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miércoles, agosto 17

De Blacberrys que tienen personas.

"Aquel que camina con la frente en alto; es porque no tiene blackberry" Anonimo

Existen decenas de libros y películas enfocadas en el hipotético escenario de las maquinas controlando el mundo. La ciencia ficción ha encontrado en esta descabellada idea un nicho rentable y fértil para la imaginación. No obstante, lamento decirlo, el asunto ha dejado de ser imaginación. Las maquinas controlan el mundo hoy por hoy. 

Debo empezar aclarando que soy un amante de la tecnología. Me fascina ver los productos que salen al mercado y probablemente de tener el dinero suficiente compraría más de uno; no es ese el punto de mi señalamiento. Me preocupa ver pequeños aparatos controlando nuestra vida al punto de volverse tan imprescindibles como el oxigeno mismo. 

No tengo blackberry (que es la forma en que se llama a los smartphone sin importar la marca) Tampoco tengo nada contra aquellos que los tienen, he aprendido que en un mundo que se mueve a velocidades exageradas, estar comunicado es importante y las ventajas de estos aparatejos alcanzarían para llenar dos o tres páginas. Pero el hecho de no tener uno de esos aparaticos digamos me da un margen mínimo, muy mínimo, de tirar la primera piedra. No con la intención de herir o matar sino con los buenos deseos de que en alguna forma la pedrada haga reaccionar. Sé que los teléfonos inteligentes no son el único problema en cuanto a mal uso de la tecnología pero en Panamá hay un auge exagerado y grosero de los mismos con consecuencias hasta fatales –no exagero- Así que, como no tengo blackberry, camino con la frente en alta por las calles de Panamá y me ha tocado ver algunas situaciones que demuestran con creces que el mundo está siendo controlados por las maquinas. 

He aquí alguna de ellas: 
Taxista/conductor de bus chateador: Lamentablemente para esta mala práctica no es necesario un teléfono con muchas capacidades. Me ha tocado viajar en buses donde el conductor confiadamente coloca los codos en el timón, y el pie en el acelerador, mientras escribe un mensaje a ¿la novia? ¿la esposa? ¿La querida? No importa, mientras escribe pone en riesgo la vida de los hacinados pasajeros que ya tienen bastante con las malas condiciones del cacharro. Tampoco escapan de esto los conductores de automóviles particulares.
 
Periodista twitter adicto: ojo, soy una de las personas más fascinadas con la forma en que las redes sociales están cambiando los medios de comunicación, la facilidad en que un ciudadano puede expresarse y ser escuchado es una de las grandes ventajas de las tecnologías actuales, pero me molesta la forma grosera en que los pseudo periodistas prestan más atención al objeto que utilizan para comunicarse con las redes que a la persona que tienen sentada en su estudio. De modo que para tener la atención del entrevistador vale más estar escribiendo en algún lugar alejado que estar en la misma sala conversando con él. 

Maestras de Kínder blackberry adictas: Lo pongo en plural pues imagino ha de haber más de una. Hace poco caminando cerca de una prestigiosa escuela del país me tocó ver como una maestra organizaba a sus niños para cruzar una calle poco transitada. Las hacía tomarse de la mano y formar una filita. –Bonita cosa- pensé –les está enseñando a los niños a tomar todas las precauciones aun cuando pareciera que no hay ningún automóvil alrededor. Y así, tomados de la mano y en fila, los niños empezaron a cruzar la calle detrás de la maestra que iba muerta de la risa escribiendo algún mensaje en su moderno teléfono. –Sí, medidas de seguridad…- pensé mientras anhelaba con todo mi corazón tener mi propio súper teléfono para poder tomarle una foto a aquella bizarra escena. ¿Los niños? Bien gracias, más importante era responder el chiste. 

Fotógrafos frustrados que nos frustran. Ahora con eso de las cargas móviles en las redes sociales a todo mundo le da por estar subiendo fotos de cada estupidez tontería que le pasa en el día. Empiezan el día fotografiando el plato de cereal y lo suben a facebook haciendo la aclaración: Mi desayuno (nunca falta quien le de click a “me gusta”) luego pasaran el resto del día fotografiando la mínima cosa y, por supuesto, subiéndolo al facebook. Los hay muy oportunos, hay que admitirlo, quienes toman fotos de situaciones chistosas, creativas o importantes. Además yo mismo me he encontrado, algunas veces, deseando una camarita para x o y situación. De nuevo el punto no es el uso sino el abuso. 

Tengo algunas ideas, -yo mismo estoy intentando ponerlas en práctica- sobre cómo usar y no abusar de las ventajas de la tecnología, quería terminar este post con una nota un tanto positiva y dar algunas ideas, no solo criticar, pero ya he escrito demasiado. Luego subo otro post con algunas ideas, pues no tengo moral para dar consejos en estos asuntos. Pero me preocupa; las maquinas están empezando a controlar el mundo. ¿Qué crees tú en cuanto al uso o abuso de los teléfonos celulares?

viernes, julio 1

Social Media PTY, mucho más que una reunión de Geeks...

"Vive tu vida como si tu madre estuviera mirando, porque probablemente lo esté haciendo: el fragmento de población que está creciendo con más fuerza en Facebook es el de las mujeres de 55 a 65 años"
Eric Qualmann, autor de Socialconmics.
Ayer se realizó en Panamá el Social Media Day. Al principio me sonaba extraño. ¿Qué se puede encontrar en una reunión de ese tipo? Un montón de geeks presumiendo sus aparatos tecnológicos o un montón de consejos sobre cómo embotarse más en el mundo virtual, escapando del real. 

Aun así me decidí a asistir. En el fondo tengo mucho bastante de geek y me encanta gusta la tecnología. Y allá fui. Para mi placer no podía estar más equivocado sobre el evento. No pude disfrutarlo en su totalidad –desventajas de vivir al otro lado del puente- pero las charlas que escuché fueron buenísimas y amenas. Lejos de invitarnos a meternos más en la virtualidad del internet nos mostraron la ruta para tener un impacto en el mundo real a través de lo “Tuiteado” o lo “facebokeado” dieron buenísimas estrategias para utilizar las redes sociales como una herramienta productiva para enviar el mensaje exacto. Se habló sobre estadísticas y como las redes sociales ya no son solo un asunto de “gente joven” ¡todos están en las redes! 

Uno de los expositores (@monosg) habló sobre el mito de la “reputación online” decía que no existía tal cosa pues la reputación de la marca era una sola y tanto online o por señales de humo la reputación es una y afecta a la compañía. Eso me hizo pensar en los que no representamos ninguna marca sino a nosotros mismos y solemos pensar que podemos ser una cosa en las redes sin que afecte quienes somos. Aprendí ayer que la integridad es una parte esencial para sacarle el correcto provecho a las redes o en otras palabras: dime lo que tuiteas y te diré quién eres. 

En resumen el Social Media Day fue una experiencia increíble. No sé cuáles son los números exactos pero habían muchísimas personas todos interesados en cómo sacarle provecho a las ventajas de la internet. Tomando en cuenta que hoy en día manejar la red es un asunto vital me sentí muy orgulloso de ver como se levanta una nueva ola de jóvenes (y no tan jóvenes) interesados en hacer las cosas de una forma diferente, aprovechando el estar vivos en el 2011. Ya va siendo hora que nuestra presencia en el mundo virtual marque una diferencia para Panamá en el mundo real. 

En fin, quedo a la espera del Social Media Day del 2012.

El analfabetismo funcional en Panamá

Supuestamente la taza de analfabetismo en Panamá está en menos de 7%. Según estudios de la UNESCO Panamá está por encima de países como Colombia, Brasil, México y Ecuador, con una de las mejores tasas de alfabetización de los adultos, mayores de 15 años. Esto suena estupendo y algunos lo celebran diciendo que ya casi se ha irradicado el analfabetismo en Panamá. 

No digo que no sea un logro que todas las personas en el país reconozcan las letras y puedan leer palabras, creo que nos falta mucho para decir que tenemos una alfabetización realmente funcional. El problema es que los niños, jóvenes, y adultos pueden leer las palabras pero no entienden nada de lo que leen. 

La falta de comprensión se traduce directamente en una incapacidad de pensar de forma crítica y crear soluciones creativas a los problemas. Una y otra vez escucho la queja que en Panamá hay trabajos pero no hay personas capacitadas para realizarlos. Esto tiene mucho que ver con este problema de analfabetismo funcional. Muchas personas pueden leer pero como no entienden es casi como si fueran analfabetas.

No tener la capacidad de entender lo que se lee en su propio idioma hace que sea prácticamente imposible aprender otro idioma (como el inglés que es tan necesario en estos momentos) o a utilizar una computadora de manera proficiente (que también es una herramienta indispensable en el mercado de hoy). No poder comprender el sentido de un texto o los personajes principales en una historia crea deficiencias en las destrezas necesarias para aprender cómo hacer un trabajo bien y tener la capacidad de resolver los problemas que surgen en el mismo. 

El analfabetismo funcional todavía es un problema enorme en este país y todos -dirigentes, empresas, educadores, padres- tienen una gran responsabilidad para ayudar a encontrar verdaderas soluciones al problema.

jueves, marzo 3

Un evento para abrirte la cabeza

Hoy pasó alguien por Contrapunto y dejó un mensaje preguntando si pudiera hablar un poco sobre un evento que va a occurir en Argentina en mayo.  Me pareció y genial y cuando fuí a la página del evento TEDxJoven@RiodelaPlata lo primero que pensé fue, ¡oye! Me encantaría ir a este evento.  En serio.

Por varias razones.  Primero porque el evento TED en California ha demostrado ser un evento espectacular con discursos y charlas buenísimas.  Algunos chistoso y otros sumamente intelectuales pero todos creativos e inspiradores. Los invitados siempre vienen de una variedad de trasfondos algunos son inventores, otros expertos en tecnología, scientificos, artistas, médicos, fotógrafos, educadores, entre tantas otras profesiones y pasatiemos que inspiran a vivir la vida plenamente y hacer algo por los demás.

Dice que el evento TEDxJoven@RíodelaPlata será el 7 de mayo, en la Ciudad Cultural Konex, en Argentína.  Me parece una idea genial, según dicen será "orientado a jóvenes de 16 a 21 años que quieran aportar, escuchar y difundir ideas que les abran la cabeza, así como participar de charlas y exposiciones y disfrutar de música y arte en vivo."  Fantástico, me encataría participar en este evento y me encantaría que organizaramos un evento de este tipo aquí en Panamá.  Creo que hace falta escuchar y difundir ideas que abran la cabeza de los jóvenes.  Y también que ponga y resalte el valor del pensamiento creativo y el arte como medio creativo para el cambio social

Si estuviera en Argentina (y tuviera entre 16-21 años) me inscribiría de una vez pues en realidad el evento se ve genial.  Lo otro es, como dice el video, si uno tiene algún talento u otra cosa para compartir también pueden participar enviando un video para intentar convertirse en orador/a en el evento ¡qué oportunidad tan genial!

miércoles, noviembre 10

Hay que vivir para poder escribir...

Hoy es un día hermoso aquí en Panamá. El sol está brillando, hay una brisa fresca, el cielo está azul y despejado. Es día un día libre por las festividades del 10 de noviembre y me siento muy agradecida por tener un día para descansar un poco. 

Mientras leíamos el periódico en la mañana, comentábamos lo hermoso que está el día, y después nos sentamos a leer y escribir unas cuantas cosas en la computadora. Eso me hizo pensar en este comercial para el Windows Phone 7 que vi hace un par de días. 


Me gustó porque en realidad ilustra perfectamente del problema de la distracción total que vivimos por la tecnología. En vez de vivir, la pasamos pegados a Blackberrys u otros tipos de tecnología. Lo irónico de esta propaganda es que están promoviéndolo como la solución a este problema. Dudo seriamente, que una tecnología nueva pueda rescatarnos y restaurar nuestras relaciones interpersonales.

Estuve pensando, al descubrir algunos blogs que no habíamos encontrado antes como el de Judy Meana, el de Paco Gomez Nadal, y el de un compañero de los Talleres Literarios Eric Lucero, lo bueno que es ser parte de este circulo de intercambio de ideas y ver más Panameños (o personas viviendo en Panamá) participando.  Sin embargo, esto no reemplaza la importancia de vivir y lo ideal es que se pueda conversar por escrito y también tomándose un café como amigos.

Creo que por mucho que uno quiera escribir o quiere lograr hacer algún cambio por medio de la escritura, es muy importante vivir, tener relaciones y experiencias reales con las personas, para entonces tener algo que valga la pena escribir y que las personas quieran escuchar. Las personas anhelan relaciones reales y experiencias verdaderas, por eso hoy voy a salir afuera un rato y disfrutar del sol y de la brisa. 

jueves, septiembre 23

Un mundo Feliz


"Si después de la tormenta vienen tales calmas, ojalá los vientos soplen hasta despertar la muerte" Willian Shakespeare
Hay libros que se leen en soledad y en soledad se sacan las conclusiones, se apuntan las lecciones, se cierra el libro y se da por terminada su lectura. Otros en cambio te obligan a hablar, a comentar, a pensar y simplemente se niega a que su lectura termine con las páginas. “Un mundo feliz” (Brave New World) de Aldous Huxley es de estos últimos.
Un libro extrañamente profético, fue escrito en 1931, con el reto de ponernos a pensar en donde está y hacía donde va nuestra sociedad. El libro habla sobre una sociedad futurista donde todo es perfecto, donde la felicidad es la máxima y todos los dolores y percances que puede tener una vida normal han sido suprimidos, a excepción de en algunas reservas de “salvajes”, es una sociedad que ha sido condicionada desde pequeños para ser felices y nada más.
Los niños ya no nacen sino que son “decantados” y son creados con las características necesarias para que sean felices según el rol que ejercerán en la vida, por ejemplo a los niños que harán trabajos manuales les enseñan a odiar los libros y la reflexión. En fin es una sociedad aterradora en la cual no se atisba ni la más mínima gota de dolor, rencor o sobresalto.
La trama del libro es bastante buena y atractiva aunque su fuerte pasa más por lo filosófico y sociológico del asunto. El pensar que una sociedad sin dolores, sin enfermedades, sin vejez, sin problemas, sería una sociedad perfecta, es lo más común. Huxley sin embargo nos dibuja como sería esta y nos enseña que el dolor y la falta de control de las situaciones que nos afectan nos hacen más humanos y más conscientes de nuestro rol en esta tierra.
Una de las conversaciones de los personajes nos enseña que el dolor y el sufrimiento también son derechos inalienables de ser seres humanos.
-Es que a mí me gustan los inconvenientes.
-A nosotros no- dijo el interventor- preferimos hacer las cosas con comodidad.
-Pues yo no quiero comodidad. Yo quiero a Dios, quiero poesía, quiero peligro real, libertad, bondad, pecado.
-En suma- dijo Mustafa Mond- Usted reclama el derecho de ser desgraciado.
-Muy bien, de acuerdo- dijo el salvaje en tono de reto-. Reclamo el derecho de ser un desgraciado.
-Sin hablar del derecho a envejecer, a volverse feo e impotente, a tener sífilis y cáncer, a pasar hambre, ser piojoso, a vivir con el temor constante de lo que pueda ocurrir mañana; el derecho en fin, a ser un hombre atormentado.
Siguió un largo silencio.
-Reclamo todos esos derechos- concluyó el salvaje.
Mustafa Mond se encogió de hombros.
-Están a su disposición- dijo.
Pocas veces solemos pensar en la incertidumbre y en nuestra fragilidad como seres humanos como un derecho. El poder estar respirando ahora mientras tecleo estas palabras y  la posibilidad que al instante siguiente mi vida pueda terminar, no me hace menos valioso, mi fragilidad como ser humano por el contrario me hace más valioso pues a pesar de todas las miles de cosas que atentan contra mi vida aun estoy aquí y eso no puede ser producto de la casualidad ni de la buena suerte.
La paz que sigue a la tormenta siempre es mejor que la paz ininterrumpida. La vida sin sobresaltos no sería vida. Ojala pueda aprender a apreciar y ver siempre la vida y sus vicisitudes de esa forma y recordar, que la idea de un mundo feliz puede ser mucho más aterrador de lo que parece.

sábado, septiembre 11

Buses musicales.

Es extraordinario lo potente que es la mala música. Noel Coward


Quien haya viajado en autobús por la ciudad (o hacía la ciudad) de Panamá, sabe que el mote de “diablos rojos” no es en vano, ni una exageración. El clima de Panamá tan famoso por su inconsecuencia ayuda a la percepción de viajar en pequeñas “calderas infernales”.

El sol puede subir las temperaturas a niveles exagerados. Por suerte la brisa que entra con fuerza por las ventanas ayuda a sobrellevar el calor y la modorra que este conlleva. Algunas veces, sin embargo, llueve y entonces hay que cerrar ventanas y rogar a Dios porque los olores de personas cocinándose a fuego lento, la terrible humedad y el aire que empieza a viciarse, no nos cause un desmayo. Hay que rogar además, por si acaso, que las ruedas del bus aguanten.

Es terrible, ya lo sé, pero ¿qué se le va a hacer? Es la forma que uno tiene para moverse. Es cierto que es una vergüenza para un país como Panamá tener este ridículo sistema de transporte pero es lo que tenemos y mientras llega “el cambio” aprovechamos.

De modo que no escribo esto para quejarme del calor, o del mal estado de los buses, ni siquiera voy a quejarme de los tranques interminables. En cambio quiero quejarme un poco, porque soy así, de los pasajeros que día a día se desplazan utilizando estos medios de transporte.

Puedo quejarme de varias cosas: la basura que arrojan por la ventana o los asientos del bus rayados y rotos -¿qué no pueden llevar un libro para leer mientras viajan?- sin embargo tampoco voy a tocar esos temas. Hoy voy a quejarme específicamente de los celulares.

Ese aparatito del infierno ya hacía suficiente mal interrumpiendo conversaciones importantes o sirviendo como excusa para los maleducados. Entonces a algún ser maléfico se le ocurrió la genial idea de ponerle altoparlantes y música y allá van. Uno puede subirse en un autobús e ir escuchando un remix de regueton, bachata, salsa o cuanta locura se pueda imaginar. Me imagino que el altoparlante debe tener una que otra aplicación práctica sin embargo para mi, y estoy seguro que para varias personas más, se ha convertido en una molestia extra de viajar en autobús.

¿Soy intolerante? No lo creo, cada uno tiene derecho a escuchar la música que le venga en gana así como yo tengo derecho de pensar que no se puede estar muy bien de la mollera si se escucha cierto tipo de letras y melodías. Es más no tengo absolutamente nada en contra de que se coloquen sus audífonos y se intoxiquen hasta la saciedad. Pero lo que no tolero es que me obliguen a mí también a escuchar sus canciones, que todo el bus tenga que enterarse que ellos son los más “cool” porque escuchan al cantante del momento.

Cuando empecé a escribir esta entrada, hace algunos días, pensaba en que era posible que esta moda de usar la ropa apretada cortaba la circulación de la sangre y probablemente los jóvenes no podían pensar bien pues no les llegaba suficiente oxigeno al cerebro así que, vamos, estaban casi justificados. Sin embargo ayer me topé con un señor que bien podía ser mi padre o el padre de mi padre, con su celular y la bendita musiquita dale que te dale. ¡No hay derecho!

Pensaba en soluciones. Pensaba en que debería prohibirse ir con esos altoparlantes por allí. ¿se imaginan ustedes la reacción? ¡No hay derecho! ¡Intolerancia! ¡Tenemos derecho a escuchar la música que queramos! (¿cómo no? También tienen derecho a hacernos el viaje más miserable a todos los que no compartimos su selecto gusto musical) En fin aquello de que el respeto al derecho ajeno es la paz ha perdido sus dimensiones, de pronto el derecho ajeno incluye el fastidiarnos. No sé, No sé, solo quería desahogarme un rato, de todas maneras por más que me queje no van a cambiar las cosas. Más bien estoy pensando comprar un celular con “speakers” porque ¡me van a escuchar!

martes, mayo 25

Absolutamente LOST


Ayer terminó Lost. Hace algunos meses conversando con Hannah al respecto de lo mucho que me gustaba esta serie le decía: -¡Debes verla! ¡Es buenísima! Ella me respondió con una mezcla de humor y seriedad: -¿Mejoraría mi calidad de vida?- Pregunta que me pareció graciosa y bastante fuera de lugar pues soy (era) un convencido de que no todo lo que hacemos necesariamente debe mejorar tu calidad de vida –Entiéndase calidad de vida en un sentido integro: espiritual, emocional, intelectual, etc. – Hay cosas que se hace simplemente por placer o por matar el tiempo (como si hubiera suficiente para estar asesinando el poco que tenemos) Si me volviera a repetir la pregunta hoy, tendría una respuesta para ella. –No-

Y es que pasaron seis años y ciento quince capítulos para quedar como el titulo de la serie: absolutamente perdido. Me refugié en la excusa de lo mucho que me fascinan las historias. Cortas, largas, de amor o de ficción, de suspenso o de miedo, las historias me encantan porque me cuentan algo, porque me transportan y me hacen ver la vida desde otras perspectivas. Sin embargo creo que no todas las historias valen la pena o al menos no todas merecen que se les dedique la misma cantidad de tiempo. De haber invertido todo aquel tiempo en la lectura de algunos buenos libros, seguramente ahora tendría muchísimas más historias y un mejor sabor de boca.

Y es que no voy a despotricar contra las series televisivas. Sería un hipócrita. Pero definitivamente puedo ascender dos, tres o hasta cuatro escalones más a los libros sobre estas historias estiradas y cambiadas con el transcurso de los años para subir ratings. Un libro es más genuino, más integro, más honesto, menos interesado.

Tampoco voy a ir soltando pestes contra la serie y sus creadores. Por momentos me hicieron admirarles genuinamente, envidiarles y preguntarme: ¿De dónde sacan tantas buenas ideas? ¿Aprendí algo? Aprendí muchísimas cosas, uno de los aspectos que me agradaba de la serie era sus constantes “Dilemas” morales, teológicos, filosóficos y la manera en que la serie te obligaba a pensar y ver las cosas desde otra óptica. Aprendí también que las mejores historias vienen en pequeños bultos de papel encerrado en dos tapas de cartón, donde el final, sea bueno o malo, lo podremos saber en un par de semanas o meses y no tener que esperar seis años para llevarnos un chasco.

La sensación me durara un tiempo. Sin embargo las conclusiones han sido buenas, he aprendido. Por ahora regreso a mis libros que una vez me han demostrado que no hay nada como ellos.

martes, mayo 11

Aplicaciones reales de una película de Ficción.


Voy un poco atrasado. Han pasado ya varios meses desde el aclamado estreno de la película Avatar. Una película que cambió para siempre la manera de hacer películas, al menos eso dicen, a mi no me consta.

Ganó tres Oscares de la academia, premio poco fiable pero muy prestigioso, y ganó aplausos y
vítores por cada lugar que pasó. Leí inclusive de algunos locos, nunca falta uno, que se mataron deprimidos al ver un planeta tan hermoso como el que nos muestra la película. Cinco meses después por fin he podido ver la película. Debo admitir que quería verla desde que estrenó pero por diversas razones pospuse el momento.

Ayer empecé a verla con la intención de echarle un vistazo nada más. Craso error, me sentó y me dejó enganchado hasta que pude saber cual era el final de los Navis y su planeta Pandora. Con esto quiero decir que la trama es genial, el argumento entretenido y para aquellos que gustan de la ficción, fantasías descabelladas y un mensaje entre lineas es realmente una grand slam.

El mensaje es claro, y de hecho trillado pero no por eso menos real, el ser humano esta acabando con los recursos naturales sin ponerle freno a su ambición. Se extrae petroleo sin importar que se destruye y cuanto arruinamos de la naturaleza. El golfo de México tañe ahora mismo como advertencia de lo que ocurre cuando el hombre sólo piensa en el vil metálico.

La película también tiene claros y fuertes ribetes políticos. Los malos de la película son "marines" que invaden, bombardean, matan, queman bajo las ordenes de ambiciosos empresarios que quieren explotar los recursos del planeta. ¿Coincidencia con la realidad? Dudo mucho que se trate del algo fortuito. De hecho en tramos la película recuerda imágenes y vídeos que se han visto de Afganistan, Irak, etc.

Es fácil ver el tema desde esa perspectiva, echarle la culpa al poderoso que abusa. Llámese Estados Unidos, China, Unión Europea o Hugo Chavez. Es fácil señalar errores como los del Golfo de México (mea culpa) y mirar con desagrado a los ambiciosos empresarios que no descansaran hasta talar el último árbol para construir el último mall.

Sin embargo hay otra vuelta de tuerca en el tema. El de las pequeñas cosas, los pequeños actos. Los pequeños actos de despotismo y abuso de poder, esos que se practican en la casa, en la calle, en la escuela y que nunca ocupan primeras planas o son noticia a nivel mundial Están los pequeños actos de quemar basura, como y cuando no se debe, tirar el papel a la calle, (un papel más un papel menos) pequeños actos que realizamos todos y sumados resultan siendo la razón de que nuestro mundo esté como está.

Obviamente también están los pequeños actos positivos. Ceder mi lugar, dar la gracias al dependiente (sí, aunque sea su trabajo atenderme) sonreír, disculpar a aquel que por accidente se paro sobre mi pie, plantar un árbol, echar mi basura en su lugar, etc.

La película no es solo una denuncia contra el ejercito de U.S.A. y los empresarios inescrupulosos. Es una denuncia a nuestro propio egoísmo y orgullo, contra nuestra falta de escrúpulos y contra nuestra falta de consideración a nuestro prójimo. Por lo menos así lo entendí yo.

Ariel

viernes, noviembre 6

El hombre caprichoso, domesticado y mal agradecido.


"El pesar y la pobreza purifican el corazón del hombre, aunque nuestras mentes débiles no ven nada de valor en el universo, salvo la comodidad y la felicidad."
Khalil Gibran

"Bienaventurados los pobres..."
Jesús

Voy a intentar desahogarme. El ser humano se ha vuelto demasiado cómodo. Nos hemos vuelto demasiado cómodos y hemos trastornado el orden de las cosas.

Con el avance de la tecnología, con el crecimiento de las urbes y sus consabidas utilidades, el ser humano se haya cada vez más cómodo en esta vida. De pronto cosas como agua, luz, telefono, cable, Internet dejaron de ser lujos y privilegios y se convirtieron en un condimento más del "pan nuestro de cada día" es decir: en parte de los asuntos vitales.

Quizás aquellas personas que se las ingeniaron para hacer más comoda la vida del ser humano, jamás se imaginaron cuan esclavos nos volveríamos de las comodidades, de pronto aquellas cosas que tenían como función principal facilitarnos la vida se han convertido en la vida misma.

Hace unos días, pase un día entero sin el servicio de agua. Era tan frustrante abrir un grifo de agua y no ver caer el precioso liquido. Estaba molesto pensando en lo injusto que es no tener agua al hacer un simple movimiento de dedos.

Yo mismo he tenido que viajar y pasar tiempo en lugares donde para conseguir agua hay que viajar distancias bastante largas y arrastrarse por caminos tortuosos. Sin embargo, estamos (estoy) tan acostumbrado a la comodidad.

No quiero ser mal interpretado. No creo que la comodidad sea mala, sin embargo creo que confundir "comodidad" con "vida" es una aberración terrible. La vida esta llena de enfermedades, de dolor, de injusticia, de muerte e incomodidades. Pero el ser humano se ha vuelto tan comodo, ha sido domesticado por la tecnología y perdido los instintos de supervivencia de tal modo que nos escandalizamos cuando vemos a alguien hacer las cosas minimas.

Hombres y mujeres quedan al borde de las lagrimas por leer que en un pueblo del interior las mujeres y los niños deben caminar 45 minutos para acceder a agua potable. Al menos tienen agua potable. Y es probable que nuestros abuelos hayan pasado por una travesía similar.

No propongo hacer del mal de muchos nuestro consuelo. Pero sí creo que es buena idea empezar a ser más agradecidos, empezar a dejar de dar las bendiciones por hechos, y ser agradecidos con esas comodidades a las que nos hemos acostumbrado, luz, agua, teléfono, celulares, blackberrys, Internet y así add infinitum.

El dolor, la pobreza, las enfermedades y la muerte también son parte de la vida. Podría estar equivocado, pero creo que nos hemos vuelto caprichosos y muy mal agradecidos.

Algo habrá que hacer, no digo dejar las comodidades que se tienen (a menos que sea necesario) pero si agradecer por las comodidades que las mismas nos brindan.



Ariel

martes, septiembre 1

De conspiraciones, mala información y otras plagas electronicas


La ignorancia es madre del miedo.
Henry Home Kames (1696-1792) Juez y escritor francés.

No sé qué me molesta más. Aquellos malintencionados que los crean o los que sin decir ni pío se tragan el cuento entero. Hablo de las cadenas y otros correos mal intencionados que se encargan de desinformar y deformar la educación de muchas personas. Y es que los hay de todo tipo, desde aquellos que dicen que hotmail va a cerrar, (sería bueno ¿eh?) pasando por aquellos que aseguran que no sé en qué fecha y en que momento se podrá ver Marte desde la sala de tu casa del mismo tamaño que se ve la luna, llegando hasta aquellos que aseguran se morirá tu progenitor, tu progenitora, tu hermana y tu perro si no los envías a quince o veinte personas más.

No faltan aquellos que piden firmas para impedir que X película que atenta contra los principios morales sea exhibida y allí ves los miles de personas poniendo nombre, apellido y país de procedencia. Lo más curioso es que hasta ahora no he sabido de un solo caso en que el asunto haya funcionado. Aun así cada día en mi bandeja de entrada hay dos o tres de estos correos.

Siempre he sufrido de dos extrañas enfermedades. Una es la curiosidad y otra el escepticismo. Así que si a mi bandeja de entrada llega un correo diciendo que el dólar va a desaparecer y será sustituido por una moneda nueva llamada "Anmaro" o algo así, y el escrito hasta incluye un vídeo como prueba donde un tipo con toda la pinta de intelectual declara tener pruebas fehacientes de esta nueva moneda; mi primera reacción sera investigar un poquito más antes de soltar las campanas al viento y alertar a todos mis amigos que de deshagan de todos sus dolares. A veces la investigación no requiere de más que unos cuantas búsquedas en Google, donde un par de fuentes confiables y fidedignas, se encargan de desmentir el correo en cuestión y se acabo el asunto. No hay nada que temer una vez más.

No creo que el escepticismo sea lo mejor. Hay hechos en esta vida que son simplemente increíbles y nos parezcan lógicos o no, son certísimos y no hay nada que discutir. Pero tampoco soy partidario de caer en el otro espectro de creer todo lo que cae en mi bandeja de entrada, sobre todo aquellos que auguran paz, amor y prosperidad para aquellos que envíen el correo de vuelta (Créanme he mandado cientos de esos correos y no consigo ni paz, ni amor, ni prosperidad) o maldiciones violentas y crueles para quienes no lo envíen.

Hace poco llegó a mi bandeja de entrada un correo que hablaba sobre la conspiración detrás de la gripe porcina: Estados Unidos creo esta gripe con la intención de inyectarnos una vacuna con chip incluido que nos hará rendirle pleitesía al presidente de U.S.A que es nada más y nada menos que el mismísimo anticristo. Desde entonces he duplicado mis medidas de seguridad y me lavó las manos más seguido, no vaya a ser que necesite de una de esas vacunas y ¡zas! quedo sin querer con el 666 dentro de mi cuerpo.

Y así podría poner muchos ejemplos más de correos tontos que luego escuchas en boca de algún amigo como si fueran verdades fundamentales extraídas de una fuente fidedigna.
-¿Te enteraste que la gripe porcina fue creada por los gringos para esclavizarnos?
-No me digas...
-Sí, me mandaron un correo ¡con pruebas!

En fin, siempre habrá quienes se dediquen a inventar conspiraciones y quienes se dediquen a creérselas. De nuestra parte queda examinar cada cosa y no creérnosla sin antes hacer un análisis concienzudo, porque también hay cosas ciertas circulando por allí. Examinadlo todo, retened lo bueno. No solo debemos cuidarnos de los virus, spyware y troyanos, sino también de la ignorancia y las mentiras malintencionadas. Eso es todo por ahora, no olviden dejar su comentario o caerán sobre ustedes siete años de maldición y todas las plagas bíblicas. :-)

Ariel

miércoles, agosto 26

Las telas de araña y su peligro...


Si no fuera por la Internet nadie podría leer este blog (de hecho posiblemente nadie lo haga de todas maneras). Lo que quiero decir es que los últimos años el mundo ha cambiado radicalmente gracias (o por culpa) de la Internet. Sobre todo nuestro ya mancillado e invadido idioma ha sufrido la adición de nuevos términos como: web, p2p, email, blog, chat, etc.

De una manera u otra hemos ido lentamente quedando enredados en “la gran telaraña” (www: world wide web. Algo así como la Ancha telaraña mundial, ¡ja! Traducción libre y dudo que muy correcta). De un tiempo para acá los formularios de las diferentes empresas incluyen un renglón con: e-mail o página web. Decir hoy en día que no se tiene un correo electrónico, o que no se cuenta con una cuenta en facebook, es igual a declararse extraterrestre (quizás exagero un poco, pero eso ya lo saben). En los últimos días he estado leyendo “consejos para escribir” y noventa y cinco por ciento de los artículos y páginas web que leí recomendaban “iniciar un blog”, no pude dejar de preguntarme qué tal hubiera sido un blog de Dostovesky o Alejandro Dumas (seguramente lo tendría en mi lista de “blogs a los que sigo”).

No quiero quejarme de las implicaciones del Internet, el mismo me ha permitido estar en contacto con muchísimas personas, me ha tolerado leer artículos e inclusive libros que probablemente en otra circunstancia jamás habría sabido que existían. Tengo buenos amigos (amigos de verdad) con los que mi comunicación se limita a dos o tres correos electrónicos al año, a mí me encanta escribir correos, pero para algunas personas es una carga pesada. Pienso, sin embargo, que si no existiera el correo electrónico y tuviéramos que usar el postal, probablemente nunca sabría nada de ellos. Y así podría enumerar las ventajas del Internet.

Sin embargo, al igual que todas las cosas buenas un uso indiscriminado e incorrecto puede trocarlo en un mal. No pienso llover sobre mojado con lo ya dicho en cuanto a los peligros del Internet, las redes sociales, los correos “spam”, etc, etc. Inclusive en algunos casos creo que se exageran los peligros que hay y se intenta crear una especie de paranoia hacia los nuevos elementos. Sin embargo, nunca está de más hacer un alto y evaluar nuestra vida.

El Internet en general puede ser una gran herramienta, quienes me conocen saben que me fascina, pero también saben que cada cierto tiempo puedo extraer una que otra joya que se encuentra sumergida en medio de tanta basura. Y quizás por allí va la cosa, no es que yo venga a dictar reglas morales en cuanto al uso del Internet, las redes sociales o los correos electrónicos (aunque al contrario de muchos, no creo que la moralidad se suspenda en el mundo virtual). Sin embargo, si lo que hacemos en la Internet nos sirve para ser mejores personas, si nos edifica, si mis relaciones con las personas que están lejos de mí me ayudan a ser mejor persona con aquellos que están cerca , si lo que leo y escucho me provoca a hacer un estudio más profundo y no a caer en la simple paranoia (hay que ver cuanta tontería circula por Internet), entonces el uso de este artilugio vale la pena, de lo contrario no es más que el sustituto de la televisión que una vez idiotizó a toda una generación y hoy estamos pagando esas consecuencias (no tengo nada contra la televisión tampoco).

En fin, concluyendo, cada uno de nosotros debería estar consciente de que cada segundo invertido cuenta, cada palabra escrita o leída debería ser pensada con peso de eternidad, cada imagen vista, cada chat enviado. Lo que quiero decir quizás es que la Internet no es un lugar para escapar de la realidad sino por el contrario una extensión de ella. No sé si los que le pusieron el nombre de telaraña miraban a sus futuros usuarios como pequeños insectos listos para ser apresados por sus pegajosos hilos, sin embargo sirve para la analogía de tener mucho cuidado con la telaraña. Todo con medida y todo con razonamiento (o casi todo).

Por lo demás cada uno debe tomar su decisión en cuanto a lo que usa, como lo usa y que provecho saca de eso. Yo por mi parte, dejo este escrito hasta aquí pues debo ir a avisarles a mis contactos en facebook y msn que se den una vuelta por acá :-) ¡Cuidado con la telaraña!