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martes, julio 5

La simplicidad como estilo de vida

Desde hace un tiempo me he encontrado pensando en el concepto de la simplicidad. Quiero ser una persona más agradecida y realmente vivir de una manera sencilla. Lo curioso es que en muchos blogs que encuentro en español muy pocos que les interesa el tema de la simplicidad. Por lo general, los blogs que encuentro tienen que ver con la farándula, el diseño, la moda, entre otros temas, que pueden ser sumamente interesantes pero en el fondo obligan a que uno desee algo más y llevan a la inconformidad.

Llevo algo de tiempo leyendo algunos blogs de personas que han decidido vivir un estilo de vida más simple o minimalista y me siento inspirada a explorar la idea un poco más a fondo.  En parte porque sencillamente me parece bueno y en parte porque creo que encaja con la vida que debería vivir como seguidora de Jesús. Cuando uno habla del minimalismo es vivir con lo esencial, despojándose de los elementos sobrantes. Es un concepto que se maneja en el ámbito del arte y el diseño pero creo que vale la pena explorarlo en el ámbito cultural y personal.

Nuestra cultura nos miente diciendo que la buena vida se encuentra acumulando cosas –poseyendo todo lo posible. Se cree que tener más es mejor y que se puede comprar la felicidad en los almacenes. El mundo vive un ritmo apurado y estresante. Trabajamos demasiado y aun así quedamos en deuda. Corremos de una actividad a otra –pero no nos sentimos satisfechos. La mayoría de las personas están intentando lograr el éxito y la fama. Pero cuando encontramos a alguien viviendo una vida más sencilla, muchas veces descubrimos que hemos estado persiguiendo todas las cosas equivocadas.

Estuve leyendo el blog de Joshua Becker en el cual él intenta describir qué es el estilo de vida minimalista. Él empieza con la definición más básica: Intentar vivir intencionalmente solamente con las cosas que realmente necesito. Luego él elabora un poco y varias de sus ideas me parecieron sumamente interesantes. Para él el minimalismo es (entre otras cosas):
  • Ser intencional. Es marcado por tener claridad, propósito, y deliberación. Uno tiene que enfocarse en lo que realmente valora y quitar todo lo que distrae de eso. 
  • Ser libre de la pasión de las posesiones.  Es dejar atrás el consumismo y buscar la felicidad en lugares más significativos. En nuestras relaciones con otras personas y en cuidar nuestras vidas espirituales. 
  • Ser libre de la locura moderna.  Es mantener únicamente las actividades más esenciales, las relaciones más importantes para vivir a un paso más lento y haciendo las cosas con más calma y calidad. 
  • Ser contra-cultural.  Es vivir una vida que no promociona las corporaciones o los políticos pero que es atractiva porque es más lenta, consume menos, y disfruta más.
Cuéntame qué piensas del estilo de vida minimalista.

domingo, junio 26

Mi fe y mis emociones

Hace unas semanas escuché una enseñanza en la que el orador repetía una y otra vez "tu fe y tus emociones NO están casadas".  La idea de la enseñanza se ha quedado rodando por mi cabeza desde entonces.  He pensado en lo mucho que me afectan mis emociones y que en realidad simplemente vivo con muchas dudas en cuanto a mi fe a causa de mis emociones.  

Hace unos días tuve la oportunidad de conversar con una de mis mejores amigas y fue tan lindo conversar y mejor aun ver a mi amiga en un estado de animo tan positivo y radiando muchísima tranquilidad que hace algún tiempo le había hecho falta.  Una de las cosas que surgió en la conversación era lo útil que es conocer lo que uno está sintiendo, reconocer lo que es y dejar a un lado lo que no tiene nada que ver con realmente vivir la vida. 

Este fin de semana, me senté a escribir un bosquejo para un proyecto de formación Cristiana y me dí cuenta que aunque mis emociones muchas veces no quieren tener nada que ver con mi fe, realmente disfruto de la narrativa Cristiana y las verdades que allí se encuentran.  Me gusta estudiarlo y aprender sobre toda la historia del pensamiento teológico.  Lo disfruto aunque mis emociones a veces me hacen dudarlo.

Lo que he estado pensando es que como mi fe y mis emociones NO dependen el uno del otro para existir y ser reales en mi vida, puedo tratar con ellos de maneras distintas.  No es que crea en compartimentar todas las partes de mi vida pero, creo que puedo hacer algunas actividades con la única intención de nutrir mi fe y otras con la intención de balancear mis emociones.  Tal vez es la forma en la que mi mente ata los cabos, pero me ha hecho sentir mucho mejor pensar que por momentos puedo disfrutar de la teología sin tomar en cuenta mis emociones y por otros puedo tomar en cuenta mis emociones y hacer lo necesario para lidiar con ellas.  Tal vez es intentar tomar las cosas una a la vez y no intentar lograrlo todo de un solo.

viernes, marzo 4

Un carnaval para reflexionar


Hoy empieza el carnaval en Panamá.  Espero que la gente que vaya a viajar durante este tiempo tenga muchísimo cuidado en todos los sentidos.

El carnaval es una fiesta que siempre me ha parecido muy irónica pues se supone que es la última gran fiesta antes de el tiempo de ayuno y abstinencia de la cuaresma.  Pero creo que se pierde un poco ese sentido en la manera que se celebra aquí.

Lo que sé es que en la ceremonia del día de miércoles de ceniza (el día después de martes de carnaval) tiene un tono totalmente diferente. Siempre se comparte el versículo que dice: "Recuerda que polvo eres, y al polvo volverás." Génesis 3:19.  Creo que nos haría bien recordarlo pues, tanto desenfreno y desperdicio de recursos no es una buena señal de que nos hemos acordado de eso.

Después de recordar que somos polvo, y que al polvo volveremos siempre se nos recuerda esto: "El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio." Marcos 1:15.  ¿No ha pasado suficiente tiempo como para arrepentirnos y vivir con la humildad de nuestra condición como polvo?

A mi me gusta el calendario litúrgico porque me gustan las tradiciones cuando nos ayudan a recordar las cosas que tendemos, como humanos, a olvidar tan fácilmente.  No me gusta cuando se toman y se convierten en algo totalmente ajeno a lo que eran en un principio y pierden todo el significado como el carnaval lo ha hecho.

De todas maneras, espero que todos tengan cuidado este fin de semana y tal vez aprovechen para hacer algo totalmente fuera de la rutina de los carnavales y reflexionen un poco.

martes, noviembre 9

Una nueva aventura para escribir.

Presta el oído a todos, y a pocos la voz. Oye las censuras de los demás; pero reserva tu propia opinión.
Shakespeare.

Todos hemos sentido de vez en cuando esa frustración de no poder decir las cosas como quisiéramos o a quien quisiéramos. Hace unos días escribí una entrada que se titulaba si yo pudiera hablar con el presidente, y no es la primera vez que esa frustración cruza por mi cabeza;     estoy seguro no soy el único. Muchos al leer el periodico o ver las noticias sentimos ese algo que se nos atraviesa en la garganta o en los dedos, ese callar por no poder hablar. 


Cuando vemos como se reparten nuestro país a pedazos, cuando vemos como los corruptos son descarados y a pesar de eso siguen en el poder, cuando vemos como los medios de comunicación insisten en enseñarnos un sólo lado de la moneda; es el momento en que desearíamos ser escritores, periodistas, tener un programa de opinión o al menos el valor de participar en alguno de ellos. Sin embargo la mayoría de las veces optamos simplemente por mordernos la lengua, los dedos o ambas cosas pues sentimos que nuestro aporte no sera valorado. Una forma bastante común de desahogarse son los "tweets", los estados en facebook o los blogs como estos donde decimos lo que pensamos, sin embargo siempre queda esa sensación de ser ignorado.

Hace algunos meses, gracias a Hannah, descubrí Global Voices, me enteré porque alguien se había tomado el tiempo de citar una parte de un articulo que había escrito hace ratos, sin embargo el que se me tomara en cuenta y que mis palabras tuvieran una resonancia más grande que este pequeño blog me hizo sentir algo diferente, de repente mi opinión contaba, de pronto no eran gritos dados al "ciber-vació".

Aquello me enganchó a la página. Su estilo es muy claro y sencillo. Son la voz de los sin voz, se encargan de reportar noticias pero no desde las perspectivas de las agencias noticiosas sino viendo lo que se dice en la "blogosfera" los tweets, estados de facebook y cualquier otra forma de recoger lo que piensa la gente como tú o como yo.

Con Hannah quedamos encantados con la idea de poder colaborar con un sitio como este, fuimos recibidos con los brazos abiertos por un equipo de personas que están interesados en hacer ver lo que piensan todos por grande o pequeño que seas. 

No es un secreto que sueño con escribir, que vivo en constante delirio por poder hacerlo algún día, pero también me encanta la idea de que más que escribir por escribir lo que se diga tenga un mensaje, que ayude en algo que de un grano de arena, o más de uno, para enderezar un poco este enrevesado mundo. Global Voices es una bonita oportunidad para hacer dos cosas que disfruto: Escribir y ayudar un poco a los que menos tienen, en este caso a los que menos audiencia, palabras u oportunidad de ser escuchados. 

Es otra aventura, aquí vamos. 

martes, noviembre 2

Panamá en el Día de los Difuntos

Hoy se conmemora el Día de los Difuntos en Panamá. Cada 2 de noviembre las personas van a visitar las tumbas dónde descansan sus abuelos u otros familiares quienes se hayan ido al cielo. Muchos van y aprovechan esta oportunidad para limpiar y dejar algunas flores en memoria de su abuelo, abuela, padre, madre, hermano, hijo, o amigo que ya dejó esta vida.

En los medios de comunicación ya se anunció que el Alcalde de Panamá, dejó prohibida la venta de bebidas alcohólicas todo el día 2 de noviembre; tampoco se permitirán las fiestas bailables so pena de multa. Con la intención, seguramente de aumentar la seguridad en la ciudad y respetar las conmemoraciones solemnes que se llevarán a cabo este día.

Mientras pensaba en esta conmemoración, también pensaba en las celebraciones del mes de la patria. Uno se pudiera preguntar ¿por qué visitamos a los muertos si sabemos que ya no están con nosotros? De igual manera, uno se pudiera preguntar ¿por qué honramos la patria? Hoy en la Prensa Gaspar García de Paredes escribió el artículo “Pensando en noviembre…” en la cual reflexiona sobre la manera en la cual festejamos al país y se pregunta:
Si la patria fuera la “madre” que algunos dicen que es… ¿Estaría ella más interesada en decoraciones que en acciones? ¿Estaría ella más contenta de saber que recordamos su fecha o en ver que hacemos algo por ella?
Aquí se conmemora el Día de los Difuntos pero en Canadá es el Día de la Remembranza, el 11 de noviembre y en Estados Unidos el último lunes en mayo es el Día de la Memoria. Me parecen muy interesante los términos. Pues aquí, el Día de los Difuntos le da un tono un tanto pesimista a la muerte, es como si ya se acabó y ya. Pero, si se ve como un día para traer a la memoria a las personas que han dado sus vidas por el país y la libertad, se convierte en algo que sigue con vida, algo por lo cual uno también tiene algo de responsabilidad de proteger.

¿Qué quisieran nuestros familiares y amigos difuntos que hiciéramos por ellos? ¿Sencillamente limpiar sus tumbas y dejarles algunas flores? ¿Cómo podemos recordar a nuestros seres queridos de una manera que deje un impacto en esta vida que seguimos viviendo? Me gusta la reflexión de Gaspar en la que dice:
¿Y cómo servimos a la patria? Sencillo, haciendo lo que hacemos de la mejor forma posible; cultivando el orgullo de hacer las cosas cada nuevo día mejor de cómo lo hicimos el anterior; esforzándonos porque nuestra vida tenga un impacto positivo en nuestro entorno (en el hogar, en el trabajo, en la comunidad, etc.); procurando el bienestar colectivo y no solo el individual; aportando, contribuyendo, produciendo, desarrollándonos profesional y personalmente, siendo el modelo que deseamos que otros imiten...Todo esto y más, todos los días –no sólo cuando el calendario nos recuerda que es un día patrio.
Tampoco deberíamos recordar los ejemplos de nuestros ante-pasados sólo en el Día de los Difuntos, creo que el principio es igual. Debemos honrar a las personas que vinieron antes de nosotros, todos los días. Creo que a su manera el Día de los Difuntos tiene un significado importante y honrar (recordar sobre todo) a nuestros padres y abuelos es algo que nos da identidad y perspectiva en nuestras vidas.

miércoles, enero 27

Un tema muy complicado...

Ella es Jessica, tiene unos 15 años, una chica muy linda y muy inteligente. Al entrar en su salón de clases un grupo de estudiantes en la esquina la miraban con desprecio y un chico dijo calladamente pero lo suficientemente fuerte para que ella lo pudiera escuchar “niña buenona…cristiana” todos quitaron la mirada fingiendo que hablaban entre ellos y se reían calladamente.

Obviamente, el rechazo le dolía a Jessica pero, no le quedaba otra opción que ignorarlos y seguir su camino a su escritorio solitario, soportando las burlas de sus compañeros. No todos la trataban así, algunos se daban cuenta que aunque ella era diferente a ellos, ella era una persona amable y fácil de tratar pero la mayoría temía las burlas de la mayoría así que no se relacionaban mucho con ella, no quería que se le pegara lo suyo (como si fuera una enfermedad) o que los demás los rechazaran también.

Esta vez, el profesor escuchó la burla de los compañeros y aunque el profesor no era religioso y se sentía incomodo con las personas religiosas no podía aceptar que sus estudiantes se trataran así. Cuando tuvo un momento libre llamó al chico que le había hecho la burla a un lado.

--¿Porqué le dijiste eso a Jessica? le preguntó.
--Pues, pues… el chico balbuceo un momento, --no sé, dijo.
--¿Te estabas burlando de ella porque es cristiana? Le preguntó el profesor seriamente.
--¡No! Replicó asustado por las preguntas del profesor.
--¿Qué querías decir con acusarla de ser “buenona”?
--¡Es que es cierto! Se cree la más buena…
--¿De verdad?
El chico se quedó callado y miró al piso.
--Pues, me parece que con la manera que le dices eso, sea cierto o no, acusarla de ser cristiana, le estas acusando de ser “tonta” o “estupida” ¿me equivoco?
Siguió callado.
--Aquí no usamos términos, sean ciertos o no, que tengan la intención de despreciar a otras personas. No quiero oír una burla más de ustedes. Ni una sola palabra que tome el significado de “tonto” o “estupido” para ustedes. No más.


Vivimos en un mundo en el cual nos dividimos en “minorías”, casi todos nos podemos identificar como una minoría excluida o una minoría que domina --pero es raro que no permanezcamos a alguna. Puede ser nuestra religión, nuestra orientación sexual, nuestra raza, nivel de educación, o nuestra situación económica. Es muy fácil sentir que somos los discriminados y tomamos esa posición como excusa para intentar aislar a otro grupo para que no nos sintamos tan impotentes. Desafortunadamente, aun después de tantas luchas por la igualdad actos de discriminación ocurren a diario alrededor del mundo.

Hace un tiempo, Ariel escribió en cuanto a unos comerciales que salieron en Internet que eran demasiado explicitas con su presentación del homosexualismo y los peligros del SIDA. Y de allí, los comentarios que llevaban aquellos videos eran igualmente perturbadores, el choque entre los que veían todo eso como pecado que los conducía al infierno y aquellos que veían a los cristianos como unos intolerantes como si los homosexuales se merecían un trato más especial que los demás. Y Ariel tomó eso y se fue por el lado de expresar que siente que el homosexualismo no es normal y que debía tener el derecho de sentirse incomodo con eso.

Muy bien. Solo quiero decir que el Cristianismo tampoco es normal. Todo lo que tenemos dentro de nosotros nos jala y impulsa en la otra dirección. Todo eso del amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, y templanza tampoco es natural. Sería raro que alguien te dijera que no es bueno pero, hay muchas personas que se sentirían incómodos con que les digas que esas deberían ser características normales y aceptadas de todo el mundo. ¿No? Pero, los Cristianos saben eso y sienten la necesidad de predicar su mensaje con todas las replicas y dudas que les pongan y no es por ofender, es porque sinceramente lo creen. Dudo que la mayoría de las personas negarían la humanidad de los Cristianos, su derecho de vivir y existir pero muchos dirían que no les gusta que los Cristianos decidan cuales deberían ser sus normas morales, su manera de ver la vida, la sexualidad, o cualquiera otra cosa que se les ocurra.

Ariel hizo el comentario que “los homosexuales han tomado el control del mundo” y explicó que “hablar mal de un homosexual puede ser causal de despido en muchos países”. Pero yo me pregunto, ¿eso es discriminación? Me parece que “hablar mal” de cualquiera persona en cualquier lugar debería tener alguna consecuencia disciplinaria. Lo que me preocupa es que muchas veces los Cristianos también son culpables de sutilmente reemplazar el significado de la palabra “homosexual” con “idiota” o “estupido”. Por ejempo, la comparación que hizo con su reacción ante dos hombres besándose con una persona que escupe en la calle me pareció ofensiva. Yo he visto como con cristianos la escena con Jessica se repite pero con la persona recibiendo la burla siendo la persona acusada de ser homosexual. Muchas veces, no es que la persona es homosexual pero, en muchos ambientes, ser acusado de ser “homosexual” es una burla humillante, casi como ser llamado “idiota” o algo peor. Se escuchan murmullos y risas incomodas y se hace todo lo posible por confirmar que uno NO es homosexual. Con ese “reemplazo de significado” se desvalora la humanidad de la persona homosexual no importa cuantas veces se diga que se les reconoce su humanidad.

Mi punto es este, que la reacción del Cristiano ante el homosexualismo puede ser de incomodidad y no creer que es bueno. Está bien. Muchas personas se sienten igual con el Cristianismo. Pero, lo peligroso no es creer eso, pero de no reemplazar el significado del “homosexualismo” con otros significados como “tonto” “idiota” o “estupido”. Somos libres de expresar nuestras ideas pero NO somos libres de humillar a otras personas, en ningún contexto por ninguna razón. Yo creo que la libertad de la religión es muy importante, en algunas partes del mundo los Cristianos son perseguidos y creo que eso es algo que está mal en el mundo, pero también creo que está mal que las personas homosexuales también sean perseguidas y maltratadas en algunas partes del mundo. Supongo que me extraña que Ariel se sienta tan ofendido cuando, en realidad, lo anormal es ser Cristiano. Si los Cristianos también son la minoría, ¿es justo que ellos decidan para los demás las normas morales, la manera de ver la vida, la sexualidad, y cuantas cosas más?

viernes, marzo 13

siempre ser "de afuera"

Tengo tantas cosas pasando por mi mente ahora mismo. Poesía, música, teología, política, ecología, ¿cuales de estas cosas valen la pena tomar el tiempo a media noche para escribir y intentar decir algo interesante, nuevo, o sorprendente?

Este fin de semana voy a ir a una conferencia de personas "de fe" sobre el tema de justicia social y cuidado del medio-ambiente. Me parece interesante, estar rodeada de personas "religiosas" quienes se han involucrado apasionadamente en la política. Como testigo que he sido en las ultimas semanas de todo lo que está pasando aquí en Washington, en realidad estoy pensando que no me gusta este tipo de trabajo. Aunque, en realidad este es el proceso.

Es interesante porque la teología (en el sentido de ¿quién es Dios?) se pierde en medio de la pregunta importante pero no tan teológico ¿que es ser humano? La dignidad humana se intenta defender sin explorar otra pregunta bastante grande ¿cual es la relación del ser humano con Dios? Hablamos de la humanidad y del medio-ambiente pero no hablamos de Dios. Es extraño para ser personas de fe.

Lo sé, hace poco me quejaba de que las personas de fe (en otro contexto) hablaban de Dios pero no se preguntaban la influencia que tenía Dios en lo que debería ser las decisiones sociales de la humanidad, ¿como cuidamos al oprimido? ¿que hacemos con el medio-ambiente? Se preocupaban solo con la idea vaga del infierno y el cielo y se perdían el aquí y ahora. Es extraño, porque creo que tampoco es sólo el aquí y ahora que importa. ¡Qué complicado!

Me siento igual en lo económico y político. Cuando estoy en un ambiente más conservador me preocupa que no se están preocupando por invertir en lo social, en lo humano y me molesta cuando hablan mal de "los liberales"... y cuando estoy en un ambiente más liberal me siento incomoda con algunas metas sociales que se tienen y me molesta cuando hablan mal de "los conservadores". Quizás eso es lo que me toca, siempre sentirme "de afuera" en lo político y quizás en lo que se trata "de la fe" también.

No quiero ser una de esas personas "de fe" que no hablan de ella si no en términos vagos pero, la usan para justificar su vida. Ni una de esas personas "de fe" que se decide distanciar del presente y de la vida material porque no es relevante ni losuficientemente "espiritual". ¿Cómo ser una persona balanceada con convicciones firmes sin ser una de esas personas que juzga y mal interpreta a todo lo que es un poco diferente a lo que uno piensa? ¿Cómo saber cuales extremos sí son malos, cuando no, cuando ser firme y cuando ser generoso?

jueves, febrero 12

Porque no es 'porque me da la gana'

Mi vida esta llena de cambios, lo irónico es que lo único que no cambia es que todo siempre esta cambiando. La semana pasada me mude a una nueva casa en Washington, DC. En el proceso de la mudanza, acomodandome, acostumbrándome a vivir con otras personas, también estoy empezando un nuevo trabajo y en realidad me tiene un poco cansada aunque es mentira si te digo que no estoy contenta. Estoy muy feliz empezando esta nueva aventura.

En medio de estos cambios he estado pensando en cuanto al “cambio” que ocurre en la vida de una persona cuando sienten el amor de otra persona y mas importante cuando sienten el amor de Dios. Hace dos semanas Joel escribió en cuanto a las causas del ateísmo y por una parte estoy de acuerdo que la razón que las personas no creen en Dios no es realmente que ven Cristianos hipócritas. Que muchos Cristianos no realmente reflejan el amor y la vida de Jesús, si --no hay que buscar mucho para darse cuenta de eso.

Pero en realidad no estoy de acuerdo con Joel en la manera que presentas la razón por la cual las personas son Cristianas o no lo son. Dices que es una decisión consiente o que es ignorancia. Pero, no se si eso es del todo cierto. Porque en realidad, aunque es cierto que hay muchas personas que saben mucho en cuanto a Dios y no deciden creer en el, y también hay personas que no saben mucho de El --Creo que hay que recordar que la fe misma es un regalo de Dios y además es un misterio aun para los que creemos. Como dice en
Efesios 3.4-6 “podrán darse cuenta de que comprendo el misterio de Cristo. Ese misterio, que en otras generaciones no se les dio a conocer a los seres humanos, ahora se les ha revelado por el Espíritu a los santos apóstoles y profetas de Dios.”
En un momento tiene que ser revelado a las personas.

Yo se que yo, por lo menos, no creo porque me da la gana. Es algo mucho mas profundo y algo que no puedo explicar exactamente. Aunque yo tenga explicaciones “logicas” y teologías, la verdad es que creo que la fe es un regalo de Dios y aunque eso no nos libera de la responsabilidad de hablar con nuestros amigos acerca de el --nos quita la libertad de condenar a las personas que aun no han creído. Porque, no creo que nosotros tengamos la capacidad de creer sencillamente “porque nos da la gana”. Es cierto que creer en Jesús es un cambio drástico para aquellos que antes no creían en el y puede que la incomodidad sea un obstáculo pero de todos modos sigo creyendo que este tampoco es el mayor obstáculo para la fe.

Estoy de acuerdo que las personas ponen su fe en Jesús porque Dios lo quiere. Como dice en
2 Corintios 3.5 “No es que nos consideremos competentes en nosotros mismos. Nuestra capacidad viene de Dios.”
El cambio que ocurre es un regalo de Dios. Que yo lo quiera es solo por la gracia de Dios. No creo que es posible ser Cristiano “porque te da la gana” creo que solamente es posible por un milagro y un regalo de Dios.
2 Corintios 5.18-19 “Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación.”

miércoles, enero 14

La Guerra y el Cristiano

Por Lucas
Vivimos en un mundo totalmente opuesto en un nivel fundamental y espiritual a todo lo que es cristiano.

Esa realidad no toca en tantos niveles que ni reconocemos la mayoría del tiempo. El consumismo, el deseo por conocimiento, la constante batalla contra el odio, y la lujuria. El movimiento inescapable del progreso, la cual nos llama con voz seductiva a dejar lo que es el contentamiento Cristiano, y nuestra esperanza en el, para fijar nuestra vista, y nuestra esperanza en lo terrenal, y mundano. Y entre tantas cosas esta nuestra conciencia en cuanto a las artes bélicas.

Una pregunta fundamental para el creyente en cualquier conflicto es el de la guerra justa. ¿Existe tal cosa? Hay guerras en la Biblia es cierto, y conflictos que hacen lo que ocurre hoy en Israel, Irak, y Darfur, juego de niños. Matanza a quema ropa todavía no es igual al combate mano a mano con la cual Dios mando eliminar por completo ciertos pueblos en esa misma franja de Gasa. ¿Cuando se justifica la defensa militar de un pueblo contra un agresor? ¿En que momento una vida viene a ser mas importante que otra? Al fin de la mayoría de los debates queda en manos de la conciencia del hombre, y en eso no tengo mucha confianza.

Creo sin entrar en un debate extenso sobre temas éticos, que para el pueblo de Dios, Jesús introdujo no solamente una nueva relación con Dios pero entre los hombres. El reino de los cielos ha invadido el reino de este mundo, y para el Cristiano eso borra por completo la discriminación por motivo de trasfondo físico. Por lo tanto no podemos mantener una distinción entre un descendiente de Abraham y otro. (Los cuales están luchando entre si en la palestina) La vida de Cristo también nos llama a vidas de sacrificio personal por nuestros enemigos. Y el evangélio nos hace un llamado a poner nuestra esperanza en Dios, y la venida de Cristo, no en justicia humana, y no en acuerdos de Paz.

Claro dicen algunos, tenemos que confiar en Dios, pero si podemos buscar lo que es justo. Y mi temor es que en la guerra según el hombre (pese a los acuerdos de Ginebra) todo es justo. Por lo tanto no hay inocentes, ni victimas, solo pecadores con mas poder que otros. Y por lo tanto justicia sin medida objetiva como la Biblia usado de ambos lados, ni existe. La justicia es una de las tantas cosas por las cuales tenemos esperanza en Dios, y no en esta vida. Tenemos el deber de vivir vidas justas y piadosas a nivel personal, pero la justicia tal como la venganza es obra de Dios.

En la Palestina, como en la mayoría de Latino América, y África lo único que da esperanza para un fin al conflicto genocidio y odio es Cristo. Y aún en países como Ruanda done la mayor parte de la población se decía Cristiana donde no hay mas que el nombre de Cristo no hay fin al conflicto. Para el creyente, la respuesta mas eficaz a la injusticia es la oración, combinada con justicia personal. Y la disposición de poner nuestras vidas bajo el mando de Dios, para amar a nuestros enemigos, y regresar bien por mal.

Posiblemente no cambiemos de inmediato algo como la guerra continua en el medio oriente. Pero si podemos cambiar la guerra continua en nuestros hogares y empleos, iglesias y campos deportivos, si ponemos en acción las palabras de Cristo, de amar a nuestro prójimo. Y quizá, si nos toca, podemos ir a lugares diezmados por la guerra, y el odio, y traer un ejemplo de amor, y la esperanza y perdón que se halla en Cristo.

Luke (o Lucas como es conocido en algunos lugares) es nuestro escritor invitado esta semana. Le interesa la musica y teología entre tantas cosas más. Disfruta mucho de la lectura y le gusta pensar en cuanto a la pregunta ¿qué es ser un dicipulo de Jesus?

lunes, enero 12

Hígados, Sangre y Gaza



"Explicame tú quien gana cuando se acaba la guerra, si a los muertos los entierran; ganadores, perdedores da igual de bando que sean."
Ismael Serrano
Cantautor español

Voy a entrar a terreno escabroso. Pero tengo mis razones, las cuales me parecen validas. Desde hace ya varias semanas los noticieros, diarios y semanarios tienen un solo tema de fondo: La franja de Gaza. Y es que al parecer en este pequeño terreno se esta librando una de las más crueles batallas, donde cada día mueren varios inocentes. O al menos eso señalan los medios de comunicación.

El culpable, nada más que la poderosa, terrible, inhumana y cruel potencia mundial; Israel. O así lo enmarcan los telediarios que día a día sacan fotos de mujeres, hombres y niños muertos por el bombardeo salvaje y desconsiderado a un pueblo tranquilo e inocente como lo es Gaza. Su único delito ha consistido en esconder al grupo extremista terrorista Hamas y permitir que estos cada cierto tiempo le suelten uno que otro proyectil a Israel. Algunos ya estarán relamiéndose los labios pensando en otro pequeño discurso anti Israel, pero no voy a hacer eso.

No puedo estar de acuerdo con la guerra, por principios y porque nunca ha habido alguna guerra que solucione los problemas por los cuales se inicio. Tampoco puedo estar de acuerdo con las muertes de gente inocente (o no) que ha ocurrido en los últimos días en la franja de Gaza. Y es que cada vez que abro un periódico y leo a algún periodista soltar todos los hierros contra Israel y hablar de los crueles y desconsiderados que son, me hierve el hígado (eso de que los hígados hervían me lo enseño Mariqui) pensando en que hay dos maneras de volverte santo: O te mueres y todo mundo habla bien de ti o eres atacado por Israel para que de pronto todas tus acciones sean justificadas e Israel se convierta en el monstruo sediento de sangre que nos pintan los medios de comunicación.

¿Cuantas semanas advirtió Israel a Hamas para que dejaran de tirar misiles? Y nunca un misil de Hamas contra Israel fue motivo de primera plana o de intercesión internacional pidiendo alto al fuego, nunca se miro mal a los palestinos por esconder y apadrinar a aquellos terroristas. No me confundan, no estoy justificando el ataque de Israel, ni tampoco las muertes provocadas, pero tampoco tengo el valor para ponerme a censurar lo que considero legitima defensa propia.

Una vida es una vida, no importa si es palestina, árabe, judía o alemana. El medio Oriente ha vivido en tensión desde tiempos bíblicos y seguirá así hasta el fin del mundo, y ¿quienes somos nosotros para censurar las acciones de un pueblo que tiene que sobrevivir? ¿Qué si mañana los miles de suicidas que dicen estar listos para vengarse matan otros miles de judíos? ¿Estaría bien eso? ¿están bien los misiles de Hamas?

Los medios de comunicación informal parcializados. Es cierto, Israel no es ningún santo, ha provocado muertes injustas muchísimas veces y ha demostrado ser vengativo y hasta cruel, pero ¿Qué país puede tirar la primera piedra? ¿Cual sería nuestra manera de actuar de hallarnos en una situación como esa?

No tengo un bando en esta guerra, ¿Creo que es buena? no, no lo creo ¿creo qué es justa? No lo sé ¿Qué guerra ha sido justa alguna vez en la historia? ¿Quiero que acabe? Claro que sí, nadie desea más muertes de inocentes. Pero toda moneda tiene dos caras y los medios de comunicación sueltan a los cuatro vientos solo una.

La guerra siempre sera estúpida, como dijo Juan Pablo segundo: "en la guerra, siempre pierde la humanidad" No seamos tontos de ver un solo lado de la moneda, ni pequemos de pretenciosos señalando culpables.

¡Qué termine de una vez por todas la incursión en la franja de Gaza!
¡Qué termine de una vez por todas el terrorismo por parte de Hamas!
En estos casos, solo queda orar...

Ariel

martes, enero 6

La culpa

Es interesante como muchas veces sentimos culpa por cosas que no nos corresponden y no tomamos responsabilidad de las cosas que verdaderamente tenemos la “culpa”. Estaba pensando en este sitio. Con Ariel comparto la “responsabilidad” de que sigamos escribiendo y compartiendo nuestras ideas y por eso siento algo de “culpa” por mi silencio en las últimas semanas. Pero, lo interesante de la culpa es que no sirve de nada si no se toma responsabilidad y algún tipo de acción para cambiar el comportamiento del cual uno es culpable.

De poco sirve decir, “lo siento” si en realidad no vas a dejar de hacer lo que ha causado un problema o ha lastimado a otra persona. En la vida cotidiana hay muchas cosas por las cuales sentimos culpa. Culpa por no hacer ejercicio, por no llamar a un amigo enfermo, por no tener la casa en orden, no sé, me imagino que para cada persona la lista es distinta pero sentimos culpa por algo. Pero, ¿qué es esa culpa? Es la señal, obviamente, que sabemos que las cosas pudieran y deberían ser de otra manera. Quedarnos estancados en la culpa nos roba esperanza.

Hay algunas cosas de las cuales sentimos culpables de los cuales en realidad no tenemos la culpa. Creo que es una señal de una relación abusiva cuando alguien nos hace sentir culpable por algo que en realidad es la responsabilidad de otro o que por lo menos nosotros no tuvimos nada que ver. Lastimosamente, las personas que nos pueden hacer sentir así son las personas que tenemos más cercanos. La culpa hay que examinarla.

Creo que vale la pena examinar el sentido de “culpa” que tenemos y si es algo que se puede convertir en un acto positivo, deberíamos de dejar de meditar en nuestra culpa y empezar a actuar y tomar responsabilidad. Si es algo por lo cual realmente no podemos hacer nada, tal vez deberíamos examinar si en realidad merecemos llevar esa carga de culpa. Creo que no deberíamos llevar cargas que no nos corresponden, especialmente si nos empiezan a limitar en otras áreas de nuestras vidas.

En la vida todos tenemos la “culpa” de algo, hemos ofendido a alguien, hemos fallado, hemos roto alguna promesa, no hemos cumplido con alguna meta que nos hemos propuesto. Nadie se libera de esa realidad humana. Pero, lo que sí debería ser resaltado es que en la vida lo que nos debería de caracterizar no es el sentido de que somos culpables por las circunstancias en las que estamos pero la esperanza de que las cosas pueden ser mejor.

En realidad eso es lo que hace a Jesús alguien especial porque aunque reconoce la culpa de cada uno, no nos deja allí, nos permite aceptar nuestras faltas y después el mismo toma la responsabilidad de arreglar las cosas y nos permite recibir la libertad de vivir libre de esa culpa para seguir sin estar atrapados por el pasado. Nosotros tenemos ese modelo para vivir con otros. Reconocer nuestras fallas y perdonar los errores de otros puede liberar a los que viven atrapados por la “culpa” y dar la libertad de corregir errores y realmente vivir.

viernes, octubre 10

"La era del fútbol"


Mezclar fútbol y literatura no es tan extraño en estos días. Pero mezclar filosofía, sociología, política y fútbol si resulta un poco más exótico. Hace unos días terminé la lectura de "La era del fútbol". Este libro, escrito por un intelectual argentino, se encarga de desnudar al completo las falencias de nuestra sociedad a través de una pelota golpeada por 22 sujetos en pantalones cortos.

El fútbol es más que un deporte señala, es un espejo de nuestra sociedad. A pesar de que en un principio la declaración me pareció bastante exagerada, con la lectura del libro fui descubriendo aspectos que si bien es cierto están al descubierto para todos, muy pocas son las personas que se detienen a reflexionar en cuanto a ello.

Sebrelli apunta de manera directa, la relajación de la moral de la sociedad. Durante 90 minutos, los valores morales se suspenden y lo único importa es ganar, no importa si esto se consigue engañando al arbitro, o golpeando al rival. El autor apunto como muchas veces nos encontramos a nosotros mismos deseando que nuestro equipo no se castigado por alguna jugada ilegal, y muchas veces hasta justificandolo. ¿Doble moral? ¿Relativismo? Se podría decir que es solamente un juego, de no ser que vemos los mismos males en nuestros gobiernos, pueblos, universidades, países y el mundo entero.

El autor hace una importante analogía entre fútbol y religión. Señala como el fútbol esta lleno de elementos místicos similares a los de las antiguas religiones paganas. Un templo, un estadio, dioses o semi-dioses, jugadores llamados dioses, ritos y cánticos, el canto de las barras en los estadios, rituales y superstición, amuletos. La similitud es sorprendente, quizás demasiado sorprendente como para se pasada por alto.

Sebrelli concluye que el fútbol puede desaparecer en cualquier momento como lo hizo el circo romano o las olimpiadas en su momento. Sin embargo también apunta que podría quedarse para siempre sumiendo a las personas en una dependecia enfermiza. El autor dice: "No importa si no lees, o si no sabes nada de política, lo que queremos saber es si vas a Boca o a River" Aquellos que nos movemos en círculos seculares y cotidianos (sobre todo los varones, aunque ahora las chicas no escapan de esa realidad) sabemos que si no sabemos el resultado de los juegos del fin de semana, no tendremos tema de conversación para el lunes por la mañana (ni el martes, ni el miércoles).

Juan José apunta además: "Se alegará que estamos exagerando, que al fin se trata tan sólo de un entretenimiento inocente, pero no lo es: por una mera diversión nadie desea la muerte del adversario, y en algunos casos aun lo mata, ni se suicida, ni muere de un infarto, ni cae en depresión a causa de la derrota -todo lo cual suele ocurrir con bastante frecuencia- si en algún momento otros entretenimientos inocentes como el ping-pong o la filatelia adquirieran las características de obsesión colectiva que tiene el fútbol, habría que señalarlos también como gérmenes totalitarios"

Luego de leer un libro así, cualquier fanático o simpatizante del fútbol deberá evaluarse. Si bien es cierto, nunca he deseado matar a alguien o siquiera pensado en suicidarme por un juego, habrá que admitir que a ratos le he dado muchisima más importancia que la que tiene. No he llorado, pero he estado al borde de las lágrimas. No creo que hay que descartar el fútbol, pero si habrá que tomarlo con pinzas como todo en esta vida.

Conclusiones no puedo dar. yo mismo estoy asimilando tantos golpes en las 346 paginas que abarca el libro. Que leas el libro es lo más acertado que puedas decir y que tú mismo saques tu conclusión sobre esta "era del fútbol" que estamos viviendo.

Ariel

lunes, septiembre 8

¿Una relación? ¿Con Dios?

No son pocas las conversaciones que he tenido en los últimos meses que se han tratado con la pregunta de Dios y de ¿cómo será la relación que se supone que podemos tener con Él? Reconozco que esa pregunta trae consigo una cantidad increíble de ideas preconcebidas. Una de esas ideas es que Dios existe y que es una persona o por lo menos se pudiera relacionar con nosotros de una manera personal. Y esa idea nos trae a la segunda pregunta ¿Es Dios algo más que una fuerza que unifica todo --la naturaleza y lo espiritual?

¡Hay, si yo pudiera contestar estas preguntas a la satisfacción de alguno! Pero, intentaré compartir mis inquietudes de una manera sincera. Empecemos con la segunda pregunta. En realidad, por mucho tiempo yo había pensado que la idea de que Dios fuera ‘todo’ o que estuviera en todos era una idea un poco simple. Pero, ahora, sinceramente, entiendo porque esa idea es atractiva.

Para la persona que presta atención y valora lo que le rodea no es difícil reconocer que tenemos un cierto nivel de dependencia los unos de los otros. Necesitamos de que la naturaleza produzca como fue creado para que nosotros los humanos podamos vivir, y los que prestamos atención también nos damos cuenta de que tenemos una gran responsabilidad para proteger y cuidar lo que nos rodea para que podamos seguir viviendo como lo hacemos ahora. Al ver estas realidades en el mundo y en la naturaleza no es fuera de lo posible creer que pudiéramos estar todos conectados en algún sentido y que esto fuese a lo que nos referimos como esa ‘fuerza protectora’ o ‘dios’.

Pero, yo no sé tu, dejarlo allí no me satisface porque me parece que con el egoísmo interno que compartimos como humanos la sencilla idea de que todos ‘somos parte de una sola cosa’ (que yo creo en algún sentido) realmente no es motivación suficiente como para verdaderamente hacer un esfuerzo por cuidar aquello o aquellos que no me pertenecen. ¿Porqué, en realidad, tenemos la motivación de unirnos con otros en compañerismo o ayuda?

Creo que la respuesta tiene que ver con la idea de que Dios es una persona. Y la idea Cristiana que Él es una Trinidad. Él (o Ella) es tres personas en una. Tres personas en relación constante y perfecta entre ellos. Me hacen falta las palabras, el tiempo, y el espacio para tratar de explicar lo que pudiera significar eso pero, implica que en Él mismo Dios representa lo que quiere de nosotros. El Dios Cristiano es un Dios que creo al hombre y la mujer para que lo reflejara a Él y Él es una persona en relación perfecta. Si el Cristiano fue hecho para reflejar la imagen de Dios, entonces fue hecho para estar en relación con otros.

Se habla mucho entre Cristianos de estar en ‘relación’ con Dios y esta es la primera pregunta que tuve al escribir esto. ¿Qué será eso? Me parece muy obvio que en general, Dios no está presente como una persona en carne y hueso. Bueno, para mi no. Así que no es extraño que hay veces que el concepto de estar en ‘relación’ con esta persona invisible es un poco difícil de entender. A mi me gustaría que a Dios lo pudiera tocar y que cuando le estoy contando de mi vida y mis necesidades que me pueda mirar a los ojos con una mirada comprensiva. Eso no es exactamente a lo que se refieren la mayoría cuando están hablando de estar en ‘relación’ con Dios. (Muchas personas hablan de leer la Biblia como el método principal de estar en ‘relación con Él’ pero yo no estoy de acuerdo, aunque sí creo que en la Biblia es cómo llegamos a conocer verdades en cuanto a Dios.)

Tal vez, estar en relación con Dios tiene mucho que ver con reflejar el Espíritu de Dios en nuestras vidas… un Espíritu que en su esencia se relaciona con otros. Yo creo que la presencia de Dios con nosotros tiene mucho, mucho que ver los las personas y a naturaleza que nos rodea. Él quiere que estemos en relación con las personas que nos rodean porque es en relación con otros que llegamos a vivir (si no entender) lo que significa estar en relación con Dios. Es posible, creo yo, que podemos pasarnos toda la vida hablando de la ‘relación con Dios’ pero si nunca nos dedicamos a amar, entender, y compartir con otras personas nunca llegaremos a experimentar lo que quiere decir eso.

No creo que Dios sea solo una fuerza impersonal que nos sigue por la vida pero sí, hay veces que es difícil sentir su presencia. Sin embargo, cuando no lo sentimos son en esos momentos que deberíamos con más alegría volvernos a las personas que nos rodean. No lo hacemos porque todos somos parte de ‘una sola fuerza’ pero lo hacemos porque todos somos diferentes y podemos relacionarnos los unos con los otros. Y las relaciones formadas en el espíritu de amor (que viene de Dios) nos puede llenar y ayudar a entender lo que quiere decir estar en relación con Dios (de forma activa aunque no siempre sea algo que entendamos concientemente).

viernes, septiembre 5

Dios y yo

Dios permanece y permanecerá como uno de los enigmas de esta vida. Algunos creemos en su existencia y su poder por pura fe, mientras intentamos descifrar el enigma que envuelve un ser "completamente otro" como dijo Kierkegaard. Existen muchas maneras de acercarse a Dios, casi tan variables y volátiles como las personas mismas. Pesa sin lugar a dudas la formación de la persona, su vida familiar, sus estudios, su cultura, su intelecto, etc. Aspectos que marcan a la hora de tener una relación con Dios.

No es un secreto para nadie de los que me conoce, que he crecido desde pequeño bajo las enseñanzas del cristianismo. Se me inculco el temor reverente, la dependencia de Dios y la conciencia clara de que a él le interesa cada uno de los aspectos de mi vida. El tiempo no ha sido clemente conmigo y a lo largo de los años me he encontrado con diversas posturas tan bien argumentadas que siendo sincero han sacudido muchas de mis bases. La pregunta es necia y ha sido discutida hasta la saciedad, pero siempre repica una y otra vez ¿Por qué creo en Dios? o quizás con un poco más de complicación, ¿Qué creo en cuanto a Dios?

Todos creen algo en cuanto a Dios, inclusive los ateos que creen que no existe o los agnósticos que creen en la posibilidad de que exista, los panteístas que creen que todo es Dios y los ridículos fanáticos que creen que Maradona lo es. Creer en Dios o mejor dicho creer algo sobre Dios no significa creer lo correcto.

Inclusive aquellos que pretendemos ser "conservadores" en cuanto a nuestra manera de ver Dios, pronto deberemos admitir que nuestros conceptos teológicos son muchas bases productos de nuestra cultura, nuestro entorno y en algunas ocasiones, hasta de nuestra conveniencia. Hemos hechos "dioses" a nuestro tamaño y medida, pero ese es otro tema.

La pregunta es ¿Quién es Dios en realidad? y como puedo estar convencido de que conozco la verdad sobre él, mi respuesta es: no tengo la menor idea. Creo firmemente sobre todo que Dios no es una fuerza impersonal que se nos mantiene con vida como la cuerda de un reloj. Creo más bien en un ser infinitamente superior, que esta a la espera de que le descubramos y nos sorprendamos con quién es y lo que puede hacer.

No estoy parado desde un argumento científico o lógico, simplemente lo estoy sobre lo que me dice mi corazón. Hay un Dios y quiere que le conozca.

martes, septiembre 11

El enigma del Cristianismo.

Estas preguntas que haces, son más que validas. Creo que son necesarias. Me gustaría aportar respuestas aquí y decir: -Bueno lo que ocurre es que el cristianismo…- pero siendo sincero, no puedo hacerlo. Y podría aportar solo dos o tres preguntas más y asentir (desesperadamente) a todas las demás que has formulado. Pero igual puedo compartir mis dudas que quizás juntándose con las de algún otro, formen una certeza.
El cristianismo se ha convertido en un enigma para mí últimamente (¿últimamente?) y es he empezado a darle esa óptica de “religión” porque a pesar de que se suelten las campanas al viento pregonando que el cristianismo es más que una religión “es un estilo de vida” yo podría señalar punto por punto las increíbles coincidencias entre el cristianismo y las otras religiones, pero ese no es el punto ahora.
Quizás pueda aquí adaptar para mí una frase que uso Chesterton en su libro Ortodoxia hablando sobre el liberalismo, yo intentare usarla para hablar sobre el cristianismo. “Creo en el cristianismo, pero en una época de rosada inocencia, creía en los cristianos” y vamos, que la frase puede sonar pesimista pero resume el meollo del asunto, el cristianismo no deja de tener valor porque los cristianos fallen, al igual que no dejamos de amar nuestro país aunque no estemos de acuerdo con su política etc. O mejor aún y exprimiendo más la frase: “Creo en Cristo, pero en una época de rosada inocencia, creía en el cristianismo”
La pregunta ¿Qué se necesitaría para hacerme dejar de creer en el cristianismo? Es quizás una respuesta de doble filo, puesto que el mismo cristianismo se ha jugado la reputación (y el pellejo) en más de una ocasión. Sin embargo la pregunta ¿Qué necesitaría para hacerme dejar de creer en Cristo? Eso es mucho más complicado, porque he visto a Cristo en mi vida (eso suena místico y lo es)
¿Cultural? Quizás, he crecido en una familia de cristianos, y me lo he preguntado ciento de veces ¿Sería yo un musulmán acérrimo si hubiera nacido en una familia musulmana? Lo más probable es que sí y eso me lleva a otra serie de consideraciones, con las que es bastante peligroso elucubrar, pero podría hacerlo (no lo haré)
Quizás al final lo que debemos hacer es lo que Jesús nos pidió. (no era ser cristianos) Sino seguirle a él (eso es más difícil) no sé al final he dado muchas vueltas y no he dicho nada.
Quizás solo recordar lo que a mí me han recordado con aquellas palabras del impulsivo Pedro: ¿A quién iremos?
Ariel

¿Es la religión algo más que cultura?

¿Hasta qué punto son nuestras creencias religiosas producto de nuestra cultura y nuestra sociedad? ¿Quien es la persona o grupo de personas que más admiras? ¿Comparten convicciones religiosas? En general, es común que los hijos acepten la religión de sus padres y cuando es así es más difícil hacer la distinción entre lo que es cultura y lo que es más que eso. En general, digo yo, todas las religiones reclaman alguna autoridad que transciende su cultura pero ¿que es lo que lo hace cierto?

¿Qué tomaría para que dejaras de creer lo que crees? Pudieras ser Musulmán, Budista, Mormón, Ateo etc. ¿Qué te convencería de que estás equivocado? ¿Que pudiera convencerte? ¿Sería alguna prueba científica, alguna una prueba filosófica o histórica o sencillamente una experiencia espiritual? Hay veces que los Cristianos hablan como si lo que creen es tan convincente que todos los demás están tan pero tan errados ¿qué es lo que determina eso?

Muchas preguntas, lo sé. Me encantaría saber lo que piensan al respecto. En realidad lo que creo que pone al Cristianismo en una categoría distinta a todas las demás es que es una religión personal con un Dios personal e intimo. Tenemos una relación intima con un Dios que nos ama tanto que hasta se hizo humano para vivir con nosotros. Las relaciones que tenemos también todas son una reflexión de esa más grande relación que tenemos con Dios. Eso es lo que lo hace único pero ¿porqué lo creemos?