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sábado, julio 9

¿Qué es ser clase media en Panamá?

Mientras leía sobre la educación y la segregación social que existe en Panamá, me dio curiosidad saber cuál es el punto medio. Creo que muchas personas se consideran clase media que no lo son, o porque en realidad viven un estilo de vida mucho más alto que la mayoría o dicen que son clase media porque no quieren admitir lo poco que tienen. 

Los sociólogos y economistas dicen que un salario mensual de $500 se clasifica como clase media pero, quisiera que alguien me diga si es posible vivir una vida tranquila (no de lujo) en Panamá con esos ingresos mensuales. Que una persona con una familia pueda transportarse, pagar la escuela de sus hijos, los recibos del agua y de la luz, la mensualidad de la casa, comprar comida, y hacer todo lo básico sin entrar en un pánico que no les va a alcanzar el dinero me parece difícil.

Para los economistas los ingresos son los que determinan a qué clase perteneces. Para los sociólogos, tener casa propia, educación, y ser un ciudadano activo son elementos que también determinan tu clase social. Creo que si le preguntas a cualquier persona en la calle te dirían que la clase media es no ser tan rico como parar vivir una vida de lujo, ni tan pobre como para tener que buscar ayuda para comer. La verdad es que uno “no es pobre” cuando puede cubrir, al menos, las necedades alimenticias y los servicios más básicos, pero esto no significa que seas de la clase media en todos los sentidos. 

Panamá está en un momento económico sumamente positivo. Sin embargo, el crecimiento, no necesariamente se refleja en la vida de la mayoría de los Panameños. Yo he pasado meses buscando una casa y me he quedado sumamente asombrada por el costo tan alto de las viviendas en la capital. No sé como pueden vivir la mayoría de las personas si $500 es clase media y es difícil encontrar un lugar para vivir que cueste menos que eso. Para las familias de menores ingresos y los de la clase media el costo de la vida ha subido disminuyendo su calidad de vida. 

No sé cual es la solución al problema pero creo que la educación sigue siendo sumamente importante porque es una de las únicas maneras de encontrar mejores oportunidades. En parte, la clase media se está haciendo más pequeña como consecuencia de la baja productividad porque no han desarrollado habilidades comunicativas orales y escritas, tanto en español como en ingles, capacidad de solución de problemas, trabajo en equipo y aprender a aprender. No creo que sea el único problema, porque si no tienes muchos recursos, ¿cómo vas a tener acceso a estas mismas oportunidades que te van a ayudar a mejorar tu situación?

martes, marzo 1

La minería y la libertad de expresión

Hoy en camino al trabajo estuve comentando con una amiga algunos de los incidentes que están ocurriendo en Panamá y al comentarlo con ella me siento más indignada.  Una señal de y una necesidad para un país democrático es la habilidad y el permiso de expresar opiniones sin persecución.  El gobierno no debe tener el poder de condenar a una persona sencillamente porque digan algo que no les guste.  También es señal de bienestar que los lideres tomen en cuenta las necesidades del país y no tomen decisiones solamente para sacar provecho.

Estuve leyendo algunos artículos de opinión sobre la situación que se está desarrollando en el país ahora mismo por el tema de la minería y me parecieron interesantes. Tony Henríquez en su artículo "De minería y finanza depredadora" lo tomó por el lado de explicar la situación del punto de vista ambiental:
"La minería a cielo abierto es una actividad industrial de alto impacto ambiental y cultural; es insostenible por definición, en la medida en que la explotación del recurso supone su agotamiento. Devasta la superficie, modifica severamente la morfología del terreno, apila y deja al descubierto grandes cantidades de material estéril, produce la destrucción de áreas cultivadas y de otros patrimonios superficiales, puede alterar cursos de aguas y formar grandes lagunas para el material descartado. Además, transforma radicalmente el entorno, perdiéndose la posible atracción escénica. 
Con tantas riquezas que dan y van a dar el Canal y el turismo (ambas actividades sostenibles) y por el tamaño de nuestro territorio, este país no debería incursionar en la minería si de verdad queremos conservar lo que tenemos."
En el artículo "La tierra es de todos" Roberto Quintero vuelve la mirada a cómo la reacción del gobierno ante las protestas demuestra un mal mucho más profundo y peligroso que el de la destrucción ambiental (que es peligrosa por su propia cuenta) que es la represión de la libre expresión de ideas:
"Protestar, manifestarse y opinar sobre el futuro de nuestra patria no es un crimen. Quienes se oponen a la minería no son enemigos a los que hay que hacerles la guerra, son panameños que entienden su responsabilidad en la construcción de un país y salen a las calles para hacer valer su opinión. ¿Los van a escuchar? Son nuestros hermanos y defienden esta tierra, sin importar si son chiricanos, veragüenses, indígenas ngäbe buglé o kunas, españoles o argentinos. 
Tampoco cierran las calles patrocinados por ningún partido político ni influenciado por extranjeros, basta de inventar fábulas para tapar las irresponsabilidades. La violencia que estamos viviendo hoy es el resultado de un gobierno autoritario que solo piensa con el bolsillo y no nos toma en cuenta a la hora de decidir el futuro de Panamá. Salgan de esa burbuja inflada de arrogancia y siéntense a pactar y dialogar por el bien de todos. Panamá se los agradecerá."
Estuve leyendo el resumen que publicó El Panamá America del Informe de SIP sobre situación de prensa en Panamá. El artículo empieza con la triste noticia que "En el último semestre la libertad de prensa se vio amenazada por acciones de instituciones del gobierno del presidente Ricardo Martinelli, así como del Órgano Judicial y el Ministerio Público." Luego, el artículo mencionó cada una de las "amenazas": la sentencia a la Corporación La Prensa por "daño moral", la detención del fotógrafo Mauricio Valenzuela, la detención por 19 días del periodista Carlos J. Nuñez, la retención en julio del año pasado del periodista Paco Gómez Nadal, la obstrucción por parte de la Policía Nacional de la cobertura de los disturbios en Changuinola, la citación de los periodistas Santiago Cumbrera y Álvaro Alvarado para pedirles que divulgaran sus fuentes de información, la condena de la directora de noticias de TVN Canal 2 Sabrina Bacal y el periodista Justino González y más tarde otra condena al periodista Rafael Antonio Ruiz, la detención del periodista José Oterno, y la lista sigue. Sigue hasta el día de ayer cuando el gobierno decidió deportar al periodista Paco Gomez Nadal por su participación en el tema de las minas.

¿Cuál será el futuro de un país con lideres que no pueden recibir ningún tipo de oposición o crítica?

jueves, octubre 21

Vocare

Hoy estuve pensando en cómo es que las personas escogen su “carrera” o “profesión”. Pensaba en cuantas veces las personas no disfrutan de sus trabajos pues en realidad no son las cosas que aman hacer. La mayoría del tiempo las personas tienen una simple “profesión” que es (según el diccionario) un empleo, oficio o actividad que se realiza habitualmente a cambio de un salario. Eso no significa que le da satisfacción o dignidad a las personas que las hacen, sencillamente reciben un salario por su trabajo. 

La otra palabra que se usa para hablar de qué es lo que uno hace para ganarse la vida es “carrera”. Y también me parece una palabra extraña porque aunque en el contexto significa el trabajo que uno hace, cuando me puse a pensarlo me pareció interesante que muchas veces, aun las personas con trabajos muy buenos ven lo que hacen como una “carrera” o en otras palabras su trabajo es como una competición deportiva a velocidad en la que tienen que participar hasta que puedan llegar a la “meta”, jubilarse y dejar ese trabajo para siempre. Está bien, muchas veces tener ese deseo es de lo más lógico con los tipos de trabajos que hay disponibles hoy en día. 

Sin embargo, estuve pensando en otra manera de pensar en nuestros trabajos diarios y esa es el de “vocación” y la definición en el diccionario de vocación es inclinación a una profesión o carrera. La palabra “vocación” viene del latín “vocare” que significa “llamado”. Muchas veces es utilizado en el ámbito religioso, pero creo que el ser llamado aplica en todas las aéreas de la vida. Y creo que aquellas personas que hacen algo que aman y se sienten llamados a ese tipo de trabajo, disfrutan MUCHO más de lo que hacen que aquellos que sencillamente trabajan a cambio de un salario o están en la carrera de la vida. No significa que sea más fácil. Sencillamente significa que tiene más sentido el trabajo y seguramente uno lo hará mucho mejor si encuentra cual es su vocación. 

Creo que hasta dónde sea posible todas las personas deberían escuchar, estudiar, y trabajar prestando cuidado a las cosas que los llaman, que aman, que disfrutan. No importa si es algo difícil de lograr o sencillo, si es tu llamado lo vas a hacer con más devoción y el resultado será mejor para ti y para el mundo. Yo he probado muchas cosas distintas y creo que es bueno porque al tener diferentes experiencias descubro dónde me siento más viva y qué es lo que me llama. Sería tan bueno si todas las personas tuvieran el privilegio de poder buscar aquellos empleos y ocupaciones que los llenaran de vida, los inspiraran a ser las personas que fueron creadas para ser.

sábado, octubre 16

El hambre y la comida en la basura

Antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si no se está muriendo de hambre.-Leon Tolstoi

Hoy nos tocó limpiar la refrigeradora. Ustedes saben como es eso, empiezas a limpiar sólo para descubrir que tienes que botar comida que se había dañado. Es rara esa sensación de culpabilidad que me llevo cuando tengo que desechar cosas y pienso --otras personas no tienen nada que comer y yo estoy aquí botando comida. Para hacerlo peor, después de limpiar abrí el periódico para descubrir que hoy fue el Día Internacional de la Alimentación. 

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en Panamá hay unas 500 mil personas que sufren de carencias alimentarias. Lo que siempre cruza mi mente cuando leo noticas como estas es –¿qué puedo hacer para ayudar? 

La mayoría de esas 500 mil personas viven en áreas rurales de Panamá. Deodoro Roca, un representante de la FAO, dijo hoy en La Prensa que “los problemas de nutrición de estas áreas están las deficiencias en el sistema educativo”. Según la FAO, “la situación de la mujer, su preparación, y educación juegan un factor clave…cuanto menos educación tiene la mujer, mayor es la prevalencia de la desnutrición crónica en los hijos.” 

A veces cuando escucho números grandes como 53 millones de personas con carencias alimentarias en el mundo me siento pequeña e incapaz de hacer algo para ayudar. Sin embargo, tampoco creo que deberíamos darnos por vencidos por sentirnos pequeños. Es increíble el poder que puede tener la educación y espero, de alguna manera, poder ayudar aunque sea de esa manera, apoyando a los que se dedican a esa difícil tarea de educar en estos lugares, mientras busco una manera más tangible de ayudar. 

Tal vez voy a intentar no dejar que se nos dañe la comida en la refri esta vez.

lunes, octubre 11

Comunidades locales

Hoy estuve pensando en todas las personas que tienen que viajar 2, 3, 4 horas para llegar al trabajo todos los días.  Esto lo he sentido de una manera más personal desde que regresé a Panamá.  Viviendo en otros lugares demoraba aproximadamente 20 minutos para ir y venir del trabajo.  Ahora, de ida (cuando está más pesado el trafico) demoro unos 45-50 minutos y de regreso de 30-40.  La verdad que para Panamá, eso no es tanto tiempo para esperar en trafico.  Obviamente, hay personas que esperan menos aunque la mayoría de los Panameños esperan mucho más.

En estos días estuve leyendo un articulo sobre como están intentando crear la "marca Panamá" y algo que mencionaron en el artículo es que para alcanzar un mercado "global" hay que ser "local".  Creo que en muchas cosas esto es cierto.  Para hacer cambios grandes, hay que tener una relación estrecha con la comunidad en la que vives.  Esto es difícil en la ciudad de Panamá donde la mayoría de las personas pasan más tiempo en el tráfico que en sus casas.  Esto crea una desigualdad de oportunidades para las comunidades donde la mayoría de sus miembros no pueden invertir tiempo en ellas.  

Me parece que sería bueno que buscáramos maneras de crear comunidades más locales.  Que se crearan oportunidades de trabajo en más lugares del país para que las personas pudieran vivir más cerca a sus espacios de trabajo.  Siempre van a haber razones para tener que viajar distancias para trabajar o estudiar, pero para el bien de desarrollo, se debería de intentar crear comunidades más locales.

O tal vez solamente no tengo ganas de despertarme a las 5:15 mañana en la mañana...

jueves, marzo 25

Grado de cultura o El día que envidié a los ticos.


Ayer Panamá alcanzó por primera vez en la historia el tan ambicionado “grado de inversión” es decir se coloca como uno de los países en los cuales se puede invertir confiadamente y que además ha subsanado su deuda externa hasta niveles de confianza, un tema fundamental que se toma en cuenta para darle a un país el grado de inversión es la transparencia, la institucionalidad y la seguridad jurídica. De hecho en Latinoamérica solo hay cinco países con grado de inversión: Chile, México, Brasil, Perú y Panamá. Es decir por donde se vea son grandiosas noticias para un país en pleno desarrollo.

Sin embargo, como siempre, hay muchísima tela que cortar. Panamá se perfila desde hace varios años como una lumbrera en el mundo de la economía en algunos casos nuestros propios vecinos lo han reconocido y es que si somos sinceros la historia y la geografía nos han sonreído. Sin embargo lejos de el grado de inversión económico, de la capacidad de generar empleos y dinero hay otras realidades que deberían hacernos enrojecer o quizá hasta morir de vergüenza.

Lástima que el dinero no sirve para comprar las cosas que de verdad valen la pena. No compran una nación educada, no compran personas que depositen la basura en su lugar, no compran cultura, no compran honestidad. Y es que a pesar de todas las campanas que se quieran soltar al aire el haber obtenido el grado de inversión (que es algo buenísimo y de lo que me alegro y me siento orgulloso) no nos garantiza un mejor Panamá.

La educación sigue siendo igual de mediocre con maestros que amenazan con irse al paro para obtener recreos más largos y profesores universitarios que llegan a improvisar e inventar en salones atestados de estudiantes vagos que basan toda su educación en wikipedia o el rincón del vago.com

Mientras sigamos votando por el más guapo o el más popular, mientras sigamos aplaudiendo a los regueseros y reguetoneros (que son la misma cosa) con sus canciones de sexo y violencia desenfrenada, mientras nuestros gobernantes sigan pensando que están sobre la constitución y nosotros aplaudamos o desaprobemos sus decisiones como si de un juego de fútbol se tratara, Panamá seguirá siendo el mismo que conocemos con tantas cosas hermosas pero con tantas carencias.

Dicen que el pasto del vecino suele ser más verde y quizá haya un poco de cierto en eso, pues a quién se le ocurre quejarse de que su país haya alcanzado un lugar especial en la economía mundial. Sin embargo preferiría tener un país donde los conductores son educados, donde las personas colocan la basura en su lugar, donde los estudiantes están ansiosos por aprender y donde las autoridades lejos de querer embelesar a la gente con propuestas idiotizantes presenten propuestas alcanzables y las lleven a cabo.

No existe país perfecto, de eso soy muy consciente, sin embargo basta darse una vuelta por Costa Rica, por ejemplo, para darse cuenta cómo un país sin “grado de inversión” demuestra cultura, limpieza y educación. No me malinterpreten por favor, estoy absolutamente orgulloso de ser panameño y lejos de rendirme creo que todos estos puntos son razones extras para luchar por un mejor Panamá, sin embargo algunos días como hoy no puedo evitar que ese gusanito de la envidia me haga ver todo lo que nos falta para tener un mejor Panamá.

Ariel

martes, julio 7

rompiendo el silencio


[Mi silencio no se debe a nada. Bueno, miento. Mi silencio se debe a tantas cosas que no puedo escoger una como “la culpable”. Iba a decir que me falta material para escribir pero eso es, una vez más, mentira. Tengo un exceso de material. Iba a decir que me falta tiempo pero eso tampoco es muy cierto, el tiempo existe para usarse como a uno le parece y resulta que no la he utilizado para escribir aquí. Me iba a disculpar por no escribir pero, después me di cuenta que tal vez nadie iba a leer esto, no es que en realidad alguien note mi ausencia en este mundo cibernético. Así que resulta que la disculpa es para mi ego. ]

Así que sin orden en especial, algunas de las cosas que he estado pensando, leyendo, y viviendo en estos días…

Estoy leyendo un libro ahora mismo que se llama Rilke y Andreas-Salomé: Una Historia de Amor en Cartas. Me encanta. Como resultado de leer este libro me he sentado a escribirles cartas a algunos de mis amigos. Hay pocas cosas tan especiales como recibir una carta, escrita con la mano propia de una persona que quieres. Creo que escribir cartas es un arte literario. Existen ensayos, novelas, poesía, etc. pero creo que las cartas son una categoría literaria diferente a todas las demás. Bueno, eso es lo que yo pienso.

He estado pensando en la naturaleza de la “fe”, de donde proviene y como se consigue. Es extraño, es como si las personas que la consiguen son aquellas que tienen fe que se puede tener fe. Es un misterio.

También he estado pensando que la “hospitalidad” es un acto espiritual. La “hospitalidad” se define como; “acogida y asistencia a los necesitados” y el “recibimiento afectuoso que se hace a los visitantes.” Para mi, invitar a alguien a comer, a conversar, a descansar en mi presencia o en mi hogar es uno de las cosas mas bonitas en la vida.

Se dice que “Se llama hospitalidad al acto de dar hospedaje a peregrinos, menesterosos y desvalidos, recogiéndolos y prestándoles la debida asistencia en sus necesidades…La hospitalidad se consideraba entre los antiguos como la mayor de las virtudes y era un deber ejercerla con los extranjeros, viajeros y desconocidos…en el Occidente ha pasado a ser un ejercicio oneroso, debido a la abundancia de relaciones y a la multiplicidad de viajeros. “

Creo que es cierto, la hospitalidad no existe como antes, si vamos a comer bien vamos a un restaurante, si queremos un ambiente relajante vamos a un resorte, se nos ha olvidado como crear espacios hospitalarios en nuestro diario vivir. No se, lo sigo pensando…

Aunque vivo en una ciudad repleta de arte y cultura siento que puedo disfrutar de muy poco de todo lo que se ofrece aquí. Pienso aprovechar mas de lo que se ofrece aquí… eso incluye explorar mis nuevos intereses en cosas tan varias como el Capoeria de Brasil y comida exótica. En realidad, creo que la “cultura” es tan amplio incluye tantas cosas como la música y el baile, la comida, las artes visuales, el cine, los idiomas, la literatura y poesía… me siento asombrada a la variedad de culturas que pudiera explorar sin irme de esta ciudad.

He descubierto mucha musica recientemente. En los últimos meses he estado disfrutando de la música ‘acústica/indie’ que es un fenómeno muy –no se como describirlo—es bonito. A mi me gusta. Pero, hay mucha mas “cultura” que me gustaría explorar y disfrutar... y quizás compartir aquí.

En los eventos de la actualidad tengo que confesar que estoy asombrada con la cantidad de personas sin hogar aquí en esta ciudad, tambien estoy viendo asombrada y triste los sucesos en Honduras y en la China, me rompe el corazón saber que siguen muriendo muchas personas inocentes por guerras y sida en África e intento no ser indiferente a las tensiones en Irán, Iraq, Pakistan, e Israel…es posible ser un ciudadano del mundo?

lunes, enero 19

MLK y El Salvador

Hoy se conmemora el día de Martin Luther King Jr aquí en los Estados Unidos. Se conmemora la vida de MLK quien dedicó toda su vida a luchar pacíficamente por la igualdad para todas las personas en este país sin importar su color. Por su dedicación el sufrió todo tipo de acoso e inclusive pasó tiempo en la cárcel. Én Agosto 1963 MLK reunió uno de las manifestaciones más grandes que se ha reunido en Washington, DC y en ese momento dio su famoso discurso “I Have a Dream” en el que presentaba su sueño para un país verdaderamente libre para todas las personas de Estados Unidos.

Hace poco regresé a Washington, DC de El Salvador. Y estos días son días llenos de historia en El Salvador también. Hace dos días se celebraron 17 años de la firma de los Acuerdos de Paz que detuvieron la guerra allí. Pero, la victoria es agri-dulce y en el país todavía existe división y polarización tanto que los Acuerdos de Paz se celebran por separado entre partidos pero no como país unificado. Ayer, fueron las elecciones en El Salvador para alcaldes y diputados. Son elecciones llenas de significado que preparan el camino para las elecciones presidenciales que seguirán muy pronto. Los resultados que no salieron –desafortunadamente- sin informes de irregularidades en el proceso electoral, informarán para algunos como votarán en las siguientes elecciones.

Mañana, aquí en Estados Unidos se celebra la inauguración del nuevo presidente. Se espera que llegarán personas en cantidades parecidas a las que llegaron en ese día famoso en 1963 cuando MLK pidió que la libertad reinara en este país para todos. El primer presidente Afro-Americano en la historia del país es realmente un momento histórico pero pronto pasará la celebración y empezará el trabajo difícil de ser el líder de este país que se encuentra en medio de una guerra, en una crisis económica, y con tantos otros obstáculos en educación, salud, y el medio ambiente. Tengo que decir que estar aquí como testigo de que en Estados Unidos se puede celebrar unificadamente sin importar partido político el traspaso pacifico de un presidente a otro es realmente un honor, espero que un día la paz se pueda celebrar unificadamente en El Salvador también.

martes, diciembre 2

Millones de prójimos.

La preocupación está a la orden del día. Basta con hojear un periódico, abrir una página de Internet o encender la televisión para enterarnos de la eterna redundancia: este mundo (¿cuál si no?) va de mal en peor.
Muertos en India, violencia en Centroamérica, recesión en Estados Unidos, persecución política en China, abortos a dos por uno en Holanda y así uno puede escoger a la carta la razón por la cual quiera escandalizarse o preocuparse.

Quizás justo ahora que todo el planeta se ha convertido en un pueblo chico (Ya saben, eso del infierno grande) aquello de la ignorancia como bendición resulta cobrar bastante sentido.
Sé que me arriesgo a sonar egoísta pero definitivamente eran mejores tiempos aquellos en los que uno no se daba por enterado de las sucesos hasta un par de meses después cuando la embarcación correspondiente traía las actualizaciones que a su vez ya habían perdido vigencia.Ya sé que más de alguno saltará y rasgará sus vestidos en señal de desaprobación por lo que digo. Pero déjenme intentar explicarme.

La información es útil, sería un tonto si dijera lo contrario. Pero como dicen "sin abuso se disfruta mejor" estamos tan saturados de información que ocurre una de dos cosas. O nos volvemos inmunes a la información o pasamos la vida preocupados por cosas que escapan de nuestras manos absolutamente. Ambas cosas en definitiva están mal.

Yo soy de la tendencia a preocuparme y por ese lado me gustaría no tener acceso a tanta información. Nadie me obliga es cierto, podría pasar de leer los noticieros y dejar de interesarme por lo que ocurre en el Tibet por ejemplo, lugar que solo conozco por fotos, libros y películas. Por eso pienso que eran mejor aquellos tiempos cuando un pueblo chico era en realidad un pueblo chico de unos cincuenta o sesenta habitantes. No como ahora que todo el mundo con sus miles de millones de habitantes, sus cinco continentes y cientos de países han pasado a formar lo que llaman "Aldea Global" y resulta que répica en mi cabeza aquel mandato de "Ama a tu prójimo como a ti mismo" y ahora mis prójimos se han multiplicado por millones y de repente me siento un tanto impotente para ayudarles a todos.

Ya sé, desvarío. De todas maneras siempre lo hago y solo quería soltar esto, tirartelo a ti esperando que quizás tú tengas una respuesta. ¿Cómo contrarrestar la tiranía de la información? ¿Cómo evitar convertirnos en insensibles? o mejor aun ¿Cómo evitar convertirnos en sensibleros?
Yo, lo reconozco, no tengo la menor idea.

Ariel

viernes, octubre 31

La crisis economica con un poco de humor


La crisis economica en la que estamos es complicada pero también es bastante sencilla. Me encanta esta presentación humoristica de la situación. Yo creo, sencillamente, que cuando gastamos más de lo que tenemos el resultado es que no tenemos nada (es algo como 1-2 = -1, o por lo menos así lo aprendí yo). Las consequencias de la mala administración de recursos las sufrimos todos de alguna manera u otra. Pero nosotros individualmente también tenemos que cuidar de que estemos administrando bien los recursos que tenemos.

La crisis economica se ha convertido en un aspecto muy importante de la campaña electoral en EEUU. Ya con menos de una semana para las eleciones, es muy interesante la cantidad de medios de comunicación que han empezado a dar su apoyo inequivoco a Obama, entre ellas el muy respetado Economist (ya que estabamos hablando de la economía).

domingo, octubre 26

Una ineludible ley fundamental de la economía: la escasez de recursos

Por Ricardo J. Flores (Previamente publicado en el blog LatAm Development)

Si una sociedad quiere llevar un nivel de vida más allá de sus posibilidades económicas reales, tarde o temprano sufrirá las consecuencias de dicha decisión. Poco importa si la decisión de tratar de llevar un nivel de vida empleando estúpidamente recursos económicos escasos, se tomó bajo argumentos de “solidaridad social” o para “evitar que el país se incendie”. De buenas intenciones está pavimentado el camino al infierno.

Tampoco importa si la sociedad es o se cree rica o pobre, igualmente sufrirá las consecuencias de sus decisiones económicas pobres basadas en argumentos necios, es decir sin sabiduría, inteligencia ni comprensión de la realidad y además, sin ponderar realmente las consecuencias futuras de las mismas.

Mucho menos importa, aunque muchos no lo crean, que se confiese una ideología de derecha o de izquierda, ni siquiera de centro. Esto parecen no entenderlo la gran mayoría de los líderes sobre los cuales recae la responsabilidad de tomar o influir las decisiones sobre el uso de recursos escasos sin base ni racionalidad económica.

Los de la izquierda, o los llamados del socialismo del siglo XXI, creen que este es un pensamiento falso, o como me dijo en el año 2000 un alto funcionario del gobierno del presidente Hugo Chávez, es un “constructo” (sic) de la ideología capitalista. Porque en su opinión la escasez sólo existe en la mente de los que “inventaron” las leyes de la economía. Supongo que con lo de “constructo” se refería a una invención. Por eso las decisiones en materia económica de los gobiernos de izquierda dan mayor importancia dizque a lo “social” y desdeñan las consecuencias propiamente económicas, que poco les importan.

Por otra parte, los de la derecha, donde quiera que se encuentren, se creen inmunes a la acción de las leyes de la economía sólo por el hecho de que en sus discursos, con los que apoyan sus malas políticas, se llenan la boca con las palabras dizque a favor del libre mercado y la competencia. Pero sus acciones y decisiones no toman en cuenta para nada las consecuencias que para una sociedad libre tiene tratar de “pasarle por encima” a las leyes más elementales de la economía. Desgraciadamente, cometen el mismo error que los de la izquierda.

De hecho, y tal como está sucediendo en los Estados Unidos, aquí en El Salvador y en muchos otros pueblos del mundo, nada hay más letal para el futuro de la libertad que las consecuencias de las malas decisiones económicas del pasado, junto con las muy malas medidas que se aplican en el presente.

Las consecuencias son que las sociedades terminan volcando su desilusión y amargura por los resultados de sus decisiones económicas erradas, en las promesas fútiles del intervencionismo económico y social, de la socialización y la estatización. Y lo más escalofriante: que las medidas de socialización y mayor intervención de la economía, las terminan tomando precisamente aquellos que dicen ser los paladines de la libertad.

Como siempre, aparecerán los iluminados que explican las crisis actuales con argumentos falaces que evitan o niegan en esencia que atropellar las leyes de la economía tiene consecuencias. Una de las cuales es que lo que hoy se gasta sin control en actividades de poca o ninguna producción real y sólo en el consumo, repercute en las posibilidades de crecimiento futuro. Porque los recursos económicos disipados en el presente no tienen ningún efecto positivo sobre la expansión de las posibilidades futuras de la sociedad, sino por el contrario el de condenarla aun más a las pesadas cadenas de la pobreza y ausencia de libertades.

Este es el precio que pagaremos por incurrir neciamente en el error de obviar las leyes fundamentales de la economía. Como diría el adagio de origen inglés: “no puedes comerte tu pastel y seguir teniéndolo” (can’t eat one’s cake and have it too).

Ricardo J. Flores, nuestro invitado especial tiene un MA en International Development Policy de Duke University y actualmente reside en El Salvador. Pueden leer este articulo en su blog.

lunes, septiembre 15

"mentir también sale caro"

a fin de cuentas, no tiene que ver con dinero; estoy seguro.
resulta que desde hace mas o menos medio año, el mundo se está sumiendo en una crísis financiera principalmente porque "el tío Tom" se le atragantó un movimiento económico, basado en créditos. El problema comenzó porque a algunos bancos y financieras se les ocurrió empezar a conceder créditos "de riesgo". Es decir, créditos a personas que, con un alto indice de seguridad, solo podrían pagar unas cuantas mensualidades. después de eso, estos bancos venderían sus hipotécas a otros bancos sin decir que los clientes no las iban a pagar. pues nada, que al pasar eltiempo, empezó a subir y subir el número de hipotecas y créditos que no se pagaban y las empresas financieras lo comenzaron a resentir, arrastrando consigo a medio mundo.
sin ser economista ni nada por el estilo, creo que hay algo que es muy evidente. es posible que el problema naciese por culpa de gente que pide créditos sin poder pagarlos. pero por otro lado se hace evidente un factor: los primeros grupos que concedieron estos créditos de riesgo ya sabían que era negocio que solo les pagaran unas pocas cuotas y después vender estas hipotecas sin decir que había un problema de pagos con ella. es decir, "engañando".
y he aquí el verdadero problema del sistema y de la crísis. todos hemos escuchado que en las bolsas un factor importante es "el índice de confianza de los inversores". pues en los pequeños negocios, también se debe tener en cuente el índice de confianza. al final, resulta que nuestro sistema económico se tambalea, no porque no haya dinero, sino porque hay engaños y desconfianza.
estos factores "morales" siempre serán parte del desarrollo de nuestro mundo, igual que lo fueron en sus días pasados, y mientras no los valoremos, lo vamos a pagar; y muy caro. en la historia, ya nos hemos llevado palos y hemos visto el rendimiento que genera, no una capacidad económica grande, sino una actitud ética transparente. mira lo que dice Antonio Escohotado en su libro "caos y orden":
“al llegar la Reforma algunos pensaron que el mal comportamiento no se remedia con absoluciones, sino mediante reparación o enmienda, y que en vez de esperar periódicos milagros redentores, el buen cristiano estaba obligado a comportarse con cualquier prójimo como si tratara con Dios mismo. Aunque podría seguir soñando todos los días con el Cielo, y lamentando habitar todavía la concupiscente Tierra, estaba obligado a tener una sola palabra para los negocios, a no engañar ni chapucear, y en definitiva a encontrar un modo irreprochable de ganarse la vida.
Cuando esta actitud cundió – y allí dónde cundió – las profesiones, el comercio y la industria experimentaron un vigoroso impulso. Tan inflexibles en asuntos de fe como convencidos de que acumular bienes materiales nunca sería un fin en si, aquellos puritanos ampliaron el deber de lealtad familiar y clánica al conjunto del cuerpo social, fomentando así el surgimiento de innumerables asociaciones, cuya consecuencia sería dividir el trabajo y optimizar tanto la producción como el intercambio de mercancías y servicios. De este modo, lo inesencial para ellos – aquello susceptible de compraventa – se multiplicó y ramificó hasta extremos nunca vistos, pues para crear genéricamente riqueza no hay procedimiento más seguro que considerarla simple medio. Quien aspira a la riqueza como fin en sí tiende a practicar hábitos de engaño y derroche, que acaban empobreciéndole. En definitiva, no se ha inventado mejor modo de obrar con provecho que una ética del trabajo, cuya esencia es exigirse mucho, en la confianza de que el prójimo hará lo propio”
¿confianza? ¿transparencia? ¿ética?...
Este autor comenta tambien: “por razones no religiosas, algo análogo descubrió Japón en la primera mitad del siglo XVII con el surgimiento de las primeras ciudades comerciales, y sobre todo a finales del siglo XIX”
nada, no se por qué, pero sin ánimo de damrmelas de entendido, pienso que esta crísis (denominada como mucho como la mayor crísis, incluso aun mayor que la de los 20's en EEUU) no se resolverá insuflando más dinero por parte de "papá estado" (40.000.000.000 de dólares es el último desembolso que pidió Bear Stearns para no hundirse como le pasa ahora a Lehman Brothers, el cuarto banco de inversiones de EEUU). la promoción de un "capitalismo sin piedad" es autodestructivo, porque el propio sistema no lo puede mantener por mucho tiempo. es cierto, parece que todo esto es cíclico y "volverán los buenos tiempos otra vez". pero demosnos cuenta de una vez que esa maldita manía de mentir y de consumir devoradoramente, y de pensar que una "moral" real no vale para nada, nos va a salir caro. y nunca mejor dicho: muy caro.
ah, por cierto. estoy seguro de que aquellos que ofrecieron las hipotecas a alto riesgo también están pagando el pato. mentir sale caro; a todos; incluso, por raro que pareza, a los que lo hacen.
referencia bibliográfiaca: Antonio Escohotado, Caos y Orden, (1999): 272-273.