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viernes, julio 6

Unas pequeñas vacaciones

“…hablamos en exceso, con demasiada ligereza, volvemos público lo que es privado, convertimos en clichés de falsa certeza lo que era provisional, interino, y por consiguiente vivo en el hemisferio oscuro de la palabra… En el chorro abundante de la producción actual, ¿cuándo se convierten las palabras en palabra? ¿Y dónde está el silencio necesario para escuchar esa metamorfosis?” Palabras Porvenir 23 Oct 10

Decidí hacer una pequeña busqueda en nuestro blog para ver cuantas veces hemos escrito en cuanto al "silencio".  Resulta que es un tema que surge una y otra vez en nuestro pequeño espacio.  El silencio surge por tantas razones: estar demasiado occupados, necesitar tiempo de reflexión, sufrir del famoso "writer's block", entre tantas cosas más. 

La semana pasada Ariel tuvo el enorme gusto de participar en el Summit de Global Voices.  Mientras él viajaba por Amsterdam a Nairobi yo tuve la oportunidad de volver a Washington, DC para visitar aquella ciudad tan interesante y los amigos tan queridos que viven allí.  

Al volver a casa anoche me pareció interesante escuchar las historias de Ariel (esperémos que nos cuente algunas aquí dentro de muy poco), una de las cosas que más me impactó fue considerar el riesgo que es para muchos romper el silencio al escribir sobre lo que sucede en sus paises.  Espero que mi silencio nunca se deba al miedo por lo que me pueda suceder si digo lo que pienso.

Al hacer un rápido recorido de los silencios de Contrapunto, he encontrado varias frases o ideas interesantes y tantas me han parecido apropiadas para este momento, sin embargo, voy a concluir este post en cuanto al silencio con las palabras de Henri Nouwen porque en este último viaje he disfrutado tanto el placer del silencio como el encuentro con amigos que me quieren.

"Sólo en el silencio podemos conocer en profunidadad quiénes somos y poco a poco mirarnos a nosotros mismos como dones de Dios... Pero sí afirmo que necesitamos amigos que nos quieran, que se preocupen por nosotros, que nos cuiden, con los que podamos hablar con el corazón en la mano. Tales amigos pueden curarnos de la parálisis que genera el secretismo. Pueden ofrecernos un lugar sagrado y seguro, en el que podamos expresar nuestras penas más profundas y nuestros gozos, y pueden servirnos de contraste teniendo siempre el amor como telón de fondo, empujandonos a una mayor madurez espiritual." (91,94) Henri J. M. Nouwen Silencio 20 Jul 07

En los últimos cuantos días me he dado cuenta cuanto he extrañado este espacio y estoy tan contenta de estar de vacaciones para volver a disfrutar de escribir aquí en Contrapunto nuevamente.

domingo, junio 26

Yo, el malo.

El tipo más noble de hombre tiene una mente amplia y sin prejuicios. El hombre inferior es prejuiciado y carece de una mente amplia.
Confucio

Soy malo e inconsecuente. No es una novedad pero algunos días lo noto más claro, me golpea en la cara y acabo sangrando palabras cargadas de reproche, culpa y promesas de cambio. Hoy por ejemplo es uno de esos días. 

Me gusta despotricar contra las personas llenas de prejuicios y me jacto de no tenerlos. Días como hoy me dicen lo contrario. Como he escrito en otras ocasiones vivo en un campamento. De vez en cuando llegan pequeños grupos a jugar fútbol. No los conozco de nada. Son vecinos del área, muchachos, niños y hasta algunos señores que corren detrás del balón. Insisto, no los conozco, apenas si los veo al pasar por la salida. Aun así en mi cabeza tenía una completa idea de quienes eran, que hacían y lo peligroso que podía significar entrar en contacto con ellos. No sé de donde salían esas ideas, pero estaba convencido eran verídicas y fundamentadas. 

Ya saben por dónde va cayendo la historia. Hoy vinieron unos amigos a casa y propusieron jugar fútbol con ellos. Yo tenía mis reservas pero en realidad eran más mis deseos de jugar y correr. Nos acercamos a pedir “play” inmediatamente nos aceptaron. Bromearon con nosotros, jugaron limpio, sonrieron, y a pesar que les ganamos todas las veces no pusieron mala cara ni se tornaron violentos o vengativos. 

Y mientras corría y pateaba un balón pensaba: -soy un tipo prejuicioso, ni siquiera me doy cuenta de ello pero juzgó a la gente sin conocerla- me sentía avergonzado pues solo fue necesario un leve acercamiento para descubrir que los monstruos pintados por mi cabeza no eran solo muchachos disfrutando de hacer deportes, no que sean perfectos pero ¿Quién lo es? 

Me alejé con la conciencia dándome golpecitos y los dedos ardiendo pues debía escribir esta mea culpa, pues por personas como yo el mundo ha sufrido guerras y desigualdades, por personas como yo han muerto miles. 

Soy un tipo malo y prejuicioso. –Aunque espero haber aprendido la lección- mi único consuelo es que no hay más personas como yo. ¿Verdad?

miércoles, junio 8

Soy un tipo influenciable...

Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene.
Baltasar Gracián

De vez en cuando, cuando se puede, me gusta salir con Hannah a tomar un café. Ella toma un té para ser más exacto. Conversamos sobre el día, sobre la semana y a veces soñamos con nuestra vida en diez o veinte años. Hablamos de libros, tenemos nuestros autores favoritos, solemos escogerlos porque han marcado nuestra vida y nuestra forma de pensar. El otro día mientras el café se enfriaba y comentábamos sobre la “temporada de turistas” noté que otro tema constante en nuestras conversaciones son los amigos. Los del presente y los del pasado, los que vimos hace poco y a los que ya les perdimos la pista. Concluí (un poco sorprendido) que esas personas tuvieron igual o más influencia en mi vida que los libros leídos. 
Y es que es muy fácil andar diciendo por allí que he sido influenciado por C.S. Lewis, Chesterton, Dostovesky, Tolkien o Perez-Reverte. Es más hasta suena genial. Pero admitir que he sido influenciado por personas tan de carne y hueso como yo, llenos de falencias y errores pero que me enseñaron que mi óptica no lo es todo y el ancho mundo que se extiende más alla de lo visto, oído o palpado, no tiene tanto tinte intelectual. Pero es así. 

Me di cuenta que han sido mis amigos quienes me han transmitido el gusto musical en muchos aspectos. Me han presentado nuevos autores y me han llevado por viajes hasta lugares en donde nunca he puesto un pie. Han sido mis amigos quienes me enseñaron a tolerar las diferencias y a disfrutarla, a esperar hasta conocer a una persona para poder determinar quién es. A apreciar que la opinión de otro es valiosa sólo por no ser la mía. 

Recuerdo por a un grupo de mis amigos en el seminario. Prácticamente eran mi familia y me enseñaron tantas cosas que ni haciendo esta entrada más larga de lo que ya es podría terminarlo. Jorge con su psicótico orden y al mismo tiempo infinita paciencia y lealtad. Daniel con sus gustos musicales extravagantes y la disposición de dar la mano si era necesario. Héctor con una paciencia casi inhumana y el carácter más dócil y correcto que he conocido (aun así lo saqué de quicio un par de veces). Joel con sus maneras enrevesadas de ver la vida y sus experiencias tan distintas a las mias. Y varios más de los que guardo genuinos y cariñosos recuerdos. Ninguno de ellos es perfecto, aunque más de uno se lo crea, la idea no es canonizarlos, pero cuando reviso mi vida encuentro que la han influido en gran manera y su presencia marco una diferencia en mi caminar. 

Han sido muchas las personas que me han influido. Ustedes saben quiénes son, seguramente tú también. Lo más probable es que nunca reconozca audiblemente mis influencias menos “intelectuales” pero quería que ustedes lo supieran. Con cada conversación que tenemos, con cada canción recomendada, cada discusión civilizada (o no) algo de ustedes queda en mi para bien o para mal. 

Que aun después de varias decenas de libros, autores renombrados y otras hierbas aromáticas, ustedes siguen siendo mi mayor influencia; se les agradece.

domingo, mayo 1

This Great Society


Hace unos días dos de mis estudiantes me preguntaron si yo tenía algún compañero del colegio o la universidad que era famoso.  
--Depende de lo que consideres famoso-- les contesté --creo que tengo amigos que si no son famosos ahora lo serán algún día.

Y cuando se fueron los estudiantes me quedé pensando en eso y en el hecho que realmente lo creo.  Tal vez no sean famosos en el sentido que salgan en los programas de farándula en la televisión pero, sí tengo amigos que han hecho y harán cosas estupendas con sus vidas.  Después de pocos años de habernos graduado ya tengo amigos trabajando en proyectos increíbles que me hacen sentir sumamente orgullosa de ser sus amigos y de que hayan sido mis compañeros.

Un ejemplo de un proyecto que me hace sentir orgullosa de mis compañeros es la revista literaria y artística que lanzaron varios compañeros hace un par de años This Great Society.  La revista es de buena calidad literaria, tiene temas y conceptos originales, y es abierta a las participaciones de todos los que les interese contribuir.  Hace poco lanzaron el blog This Blog is Going Smash y creo que la revista sino también el blog valen la pena ser explorados.

Lo que disfruto de mis compañeros es su creatividad y su activismo.  Me encanta tener amigos que no solo sueñan pero también hacen lo posible por implementar sus ideas y hacerlas realidad.  Al sentirte parte de un grupo de personas así, te inspira a seguir tus propios sueños y metas.  Tal vez no sean famosos, pero mejor que eso, son personas que se expresan y viven sus vidas de una manera creativa. 

martes, abril 5

Las aventuras de Ophy y Jolie.

"Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer."
Groucho Marx


Mientras escribo ahora mismo un pequeño gatito se revuelve a mi lado e intenta darle caza a mis dedos. A mis pies una pequeña Basset Hound de tres meses duerme tranquilamente como si el frío suelo fuera el lugar más confortable del mundo. 

Jolie y Ophy
Tenemos dos nuevas mascotas en casa. Llegaron casi al mismo tiempo sin que lo planeáramos necesariamente de esa forma. El gatito digamos que lo conseguimos por razones practicas: combatir los desagradables ratones que insisten en reclamar la casa como suya. Aun no hemos podido comprobar su efectividad -por ahora los ratones nos han dado tregua-  aunque casi podría asegurar que por el tamaño y el peso, de darse un combate ratón vs gato en estos momentos, el gato sería devorado. Sin embargo ha sabido ganarse un lugar en la casa con ese aire de suficiencia y esa altanería tan particular de los felinos. 

A la perrita la buscamos por mucho tiempo. Queríamos una Basset Hound pues habíamos leído sobre su carácter y pensábamos que una perra con una constante mirada melancólica nos caería como anillo al dedo. Bueno en realidad queríamos un perrito pero se nos presento una oportunidad indespreciable y pues aquí están con nosotros. Yo decía que quería un perro que se echara a mis pies mientras escribía. Deseo concedido.

La perrita se llama Jolie. No, no es por Angelina, Jolie es un palabra francesa que significa bonita o simpática y a Hannah le pareció la forma indicada de llamar a la nueva compañera de piso. El gato se llama Ophy, (Opi) o por lo menos ese es su apodo, su verdadero nombre es Oppenheimer (¿No les había dicho yo que era un grupie?) Sí, por el periodista no por el padre de la bomba nuclear. 

El punto es que quería escribir sobre ellos pues ustedes ya saben como las mascotas son capaces de adueñarse de nuestros corazones, nuestras cabezas y nuestra paciencia, de modo que estoy seguro habrá muchas cosas que contar al respecto. De modo que quedan presentados Ophy y Jolie.  Escribiría un poco más pero debo darles comida y sacarles a dar un paseo.

miércoles, noviembre 10

Hay que vivir para poder escribir...

Hoy es un día hermoso aquí en Panamá. El sol está brillando, hay una brisa fresca, el cielo está azul y despejado. Es día un día libre por las festividades del 10 de noviembre y me siento muy agradecida por tener un día para descansar un poco. 

Mientras leíamos el periódico en la mañana, comentábamos lo hermoso que está el día, y después nos sentamos a leer y escribir unas cuantas cosas en la computadora. Eso me hizo pensar en este comercial para el Windows Phone 7 que vi hace un par de días. 


Me gustó porque en realidad ilustra perfectamente del problema de la distracción total que vivimos por la tecnología. En vez de vivir, la pasamos pegados a Blackberrys u otros tipos de tecnología. Lo irónico de esta propaganda es que están promoviéndolo como la solución a este problema. Dudo seriamente, que una tecnología nueva pueda rescatarnos y restaurar nuestras relaciones interpersonales.

Estuve pensando, al descubrir algunos blogs que no habíamos encontrado antes como el de Judy Meana, el de Paco Gomez Nadal, y el de un compañero de los Talleres Literarios Eric Lucero, lo bueno que es ser parte de este circulo de intercambio de ideas y ver más Panameños (o personas viviendo en Panamá) participando.  Sin embargo, esto no reemplaza la importancia de vivir y lo ideal es que se pueda conversar por escrito y también tomándose un café como amigos.

Creo que por mucho que uno quiera escribir o quiere lograr hacer algún cambio por medio de la escritura, es muy importante vivir, tener relaciones y experiencias reales con las personas, para entonces tener algo que valga la pena escribir y que las personas quieran escuchar. Las personas anhelan relaciones reales y experiencias verdaderas, por eso hoy voy a salir afuera un rato y disfrutar del sol y de la brisa. 

viernes, octubre 22

De la vida y mis compañeros de viaje.

El recuerdo del mal pasado es alegre.
-Cicerón 

¿No les ha pasado? que justo cuando termina un periodo en la vida que creíamos desastroso e inútil nos damos cuenta que ha sido un tiempo de provecho, de lecciones, de momentos irrepetibles que nos dejaran grabados para siempre. La mala costumbre que tenemos como seres humanos de siempre estar mirando dos o tres años adelante nos hace perder la magia del ahora, la alegría del aquí. ¿Cuantas buenas amistades desperdiciamos pensando que siempre estarán allí que son prescindibles? hasta que un día faltan y como buenos humanos tardía y estúpidamente reaccionamos y nos damos cuenta que por más oscuro que haya sido ese momento, había algo que disfrutar justo allí, justo entonces. 


Me gustaría decir que he aprendido a amar el desarrollo de mi vida donde este y como este. Sin embargo, sinceramente aun estoy aprendiendo y luchando porque mi aquí y mi ahora sean mi mejor momento. Cuando vuelvo la mirada hacía los días que han pasado, recuerdo momentos y personas que quiza no aproveche de la mejor manera y me sorprendo a mi mismo añorando momentos y lugares que me juré no añorar jamás. Lo interesante es que no se añora por los lugares en si o por los momentos sino por las personas que estuvieron allí, los que te tendieron la mano, los de la palmadita en la espalda o el ¡Animo! protocolario. Y de pronto algo embona, algo cobra sentido.


Esta vida con sus altibajos, preciosa a su dura y cruda manera fue hecha para vivir en comunidad. No somos anacoretas por más que nos gustaría algunas veces y son precisamente esas personas, nuestros compañeros de viaje, los que con mayor tino pueden hacernos disfrutar el aquí, el ahora. Esos hermanos que hemos ido adoptando a lo largo del camino y a quienes, lamentablemente no llegamos a apreciar bien sino en retrospectiva. Es duro quedarse con las gracias, los te quiero, los "has sido de mucha ayuda" o los "ha sido bueno contar contigo" y me declaró culpable de tener una gran cuenta en contra, pendiente, esperanzado de algún día poder pagarla, algunas la he pagado de manera electrónica pero deja un extraño sabor. 


En resumen quiero decir que la vida es buena aun con aquellas cosas desagradables. Y que son las personas que nos acompañaran a lo largo del viaje quienes, si les permitimos, nos darán perspectiva y una mano cuando puedan. En resumen quiero agradecer a mis compañeros de viaje, los de ahora, los de antes, los de los ratos de ocio y los de los momentos duros, los serios y los relajados, los que me retaron y los que me hicieron sentir amado, a los que no pude entender y a los que aun no entiendo, los que me hicieron rabiar y los que me hicieron sentir valioso, los que me ayudaron aun sin darse cuenta y los que me ayudaron con toda la intención. 


Hoy no estaba muy seguro sobre que escribir, pero encontré entres mis notas un pseudo poema que escribí hace un par de años y me hizo pensar en todos mis compañeros de viaje. Si tú eres uno de ellos, Gracias.


(Para los amigos de los días oscuros y los soleados)

Aquellos días sí tuvieron luz pues tú la traías.

Yo, que jamás imagine añorar aquellos días,
me descubro de pronto deseando secretamente que vuelvan.

Y volver a pelear juntos aquellas batallas,
derrotar dragones, rescatar princesas.

Y reír una vez más de las mismas bromas,
tan gastadas pero tan frescas.
Llorar juntos por lluvia
y consolarnos con la idea del sol de mañana.

Fueron días oscuros, el sol salía sólo si quería.
Sin embargo, hubo luz, pues tú la traías.

viernes, octubre 8

Doscientas entradas después...

Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude.
-Orson Welles


Ayer, llegamos a doscientas entradas. Doscientas entradas después podemos ver como hemos envejecido; en algunos casos para bien en otros para mal, doscientas entradas después a veces da un poco de vergüenza mirar los archivos y ver lo que opinamos sobre x asunto o la redacción que utilizamos en aquel párrafo.

Doscientas entradas después contrapunto sigue siendo un dialogo de amigos donde se han escuchado muchas voces: Joel, Mariqui, Isaura, Hannah,  Ariel y algunos más. Doscientas entradas después seguimos intentando hacer de la quinta pata del gato nuestra premisa y del inconformismo nuestra bandera. Doscientas entradas despues aunque no tenemos un eslogan que nos defina bien podría ser: “las cosas podrían ser mejores” y es que ese aire de aparente pesimismo no es más que la carga por la impotencia de poder hacer muy poco para cambiar el rumbo de este mundo.

Doscientas entradas después seguimos intentando saber exactamente que significa tener un blog, seguimos intentando descifrar si realmente podemos hacerlo y por supuesto seguimos soñando con escribir, con plasmar nuestras ideas en la pantalla y hacerlo de una manera atractiva. Doscientas entradas después aun no estamos seguros de haberlo conseguido.

Doscientas entradas después han cambiado nuestras prioridades, nuestras vidas, nuestros pesos y estados civiles. Doscientas entradas después aun nos cuestan encontrar la disciplina para escribir algo todos los días o al menos todas las semanas. Doscientas entradas después aun nos alegran cada comentario, cada palabra de ánimo o de oposición cada voz que se levanta reaccionando a lo que hemos escrito pues al fin y al cabo es lo que queremos lograr.

Doscientas entradas después queremos escribir otras doscientas.

martes, octubre 5

Una de nosotros.

Una mujer puede cambiar la trayectoria vital de un hombre.
Severo Ochoa 

Toda mi vida he estado rodeado de mujeres. Tengo cuatro hermanas, una madre y como trescientas mil tías, primas, amigas de mis hermanas, amigas de mis amigos, compañeras de escuela (donde el sexo femenino era una mayoría aplastante) y así cualquiera pensaría que soy un experto en mujeres. Sin embargo nada de eso me preparó para lo que sería vivir con mi chica. 

Es una experiencia de lo más especial vivir mi vida al lado de Hannah, ayer pensaba en lo mucho que significa que hayamos decidido compartir nuestra vida, el espacio que estemos en esta tierra. Pero al mismo tiempo no se puede negar que somos muy diferentes y no pasa un día sin que me sorprenda. 

Por ejemplo: Hannah es súper ordenada. Los que me conocen harán filas para comentar cuan desordenado soy yo y se sorprenderían de lo mucho que me ha tocado aprender y cambiar en estos pocos meses. No me estoy quejando en lo absoluto, me gusta pensar en el hecho de que estoy aprendiendo a ser el compañero de Hannah y como pese a nuestras diferencias seguimos siendo los mejores amigos.Y así un montón de detalles que al final hacen una vida. Sé que Hannah también ha tenido que adaptarse a muchas de mis manías y perspectivas, pero aun así es divertido conocernos un poco más. 

Igual seguiré aprendiendo y dándome cuenta que todo lo que creí saber hasta ahora sirve de muy poco y en los peores casos de nada. Pero feliz, porque no creo que exista algo mejor que aprender a amar a través de las pequeñas cosas a la persona que amas. 

domingo, octubre 3

¿Yo también quiero escribir?


Creo que a todos nos ha pasado alguna vez que lo que más queremos (o creemos querer) se nos vuelve distante, difícil, o hasta desagradable.  Eso para algunos es suficiente motivo para dejar de perseguirlo. Según he observado -abandonar los sueños, por difíciles que sean, puede resultar en una frustración que dura toda la vida.  Uno queda con esa sensación que –pudo haber hecho algo más, si hubiera seguido intentándolo.

Así que, para evitar ese tipo de frustraciones duraderas, yo sigo persiguiendo el sueño efímero, que a veces siento que se me escapa del todo, el de escribir.  Contrapunto siempre ha sido más que nada una larga conversación entre amigos.  En algún momento, aunque no ha perdido se naturaleza de conversación, también se ha convertido en el espacio en que nuestras ideas y sueños de escribir toman forma y esperan llegar a algo más.

En honor a nuestros sueños duraderos (y a la necesidad, a veces, de hacer las cosas por obligación) hemos decidido que vamos a escribir algo todos los días en octubre (en Contrapunto o mi otro blog).  Es un reto mucho más difícil de lo que pareciera. ¡Es increíble como se pueden acabar las ideas y la inspiración en los momentos menos deseados!  Pero, hemos aprendido de personas más sabias que a veces, hay que escribir aunque no lo sintamos.

La verdad es que hoy he sentido esa falta de creatividad (más que nada porque estoy escribiendo pruebas de unidad y planes de lección para la escuela y eso puede resultar en un tipo de escritura muy aburrido) y estoy escribiendo esto porque es algo que nos propusimos, no porque tenga muchas ganas de hacerlo ahora mismo.  Así que, espero poder lograr la meta y no arrepentirme cuando lleguemos a eso del diecisiete de octubre y me encuentre completamente sin inspiración.  Porque en realidad, sí quiero escribir (creo).

sábado, octubre 2

Quiero escribir

"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo" Oscar Wilde

Una de las ventajas de escribir en este blog, aparte de que es el único lugar donde puedo publicar, es que no tenemos un horario ni un límite de temas, palabras, frecuencia, ni ninguna otra cosa por el estilo. Prácticamente es un blog anárquico, aunque luego de cuatro años hemos podido aprender que siempre vamos a escribir más o menos de algunos asuntos puntuales: Teología, política, libros, películas y una que otra experiencia “extraña”.

Contrapunto nació más bien de una amistad y es por eso que resulta tan “falto de reglas” pues nació con la idea de ser una conversación entre amigos, entre personas que les gusta encontrarles quintas y sextas patas a cuantos mamíferos se crucen por su camino, porque era una forma de comunicarnos sin escribirnos largos correos. De vez en cuando hemos tenido amigos que cruzan y dejan su opinión, su escrito y por supuesto su huella.

Escribir es sin embargo una tarea mucho más exigente que sólo escribir de vez en cuando. Implica mucho más que cruzarse de brazos y esperar a que caiga un buen tema. A veces hay que escribir sin tema, a veces sin ganas y a veces sin ninguna de las dos cosas. De modo que hemos decidido hacer de Octubre un mes especial y experimental (para nosotros).

La meta es escribir algo cada día. Y quien sabe a lo mejor haga de este contrapunto un mejor blog o por lo menos más interesante. No sé si todas mis entradas irán aquí –Tengo otro blog que tengo mucho más descuidado y quizá sea momento de rescatarlo- pero por lo menos la intención esta de escribir más aun con menos ganas.

Gracias de antemano a todos los que se tomaran el tiempo de echarle un ojo (o dos) a todas las locuras que llenaran este espacio, a los que se detengan a comentar o a aquellos que simplemente lleguen por error aquí (buscando mejores cosas) y se queden un rato a leer.
Esta es la segunda entrada de octubre. Espero que al final haya treinta y uno. Ya veremos.

lunes, septiembre 6

Los libros son mi hogar.

Los libros no se han hecho para servir de adorno: sin embargo, nada hay que embellezca tanto como ellos en el interior del hogar.Harriet Beecher Stowe


Las mudanzas no son mi pasatiempo favorito. De niño recuerdo las pocas veces que nos mudamos. Lo único emocionante era pegar gritos en la habitación recién vaciada y escuchar como el eco repetía todo. Aparte de eso todo era guardar, limpiar y después desempacar; tedioso.

El último mes me ha tocado, por diversas razones, mudarme unas tres veces. Eso de empacar, guardar y limpiar sigue siendo igual de tedioso, lamentablemente eso de pegar gritos y escuchar el eco en la habitación vacía ha perdido mucha gracia, tanta que ya ni siquiera lo intento (pensándolo bien quizá sea yo el que ha perdido gracia).

Como sea, las constantes mudanzas han tenido sus dosis de aventura y la emoción de estar empezando una vida diferente. Sin embargo lo más emocionante ha sido el abrir cajas y cajas llenas de libros. Empezar a ordenarlos, pensar donde irían y que orden seguirían, encontrar libros que leí hace un buen tiempo y comentarle algo a Hannah al respecto, encontrar libros que aun no he leído, pasar sus páginas de prisa e imaginar las de cosas que tienen por contarme, las de cosas que vamos a vivir juntos.

La casa empieza tomar forma, aun hay libros amontonados por todos lados pero eso solo me hace sonreír. No puedo concebir una mejor manera de empezar mi vida con Hannah que rodeados de libros leídos y por leer. No puedo imaginar un mejor lugar para llamar hogar que una casa llena de libros.

martes, agosto 3

De banquetes, bodas, fe de erratas y mea culpas

Nunca es tarde para el arrepentimiento y la reparación. Charles Dickens

Quienes me conocen de manera cercana (o casi) me habrán escuchado en más de una ocasión criticar y vociferar contra las pomposas ceremonias de cualquier tipo. También podrán dar fe sobre las miles de cosas que hablé y dije en cuanto a las bodas. Comentaran, con absoluta certeza y razón, que solamente he ido a tres bodas por voluntad propia. Dirán, entre otras cosas, que siempre dije que no eran más que pérdida de tiempo, dinero y hasta de un poco de dignidad. Entiéndanme por favor es fácil ver los toros desde la barrera y desde allí despotricar contra ellos.

Pero la vida es como es y fue diseñada para que las palabras que soltamos hoy sean nuestro alimento de mañana, es decir para que nos traguemos todas aquellas cosas que decimos sin mucha reflexión. Yo, me he dado un banquete y me gustaría compartir con ustedes algo de eso.

Escribo una semana y dos días después de mi boda. Me casé con mi mejor amiga, con mi confidente y con la persona que mejor me conoce, eso lo hemos confirmado aun más en estos días que llevamos juntos. Y debo decir que contrario a todo lo que pensaba que iba a ser, la ceremonia, se convirtió en uno de los momentos más hermosos de mi vida.

El poder compartir delante de amigos y familiares que amo a Hannah y quiero hacer todo por hacerla feliz. El compartir la fe mutua de que nuestro compromiso es delante de Dios, el poder ser abrazado y felicitado por buenos amigos hizo que todo fuera absolutamente diferente.

Vale aclarar que tampoco fue una boda tradicional en muchos sentidos, Hannah y yo la hicimos a nuestro gusto y medida casi en todos los aspectos. Y disfrutamos todo. Y aunque hicieron falta algunas personas, ustedes saben quiénes son, fue especial poder compartir con aquellas cercanas que nos aman y se regocijan en nuestro amor.

En resumen debo tragarme todas mis palabras y admitir que una boda puede ser uno de los momentos más hermosos y especiales de la vida. Estoy seguro que ahora siendo un hombre casado mi historial de bodas se ampliara, mi esposa no comparte mi apatía por estos eventos, y quien sabe a lo mejor pueda seguir aprendiendo de estos pomposos eventos que acaban de adquirir una nueva dimensión para mí.

Como dicen por allí no es malo estar equivocado, lo malo es no corregir. Considéreseme corregido por favor.

lunes, junio 28

Una de amor...

Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección.

Antoine de Saint-Exupery (1900-1944) Escritor francés.

Faltan veintisiete días. Tengo una mezcla de sensaciones, nervios alegría, expectativa. En resumen soy feliz, no encuentro otra palabra para describir esta mezcolanza. En veintisiete días voy a casarme con la que ha sido (y es) mi amiga, mi confidente, mi consejera, mi asesora, mi porrista y mi colega.

Nuestra historia es complicada y bonita al mismo tiempo. Con largos periodos de silencio y periodos de cercanía total a pesar de la distancia. Este blog nació como una manera de estar juntos, de poder compartir, de poder escribir sobre nuestras inquietudes, nuestros temores, nuestras dudas y nuestras certezas.

Estos días de estar preparando todo, de estar esperando a Hannah, de planear detalles, y de sentir que los días se estiran más de lo debido, incumpliendo reglas fundamentales de tiempo y espacio. Me tranquiliza sin embargo la certeza de saber que estaremos juntos para siempre.

Si debo escoger una palabra para definir nuestra relación esa sería amistad. Hemos sido amigos por muchísimo tiempo (desde hace doce años) cuando ha sido fácil y cuando ha sido difícil, cuando hemos estado cerca y (la mayoría del tiempo) cuando hemos estado lejos. Nos ha permitido conocernos y respetarnos a pesar de nuestras diferencias. Y estoy seguro seguiremos siendo amigos para siempre.

Debo escribir sobre esto pues es lo que me llena y es lo que tengo en la cabeza. Y el escribir para mi es la manera de sacar todo, de aclararme, de decir que soy feliz. Este blog nació como una forma de acortar distancias. Creo que después de todo cumplido su objetivo.

Fotografía: Debora Vargas Ramirez

domingo, julio 19

Un solo de chelo para mis amigos (o lo que aprendí de "The Soloist" y otras cosas)


Soy 90% musical. Y no me refiero a derrochar conocimiento sobre la música o poder distinguir con claridad entre una pieza de Beethoven y una de Chopin. Lejos de ser un conocedor soy un "fanático" de la música en el más bajo sentido que pueda tener esta palabra. Hice mis intentos. Sé un par de acordes de guitarra, puedo tocar dos o tres canciones en la trompeta (aunque no suene tan exquisito), una canción infantil en el violín y paso la mayor parte de mi tiempo con una canción en la cabeza o en la boca. (para molestia de alguno y risa de otros)

Nunca hice un esfuerzo real por aprender alguno de estos instrumentos y aunque en el fondo sigue siendo uno de mis sueños frustrados, nunca he tenido la disciplina suficiente para aprender a ejecutar con buen nivel algún instrumento (aun no me rindo)

Pero ¿Por qué hablo de música? de una u otra manera la música ha estado presente en mi vida los últimos días y me ha hecho detenerme a reflexionar sobre lo que representa ella para mi. No voy a hacer un tratado sentimental ni mucho menos, de hecho varios de mis amigos que leerán esto son músicos que respeto realmente (y que aunque ellos no lo sepan envidio entrañablemente) Así que las cosas por su nombre y esto no es más que un burdo intento de un fanático de plasmar algunas lecciones que la música ha dejado en su vida.

Hace poco vi un vídeo que me dejó algunas impresiones sobre lo que representa la música, lo que puede transmitir y la necesidad misma que tenemos como seres humanos de vivir, sentir y disfrutar la música. Me hizo sentir un poco menos "extraño" por pasar cantando, silbando o distorsionando alguna melodía la mayor parte de mi vida. Como seres humanos somos musicales y por ende no solo disfrutamos la música, también la necesitamos.

Y hace apenas unos minutos termine de ver "El Solista" (The Soloist) una gran película que habla mucho más que sobre la música, habla sobre la amistad, sobre la igualdad, la grandeza, los sueños y la idiosincrasia de cada persona que le permite ser quien es sin alterarnos a nosotros mismos por ello. La manera en que uno de los personajes ejecuta y disfruta la música llegó a conmoverme por momentos y me hizo sentir identificado en otros.

La amistad que une a los dos personajes de la cinta también es conmovedora. Uno es músico (por diversas razones ha terminado como un sin techo) y el otro un periodista con una columna en el periódico más importante de Los Ángeles. Ambos tejen una amistad única, el periodista aprende a amar la música al ver la pasión con que su amigo siente, sufre y disfruta las ejecuciones.

El periodista sin embargo no se siente tan seguro de ser de ayuda real para su amigo (cuantas veces nos sentimos así) sin embargo en algún momento tiene el siguiente pensamiento:
Hace un año, conocí a un hombre desafortunado y pensé que podría ayudarlo No sé si lo hice. Mi amigo, el Sr. Ayers, duerme adentro. Tiene una llave y una cama. Pero su estado mental y su bienestar son tan precarios como el día en que nos conocimos. Algunos dicen que lo he ayudado. Hay expertos en salud mental que dicen que el hecho de ser el amigo de alguien puede cambiar su química cerebral y mejorar su funcionamiento en el mundo. No puedo hablar por el Sr. Ayers. Tal vez nuestra amistad lo ayudó. Tal vez no. Pero puedo hablar por mí. Al ser testigo del coraje del Sr. Ayers, de su humildad, de su fe en el poder de su arte, aprendí la dignidad de ser leal a algo en lo que crees. De aferrarse a eso sobre todo lo demás. De creer, sin dudar, que te llevará al hogar.

De una u otra manera mis amigos artistas (pues no solo son los músicos) y mis amigos que no son artistas sino buenos trabajadores, padres de familia, hermanos, primos, etc. Han afectado mi química cerebral y me han hecho sentirme mejor en este mundo y pienso hasta me han hecho ser un poco más útil. A riesgo de sonar sentimentalista (que no es mi intención de ninguna forma) No sé que tan buen amigo sea, (estoy conciente que a veces puede ser realmente malo) y no sé que tan útil sea para ustedes tenerme en su vida, pero para mi lo es todo, así de simple sin ustedes no sería yo. (y no es que sea la gran cosa)

Por sus conversaciones, por su música, por las canciones que intercambiamos, por los libros que nos recomendamos, por los recuerdos que compartimos, por los dibujos, las muestras de arte, los sueños y todo eso que haremos juntos un día. Gracias. Ustedes son la música de mi vida.

Ariel

miércoles, agosto 6

Prefiero confiar.

"Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han traicionado."
Samuel Johnson (1709-1784)
No sera un tema nuevo, pero es el tema que bombardea mi corazón ahora mismo. Yo prefiero confiar. Cuando existen dos opciones, pensar lo peor de una persona, tacharla como incorrecta, inmoral o quién sabe cuantas cosas más o confiar en que esa persona podría estar haciendo lo correcto, yo prefiero confiar.
El mundo y sus malaspasadas nos ha vuelto desconfiados, ariscos, nos vemos unos a otros con cara de recelo y siempre imaginamos los peores motivos. "No puedes meter las manos en el fuego por nadie" yo quisiera que este mundo fuera lo suficientemente bueno que pudiéramos meter la mano en el fuego por lo menos por una decena de personas.
No hablo con ingenuidad, en mis años me he llevado varios chascos y decepciones, mi confianza ha sido pisoteada en más de una ocasión y mis más altas expectativas han sido desparramadas. Sin embargo, yo prefiero confiar. Si algún vez le dí el beneficio de la duda a una persona y este lo traiciono, no implica que todas las demás personas deban conocer en mi a una persona huraña y desconfiada.
Yo sé que el mundo es malo, que las personas muchas veces son malas, pero también sé que un hay personas en quienes confiar, o por lo menos quiero creerlo así. Tengo un pequeña lista de personas por las que metería mis manos (y mi cuerpo si es necesario) en el fuego, mi lista se reduce vertiginosamente y me llevo un nuevo chasco, a pesar de eso yo prefiero confiar.
¿Qué es más arriesgado? sí, ¿Qué te expones más al dolor? sí, ¿Qué te llevas mil y una decepciones? sí, aun así yo prefiero confiar y si fallo en algo que sea en confiar de más y no en desconfiar sin más.
Ariel

martes, febrero 5

La Amistad y el Puente

Cuando ví la película Bridge to Tarabithia. Lloré y me gustó. Cuando yo era niña leí el libro y tuve una conversación con mi mamá. Ella me preguntó si yo pensaba que era un libro apropiado para niños y conversamos en cuanto a los temas que trataba el libro; la muerte, las amistades, las relaciones familiares, y la escuela. Aun entonces recuerdo que era un libro pesado y no sé si mi mamá estaba realmente convencida de que era un libro apto para niños.

A algunas personas no les gustan los cuentos que son tan realistas como es Bridge to Tarabithia el conflicto en la historia te deja con un sentimiento de perdida y confusión. ¿Porqué tuvo que pasar? ¿Porqué? ¿Porqué? Esas son las preguntas que uno se hace cuando alguien que uno ama muere (especialmente cuando esa persona es joven). No importa la convicción que uno tenga de que después de la muerte uno estará bien en las manos de Dios, de todas maneras uno siente la ausencia y la perdida.

Me gusta esta película porque cuenta la historia muy bien y pinta personajes vivos y reales. Familias que están luchando para mantenerse unidas y compañeros aprendiendo a sobrevivir en el mundo no tan amable de la escuela. En medio de lo difícil conocemos a una chica que es la amiga que yo siempre quise ser y siempre quise tener. Y la verdad es que no me da pena admitir que aun me llama la atención. Me gustaría ser esa persona que se atreve a ver la belleza en lo que le rodea, imaginar lo imposible y soñar lo más hermoso.

jueves, enero 31

Puente a Terabithia

Quizás quienes tienen grandes sueños, necesitan grande amigos. ¿Qué es un sueño sin personas que crean en él y tu capacidad de lograrlo? ¿Qué es una vida sin personas en quienes apoyarse, personas que te digan "deseo que todo mejore"?

Creo que la fuerza conmovedora de "Puente a Terabithia" radica exactamente allí: una sólida amistad. Tenía años de no leer un libro que me hiciera llorar a lágrima viva y que al terminar de leerlo me dejara la sensación de haber sido parte de algo hermoso, de haber estado allí.

No quiero hablar de la historia en si, vale la pena que lo leas y que disfrutes la historia, sin embargo si aún quieres saber de lo que trata: http://es.shvoong.com/books/1757314-puente-terabithia/.

De lo que si quiero hablar es de las lecciones que deja el libro. En primer lugar creo que debo admitir que me fascina el mundo de los niños con su manera tan particular de ver el mundo y la inocente creencia de que ellos y los que aman son seres inmortales.

El libro también nos contara como desde pequeños, somos amoldados según las exigencias de la sociedad y nuestros niños se convierten en tibios reflejos de una sociedad decadente. Interesantemente el libro también nos habla de la dignidad, de mantener la cabeza erguida a pesar de las circunstancias que puedan ir en nuestra contra. Del valor que tenemos como seres humanos por el hecho de ser únicos.

Nos habla sobre todo de la amistad, de lo valiosa que es y de cuanto podemos dar gracias por tener amigos buenos que nos acompañan aún a veces a regañadientes. Nos cuenta de la manera en que una amistad puede moldear una vida para bien, puede cambiarnos, retarnos e inclusive a ayudarnos a superar nuestros temores. Nos dice que las buenas amistades, sobreviven hasta la peor de las calamidades. Sobreviven hasta a la muerte misma.



¿Qué crees tú sobre la amistad y los amigos? ¿Viste esta película? ¿Leíste el libro? es importante saber lo que piensas...

Ariel