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miércoles, agosto 17

De Blacberrys que tienen personas.

"Aquel que camina con la frente en alto; es porque no tiene blackberry" Anonimo

Existen decenas de libros y películas enfocadas en el hipotético escenario de las maquinas controlando el mundo. La ciencia ficción ha encontrado en esta descabellada idea un nicho rentable y fértil para la imaginación. No obstante, lamento decirlo, el asunto ha dejado de ser imaginación. Las maquinas controlan el mundo hoy por hoy. 

Debo empezar aclarando que soy un amante de la tecnología. Me fascina ver los productos que salen al mercado y probablemente de tener el dinero suficiente compraría más de uno; no es ese el punto de mi señalamiento. Me preocupa ver pequeños aparatos controlando nuestra vida al punto de volverse tan imprescindibles como el oxigeno mismo. 

No tengo blackberry (que es la forma en que se llama a los smartphone sin importar la marca) Tampoco tengo nada contra aquellos que los tienen, he aprendido que en un mundo que se mueve a velocidades exageradas, estar comunicado es importante y las ventajas de estos aparatejos alcanzarían para llenar dos o tres páginas. Pero el hecho de no tener uno de esos aparaticos digamos me da un margen mínimo, muy mínimo, de tirar la primera piedra. No con la intención de herir o matar sino con los buenos deseos de que en alguna forma la pedrada haga reaccionar. Sé que los teléfonos inteligentes no son el único problema en cuanto a mal uso de la tecnología pero en Panamá hay un auge exagerado y grosero de los mismos con consecuencias hasta fatales –no exagero- Así que, como no tengo blackberry, camino con la frente en alta por las calles de Panamá y me ha tocado ver algunas situaciones que demuestran con creces que el mundo está siendo controlados por las maquinas. 

He aquí alguna de ellas: 
Taxista/conductor de bus chateador: Lamentablemente para esta mala práctica no es necesario un teléfono con muchas capacidades. Me ha tocado viajar en buses donde el conductor confiadamente coloca los codos en el timón, y el pie en el acelerador, mientras escribe un mensaje a ¿la novia? ¿la esposa? ¿La querida? No importa, mientras escribe pone en riesgo la vida de los hacinados pasajeros que ya tienen bastante con las malas condiciones del cacharro. Tampoco escapan de esto los conductores de automóviles particulares.
 
Periodista twitter adicto: ojo, soy una de las personas más fascinadas con la forma en que las redes sociales están cambiando los medios de comunicación, la facilidad en que un ciudadano puede expresarse y ser escuchado es una de las grandes ventajas de las tecnologías actuales, pero me molesta la forma grosera en que los pseudo periodistas prestan más atención al objeto que utilizan para comunicarse con las redes que a la persona que tienen sentada en su estudio. De modo que para tener la atención del entrevistador vale más estar escribiendo en algún lugar alejado que estar en la misma sala conversando con él. 

Maestras de Kínder blackberry adictas: Lo pongo en plural pues imagino ha de haber más de una. Hace poco caminando cerca de una prestigiosa escuela del país me tocó ver como una maestra organizaba a sus niños para cruzar una calle poco transitada. Las hacía tomarse de la mano y formar una filita. –Bonita cosa- pensé –les está enseñando a los niños a tomar todas las precauciones aun cuando pareciera que no hay ningún automóvil alrededor. Y así, tomados de la mano y en fila, los niños empezaron a cruzar la calle detrás de la maestra que iba muerta de la risa escribiendo algún mensaje en su moderno teléfono. –Sí, medidas de seguridad…- pensé mientras anhelaba con todo mi corazón tener mi propio súper teléfono para poder tomarle una foto a aquella bizarra escena. ¿Los niños? Bien gracias, más importante era responder el chiste. 

Fotógrafos frustrados que nos frustran. Ahora con eso de las cargas móviles en las redes sociales a todo mundo le da por estar subiendo fotos de cada estupidez tontería que le pasa en el día. Empiezan el día fotografiando el plato de cereal y lo suben a facebook haciendo la aclaración: Mi desayuno (nunca falta quien le de click a “me gusta”) luego pasaran el resto del día fotografiando la mínima cosa y, por supuesto, subiéndolo al facebook. Los hay muy oportunos, hay que admitirlo, quienes toman fotos de situaciones chistosas, creativas o importantes. Además yo mismo me he encontrado, algunas veces, deseando una camarita para x o y situación. De nuevo el punto no es el uso sino el abuso. 

Tengo algunas ideas, -yo mismo estoy intentando ponerlas en práctica- sobre cómo usar y no abusar de las ventajas de la tecnología, quería terminar este post con una nota un tanto positiva y dar algunas ideas, no solo criticar, pero ya he escrito demasiado. Luego subo otro post con algunas ideas, pues no tengo moral para dar consejos en estos asuntos. Pero me preocupa; las maquinas están empezando a controlar el mundo. ¿Qué crees tú en cuanto al uso o abuso de los teléfonos celulares?

viernes, julio 29

Por sus frutos los conoceréis


En los últimos dos días los maestros en las escuelas publicas de Panamá decidieron desarrollar una huelga. Aunque no todos participaron, muchos sí lo hicieron dejando de dar clases por buscar mejores condiciones de trabajo. Esto debería ser un escándalo. Me parece muy bien que para muchos les causó suficiente indignación que pudieron ofrecerse a enseñar en la ausencia de los maestros. Lastimosamente, lo que se ha dicho antes se tiene que repetir –al parecer el obstáculo más grande que tenemos en la educación en Panamá son los mismos maestros.

Hay un refrán que dice, “Las obras son amores y no buenas razones” puede ser que los maestros tengan buenas razones para estar indignados pero, dejar de cumplir con su obligación hacia sus estudiantes no es la solución al problema. El fracaso de la educación en Panamá se ve reflejada en las acciones de los maestros dentro del sistema. ¿Qué se supone que les están enseñando a los niños de nuestro país con esto? No les están enseñando el valor de la responsabilidad, ni de su educación si están dispuestos a perder el tiempo de sus alumnos de una manera tan descarada.

Me sentí contenta cuando supe que hubo un grupo de personas que se ofrecieron para dar clases a los niños aun cuando los maestros no se presentaran, sin embargo, los maestros están perdiendo el tiempo para enseñarle a sus estudiantes –estudiantes que ellos conocen y deberían dedicarle el tiempo para que puedan superarse. El fracaso del sistema educativo tiene mucho que ver con la falta de vocación, en vez de poner a sus estudiantes primero, se ponen a ellos mismos. También se ha dicho que “por sus frutos los conoceréis” y en este caso, sus frutos nos han enseñado que falta mucho por hacer.

martes, julio 12

Todos contra la educación

He estado pensando mucho en la educación en Panamá en estos días y creo que para que la educación mejore en nuestro país es fundamental que mejore la calidad de los maestros y la calidad de la preparación de los maestros. 

Y me parece más urgente cuando leo noticias como: la Escuela Normal lleva cinco días sin dar clases. Esa es una de las principales escuelas formadores de maestros de educación primaria en el país. ¿Qué nos dice de la calidad de nuestros maestros si les parece conveniente parar su trabajo como educadores de nuestros educadores? ¿Qué ejemplo estamos dando? 

El tema de la “paralización” es aun más relevante. Lo que pasa es que la Escuela Normal ha estado buscando la acreditación de una licenciatura pedagógica. Es un debate en el que un lado dice que una Escuela no es una Universidad y la otra dice que el nivel de licenciatura en pedagogía es una necesidad en el país. El Ministerio de Educación no ha reconocido la licenciatura y los Normalistas dicen que no dictarán clases hasta que el Ministerio vuelva a discutir el tema. La Prensa reportó que Meduca dijo que están diseñando un plan para implementar una alternativa a la licenciatura pedagógica en la Escuela Normal.

No conozco los detalles de la propuesta de la Escuela Normal ni la alternativa que piensa presentar el Meduca pero, es la manera en la que se está llevando acabo del debate que me parece tan triste. Necesitamos maestros dedicados a sus puestos que sientan un verdadero llamado a ser educadores y necesitamos personas de calidad y capacidad formando a los futuros maestros y las políticas para el futuro de la educación en el país. ¿Cuándo y cómo vamos a hacer que la verdadera educación sea la prioridad?

sábado, julio 2

Tocando Madera: Buena música en Panamá.

La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón.
Magdalena Martínez


Me encanta encontrar tesoros en lugares inesperados. Ya saben, cinco dólares en el pantalón lavado y planchado, la última galleta del bote que creíamos terminado, un buen libro de una autor desconocido y buena música donde pensabas no había. Quiero escribir sobre lo último. 

El jueves fuimos al concierto “Tocando Madera la gira”. En realidad fui porque me gustan las iniciativas de los panameños que se tiran contra los pronósticos y contra los paradigmas y creen en lo que hacen. No estaba seguro sobre lo que iba a encontrar en el concierto pero decidí ir para no caer en ese constante quejismo de: “No hay nada bueno en Panamá cuando se habla de música” o “Aquí solo los reguetoneros son artistas” 

No me arrepiento ni un segundo de haber ido. Obviamente no me fascinaron todos los cantantes –para gustos los artistas- pero me encontré con algunas joyas en donde menos lo esperaba. Verdaderos canta autores con buenísima letra y excelente voz. 

Una de las más agradables sorpresas fue escuchar a Carlos Méndez. Siendo sincero ni sabía que existía. Pero en cuanto se paró en el escenario con una sencillez total y empezó a cantar tuve que tragarme todas las palabras sobre falta de cantantes en Panamá. Cantó con una voz clara y agradable y sobre todo con canciones llenas de sentido y con un mensaje. Para los que como yo nos quejamos de las vulgares y huecas letras de otro género. Obviamente una de las primeras cosas que hice al día siguiente fue buscar en Youtube algunas de sus canciones y para mi agrado y tranquilidad lo de la noche no fue un accidente sino que había encontrado un cantautor en Panamá cuyas letras podía escuchar mientras leía o mientras escribía o simplemente escucharlas para reflexionar. 

Lilo Sanchez fue otro que me impresionó con la precisión de sus letras y la nitidez de su voz. Karla Lamboglia una músico excelente y con buenísimo mensaje también y Rómulo Castro de quien tampoco había escuchado en mi vida pero me impresiono con la profundidad de su contenido. Y algunos otros cuyo nombre se me escapa pero me dejaron un muy buen sabor de boca. 

Ahora mismo, mientras escribo, escuchó el álbum “De Pie” de Carlos Méndez y siento esa emoción de haber descubierto un tesoro en un lugar inesperado. Es una lástima que estos talentos no reciban el mismo apoyo que otros generos. Por mi parte ahora que he descubierto que en Panamá hay buenos músicos y poetas de la canción me queda la obligación moral de buscar sus discos y apoyarlos en cada presentación que pueda. 

El concierto Tocando Madera fue una experiencia “hermosa” y entrecomillo la palabra pues no suelo usarla y quiero subrayar el significado. Es de esas veces que sales con una sonrisa que te acompaña aun varios días después sabiendo que hiciste lo correcto al sacar de tu tiempo y tu dinero para apoyar ese tipo de eventos. 

Les dejo un vídeo de Carlos Méndez espero lo disfruten como yo y ¿Por qué no? descubran un tesoro en un lugar inesperado =)

miércoles, mayo 11

Sobre música, mi papá y el señor presidente

La gente necesita, además de un cantante, canalizar su necesidad de un líder de ideas, pero yo no soy un político, yo canto, es mi trabajo.
León Gieco

Como ya he dicho en otras ocasiones la música es parte de mi vida. Si no estoy escuchando algo de música probablemente la estoy cantando. Tengo un gusto un tanto raro, ya lo sé, soy de esos que opta por la letra antes que por el ritmo, si las palabras me tocan quedo enganchado.

Hace unos días conversaba con Hannah sobre mis extraños gustos musicales -extraños para Panamá- debo reconocer la mano de mis padres detrás de mi "excentricidad" musical. Recuerdo en una ocasión cuando papá llegó con unos cassettes (sí, así de viejo soy) de Alberto Cortez  y dijo: -esto es música para pensar- Estoy casi seguro que el no recuerda el evento pero para mi fue la apertura a un nuevo mundo. No entendí ni la mitad de lo que decían aquellas canciones hasta muchos años después, pero me gustaba poner la música y colocar mi cara de pensar. 

Y así con el tiempo entendí lo que quería decir mi papá con aquello de música para pensar. Y me fui haciendo mis propios gustos y descubriendo nuevos cantantes y nuevas variaciones siempre con la misma tónica de "hacerme pensar". 

Aun solemos intercambiar música con mi papá. El llevaba ya varios meses hablándome de una canción que caía como anillo al dedo a la situación actual de Panamá. Por fin en estos días pude escucharla y no pude menos que estar de acuerdo con él, las cosas en Panamá pintan muy mal, pese a que nuestro presidente insiste en decir que "vamos bien" y precisamente uno de los problemas que nos aquejan es la falta de una buena recepción a las criticas y por otro lado buenas criticas, criticas que no rayen en la ofensa o la falta de respeto. 

Esta canción la escribió un argentino (Luis Aguilé) y ha causado polémica en los diversos lugares por donde ha pasado, sin embargo me gusta por el tono respetuoso con que se refiere al señor presidente y como con muchísima demagogia le pide en pocas palabras que cumpla con todo lo prometido. Porque lo creí pertinente y porque mi papá llevaba ratos intentándolo una canción que ojala llegue hasta los oidos que debe llegar y le recuerde al presidente que no esta allí por suerte sino por el voto de muchos panameños que pusieron su esperanzas en él. Sin más allí les va...



lunes, abril 25

Déspotas de bolsillo.

"Todo hombre lleva en sí un dictador y un anarquista."
Paul Ambroise Valéry

A veces me gustaría levantarme con buenas noticias. Abrir el periódico y enterarme de la ausencia de muertes durante el fin de semana o la increíble reacción positiva del presidente ante las criticas. De vez en cuando me gustaría solo leer buenas noticias o noticias tontas como aquella de la boda real o los muchos hijos que ha comprado Angelina Jolie. 


Pero vamos, cada mañana despierto en Panamá y me toca leer titulares sin esperanza. Muertos por acá y por allá, aumento de VIH entre niños que apenas están empezando a vivir, y sobre todo y repetitivamente: el señor presidente insistiendo en tomar las decisiones como le da la gana, prometiendo cosas sin pie ni cabeza, agrediendo a los que se le oponen y bueno, menos mal que no leo periódicos amarillistas.


Pero lo que quiero escribir, aunque ustedes no lo crean, es una breve excusa por el mal actuar del señor presidente. No, no estoy diciendo que sea aceptable su actuar, no estoy justificando el nombrar magistrado a quien le da la gana ni mucho menos su constante lengua suelta donde lo mismo dice una cosa o dice la otra pues hay cosas que ni que, tenga o no tenga razón. Sin embargo creo que muy pocas personas harían un mejor papel ocupando la presidencia.

Con eso no quiero decir que serian peores presidentes; serían idénticos. Y es que la manía de enloquecer con el poder no es exclusivo de las altas esferas. La mínima brusca de poder  parece ser suficiente para tornar en dictador al  más humilde. Y lo digo pues lo veo por todos lados, empezando por las escuelas donde los maestros dicen hacer las cosas por son ellos y punto. Ya recuerdo a un profesor de historia, un tal Arroba, solía decir barrabasadas y amenazarnos para luego señalar -Ustedes son el huevo, yo soy la piedra- es decir si nos arriesgábamos a estrellarnos contra él moríamos reventados. 

Me tocó verlo mientras estudiaba Teología cuando un profesor enfurecido, un tal Morales, me señaló que la ofensa cometida en su contra (escribir un breve articulo donde decía que las cosas podían mejorar) -No te lo perdona Dios ni te lo perdona nadie y mejor ni lleves clases conmigo-  le hice caso, de todas formas ya me había enseñado mucho con su reacción y no quería aprender nada más de él.

Me tocó verlo en la universidad de Panamá donde hay profesores, un tal Kenny, que te ponen una A a cambio de veinte dolares. Obviamente no todos los profesores son así, pero los hay, me tocó llevar clases con uno y adivinen que: saqué una C.  He podido verlo inclusive en foros de Internet donde los moderadores borran todo comentario con el cual no estén de acuerdo y expulsan a las personas que osen plantarle cara. Y al final lo justifican con: ¡Yo soy el moderador!

Y así pululando por todas nuestras calles déspotas de bolsillo. Expulsando espuma por la boca ante el mínimo atisbo de poder. Padres déspotas, hijos déspotas, hermanos déspotas, esposos y esposas déspotas, estudiantes, maestros, conductores, taxistas, cajeras, guardias de seguridad y escritores de blogs. Entonces ¿Por qué nos extraña que nuestro presidente sea déspota y autoritario?  ¿ Haríamos algo diferente de estar en su lugar? 

El problema no es exclusivo del presidente, es más bien una cuestión cultural, la oposición se queja y se revuelca ahora porque no son ellos quienes se acomodan y acomodan a los suyos. Y nosotros, sinceramente nosotros, los ciudadanos promedios que desde nuestras casas rabiamos al abrir las noticias que nos amargan aun más el café, también nos quejamos pues no es a un familiar nuestro o a nosotros mismos que nos llega el chance. ¿Quién fue el que dijo? "El oprimido sueña con llegar a ser opresor" creo que fue un brasileño, pero debió conocer la clase política panameña. 

No sera hasta que seamos justos en las pequeñas cosas que veamos justicia en Panamá. No sera hasta que estemos dispuestos a ceder nuestro lugar que veamos un Panamá más solidario. No sera hasta que empecemos a escuchar las voces de los demás y tomarla en cuenta que empezaremos a vivir una verdadera democracia, no esta burda imitación, mientras tanto podemos culpar a Martinelli, a Torrijos o a cualquier otro  que tenga la desgracia de ponerse la banda presidencial. Pero Panamá no esta en las manos de ellos sino en las nuestras. Déspotas de bolsillo pululando por todas las calles, por allí debe estar nuestro futuro presidente. 

El que este libre de pecados que tire la primera piedra. Yo no puedo. 

miércoles, abril 13

El fútbol es el opio de los pueblos.

"Tengo dos problemas para jugar al fútbol. Uno es la pierna izquierda. El otro es la pierna derecha."
Roberto Fontanarrosa

Ha de ser este clima futbolistico que se respira por todos lados lo que me lleva a escribir este post;  Ya saben: clasificación al mundial sub-17, al sub 20, semifinales de la champion league, cuatro clasicos (Real Madrid vs Barcelona) en menos de un mes etc. Es el tema del momento, quien no pueda hablar de ello se vera relegado a alguna esquina a comentar de otras cosas de menor importancia como literatura, economía o los problemas socio-políticos que atraviesa nuestro país. 

En fin, toda esta fiebre absurda, al menos desde mi punto de vista, ha invadido los medios de comunicación y las conversaciones en los pasillos, los buses y hasta las iglesias. Y vamos, no es que sea un viejo cascarrabias, claro que me gusta el fútbol, disfrutó igual que muchos de correr como loco detrás de un balón, disfruto de ver los juegos de la selección -esos más bien los sufro- y no tengo absolutamente nada en contra de que Juan de los palotes quiera apoyar al Madrid o al Barcelona, llorar por esas derrotas si le da la gana, o convulsionar de alegría si son victorias. En fin, que para gusto los colores y los equipos de fútbol.

Lo que realmente me pone mal y me saca de casillas (después de todo quizá sí sea un viejo cascarrabias) es ver como algunas personas, valiosas personas con talentos y habilidades, con ideas para brindar a la sociedad, con toda la capacidad del mundo para marcar una diferencia viven obsesionados por el asunto. Gritan a los cuatro vientos "Yo soy Culé" y no tienen ni la menor idea de lo que significa la palabrilla, que ni siquiera suena bien,  o llenan sus estados de redes sociales con "Hala Madrid" sin saber, ni querer saber, que significa el famoso "Hala". Consumismo tonto pues, a eso me refiero.

El fútbol es un deporte bueno como cualquier otro siempre y cuando se mantenga en esa categoría de deporte y no se convierta en otra cosa más peligrosa como una obsesión o el centro de una vida. O al menos no perdamos las dimensiones de lo que significa ganar en un juego que no tiene nada que ver con la vida real.
Por ejemplo: Hace unos días la selección de Guatemala clasificó por primera vez a un mundial sub-20 (y de cualquier otra categoría) la fiesta fue como se esperaba y estoy de acuerdo que se celebre, vamos, no es una cosa que sucede todos los días. Sin embargo el enfoque que le dieron los medios y las personas fue desde mi punto de vista un poco absurdo exagerado. Llegaron a decir que aquel pirrico triunfo en una cancha de fútbol era un alivio para la golpeada sociedad de Guatemala. Que era un remanso de paz en medio de todo la violencia, etc. ¿Puede creerlo? sí, yo sé que lo creen. ¿Cómo vamos a decir que ganarle a once muchachos en una cancha de fútbol es brindarle un alivio al país? y es que las cosas en su lugar: como logro deportivo ¡Genial! me quito el sombrero y aplaudo de pie. Pero nada más, es como dijo aquel viejo barbon sobre la religión, aquello de que era el opio de los pueblos, viendo las evidencias podemos aplicarle eso al fútbol. Y Guatemala es solo un ejemplo, hay que ver como al panameño se le olvida el alza de pasaje y todo cada vez que se siente a ver un clásico.

En fin, ustedes no tienen la obligación de estar de acuerdo conmigo. Sin embargo estoy convencido de que si pusiéramos la misma pasión a mejorar Panamá, la misma pasión con que gritamos los goles de equipos que están a miles de kilómetros de distancia y probablemente nunca veamos en persona, si derramáramos las mismas lagrimas por las cosas que van mal y rabiáramos cada vez que vemos una injusticia de la misma forma que lo hacemos cuando el arbitro pita en contra; tendríamos un país diferente o al menos una vida diferente. 

No esta mal ver fútbol, sentir pasión, seguir un equipo, lo malo es usarlo como opio y dejar de hacer lo que TENEMOS que hacer. 

viernes, marzo 4

Un carnaval para reflexionar


Hoy empieza el carnaval en Panamá.  Espero que la gente que vaya a viajar durante este tiempo tenga muchísimo cuidado en todos los sentidos.

El carnaval es una fiesta que siempre me ha parecido muy irónica pues se supone que es la última gran fiesta antes de el tiempo de ayuno y abstinencia de la cuaresma.  Pero creo que se pierde un poco ese sentido en la manera que se celebra aquí.

Lo que sé es que en la ceremonia del día de miércoles de ceniza (el día después de martes de carnaval) tiene un tono totalmente diferente. Siempre se comparte el versículo que dice: "Recuerda que polvo eres, y al polvo volverás." Génesis 3:19.  Creo que nos haría bien recordarlo pues, tanto desenfreno y desperdicio de recursos no es una buena señal de que nos hemos acordado de eso.

Después de recordar que somos polvo, y que al polvo volveremos siempre se nos recuerda esto: "El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio." Marcos 1:15.  ¿No ha pasado suficiente tiempo como para arrepentirnos y vivir con la humildad de nuestra condición como polvo?

A mi me gusta el calendario litúrgico porque me gustan las tradiciones cuando nos ayudan a recordar las cosas que tendemos, como humanos, a olvidar tan fácilmente.  No me gusta cuando se toman y se convierten en algo totalmente ajeno a lo que eran en un principio y pierden todo el significado como el carnaval lo ha hecho.

De todas maneras, espero que todos tengan cuidado este fin de semana y tal vez aprovechen para hacer algo totalmente fuera de la rutina de los carnavales y reflexionen un poco.

martes, marzo 1

Volviendo a la escuela en Panamá

Hoy vuelven los estudiantes a las escuelas en Panamá y al volver nos hace pensar nuevamente en el problema de la educación en Panamá.  Estuve leyendo sobre un informe del FMI que decía que Panamá tiene uno de los sistemas educativos más ineficientes del mundo.  ¡Del mundo!  En lectura y ciencia, Panamá está por encima solo de Kyrgyzstan, Azerbaijan y Perú.  Esto debería causar una reacción, especialmente para los que trabajan en educación.  ¿Cómo podemos salir adelante y utilizar los recursos que tenemos para poder mejorar la educación en el país?

Pensando en eso hoy, creo que una de las maneras principales es consiguiendo que los educadores crean en la necesidad de mejorar y cambiar.  Obviamente es un trabajo en equipo entre familias, administradores, lideres políticos, y educadores pero... los que tienen el mayor impacto directo en los estudiante son los educadores.  Tenemos que descubrir qué es lo que incentivaría a los educadores de nuestro país a intentar nuevos métodos, a experimentar con otras alternativas y también qué incentivaría a otras personas nuevas y más jóvenes a entrar en la profesión educativa para tener educadores nuevos con mentes frescas que entiendan un poco más de cómo funciona el mundo actual que está ligada por el internet y movilizada por la tecnología.

Ese es un reto enorme porque los administradores y los lideres políticos tienen que descubrir cual es la combinación perfecta entre incentivos financieros y preparación académica que se le tiene que proveer a los maestros para que ellos se sientan motivados a cambiar lo que se está haciendo.  Las expectativas tienen que ser altas y no nos deberíamos dar por vencidos hasta que todos los estudiantes hayan logrado las metas que tenemos para ellos en todas las áreas académicas.

No deberíamos permitir que nuestros niños terminen la primaria sin saber leer, y más que eso, no deberíamos dejar que los estudiante terminen la primaria sin poder leer con comprensión.  No deberíamos permitir que nuestros estudiantes se gradúen de la secundaria con la capacidad de deletrear palabras o producir sonidos y no poder entender razonamientos y crear criterios propios.  Este es un reto enorme pero tenemos que encontrar la manera de hacerlo, es absolutamente esencial para el futuro de nuestro país.

lunes, febrero 28

¿Qué hacemos?

"Rogelio Montezuma, presidente de la Coordinadora por la Defensa de los Recursos Naturales y el Derecho del Pueblo Ngäbe Buglé y Campesinos, informó que hoy se reunirán para evaluar el tema de la repatriación del periodista Paco Gómez Nadal." La Prensa

Me parece que es sumamente interesante lo que está sucediendo en Panamá ahora mismo. No me gusta para nada que el gobierno decida empiece a expulsar a gente así como Paco Gomez Nadal. Decir que iban (pero nunca lo hicieron) a participar en actos violentos es ridículo y pues, parece que el gobierno quiere sencillamente sacar a las personas que estén dispuestos a decir verdades o por lo menos expresar sus opiniones. No es que uno estuviera siempre de acuerdo con Nadal pero, tampoco es que él estuviera violando alguna ley de libre expresión.  

¿Existe una ley que dice que uno no debe criticar lo que se está haciendo mal en el país?  Tal vez no pero parece que sí, y estamos en problemas.  Y lo peor de todo es que uno no puede hacer nada para mejorar la situación.

sábado, diciembre 4

Un día que no fue como lo habíamos planeado

Panamá City
(Flikr: Marc Serarols)

Hoy tuvimos un día extraño, casi nada fue como lo habíamos planeado. Es diciembre en Panamá y todo parece volverse loquito. El día empezó bien, soleado, bonito, limpiamos la casa un rato…cosa que a mí me pone muy contenta. De repente, empezaron a salir mal las cosas. 

Lo peor fue cuando descubrí el celular de Ariel en la lavadora, bien lavadito. Después, estábamos listos para salir a los Talleres Literarios, cuando no encontraba las copias que había hecho para el taller. Todo eso me puso de mal humor, había imprimido las páginas ayer porque en la casa no tenemos impresora ahora mismo, y no los traje a casa. 

Decidimos salir de todas maneras, esperando que llegáramos rápido a la terminal. Cuando salimos de la casa Ariel me empezó a recordar todas las cosas buenas de la vida y además estaba haciendo un día hermoso, el cielo azul y sin lluvia. Se me levantaron los ánimos y al llegar a la terminal nos dimos cuenta que tal vez al final no íbamos a poder llegar a los Talleres Literarios. De todas maneras, fuimos a imprimir los documentos otra vez y salimos en búsqueda de un taxi que nos llevara al Parque Omar. 

Encontrar un taxi que te lleve a cualquier lugar en Panamá es casi imposible. Si no vas a un lugar que quede cerquita los taxis no quieren ir. Y parece que más ahora en diciembre cuando todo se ha vuelto loquito en Panamá. Intentamos con cinco taxis distintos y como ya íbamos súper tarde, decidimos que tendríamos que regresar a casa, sin haber logrado nuestra meta de ir al taller que iba a dictar Carlos Fong. Me parecía que iba a ser muy bueno, pero tendrá que ser para la próxima. 

Después de regresar temprano a casa, hemos disfrutado de un sábado relajado. En Panamá las cosas están locas pero, nosotros estamos felices y disfrutando de la tranquilidad de un día que no fue como lo habíamos planeado. 

sábado, noviembre 13

El día del periodista


Hoy es el Día del Periodista, para celebrar a aquellas personas que investigar y escribir es su pan diario.  A mi me gustan las celebraciones sin embargo, a veces me parece que los “Días de…”  dejan mucho por desear, pues a veces representan que estamos fallando en una manera muy grande en cosas que deberíamos de siempre tomar en cuenta.  En vez de tener un “Día de los arboles” una vez al año, Deberiamos ser consientes de cuidar la naturaleza a diario.  Tal vez es necesario, como somos humanos que se inspiran por momentos pero…creo que aun así nuestra meta debería ser volver este tipo de actitudes en comportamientos cotidianos.

 Puede ser que celebrar el “día de los periodistas” es una manera de apaciguar la conciencia porque hay muchos, demasiados, lugares donde todavía se sufre por no tener libertad de expresión.  Aun en nuestro país a veces hace falta una verdadera libertad de expresión. Me siento agradecida por los periodistas que hacen el trabajo de informarnos día a día, especialmente los que ponen en riesgo sus vidas por decir las cosas que algunos no quieren que sepamos.  ¡Qué terrible que el oficio de algunos periodistas es una que pudiera costarles su vida!  Espero que aquí en Panamá se siga luchando por un ambiente más seguro y de respeto por la libre expresión e intercambio de ideas.

viernes, noviembre 12

Así son las cosas aquí.

Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien.
-Antonio Machado


Hace algunos años un profesor, quizá una de las personas que más me ha retado y marcado,  me hablaba sobre las razones por las cuales los cambios no ocurrían; decía que los cambios eran en primer lugar una cuestión de actitud, de saber que las cosas pueden funcionar de otra manera. -Por cada soñador que ve una solución a los problemas hay diez conformistas que ven problemas en la solución- de ese modo explicaba él la mediocridad, la dejadez y todas esas características que nos mantienen en el atolladero.


El problema es darse por vencido. Ya sé que muchas veces es muy poco lo que se consigue con una lucha fiera. Al menos de vez en cuando se consigue tranquilidad de conciencia y paz con uno mismo. La fatalidad es decir con conformismo: "así son las cosas aquí" esa frase que abre una dimensión especial para que el mal siga imperando y el potencial se diluya en nada.

Por eso me indigna y me deja un sabor muy amargo en la boca escuchar al presidente de la nación decir que las cosas están fregadas y así se van a quedar. Decir que los corruptos están allí y van a robar de todas maneras. Un hombre que hizo del cambio un eslogan de su campaña, que ilusionó a muchísimos panameños se da cuenta, de pronto, que el cambio es imposible, que las cosas en Panamá son así y así se van a quedar. 

Ya ni siquiera me da tristeza. Mejor pienso en aquellas cosas que sí puedo cambiar. Tal vez las cosas sean así aquí pero eso no significa que deban ser así para siempre. 

jueves, noviembre 11

¿Cuál es el fracaso de la educación?

Hoy en la escuela una de mis compañeras de trabajo se quejó de que los padres de los estudiantes siempre se llevan a sus hijos de viaje por varios días. Se quejaba de que los estudiantes perdían mucho durante ese tiempo. Me hizo pensar en lo que leía en el blog de Judy Meana en la que hablaba de Los padres del fracaso en la educación Panameña. 

Meana hizo referencia a las estadísticas tristes de “que el 30 por ciento de los estudiantes del sector oficial podría perder el año escolar” en Panamá y se pregunta por las causas y las posibles soluciones a este problema. Siendo educadora dentro del contexto de una escuela privada dónde tenemos muchas ventajas, veo que hay algunos de las mismas luchas que en otros contextos (como en los Estados Unidos). 

Para que los estudiantes se conviertan en personas creativas y pensantes, sus maestros tienen que ser personas creativas también. Si van a ser personas emprendedoras e innovadoras, sus padres tienen que ser así. No me parece tan malo que los padres se lleven a sus hijos de viaje si tienen la capacidad para hacerlo, pero deberían aprovechar la oportunidad para enseñarles en cuanto a los lugares que visitan  y así seguir su educacion. Creo que una de las partes más importantes de mi educación fue durante viajes largos que hicimos con mi familia. 

Meana dice, “Hay miles de ejemplos e historias de personas que a pesar de la pobreza o las condiciones de su escuela, se graduaron y hoy son hombres o mujeres exitosos.” Creo que este es el punto. Las personas que quieren aprender, pueden aprender aun dentro del contexto menos favorable. Pero, tener por lo menos un maestro o un familiar que te impulse, que te anime a soñar, que te muestre que hay algo más que la burbuja que conoces, hace una GRAN diferencia.

Creo que esto es cierto para los chicos privilegiados tanto como para los estudiantes que vienen de hogares pobres. Veo demasiados jóvenes con una visión muy angosta por el sencillo hecho de que nunca han tenido que convivir con personas diferentes (socio-económicamente) que ellos, yo no han abierto sus mentes realmente a las posibilidades y las necesidades del mundo, por vivir en mundos totalmente sobre-protegidos.  Un estudiante que solamente ha visto pobreza también le falta la imaginación para pensar que pueda conseguir algo más, falta mostrarle las opciones, abrirle la mente por los libros, darle otras experiencias y apoyarlos en sus iniciativas para que aproveche y haga algo más con su vida.

Tal vez llevar a los muchachos de viaje no sea tan malo después de todo, si se aprovecha bien ese tiempo.

miércoles, noviembre 10

Hay que vivir para poder escribir...

Hoy es un día hermoso aquí en Panamá. El sol está brillando, hay una brisa fresca, el cielo está azul y despejado. Es día un día libre por las festividades del 10 de noviembre y me siento muy agradecida por tener un día para descansar un poco. 

Mientras leíamos el periódico en la mañana, comentábamos lo hermoso que está el día, y después nos sentamos a leer y escribir unas cuantas cosas en la computadora. Eso me hizo pensar en este comercial para el Windows Phone 7 que vi hace un par de días. 


Me gustó porque en realidad ilustra perfectamente del problema de la distracción total que vivimos por la tecnología. En vez de vivir, la pasamos pegados a Blackberrys u otros tipos de tecnología. Lo irónico de esta propaganda es que están promoviéndolo como la solución a este problema. Dudo seriamente, que una tecnología nueva pueda rescatarnos y restaurar nuestras relaciones interpersonales.

Estuve pensando, al descubrir algunos blogs que no habíamos encontrado antes como el de Judy Meana, el de Paco Gomez Nadal, y el de un compañero de los Talleres Literarios Eric Lucero, lo bueno que es ser parte de este circulo de intercambio de ideas y ver más Panameños (o personas viviendo en Panamá) participando.  Sin embargo, esto no reemplaza la importancia de vivir y lo ideal es que se pueda conversar por escrito y también tomándose un café como amigos.

Creo que por mucho que uno quiera escribir o quiere lograr hacer algún cambio por medio de la escritura, es muy importante vivir, tener relaciones y experiencias reales con las personas, para entonces tener algo que valga la pena escribir y que las personas quieran escuchar. Las personas anhelan relaciones reales y experiencias verdaderas, por eso hoy voy a salir afuera un rato y disfrutar del sol y de la brisa. 

domingo, noviembre 7

Esta semana en Contrapunto

Hoy ha sido otro día lluvioso en Panamá. Muchísimos panameños están regresando del interior después de celebrar los días festivos.  Nosotros nos quedamos en casa estos días y fue lo mejor que nos pudo haber pasado.  Necesitábamos el descanso.

Esta semana en Contrapunto estuvimos pensando en lo que pasa en noviembre en Panamá; en la relación entre el Día de los Difuntos y el honor que se le rinda a la patria, recordando la separación de Colombia, el Día de la Bandera, y el patriotismo en general.  Nos preguntamos si el civismo se puede imponer, después de que el presidente dijera que el próximo año todos los estudiantes del país tendrán que desfilar en los días patrios.

También estuvimos pensando en mejores maneras de educar para desarrollar la creatividad,  lo bonito que es la libertad y disfrutamos de la creatividad de Juan Luis Guerra en su canción La Guagua.  Pienso que si todos nos arriesgaríamos un poco más a pensar de una manera más creativa, el mundo sería un mejor lugar.

Espero que tengan una linda semana y nos vuelvan a visitar.  Ahora, a tomarme un té e intentar escribir 3,334 palabras para NaNoWriMo.

sábado, noviembre 6

Si yo pudiera hablar con el presidente.

Muchas son las cosas que pasan en Panamá y uno se siente impotente. Es en esos momentos cuando a uno le gustaría tener acceso hasta las altas esferas y decir unas cuantas cosas sobre lo que esta sucediendo. O tal vez que el presidente en un rato de ocio, si es que tiene, navegando por Internet se topara con este escrito donde podría decirle lo que que estoy pensando y lo que mucho me temo. 

La Real Academia de la Lengua Española define civismo como:  "Celo por las instituciones e intereses de la patria." al mismo tiempo celo es definido como: "Cuidado, diligencia, esmero que alguien poner por hacer algo." De modo que sentimos celo por aquellas cosas que realmente amamos, nuestra familia, nuestra casa, nuestra pareja, nuestro perro y en más de una ocasión nuestro país. 

El civismo no es algo que puede entrar con imposiciones o a la fuerza. Nadie te puede obligar a amar nada, puedes aparentar que lo amas, puedes fingir sentirte identificado o hasta disimular pasión, pero obligarte a sentirlo; nadie.

En días pasados por razones de las fiestas patrias, el presidente Ricardo Martinelli lanzó una fuerte critica contra los colegios privados que no salían a desfilar. Les llamó "yeyesitos" (fresas, niños bien, etc) y dijo que iba a obligarlos a desfilar. Como estamos acostumbrados a este tipo de gobierno de "simón dice" inmediatamente el sumiso ministerio de educación inició la reglamentación que obligara a todos los estudiantes a desfilar para, según sus propias palabras, "incentivar el civismo entre los estudiantes”.

En primer lugar y sin faltarle el respeto al señor presidente, él es el menos indicado para hablar de yeyesitos. Uno de los hombres más ricos de Panamá, aun antes de ser presidente, por lo cual estoy casi seguro que ninguno de sus hijos piso jamás una escuela publica, de modo que llamar "yeyesitos" a los muchachos que tienen la fortuna de recibir una educación privada, es irónico además de intentar calzarse unos zapatos que, sinceramente, no le quedan. 

Segundo, ¿se imaginan cuanto demoraría un desfile si desfilan todos los colegios? ¿se imaginan el gran deterioro que causaría a la calidad, ya caída, de los desfiles? Sería una locura.

Tercero, El civismo no se enseña con extorsión o con obligaciones. Esos muchachos y colegios que se vean obligados a desfilar no sentirán orgullo, no sentirán  felicidad de desfilar por el país, sentirán presión y chantaje y esos son dos elementos que ha nadie le gustan, con el tiempo asociaran una cosa con la otra; civismo con obligación.

Cuarto, el ministerio de educación tiene cosas más importantes que hacer, ponerse a reglamentar desfiles que ocurren una vez al año es una absoluta perdida de tiempo, deberíamos mejorar la calidad de estudios -y de estudiantes- deberíamos salir de ese sótano de vergüenza con una de las peores educaciones en latino américa, deberíamos ver que hacemos cuando de nuestros estudiantes solamente el 12% esta rindiendo lo que se espera. Esas cosas, creo yo, son mucho más importantes que si se desfila o no.

El civismo no se enseña con imposiciones, se enseña con el ejemplo. Se enseña al respetar los símbolos patrios no sólo en noviembre, también el resto del año, se enseña al cuidar nuestros recursos naturales, no venderlos a la primera minería con tal de obtener unos cuantos billetes, se enseña siendo respetuoso al hablar y dirigirse inclusive a aquellas personas que consideramos "enemigos" 

Señor presidente, usted más que nadie tiene el privilegio y la responsabilidad de enseñar civismo, enseñarnos a amar Panamá, a sentir celo por nuestras instituciones, a sentirnos orgullosos de ser panameños, pero eso es algo que no se consigue con palabrerías o golpes de fuerza. Se consigue si empezamos a lavar los trapos sucios en casa, si en realidad perseguimos la corrupción y no nos consolamos con decir que todos los países son corruptos, si respetamos la democracia y la constitución que son los principales pilares de nuestra nación.  
Los desfiles no enseñan patriotismo ni civismo; solamente reflejan el que ya tenemos. 

viernes, noviembre 5

Sobre el patriotismo.

Patriotismo es tu convencimiento de que este país es superior a todos los demás porque tú naciste en él.
-George Bernard Shaw


Para estas fechas en Panamá la gente suele vestirse de patria, literalmente. Los carros portan banderitas, los almacenes se pintan de rojo, azul y blanco y no faltan aquellas personas que hasta su ropa es color patriótica. Los colegios salen a desfilar y hasta algunas instituciones lo hacen. Aunque en muchos casos ni siquiera recuerdan la razón exacta por la cual se desfila o se dan los días feriados.

Me gusta el patriotismo sano, la idea de que me siento orgulloso de mi país no porque sea mejor que el tuyo o porque sea el mejor del mundo sino porque simplemente es el mio. No es el mejor del mundo, tiene cientos de problemas, un gobierno que se hace bolas y nos deshace los nervios con cada alocada decisión que toma, una violencia que a pesar de no tener los indices de las naciones vecinas va cada vez en aumento. En fin Panamá es un país imperfecto como cualquier otro pero es mi Panamá. 

Detesto el patriotismo servil y ciego, el que vive comparando las abundancias personales con las miserias ajenas, el que cree en la grandeza que depende de humillar a los vecinos, el que a ojos cerrados declara "el vino es amargo pero es nuestro vino" o simplemente cierra los ojos ante las cosas que están ocurriendo. Los que salen de sus países a conocer otros lugares y en vez de disfrutar de la variedad, de la idiosincrasia, cultura y paisajes de otros lugares viven con la frase de "en mi país..." haciendo comparaciones inútiles y vanas. 

Hace algunos años llevé a unas personas de un país centroamericano a conocer el Canal de Panamá. En realidad después de verlo un par de veces uno no esta tan maravillado con el asunto, pero estoy acostumbrado a que la gente quede más bien sorprendida de lo grande que es, etc. Sin embargo estas personas no dejaron de comparar el canal con algún charco o quebrada e insistieron en burlarse. Yo sonreía a medias pero en el fondo me sentía molesto por el asunto. Sin embargo fue una oportunidad de analizarme y darme cuenta la cantidad de veces que uno viaja con la marcada intención de comprobar que los otros lugares del mundo son peores que el nuestro. Lo más triste es que lo hacemos entre nosotros, entre hermanos latinoamericanos pues tenemos la mala manía de pensar que todo lo que viene de los Estados Unidos o Europa es por descontado mejor. 

Creo que le verdadero patriotismo radica en reconocer el balance que hace a mi país ser mi país. No es su perfección, no son sólo las cosas buenas, son también aquellas cosas que nos molestan e inclusive la que nos avergüenzan. He leído varios artículos que remarcan el hecho de hacer las cosas bien por el país todo el año no sólo en estas fechas que el fervor patriótico nos revuelca. Más aun podríamos ver que debemos hacer las cosas bien por el mundo. Pues más allá de si soy de Noruega o Panamá, de Chile o Guatemala, pertenezco a este mundo y más allá del color de mi piel o mis ingresos percapita debería sentir que cada uno de los seres de este mundo son mi prójimos, mis hermanos y que soy tan responsable de ellos como lo soy de mi propia persona.

Celebremos a Panamá, recordemos nuestra historia, pero labremos también un  futuro en el cual no tengamos que celebrar dentro de algunos años guerras o muertes.

jueves, noviembre 4

Felíz Día de la Bandera

Panamá, de todo un poco.
La caricatura gracias a La Prensa.

Es el Día de la Bandera en Panamá



Ayer en la mañana fuimos a comprar pan y en la panadería vimos a un Señor viejito comiéndose su desayuno con un cafecito. Llevaba puesto un gorro de esos de viejitos (no sé como se llaman) pero lo bueno de este es que era blanco y en la parte de arriba llevaba la bandera Panameña. Yo creo que después de todo, aunque hay muchas cosas por las cuales quejarse las personas aman a Panamá. 


Hoy se celebra el Día de la Bandera, y por eso decidí compartir la canción Patria de Rubén Blades. La verdad es que esta no es mi versión favorita pero me encantan las imágenes del video. Es un reflejo real de Panamá. Esta canción inspira un sentimiento de cariño y amor a pesar de los problemas. Me gusta esta canción (perdonen al que está allí con Rubén, el daña la canción en realidad.) Esa versión de la canción Patria es muy mala así que la cambiamos por otra canción por Ruben Blades dedicada a Panamá.  

"...Lleno de sentimiento, 
y pasión, por ésta tierra sagrada, 
donde nace una esperanza adornada
de un amor multicolor.

¡Qué lindas son las mañanas, 
y las tardes en sus campos! 
En las noches, entre estrellas, 
la luna viaja sobre el río y sobre el mar.

Dulce, es el perfume de las flores 
y el aroma del monte. 
Entre nubes de carmín, y horizonte, 
otra vez se oye el cantar."

En estos días me siento inspirada a encontrar historias de aquellas personas que han vivido momentos importantes en la historia del país porque Panamá es un país tan joven que para muchas personas sus padres o abuelos vivieron momentos históricos como la separación de Colombia o la construcción del canal, no fue hace tanto tiempo y la historia se sigue escribiendo.