sábado, diciembre 13

La Sombra del Halcón

Hay por lo menos dos nunca en cuanto a los libros. Yo quiero arriesgarme a añadir un tercero. Nunca juzgues un libro por su portada. Nunca juzgues un libro por su película. Y el tercero (recién salido del horno) Nunca juzgues un libro por sus primeras veinte hojas. Y es que por aquello de que el inicio es demasiado soso uno puede perderse autenticas joyas que necesitan un par de páginas para ir calentando y tomando forma.

Lo reconozco, he dejado más de un libro en la primera página porque su contenido no "me atrapo" o simplemente parecía demasiado aburrido. Craso error y ahora me doy cuenta. Bueno, y ¿de donde viene tanta defensa a los libros con inicios aburridos? Pues que hace apenas unas cuarenta y ocho horas he terminado de leer una joya de la literatura, quizás con el inicio más aburrido que podría tener un libro, pero una vez uno se sumerge en sus páginas, se da cuenta que valió la pena. (Pensándolo bien este no es el único caso, "El nombre de la rosa" y "Los miserables" requieren harta paciencia para llegar al meollo del asunto)

Se trata de "La sombra del Halcón" del escritor turco Yamar Kemal. Un libro que se desarrolla en los inicios de la Turquía moderna, las luchas de clases, las injusticias, las crueldades de los ricos y poderosos, es un viaje por una tierra desconocida. Sin embargo con cada página que pasaba me preguntaba si no se trataba de una novela escrita en latino América. Los mismos problemas, el mismo sabor de injusticia y la misma sed de igualdad de clases que podemos encontrar en Gabriel García Marquez o Miguel Angel Asturias.

La trama es excelente, tiene todo lo que puede buscarse en un libro. Sin embargo su mensaje de fondo es también acertado. El libro gira en torno a la vida de un bandolero llamado "Memed el Flaco" es una especie de Robin Hood turco. Temido por los ricos y poderosos amado y defendido por los pobres y desvalidos. En un punto de la novela (para mi el central) Memed el flaco evalúa su vida como bandolero y se pregunta si en realidad vale la pena seguir en la lucha, pues ha acabado con varios terratenientes explotadores, pero cada vez que desaparece uno surge otro. Un sabio nómada de la montaña le responde (palabras más palabras menos) que lo importante no es que el acabe con todas las injusticias en Turquía sino cumplir con su misión, hacer su parte y preparar el camino para los que vendrían después de él.

El reto de Memed el flaco puede aplicar a cada uno de nosotros. El libro no tiene desperdicio, si quieres un viaje por Turquía con sus comidas, sus olores, sus personajes y su idiosincrasia, La Sombra del Halcón es una excelente manera de hacerlo.

Ariel

jueves, diciembre 4

Apuntes sobre Rayuela

Hay libros que necesitan más de una sola lectura para entenderlos en toda su dimensión. Hay otros que, mientras más veces se leen, más desconcertantes se vuelven. Es como si con cada lectura las páginas revelaran más ideas, sentimientos, impresiones… como si cobraran vida. Tanta, que leer las notas al margen escritas por nosotros en lecturas anteriores es como ver un dibujo que le hicimos a mamá cuando teníamos cinco años.

Con Rayuela ha pasado exactamente lo mismo. De por sí es un libro nada convencional, cuya dificultad en seguirlo a veces radica en su estructura –si es que podemos decir que la tiene, pues una de sus pretensiones es salirse de las “turas” y los “ismos”-, en las referencias, en el francés para los que no lo hablamos... El mismo Cortázar dijo que “a su manera, Rayuela es muchos libros”.

No es solamente la historia de Oliveira, de La Maga, de los Traveler o cualquier otro personaje de la obra. Es la historia de una constante búsqueda. “¿Encontraría a la Maga?”, es la primera oración, que define por sí sola el tema central de la obra. Pero Oliveira no busca a la Maga, aún cuando la pierde y se dice que la busca, sino eso que La Maga le ayudaba a buscar, a su manera, entrando y no entrando del todo en el mundo de Oliveira, y ese “sacrificio” que la Maga hizo del “juego” de Oliveira fue su más grande tragedia, fue lo que acabó con ella.

“El centro, el kibutz del deseo, el Cielo”. Formas de describir “eso” que Oliveira busca “como un gran tonto”, como dice la Maga. Una vez más se prueba que las palabras no son suficientes para describir toda la vivencia, el desconcierto humano que es, asimismo, su tragedia.

La primera vez que leí Rayuela me imaginé a los personajes mucho más jóvenes. Ya que desde el principio me hice una imagen mental de los personajes, no presté atención a la aclaración del propio autor más adelante en la obra. Ya en la segunda vez me percaté del error, y fue difícil de asimilar y “recomponer” los personajes en mi mente. Pero lo más difícil fue darme cuenta de que no importa si se tienen 10, 20, 40, 60 años… siempre el Cielo estará a unos centímetros de nosotros, a un leve puntapié a la piedrita para alcanzarlo. El desconcierto, la nostalgia del “Paraíso”, nos acompañará siempre como acompañó a Oliveira en París y Buenos Aires.

En conclusión diría que Rayuela es una descripción de las muchas maneras en que nosotros los seres humanos nos damos contra las paredes buscando eso que ni Oliveira ni nadie ha podido definir. Etienne lo hacía en la pintura, Ronald a fuerza de activismo y de Jazz, todos creyendo que el conocimiento definirá, describirá y explicará eso que llamamos centro, para darse cuenta que el conocimiento per se solo agrava la convicción de que estamos solos ante el mundo, que venimos sin saber lo que buscamos y existe el riesgo de que nos vayamos en las mismas.

Aunque no se le menciona por ningún lado, creo que es básico tener esperanza. Sea donde sea que la busquemos, es lo que nos puede mantener en pie, viviendo al máximo unas veces, sobreviviendo en otras, experimentando, cayéndonos, levantándonos de nuevo… es la capacidad de saber empezar de nuevo cada día, con o sin Kibbutz. Y tal vez así logremos dar el puntapié necesario para hacer llegar la piedrita al Cielo.
Por Isaura

martes, diciembre 2

Millones de prójimos.

La preocupación está a la orden del día. Basta con hojear un periódico, abrir una página de Internet o encender la televisión para enterarnos de la eterna redundancia: este mundo (¿cuál si no?) va de mal en peor.
Muertos en India, violencia en Centroamérica, recesión en Estados Unidos, persecución política en China, abortos a dos por uno en Holanda y así uno puede escoger a la carta la razón por la cual quiera escandalizarse o preocuparse.

Quizás justo ahora que todo el planeta se ha convertido en un pueblo chico (Ya saben, eso del infierno grande) aquello de la ignorancia como bendición resulta cobrar bastante sentido.
Sé que me arriesgo a sonar egoísta pero definitivamente eran mejores tiempos aquellos en los que uno no se daba por enterado de las sucesos hasta un par de meses después cuando la embarcación correspondiente traía las actualizaciones que a su vez ya habían perdido vigencia.Ya sé que más de alguno saltará y rasgará sus vestidos en señal de desaprobación por lo que digo. Pero déjenme intentar explicarme.

La información es útil, sería un tonto si dijera lo contrario. Pero como dicen "sin abuso se disfruta mejor" estamos tan saturados de información que ocurre una de dos cosas. O nos volvemos inmunes a la información o pasamos la vida preocupados por cosas que escapan de nuestras manos absolutamente. Ambas cosas en definitiva están mal.

Yo soy de la tendencia a preocuparme y por ese lado me gustaría no tener acceso a tanta información. Nadie me obliga es cierto, podría pasar de leer los noticieros y dejar de interesarme por lo que ocurre en el Tibet por ejemplo, lugar que solo conozco por fotos, libros y películas. Por eso pienso que eran mejor aquellos tiempos cuando un pueblo chico era en realidad un pueblo chico de unos cincuenta o sesenta habitantes. No como ahora que todo el mundo con sus miles de millones de habitantes, sus cinco continentes y cientos de países han pasado a formar lo que llaman "Aldea Global" y resulta que répica en mi cabeza aquel mandato de "Ama a tu prójimo como a ti mismo" y ahora mis prójimos se han multiplicado por millones y de repente me siento un tanto impotente para ayudarles a todos.

Ya sé, desvarío. De todas maneras siempre lo hago y solo quería soltar esto, tirartelo a ti esperando que quizás tú tengas una respuesta. ¿Cómo contrarrestar la tiranía de la información? ¿Cómo evitar convertirnos en insensibles? o mejor aun ¿Cómo evitar convertirnos en sensibleros?
Yo, lo reconozco, no tengo la menor idea.

Ariel

miércoles, noviembre 5

Por favor leer esto, muchas gracias.

No voy a tirarmelas de ser el niño modelo (de todas maneras nadie me lo creería) Tampoco quiero ser un quejoso viéndole quinta pata a todos los gatos que pasan. Estoy muy agradecido de estar vivo en el 2008 y disfrutar las ventajas que eso trae y conforme con sufrir las desventajas que vienen incluidas. Pero quiero señalar un punto. Hemos dejado de ser corteses y me incluyo porque creo que como todo los problema que nos afectan a los seres humanos, yo también tengo un poco de culpa.

¿Cuales son las palabritas mágicas? ¿Las recuerdas? Por favor y gracias. Pues al parecer la magia ha quedado obsoleta (quizás ha sido reemplazada por algún aparatito electrónico) Lo notas por todos lados, nadie da gracias (y sé que exagero) mucho menos por favor. Nos hemos vuelto tan egocéntricos que el mundo simplemente debe servirnos o quizás nos hemos acostumbrado de tal manera que nuestra vida se resuelva apretando un botón o dando un "click" que pensamos que las otras personas son también instrumentos para satisfacer nuestras necesidades.

Lo digo porque tengo por costumbre usar las dos "palabritas mágicas" y me he dado cuenta que cada vez resulta más extraño para las personas. Al ser atendido en una tienda por ejemplo, digo gracias y pido las cosas por favor. Algunos no saben como reaccionar (claro el gracias ha caído en tal desuso que ya nadie sabe responder cuando se utiliza) Otros sonríen cual si acabaran de ver un unicornio alado pasar justo en frente de ellos y te regresan un "De nada" un tanto empolvado de tanto estar guardado esperando una ocasión de ser utilizado.

Ya, no quiero seguirme quejando. Cada quien puede y debe hacer su análisis. Yo luchare por ser mas cortes, por sonreír más, por dar los buenos días al subirme al bus mientras todos dormitan, por dar las gracias al chofer, al dependiente, al profesor o a la mujer que me entrega el periódico. De todas maneras algo puedo hacer para mejorar este mundo.

Ariel

sábado, noviembre 1

Acerca de De Profundis

Esta obra, que es más bien una carta escrita por Wilde a quien fuera su amante por varios años, Alfred Douglas, empieza con una explicación de Wilde del porqué de la carta; pero a medida que avanza la obra, se van mezclando varios géneros: el narrativo, al expresar todo lo que sucedió antes de que fuera a la cárcel de Reading y el lírico-reflexivo, donde más que analizar su situación busca verla desde otro punto de vista, más humano y, si se quiere, espiritual.

Aquí no habla sólo de su situación particular, ya que reflexiona también acerca de la naturaleza humana y la complejidad de la historia de cada quien. Incluso llega a comparar la actividad artística con el hacer de Cristo en el mundo, pues llega a decir que "su misma vida es el más maravilloso de los poemas".

Sin embargo, fiel a la "rebeldía" que lo hizo dar rienda suelta a su tendencia homosexual y a llevar una vida "no apropiada" para alguien de su posición y prestigio, la interpretación que hace de la vida de Cristo es más bien personal, sin adscribirse a enseñanzas de una u otra religión. Llega incluso a compararlo con lo que para él era un bien supremo: la belleza.

Para Wilde, todo lo bueno es bello. Al parecer, estética y ética se mezclan. Pero la belleza no es sólo la aparente: al ir a la cárcel comprende que la belleza no es sólo aquello que da placer, sino aquello que da sentido a la vida y, aun en el dolor, hay una belleza escondida que cada quien debe aprender a descubrir. Esa belleza, no obstante, sólo puede descubrirla quien ha sufrido verdaderamente los golpes de la vida y ha comprendido que nada es eterno en esta vida: ni el prestigio, ni el dinero ni la posición social.

En este libro puede verse el gran crecimiento espiritual de Wilde, como persona y como artista. Aunque al principio resulte un poco difícil asociar al Wilde que idolatraba la belleza y el cinismo en Dorian Gray con el Wilde "casi místico" de De Profundis, al terminar la obra el lector puede quedar muy asombrado, especialmente si bailan en su mente alguna que otra frase "edificante". Pero si se revisa la historia de Wilde anterior a la cárcel y su tiempo en ella, no deja de impresionar el profundo valor que cobró para él su sufrimiento y el cual lo hace afirmar, ya sin dinero, posesiones, sin sus hijos y con muy pocos amigos a su lado, que únicamente puede alcanzar la humildad "aquel que lo ha perdido todo".

Por Isaura

viernes, octubre 31

¡Todos a la esquina!

Y bueno, al final voy a quedar como necio. (Yo que tanto me esfuerzo por disimularlo) Ya sé que mis temas van a parecer repetitivos pero por allí dice "de la abundancia del corazón habla la boca" y yo puedo añadir sin temor a equivocarme, que también de esa abundancia escriben los dedos.

Sí, una vez más voy a recalar en la bendita educación (lo de bendita viene siendo así como una ironía) El día de ayer me toco que leer en los periódicos que una vez Panamá es catalogada entre los países con peor educación. 16 países latino americanos fueron evaluados en los niveles de primaria. Matemática y Español era la prueba. Panamá quedo de numero 15 superando solamente a República Dominicana. Menudo consuelo, ambos paises merecemos ir al rincon de los castigados.

Allí no acaba todo, sino que de los 16 países estudiados Panamá es el que más "invierte en educación" con seiscientos y tanto de millones anuales para tal fin. Esos millones definitivamente no se vieron reflejados en los estudios pues Nicaragua y El Salvador con presupuesto por mucho inferiores al del Panamá quedaron por encima de él.

Ya sé que no es una competencia de que niño sabe conjugar mejor los verbos o hacer divisiones. Es más no soy ni siquiera amante de este tipo de estudios y los que me conocen saben cuanto me repelen las frases como "Un estudio dice que tal país es bla bla bla..." estudios condicionados digo, subjetivos, habrá que verlo. Sin embargo yo no tengo dudas en cuanto que la educación de Panamá es malisima. Yo soy un estudiante más del sistema.

Ya lo dije hace poco cuando me enoje porque el menosprecio hacia la poesía, en Panamá nos interesa más sumar (en la practica) muchos billetes de los verdes. Para que perder el tiempo leyendo un libro, cuando se puede estar ganando unos buenos dolares. ¡Que la vida esta cara! y para mantener el celular de quinientos dolares (pagado a cuotas mensuales) el cable, el Internet, el carro y el aire acondicionado, hay que partirse el lomo y para estudiar no queda tiempo. Mucho menos para perder el tiempo leyendo (y encima de eso gastar dinero comprando libros) tonterías como aquella del tipo que quería pelear con molino creyendo que se trataba de gigantes.

Y bueno, llego la hora fatídica. Señalar culpables. ¿Por donde empezamos? ¿Profesores? ¿Estudiantes? ¿Padres? ¿El sistema? ¿Ministerio de educación? Yo no sé. Me gustaría saberlo para por lo menos poder mirar mal a alguien y señalarlo como el culpable pues no puedo evitar esa extraña sensación de que yo también tengo algo de culpa porque podría estar haciendo más.

8% de crecimiento anual, y ¿Cual es el porcentaje de muchachitos que pasan al siguiente grado sabiendo apenas que su ma-má los a-ma y su pa-pá to-ma la pi-pa? Urge hacer algo. Podría escribir paginas enteras hablando aun más sobre la educación universitaria, pero esa aun no la evalúan, estoy seguro que cuando lo hagan sera otro chasco. Vendré entonces de nuevo yo con la misma necedad y terminare igual que ahora preguntándome ¿Qué hacemos? ¿Qué hago yo?
Ariel

La crisis economica con un poco de humor


La crisis economica en la que estamos es complicada pero también es bastante sencilla. Me encanta esta presentación humoristica de la situación. Yo creo, sencillamente, que cuando gastamos más de lo que tenemos el resultado es que no tenemos nada (es algo como 1-2 = -1, o por lo menos así lo aprendí yo). Las consequencias de la mala administración de recursos las sufrimos todos de alguna manera u otra. Pero nosotros individualmente también tenemos que cuidar de que estemos administrando bien los recursos que tenemos.

La crisis economica se ha convertido en un aspecto muy importante de la campaña electoral en EEUU. Ya con menos de una semana para las eleciones, es muy interesante la cantidad de medios de comunicación que han empezado a dar su apoyo inequivoco a Obama, entre ellas el muy respetado Economist (ya que estabamos hablando de la economía).

lunes, octubre 27

¿Para qué sirve un blog exactamente?

[Hoy le damos la bienvenida a Isaura quien se nos une como la contribuidora más nueva de Contrapunto. Es Salvadoreña y le gusta mucho leer, escribir, entre tantas cosas más. Ella es una persona idealista y apasionada, encuentra placer en luchar por lo que quiere y le interesa encontrar propósito en lo que haga. Disfruta de discusiones y está abierta a escuchar opiniones diversas. Pueden leer su pequeño bio, y seguirán conociéndola más por medio de sus escritos y contribuciones a Contrapunto.]

No mucha gente tiene la costumbre de llevar un diario de vida. Muchos lo consideran una pérdida de tiempo. Otros y otras más llevan un diario por un período determinado de sus vidas, en especial aquellos que han exigido grandes cambios o se ha aprendido mucho, y no quieren que ese tesoro de sus vidas se pierda con el tiempo.

La escritora española Rosa Montero dice en su libro "La Loca de la Casa", que los escritores escriben contra la muerte. Puede ser. Aunque cada quien tiene sus propios motivos para tomar el lápiz y el papel, o las servilletas, o los márgenes de los periódicos, e incluso la computadora, para escribir lo que quiera escribir en cierto sentido las letras ofrecen esa brillante posibilidad de preservar por más tiempo lo creado.

La música es bella y trae gran gozo al espíritu, pero no dura mucho; una obra de teatro, lo mismo; pero lo que queda guardado en papel raramente se pierde, y quien lee o escribe puede volver una y otra vez a lo mismo, podrá vivir y disfrutar la historia o los versos cada vez que quiera. La pintura es quizá la manifestación artística más parecida a la escritura, porque como decía un profesor mío, escribir es pintar con palabras.

El hecho de escribir -o incluso cualquier otra manifestación artística- refleja necesariamente una inconformidad -esto lo dice también Vargas Llosa- con la realidad vivida, ya sea porque esta no resulta como uno quisiera, porque le falta encanto, emoción, turbulencia, cualquier cosa, o porque se ha vuelto simplemente insoportable. No es raro encontrar en las biografías de muchos grandes escritores y artistas experiencias durísimas, muchas de ellas vividas en sus infancias: Nabokov perdió con la Revolución Rusa todo su mundo conocido, su dinero, su posición y hasta a su padre; el padre de Julio Cortázar se fue cuando él no tenía aún 4 años, y nunca más se puso en contacto con ellos, ni siquiera cuando él ya era un escritor famoso; y así abundan muchos otros ejemplos. Rosa Montero tiene también su duelo personal que no cuenta. Yo también tengo los míos, y tampoco hablo de ellos.

Pero escribir no implica solamente una huida, aunque a veces parta de eso. También refleja algo soñado, el paraíso perdido que se quiere recuperar. Y las alegrías, las caídas y las lecciones que no quiere perder de vista, porque no creo que alguien desee conscientemente volver a vivir una experiencia sumamente dolorosa para recordar algo que eso le dejó pero que al final se le olvidó. Y el escribir implica no sólo la recuperación del Paraíso, sino su preservación.

Con la tecnología, ahora se puede tener un blog para escribir de lo que uno quiera, desde lo que le pasó en el día hasta las respuestas que ha encontrado o cómo ve su existencia. Y la ventaja de un blog es que si se quiere se puede compartir con otros, con los amigos o con los otros millones de personas que frecuentan el sitio.

No se trata de delirios de grandeza ni nada parecido. Al contrario, se siente bien que alguien se tome el tiempo de leer lo que escribes y que has decidido compartir, porque a lo mejor lo que escribes puede ayudar a otro en maneras que nunca hubieras imaginado. No conozco el universo personal de quienes leen este blog, qué se yo de sus silencios, de su poesía, de su melodía o de lo que piensan al levantarse en la mañana. Pero si algo de lo que escribo sirve, ¡Enhorabuena! Es como sentir que hay otro detrás de otra pantalla que comparte lo que dices, que tal vez está pensando en las mismas cosas, y así la función preservadora de la escritura trasciende lo propiamente personal. No sabemos hasta cuándo estaremos aquí, pero si por si acaso no vivo lo suficiente como para escribir mi próximo blog, habrá una o dos personas más –espero- que recordarán en el silencio de sus noches o en una reunión de amigos algo que dije o pensé. Se escribe contra la muerte.

Pero no se trata tampoco de dar respuestas a las grandes preguntas ni de decirles a los otros cómo vivir, pues lo único que sabemos es que no sabemos nada; porque como dice también Rosa Montero, la literatura no es mundo lleno de respuestas sino de preguntas.

Por Isaura (Publicado previamente en su blog privado.)

domingo, octubre 26

Una ineludible ley fundamental de la economía: la escasez de recursos

Por Ricardo J. Flores (Previamente publicado en el blog LatAm Development)

Si una sociedad quiere llevar un nivel de vida más allá de sus posibilidades económicas reales, tarde o temprano sufrirá las consecuencias de dicha decisión. Poco importa si la decisión de tratar de llevar un nivel de vida empleando estúpidamente recursos económicos escasos, se tomó bajo argumentos de “solidaridad social” o para “evitar que el país se incendie”. De buenas intenciones está pavimentado el camino al infierno.

Tampoco importa si la sociedad es o se cree rica o pobre, igualmente sufrirá las consecuencias de sus decisiones económicas pobres basadas en argumentos necios, es decir sin sabiduría, inteligencia ni comprensión de la realidad y además, sin ponderar realmente las consecuencias futuras de las mismas.

Mucho menos importa, aunque muchos no lo crean, que se confiese una ideología de derecha o de izquierda, ni siquiera de centro. Esto parecen no entenderlo la gran mayoría de los líderes sobre los cuales recae la responsabilidad de tomar o influir las decisiones sobre el uso de recursos escasos sin base ni racionalidad económica.

Los de la izquierda, o los llamados del socialismo del siglo XXI, creen que este es un pensamiento falso, o como me dijo en el año 2000 un alto funcionario del gobierno del presidente Hugo Chávez, es un “constructo” (sic) de la ideología capitalista. Porque en su opinión la escasez sólo existe en la mente de los que “inventaron” las leyes de la economía. Supongo que con lo de “constructo” se refería a una invención. Por eso las decisiones en materia económica de los gobiernos de izquierda dan mayor importancia dizque a lo “social” y desdeñan las consecuencias propiamente económicas, que poco les importan.

Por otra parte, los de la derecha, donde quiera que se encuentren, se creen inmunes a la acción de las leyes de la economía sólo por el hecho de que en sus discursos, con los que apoyan sus malas políticas, se llenan la boca con las palabras dizque a favor del libre mercado y la competencia. Pero sus acciones y decisiones no toman en cuenta para nada las consecuencias que para una sociedad libre tiene tratar de “pasarle por encima” a las leyes más elementales de la economía. Desgraciadamente, cometen el mismo error que los de la izquierda.

De hecho, y tal como está sucediendo en los Estados Unidos, aquí en El Salvador y en muchos otros pueblos del mundo, nada hay más letal para el futuro de la libertad que las consecuencias de las malas decisiones económicas del pasado, junto con las muy malas medidas que se aplican en el presente.

Las consecuencias son que las sociedades terminan volcando su desilusión y amargura por los resultados de sus decisiones económicas erradas, en las promesas fútiles del intervencionismo económico y social, de la socialización y la estatización. Y lo más escalofriante: que las medidas de socialización y mayor intervención de la economía, las terminan tomando precisamente aquellos que dicen ser los paladines de la libertad.

Como siempre, aparecerán los iluminados que explican las crisis actuales con argumentos falaces que evitan o niegan en esencia que atropellar las leyes de la economía tiene consecuencias. Una de las cuales es que lo que hoy se gasta sin control en actividades de poca o ninguna producción real y sólo en el consumo, repercute en las posibilidades de crecimiento futuro. Porque los recursos económicos disipados en el presente no tienen ningún efecto positivo sobre la expansión de las posibilidades futuras de la sociedad, sino por el contrario el de condenarla aun más a las pesadas cadenas de la pobreza y ausencia de libertades.

Este es el precio que pagaremos por incurrir neciamente en el error de obviar las leyes fundamentales de la economía. Como diría el adagio de origen inglés: “no puedes comerte tu pastel y seguir teniéndolo” (can’t eat one’s cake and have it too).

Ricardo J. Flores, nuestro invitado especial tiene un MA en International Development Policy de Duke University y actualmente reside en El Salvador. Pueden leer este articulo en su blog.

De minusvalias, ignorancia y poesía...

No sé como reaccionar; podría enojarme o llorar. La poesía es para mi (muy personalmente) una de las manifestaciones más autenticas de arte. La detallista labor de tomar palabras cotidianas y tornarlas hermosas, puede ser una tarea de titanes. Por eso quizás me parece absolutamente absurdo que existan personas que puedan encontrar en la poesía algo vulgar, obsceno o risible (la poesía pudiera tener algunas de estas características en un momento determinado, pero no como patrón general)

Ayer por casualidad, escuche a tres sujetos mofarse y ridiculizar un hermoso poema de Neruda y luego uno de Cortez. No es que yo sea un ser amargado, quién me conoce sabe que yo puede bromear sobre casi cualquier tema, pero estos sujetos movidos por una ignorancia (infinita) marchitaban los versos de Neruda y evaporaban las rimas de Cortez. Por una sencilla razón, no tienen ni la más mínima idea de que es la poesía.

Mi primera reacción (como quizás seria la tuya también) fue enojarme. Poco me falto para voltearme a decirle algunas cosas a estos sujetos, cuando una pequeña luz se encendió en mi cabeza, ellos no estaban reaccionando en base a una aguda conspiración en contra de la poesía. No estaban reaccionando con la profunda convicción de que la poesía es una herramienta que pretendía lavar los cerebros de nuestra juventud, simplemente reaccionaban a su ignorancia.

Mi enojo entonces se torno en tristeza, eran como minusvalidos que ni siquiera se habían dado cuenta. Están por todos lados, caminan, conversan, trabajan, se divierten y sin embargo les falta algo y ni ellos se han dado cuenta. Por lo general, estas personas que no pueden ver la belleza en una poesía, tampoco lo harán en un cuadro o en una hermosa melodía, simplemente están incapacitados para eso.

Nuestra "educación" cada vez más "pragmática" hace que estos elementos del arte, sean posesión exclusiva de unos cuantos que puedan darse el lujo de disfrutar de ellos. O de los tontos de capirote que no teniendo nada mejor que hacer, se sientan a leer un libro (como si fuera la gran cosa) ¡lo importante es ganar dinero! (Eso también tiene su lugar, lo sé) y así como la poesía o una buena historia no da dinero ( a menos que la haga Holliwood) entonces dejamos todo eso a un lado.

Aun estoy enojado, pero también estoy triste e intentando buscar que rayos puedo hacer yo. Quizás no sea mucho pero algo debo hacer. Es una minusvalía que muchos no han tomado en cuenta, y quizá nunca lo hagan. Sin embargo, no podemos culparlos, hay que perdonarlos pues no tienen ni la menor idea de lo que hacen.

Ariel

sábado, octubre 25

Isaura

Isaura nació en El Salvador en 1983, cuando su país enfrentaba una guerra civil que duró 12 largos años. Le gusta leer mucho, escribir, crecer como persona, aprender cosas nuevas, las lenguas, conocer gente y otros lugares. Las montañas y las playas no demasiado concurridas le encantan, y tener buenas conversaciones acompañadas de buen café. Idealista y apasionada, encuentra placer en luchar por lo que quiere y le interesa encontrar un propósito en lo que haga. Ha trabajado en cooperación internacional y en non-profit con latinos en Washington, DC. Política y teológicamente progresista, disfruta de discusiones y está abierta a escuchar opiniones diversas. Adora la carne de cualquier tipo y preparación -menos cruda-, los postres, la historia, la política y la literatura latinoamericana, rusa y los clásicos. Disfruta bailar, la música y el cine alternativo.

viernes, octubre 10

"La era del fútbol"


Mezclar fútbol y literatura no es tan extraño en estos días. Pero mezclar filosofía, sociología, política y fútbol si resulta un poco más exótico. Hace unos días terminé la lectura de "La era del fútbol". Este libro, escrito por un intelectual argentino, se encarga de desnudar al completo las falencias de nuestra sociedad a través de una pelota golpeada por 22 sujetos en pantalones cortos.

El fútbol es más que un deporte señala, es un espejo de nuestra sociedad. A pesar de que en un principio la declaración me pareció bastante exagerada, con la lectura del libro fui descubriendo aspectos que si bien es cierto están al descubierto para todos, muy pocas son las personas que se detienen a reflexionar en cuanto a ello.

Sebrelli apunta de manera directa, la relajación de la moral de la sociedad. Durante 90 minutos, los valores morales se suspenden y lo único importa es ganar, no importa si esto se consigue engañando al arbitro, o golpeando al rival. El autor apunto como muchas veces nos encontramos a nosotros mismos deseando que nuestro equipo no se castigado por alguna jugada ilegal, y muchas veces hasta justificandolo. ¿Doble moral? ¿Relativismo? Se podría decir que es solamente un juego, de no ser que vemos los mismos males en nuestros gobiernos, pueblos, universidades, países y el mundo entero.

El autor hace una importante analogía entre fútbol y religión. Señala como el fútbol esta lleno de elementos místicos similares a los de las antiguas religiones paganas. Un templo, un estadio, dioses o semi-dioses, jugadores llamados dioses, ritos y cánticos, el canto de las barras en los estadios, rituales y superstición, amuletos. La similitud es sorprendente, quizás demasiado sorprendente como para se pasada por alto.

Sebrelli concluye que el fútbol puede desaparecer en cualquier momento como lo hizo el circo romano o las olimpiadas en su momento. Sin embargo también apunta que podría quedarse para siempre sumiendo a las personas en una dependecia enfermiza. El autor dice: "No importa si no lees, o si no sabes nada de política, lo que queremos saber es si vas a Boca o a River" Aquellos que nos movemos en círculos seculares y cotidianos (sobre todo los varones, aunque ahora las chicas no escapan de esa realidad) sabemos que si no sabemos el resultado de los juegos del fin de semana, no tendremos tema de conversación para el lunes por la mañana (ni el martes, ni el miércoles).

Juan José apunta además: "Se alegará que estamos exagerando, que al fin se trata tan sólo de un entretenimiento inocente, pero no lo es: por una mera diversión nadie desea la muerte del adversario, y en algunos casos aun lo mata, ni se suicida, ni muere de un infarto, ni cae en depresión a causa de la derrota -todo lo cual suele ocurrir con bastante frecuencia- si en algún momento otros entretenimientos inocentes como el ping-pong o la filatelia adquirieran las características de obsesión colectiva que tiene el fútbol, habría que señalarlos también como gérmenes totalitarios"

Luego de leer un libro así, cualquier fanático o simpatizante del fútbol deberá evaluarse. Si bien es cierto, nunca he deseado matar a alguien o siquiera pensado en suicidarme por un juego, habrá que admitir que a ratos le he dado muchisima más importancia que la que tiene. No he llorado, pero he estado al borde de las lágrimas. No creo que hay que descartar el fútbol, pero si habrá que tomarlo con pinzas como todo en esta vida.

Conclusiones no puedo dar. yo mismo estoy asimilando tantos golpes en las 346 paginas que abarca el libro. Que leas el libro es lo más acertado que puedas decir y que tú mismo saques tu conclusión sobre esta "era del fútbol" que estamos viviendo.

Ariel

domingo, septiembre 21

niñez perpetua

Anoche tuve una conversación que le siguió el hilo a lo que escribí ayer así que pensé escribir un poquito más. Estuvimos hablando en cuanto a los problemas en la sociedad latino americana y una de las cosas que se ve es una no-apreciación por el trabajo duro, un desconocimiento por como utilizar bien el dinero, una mala administración de los recursos publicos, entre otras cosas. Pero también (y esto no es sólo en latino américa) se ve una prolongada niñez que en vez de promover el bien de la sociedad cultiva malos hábitos

La idea es que los niños siguen siendo niños hasta que ya se hayan convertido en jóvenes y pues uno no realmente tiene las responsabilidades de adulto hasta algún momento después de los veinte y tanto años. ¿Qué está pasando en esta etapa de supuesta preparación para la vida de adulto? Pues, en esa etapa de 'adolecentes'/'pre-jovenes' (o teen-agers) se les está enseñando a los muchachos y muchachas a vivir sin responsabilidad alguna. El valor más alto es la diversión y pocos, pocos, les toca realmente trabajar o por lo menos participar en el mantenimiento de la vida familiar.

(Eso lo digo obviamente como el extremo que se está volviendo más y más la regla general, porque debo reconocer que muchos de mis amigos vinieron de hogares o lugares en los cuales tuvieron que trabajar y o participar por lo menos en la vida familiar.)

Pero, volviendo al punto... ¿estamos malgastando toda una etapa de las vidas de las personas? ¿Qué va a suceder cuando jóvenes quienes no han aprendido a administrar su tiempo y dinero o respetar la propiedad y el tiempo de las demás personas entren en posiciones de liderazgo y poder en la sociedad? ¿Seguiremos en lo mismo de siempre? ¿Cómo vamos a convertirnos en una sociedad que valora el trabajo y no lo ve como algo para los menos privilegiados? ¿Como vamos a convertirnos en una sociedad que aprovecha el tiempo para hacer el bien en vez de una que ve el tiempo como algo para pasar sin motivo alguno? ¿Cómo vamos a convertirnos en una sociedad en el cual los individuos reconocen que sus acciones tienen un impacto en la comunidad en general?

sábado, septiembre 20

la niñez, la literatura, y el cambio social

Me parece interesante que por mucho tiempo la niñez fue algo ignorado, en realidad se pudiera decir que no existía. En un tiempo cuando las personas vivían quizás hasta los 40 años, no había tiempo para ser niños. Uno iba de ser un bebé a trabajar y tener que ser casi adulto. La educación no era de mayor importancia para la mayoría de las personas. Al pasar el tiempo, llegaron los avances del renacimiento y con el invento de la imprenta Gutenberg (1439) sé volvió mucho más fácil imprimir libretas para que las personas más humildes también pudieran aprender a leer.

Alrededor de ese tiempo, también ocurrió la reforma protestante (1517-1648) en la cual, entre otras cosas, tener una relación 'personal' con Dios fue una de los cambios importantes. Pero, para tener está relación con Dios era necesario poder leer la Biblia así que la Iglesia en particular se tomó el trabajo de enseñarle a leer a todas las personas que podían. La calidad de vida estaba mejorando durante este tiempo y las personas estaban viviendo más. Así que había más tiempo para estudiar y 'prepararse' antes de entrar en la vida de adulto.

Como eran religiosos los primeros maestros y los que empezaron las primeras universidades los primeros libros para niños eran libros con la intención de inculcar algún tipo de moral en los niños. Al rededor del mismo tiempo, John Lock (1632-1704) el filosofo inglés se le ocurrió la idea de que la mente de los niños era una 'tabula raza' que estaba en blanco y que sólo había que llenarlo con las cosas correctas y íbamos a tener una sociedad buena.

Fue en ese tiempo que a los niños se les empezó a tomar en serio y lo que es la literatura y los libros empezó a tomar mucha importancia para la formación de la sociedad. Los libros que leían los niños en ese entonces eran principalmente la Biblia y otros libros que les enseñaban buenos modales. Uno de los primeros autores de libros escritos específicamente para niños (que a mi me encanta) fue George MacDonald (1824-1905). Él era un ministro así que seguía en la tradición de escribir libros con una moral pero, estos libros incluían una aspecto de fantasía que no existía antes.

Alrededor de ese tiempo estaba ocurriendo la revolución industrial que fue una de las cosas que permitió un cambio de estilo de vida entre las personas de la clase media. Ahora había tiempo para ser niño y en la educación se empezó a valorar la niñez como un tiempo importante en el desarrollo de las personas. Desde entonces, la literatura infantil ha tomado vida propia. Y es fascinante ver lo que se escribe para los niños de hoy en día.

En realidad, tal vez no tenga razón Locke con eso de la 'tabula raza' pero de todos modos creo que es cierto que la literatura que leen los niños puede tener un gran impacto en la sociedad. A mi me parece que debemos aprovecharnos de la cantidad de literatura buena que existe y permitir que los niños puedan conocer mundos diferentes por medio de la lectura. Porque nunca se sabe quien será el próximo líder que tenga un gran impacto en nuestra sociedad.

lunes, septiembre 15

"mentir también sale caro"

a fin de cuentas, no tiene que ver con dinero; estoy seguro.
resulta que desde hace mas o menos medio año, el mundo se está sumiendo en una crísis financiera principalmente porque "el tío Tom" se le atragantó un movimiento económico, basado en créditos. El problema comenzó porque a algunos bancos y financieras se les ocurrió empezar a conceder créditos "de riesgo". Es decir, créditos a personas que, con un alto indice de seguridad, solo podrían pagar unas cuantas mensualidades. después de eso, estos bancos venderían sus hipotécas a otros bancos sin decir que los clientes no las iban a pagar. pues nada, que al pasar eltiempo, empezó a subir y subir el número de hipotecas y créditos que no se pagaban y las empresas financieras lo comenzaron a resentir, arrastrando consigo a medio mundo.
sin ser economista ni nada por el estilo, creo que hay algo que es muy evidente. es posible que el problema naciese por culpa de gente que pide créditos sin poder pagarlos. pero por otro lado se hace evidente un factor: los primeros grupos que concedieron estos créditos de riesgo ya sabían que era negocio que solo les pagaran unas pocas cuotas y después vender estas hipotecas sin decir que había un problema de pagos con ella. es decir, "engañando".
y he aquí el verdadero problema del sistema y de la crísis. todos hemos escuchado que en las bolsas un factor importante es "el índice de confianza de los inversores". pues en los pequeños negocios, también se debe tener en cuente el índice de confianza. al final, resulta que nuestro sistema económico se tambalea, no porque no haya dinero, sino porque hay engaños y desconfianza.
estos factores "morales" siempre serán parte del desarrollo de nuestro mundo, igual que lo fueron en sus días pasados, y mientras no los valoremos, lo vamos a pagar; y muy caro. en la historia, ya nos hemos llevado palos y hemos visto el rendimiento que genera, no una capacidad económica grande, sino una actitud ética transparente. mira lo que dice Antonio Escohotado en su libro "caos y orden":
“al llegar la Reforma algunos pensaron que el mal comportamiento no se remedia con absoluciones, sino mediante reparación o enmienda, y que en vez de esperar periódicos milagros redentores, el buen cristiano estaba obligado a comportarse con cualquier prójimo como si tratara con Dios mismo. Aunque podría seguir soñando todos los días con el Cielo, y lamentando habitar todavía la concupiscente Tierra, estaba obligado a tener una sola palabra para los negocios, a no engañar ni chapucear, y en definitiva a encontrar un modo irreprochable de ganarse la vida.
Cuando esta actitud cundió – y allí dónde cundió – las profesiones, el comercio y la industria experimentaron un vigoroso impulso. Tan inflexibles en asuntos de fe como convencidos de que acumular bienes materiales nunca sería un fin en si, aquellos puritanos ampliaron el deber de lealtad familiar y clánica al conjunto del cuerpo social, fomentando así el surgimiento de innumerables asociaciones, cuya consecuencia sería dividir el trabajo y optimizar tanto la producción como el intercambio de mercancías y servicios. De este modo, lo inesencial para ellos – aquello susceptible de compraventa – se multiplicó y ramificó hasta extremos nunca vistos, pues para crear genéricamente riqueza no hay procedimiento más seguro que considerarla simple medio. Quien aspira a la riqueza como fin en sí tiende a practicar hábitos de engaño y derroche, que acaban empobreciéndole. En definitiva, no se ha inventado mejor modo de obrar con provecho que una ética del trabajo, cuya esencia es exigirse mucho, en la confianza de que el prójimo hará lo propio
¿confianza? ¿transparencia? ¿ética?...
Este autor comenta tambien: “por razones no religiosas, algo análogo descubrió Japón en la primera mitad del siglo XVII con el surgimiento de las primeras ciudades comerciales, y sobre todo a finales del siglo XIX”
nada, no se por qué, pero sin ánimo de damrmelas de entendido, pienso que esta crísis (denominada como mucho como la mayor crísis, incluso aun mayor que la de los 20's en EEUU) no se resolverá insuflando más dinero por parte de "papá estado" (40.000.000.000 de dólares es el último desembolso que pidió Bear Stearns para no hundirse como le pasa ahora a Lehman Brothers, el cuarto banco de inversiones de EEUU). la promoción de un "capitalismo sin piedad" es autodestructivo, porque el propio sistema no lo puede mantener por mucho tiempo. es cierto, parece que todo esto es cíclico y "volverán los buenos tiempos otra vez". pero demosnos cuenta de una vez que esa maldita manía de mentir y de consumir devoradoramente, y de pensar que una "moral" real no vale para nada, nos va a salir caro. y nunca mejor dicho: muy caro.
ah, por cierto. estoy seguro de que aquellos que ofrecieron las hipotecas a alto riesgo también están pagando el pato. mentir sale caro; a todos; incluso, por raro que pareza, a los que lo hacen.
referencia bibliográfiaca: Antonio Escohotado, Caos y Orden, (1999): 272-273.

domingo, septiembre 14

Placer.

¿Por qué sufrimos como seres humanos? Sé que la pregunta no es nada original, ha sido una interrogante que ha acompañado al hombre desde siempre. Las respuestas han sido diversas y las reacciones iguales. Inclusive hay quienes basan su falta de fe en Dios porque “el sufrimiento es una prueba de que Dios no existe o bien es un Dios maligno”

No puedo dar la respuesta al enigma este, (sé que nadie esperaba que lo hiciera) sin embargo puedo plantear el otro extremo de la interrogante. ¿Por qué tenemos placer? ¿Por qué disfrutamos? A ningún genial ateo se le ha ocurrido pensar que la existencia del placer en contraposición al dolor es una prueba de la existencia de Dios y su bondad, pero ese tampoco es el punto.

La pregunta del porque del placer, tampoco es original, Chesterton ya lo había planteado con anterioridad. Y lo expresa muy bien con este poema:

"Aquí muere otro día,

durante el cual tuve ojos, oídos, manos

y el vasto mundo en torno mío;

y mañana empieza otro.

¿Por qué se me conceden dos?"

Definitivamente el cuestiona miento de Chesterton es valido y es que aun el placer, hay que tomarlo en serio. Hace algunos meses escribí algo así como “Placer por placer o por algo más” donde defendía la postura que señala que no es necesario tener una excusa o una utilidad para disfrutar del placer. Fuimos creados con la capacidad de deleitarnos, de disfrutar un amanecer, de apreciar el juego de palabras de un buen escritor, de embotarnos en el olor de algún caro perfume, de celebrar hasta quedar sin voz por la victoria de nuestro equipo, de disfrutar de la compañía de un ser humano e inclusive algunas veces, de recrearnos en la soledad que nos permite reflexionar y quizás mirar las cosas desde otra óptica.

Pensándolo bien, el placer y el dolor vienen siendo complementos. No disfrutaríamos tanto un buen vaso de agua fría si antes no pasamos por un periodo de sed. El dolor incluso tiene muchas utilidades más (ese es otro tema) pero estoy convencido que una de ellas es hacernos apreciar aun más el regalo del placer, que como bien ya dijeron muchas veces se esconde en las cosas sencillas.

sábado, septiembre 13

Me gusta, pero me asusta

Debo confesar con vergüenza que yo soy una de esas personas que huye del descanso, del ocio y del placer. ¿Por qué? Creo que soy una hija más de esta cultura activista, adicta al trabajo y consumista. No me enorgullezco de ello, pero reconozco que baso mi valor personal en mis logros, en lo que hago, cómo lo hago y cuánto hago. Por esa razón, trabajo ocho horas diarias, pero rara vez cumplo con mi horario, suelo quedarme más tiempo en la oficina haciendo cualquier cosa. Estoy involucrada en algunos ministerios de la Iglesia, que me demandan ensayos, reuniones y preparación. Como todavía me quedaba tiempo, comencé a asistir a los ensayos del coro. Además, escribo en dos blogs. Pero esto no me fue suficiente, me comprometí a escribir material para un ministerio. En ese sentido, como se podrán dar cuenta, no queda mucho tiempo para el ocio o el placer.

¿Cuál es el resultado de esto? Me estoy perdiendo de las cosas buenas de la vida... Esto no quiere decir que lo que hago no es bueno, es más, lo disfruto mucho. Sin embargo, rara vez me queda tiempo para ciertos placeres que alegran mi corazón. Hace bastante rato no me he sentado a leer un buen libro por placer. Leo mucho pero para cumplir con actividades, y sí, lo disfruto, pero se me antoja leer algún libro "vanal" que no tenga el fin de engrosar el intelecto. ¿Puedes creer que el otro día me prestaron una película y no pude verla sino tres semanas después? Y amo ver películas, es uno de mis placeres preferidos. Otra cosa que me encanta es ¡dormir! Nada se compara a una siesta en la tarde del domingo, antes de ver una buena película y cerrando con un buen libro antes de la cena.

¡Pero no tengo tiempo para ello!

La solución es simple: dejar alguna de mis actividades para tener más tiempo para el ocio y el placer. ¡Eso me gusta! Me gusta, pero me asusta... Tengo miedo de hallarme buena para nada sin el activismo al que me he vuelto adicta. Me aterra dejar de ser indispensable y darme cuenta que aquello que dejé de hacer, alguien más lo tomó y lo pudo hacer igual o mejor. Me asusta que mi cuerpo comience a sufrir la falta de adrenalina y de presión, lo confieso, soy workohólica. ¿Qué me queda? Comenzar a depender de Dios para buscar un equilibrio en mi vida. Dejar de entender con la mente que mi valor está en Cristo y hacer carne en mi vida el hecho de que soy importante porque el Creador del universo me ama. Sí, tengo que dejar algunas cosas y comenzar a deleitarme en las cosas simples de la vida, en lo que hace que mi corazón se alegre. Así que por ahora dejo de escribir y voy por un buen libro o una película... o quizá duerma una siesta.

miércoles, septiembre 10

El arte de lo cotidiano

Yo creo que el ‘ocio’ o las cosas que hacemos por placer --que no tienen un fin claro-- tienen un valor inmenso. Obviamente ser trabajador y cumplir con los deberes de la vida es indispensable en la vida de cada persona. Viene sin decirlo que el placer no debe reemplazar estas cosas pero, creo que las cosas que hacemos en nuestro ‘tiempo libre’ que nos dan placer pudieran ser igual de importantes.

Para los niños, el juego y la diversión es una parte de la manera que ellos aprenden y se desenvuelven como seres humanos. Yo creo que los adultos también aprenden muchas cosas de lo que hacen por placer que le da un aprecio agregado a la vida como seres humanos.

He estado leyendo un libro que se llama ‘El arte de lo cotidiano’ por Wendell Berry y en este libro el habla de la importancia de estar presente en el lugar dónde vivimos. Creo que hay maneras de ocuparnos tanto que ya no entendemos el lugar ni las personas que nos rodean. Y creemos que por todas nuestras actividades y trabajos estamos ayudando cuando en realidad no estamos tomando el tiempo para prestar atención a lo que nos rodea. Y en realidad, es lo cotidiano que le da ese color especial a la vida.

Así que esta es mi perspectiva en cuanto al ocio y el placer. Si lo que hacemos en nuestro tiempo de ocio nos ayuda a estar más presente al lugar que nos rodea, nos permite sentarnos callados y sentir paz, si nos da una conciencia más atenta de las cosas que nos rodea, y si nos permite saber que el lugar en el que estamos tiene belleza y las personas que nos rodean tienen algo que enseñarnos en cuanto a la vida entonces, eso es verdadero placer que tiene valor porque nos ayuda a sentir tranquilidad en medio de la vida que muchas veces puede ser demasiado ocupada como para apreciar lo que nos rodea.

Así como los niños, lo que hacemos por placer como adultos nos ayuda a desenvolvernos como seres humanos. Si nos gusta leer –se nos abren puertas a otros lugares y otras maneras de pensar, si nos gusta la música –podemos apreciar la belleza de la creatividad humana, si nos gusta el arte –podemos empezar a entender la historia humana por medio del relato visual, si nos gusta la naturaleza –podemos sentir el asombro por la creación, si nos gusta el deporte –podemos gozar del juego y la competencia, si nos gusta el diseño o la arquitectura –podemos asombrarnos de la imaginación humana al ver las fachadas de edificios e iglesias.

Para mi, este es el propósito del ocio y el motivo por el cual deberíamos dedicar algo de tiempo al placer –nos da un espacio para reflejar y sentir el valor del lugar en el cual estamos apreciando la creatividad y la paz que se puede sentir solo cuando entendemos que deberíamos estar aquí en el lugar que estamos.

¿Cuáles son esas cosas cotidianas que hacen ustedes en su tiempo de ocio que les ayuda a apreciar la vida y entender mejor a las demás personas?

lunes, septiembre 8

¿Una relación? ¿Con Dios?

No son pocas las conversaciones que he tenido en los últimos meses que se han tratado con la pregunta de Dios y de ¿cómo será la relación que se supone que podemos tener con Él? Reconozco que esa pregunta trae consigo una cantidad increíble de ideas preconcebidas. Una de esas ideas es que Dios existe y que es una persona o por lo menos se pudiera relacionar con nosotros de una manera personal. Y esa idea nos trae a la segunda pregunta ¿Es Dios algo más que una fuerza que unifica todo --la naturaleza y lo espiritual?

¡Hay, si yo pudiera contestar estas preguntas a la satisfacción de alguno! Pero, intentaré compartir mis inquietudes de una manera sincera. Empecemos con la segunda pregunta. En realidad, por mucho tiempo yo había pensado que la idea de que Dios fuera ‘todo’ o que estuviera en todos era una idea un poco simple. Pero, ahora, sinceramente, entiendo porque esa idea es atractiva.

Para la persona que presta atención y valora lo que le rodea no es difícil reconocer que tenemos un cierto nivel de dependencia los unos de los otros. Necesitamos de que la naturaleza produzca como fue creado para que nosotros los humanos podamos vivir, y los que prestamos atención también nos damos cuenta de que tenemos una gran responsabilidad para proteger y cuidar lo que nos rodea para que podamos seguir viviendo como lo hacemos ahora. Al ver estas realidades en el mundo y en la naturaleza no es fuera de lo posible creer que pudiéramos estar todos conectados en algún sentido y que esto fuese a lo que nos referimos como esa ‘fuerza protectora’ o ‘dios’.

Pero, yo no sé tu, dejarlo allí no me satisface porque me parece que con el egoísmo interno que compartimos como humanos la sencilla idea de que todos ‘somos parte de una sola cosa’ (que yo creo en algún sentido) realmente no es motivación suficiente como para verdaderamente hacer un esfuerzo por cuidar aquello o aquellos que no me pertenecen. ¿Porqué, en realidad, tenemos la motivación de unirnos con otros en compañerismo o ayuda?

Creo que la respuesta tiene que ver con la idea de que Dios es una persona. Y la idea Cristiana que Él es una Trinidad. Él (o Ella) es tres personas en una. Tres personas en relación constante y perfecta entre ellos. Me hacen falta las palabras, el tiempo, y el espacio para tratar de explicar lo que pudiera significar eso pero, implica que en Él mismo Dios representa lo que quiere de nosotros. El Dios Cristiano es un Dios que creo al hombre y la mujer para que lo reflejara a Él y Él es una persona en relación perfecta. Si el Cristiano fue hecho para reflejar la imagen de Dios, entonces fue hecho para estar en relación con otros.

Se habla mucho entre Cristianos de estar en ‘relación’ con Dios y esta es la primera pregunta que tuve al escribir esto. ¿Qué será eso? Me parece muy obvio que en general, Dios no está presente como una persona en carne y hueso. Bueno, para mi no. Así que no es extraño que hay veces que el concepto de estar en ‘relación’ con esta persona invisible es un poco difícil de entender. A mi me gustaría que a Dios lo pudiera tocar y que cuando le estoy contando de mi vida y mis necesidades que me pueda mirar a los ojos con una mirada comprensiva. Eso no es exactamente a lo que se refieren la mayoría cuando están hablando de estar en ‘relación’ con Dios. (Muchas personas hablan de leer la Biblia como el método principal de estar en ‘relación con Él’ pero yo no estoy de acuerdo, aunque sí creo que en la Biblia es cómo llegamos a conocer verdades en cuanto a Dios.)

Tal vez, estar en relación con Dios tiene mucho que ver con reflejar el Espíritu de Dios en nuestras vidas… un Espíritu que en su esencia se relaciona con otros. Yo creo que la presencia de Dios con nosotros tiene mucho, mucho que ver los las personas y a naturaleza que nos rodea. Él quiere que estemos en relación con las personas que nos rodean porque es en relación con otros que llegamos a vivir (si no entender) lo que significa estar en relación con Dios. Es posible, creo yo, que podemos pasarnos toda la vida hablando de la ‘relación con Dios’ pero si nunca nos dedicamos a amar, entender, y compartir con otras personas nunca llegaremos a experimentar lo que quiere decir eso.

No creo que Dios sea solo una fuerza impersonal que nos sigue por la vida pero sí, hay veces que es difícil sentir su presencia. Sin embargo, cuando no lo sentimos son en esos momentos que deberíamos con más alegría volvernos a las personas que nos rodean. No lo hacemos porque todos somos parte de ‘una sola fuerza’ pero lo hacemos porque todos somos diferentes y podemos relacionarnos los unos con los otros. Y las relaciones formadas en el espíritu de amor (que viene de Dios) nos puede llenar y ayudar a entender lo que quiere decir estar en relación con Dios (de forma activa aunque no siempre sea algo que entendamos concientemente).

viernes, septiembre 5

Dios personal

Dios es mi aire, mi tierra, mi agua y mi fuego. Dios es lo único que necesito para encontrar equilibrio y traer estabilidad a mi existencia. Como dice una de mis canciones favoritas, Dios es "el refugio de la lluvia, y la lluvia que me limpia". Dios... La definición que yo tengo de Dios probablemente es distinta a la que tú tienes. Para muchos, Dios es la gran sabiduría que mantiene al mundo en movimiento. Para otros, es una fuerza compuesta de todo lo bueno, y es perfectamente manejable con nuestra psiquis. Hay quienes piensan que es mujer, otros creen que es hombre. Incluso están los que niegan su existencia y deifican al ser humano. Alá, Inti, Buda, Quetzalcoatl, el Gran Arquitecto, Jehová... Todos tienen una concepción y un nombre. Pero lo que te voy a decir, aunque puede sonar pretencioso, es verdad: Yo conozco a Dios. Tengo una relación con Él.

A lo mejor alguien se pregunta, ¿cómo nos podemos relacionar con una fuerza impersonal? ¿Cómo puede el Creador tomarse el tiempo para relacionarse con sus criaturas? Es que podemos apreciar mucho de lo que es Dios a través de la contemplación de la naturaleza y de nuestra interacción con las demás personas. Sin embargo, me he dado cuenta que la única manera de conocer profundamente a Dios es a través de la Biblia. En la Escritura veo a un Dios que se alegra, que se entristece, que se enoja y que tiene misericordia. Veo a un Dios que no se conforma con estar tranquilo en su cielo, sino que se involucra emocionalmente con su pueblo y con la historia. Y como si esto fuera poco, la Biblia me habla de un Dios que decidió encarnarse y venir a vivir como ser humano entre nosotros, solamente para que podamos reconciliarnos con Él. Dios nos comparte sus misterios y nos da sabiduría de su persona cuando nuestro corazón sinceramente anhela conocerlo, sin motivaciones egoístas. Es ahí cuando Él nos abre los ojos y podemos apreciarlo tal como es.

Hace un momento te decía que yo conozco a Dios, pero también te conté que tengo una relación con Él. El Señor está pendiente de cada palabra que dicen mis labios, de cada pensamiento, de cada paso que doy. Dios me cuida, me enseña, me disciplina, me hace crecer cada día. Con Él puedo hablar de todo y me escucha. Tengo la certeza de que no le estoy hablando al aire porque Dios enseguida me responde. No es coincidencia que todas mis necesidades estén cubiertas y todos mis sueños realizados. Como buen Padre, el Señor ha estado pendiente de proveer y de consentir. De la misma manera, su amor paternal me impide ir por caminos que no convienen a pesar de mi terquedad, porque a Él le interesa formar mi carácter. Tener una relación íntima con Dios no significa que voy a dejar de atravesar por momentos difíciles, sino que Él me acompaña en medio de la adversidad, me da fuerzas para enfrentar los problemas y me permite aprender de ellos, para que yo llegue a ser una mujer íntegra, sabia y santa.

A Dios no siempre lo siento, pero sé que está conmigo. Lo dice su Palabra y con el pasar del tiempo siempre he podido comprobarlo. Dios no es fuerza, ni energía. Dios es una persona divina que nos creó para que tengamos una relación personal, íntima y profunda con Él. Te invito a que hagas la prueba, no te arrepentirás.

Dios y yo

Dios permanece y permanecerá como uno de los enigmas de esta vida. Algunos creemos en su existencia y su poder por pura fe, mientras intentamos descifrar el enigma que envuelve un ser "completamente otro" como dijo Kierkegaard. Existen muchas maneras de acercarse a Dios, casi tan variables y volátiles como las personas mismas. Pesa sin lugar a dudas la formación de la persona, su vida familiar, sus estudios, su cultura, su intelecto, etc. Aspectos que marcan a la hora de tener una relación con Dios.

No es un secreto para nadie de los que me conoce, que he crecido desde pequeño bajo las enseñanzas del cristianismo. Se me inculco el temor reverente, la dependencia de Dios y la conciencia clara de que a él le interesa cada uno de los aspectos de mi vida. El tiempo no ha sido clemente conmigo y a lo largo de los años me he encontrado con diversas posturas tan bien argumentadas que siendo sincero han sacudido muchas de mis bases. La pregunta es necia y ha sido discutida hasta la saciedad, pero siempre repica una y otra vez ¿Por qué creo en Dios? o quizás con un poco más de complicación, ¿Qué creo en cuanto a Dios?

Todos creen algo en cuanto a Dios, inclusive los ateos que creen que no existe o los agnósticos que creen en la posibilidad de que exista, los panteístas que creen que todo es Dios y los ridículos fanáticos que creen que Maradona lo es. Creer en Dios o mejor dicho creer algo sobre Dios no significa creer lo correcto.

Inclusive aquellos que pretendemos ser "conservadores" en cuanto a nuestra manera de ver Dios, pronto deberemos admitir que nuestros conceptos teológicos son muchas bases productos de nuestra cultura, nuestro entorno y en algunas ocasiones, hasta de nuestra conveniencia. Hemos hechos "dioses" a nuestro tamaño y medida, pero ese es otro tema.

La pregunta es ¿Quién es Dios en realidad? y como puedo estar convencido de que conozco la verdad sobre él, mi respuesta es: no tengo la menor idea. Creo firmemente sobre todo que Dios no es una fuerza impersonal que se nos mantiene con vida como la cuerda de un reloj. Creo más bien en un ser infinitamente superior, que esta a la espera de que le descubramos y nos sorprendamos con quién es y lo que puede hacer.

No estoy parado desde un argumento científico o lógico, simplemente lo estoy sobre lo que me dice mi corazón. Hay un Dios y quiere que le conozca.

martes, septiembre 2

"volverán..."

Volverán.
los increíbles juegos olímpicos que acaban de pasar volverán. parece casi imposible que se puedan repetir unos juegos como los que acaban de pasar. parece imposible que se vuelva a repetir tal cosa: un increíble y (casi) perfecto show de apertura, records rotos e incluso un movimiento social que no se nos debe olvidar (a nadie se le escapará la cuestión del Tibet o la máscara que se le puso a la sociedad china frente al mundo).
pero volverá. vendrán otros juegos, por cierto. quizá pasen cuatro, ocho o doce años, pero al final veremos cómo se repite la mágia olímpica. otro Phelps, otro(s) Usain(es) Bolt(s), otro Nadal, otro deportista cualquiera que nos dejará con la boca abierta, con los pelos de punta y con la piel de gallina, justo - justo - cuando nadie se lo espere; y lo hará con los ojos cerrados. no soy profeta, pero recuerda: lo imbatible, batido; lo inrompible, roto; lo inalcanzable, otra vez alcanzado.
y es que esa es la vida. se nos recuerda que siempre se puede mejorar, se nos presenta una meta y con ella, la esperanza de alcanzarla y mejorarla. y así es ¿qué nos enseña la historia? que los "mejores que los mejores" vendrán y nos volverán a hacer vibrar ante la televisión.
porque nada es inalcanzable.
asi que no desesperes: volverán.

viernes, agosto 29

las olimpiadas, la practica, y la improvisación

Este año en las limpiadas los Chinos ganaron 100 medallas con 51 medallas de oro y los Estados Unidos ganaron 110 con 36 medallas de oro. La China tuvo una representación impresionante. En los Estados Unidos, como de costumbre, se concentraron en sus deportes favoritos y sus atletas más impresionantes. Este año sin duda fue Michael Phelps. Ganó más medallas de oro en un evento Olímpico que cualquiera otra persona en la historia. Fue increible.

Después de cada evento celebró con animo como si fuera su primera medalla de oro --con la excepción del los 200m mariposa. Al terminar ese evento no tuvo la expresión de alegría y emoción que tuvo en cada uno de los otros eventos. Tengo que confesar que cuando lo vi pensé... "Ah mira, el oro no satisface están allí compitiendo para ganar y aun cuando ganan no se sienten feliz." Pero, después escuché lo que le había pasado a Michael en esa carrera.
Lo que pasó fue que al empezar a nadar se le llenaron las gafas con agua. A la mitad de la carrera ya no podía ver nada. Sólo contaba las brazadas y aun así ganó y rompió el récord mundial. ¡Sabiendo eso no me sorprendió que no tuviera una expresión alegre! Estaba algo irritado con sus gafas y además no tenía idea de si estaba adelante o no. El pensaba que había perdido porque no pudo competir como él esperaba.

No creo que es para todos intentar ganar el oro en las olimpiadas. Y sinceramente creo que alguien como Michael compite para ganar sí, pero no tanto por la vanidad de ganar pero por la satisfacción de hacer algo muy, muy bien. El tiene una cantidad increíble de medallas de oro pero dice él que nunca las ha visto todas en un sólo lugar. Creo que el deporte es usado como una ilustración para los negocios, la vida espiritual, etc. porque es un ejemplo tan tangible de que sólo con practica se puede tener éxito en lo que nos proponemos hacer. Hay momentos en los cuales se nos nubla na visión y sólo por haber practicado y practicado podemos hacer lo que tenemos que hacer para tener éxito.

Es cierto que hay mucha vanidad en el mundo del deporte --en toda disciplina hay personas que están allí para buscar la atención de otros y las personas quienes quieren dedicarse a hacer, crear, producir algo bueno de lo cual se pueden sentir orgullosos. Creo que la ética es así también. Tenemos que practicar hacer lo correcto cuando todo es fácil así como debería ser. Porque los momentos de crisis son como el momento cuando las gafas para nadar se llenan de agua y tenemos que hacer lo que hemos practicado aun cuando no podemos ver nada.

jueves, agosto 28

Salto de un soñador.


Pensé que de escribir algo sobre estas olimpiadas sería algo así como una critica a la vanidad de nuestra cultura que mueve millones para tener 15 días de juegos que no producen absolutamente nada. Pensé criticar como el mundo entero se hace de la vista gorda ante los abusos del sistema comunista de china, con el único fin de aplaudir a unos atletas que si bien es cierto tienen sus méritos, no deberían hacernos olvidar las injusticias mayores.

Sin embargo voy a cambiar de postura, porque yo también me emocioné y grité, cuando un panameño consiguió el primer oro olímpico de Panamá. Pienso que en el fondo puede haber un balance correcto entre recordar aquellas cosas que están en el mundo y por otro lado echar todo eso a un lado y competir como hermanos, sin bombas, sin uzis, sin racismo. Si bien es cierto el famoso "espíritu olímpico" se ve empañado por drogas, racismo, trampas, etc. La idea utópica es bonita y porque no aplaudirla.

El logro de Saladino por otro lado, tienes dimensiones especiales, no tanto por haber ganado un oro después de 60 años que Panamá no tenía ninguna medalla. El merito esta en que lo hizo en salto largo, en un país donde ahora todos sabemos las reglas de ese deporte, pero gracias a él. Lo hizo apostando todo a su sueño, ya me imagino la cantidad de gente que le habrá llamado loco por escoger "salto largo" estando el béisbol y el fútbol. Ya puedo escuchar la cantidad de amigos que le recomendaron mejor sacar alguna carrera productiva en la universidad en vez de irse a Brasil al centro de alto rendimiento para entrenar.

Unos cuantos años después Saladino es la persona más aclamada en Panamá. Estoy seguro que quizás nunca imagino que iba a ser campeón mundial y olímpico, pero siempre creyó en su sueño. Así estamos algunos soñadores con la sonrisa en el rostro, sí, por la medalla, sí por escuchar el himno en las olimpiadas. Pero sobre todo por saber que los sueños si existen y que se alcanzan trabajando.

Saladino nos dejo mucho orgullo sí, pero también una lección importante si quieres saltar toma todo el impulso que necesitas, pero haz lo.

Ariel

viernes, agosto 22

Medalla de plata...

Quedan pocos días para que terminen las Olimpiadas de Beijing (o Pekín) 2008. ¡Vivimos momentos emocionantes! Siempre me he cuestionado la manera en la que las personas paralizamos toda actividad para mirar un evento deportivo. Las Olimpiadas no fueron la excepción, y es así como el viernes 15 de agosto, todo el Ecuador se paralizó para observar la carrera de marcha en la que competía nuestro héroe nacional, Jefferson Pérez. Este llegó a ser el personaje más ilustre de mi país en la última década, nuestro único medallista olímpico, el que nos dio más oro y más satisfacciones que ningún otro.

En las Olimpiadas de Atlanta de 1996, nuestro héroe ganó la medalla de oro en un deporte que ni siquiera sabíamos que existía: marcha. Nadie daba un arroz por un país como Ecuador, en nada... Es más, para el momento de la premiación ni siquiera tenían preparado el Himno Nacional, ¡quién lo hubiera pensado! Jefferson Pérez nos enseñó que los ecuatorianos podemos sorprender al mundo. Eso nos dio identidad como pueblo e hizo que nos demos cuenta del valor y del potencial que tenemos.

Estas Olimpiadas eran la despedida oficial del mejor deportista que el Ecuador ha tenido, y todos esperábamos otra medalla de oro. Nadie pensó jamás que observar la carrera de 20 km en marcha pudiera ser tan emocionante. Jefferson despuntaba, luego se perdía entre la multitud, más adelante estaba tercero, para ocupar el séptimo lugar después de 20 segundos. Al fin, Jefferson no nos defraudó, dejó atrás a los favoritos y se posicionó en el primer lugar hasta que... bueno, hasta que un ruso 14 años más joven, mucho más alto y con unas zancadas increíbles logró tomar una ventaja de nada menos que 14 segundos. Solamente ganamos la medalla de plata. ¡Qué decepción!

Debían ver la expresión de nuestros rostros... Parecía como si Jefferson hubiese llegado en último lugar, como si hubiese sido descalificado por faltas, o como si se hubiese rendido a la mitad. Por fin, alguien dijo por ahí: "Chicos, ¡la medalla de plata no está mal!" Y tiene razón, pero...

Me puse a analizar nuevamente el comportamiento humano (es uno de mis pasatiempos). Nos encantan los primeros lugares, todo lo demás decepciona. En nuestro corazón anida la envidia, "sí, plata está bien, pero queríamos el oro". Estas olimpiadas, los ecuatorianos no sentimos identidad como pueblo, ya no sentimos que valemos... "es que no fue medalla de oro". Nos falta contentamiento (ojo, esto no es resignación) con las cosas buenas que tenemos.

Me pregunto, ¿nos comportamos de la misma manera con Dios? La respuesta sonó en mi cabeza, es un rotundo sí. En lugar de sentirnos afortunados por todas las bendiciones que recibimos de Él, le reclamamos porque no nos ha dado tal o cual cosa, que el otro sí tiene. Nuestra iglesia ha crecido, sí, gracias Señor, pero la de pastor Fulano creció más, necesito conocer su estrategia (aunque no sea bíblica). Yo tengo estos dones, pero quiero el don que tiene mi hermano... En fin, la lista es larga.

¿Por qué no podemos tener un corazón contento y agradecido para con Dios? Creo que es porque pensamos que nuestro valor e identidad se basan en nuestros logros y posesiones, en lugar de cimentarse en el amor de Dios y la obra de Cristo. Las Olimpiadas de Beijing 2008 me hicieron dar cuenta de eso.

miércoles, agosto 20

"una tentación mediocre..."

Si, la tengo. Ahora mismo, dándole a la tecla, tengo una tentación que resalta un tanto mi mediocridad en el asunto. El sentido común (común en mi comunidad, claro está) que me inculcaron desde pequeño me dice que mejor me calle. Pero lo delicioso del asunto me dice que por lo menos, lo mencione con la mejor de las dignidades. Así que no me voy a resistir.

Hago un viaje mental a través de todos los libros que he leido. El andén de salida está en un pequeño relato llamado “El camino” de Miguel Delibes. Este es el primer libro que recuerdo haber leido, y uno de los que más me han marcado. Su protagonista, Miguel el Mochuelo, pasaba la última noche en su pueblo natal, antes de partir a estudiar a la ciudad. Esa noche es el inicio de una nueva etapa en su vida. ¿qué más? Pues me acuerdo de los de Stephen King (y la noche sin dormir que pasé en la buardilla de la casa de mi abuelo la primera vez que tuve entre mis manos “Desesperación”), los de Agatha Christie (¡qué calidad narrando con dinamismo y frases cortas como clave!), Paulo Coelho (lo siento, pero cada vez me parece más charlatán), y otros más.

El viaje no solo es mental, sino también visual. A mi alrededor tengo un montón de libros que conforman mi pequeña biblioteca. Entre otros, allí están Gabriel García Márquez, Dostoievsky, pequeñas colecciones de Quevedo (“poderoso caballero es don dinero”), Garcilaso de la Vega, Jorge Manrique, etcétera. Todas ellas muy recomendables, por sí mismas y no porque yo lo diga.

Ante este brevísimo panorama ¿Qué puedo decir? Me encanta leer, y no solo novelas o historias, sino también libros académicos de excelente contenido. Pero eso si, reconozco el poder pedagógico de una bien contada historia – miren sino al atemporal Jesús -, y a cualquiera que me preguntara le diría que no debe pasar sin leer a “El capitán Alatriste” de Arturo Pérez- Reverte (y aprender un poco del siglo de oro español); por ejemplo. En el fondo somos como niños, y nos encanta que nos muestren la vida en cuentos. Aprendemos soñando. Pero hasta ahí llega mi palabra. No me atrevo a decir más, ya que mi formación se va por otros derroteros.

Pero, como ya dije antes, lo cierto es que tengo una pequeña tentación. Y si, es cierto: es una tentación mediocre. Ni soy poeta, ni soy un experto en inglés de antaño. Así que no debería ni mencionarlo. Pero la primera vez que lo leí me quedé prendado de ese magnífico relato llamado “The Raven”, publicado por primera vez en 1845. me encanta todo en él.

Estructura: es básicamente un cuento escrito en clave de poesía. No nació de la noche a la mañana, así como después de una mala resaca. Me impresiona que la obra es tremendamente meditada en su arquitectura, y con una filosofía clara de composición (así se llama el artículo donde el mismo autor lo explica), Poe la construye de manera muy metódica. Casi parece una canción, cuya musicalidad implícita acompaña al dramatismo del contenido. Deliciosamente pensado.

Contenido: un hombre desconsolado llora la pérdida de su amada Leonore. En este duelo profundo entra en un sueño, que se ve interrupido por un ruido. La sorpresa a media noche deja perplejo al protagonista, que descubre que a un cuervo, que resulta ser parlanchín. En realidad solo repite una palabra: ¡nuca más! (una palabra en inglés nevermore). Uno va leyendo esa narración y no puede menos que verse envuelto de la escena que se describe. Poco a poco uno se identifica con esa angustia existencial que forma parte de lo más esencial del ser humano, el nunca más. Lo irreversible.

Lo dicho, esto no es una recomendación desde el punto de vista académico, sino más bien desde las entrañas. No solo porque uno lo disfruta y lo canta, sino porque seguramente te hará pensar en el dramatismo humano, en qué papel juega la expresión ¡nunca más! en la experiencia humana, y hasta que punto dicha experiencia encadena.
Además, en esta historia, los animales hablan… ¡qué más se puede pedir!
Quoth the raven, `Nevermore.'

martes, agosto 19

Un país inventado, escritores, e África

Para mí también es difícil escoger un solo libro preferido así que me tomaré la libertad de escribir en cuanto a tres libros que me han dejado una gran impresión recientemente. Tal vez sería una sorpresa para algunos pero, tengo que empezar por el libro "Mi País Inventado" por Isabel Allende. Este libro me encantó cuando lo leí. La verdad es siento una conexión tan profunda con la nostalgia por un país que es tuyo pero ya no es tuyo. En realidad, después de dejar tu país con el tiempo, la distancia (y mucha nostalgia) empiezas a inventar un país así como te lo imaginas. Lo que es en realidad no se parece tanto a lo que es en tu imaginación. El efecto que tiene nuestras memorias en como percibimos los lugares nuevos y las personas nuevas es fascinante. También me gusta la perspectiva femenina de Allende, ella relata lo que es ser una mujer buscando su identidad de una manera con la cual me identifiqué bastante.

Mi segundo libro es, "Bird by Bird" por Anne Lamott. Este libro es un libro se trata de a la escritura y también habla de a la vida en general. Ella tiene una manera inspiradora de prestar atención a lo que está pasando a su alrededor. El libro está escrito para aquellas personas que quieren ser escritores pero en realidad todos los consejos para escribir pudieran ser consejos para la vida en general. Las historias que ella relata representan algo en cuanto a la vida que es tan acertado, interesante, e intimo que me gustaría vivir de esa manera. La verdad es que aunque es un libro para aprender a escribir mejor pero, más que eso es un libro para aprender como vivir más plenamente.

Mi tercer libro y preferido de los tres es, "A Long Way Gone" por Ishmael Beah. Este libro se trata de la vida de un niño en Sierra Leone quien fue capturado durante la guerra civil y las experiencias que tuvo durante la guerra. Es un libro triste e inspirador. Creo que todos deberían leerlo. Creo que nos da una perspectiva en cuanto a la realidad de los niños soldados que todavía están peleando en diferentes países de África. Creo que todos deberían leerlo, porque es bueno saber lo que está pasando pero también me gusta el libro porque hay esperanza en el libro. Esperanza de que como seres humanos aun después de vivir lo peor que pudiéramos vivir es posible ser restaurados como seres humanos.

La historia de nunca acabar...

Ya sé, ya sé... suena a título de telenovela de las seis de la tarde o a cantaleta desesperada de la madre de un adolescente. Mi libro favorito no se llama así, pero casi... Disfruté mucho leyendo la entrada de Ariel y coincido con él en que es difícil elegir un libro favorito. Muchos han marcado mi vida en diferentes etapas de la misma y todos han sido especiales, pero hay uno que siempre recuerdo y tiene un lugar especial en la repisa de mis libros. No es el primero que leí, ni el que más veces he leído, pero sí el que más logró introducirme en ese mundo extraordinario en el que se desarrolla: Fantasía. Estoy refiriéndome, por supuesto, a "La Historia Interminable", de Michael Ende.

Yo estuve ahí: huí desesperada de La Nada con Atreyu, monté sobre los lomos de Artax, crucé los cielos en Falkor y casi se me paraliza el corazón porque estuve cara a cara con G'mork. No quiero echarte a perder el libro, así que no seguiré con los detalles, pero te puedo asegurar que yo estuve ahí... Pero este libro no me gusta tanto solamente por los vívidos detalles que me transportan a Fantasía, sino porque veo reflejada mi humanidad en sus páginas. Mi mundo se vuelve "Nada" cuando me alejo de la fuente de mi vida, que es Cristo, quien me dio mi nombre (lean el libro para entender lo del nombre). Soy tan vulnerable a mi naturaleza pecaminosa, que si me descuido, puedo llegar a enemistarme con lo que más amo en la vida debido a mi egoísmo, y hasta puedo llegar a luchar en contra de mis ideales cuando me dejo llevar por la avaricia y la envidia. Y, al final, por supuesto, todo ayuda para bien, así como Dios lo hace en mi vida.

Espero que tú y yo nos encontremos pronto en algún lugar de Fantasía!

Mi podio literario (Mis libros favoritos)

Escoger un libro difícil al final resulto ser una tarea mucho más difícil de lo que imagine. He leído bastante me he dado cuenta de eso en los últimos días y sin embargo a excepción de muy pocos libros (que tuvieron que ser muy malos) le guardo cierto cariño a todos los que pasan por mis manos. Excluí la Biblia de las opciones, no porque no sea un libro que me guste, de hecho las mejores historias se encuentran allí y su contenido es más que simple literatura. Pero decidí escoger entre los libros de la literatura clásica y contemporánea.
Por algunos días barajé en mi cabeza colocar Crimen y Castigo de Dostovesky, como mi favorito. Definitivamente la personalidad de Raskolnikov y sus motivaciones en su momento me hicieron pensar y hasta me inspiraron. Pero lo descarté casi al instante si bien es cierto Crimen y Castigo es uno de mis favorito no puedo decir que es el libro.
Pensando en historias que me han conmovido y me han llegado hasta los huesos pensé en "Matar a un ruiseñor" y "Puente a Terabithia" ambos libros son geniales, de esos que te hacen reír y llorar junto a los personajes sin embargo tampoco puedo enmarcar a alguno de esos entre mis favoritos.
"Ortodoxia" de G.K Chesterton me tentó por unos segundos casi al mismo tiempo que "Los Miserables" de Victor Hugo al final ambos fueron excluidos por razones que aun no explico pues ambos son libros que fascinan y se merecen ser el favorito de cualquier persona.
Pronto me convencí de que no avanzaría mucho. A ratos alucinando (como el quijote) veía los libros que he leído colocarse en fila enfrente de mi y mostrar a través de un discurso elaborado porque razón debían ser ellos nombrados "el libro favorito" (Sí, ya me he pensado eso de ir al psiquiatra) Luego como estamos en ciclo olímpico y pensando en todas esos deportistas que se esfuerzan por dar lo mejor de si y al final solo tres son galardonados, he decidido dar tres medallas a mis tres libros favoritos, (idea poco original pero de moda) así que hay va, es una decisión arbitraria, sin normas exactas, por puro instinto de lector.
Bronce: "Cartas a un joven Poeta" de Rainer Maria Rilke. Es un libro que me fascina y creo que todos aquellos que tengan afición por las letras o un poquito de vena poeta en su vida también lo hará. Lo recomiendo ciegamente.
Plata: "La fuerza de Sheccid" de Cuacthemoc Sanches. ¿Por qué me gusta? no estoy muy seguro, creo que una de las razones es que en el fondo, aunque me esfuerce por disimularlo, soy un romántico empedernido, y sí el libro va por allí, es una historia de amor con retos y mucha originalidad. También la recomiendo y estoy seguro que al leerla entenderán porque esta en el podio.
Oro: "El principito" de Antoine de Saint-Exupéry. El principito tiene una frescura que me obliga a leerlo de nuevo cada cierto tiempo (ya perdí el numero de veces que lo he leído) no es la historia más genial, ni la mejor contada, pero definitivamente podría ser la más hermosa. Fue el primer libro que compré con mi dinero, tendría en ese entonces unos 7 años y en esa primera lectura me encantó. Algunos años después cuando ya pertenecía a la sub categoría de adolescente lo tomé una vez más y volví a leerlo. Una vez más me encantó y lo mejor de todo fue que vi cosas que no había notado antes, comprendí nuevos conceptos y eso me dejo boquiabierto. Luego cuando mi categoría había sido movida a "Joven" lo leí una vez más. era como tomar un libro nuevo, después de eso lo he retomado una y otra y otra vez y cada vez me fascina más. ¿no lo has leído? debes hacerlo.
¿Y tú? ¿Cual es tu libro favorito? ¿o prefieres hacer un podio?
Ariel

jueves, agosto 7

¿Qué es Contrapunto?

¡Bienvenidos Contrapunto! Desde su inicio en diciembre del 2006, Contrapunto ha sido un blog para explorar temas de literatura, teología, cultura, y eventos de la actualidad entre otras. Empezó con dos amigos a quienes les encanta escribir y buscar la verdad.

En Contrapunto creemos que pensar junto a otros es mejor que pensar solos pues nos ayuda a evitar extremos irrelevantes. Por eso, en agosto del 2008 decidimos abrir el circulo un poco y formar una base de lectura más consistente invitado a dos contribuidores más. Contrapunto se ha convertido en un grupo de cuatro escritores, lectores, y pensadores deseando compartir sus ideas e inquietudes con ustedes.

¿Quienes escriben Contrapunto?
Ariel, Hannah, Mariqui, e Isaura. Son cuatro personas con diferentes experiencias y perspectivas quienes se han unido para crear un Contrapunto más interesante y penetrante. Pueden leer sus perfiles en los enlaces de “colaboradores”.

¿Qué es Contrapunto?
Contrapunto es un intento de reflexión sobre los temas cotidianos de la vida, buscando ese balance tan necesario y delicado. No pretendemos dar respuestas, sin embargo intentamos dar puntos de vista.

¿Quienes forman Contrapunto?
Todos aquellos que estén interesados en participar con: ideas, sugerencias, respuestas, criticas o cualquier otra colaboración que puedan darnos. Si tenen algún tema sobre el cual les gustaría escribir y les gustaría compartirlo para que lo publiquemos en el blog como contribuidores visitantes, escribenos y compartan su idea.

¿Cómo funciona Contrapunto?
Las diferentes temáticas serán publicadas semanalmente, desde el momento de publicación la discusión queda abierta para que aportes comentarios o inclusive si lo crees necesario alguna replica, puedes también sugerir temas a tratar o proponer discusiones.

Queremos invitarte a que te nos unas y con tus ideas y aportes hagamos de contrapunto un sitio más completo. Esperamos tu aporte y tus ideas.

Los Editores de Contrapunto
nuestrasconversaciones @ gmail.com

miércoles, agosto 6

Prefiero confiar.

"Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han traicionado."
Samuel Johnson (1709-1784)
No sera un tema nuevo, pero es el tema que bombardea mi corazón ahora mismo. Yo prefiero confiar. Cuando existen dos opciones, pensar lo peor de una persona, tacharla como incorrecta, inmoral o quién sabe cuantas cosas más o confiar en que esa persona podría estar haciendo lo correcto, yo prefiero confiar.
El mundo y sus malaspasadas nos ha vuelto desconfiados, ariscos, nos vemos unos a otros con cara de recelo y siempre imaginamos los peores motivos. "No puedes meter las manos en el fuego por nadie" yo quisiera que este mundo fuera lo suficientemente bueno que pudiéramos meter la mano en el fuego por lo menos por una decena de personas.
No hablo con ingenuidad, en mis años me he llevado varios chascos y decepciones, mi confianza ha sido pisoteada en más de una ocasión y mis más altas expectativas han sido desparramadas. Sin embargo, yo prefiero confiar. Si algún vez le dí el beneficio de la duda a una persona y este lo traiciono, no implica que todas las demás personas deban conocer en mi a una persona huraña y desconfiada.
Yo sé que el mundo es malo, que las personas muchas veces son malas, pero también sé que un hay personas en quienes confiar, o por lo menos quiero creerlo así. Tengo un pequeña lista de personas por las que metería mis manos (y mi cuerpo si es necesario) en el fuego, mi lista se reduce vertiginosamente y me llevo un nuevo chasco, a pesar de eso yo prefiero confiar.
¿Qué es más arriesgado? sí, ¿Qué te expones más al dolor? sí, ¿Qué te llevas mil y una decepciones? sí, aun así yo prefiero confiar y si fallo en algo que sea en confiar de más y no en desconfiar sin más.
Ariel