Blaise Pascal
miércoles, junio 1
De porque no creo en los ateos.
Blaise Pascal
sábado, mayo 7
Sobre la muerte de Osama y el show mediático.
Jean Baptiste Alphonse Karr
miércoles, mayo 4
Paz mundial y otros logros de cuarto grado
lunes, abril 25
Déspotas de bolsillo.
Paul Ambroise Valéry

miércoles, abril 13
El fútbol es el opio de los pueblos.
Roberto Fontanarrosa
martes, marzo 1
La minería y la libertad de expresión

"La minería a cielo abierto es una actividad industrial de alto impacto ambiental y cultural; es insostenible por definición, en la medida en que la explotación del recurso supone su agotamiento. Devasta la superficie, modifica severamente la morfología del terreno, apila y deja al descubierto grandes cantidades de material estéril, produce la destrucción de áreas cultivadas y de otros patrimonios superficiales, puede alterar cursos de aguas y formar grandes lagunas para el material descartado. Además, transforma radicalmente el entorno, perdiéndose la posible atracción escénica.
Con tantas riquezas que dan y van a dar el Canal y el turismo (ambas actividades sostenibles) y por el tamaño de nuestro territorio, este país no debería incursionar en la minería si de verdad queremos conservar lo que tenemos."
"Protestar, manifestarse y opinar sobre el futuro de nuestra patria no es un crimen. Quienes se oponen a la minería no son enemigos a los que hay que hacerles la guerra, son panameños que entienden su responsabilidad en la construcción de un país y salen a las calles para hacer valer su opinión. ¿Los van a escuchar? Son nuestros hermanos y defienden esta tierra, sin importar si son chiricanos, veragüenses, indígenas ngäbe buglé o kunas, españoles o argentinos.
Tampoco cierran las calles patrocinados por ningún partido político ni influenciado por extranjeros, basta de inventar fábulas para tapar las irresponsabilidades. La violencia que estamos viviendo hoy es el resultado de un gobierno autoritario que solo piensa con el bolsillo y no nos toma en cuenta a la hora de decidir el futuro de Panamá. Salgan de esa burbuja inflada de arrogancia y siéntense a pactar y dialogar por el bien de todos. Panamá se los agradecerá."
lunes, diciembre 20
20 de Diciembre 1989: Prohibido recordar (sin reflexionar)
Benjamin Franklin
Tendría yo cinco años y muy poca idea de lo que estaba ocurriendo en el mundo. Ese año había entrado a la escuela y me encontraba perceptiblemente decepcionado porque ese templo del saber el cual debía darme las llaves de la lectura y la escritura se había limitado a darme unas cuantas tontas tareas de rellenar frutas con bolitas de papel crespón o hacer círculos infinitamente aburridos. De modo que no es mi culpa si por aquel entonces no entendí nada de lo que estaba ocurriendo, si mi mente, que ya empezaba a mostrar signos del lavado cerebral escolar, no pudo percibir la magnitud de los hechos que se desarrollaban en todo el país. sábado, noviembre 13
De burros, orejas y problemas fronterizos.
-George Herbert
Es triste ¿no?
Hermano contra hermano.
Hombre contra hombre.
En la danza mortífera;
de ser mejor que el otro;
aplastar, ganar, morder;
usar epítetos irrepetibles.
Regresar vacío, hueco;
torpe.
Y pensar que del barro
hemos venido y para allá
vamos todos.
Es triste ¿no?
viernes, noviembre 12
Así son las cosas aquí.
-Antonio Machado
miércoles, noviembre 10
Mis apuntes de Geralt de Rivia o El peligro de ser legal pero no bueno.
Geralt es un brujo. Pero no como Harry Potter con una bonita escuela y una varita para hacer encantamientos, es más bien un ser que ha sido alterado geneticamente para combatir contra los monstruos que en aquel entonces eran tan comunes: dragones, manticoras, etc. En la trama además debe luchar para salvar el mundo pues, como siempre, hay seres malvados que desean aprovecharse del poder para hacer de las suyas. Sin embargo la trama deja esa sensación mediocre de: "se acabo con el malo, pero no se acabo con el mal" o la pregunta de ¿Cuantas maldades hay que hacer para acabar con el mal? -La razón de la existencia- el brujo no sonrió- y la razón de la presencia de los brujos se han visto socavadas, pues la lucha entre el bien y el mal tiene lugar ahora en otro campo de batalla y se desarrolla de un modo completamente diferente. El mal ha dejado de ser caótico. Ha dejado de ser una fuerza ciega y desenfrenada, a la que debía enfrentarse un brujo... Hoy en día el mal gobierna basándose en las leyes, porque las leyes están a su servicio. Actúa en consonancia con los tratados de paz que se han firmado, porque, si se piensa, unos tratados que permiten...
sábado, noviembre 6
Si yo pudiera hablar con el presidente.
viernes, noviembre 5
Sobre el patriotismo.
-George Bernard Shaw
miércoles, octubre 6
Lo que aprendí de Geralt de Rivia

jueves, septiembre 23
Un mundo Feliz
sábado, septiembre 11
Buses musicales.
Es extraordinario lo potente que es la mala música. Noel Coward

Quien haya viajado en autobús por la ciudad (o hacía la ciudad) de Panamá, sabe que el mote de “diablos rojos” no es en vano, ni una exageración. El clima de Panamá tan famoso por su inconsecuencia ayuda a la percepción de viajar en pequeñas “calderas infernales”.
El sol puede subir las temperaturas a niveles exagerados. Por suerte la brisa que entra con fuerza por las ventanas ayuda a sobrellevar el calor y la modorra que este conlleva. Algunas veces, sin embargo, llueve y entonces hay que cerrar ventanas y rogar a Dios porque los olores de personas cocinándose a fuego lento, la terrible humedad y el aire que empieza a viciarse, no nos cause un desmayo. Hay que rogar además, por si acaso, que las ruedas del bus aguanten.
Es terrible, ya lo sé, pero ¿qué se le va a hacer? Es la forma que uno tiene para moverse. Es cierto que es una vergüenza para un país como Panamá tener este ridículo sistema de transporte pero es lo que tenemos y mientras llega “el cambio” aprovechamos.
De modo que no escribo esto para quejarme del calor, o del mal estado de los buses, ni siquiera voy a quejarme de los tranques interminables. En cambio quiero quejarme un poco, porque soy así, de los pasajeros que día a día se desplazan utilizando estos medios de transporte.
Puedo quejarme de varias cosas: la basura que arrojan por la ventana o los asientos del bus rayados y rotos -¿qué no pueden llevar un libro para leer mientras viajan?- sin embargo tampoco voy a tocar esos temas. Hoy voy a quejarme específicamente de los celulares.
Ese aparatito del infierno ya hacía suficiente mal interrumpiendo conversaciones importantes o sirviendo como excusa para los maleducados. Entonces a algún ser maléfico se le ocurrió la genial idea de ponerle altoparlantes y música y allá van. Uno puede subirse en un autobús e ir escuchando un remix de regueton, bachata, salsa o cuanta locura se pueda imaginar. Me imagino que el altoparlante debe tener una que otra aplicación práctica sin embargo para mi, y estoy seguro que para varias personas más, se ha convertido en una molestia extra de viajar en autobús.
¿Soy intolerante? No lo creo, cada uno tiene derecho a escuchar la música que le venga en gana así como yo tengo derecho de pensar que no se puede estar muy bien de la mollera si se escucha cierto tipo de letras y melodías. Es más no tengo absolutamente nada en contra de que se coloquen sus audífonos y se intoxiquen hasta la saciedad. Pero lo que no tolero es que me obliguen a mí también a escuchar sus canciones, que todo el bus tenga que enterarse que ellos son los más “cool” porque escuchan al cantante del momento.
Cuando empecé a escribir esta entrada, hace algunos días, pensaba en que era posible que esta moda de usar la ropa apretada cortaba la circulación de la sangre y probablemente los jóvenes no podían pensar bien pues no les llegaba suficiente oxigeno al cerebro así que, vamos, estaban casi justificados. Sin embargo ayer me topé con un señor que bien podía ser mi padre o el padre de mi padre, con su celular y la bendita musiquita dale que te dale. ¡No hay derecho!
Pensaba en soluciones. Pensaba en que debería prohibirse ir con esos altoparlantes por allí. ¿se imaginan ustedes la reacción? ¡No hay derecho! ¡Intolerancia! ¡Tenemos derecho a escuchar la música que queramos! (¿cómo no? También tienen derecho a hacernos el viaje más miserable a todos los que no compartimos su selecto gusto musical) En fin aquello de que el respeto al derecho ajeno es la paz ha perdido sus dimensiones, de pronto el derecho ajeno incluye el fastidiarnos. No sé, No sé, solo quería desahogarme un rato, de todas maneras por más que me queje no van a cambiar las cosas. Más bien estoy pensando comprar un celular con “speakers” porque ¡me van a escuchar!
lunes, junio 21
Héroes que han vencido a nadie hasta hoy...

Los héroes deben ganar. Esa es la premisa. Los perdedores nunca reciben medallas o recompensa alguna. Inmediatamente pasan a un segundo plano, al olvido; y de allí rara vez regresan. Conciliar heroicidad con victoria nunca ha sido algo extraño.
En los tiempos que corren es peligroso adherir lo uno a lo otro. Los héroes son cada vez más reducidos. Los héroes que hacen lo correcto aun menos. Cada vez es más fácil quedar indignado ante las atrocidades que hacen nuestros políticos, las depravaciones de nuestra sociedad y las tonterías de los medios de comunicación. ¡No hay remedio! Y el pesimismo pasa de ser premisa a ser estilo de vida. La mediocridad y el conformismo se instalan en la sala de nuestra casa justo al lado de nosotros en el sillón donde veremos las noticias y nos limitaremos a mover la cabeza negativamente.
Cada vez es más común ver en nuestros países la desesperanza y la falta de credibilidad en los gobernantes. El abstencionismo omnipresente en las elecciones “democráticas” de nuestros países demuestra nuestra incredulidad en los pequeños actos. -¿de qué sirve un voto?- solemos excusarnos cuando preferimos no salir a las urnas.
Hemos dejado de creer en los pequeños actos que marcan diferencias. Preferimos esperar hasta tener grandes oportunidades, grandes cualidades o grandes poderes para poder hacer algo. Esperamos ver al héroe que se levante con poder y cambie toda la situación en un tris tras.
Escuchando canciones me topé con una frase genial en la canción de Fernando Delgadillo titulada “el gigante” (no sé si la autoría es de él pero al menos él la canta): Traigo en la maleta indios, carabelas, barrios y sudor, sangre como ríos, héroes que han vencido a nadie hasta hoy.
Encontrarse con la frase de “héroes que han vencido a nadie hasta hoy” puede parecer contradictorio. Un héroe no siempre gana. Es la realidad. La persona que se atreve a levantar su voz contra un sistema corrupto y sufre las consecuencias. Las personas que escriben en los periódicos y terminan presos, (como en Venezuela). Aquellos valientes que murieron luchando por la independencia de nuestros países. Ellos, a pesar de no ganar son también héroes.
Ser héroe no significa vencer. Significa hacer lo correcto y estar dispuesto a sufrir las consecuencias que eso pueda conllevar.
martes, mayo 11
Aplicaciones reales de una película de Ficción.
viernes, marzo 5
Sector 9
de la película pseudo documental y al mismo tiempo el tema que tocaban: estereotipos y racismo.La película enfocada en un grupo de "refugiados alienigenas" varados en el planeta tierra sin esperanza de regresar a casa, demuestra como reaccionamos con aversión ante lo desconocido y como muchisimas veces los medios de comunicación juegan un rol de envenenamiento de la conciencia de la sociedad y cuan egoístas somos para ayudar a aquellos que realmente son menos favorecidos que nosotros. De hecho la película empieza dándonos una impresión de los extraterrestres desde la óptica de los medios de comunicación: revoltosos, violentos, sucios y muy peligrosos.
Sin embargo conforme transcurre el argumento y el enfoque deja de ser el de los medios de comunicación deja de ser el principal para tornarse más ¿personal? se empieza a ver ciertos factores que hacen más compresible las reacciones y los comportamientos de estos seres de otro planeta. Además que el argumento parece repetir una y otra vez que estos refugiados no están allí por lujo sino por necesidad.
Obviamente es una dura metáfora para nuestra sociedad. Y he de reconocer como muchas veces me he formado impresiones y conceptos sobre las personas sin tan siquiera conocerles, o he dejado que los medios de comunicación sean quienes me digan en realidad como es tal o cual grupo étnico creando prejuicios y estereotipos, procuro en lo posible escapar de ellos pero viendo la película pude verme un poco reflejado.
Es cien por ciento ficción así que si no te gustan ese tipo de películas, no sé si vale la pena que te gastes dos horas de tu vida en ella, por otro lado si te gustan ese tipo de pelis, la vas a disfrutar. Tiene ademas unos cuantos tramos un poco sangrientos que también hay que tomar en cuenta a la hora de verla.
Sin embargo la campanada a dejar a un lado los prejuicios y vernos como lo que somos (todos seres humanos) es grande, en estos tiempos en que el mundo tiembla, literalmente, y se hace necesario contar con todos nuestros prójimos no importando el color de su piel o su clase social. Tiempos en que el "amar a tu prójimo como a ti mismo" toma un gran significado.
lunes, febrero 8
Si yo fuera presidente...

Exhorto pues ante todo que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y sosegada con toda piedad y dignidad. La BibliaLa politica es (y probablemente siempre lo sea) un tema en auge. La corrupción nunca deja de indignarnos y jamás deja de sorprendernos como aquel honrado candidato que prometió dejar hasta el pellejo por sacar nuestro país adelante, se convierte de pronto en un corrupto político más.
La historia esta marcada de autoridades abusando del poder, de pobres siendo subyugados, ricos enriqueciéndose, políticos engañando, en resumen nada nuevo bajo el sol.
En cierta manera me sorprende que me sorprenda. Sin embargo estos últimos días, la diaria frustración de abrir el periódico y leer que las noticias de hoy son las mismas de ayer pero más desalentadoras (ya sé, ya sé, es que ando pesimista) se ha convertido en una pregunta que me repica y me tortura. ¿Qué haría yo en el lugar de ellos?
No soy un amante de la política, pero debo admitir que de vez en cuando el tema me apasiona. Y que aunque no me gusta admitirlo leo bastante en cuanto al asunto y tengo una opinión bastante formada y algunas veces bastante terca. En más de una ocasión me he encontrado criticando las acciones tomadas por algún político con la expresión: ¡Si yo fuera presidente...! y luego doy un largo discurso sobre que acciones hubiera tomado yo en una situación similar.
Llámenme lento pero apenas ayer reflexionando en el asunto, me di cuenta de cuan fácil es ver los toros desde la barrera y decir las increíbles cosas que haríamos sin tuviéramos el poder y la toma de decisiones de nuestros gobernantes. Probablemente en el corazón de ellos se albergó alguna vez un honesto y sincero: ¡si yo fuera presidente...! No pienso defender a la clase política, nunca he sido muy buen abogado del diablo, pero siempre me hace pensar el hecho de que es facil criticar los errores publicos, los que salen en el periódico, de aquellos que se habla por horas en programas de "análisis" sin embargo los pequeños, los que nadie ve, los que no representan "perdidas millonarias para el país" son faciles de ignorar y pasar por alto.
¡Si yo fuera presidente...! no creo que jamás llegue a serlo, pero al menos toda la vida que tenga en esta tierra seré Ariel, ¿qué voy a hacer con lo que me corresponde? con las pequeñas o grandes decisiones. Definitivamente creo que los presidentes están en una posición de mayor responsabilidad y que como tales merecen ser examinados y evaluados, pero también son seres humanos con defectos y aciertos, es facil poner los ojos en los políticos y olvidarnos de que un porcentaje de como anda este mundo tiene que ver con mis decisiones.
Bien dice aquel refran: Cada pueblo tiene el gobernante que merece...
Ariel
lunes, enero 25
Soy un viejo

La razón de que admita mi vejez y me haya decidido a no discutir nunca más cuando alguien me llame viejo o anticuado proviene de mi reciente experiencia en un campamento de chicos (y chicas) de doce a quince años. Donde he podido palpar por mi mismo como los conceptos de moda, masculinidad, valor, caballerosidad y feminidad han dado paso a algo completamente diferente y es que ya nada es lo que era. Nunca fui una chica adolescente, pero sí que fui un chico y recuerdo aquellos años como algo genial, divertido y muy diferente a lo que es hoy en día.
Ya sé cuan anticuado puedo sonar, cuan fuera de onda y todo lo demás, por eso lo dijo sin miedo ni tapujos: me estoy volviendo viejo. por lo cual me propongo sin vergüenza hacer cosas correspondientes a mi edad, como leer un libro o practicar algún deporte, usar pantalones holgados y permitirme estar fuera de la moda, quizás no estaré en onda pero estaré tranquilo con mi conciencia, y eso ya es bastante.
Por eso tomando en cuenta lo dicho anteriormente, resuelvo que: nunca Usaré pantalones tan apretados que me haga parecer que en lugar de piernas me apoyo en dos chorizos con los cuales me las ingenio para caminar, no me "sacaré" las cejas por más que digan que da un tono "sexy", no dejaré que mis uñas crezcan más de lo necesario para rascarme (que es para eso que sirven)y mucho menos me preocupare si una o dos se quiebran en un juego de fútbol, no dejare que sean los demás quienes decidan por lo bueno y lo malo, no sera mi medida del éxito la aceptación del mundo y por último pero quizás más importante: Tendré valores inamovibles e inquebrantables que ni las muchas modas o las muchas presiones puedan cambiar, mi accionar se basara más en una reflexión que en un impulso y viviré al día, sí, pero teniendo en cuenta la eternidad.
En fin , no me hagan caso, como ven soy un viejo. Debo estar sufriendo demencia senil.
Ariel



