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jueves, diciembre 8

Moneyball y las preguntas equivocadas.

Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero.
Voltaire

Muchas veces a la hora de tomar decisiones en nuestra vida nos hacemos la pregunta equivocada. Ya sea una decisión profesional, académica o incluso sentimental hay ciertas preguntas de rigor en nuestra mente las cuales sorteamos de mejor o peor manera: ¿Qué dirán las demás personas? ¿Tendré éxito? ¿Alguien me admirara por lo que hago? pero sobre todo solemos preguntarnos ¿cuánto me van a pagar? 

Hace rato tenía ganas de ver una buena película. Por una extraña combinación de factores quería ver "Moneyball": había leído muy buenas reseñas y me encanta el beisbol. Hace un par de días por fin pude verla. Ahora mismo me arriesgo a decir que es una de las mejores películas que he visto. No suelo evaluar las películas por vestuario, iluminación o convicción de los actores, pues debo reconocer que mis conocimientos en aspectos cinematográficos son nulos escasos, mi escala de películas va desde inútilmente aburrida hasta sublimemente inspiradora. 

Billy Bean es el manager de los Atléticos de Oakland y tienen como filosofía no tomar decisiones basadas en el dinero. A pesar de estar en medio de un juego en el cual los millones danzan yendo y viniendo el decide basar sus expectativas y estrategias en otros aspectos. Utiliza métodos completamente no ortodoxos para crear un equipo ganador. El resultado es emocionante e inclusive un poco descorazonador. 

En una de las mejores escenas de la película Billy Bean es cuestionado sobre sus métodos poco tradicionales. 

-¡Vas a perder! ¡Te van a criticar! ¡te vas a quedar sin trabajo!- le recrimina uno de sus compañeros. 

-Te estás haciendo la pregunta equivocada- responde el manager. -Te estas preguntando ¿voy a ganar? ¿Voy a ganar dinero? ¿Hacerme famoso? esas no son las preguntas adecuadas. Debes preguntarte ¿Creo en eso? y si crees si realmente crees en lo que estás haciendo nada ni nadie, ninguna suma de dinero, te impedirá hacer lo que crees. 

La película es basada en la vida real y esa es una filosofía válida para lo que hacemos. Escoger un trabajo o los estudios, tomar un riesgo, una aventura o inclusive soñar, suelen estar rodeados de las preguntas equivocadas, -en este mundo la pregunta de ¿me va a dar dinero? suele ser la principal- y por eso nos encontramos con policías corruptos, abogados estafadores, presidentes y políticos mediocres, escritores frustrados, doctores incumplidos y una larga lista de etcéteras pues a la hora de tomar decisiones radicales de vida se hicieron la pregunta equivocada. Y no creen en lo que hacen sino que creen en el dinero. 

Ya sé, ya sé, sacar el dinero de la ecuación es algo imposible complicado, no digo que muramos de hambre pero sería bueno que el dinero sea un apoyo para nuestros sueños e ideales y no nuestro sueño e ideal en sí. 

¿Cuáles son las preguntas que te haces tú?

jueves, octubre 20

Sobre el fino arte de matar seres queridos al escribir

Cuando me preguntan: ¿Cómo escribir? Siempre respondo: una palabra a la vez.
Stephen King

Hace algunos años leí un libro de Stephen King, "Mientras escribo". Es el único libro que he leído de este autor y lejos de ser una de sus increíbles novelas, trata sobre el complicado oficio de escribir. Ya sé, nadie tomaría a Stephen King como el escritor más ortodoxo pero habrá que reconocerle: para vender tantas novelas y estar sacando cada año un par de libros nuevos algo debe saber al respecto. (Además he visto unas cuantas películas basadas en sus libros y las historias pueden ser bastante buenas e inclusive geniales.) 
El punto es que en alguna parte del libro King da consejos para aspirantes a escritor (como su servidor). Decía que al terminar el manuscrito era bueno dejarlo reposar en un cajón un par de meses antes de volver a tomarlo para las respectivas correcciones. 

¿La razón? -Es necesario eliminar todas las partes innecesarias del libro, hay personajes, escenas, diálogos, descripciones, que sobran y hay que eliminarlas o hundirán la historia. Sin embargo dice King con su humor macabro, eliminar escenas o personajes es como matar seres queridos. Cuando recién has terminado de escribir tu borrador y estas consiente del tiempo y el esfuerzo que te ha llevado todo puede parecer demasiado bien y todos son como seres queridos. Por eso hay que dejarlo en un cajón un par de meses, luego cuando vuelvas a tomar el escrito los personajes, los párrafos, las escenas ya no las sentirás tan tuyas y podrás analizarlo de una forma más fría. Serán como seres queridos de otra persona, dice Stephen King, y es mucho más fácil matar a los ajenos que a los propios. (Lamentablemente no tengo el libro conmigo de modo que estoy escribiendo lo que recuerdo) 

No soy escritor, eso ya lo saben, pero estoy en la aventura de intentar llegar a serlo si es que me alcanza la disciplina, el talento y las ideas. Como sea hace unos días tomé un viejo borrador que tengo tomando polvo desde hace meses. (Les conté de eso el año pasado) Y al volver a leerlo y transcribirlo los personajes que me parecían perfectos y elaborados empezaron a sacar sus falencias, los diálogos resultaron aguados y muchas escenas confusas. Mi primer impulso fue desanimarme pero luego recordé lo leído en "Mientras escribo" y vi que era la gran oportunidad de depurar la historia, de sacar a los malos personajes o al menos darle más peso y presencia. 

No sé si al final dará para algo la historia, por ahora me toca reescribirla y en proceso tratar de matar a todos los lastres que vaya encontrando, es emocionante, es retador y agotador. 

He aprendido en este proceso que parte de ser un escritor es tener la capacidad de ser lo suficientemente humilde para reconocer que aun "la mejor" cosa que has hecho es simplemente basura. Hace unos meses me sentía orgulloso de haber terminado "un libro" hoy sé que tengo trescientas y tanto de hojas de un proyecto que puede llegar a ser algo o puede que no. Todo depende del valor que tenga yo para borrar aquello que no funciona, del valor para matar a los que alguna vez fueron mis seres queridos y ahora no son más que estorbos en mi historia. 

Ya veremos.

martes, abril 12

Soñar con escribir (no me despierten por favor)

"El escritor, muchas veces, es como un caballo de carreras que ha perdido su jinete y ya no sabe porque está corriendo ni dónde está la meta y, sin embargo, se le exige seguir corriendo aunque no sepa ni hacia dónde ni por qué razón".

Antonio Gala


No es que le importe a nadie, pero igual lo quiero contar.

Hace cinco meses me embarqué en el intento numero veinte mil de escribir un libro. Ya había realizado varios intentos frustrados de modo que soy un experto en esa sensación de sentirse sin rumbo, sin tener idea de que rayos nos depara la próxima página o que voy a hacer con ese personaje que se acaba de colar en el escrito.

Ya sabrán ustedes si lo han intentado, esa sensación de sentirse escribiendo basura. Nada sirve, las doscientas páginas que indica el procesador de texto no son más que mediocres, ¿quién te dijo que podías escribir algo que valiera la pena?, esto no es para ti, etc. Todas esas voces que vienen de algún rincón de la cabeza invitándonos a rendirnos. Muchísimas veces les hice caso. Pero no esta vez.

Ayer después de cinco meses enfrascado en esa historia, que parecía no terminar, escribí las ultimas palabras de lo que es mi primer manuscrito. Me siento como un padre orgulloso. No sé si sera bueno, las voces me siguen gritando que ni lo sueñe,  y apenas esta en esa etapa bruta donde hay que quitar muchas cosas, revisar ortografía, quitar pasajes, añadir aclaraciones, etc, o sea sinceramente sólo tengo el bosquejo de un posible bosquejo. Aun así he llegado hasta donde no podía. Y por ende debía escribir sobre ello.

De paso pude cumplir con mi manda personal y cortarme el cabello. Es una sensación absolutamente nueva haber llegado a puerto con una historia. En una ocasión al asistir a los talleres literarios Ariel Barria comentó que él se daba cuenta cuando un escritor era novato si le decía: -llevo tantas páginas- Llámenme novato (pues lo soy) pero ciento cinco mil palabras  (pues todo empezó con Nanowrimo) y  trescientas setenta y un páginas más tarde puedo decir: he allí mi primer borrador.

Hasta me siento escritor, perdonen la insolencia. Sé que aun falta mucho, y sólo pensarlo a veces me asusta. Aun así para eso estan los sueños ¿no? para perseguirlos. Deseenme suerte.

lunes, octubre 4

Gracias por la vida

Aquí muere otro día. En el cual he tenido ojos, oídos, manos. Y el inmenso mundo a mi alrededor; Y mañana comenzará otro. ¿Por qué se me permiten dos? G.K.Chesterton

He estado pensando todo el día en que iba a escribir hoy. Tenía varias opciones y algunas me llamaban más que otras. Sin embargo durante la mañana mi computadora se murió (no es grave y en unos días debe estar en circulación de nuevo) y ustedes saben esa sensación de impotencia, de rabia, de perder las cosas que uno ha guardado allí o escrito con el sudor de sus dedos. Pensé entonces escribir sobre eso y quejarme un poco de las computadoras y lo inútiles que son cuando una piecita se descompone. Pensé escribir a una oda a los lapices de grafito que nunca tienen virus ni se les quema el cargador o se les desconfigura el sistema operativo.En fin pensaba escribir una entrada tan egoísta y materialista como lo soy yo aun sin darme cuenta. Una conversación en la tarde cambió mi manera de ver la avería de mi computadora y de paso cambió también este escrito.

Una de las ventajas que tenemos en el lugar donde vivimos (Hannah y yo) es una refrescante piscina. Y aquellos que conocen lo terrible que puede llegar a ser el calor de Panamá sabrán cuan especial resulta tener una de estas  cerca. El punto es que decidimos nadar hoy en la tarde antes de cenar y allá fuimos. Iríamos por la décimo segunda vuelta cuando se acercó hasta la puerta de la piscina un muchacho. Saludó con un escueto buenas tardes y luego se inclinó hasta el piso como orando. Hannah y yo nos miramos y nos preguntamos quien era y qué querría. Se presentó, dijo ser  hermano de un muchacho que he conocido por un tiempo y me dijo que necesitaba hablar conmigo pero que no podía hacerlo delante de mi esposa sino sólo conmigo.Obviamente me sentí un poco nervioso pero salí del agua y le acompañé hasta afuera.
-Estoy drogado- empezó, creo que no pudo escoger peores palabras para empezar, sin embargo no le di importancia al asunto y me decidí a escucharlo esperando que en cualquier momento me pidiera dinero o algo más. 

Sin embargo en vez de eso me contó lo mal que se sentía por haber recaído en las drogas, lo solo que estaba y lo mucho que temía que su familia ya no le quisiera porque había recaído. Al escucharlo, las palabras se me amontonaban en la garganta y no sabía por donde empezar. Me contó que hace apenas unas semanas le habían matado un primo y que temía le buscaran a él también. Mientras hablaba metió su mano derecha en el bolsillo y extrajo tres "carrizos" de cocaína.Tal vez no me crean, pero era la primera vez que veía algo de cocaína frente a mi. Pensé que él quería tomarla en ese instante y le hice la advertencia de no hacerlo allí delante de mi. Él me dijo: -No, voy a tirarla- y sin decir más se levantó y los tiró en una pequeña quebrada que pasaba detrás de nosotros. 

Me habló de sus sueños, sus miedos, sus frustraciones. Tiene veintiún años y esta atado al vicio de las drogas,  tiene veintiún años y piensa que su vida acabo. Le animé a seguir adelante y le envié donde una persona que realmente podía ayudarle. Su nombre y su historia se ha quedado dándome vueltas en la cabeza. Y al comparar sus problemas con los míos me doy cuenta cuan ridículo soy.  

Vivo, bueno lo más probable es que usted también, así que reinicio; Vivimos llorando por pequeños problemitas, somos como niños que lloran por horas porque se rompió su juguete favorito, el cual ni siquiera recordaran tres días después. Se me daño el carro o se quemó mi computadora y mi mundo se viene abajo. No nos damos cuenta de lo mucho que tenemos aun cuando perdimos un poco. 

Mi vida es rica y esta llena de bendiciones. No tengo todo lo que quisiera pero tengo todo lo que necesito y muchísimas cosas más. Yo que pensaba quejarme de mi computadora y termine agradeciendo a Dios por mi vida.

lunes, junio 22

Yo tengo algunos sueños o lo que aprendí de UP


Tengo varios días escribiendo en mi mente. No había permitido que las ideas iniciaran el largo viaje hasta mis dedos y pensaba extender aun más el tiempo sin embargo ayer (mi computadora tomó una larga ducha para la cual no fue fabricada) hice un pacto, si mi laptop encendía, me pondría hoy en la tarea de escribir sobre lo que anda rondando en mi mente hace días. Y pues aquí estoy, en mi laptop recién lavada (es Toshiba por si quieren saber la marca de las laptops resistentes al agua) intentando plasmar de una vez por todas esas ideas.

He estado pensando en cuanto a los sueños, las metas, los ideales, aquellas cosas que desde pequeño señalamos y decimos algún día yo seré… y que luego se convierte en la obsesión de nuestras vidas, muchos cambiamos nuestros sueños y metas según crecemos o según vamos descartando una que otra opción. Algunos soñamos en grande para luego pasar una vida luchando. Otros prefieren ser realistas e ir soñando conforme vayan apareciendo “cosas” en su vida. Algunos más les da por soñar disparatadamente. Y no voy a señalar de correcto o incorrecto ninguna de las formas de soñar, pues no es mi intención ni está dentro de mis capacidades.

Pero quiero señalar un error con el cual me identifico plenamente. Los sueños están allí para ser disfrutados no para ser sufridos. Algunos sueños implican largos periodos de tiempo, otros quedaran a un tris de realizarse, algunos nunca llegarán a cumplirse y otros morirán en la cuna. Sea cual sea el caso, los sueños deben ser disfrutados aun en ese terrible periodo de transición en el cual el mundo entero y el cosmos parece conspirar en nuestra contra.

Quizás debí empezar este escrito señalando que hace algunos días vi UP una película que no tiene desperdicio, seas un soñador o no. Es divertida, entretenida y sobre todo aleccionadora. No quiero adelantar nada de la trama pues aunque Pixar no me paga un centavo por hacerle publicidad, espero quieras verla y vislumbres a lo que me refiero cuando digo que los sueños están para ser disfrutados y no sufridos.

Mi vida está llena de sueños, la gran mayoría de ellos en el largo proceso de llegar a hacerse realidad. Suelo desesperarme pues a veces no veo la forma suelo tentarme con darme por rendido, con intentar otra cosa, con dejar de luchar. Pero he tomado la decisión de disfrutar tanto de mis sueños como del sinuoso camino que me lleva hasta ellos (si he de llegar) he decidido que daré lo mejor de mi (al final es todo lo que puedo hacer) y los sueños se irán cumpliendo por si solos y si no se llegan a cumplir igual disfrutaré el intento, sonreiré porque tengo un sueño y nunca más maldeciré para mis adentros por sentirme tan lejos de lo que más quiero. Voy a disfrutar mi sueño y no a sufrirlos. Al menos haré el intento =)

Ariel

P.D. ¿Este tipo de escrito lleva P.D.? realmente no lo sé, lo que quería aclarar es que quizás este post es un poco más “personal” de lo que acostumbro escribir aquí, ocurre que este post nació como un e-mail pero sufrió una metamorfosis en el camino y terminó convertido en lo que aquí ven. Valga la aclaración.