lunes, diciembre 20

Vive la poesía

Salvador Medina en el Taller Literario
Para escribir hay que practicar y sin duda es sumamente importante escribir bastante. Sin embargo, es igual de importante vivir porque si no has aprendido a ver, sentir, y escuchar no tendrás nada que decir a la hora de escribir. Recordar eso me hace sentir mejor por que han pasado más de dos semanas desde que dije con una convicción monumental que iba a escribir con más regularidad. 

¡Qué ironía! Era mi sincera intención de escribir más pero, la vida me cayó encima. El final del bimestre, exámenes, calificaciones, etc. no escribí ni una sola palabra que no fuera un comentario en un examen. Me estaba sintiendo culpable por lo mismo hasta el sábado cuando logramos llegar (después de dos semanas de intentos fallidos) al taller literario con Salvador Medina

La verdad es que iba un poco apenada por faltar dos semanas (por lo de la lluvia, el tráfico en diciembre y el colapso de la vía en el puente) y por eso nos perdimos los talleres de Carlos Fong.  Me sentí muy decepcionada porque me interesaba muchísimo saber que iba a compartir con nosotros sobre el género del ensayo. 

También iba un poco aprehensiva porque sabía que se iba a hablar sobre la poesía y nunca he sentido que la poesía es mi género. Tenía miedo de que nos pusieran a escribir algún poema allí mismo, produciendo alguna vulgaridad de verso espontaneo. Yo disfruto de leer poesía, pero siempre creí que es atreverse a mucho decir que uno es poeta. Para mi grán sorpresa el último taller resultó ser uno de los que me ha dejado más inspirada a seguir escribiendo. 

Salvador empezó diciendo que él no cree en los talleres de poesía y terminó explicando que para empezar a soñar en la efímera posibilidad de escribir versos que tengan la dicha de que la poesía los habite lo más importante es vivir. Vivir y sentir la vida, estar presente a ella, y ser observante en todos los momentos desde los más cotidianos hasta los más exaltados. También nos dijo que para escribir poesía hay que leer más poesía de lo que se escribe. Leer los buenos que puedan enseñarte el arte de escribir para transcender. Así que me siento inspirada. Así que estoy escribiendo, leyendo, pero sobre todo viviendo.

20 de Diciembre 1989: Prohibido recordar (sin reflexionar)

Jamas hubo una guerra buena o una paz mala.
Benjamin Franklin

Tendría yo cinco años y muy poca idea de lo que estaba ocurriendo en el mundo. Ese año había entrado a la escuela y me encontraba perceptiblemente decepcionado porque ese templo del saber el cual debía darme las llaves de la lectura y la escritura se había limitado a darme unas cuantas tontas tareas de rellenar frutas con bolitas de papel crespón o hacer círculos infinitamente aburridos. De modo que no es mi culpa si por aquel entonces no entendí nada de lo que estaba ocurriendo, si mi mente, que ya empezaba a mostrar signos del lavado cerebral escolar, no pudo percibir la magnitud de los hechos que se desarrollaban en todo el país. 

La invasión de Estados Unidos a Panamá ocurrió hace veintiún años. Los recuerdos que tengo al respecto son confusos, recuerdo aviones volando bajo, recuerdo tanquetas y soldados desfilar frente a la casa, recuerdo bolsas de comida para soldados las cuales eran divertidísimas pues nunca se sabía que tendrían adentro y recuerdo también la captura del “hombre fuerte de Panamá” un pobre tipo cansado y ojeroso que de fuerte no tenía nada. Recuerdo la indignación de algunos nacionalistas y el júbilo de otros. 

La verdad mucho de lo que he entendido con respecto a la invasión ha sido en retrospectiva. Muy a mi pesar nunca fui un niño genio y los mecanismos de la invasión y las razones por las cuales se llevo a cabo escapaba completamente de mi mente donde todas las personas se dividían en malos y buenos. Hoy sigo sin ser genio pero he podido entender que la invasión a Panamá es uno de esos hechos demasiado complejos como para tomar una postura inamovible. 

Mi parte nacionalista brinca indignada ante la idea de justificar la invasión, pero mi parte práctica y realista debe admitir que la invasión o alguna otra cosa grande debía ocurrir para encarrilar nuestro desenfrenado país. Imposible justificar las miles de muertes, aun no hay una cifra exacta y probablemente nunca la habrá de cuantos civiles murieron, imposibles justificar el abuso de poder y la destrucción para capturar a un hombre. Sin embargo tampoco se pueden justificar las muertes causadas por la dictadura o el abuso de poder por parte de Noriega. 

Y es allí donde uno debe poner un alto y más que intentar decidir si lo que ocurrió fue bueno o malo, si debió o no ser, tomar notas de las lecciones, apuntar, señalar, recordar e intentar que no vuelva a suceder. Que el poder corrompe que debemos pensar y no solamente dejarnos llevar los jingles bonitos durante la campaña o las gorritas que se regalan. Recordar que la democracia que vivimos, a pesar de lo maltrecha y herida que esta, no es producto de la casualidad sino que fue pagada a precio de vida y sangres de miles de panameños, por eso, por ellos debemos recordar el 20 de diciembre, por eso, por ellos la hora de ejercer el voto debe ser a conciencia, por eso por ellos es que está prohibido olvidar. Por eso, por ellos más que una fecha para despotricar contra los Estados Unidos, contra Noriega o contra quien sea es una fecha para recordar con solemnidad e intentar por todos los medios que nunca más vuelva a pasar.

sábado, diciembre 4

Un día que no fue como lo habíamos planeado

Panamá City
(Flikr: Marc Serarols)

Hoy tuvimos un día extraño, casi nada fue como lo habíamos planeado. Es diciembre en Panamá y todo parece volverse loquito. El día empezó bien, soleado, bonito, limpiamos la casa un rato…cosa que a mí me pone muy contenta. De repente, empezaron a salir mal las cosas. 

Lo peor fue cuando descubrí el celular de Ariel en la lavadora, bien lavadito. Después, estábamos listos para salir a los Talleres Literarios, cuando no encontraba las copias que había hecho para el taller. Todo eso me puso de mal humor, había imprimido las páginas ayer porque en la casa no tenemos impresora ahora mismo, y no los traje a casa. 

Decidimos salir de todas maneras, esperando que llegáramos rápido a la terminal. Cuando salimos de la casa Ariel me empezó a recordar todas las cosas buenas de la vida y además estaba haciendo un día hermoso, el cielo azul y sin lluvia. Se me levantaron los ánimos y al llegar a la terminal nos dimos cuenta que tal vez al final no íbamos a poder llegar a los Talleres Literarios. De todas maneras, fuimos a imprimir los documentos otra vez y salimos en búsqueda de un taxi que nos llevara al Parque Omar. 

Encontrar un taxi que te lleve a cualquier lugar en Panamá es casi imposible. Si no vas a un lugar que quede cerquita los taxis no quieren ir. Y parece que más ahora en diciembre cuando todo se ha vuelto loquito en Panamá. Intentamos con cinco taxis distintos y como ya íbamos súper tarde, decidimos que tendríamos que regresar a casa, sin haber logrado nuestra meta de ir al taller que iba a dictar Carlos Fong. Me parecía que iba a ser muy bueno, pero tendrá que ser para la próxima. 

Después de regresar temprano a casa, hemos disfrutado de un sábado relajado. En Panamá las cosas están locas pero, nosotros estamos felices y disfrutando de la tranquilidad de un día que no fue como lo habíamos planeado. 

viernes, diciembre 3

Uno debe escribir lo que tiene que escribir

En estas últimas semanas he estado reflexionando en lo que hablamos en los últimos dos talleres literarios con Ariel Barría. En el primer taller él nos habló sobre Los problemas más comunes al escribir una novela y al inicio habló de las razones por las cuales uno pensaría en escribir una novela.  Nos dijo que uno viene marcado por ciertas experiencias y “uno debe escribir lo que tiene que escribir”. Tal vez eso es lo que me pasa ahora mismo. Estoy escribiendo porque algo me dice que tengo que hacerlo. 

En los dos talleres que nos dio Ariel Barría cubrimos mucho camino. Hablamos de errores gramaticales, las fallas más comunes en el uso del lenguaje literario, las fallas en la estructura de la novela y sus elementos como espacio, tiempo, personajes, y dialogo entre otros temas. Después de todo eso y mis fallidos intentos a escribir 50,000 palabras en un mes, a ratos he dudado de mi llamado a la escritura y me siento muy conciente de que mis compañeros o instructores del taller literario pasen por aquí para leer lo que estoy escribiendo.

Por eso he estado pensando en el tema de la escritura y qué papel ha de tener en mi vida. Me encanta escribir, y resulta que es casi una necesidad. Si paso mucho tiempo sin expresar mis ideas por escrito, empiezo a sentirme rara y no encuentro remedio hasta que me siento a escribir. Eso no me hace automáticamente en escritora, lo sé, pero sí demuestra una cierta inclinación a ese arte como mi medio de escape creativo. 

A veces quisiera que mi medio para el desahogo fuera la música o la pintura pues, la escritura tiene la tendencia a liberar y atrapar al mismo tiempo --aunque tal vez todas las expresiones artísticas tienen ese poder sobre las personas. (De todas maneras, estoy explorando mis posibilidades en el baile o la fotografía por si alguien me quiere dar clases, como posibles opciones alternas si la escritura me deja libre en algún momento.) Pero por ahora, atrapada como estoy, me vuelvo a comprometer (como tengo que hacer cada cuantas semanas) a escribir regularmente e intentar desarrollar este arte que a pocos les viene de forma instantánea.

Hoy es 33 de Noviembre del 2010

Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes. 
-Khalil Gibran

Ya debería haber pasado la lluvia. Un sol brillante pero no excesivamente caluroso debería iluminarnos desde el cielo y la fresca brisa proveniente del mar debería darnos el mejor clima que se puede disfrutar en Panamá, el de  Diciembre. Sin embargo para todos los efectos Diciembre aun no empieza y mantenemos este clima desagradable donde el sol no brilla (¿sera verdad aquello de que es aristocrático?) y la lluvia es la eterna compañera, mañana, tarde y noche. Con decir que hasta frío se puede sentir en Panamá y trocar los ventiladores por frazadas.

Yo no sé quien tiene la culpa. Unos dicen que el calentamiento global, sin embargo esa teoría nunca me ha convencido menos después de escuchar el discurso del señor Gore. Otros señalan que la culpa es del departamento de repartición de meses, probablemente se han contagiado de la corrupción y han vendido nuestro mes de diciembre a algún país con más riquezas o mejores ventajas para sus intereses, a cambio nos han dejado un noviembre extendido y húmedo. O simplemente se han contagiado de desidia y se les ha olvidado cambiar el mes, como sea esto de las lluvias no ha parado.

Ni siquiera es un tema que se presta al análisis o soporta una reflexión demasiado profunda pero es lo que tengo en la cabeza  y como cada cierto tiempo conviene purgarla de pensamientos inútiles, he aquí este post. 
Sigue lloviendo, ya veremos cuanto días tiene este noviembre. 

lunes, noviembre 29

Cincuenta mil palabras y ni un libro.

Porque escribo todo lo que sangro, porque sangro todo lo que escribo
-Fito y los Fitipaldis

Cincuenta mil palabras pueden parecer largas, extensas, imposibles. Aun así me enfrasqué en el reto de escribirlas en un mes como pedía  Nanowrimo  del que ya hemos hablado en otras ocasiones. Quizá la parte más difícil es seguir sumando palabras a pesar de estar convencido que todo lo que se escribe es una total basura. Obviamente hay momentos en que se compensa, momentos en los que la construcción de una frase o una que otra metáfora rescatable nos hace ilusionarnos con la idea de: "quizá haya algo de escritor en mí"


Había días de febril inspiración en que unos cuanto miles de palabras eran pan comido. Otros días llegar a diez palabras era una dolorosa tortura. Sin embargo al final he terminado el reto unos cuatro días antes de que concluya el mes. Tengo cincuenta mil palabras pero estoy lejisimos de tener un libro. Sé que tendré que reescribir casi todo y aun no tengo ni la más remota idea de como va a acabar  el asunto, al principio tenía una idea clara de donde quería llegar pero según paso el tiempo y se acumularon las palabras los personajes empezaron a hacer locuras, se enredaron en cientos de líos, tomaron malas decisiones y acabaron enredándome en una historia sin un claro final a la vista.  

Al final queda un poco de desazón, escribí como nunca en un mes, llegué a las cincuenta mil palabras y quiza he escrito más que nunca pero me temo aun me faltan otras cincuenta mil palabras y una buena dosis de suerte e inspiración para acabar con el escrito. No voy a abandonarlo, aunque todas mis voces internas me lo suplican, quizá por aquello de: "Nuestro vino, amargo pero nuestro" y quien sabe a lo mejor algún día llegue a ser un escrito lo suficientemente decente como para leerlo a mis hijos o tal vez para hojear en las noches de insomnio, en el peor de los casos sera un excelente regalo para algún enemigo a quien quiera agriar el día. Bien dicen que no hay desperdicio en escribir. 

Seguiremos informando...

domingo, noviembre 28

El Adviento y la vigilancia

Por lo tanto, manténganse despiertos, porque no saben qué día vendrá su Señor. Mateo 24:42 

En estas fechas se celebran una mescla confusa de días feriados. Tantos que de cierta manera el significado de estos se va perdiendo entre todo el ajetreo. El jueves pasado los estadounidenses celebraron el Día de Acción de Gracias y el 28 de noviembre, los panameños celebran el Día de Independencia de España. Ya las tiendas están decoradas para la “navidad” e intentando vender, vender, y vender. Además de eso hoy es el primer día de Adviento. 

En realidad, tal vez, antes de celebrar la Navidad, deberíamos cuidar el tiempo de Adviento. La palabra “navidad” viene de la palabra nativitas en latín que significa nacimiento. La palabra “adviento” viene de adventus Redemptoris o “venida del Redentor”. Creo que nos haría bien celebrar el Adviento para evitar convertir en simple consumismo la celebración del nacimiento de Jesús. En la tradición cristiana el Adviento ha sido un tiempo de preparación para recordar el nacimiento de Jesús y la esperanza de Su segunda venida. 

Hoy en día el tiempo de Navidad se ha vuelto un tiempo de comercialismo y eso me hace pensar en la reacción de Jesús cuando llegó al templo y descubrió el templo vuelto un mercado (esto lo recuenta el evangelio de Juan 2:13-25). En realidad es parecido porque durante la Navidad, en el nombre de Jesús, se promueve el mercado y el consumismo más que el amor al prójimo. ¿Qué pensará Jesús de esto? Jesús dijo --¿Cómo se atreven a convertir la casa de mi padre en un mercado? 

No es que yo crea que sea malo celebrar la navidad --hace unos días un conocido dijo que pensaba que era malo celebrar la Navidad...por razones que no voy a explicar aquí—sin embargo, creo que cuando se toma el tiempo de Adviento y realmente se usa para celebrar el amor de Dios ¡es una de las celebraciones más hermosas! Tomando en cuenta el hecho que Jesús conoce el interior del ser humano, creo que se puede hacer de una buena manera, me gusta la idea de celebrar la Navidad junto con el Adviento, y no de manera aislada y sin preparación.

En la liturgia cristiana tradicional el Adviento se celebra los cuatro domingos antes de la festividad de Navidad. El Adviento tiene dos partes que tienen el sentido de avivar en los creyentes la espera del Señor. En la primera parte, del primer domingo al día 16 de diciembre se mira a la venida del Señor al final de los tiempos. Y desde el 17 de diciembre hasta el 24, es la “semana de Nochebuena” y su enfoque es preparar explícitamente la venida de Jesús, la Navidad. 

Durante el tiempo de Adviento se lee a Isaías y los pasajes proféticos que señalan la llegada del Mesías. En el primer domingo de Adviento se enfoca en la vigilancia en espera de la venida de Jesús. Las personas intentan hacer esto de diferentes maneras; creo que una de las maneras que debemos hacer esto es vigilar que no reemplacemos las relaciones importantes con otras personas con el estrés de gastar mucho dinero y comprar cosas. Es más importante el tiempo que pasamos juntos y el cariño que nos mostramos, que convertir estas fechas en tiempo de comprar y comprar.

miércoles, noviembre 24

Nosotros los afortunados.

Cuando oigo que un hombre tiene el hábito de la lectura, estoy predispuesto a pensar bien de él.
-Nicolás de Avellaneda


Hoy entré a una librería. Soy de esas personas masoquistas que se meten a ver títulos aunque no tenga ni un centavo para comprarlos. Siempre tomó nota mental: Cuando tenga plata voy a comprar este y aquel. La nota mental siempre termina extraviada en el absoluto desorden de mi mente.
De todas maneras hoy los precios eran para irse de espalda, veintidós dolares por un libro del que jamás he escuchado, una apuesta demasiado arriesgada para mi economía. Treinta y siete dolares, cuarenta y dos, veintiséis etc. Leer sale caro en este país.

Luego pensaba en la famosa cantaleta que armamos siempre aquellos que disfrutamos de la lectura. En Panamá no se lee, no hay libros en las casas, etc. Sin embargo tiene algo de sentido pues esos precios son todo menos amigables para una persona que quiera aventurarse en la lectura.

Ya sé la respuesta al argumento;  se gasta en otro montón de cosas, guaro, ropa, apariencias, carros, etc. Sí, pues de cierta forma todos esos elementos forman parte de nuestra cultura consumista. Sin embargo para enamorar a una persona de los libros, de la buena lectura o de la lectura en términos generales la inversión inicial es demasiado elevada. Por lo menos los del marketing, los que llenan los estantes de la librera.

Pensando en todo el asunto me di cuenta de lo afortunado que soy. No tengo un yate o una mansión lujosa, no tengo un reloj carisimo y mi ropa es sinceramente sencilla. Sin embargo tengo una casa rellena de libros leídos y por leer y crecí en una casa donde siempre hubieron libros para leer donde me engancharon desde pequeño pues siempre estuvieron allí, se hicieron mis amigos, porque eran conocidos y no extraños con sus palabrita y palabrotas.

En conclusión, somos de los afortunados de esos que por obligación, casualidad o amor tenemos libros que nos rodeen y nos acompañen. De los que podemos darnos el lujo de entrar a una librería de vez en cuando y comprar un libro aunque este demasiado caro. De esos que nos damos el lujo de leer. 

domingo, noviembre 21

Talleres Literarios: El Arte de novelar.

Nunca he podido entender porque una persona se pasa dos años escribiendo una novela, cuando puede comprar una por $10.
-Fred Allen



    Ayer en los talleres literarios terminamos una segunda etapa. Al menos así lo veo yo, hablamos de cuento hace algunas semanas y ayer se abarcó la temática de novelar. El profesor (y escritor) Ariel Barría nos contó sobre los diversos "escollos" que se pueden encontrar al escribir una novela. Cualquiera que lo haya intentado puede sentirse identificado con las cosas que allí se dijeron. Más divertido aun era el hecho de escuchar anécdotas  y vivencias de un hombre que ha pasado por esos mismos problemas y ha visto a otros atravesarlos.

     Ahora que ando enredado con eso de Nanowrimo  intentando hacer  funcionar una novela es imposible no sentirse identificado con los puntos que se tocaron. Ese sueño medio imposible y medio surrealista de escribir parece un poco más alcanzable (y un poco más real) cuando cada semana te sientas con otras personas que al igual que uno disfrutan y viven con el mismo sueño escondido en algún rincón del corazón. 

     Debo admitir que el escuchar hablar sobre diálogos directos e indirectos, personajes planos y complejos, muletillas, etc. También afecta mi forma de leer. Ahora mismo estoy leyendo un libro de fantasía increíble, Juego de Tronos de George R. R. Martin y al ir leyendo voy también desmenuzandolo en pequeñas partes, no sé si es del todo bueno sin embargo en definitiva es otra forma de leer; me gusta.

     Con todas esas cosas en la cabeza es difícil sentarse a escribir, por eso lo he dejado aquí en el blog, a forma de desahogo. Ahora voy a seguir con Nanowrimo seguramente luchare por darle "profundidad" a mis personajes -ojala sobrevivan la cirugía- e intensidad a mis diálogos. De todas formas ya dicen por allí, un escritor profesional es un amateur que no se rinde. Ya veremos.

viernes, noviembre 19

Detrás de los Talleres Literarios: Miguel Rico

Esta semana le pedimos a Miguel Rico que nos hablara sobre su participación en los Talleres Literarios en Panamá. Para aquellos que les falta la fe y dudan de la posibilidad de desarrollar una cultura literaria en Panamá, tienen que conocer a Miguel. Estamos muy agradecidos por que nos presto su tiempo para compartir un poco de sus pensamientos con nosotros. 

¿Quién es Miguel Rico? 
Ante todo, muchas gracias por tu entrevista Hannah, y gracias por difundir las actividades de Talleres Literarios en Panamá en tu blog "Contrapunto". Bueno, como saben mi nombre es Miguel Rico, nací en Madrid, y he vivido en Alemania, y como no, en Panamá. Me interesa la política cultural y hace tres años organicé una asociación sin ánimo de lucro cuyo principal objetivo es realizar proyectos de cooperación cultural, con especial énfasis en América Latina. Me gusta también mucho la literatura, he leído bastante novela española e hispanoamericana del siglo XX. Y bueno, como autores favoritos... tengo tantos... Miguel Delibes, Umbral, Fernando Arrabal (entre los españoles), Carlos Fuentes y Ernesto Sábato en América Latina, y otros, como Ismail Kadaré o Bohumil Hrabal. También me gusta la poesía, he llegado a escribir algunos poemas, aunque lo tengo un tanto olvidado.

Por lo demás, espero ser una persona, que como decía Machado, se le puede considerar "en el buen sentido de la palabra bueno" y que intenta tomarse la vida con un punto de humor y aventura. 

¿Cómo fueron sus primeros contactos con la literatura? 
Desde pequeño me gustaba escribir y leer, en esto supongo que habrá influido tener una madre interesada por la literatura, y un ambiente familiar que te acercaba a los libros. Además, de pequeño fui a un colegio en el que nos motivaban mucho a desarrollar nuestra creatividad narrativa, durante las clases teníamos que escribir todos los días una redacción sobre cualquier motivo (una foto que nos daban, algo que leíamos). Esto me llevó a mantener una cierta cotidianeidad con "lo literario". Luego estudié Ciencias Políticas, me especialicé en Relaciones Internacionales, y empecé a intuir que la literatura podía tener un importante impacto en los cambios sociales y políticos. 

¿Qué son los talleres literarios? 
Es una actividad, que aparte de motivar el interés por la literatura, persigue que los alumnos conciban las enormes expectativas vitales que concede escribir e interesarse por los libros. No sólo expectativas prácticas (convertirse en un escritor profesional), sino también ayudar a mejorar el conocimiento que tenemos de nosotros mismos o bien para romper prejuicios y esquemas mentales. En este sentido, la literatura pienso que puede comprenderse como una herramienta para mejorar la convivencia, y en conclusión, esto tiene una influencia directa en el contexto general de la sociedad en la que se vive. Realmente la mejor y más profunda constancia sobre las vivencias y sentimientos de los demás se obtiene cuando uno puede leer lo que estos escriben en soledad. 

Además Talleres Literarios pretende crear una red de intercambios de ideas e intereses entre España y América Latina, una necesidad inevitable en el actual momento en el que vivimos. De ahí, que el proyecto se haya ideado de una forma muy participativa y en la que la mutua colaboración entre los de aquí y los de allá es uno de los éxitos del proyecto. 

¿Qué tan difícil fue conseguir el apoyo necesario para realizar los talleres? 
Conseguir apoyo para una actividad cultural es siempre complicado, exige de paciencia y de cierta capacidad de resistencia. Las primeras ideas sobre Talleres Literarios en Panamá comienzan en el año 2008, con los primeros diseños teóricos. Una vez terminado el proyecto-marco comenzamos con la búsqueda de apoyos y de financiación. Actualmente disponemos de financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, una ayuda excepcional, que perseguimos durante dos años, y que ahora se culmina con la colaboración de 15 instituciones de España y Panamá. En estos casos, la receta no tiene muchas complicaciones: "fe ciega en el proyecto e insistencia en mostrar la importancia del mismo". 

¿Por qué Panamá? 
Viví dos años en Panamá, trabajando como becario de la Oficina Cultural de la Embajada de España. En este tiempo, pude conocer la extraordinaria diversidad cultural del país, y las posibilidades que esta ofrecía para desarrollar un proyecto de cooperación cultural. Fueron dos años espléndidos de mi vida y era una iniciativa que, por motivos personales y profesionales, quería planificar allí. Pasados unos años, ya en Madrid, me puse en contacto con Carlos Wynter, al que había conocido antes y que ya era un escritor y promotor cultural de referencia, y le propuse la posibilidad de organizar Talleres Literarios en Panamá. Como Carlos es un entusiasta, en eso hemos estado enredados en estos dos últimos años.

¿Qué cosas le han gustado de Panamá en el tiempo que lleva aquí? 
Siempre respondo lo mismo cuando me preguntan sobre esto. Creo que el pueblo panameño es en líneas generales extraordinariamente cordial y afectuoso, y eso hace que vivir en Panamá sea muy agradable. Creo, además, que existe un sentido del disfrute de la vida y de la inmediatez (de lo cotidiano) que se une a una oscura hondura espiritual. 

En Panamá he disfrutado mucho de los paisajes, de esa asombrosa naturaleza, que para los que venimos de fuera es un símbolo, sin caer en el exotismo, de la llegada al paraíso. 

En su discurso inicial habló de los milagros y de creer en ellos, ¿Qué tres milagros específicos le gustaría ver en los estudiantes, en los profesores, en el país de Panamá al finalizar el periodo de talleres literarios? 
Ja, ja, que conste que yo decía que creía en los milagros. Me gustaría en primer lugar que los alumnos terminasen con la sensación de que el proyecto "ha merecido la pena", y que han podido reforzar su interés por la literatura y aún estaría mejor si algunos de ellos se han beneficiado de las convocatorias becas y concursos literarios que publicamos en la Plataforma Virtual. Además que el proyecto haya servido para ampliar su círculo de relaciones literarias, que la literatura haya empezado a formar parte de sus vidas, y que se hayan multiplicado sus lecturas. Y de ahí, por qué no,... hasta llegar al florecimiento de una nueva generación literaria. Espero también que el proyecto sirva para conocer mejor España en Panamá, y viceversa, y aumentar el número de jóvenes que desde Panamá se interesan y asocian por los problemas comunes de la Región Iberoamericana. 

Sobre los profesores, hay que indicar que hemos contado con un grupo de extraordinaria calidad, espero que el proyecto les satisfaga en su contacto con un público joven e interesado, y que sirva como acicate para su desarrollo profesional. 

¿Qué hay después de los talleres literarios? 
Nos gustaría que Talleres Literarios no tuviera una fecha de caducidad. El proyecto fue concebido como una ·empresa de largo aliento, que fuese susceptible de reproducirse de distintas formas una vez que llegué el final de las clases. Sobre este aspecto la última palabra la tienen los alumnos, que estoy seguro que propondrán nuevas actividades, nuevas sesiones de formación y una reedición reelaborada y con nuevos fundamentos del proyecto. Por nuestra parte sería muy agradable seguir organizando la actividad. 

En AFP-Cooperación Cultural seguimos implicados en distintos proyectos culturales en América Latina, empezando con algunos de ellos, y dando continuidad a proyectos que en el marco de "la letras", esperamos que sigan teniendo una respuesta de público tan importante como Talleres Literarios en Panamá. Es pronto para hablar con detenimiento de todos ellos, pero por supuesto, os mantendremos informados. 

sábado, noviembre 13

De burros, orejas y problemas fronterizos.

En todas las tierras el sol sale al amanecer.
-George Herbert


A la mayoría de latinoamericanos nos gusta hablar con refranes. Casi tenemos uno aplicable para cada situación de la vida. Uno de los primeros que aprendí y que aun encuentro demasiadas ocasiones para utilizar es aquel que reza: El burro hablando de orejas. La idea es que una persona sin autoridad (moral o de cualquier tipo) critique, desacredite o hable mal de otra persona. Es decir, ¿quién es el burro para hablar de orejas?

Sin embargo al parecer estamos en una región de orejones indispuestos a callarse. Lo he visto de diferentes formas, he visto como competimos cual si fuéramos ratas no por ganar dignidad sino por quitarle la dignidad a las otras personas. El asunto no es quien esta mejor sino quien esta menos fregado. 

Nuestros países pequeñitos, apenas perceptibles en un mapa se destrozan a dentelladas por estupideces. No voy a aparentar ser un conocedor del asunto, en realidad no sé bien de que va el rollo con los limites de Costa Rica y Nicaragua. No sé que lado tiene la razón, quien robo a quién o como va a acabar todo el asunto. Lo que sí sé es que al final, cuando se acabe el asunto veremos a los presidentes de ambos países abrazarse, tomar una copa y decir que todo fue un malentendido. Seamos sinceros, una guerra es carisima y ninguno de nuestros países esta para eso. De modo que aquí no ha pasado nada.

Sin embargo lejos del ojo publico, lejos de los grandes discursos inflamatorios de Ortega o las resoluciones absurdas de la OEA nuestros hermanos nicaragüenses y nuestros hermanos ticos se destrozan en insultos, inflaman sus paupérrimas glorias personales y desacreditan  la de sus propios hermanos. Es horrible, grupos en Facebook con nombres como "Yo odio a Nicaragua" o "Yo odio a Costa Rica" con cientos de seguidores que se dedican a insultarse. Inclusive me tocó leer como en algunos lugares se regocijaban por la muerte de un nicaragüense, ladrón o no una muerte es una muerte. 

No sé quien tiene razón, pero sí sé que nada justifica que nos tratemos así. No nosotros, que tenemos la misma sangre corriendo por las venas: india, negra, blanca, asiática, en una amalgama indescifrable. No nosotros países que deberíamos ver como salimos juntos del atolladero. que nos hemos visto, queramos o no envueltos en la misma historia.

Sin embargo aquí se aplica otro refrán: Mal de muchos consuelo de tontos. Creemos, erróneamente, que si mi vecino esta peor que yo es ganancia. Es una tontería presumir  ser uno de los países más seguros en una de las zonas más inseguras del mundo, presumir  tener la economía más sobresaliente en una de las zonas más pobres del mundo, etc, ad nauseum. 

No es un problema tico o nicaragüense. Es también un problema guatemalteco, hondureño, beliceño, salvadoreño y panameño. Pues todos de una u otra forma caemos en esa estúpida manía de hablar de las orejas del vecino sin antes fijarnos en las nuestras. Aquí hay un problema de limites pero no los fronterizos que separan Costa Rica y Nicaragua, hay un problema de limites pues las cosas que nos unen que nos hacen ser iguales no son el color de mi pasaporte o de mi piel sino la dura realidad de ser un ser humano. 


Es triste ¿no?

Hermano contra hermano.
Hombre contra hombre.
En la danza mortífera;
de ser mejor que el otro;
aplastar, ganar, morder;
usar epítetos irrepetibles.
Regresar vacío, hueco;
torpe.
Y pensar que del barro
hemos venido y para allá
vamos todos.
Es triste ¿no?

El día del periodista


Hoy es el Día del Periodista, para celebrar a aquellas personas que investigar y escribir es su pan diario.  A mi me gustan las celebraciones sin embargo, a veces me parece que los “Días de…”  dejan mucho por desear, pues a veces representan que estamos fallando en una manera muy grande en cosas que deberíamos de siempre tomar en cuenta.  En vez de tener un “Día de los arboles” una vez al año, Deberiamos ser consientes de cuidar la naturaleza a diario.  Tal vez es necesario, como somos humanos que se inspiran por momentos pero…creo que aun así nuestra meta debería ser volver este tipo de actitudes en comportamientos cotidianos.

 Puede ser que celebrar el “día de los periodistas” es una manera de apaciguar la conciencia porque hay muchos, demasiados, lugares donde todavía se sufre por no tener libertad de expresión.  Aun en nuestro país a veces hace falta una verdadera libertad de expresión. Me siento agradecida por los periodistas que hacen el trabajo de informarnos día a día, especialmente los que ponen en riesgo sus vidas por decir las cosas que algunos no quieren que sepamos.  ¡Qué terrible que el oficio de algunos periodistas es una que pudiera costarles su vida!  Espero que aquí en Panamá se siga luchando por un ambiente más seguro y de respeto por la libre expresión e intercambio de ideas.

viernes, noviembre 12

Así son las cosas aquí.

Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien.
-Antonio Machado


Hace algunos años un profesor, quizá una de las personas que más me ha retado y marcado,  me hablaba sobre las razones por las cuales los cambios no ocurrían; decía que los cambios eran en primer lugar una cuestión de actitud, de saber que las cosas pueden funcionar de otra manera. -Por cada soñador que ve una solución a los problemas hay diez conformistas que ven problemas en la solución- de ese modo explicaba él la mediocridad, la dejadez y todas esas características que nos mantienen en el atolladero.


El problema es darse por vencido. Ya sé que muchas veces es muy poco lo que se consigue con una lucha fiera. Al menos de vez en cuando se consigue tranquilidad de conciencia y paz con uno mismo. La fatalidad es decir con conformismo: "así son las cosas aquí" esa frase que abre una dimensión especial para que el mal siga imperando y el potencial se diluya en nada.

Por eso me indigna y me deja un sabor muy amargo en la boca escuchar al presidente de la nación decir que las cosas están fregadas y así se van a quedar. Decir que los corruptos están allí y van a robar de todas maneras. Un hombre que hizo del cambio un eslogan de su campaña, que ilusionó a muchísimos panameños se da cuenta, de pronto, que el cambio es imposible, que las cosas en Panamá son así y así se van a quedar. 

Ya ni siquiera me da tristeza. Mejor pienso en aquellas cosas que sí puedo cambiar. Tal vez las cosas sean así aquí pero eso no significa que deban ser así para siempre. 

jueves, noviembre 11

¿Cuál es el fracaso de la educación?

Hoy en la escuela una de mis compañeras de trabajo se quejó de que los padres de los estudiantes siempre se llevan a sus hijos de viaje por varios días. Se quejaba de que los estudiantes perdían mucho durante ese tiempo. Me hizo pensar en lo que leía en el blog de Judy Meana en la que hablaba de Los padres del fracaso en la educación Panameña. 

Meana hizo referencia a las estadísticas tristes de “que el 30 por ciento de los estudiantes del sector oficial podría perder el año escolar” en Panamá y se pregunta por las causas y las posibles soluciones a este problema. Siendo educadora dentro del contexto de una escuela privada dónde tenemos muchas ventajas, veo que hay algunos de las mismas luchas que en otros contextos (como en los Estados Unidos). 

Para que los estudiantes se conviertan en personas creativas y pensantes, sus maestros tienen que ser personas creativas también. Si van a ser personas emprendedoras e innovadoras, sus padres tienen que ser así. No me parece tan malo que los padres se lleven a sus hijos de viaje si tienen la capacidad para hacerlo, pero deberían aprovechar la oportunidad para enseñarles en cuanto a los lugares que visitan  y así seguir su educacion. Creo que una de las partes más importantes de mi educación fue durante viajes largos que hicimos con mi familia. 

Meana dice, “Hay miles de ejemplos e historias de personas que a pesar de la pobreza o las condiciones de su escuela, se graduaron y hoy son hombres o mujeres exitosos.” Creo que este es el punto. Las personas que quieren aprender, pueden aprender aun dentro del contexto menos favorable. Pero, tener por lo menos un maestro o un familiar que te impulse, que te anime a soñar, que te muestre que hay algo más que la burbuja que conoces, hace una GRAN diferencia.

Creo que esto es cierto para los chicos privilegiados tanto como para los estudiantes que vienen de hogares pobres. Veo demasiados jóvenes con una visión muy angosta por el sencillo hecho de que nunca han tenido que convivir con personas diferentes (socio-económicamente) que ellos, yo no han abierto sus mentes realmente a las posibilidades y las necesidades del mundo, por vivir en mundos totalmente sobre-protegidos.  Un estudiante que solamente ha visto pobreza también le falta la imaginación para pensar que pueda conseguir algo más, falta mostrarle las opciones, abrirle la mente por los libros, darle otras experiencias y apoyarlos en sus iniciativas para que aproveche y haga algo más con su vida.

Tal vez llevar a los muchachos de viaje no sea tan malo después de todo, si se aprovecha bien ese tiempo.

De reptiles, perros, gatos y otros animales.

Muchos aman a los animales porque creen que el cariño de éstos es desinteresado, pero se engañan.
-Isabel de Rumania


Vivimos en un campamento. la casita que alquilamos tiene 105 años. Tal vez no parezcan demasiados pero si recordamos que el mismo país apenas tiene 107 años, es una casa realmente vieja. Me gusta la idea de pensar la cantidad de personas que han pasado por esta casa, lo que vivieron, lo que sintieron, los sueños y las metas que tenían y cuantas otras personas vendrán después de nosotros y quizá se pregunten lo mismo sobre nosotros.

Es lindo vivir rodeado de arboles, de naturaleza, de un pequeño pulmón de oxigeno en medio de un pueblo que crece vertiginosamente sin pensar en el mañana. Se cortan arboles y se plantan barriadas. Ahora mismo estoy sentado frente a una ventana donde oigo la brisa jugar con las ramas de los arboles, veo azulejos y otro tipo de aves brincotear por todos lados, una que otra ardilla.

Esta es nuestra vecina "La Boa"
Nuestra experiencia con la fauna ha sido extraña. Las primeras semanas regresando a casa en el auto tuvimos que detenernos pues había un tronco en el camino. El tronco resultó ser una pequeña boa que al parecer acababa de cenar, yo detestó los reptiles de ese tipo, pero me pareció fascinante verla allí tan tranquila, tan en casa. Obviamente esperamos que pasara, aparte de ser feas las boas no son dañinas, por el contrario comen ratones y otras alimañanas.



El gato que nadie invitó y que se niega a irse.
Antes les conté sobre "Fifi" una perra que simplemente llegó aquí para quedarse, en cierta manera ella nos adoptó a nosotros, bueno también a todos nuestros vecinos. Esta bien o sea así son los perros ¿no? sin embargo hace unos días al regresar a casa escuchamos un extraño maullido proveniente de la cocina. -Aquí hay gato encerrado- pensé y efectivamente un gato gris estaba en la ventana llamándonos como si nos conociera de toda la vida, hicimos todo lo posible por espantar al gato, sin embargo ahora mismo mientras escribo lo veo lamerse en la ventana esperando una oportunidad de ganarse mi corazón. Esta difícil.

Esta mañana al abrir la puerta del carro algo se enredo en mi dedo. No sé que fue, no soy tan valiente, simplemente sacudí la mano y allá fue, lo que sea que haya sido. No sé ni porque cuento estas cosas, sólo necesitaba ponerlas por escrito, yo disfruto muchisimo de los animales y cada vez me doy más cuenta de eso,  sin embargo sinceramente, a veces no sé quien adopta a quien, ni quien es dueño de que.

miércoles, noviembre 10

Mis apuntes de Geralt de Rivia o El peligro de ser legal pero no bueno.

Las leyes son inútiles para los buenos, porque los hombres de bien no las necesitan; y también para los malos, porque éstos no son mejores con ellas.
-Demonax

Hace unas semanas escribí sobre Geralt de Rivia comenté que estaba leyendo los libros sobre este personaje y que me parecían pesados pero productivos e interesantes. Esta mañana por fin terminé el octavo libro y aparte de esa sensación extraña de tristeza que da siempre que termina un buen libro, siento un poco de alivio de haber terminado. El último libro es bastante complicado, metafórico y tenso, no me gustó el final, sinceramente, pero la verdad el final es como la vida misma.

Geralt es un brujo. Pero no como Harry Potter con una bonita escuela y una varita para hacer encantamientos, es más bien un ser que ha sido alterado geneticamente para combatir  contra los monstruos que en aquel entonces eran tan comunes: dragones, manticoras, etc. En la trama además debe luchar para salvar el mundo pues, como siempre, hay seres malvados que desean aprovecharse del poder para hacer de las suyas. Sin embargo la trama deja esa sensación mediocre de: "se acabo con el malo, pero no se acabo con el mal" o la pregunta de ¿Cuantas maldades hay que hacer para acabar con el mal? 

Pues los héroes, buenos y todo, con un causa justa por la cual luchar, se ven respaldando acciones barbaras y crueles con la premisa de "hay que salvar al mundo". Todos hemos pasado por eso o ¿no recuerdan los primeros bombardeos a Afganistán? todos aplaudimos, todos estuvimos de acuerdo y ahora no sabemos donde meter la cara.

Geralt en uno de sus últimos discursos habla sobre retirarse de su profesión. Habla que su misión había perdido sentido, que no era más necesario:
-La razón de la existencia- el brujo no sonrió- y la razón de la presencia de los brujos se han visto socavadas, pues la lucha entre el bien y el mal tiene lugar ahora en otro campo de batalla y se desarrolla de un modo completamente diferente. El mal ha dejado de ser caótico. Ha dejado de ser una fuerza ciega y desenfrenada, a la que debía enfrentarse un brujo... Hoy en día el mal gobierna basándose en las leyes, porque las leyes están a su servicio. Actúa en consonancia con los tratados de paz que se han firmado, porque, si se piensa, unos tratados que permiten...
Y así un libro que es de fantasía nos lleva a pensar en como lo "legal" también puede ser una forma de hacer el mal. Cosas como estas nuevas leyes que permiten la destrucción de nuestro medio ambiente, nadie va a decir que es ilegal, pues la ley lo avala, pero ¿quién puede decir que no es malo? 

El problema de nuestra sociedad, de nuestro gobierno, de nuestro sistema "democrático" radica en que basamos nuestras decisiones morales en las leyes, sin embargo, las leyes, como bien nos dejo claro Geralt de Rivia puede ser también un nido fértil para hacer el mal. Nuestra premisa principal, nuestro norte no debe ser solamente "ser legales" nuestra misión debe ser: "ser buenos" y eso, eso es muchísimo más difícil. 

Hay que vivir para poder escribir...

Hoy es un día hermoso aquí en Panamá. El sol está brillando, hay una brisa fresca, el cielo está azul y despejado. Es día un día libre por las festividades del 10 de noviembre y me siento muy agradecida por tener un día para descansar un poco. 

Mientras leíamos el periódico en la mañana, comentábamos lo hermoso que está el día, y después nos sentamos a leer y escribir unas cuantas cosas en la computadora. Eso me hizo pensar en este comercial para el Windows Phone 7 que vi hace un par de días. 


Me gustó porque en realidad ilustra perfectamente del problema de la distracción total que vivimos por la tecnología. En vez de vivir, la pasamos pegados a Blackberrys u otros tipos de tecnología. Lo irónico de esta propaganda es que están promoviéndolo como la solución a este problema. Dudo seriamente, que una tecnología nueva pueda rescatarnos y restaurar nuestras relaciones interpersonales.

Estuve pensando, al descubrir algunos blogs que no habíamos encontrado antes como el de Judy Meana, el de Paco Gomez Nadal, y el de un compañero de los Talleres Literarios Eric Lucero, lo bueno que es ser parte de este circulo de intercambio de ideas y ver más Panameños (o personas viviendo en Panamá) participando.  Sin embargo, esto no reemplaza la importancia de vivir y lo ideal es que se pueda conversar por escrito y también tomándose un café como amigos.

Creo que por mucho que uno quiera escribir o quiere lograr hacer algún cambio por medio de la escritura, es muy importante vivir, tener relaciones y experiencias reales con las personas, para entonces tener algo que valga la pena escribir y que las personas quieran escuchar. Las personas anhelan relaciones reales y experiencias verdaderas, por eso hoy voy a salir afuera un rato y disfrutar del sol y de la brisa. 

martes, noviembre 9

Una nueva aventura para escribir.

Presta el oído a todos, y a pocos la voz. Oye las censuras de los demás; pero reserva tu propia opinión.
Shakespeare.

Todos hemos sentido de vez en cuando esa frustración de no poder decir las cosas como quisiéramos o a quien quisiéramos. Hace unos días escribí una entrada que se titulaba si yo pudiera hablar con el presidente, y no es la primera vez que esa frustración cruza por mi cabeza;     estoy seguro no soy el único. Muchos al leer el periodico o ver las noticias sentimos ese algo que se nos atraviesa en la garganta o en los dedos, ese callar por no poder hablar. 


Cuando vemos como se reparten nuestro país a pedazos, cuando vemos como los corruptos son descarados y a pesar de eso siguen en el poder, cuando vemos como los medios de comunicación insisten en enseñarnos un sólo lado de la moneda; es el momento en que desearíamos ser escritores, periodistas, tener un programa de opinión o al menos el valor de participar en alguno de ellos. Sin embargo la mayoría de las veces optamos simplemente por mordernos la lengua, los dedos o ambas cosas pues sentimos que nuestro aporte no sera valorado. Una forma bastante común de desahogarse son los "tweets", los estados en facebook o los blogs como estos donde decimos lo que pensamos, sin embargo siempre queda esa sensación de ser ignorado.

Hace algunos meses, gracias a Hannah, descubrí Global Voices, me enteré porque alguien se había tomado el tiempo de citar una parte de un articulo que había escrito hace ratos, sin embargo el que se me tomara en cuenta y que mis palabras tuvieran una resonancia más grande que este pequeño blog me hizo sentir algo diferente, de repente mi opinión contaba, de pronto no eran gritos dados al "ciber-vació".

Aquello me enganchó a la página. Su estilo es muy claro y sencillo. Son la voz de los sin voz, se encargan de reportar noticias pero no desde las perspectivas de las agencias noticiosas sino viendo lo que se dice en la "blogosfera" los tweets, estados de facebook y cualquier otra forma de recoger lo que piensa la gente como tú o como yo.

Con Hannah quedamos encantados con la idea de poder colaborar con un sitio como este, fuimos recibidos con los brazos abiertos por un equipo de personas que están interesados en hacer ver lo que piensan todos por grande o pequeño que seas. 

No es un secreto que sueño con escribir, que vivo en constante delirio por poder hacerlo algún día, pero también me encanta la idea de que más que escribir por escribir lo que se diga tenga un mensaje, que ayude en algo que de un grano de arena, o más de uno, para enderezar un poco este enrevesado mundo. Global Voices es una bonita oportunidad para hacer dos cosas que disfruto: Escribir y ayudar un poco a los que menos tienen, en este caso a los que menos audiencia, palabras u oportunidad de ser escuchados. 

Es otra aventura, aquí vamos. 

lunes, noviembre 8

Sonríe aunque sólo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreír

La amabilidad es como una almohadilla, que aunque no tenga nada por dentro, por lo menos amortigua los embates de la vida.
Arthur Schopenhauer


Muchas veces no nos damos cuenta de la increíble influencia que tenemos sobre las personas. No sé si a ustedes le ha pasado pero muchas veces el hecho de una simple sonrisa inesperada puede hacernos el día, no somos conscientes de cuanta influencia tenemos en las personas que nos rodeamos. Una actitud correcta, una sonrisa en su lugar pueden cambiar vidas.

Por cierto este corto hizo mi día y aun me esta haciendo sonreír, espero que haga algo similar por ustedes y más aun nos apresemos para ponerlo en practica. Gracias comadre por mostrarme el vídeo. =)


Los 10 mandamientos del escritor.

Existen varias formas de acercarse a un libro. Una de mis favoritas es cuando un libro te conecta con otro, cuando el autor de manera astuta sabe como conectarte con su autor favorito. Me ha pasado así con varios de mis libros favoritos: Crimen y Castigo, El conde de Montecristo, La metamorfosis etc. 


Otra de mis maneras favoritas de acercarme a un libro es por la absoluta y democrática ley de la casualidad. Me encanta hojear en los estantes de las librerías a algún autor desconocido del que nada ni nadie me hayan dicho nada, me encanta darles una oportunidad aunque a veces es una apuesta arriesgada. Hace algunos años uno de esos días en que me sentí aventurero compré Verdades y mentiras en la literatura, deStephen Vizinczey.


El libro no tiene desperdicio si lo que a uno le gusta es aprender algunas cosas sobre el imposible oficio de escribir. Esta lleno de anécdotas, referencias y criticas sorprendentes, es decir realmente vale la pena y aquel día  el riesgo fue acertado. Sin embargo uno de los puntos más fuertes del libro se centra en sus primeras páginas donde el autor describe lo que según él son los diez mandamientos del escritor. No voy a hacer una exegesis ni un análisis concienzudo de las implicaciones de cada uno de ellos, sólo quiero copiarlos aquí y que a cada uno le aproveche de la mejor manera. 

1. No beberás ni fumarás ni te drogarás
Para ser escritor necesitas todo el cerebro que tienes.

2. No tendrás costumbres caras
Un escritor nace del talento y del tiempo... tiempo para observar, estudiar y pensar. por consiguiente, no puede permitirse el lujo de de desperdiciar una sola hora ganando dinero para cosas no esenciales. A menos que tenga la suerte de haber nacido rico, es mejor que se prepare para vivir sin demasiados bienes terrenales. Es cierto que Balzac obtenía una inspiración especial de la compra de objetos y la acumulación de enormes deudas, pero la mayoría de personas con hábitos caros, son propensas a fracasar como escritores.


A la edad de 24 años, tras la derrota de la Revolución Hungara, me encontré en Canadá con unas cincuenta palabras en inglés. Cuando me di cuenta que era un escritor sin lengu, subí en ascensor al último piso de un alto edificio de Dorchester Street en Montreal, con la intención de arrojarme al vacío. Al mirar hacia abajo desde la azotea, con terror ante la idea de morirme, pero todavía más de romperme la columna vertebral y pasar el resto de mi vida en una silla de ruedas, decidí tratr de convertirme en un escritor inglés. Al final, aprender a escribir en otra lengua fue menos dificil que escribir algo bueno y viví durante casí seis años al borde de la miseria antes de estar listo para escribir En brazos de la mujer madura.
No podría haberlo hecho si me hubiesen interesado los trajes o los coches... en realidad, si no hubiera visto otra alternativa que la azotea de aquel rascacielos. Algunos escritores inmigrantes que conocia trabajaban como camareros o vendedores para ahorrar dinero y crearse una "base financiera" antes de intentar ganarse la vida escribiendo; uno de ellos posee ahora toda una cadena de restaurantes y es más rico de lo que yo pueda llegar a ser en mi vida, pero ni él ni los otros volvieron a escribir. Es preciso decidir que es más importante para uno: Escribir bien o vivir bien. No has de atormentarte con con ambiciones contradictorias.

3. Soñarás y escribirás y soñarás y volverás a escribir
No dejes a nadie decirte que estás perdiendo el tiempo cuando tienes la mirada perdida en el vacío. No existe otra forma de concebir un mundo imaginario.
Nunca me siento ante una pagina en blanco para inventar algo. Sueño despierto con mis personajes, sus vidas y sus luchas, y cuando una escena se ha desarrollado en mi imaginación y creo saber que han sentido, dicho y hecho mis personajes tomo pluma y papel e intento relatar lo que he presenciado.
Una vez escrito mi relato a mano y a máquina, lo leo y encuentro que la mayor parte de lo escrito es: a) confuso o b) inexacto o c) tedioso o d) sencillamente no puede ser veridico. Así, utilizo el borrador mecanografiado como una especie de informe crítico de lo que he imaginado y vuelvo a soñar mejor toda la escena.
Fue este modo de trabajar lo que me hizo comprender cuando aprendía inglé, que mi principal problema no era la lengua sino, como siempre, el ordenar las cosas en mi cabeza.

4. No serás vanidoso
La mayor parte de los libros malos lo son porque sus autores están ocupados en tratar de justificarse a sí mismos. Si un autor vanidoso es alcohólico, el personaje de su libro descrito con mayor simpatía será un alcohólico. Este tipo de asuntos es muy aburrido para los extraños. Si crees ser sabio, racional, bueno, una bendición para el sexo opuesto, una victima de las circunstancias, no te conoces a ti mismo lo suficiente para escribir.
Dejé de tomarme en serio a la edad de veintiseis años y desde entonces me he considerado sencillamente materia prima. Me utilizo del mismo modo que se utiliza a si mismo un actor: todos mis personajes -hombres y mujeres, buenos y malos- estan hechos de mi mismo más la observación.

5. No serás modesto
La modestia es una excusa para la chapucería, la pereza, la complacencia; las ambiciones pequeñas suscitan esfuerzos pequeños. Nunca he conocido un buen escritor que no intentara ser grande.

6. Pensarás sin cesar en los que son verdaderamente grandes
"Las obras del genio estan regadas de lágrimas" escribió Balzac en Ilusiones perdida. Rechazo, mofa, pobreza, fracaso, una lucha constante contra las propias limitaciones..., tales son los principales sucesos en la vida de la mayoría de los grandes artistas, y si aspiras a compartir su destino debes fortalecerte aprendiendo de ellos.
Yo me he animado con frecuencia releyendo el primer volumen de la autobiografía de Graham Greene, Una especie de vida, que trata de sus primeras luchas. También he tenido ocasión de visitarlo en Antibes, donde vive en un pequeño apartamento de dos habitaciones (un lugar diminuto para un hombre tan alto) con los lujos de un aire suave y una vista de mar, pero pocas posesiones aparte de libros. Parece tener pocas necesidades materiales y estoy seguro que esto tiene que ver con con la libertad interior que emana de sus obras. Aunque afirma que ha escrito sus "entretenimientos" por dinero, es un escritor dirigido por sus obsesiones sin hacer caso de modas cambiantes e ideologías populares, y esta libertad se la comunica a sus lectores. Uno se siente liberado del peso de los propios compromisos, al menos mientras lo lee. Esta clase de logro es solo posible para un escritor de costumbres espartanas.
Ninguno de nosotros tiene oportunidades de conocer personalmente a muchos grandes hombre, pero podemos estar en su compañía leyendo sus memorias, diarios y cartas. Hay que evitar, sin embargo las biografías, en especial las que han sido convertidas en peliculas o en series de televisión. Casi todo lo que nos llega de los artistas a través de los medios de información es pura palabrería, escrita por perezosos autores mercenarios que no tienen la menor idea del arte ni del trabajo duro. El ejemplo más reciente es Amadeus que intenta convencernos que es facil ser un genio como Mozart y muy dificil ser una mediocridad como Salieri.
Hay que leer en cambio las cartas de Mozart. En cuanto a literatura especifica sobre la vida de un escritor, yo recomendaría Una habitación propia, de Virginia Wolf el prefacio de La Dama Morena de los sonetos, de 
Shaw, Martin Eden de Jack London y sobre todo Ilusiones perdidas de Balzac.

7. No dejarás pasar un solo día sin releer algo grande
En mi adolescencia estudié para ser director de orquesta y de mi educación musical adopte una costumbre que considero esencial para los escritores: el estudio constante y diario de las obras maestras. La mayor parte de los músicos profesionales de cierta categoría conocen de memoria centenares de partituras; la mayor parte de los escritores en cambio, solo tiene el más vago recuerdo de los clasicos, lo cual explica que haya más músicos expertos que escritores expertos. Un violinista que poseyera la pericia tecnica de la mayor parte de los novelistas publicados, no encontraría una orquesta donde tocar. Lo cierto es que sólo absorbiendo las obras perfectas, los modos especificos inventados por los grandes maestros para desarrollar un tema, construir una frase, un parrafo, un capitulo, se puede aprender de todo lo que hay que aprender sobre la técnica.
Nada de lo que ya se ha hecho puede decirte cómo hacer algo nuevo, pero si comprendes las técnicas de los maestros, tienes una mayor posibilidad de desarrollar las propias. Para decirlo en términos de ajedrez: aún no ha existido un gran maestro que no conociera de memoria las partidas de campeonato de sus atencesores.
No se debe cometer el error común de querer leerlo todo para estar bien informado. Estar bien informado sirve para brillar en las fiestas, pero resulta absolutamente inútil para un escritor. Leer un libro para poder charlar sobre él, no es lo mismo que comprenderlo. Es mucho más util leer una y otra vez unas cuantas grandes novelas hasta comprender por qué son buenas y como la han construido los escritores. Hay que leer una novela unas cinco veces para comprender su estructura, qué la hace dramatica y qué le presta ritmo e impulso. Sus variaciones en compás y escala de tiempo, por ejemplo: el autor describe un minuto en dos paginas y luego cubre dos años con una frase ¿Por qué? cuando hayas comprendido esto, sabrás realmente algo.
Cada escritor elegirá sus propios favoritos entre aquellos quienes cree que puede aprender más, pero desacosejo con firmeza la lectura de novelas victorianas, que estan infectadas de hipocrecia e hinchadas de redundancias. Incluso George Eliot escribió demasido sobre demasiado poco.
Cuando te sientas tentado de escrbir cosas superfluas, deberas leer relatos de Heinrinch von Kleist, quién dijo más con menos palabras que cualquier otro escritor en la historia de la literatura occidental. Lo leo constantemente, así como a swift y a Sterne, a Shakespeare y a Mark Twain. Por lo menos una vez al año releo alguna de las obras de Pushkin, Gógol, Tolstoi, Dostoiebski, Stendhal y Balzac. A mi juicio, Kleist y estos novelistas franceses del siglo XIX son los más grandes maestros de la prosa, una constelación de genios no superados como los que encontramos en la musica de Bach a Beethoven y todos los días intento aprender algo de ellos. Esa es mi técnica.

8. No Adorarás Londres/Nueva York / París
Conozco a menudo aspirantes a escritores de lugares apartados que cren que las personas que viven en las capitales de los medios de información tiene, sobre el arte, alguna información interna especial que ellos no poseen. Leen las páginas de críticas literarias, ven programas sobre arte en televisión para averiguar qué es importante, qué es arte en realidad qué debería preocupar a los intelectuales. El provinciano suele ser una persona inteligente y dotada que acaba por adoptar la idea de algún periodista o académico de mucha labia sobre lo que constituye la excelencia literaria, y traiciona su talento imitando a imbéciles que sólo tienen talento para medrar.
Aunque vivas en el quinto infierno, no hay razón para sentirte aislado. Si posees una buena colección de ediciones en rústuca de grandes escritorres y no dejas de releerlos, tienes acceso a más secretos de la literatura que todos los farsantes de la cultura que marcan el tono en las grandes ciudades. Conozco a un destacado critico de Nueva York que no ha leido nunca a Tolstou y además está orgullos de ello. No hay que perder tiempo, por lo tanto preocupandote por lo que está de moda, el tema idóneo, el estilo idóneo o que clase de cosas ganan los premios. Cualquier persona que haya tenido éxito en litertura, lo ha conseguido en sus propios términos.

9. Escribirás para complacerte a ti mismo
Ningún escrutor a logrado jamás complacer a los lectores que no estuvieran aproximadamente en su mismo nivel de inteligencia general, que no compartiera su actitud básica ante la vida, la muerte, el sexo, la politica o el diner. Los dramaturgos son afortunados con la ayuda de los actores pueden extender su mensaje más alla de los espíritus afines. No obstante, hace sólo un par de años leí en los periodicos estadounidenses de Medida por medidad... la obrea en sí ¡no la producción! Si Shakespeare no puede complacer a todo el mundo, ¿Por qué intentarlo siquiera nosotros?
Esto significa que no vale la pena esforzarse por algo que que te resulta aburrido. Cuando era joven perdi mucho tiempo intentando describir vestidos y muebles. No sentía el menor interes por los vestidos o los muebles, pero Balzac experimentaba hacía ellos un apasionado interés que consiguio comunicarme mientras le leía. Así que pense que debía dominar el arte de escribir excitantes parrafos sobre armarios si quería ser algún día un buen novelista. Mis esfuerzos estaban condenados y agotaron todo mi entusiasmo por aquello que me había propuesto escribir en primer lugar.
Ahora solo escribo sobre lo que me interesa. No busco temas: Cualquier cosa en la que no pueda dejar de pensar es mi tema. Stendhal dijo que la literatura es el arte de la omisión. y omito todo lo que no me parece importante. Describo a las personas sólo en los terminos de sus acciones, afirmaciones, ideas, sentimientos que me hayan escandalizado/intrigadodivertido/deleitado a mí mismo, no a otros.
No esácil, por supuesto, ser fiel a lo que realmente nos importa; a todos nos gustaría ser considerados personas llenas de curiosidad por todo ¿Quiçen asistio jamás a una fiesta, sin fingir interes por algo? pero cuando escribes tienes que resistir la tentación y cuando lees lo que has escrito debes preguntarte: ¿me interesa en realidad esto?
Si te complace a ti mismo, - tu verdadero yo no a un concepto imaginario de ti mismo como la más noble de las personas que solo se preocupa por los niños hambrientos del Africa-, tienes la posibilidad de escribir un libro que agrade a millones de personas más o menos parecidas a ti. Pero nadie quiere leer a un novelista que no piense realmente lo que escribe. El Best-seller más ramplón tiene una cosa en común con la gran novela: ambos son autenticos.

10. Serás dificil de complacer
La mayoría de los libros nuevos que leo se me antojan medio terminados. El escritor se contentó con hacer su trabajo más o menos bien y luego paso a algo nuevo. Para mí escribir empieza a ser emocionante de verdad cuando vuelvo a un capítulo un par de meses despues de haberlo escrito. En esta fase lo miro menos como autor que como lector, y por muchas veces que reescribiera originalmente el capítulo, todavía encuentro frases que son vagas, adejtivos que son inexactos o superfluos. De hecho encuentro escenas enteras que aunque ciertas no añaden nada a mi comprensión de los personajes o de la historia y, por consiguiente, pueden eliminarse.
En este punto cuando examino el capítulo durante el tiempo suficiente para aprendérmelo de memoria -lo recito palabra por palabraa cualquiera que este dispuesto a escuchar-y si no puedo recordar algo, suelo descubrir que era correcto. La memoria es un buen critico.

domingo, noviembre 7

Ideas Esquivas.

Desgraciados los hombres que tienen todas las ideas claras.
-Luis Pasteur
Ustedes saben como es eso. Una idea genial te cruza por la cabeza y piensas ¡Por fin! entonces tomas la decisión de sentarte a escribir. O como en mi caso te topas con una cosa como Nanowrimo y piensas que cincuenta mil palabras para la idea tan buena que tienes no es nada, que podrías escribir hasta cien mil. 


Y entonces siete días después te encuentras como yo, escribiendo como un autómata pues la idea parece haberse ido al garete junto con tus ganas, consideras ¿qué gano exactamente con escribir esto? Al fin y al cabo ni es tan bueno, le falta esto o aquello y más que nunca te tienta la idea de simplemente cruzarte de brazos y seguir soñando con el día que una idea descienda del cielo. 


Me ha pasado otras veces y me amenaza con pasarme ahora, sin embargo algo que he podido aprender en este experimento de escribir cincuenta mil palabras en un mes es que las ideas son como las relaciones interpersonales, no todo es emoción y adrenalina, de vez en cuando se debe pasar por baches de tranquilidad para entonces descubrir puntos aun más emocionantes o cosas de las que simplemente no tenías idea.

Estoy sufriendo y disfrutando al mismo tiempo el proceso de escribir estas cincuenta mil palabras pero sobre todo estoy descubriendo como escribir sin pensar en que todo sea perfecto puede ser un buen desahogo y muchas veces uno puede sorprenderse de las cosas que se le ocurrirán, obviamente el escribir las palabras es apenas el primer paso para escribir una historia de modo que me siento haciendo un borrador larguísimo (y complicado) pero en cierto sentido inclusive me siento como un lector a la espera de que va a ocurrir en las próximas palabras. La verdad ni yo tengo idea. 

Ya veremos que pasa al final del mes. 

Esta semana en Contrapunto

Hoy ha sido otro día lluvioso en Panamá. Muchísimos panameños están regresando del interior después de celebrar los días festivos.  Nosotros nos quedamos en casa estos días y fue lo mejor que nos pudo haber pasado.  Necesitábamos el descanso.

Esta semana en Contrapunto estuvimos pensando en lo que pasa en noviembre en Panamá; en la relación entre el Día de los Difuntos y el honor que se le rinda a la patria, recordando la separación de Colombia, el Día de la Bandera, y el patriotismo en general.  Nos preguntamos si el civismo se puede imponer, después de que el presidente dijera que el próximo año todos los estudiantes del país tendrán que desfilar en los días patrios.

También estuvimos pensando en mejores maneras de educar para desarrollar la creatividad,  lo bonito que es la libertad y disfrutamos de la creatividad de Juan Luis Guerra en su canción La Guagua.  Pienso que si todos nos arriesgaríamos un poco más a pensar de una manera más creativa, el mundo sería un mejor lugar.

Espero que tengan una linda semana y nos vuelvan a visitar.  Ahora, a tomarme un té e intentar escribir 3,334 palabras para NaNoWriMo.

sábado, noviembre 6

Si yo pudiera hablar con el presidente.

Muchas son las cosas que pasan en Panamá y uno se siente impotente. Es en esos momentos cuando a uno le gustaría tener acceso hasta las altas esferas y decir unas cuantas cosas sobre lo que esta sucediendo. O tal vez que el presidente en un rato de ocio, si es que tiene, navegando por Internet se topara con este escrito donde podría decirle lo que que estoy pensando y lo que mucho me temo. 

La Real Academia de la Lengua Española define civismo como:  "Celo por las instituciones e intereses de la patria." al mismo tiempo celo es definido como: "Cuidado, diligencia, esmero que alguien poner por hacer algo." De modo que sentimos celo por aquellas cosas que realmente amamos, nuestra familia, nuestra casa, nuestra pareja, nuestro perro y en más de una ocasión nuestro país. 

El civismo no es algo que puede entrar con imposiciones o a la fuerza. Nadie te puede obligar a amar nada, puedes aparentar que lo amas, puedes fingir sentirte identificado o hasta disimular pasión, pero obligarte a sentirlo; nadie.

En días pasados por razones de las fiestas patrias, el presidente Ricardo Martinelli lanzó una fuerte critica contra los colegios privados que no salían a desfilar. Les llamó "yeyesitos" (fresas, niños bien, etc) y dijo que iba a obligarlos a desfilar. Como estamos acostumbrados a este tipo de gobierno de "simón dice" inmediatamente el sumiso ministerio de educación inició la reglamentación que obligara a todos los estudiantes a desfilar para, según sus propias palabras, "incentivar el civismo entre los estudiantes”.

En primer lugar y sin faltarle el respeto al señor presidente, él es el menos indicado para hablar de yeyesitos. Uno de los hombres más ricos de Panamá, aun antes de ser presidente, por lo cual estoy casi seguro que ninguno de sus hijos piso jamás una escuela publica, de modo que llamar "yeyesitos" a los muchachos que tienen la fortuna de recibir una educación privada, es irónico además de intentar calzarse unos zapatos que, sinceramente, no le quedan. 

Segundo, ¿se imaginan cuanto demoraría un desfile si desfilan todos los colegios? ¿se imaginan el gran deterioro que causaría a la calidad, ya caída, de los desfiles? Sería una locura.

Tercero, El civismo no se enseña con extorsión o con obligaciones. Esos muchachos y colegios que se vean obligados a desfilar no sentirán orgullo, no sentirán  felicidad de desfilar por el país, sentirán presión y chantaje y esos son dos elementos que ha nadie le gustan, con el tiempo asociaran una cosa con la otra; civismo con obligación.

Cuarto, el ministerio de educación tiene cosas más importantes que hacer, ponerse a reglamentar desfiles que ocurren una vez al año es una absoluta perdida de tiempo, deberíamos mejorar la calidad de estudios -y de estudiantes- deberíamos salir de ese sótano de vergüenza con una de las peores educaciones en latino américa, deberíamos ver que hacemos cuando de nuestros estudiantes solamente el 12% esta rindiendo lo que se espera. Esas cosas, creo yo, son mucho más importantes que si se desfila o no.

El civismo no se enseña con imposiciones, se enseña con el ejemplo. Se enseña al respetar los símbolos patrios no sólo en noviembre, también el resto del año, se enseña al cuidar nuestros recursos naturales, no venderlos a la primera minería con tal de obtener unos cuantos billetes, se enseña siendo respetuoso al hablar y dirigirse inclusive a aquellas personas que consideramos "enemigos" 

Señor presidente, usted más que nadie tiene el privilegio y la responsabilidad de enseñar civismo, enseñarnos a amar Panamá, a sentir celo por nuestras instituciones, a sentirnos orgullosos de ser panameños, pero eso es algo que no se consigue con palabrerías o golpes de fuerza. Se consigue si empezamos a lavar los trapos sucios en casa, si en realidad perseguimos la corrupción y no nos consolamos con decir que todos los países son corruptos, si respetamos la democracia y la constitución que son los principales pilares de nuestra nación.  
Los desfiles no enseñan patriotismo ni civismo; solamente reflejan el que ya tenemos.