sábado, julio 9
¿Qué es ser clase media en Panamá?
martes, marzo 1
La minería y la libertad de expresión

"La minería a cielo abierto es una actividad industrial de alto impacto ambiental y cultural; es insostenible por definición, en la medida en que la explotación del recurso supone su agotamiento. Devasta la superficie, modifica severamente la morfología del terreno, apila y deja al descubierto grandes cantidades de material estéril, produce la destrucción de áreas cultivadas y de otros patrimonios superficiales, puede alterar cursos de aguas y formar grandes lagunas para el material descartado. Además, transforma radicalmente el entorno, perdiéndose la posible atracción escénica.
Con tantas riquezas que dan y van a dar el Canal y el turismo (ambas actividades sostenibles) y por el tamaño de nuestro territorio, este país no debería incursionar en la minería si de verdad queremos conservar lo que tenemos."
"Protestar, manifestarse y opinar sobre el futuro de nuestra patria no es un crimen. Quienes se oponen a la minería no son enemigos a los que hay que hacerles la guerra, son panameños que entienden su responsabilidad en la construcción de un país y salen a las calles para hacer valer su opinión. ¿Los van a escuchar? Son nuestros hermanos y defienden esta tierra, sin importar si son chiricanos, veragüenses, indígenas ngäbe buglé o kunas, españoles o argentinos.
Tampoco cierran las calles patrocinados por ningún partido político ni influenciado por extranjeros, basta de inventar fábulas para tapar las irresponsabilidades. La violencia que estamos viviendo hoy es el resultado de un gobierno autoritario que solo piensa con el bolsillo y no nos toma en cuenta a la hora de decidir el futuro de Panamá. Salgan de esa burbuja inflada de arrogancia y siéntense a pactar y dialogar por el bien de todos. Panamá se los agradecerá."
jueves, octubre 21
Vocare
sábado, octubre 16
El hambre y la comida en la basura
lunes, octubre 11
Comunidades locales
jueves, marzo 25
Grado de cultura o El día que envidié a los ticos.
Ayer Panamá alcanzó por primera vez en la historia el tan ambicionado “grado de inversión” es decir se coloca como uno de los países en los cuales se puede invertir confiadamente y que además ha subsanado su deuda externa hasta niveles de confianza, un tema fundamental que se toma en cuenta para darle a un país el grado de inversión es la transparencia, la institucionalidad y la seguridad jurídica. De hecho en Latinoamérica solo hay cinco países con grado de inversión: Chile, México, Brasil, Perú y Panamá. Es decir por donde se vea son grandiosas noticias para un país en pleno desarrollo.
Sin embargo, como siempre, hay muchísima tela que cortar. Panamá se perfila desde hace varios años como una lumbrera en el mundo de la economía en algunos casos nuestros propios vecinos lo han reconocido y es que si somos sinceros la historia y la geografía nos han sonreído. Sin embargo lejos de el grado de inversión económico, de la capacidad de generar empleos y dinero hay otras realidades que deberían hacernos enrojecer o quizá hasta morir de vergüenza.
Lástima que el dinero no sirve para comprar las cosas que de verdad valen la pena. No compran una nación educada, no compran personas que depositen la basura en su lugar, no compran cultura, no compran honestidad. Y es que a pesar de todas las campanas que se quieran soltar al aire el haber obtenido el grado de inversión (que es algo buenísimo y de lo que me alegro y me siento orgulloso) no nos garantiza un mejor Panamá.
La educación sigue siendo igual de mediocre con maestros que amenazan con irse al paro para obtener recreos más largos y profesores universitarios que llegan a improvisar e inventar en salones atestados de estudiantes vagos que basan toda su educación en wikipedia o el rincón del vago.com
Mientras sigamos votando por el más guapo o el más popular, mientras sigamos aplaudiendo a los regueseros y reguetoneros (que son la misma cosa) con sus canciones de sexo y violencia desenfrenada, mientras nuestros gobernantes sigan pensando que están sobre la constitución y nosotros aplaudamos o desaprobemos sus decisiones como si de un juego de fútbol se tratara, Panamá seguirá siendo el mismo que conocemos con tantas cosas hermosas pero con tantas carencias.
Dicen que el pasto del vecino suele ser más verde y quizá haya un poco de cierto en eso, pues a quién se le ocurre quejarse de que su país haya alcanzado un lugar especial en la economía mundial. Sin embargo preferiría tener un país donde los conductores son educados, donde las personas colocan la basura en su lugar, donde los estudiantes están ansiosos por aprender y donde las autoridades lejos de querer embelesar a la gente con propuestas idiotizantes presenten propuestas alcanzables y las lleven a cabo.
No existe país perfecto, de eso soy muy consciente, sin embargo basta darse una vuelta por Costa Rica, por ejemplo, para darse cuenta cómo un país sin “grado de inversión” demuestra cultura, limpieza y educación. No me malinterpreten por favor, estoy absolutamente orgulloso de ser panameño y lejos de rendirme creo que todos estos puntos son razones extras para luchar por un mejor Panamá, sin embargo algunos días como hoy no puedo evitar que ese gusanito de la envidia me haga ver todo lo que nos falta para tener un mejor Panamá.
Ariel
martes, julio 7
rompiendo el silencio

Así que sin orden en especial, algunas de las cosas que he estado pensando, leyendo, y viviendo en estos días…
Estoy leyendo un libro ahora mismo que se llama Rilke y Andreas-Salomé: Una Historia de Amor en Cartas. Me encanta. Como resultado de leer este libro me he sentado a escribirles cartas a algunos de mis amigos. Hay pocas cosas tan especiales como recibir una carta, escrita con la mano propia de una persona que quieres. Creo que escribir cartas es un arte literario. Existen ensayos, novelas, poesía, etc. pero creo que las cartas son una categoría literaria diferente a todas las demás. Bueno, eso es lo que yo pienso.
He estado pensando en la naturaleza de la “fe”, de donde proviene y como se consigue. Es extraño, es como si las personas que la consiguen son aquellas que tienen fe que se puede tener fe. Es un misterio.
También he estado pensando que la “hospitalidad” es un acto espiritual. La “hospitalidad” se define como; “acogida y asistencia a los necesitados” y el “recibimiento afectuoso que se hace a los visitantes.” Para mi, invitar a alguien a comer, a conversar, a descansar en mi presencia o en mi hogar es uno de las cosas mas bonitas en la vida.
Se dice que “Se llama hospitalidad al acto de dar hospedaje a peregrinos, menesterosos y desvalidos, recogiéndolos y prestándoles la debida asistencia en sus necesidades…La hospitalidad se consideraba entre los antiguos como la mayor de las virtudes y era un deber ejercerla con los extranjeros, viajeros y desconocidos…en el Occidente ha pasado a ser un ejercicio oneroso, debido a la abundancia de relaciones y a la multiplicidad de viajeros. “
Creo que es cierto, la hospitalidad no existe como antes, si vamos a comer bien vamos a un restaurante, si queremos un ambiente relajante vamos a un resorte, se nos ha olvidado como crear espacios hospitalarios en nuestro diario vivir. No se, lo sigo pensando…
Aunque vivo en una ciudad repleta de arte y cultura siento que puedo disfrutar de muy poco de todo lo que se ofrece aquí. Pienso aprovechar mas de lo que se ofrece aquí… eso incluye explorar mis nuevos intereses en cosas tan varias como el Capoeria de Brasil y comida exótica. En realidad, creo que la “cultura” es tan amplio incluye tantas cosas como la música y el baile, la comida, las artes visuales, el cine, los idiomas, la literatura y poesía… me siento asombrada a la variedad de culturas que pudiera explorar sin irme de esta ciudad.
He descubierto mucha musica recientemente. En los últimos meses he estado disfrutando de la música ‘acústica/indie’ que es un fenómeno muy –no se como describirlo—es bonito. A mi me gusta. Pero, hay mucha mas “cultura” que me gustaría explorar y disfrutar... y quizás compartir aquí.
En los eventos de la actualidad tengo que confesar que estoy asombrada con la cantidad de personas sin hogar aquí en esta ciudad, tambien estoy viendo asombrada y triste los sucesos en Honduras y en la China, me rompe el corazón saber que siguen muriendo muchas personas inocentes por guerras y sida en África e intento no ser indiferente a las tensiones en Irán, Iraq, Pakistan, e Israel…es posible ser un ciudadano del mundo?
lunes, enero 19
MLK y El Salvador
Hace poco regresé a Washington, DC de El Salvador. Y estos días son días llenos de historia en El Salvador también. Hace dos días se celebraron 17 años de la firma de los Acuerdos de Paz que detuvieron la guerra allí. Pero, la victoria es agri-dulce y en el país todavía existe división y polarización tanto que los Acuerdos de Paz se celebran por separado entre partidos pero no como país unificado. Ayer, fueron las elecciones en El Salvador para alcaldes y diputados. Son elecciones llenas de significado que preparan el camino para las elecciones presidenciales que seguirán muy pronto. Los resultados que no salieron –desafortunadamente- sin informes de irregularidades en el proceso electoral, informarán para algunos como votarán en las siguientes elecciones.
Mañana, aquí en Estados Unidos se celebra la inauguración del nuevo presidente. Se espera que llegarán personas en cantidades parecidas a las que llegaron en ese día famoso en 1963 cuando MLK pidió que la libertad reinara en este país para todos. El primer presidente Afro-Americano en la historia del país es realmente un momento histórico pero pronto pasará la celebración y empezará el trabajo difícil de ser el líder de este país que se encuentra en medio de una guerra, en una crisis económica, y con tantos otros obstáculos en educación, salud, y el medio ambiente. Tengo que decir que estar aquí como testigo de que en Estados Unidos se puede celebrar unificadamente sin importar partido político el traspaso pacifico de un presidente a otro es realmente un honor, espero que un día la paz se pueda celebrar unificadamente en El Salvador también.
martes, diciembre 2
Millones de prójimos.
Muertos en India, violencia en Centroamérica, recesión en Estados Unidos, persecución política en China, abortos a dos por uno en Holanda y así uno puede escoger a la carta la razón por la cual quiera escandalizarse o preocuparse.
Quizás justo ahora que todo el planeta se ha convertido en un pueblo chico (Ya saben, eso del infierno grande) aquello de la ignorancia como bendición resulta cobrar bastante sentido.
Sé que me arriesgo a sonar egoísta pero definitivamente eran mejores tiempos aquellos en los que uno no se daba por enterado de las sucesos hasta un par de meses después cuando la embarcación correspondiente traía las actualizaciones que a su vez ya habían perdido vigencia.Ya sé que más de alguno saltará y rasgará sus vestidos en señal de desaprobación por lo que digo. Pero déjenme intentar explicarme.
La información es útil, sería un tonto si dijera lo contrario. Pero como dicen "sin abuso se disfruta mejor" estamos tan saturados de información que ocurre una de dos cosas. O nos volvemos inmunes a la información o pasamos la vida preocupados por cosas que escapan de nuestras manos absolutamente. Ambas cosas en definitiva están mal.
Yo soy de la tendencia a preocuparme y por ese lado me gustaría no tener acceso a tanta información. Nadie me obliga es cierto, podría pasar de leer los noticieros y dejar de interesarme por lo que ocurre en el Tibet por ejemplo, lugar que solo conozco por fotos, libros y películas. Por eso pienso que eran mejor aquellos tiempos cuando un pueblo chico era en realidad un pueblo chico de unos cincuenta o sesenta habitantes. No como ahora que todo el mundo con sus miles de millones de habitantes, sus cinco continentes y cientos de países han pasado a formar lo que llaman "Aldea Global" y resulta que répica en mi cabeza aquel mandato de "Ama a tu prójimo como a ti mismo" y ahora mis prójimos se han multiplicado por millones y de repente me siento un tanto impotente para ayudarles a todos.
Ya sé, desvarío. De todas maneras siempre lo hago y solo quería soltar esto, tirartelo a ti esperando que quizás tú tengas una respuesta. ¿Cómo contrarrestar la tiranía de la información? ¿Cómo evitar convertirnos en insensibles? o mejor aun ¿Cómo evitar convertirnos en sensibleros?
Yo, lo reconozco, no tengo la menor idea.
Ariel
viernes, octubre 31
La crisis economica con un poco de humor
La crisis economica se ha convertido en un aspecto muy importante de la campaña electoral en EEUU. Ya con menos de una semana para las eleciones, es muy interesante la cantidad de medios de comunicación que han empezado a dar su apoyo inequivoco a Obama, entre ellas el muy respetado Economist (ya que estabamos hablando de la economía).
domingo, octubre 26
Una ineludible ley fundamental de la economía: la escasez de recursos
Si una sociedad quiere llevar un nivel de vida más allá de sus posibilidades económicas reales, tarde o temprano sufrirá las consecuencias de dicha decisión. Poco importa si la decisión de tratar de llevar un nivel de vida empleando estúpidamente recursos económicos escasos, se tomó bajo argumentos de “solidaridad social” o para “evitar que el país se incendie”. De buenas intenciones está pavimentado el camino al infierno.
Tampoco importa si la sociedad es o se cree rica o pobre, igualmente sufrirá las consecuencias de sus decisiones económicas pobres basadas en argumentos necios, es decir sin sabiduría, inteligencia ni comprensión de la realidad y además, sin ponderar realmente las consecuencias futuras de las mismas.
Mucho menos importa, aunque muchos no lo crean, que se confiese una ideología de derecha o de izquierda, ni siquiera de centro. Esto parecen no entenderlo la gran mayoría de los líderes sobre los cuales recae la responsabilidad de tomar o influir las decisiones sobre el uso de recursos escasos sin base ni racionalidad económica.
Los de la izquierda, o los llamados del socialismo del siglo XXI, creen que este es un pensamiento falso, o como me dijo en el año 2000 un alto funcionario del gobierno del presidente Hugo Chávez, es un “constructo” (sic) de la ideología capitalista. Porque en su opinión la escasez sólo existe en la mente de los que “inventaron” las leyes de la economía. Supongo que con lo de “constructo” se refería a una invención. Por eso las decisiones en materia económica de los gobiernos de izquierda dan mayor importancia dizque a lo “social” y desdeñan las consecuencias propiamente económicas, que poco les importan.
Por otra parte, los de la derecha, donde quiera que se encuentren, se creen inmunes a la acción de las leyes de la economía sólo por el hecho de que en sus discursos, con los que apoyan sus malas políticas, se llenan la boca con las palabras dizque a favor del libre mercado y la competencia. Pero sus acciones y decisiones no toman en cuenta para nada las consecuencias que para una sociedad libre tiene tratar de “pasarle por encima” a las leyes más elementales de la economía. Desgraciadamente, cometen el mismo error que los de la izquierda.
De hecho, y tal como está sucediendo en los Estados Unidos, aquí en El Salvador y en muchos otros pueblos del mundo, nada hay más letal para el futuro de la libertad que las consecuencias de las malas decisiones económicas del pasado, junto con las muy malas medidas que se aplican en el presente.
Las consecuencias son que las sociedades terminan volcando su desilusión y amargura por los resultados de sus decisiones económicas erradas, en las promesas fútiles del intervencionismo económico y social, de la socialización y la estatización. Y lo más escalofriante: que las medidas de socialización y mayor intervención de la economía, las terminan tomando precisamente aquellos que dicen ser los paladines de la libertad.
Como siempre, aparecerán los iluminados que explican las crisis actuales con argumentos falaces que evitan o niegan en esencia que atropellar las leyes de la economía tiene consecuencias. Una de las cuales es que lo que hoy se gasta sin control en actividades de poca o ninguna producción real y sólo en el consumo, repercute en las posibilidades de crecimiento futuro. Porque los recursos económicos disipados en el presente no tienen ningún efecto positivo sobre la expansión de las posibilidades futuras de la sociedad, sino por el contrario el de condenarla aun más a las pesadas cadenas de la pobreza y ausencia de libertades.
Este es el precio que pagaremos por incurrir neciamente en el error de obviar las leyes fundamentales de la economía. Como diría el adagio de origen inglés: “no puedes comerte tu pastel y seguir teniéndolo” (can’t eat one’s cake and have it too).
Ricardo J. Flores, nuestro invitado especial tiene un MA en International Development Policy de Duke University y actualmente reside en El Salvador. Pueden leer este articulo en su blog.
lunes, septiembre 15
"mentir también sale caro"
resulta que desde hace mas o menos medio año, el mundo se está sumiendo en una crísis financiera principalmente porque "el tío Tom" se le atragantó un movimiento económico, basado en créditos. El problema comenzó porque a algunos bancos y financieras se les ocurrió empezar a conceder créditos "de riesgo". Es decir, créditos a personas que, con un alto indice de seguridad, solo podrían pagar unas cuantas mensualidades. después de eso, estos bancos venderían sus hipotécas a otros bancos sin decir que los clientes no las iban a pagar. pues nada, que al pasar eltiempo, empezó a subir y subir el número de hipotecas y créditos que no se pagaban y las empresas financieras lo comenzaron a resentir, arrastrando consigo a medio mundo.
sin ser economista ni nada por el estilo, creo que hay algo que es muy evidente. es posible que el problema naciese por culpa de gente que pide créditos sin poder pagarlos. pero por otro lado se hace evidente un factor: los primeros grupos que concedieron estos créditos de riesgo ya sabían que era negocio que solo les pagaran unas pocas cuotas y después vender estas hipotecas sin decir que había un problema de pagos con ella. es decir, "engañando".
y he aquí el verdadero problema del sistema y de la crísis. todos hemos escuchado que en las bolsas un factor importante es "el índice de confianza de los inversores". pues en los pequeños negocios, también se debe tener en cuente el índice de confianza. al final, resulta que nuestro sistema económico se tambalea, no porque no haya dinero, sino porque hay engaños y desconfianza.
estos factores "morales" siempre serán parte del desarrollo de nuestro mundo, igual que lo fueron en sus días pasados, y mientras no los valoremos, lo vamos a pagar; y muy caro. en la historia, ya nos hemos llevado palos y hemos visto el rendimiento que genera, no una capacidad económica grande, sino una actitud ética transparente. mira lo que dice Antonio Escohotado en su libro "caos y orden":
“al llegar la Reforma algunos pensaron que el mal comportamiento no se remedia con absoluciones, sino mediante reparación o enmienda, y que en vez de esperar periódicos milagros redentores, el buen cristiano estaba obligado a comportarse con cualquier prójimo como si tratara con Dios mismo. Aunque podría seguir soñando todos los días con el Cielo, y lamentando habitar todavía la concupiscente Tierra, estaba obligado a tener una sola palabra para los negocios, a no engañar ni chapucear, y en definitiva a encontrar un modo irreprochable de ganarse la vida.
Cuando esta actitud cundió – y allí dónde cundió – las profesiones, el comercio y la industria experimentaron un vigoroso impulso. Tan inflexibles en asuntos de fe como convencidos de que acumular bienes materiales nunca sería un fin en si, aquellos puritanos ampliaron el deber de lealtad familiar y clánica al conjunto del cuerpo social, fomentando así el surgimiento de innumerables asociaciones, cuya consecuencia sería dividir el trabajo y optimizar tanto la producción como el intercambio de mercancías y servicios. De este modo, lo inesencial para ellos – aquello susceptible de compraventa – se multiplicó y ramificó hasta extremos nunca vistos, pues para crear genéricamente riqueza no hay procedimiento más seguro que considerarla simple medio. Quien aspira a la riqueza como fin en sí tiende a practicar hábitos de engaño y derroche, que acaban empobreciéndole. En definitiva, no se ha inventado mejor modo de obrar con provecho que una ética del trabajo, cuya esencia es exigirse mucho, en la confianza de que el prójimo hará lo propio”
Este autor comenta tambien: “por razones no religiosas, algo análogo descubrió Japón en la primera mitad del siglo XVII con el surgimiento de las primeras ciudades comerciales, y sobre todo a finales del siglo XIX”
nada, no se por qué, pero sin ánimo de damrmelas de entendido, pienso que esta crísis (denominada como mucho como la mayor crísis, incluso aun mayor que la de los 20's en EEUU) no se resolverá insuflando más dinero por parte de "papá estado" (40.000.000.000 de dólares es el último desembolso que pidió Bear Stearns para no hundirse como le pasa ahora a Lehman Brothers, el cuarto banco de inversiones de EEUU). la promoción de un "capitalismo sin piedad" es autodestructivo, porque el propio sistema no lo puede mantener por mucho tiempo. es cierto, parece que todo esto es cíclico y "volverán los buenos tiempos otra vez". pero demosnos cuenta de una vez que esa maldita manía de mentir y de consumir devoradoramente, y de pensar que una "moral" real no vale para nada, nos va a salir caro. y nunca mejor dicho: muy caro.

