comenzar a deleitarme en las cosas simples de la vida, en lo que hace que mi corazón se alegre. Así que por ahora dejo de escribir y voy por un buen libro o una película... o quizá duerma una siesta.