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domingo, junio 26

Mi fe y mis emociones

Hace unas semanas escuché una enseñanza en la que el orador repetía una y otra vez "tu fe y tus emociones NO están casadas".  La idea de la enseñanza se ha quedado rodando por mi cabeza desde entonces.  He pensado en lo mucho que me afectan mis emociones y que en realidad simplemente vivo con muchas dudas en cuanto a mi fe a causa de mis emociones.  

Hace unos días tuve la oportunidad de conversar con una de mis mejores amigas y fue tan lindo conversar y mejor aun ver a mi amiga en un estado de animo tan positivo y radiando muchísima tranquilidad que hace algún tiempo le había hecho falta.  Una de las cosas que surgió en la conversación era lo útil que es conocer lo que uno está sintiendo, reconocer lo que es y dejar a un lado lo que no tiene nada que ver con realmente vivir la vida. 

Este fin de semana, me senté a escribir un bosquejo para un proyecto de formación Cristiana y me dí cuenta que aunque mis emociones muchas veces no quieren tener nada que ver con mi fe, realmente disfruto de la narrativa Cristiana y las verdades que allí se encuentran.  Me gusta estudiarlo y aprender sobre toda la historia del pensamiento teológico.  Lo disfruto aunque mis emociones a veces me hacen dudarlo.

Lo que he estado pensando es que como mi fe y mis emociones NO dependen el uno del otro para existir y ser reales en mi vida, puedo tratar con ellos de maneras distintas.  No es que crea en compartimentar todas las partes de mi vida pero, creo que puedo hacer algunas actividades con la única intención de nutrir mi fe y otras con la intención de balancear mis emociones.  Tal vez es la forma en la que mi mente ata los cabos, pero me ha hecho sentir mucho mejor pensar que por momentos puedo disfrutar de la teología sin tomar en cuenta mis emociones y por otros puedo tomar en cuenta mis emociones y hacer lo necesario para lidiar con ellas.  Tal vez es intentar tomar las cosas una a la vez y no intentar lograrlo todo de un solo.

miércoles, junio 1

De porque no creo en los ateos.

"Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe. Porque si después no hay nada, evidentemente nunca lo sabré, cuando me hunda en la nada eterna; pero si hay algo, si hay Alguien, tendré que dar cuenta de mi actitud de rechazo."
Blaise Pascal

Ya sé que el ateísmo está de moda al igual que la tolerancia. De modo que en este artículo probablemente me salte las dos vallas. No obstante confió en que todos aquellos ateos sepan perdonar y tolerar mi falta de fe en el ateísmo. también soy consciente de las prohibiciones en cuanto charlas sobre política y religión así que por favor: sepan tolerarme. 

Respeto muchísimo a los ateos con cinco dedos de frente. Aquellos que tienen argumentos tan buenos que definitivamente estremecen un poco tu mundo. Respeto a aquellos que genuinamente se han tomado el tiempo de leer, conocer y acercarse al Dios que intentan negar. Los respeto por su forma consecuente de pensar. Es decir respeto a los que tienen convicción y no lo hacen por moda. 

Pero seamos sinceros, hoy en día se ha levantado una serie de ateos de papelillo sin más argumentos que algunos tuits leídos por acá o por allá y sin más ideas que las extraídas de Wikipedia. Personas que dicen odiar a Dios ¿cómo pueden odiar algo que no existe? Y dan coces furiosas contra la iglesia y todos sus feligreses acusándolos de todo. Ateos de papelillo, insisto. 

Es imposible que defienda a la iglesia. Han actuado mal por muchísimos años y bien merecido se tienen la mala fama que se han labrado. Los católicos con los horribles casos de pederastia, los evangélicos con su complejo de ser perfectos, los adventistas con sus fines del mundo incumplidos, etc. La iglesia, reconozcámoslo ha fallado horriblemente en su papel de ser “representantes de Dios en la tierra”. No confundamos la cosa. 

Pero no podemos juzgar la idea por la ejecución. Chesterton dijo una vez: “Creo en el liberalismo, pero en una época de rosada inocencia también creía en los liberales” a mí la frase me ha fascinado pues creo que cala con perfección en lo que se puede decir de los cristianos hoy en día. Es difícil creer en ellos pero no por eso Dios deja de tener validez y sentido. Los ateos de papelillo sin embargo se dedican a despotricar en contra de la iglesia como si demostrar sus falencias anulara la existencia de Dios. Tenemos años de tener pésimos políticos y malísimos gobiernos pero muy pocos se cuestionan la validez de la democracia. Por ejemplo. Es más yo mismo puedo señalar un sinnúmero de errores de la iglesia y aun así creo en Dios. 

Tampoco la intención de este escrito es presentar defensa de Dios. Creo en Dios, sí, pero también creo que él puede defenderse muy bien. Mi intención más bien es apuntar a esa ola de ateos de mentira sin más argumentos que la rabia contra el sistema o contra la iglesia , contra algún grupo o por simple moda, para ser los más “cool”. Seamos serios por favor. 

No tardara uno en venir diciendo: -Si Dios existe ¿Por qué tanta maldad en el mundo?- bueno, esa es una de las preguntas difíciles, si lo aceptamos como un argumento valido aun así solo demostraría que no hay un Dios bueno dejando abierta la opción a un Dios malo o mejor aún a un Dios incomprensible para nosotros. Aunque hay mejores respuestas para esta hipótesis. 

En resumen lo que quiero decir es: Si van a creer o dejar de creer que sean por razones de peso más que una simple moda o un simple parloteo de loros. Que sea por convicciones. Tenía que sacarme esto del pecho, he estado leyendo demasiados tuits desatinados. 


Yo por mi parte creo en Dios. Pregúntame porque.

viernes, marzo 4

Un carnaval para reflexionar


Hoy empieza el carnaval en Panamá.  Espero que la gente que vaya a viajar durante este tiempo tenga muchísimo cuidado en todos los sentidos.

El carnaval es una fiesta que siempre me ha parecido muy irónica pues se supone que es la última gran fiesta antes de el tiempo de ayuno y abstinencia de la cuaresma.  Pero creo que se pierde un poco ese sentido en la manera que se celebra aquí.

Lo que sé es que en la ceremonia del día de miércoles de ceniza (el día después de martes de carnaval) tiene un tono totalmente diferente. Siempre se comparte el versículo que dice: "Recuerda que polvo eres, y al polvo volverás." Génesis 3:19.  Creo que nos haría bien recordarlo pues, tanto desenfreno y desperdicio de recursos no es una buena señal de que nos hemos acordado de eso.

Después de recordar que somos polvo, y que al polvo volveremos siempre se nos recuerda esto: "El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio." Marcos 1:15.  ¿No ha pasado suficiente tiempo como para arrepentirnos y vivir con la humildad de nuestra condición como polvo?

A mi me gusta el calendario litúrgico porque me gustan las tradiciones cuando nos ayudan a recordar las cosas que tendemos, como humanos, a olvidar tan fácilmente.  No me gusta cuando se toman y se convierten en algo totalmente ajeno a lo que eran en un principio y pierden todo el significado como el carnaval lo ha hecho.

De todas maneras, espero que todos tengan cuidado este fin de semana y tal vez aprovechen para hacer algo totalmente fuera de la rutina de los carnavales y reflexionen un poco.

domingo, noviembre 28

El Adviento y la vigilancia

Por lo tanto, manténganse despiertos, porque no saben qué día vendrá su Señor. Mateo 24:42 

En estas fechas se celebran una mescla confusa de días feriados. Tantos que de cierta manera el significado de estos se va perdiendo entre todo el ajetreo. El jueves pasado los estadounidenses celebraron el Día de Acción de Gracias y el 28 de noviembre, los panameños celebran el Día de Independencia de España. Ya las tiendas están decoradas para la “navidad” e intentando vender, vender, y vender. Además de eso hoy es el primer día de Adviento. 

En realidad, tal vez, antes de celebrar la Navidad, deberíamos cuidar el tiempo de Adviento. La palabra “navidad” viene de la palabra nativitas en latín que significa nacimiento. La palabra “adviento” viene de adventus Redemptoris o “venida del Redentor”. Creo que nos haría bien celebrar el Adviento para evitar convertir en simple consumismo la celebración del nacimiento de Jesús. En la tradición cristiana el Adviento ha sido un tiempo de preparación para recordar el nacimiento de Jesús y la esperanza de Su segunda venida. 

Hoy en día el tiempo de Navidad se ha vuelto un tiempo de comercialismo y eso me hace pensar en la reacción de Jesús cuando llegó al templo y descubrió el templo vuelto un mercado (esto lo recuenta el evangelio de Juan 2:13-25). En realidad es parecido porque durante la Navidad, en el nombre de Jesús, se promueve el mercado y el consumismo más que el amor al prójimo. ¿Qué pensará Jesús de esto? Jesús dijo --¿Cómo se atreven a convertir la casa de mi padre en un mercado? 

No es que yo crea que sea malo celebrar la navidad --hace unos días un conocido dijo que pensaba que era malo celebrar la Navidad...por razones que no voy a explicar aquí—sin embargo, creo que cuando se toma el tiempo de Adviento y realmente se usa para celebrar el amor de Dios ¡es una de las celebraciones más hermosas! Tomando en cuenta el hecho que Jesús conoce el interior del ser humano, creo que se puede hacer de una buena manera, me gusta la idea de celebrar la Navidad junto con el Adviento, y no de manera aislada y sin preparación.

En la liturgia cristiana tradicional el Adviento se celebra los cuatro domingos antes de la festividad de Navidad. El Adviento tiene dos partes que tienen el sentido de avivar en los creyentes la espera del Señor. En la primera parte, del primer domingo al día 16 de diciembre se mira a la venida del Señor al final de los tiempos. Y desde el 17 de diciembre hasta el 24, es la “semana de Nochebuena” y su enfoque es preparar explícitamente la venida de Jesús, la Navidad. 

Durante el tiempo de Adviento se lee a Isaías y los pasajes proféticos que señalan la llegada del Mesías. En el primer domingo de Adviento se enfoca en la vigilancia en espera de la venida de Jesús. Las personas intentan hacer esto de diferentes maneras; creo que una de las maneras que debemos hacer esto es vigilar que no reemplacemos las relaciones importantes con otras personas con el estrés de gastar mucho dinero y comprar cosas. Es más importante el tiempo que pasamos juntos y el cariño que nos mostramos, que convertir estas fechas en tiempo de comprar y comprar.

viernes, octubre 15

Lo que aprendí de Terry Jones

El amor al prójimo no conoce límites ideológicos ni confesionales
Martin Niemoeller


Hace unas semanas atrás Terry Jones dio un brinco a la popularidad cuando anunció la quema de ejemplares del Coran. Desde luego los cristianos vimos con mala cara aquello, sobre todo porque nos ponía en entredicho; -luego van a pensar que todos somos así de extremistas e intolerantes- y todos repudiamos al unisono aquella acción tonta y sin razón. 


Un ejemplo de cosmovisión errada.
Me gustaría decir que Jones es un caso aislado, una excepción de la regla o algo por el estilo, lamentablemente no es así. Quizá no siempre con la misma intensidad o cobertura de los medios, pero ocurre constantemente. Nos hemos convertido en pequeños Terry Jones, con un odio visceral por ciertos grupos y eso esta muy lejos de la idea de Dios cuando nos pidió amar al prójimo. 

Lo digo porque es parte de mi problema, porque yo lo vivo y lo siento. No soporto, por ejemplo, ver a los muchachos andar embutidos en esos pantaloncitos que tanto debate han generado sobre como le hacen para entrar allí. Me causa tristeza verlos comportarse como borregos, tiendo entonces a hablar mal a despotricar en contra de ellos y muy pocas veces, sino es nunca, he hecho algo por demostrarles que Dios les ama a pesar de aquel pantalón o aquella moda.

El discurso puede sonar simplista pero no lo es. El amaos los unos a los otros se ha tornado en juzgaos los unos a los otros, poned estándares los unos a los otros, sospechad los unos de los otros y así ad infinitum, no nos damos cuenta que con nuestras actitudes anti lo que sea nos convertimos en pequeños Terry Jones que quizá no quemamos el Coran, pero soltamos palabras incendiarias y quemamos, constantemente, con nuestros comentarios y nuestras criticas al prójimo que fuimos llamados a amar. 

Cuando escuché la noticia de Jones, sentí vergüenza, pero no por él, la sentí porque me vi reflejado en él en diferentes aspectos, porque es mucho más fácil odiar, que amar, ser radicales para rechazar que ser radicales para amar. Puedo estar equivocado, pero así lo siento y así lo pienso

martes, junio 8

¿Qué nos hace pertenecer?

Me gusta ir a lugares donde hay mucha gente para leer. Me gusta leer y también me gusta ver a la gente. No sólo me gusta ver pero también me gusta escuchar las conversaciones de los demás. Supongo que si lo vemos por un lado es muy mala educación pero, en realidad es fascinante.
El domingo fui a pasar la tarde leyendo (y leí un libro buenisimo que todos deberían leer) y habían unas dos chicas que se sentaron cerca de mi. Tuvieron una conversación tan interesante que pasaba unos minutos leyendo y unos minutos escuchando. 
Las chicas hablaron de todo, de sus ex-novios –y en ese momento no presté mucha atención- pero después se pusieron a conversar sobre sus experiencias en otros países. Parece que una era de Vietnam y la otra, Americana, había vivido un tiempo en la China. Las dos tenían cierta conexión con la China. 
Después, una hizo el comentario que se había convertido al Judaísmo y la otra dijo que había crecido como Católica pero ya no creía en eso. Se pusieron a hablar de porqué creían o no y hablaron del lugar que ocupaba en su vida la “religión”. 
Me pareció interesante porque uno de los temas era el de “pertenecer”. Ellas hablaron de que les parecía que para muchos la “religión” es un lugar para pertenecer. Se reúnen para poder compartir algo en común con otros y darles una sensación de pertenencia. Y creo que es algo un poco cierto. 
Una de las chicas dijo, “Ahora las personas no tienen razón por la cual reunirse con otros y no pertenecen a nada, las personas están más desconectadas ahora que antes.” Y es cierto, muchas personas se reúnen por otras cosas, deportes, arte, trabajo, etc pero es interesante porque me parece que ninguno de esos vínculos crea la unidad casi como “familia” como la que se crea en una comunidad formada alrededor de la fe. 
Es interesante, y me ha dejado pensando en las comunidades que formamos alrededor de diferentes cosas y cuales son las que se convierten casi en familia y porqué será.

viernes, mayo 14

Apartehid religioso (la otra parte)


Tenemos bastante religión para odiarnos unos a otros, pero no la bastante para amarnos.
Jonathan Swift


Después de haber escrito aquello de Apartheid sexual, fueron diversas las opiniones que recibí, algunos estuvieron de acuerdo conmigo otros me dijeron: tienes razón pero…
Otros simplemente estuvieron en desacuerdo conmigo y algunos más me trataron de poco tolerante. Total; nada nuevo. No voy a entrar en aquel tema de nuevo, por lo menos no ahora, sin embargo me gustaría escribir sobre algo similar.

Vivimos en un mundo con libertad de culto. Lo cual la genial y siempre actualizada Wikipedia define como: es un derecho fundamental que se refiere a la opción de cada ser humano de elegir libremente su religión, de no elegir ninguna (irreligión), o de no creer o validar la existencia de un Dios (ateísmo y agnosticismo) y poder ejercer dicha creencia públicamente, sin ser víctima de opresión, discriminación o intento de cambiarla

En pocas y breves palabras puedo creer lo que sea y dejar de creer lo que quiera también. Lo cual más que válido es inclusive lógico pues no podemos forzar a nadie a cambiar de convicciones o creencias. Respetar las creencias de los demás suele ser un tema bastante delicado, pues algunas veces es difícil establecer límites de donde empiezan mis derechos y donde empiezan los de mi vecino.

Como cristianos tenemos extrañas maneras de reaccionar ante esta realidad. Somos en realidad una religión (nunca me ha gustado tratar el cristianismo como “una religión” pero habrá que admitir que nos comportamos de esa forma) poco tolerante e inclusive amenazadora. Señalamos a diestra y siniestra. A los borrachos, a los drogadictos, a los homosexuales y a los fornicarios, a los corruptos, los mentirosos e inclusive a los otros grupos religiosos.

No quiero ser mal interpretado. Creo en el cristianismo. Soy cristiano. Pero es ese mismo hecho, el de ser cristiano, el que me ha llevado a analizar la forma en la que hacemos las cosas y el por que de ellas. Creo que una cosa es señalar las cosas que están mal, llamar al pecado por su nombre y reaccionar con la justa indignación cuando las cosas se hacen de manera incorrecta.

Creo por otro lado que no hemos sabido cómo hacerlo a través de siglos y parecemos el personaje de la nariz respingona que mira a todos por debajo del hombro y se cree absolutamente mejor que todos. Y señalamos, demandamos e inclusive algunas veces ofendemos a nuestro prójimo en el afán desesperado de erradicar el pecado. Misión a la que por cierto no hemos sido llamados.

Además hemos desarrollado cierto delirio de persecución en el cual vemos una amenaza detrás de cada esquina. Y así en vez de aprovechar la libertad de culto, situación que habría encantado a los primeros cristianos, nos afanamos en encontrar complots, desprecios e intimidaciones donde no las hay. Desde las reacciones extremas a libros como Harry Potter o El código Da Vinci pasando por aquellas protestas donde se insulta y se manda al infierno a la humanidad.

No creo tampoco que debamos ser tontos y recibir con brazos abiertos cualquier corriente, sin embargo creo que es deber fundamental examinarlo todo y retener lo bueno. Que no podemos censurar basándonos en lo que dijo alguien más. Y no podemos ser hipócritas de señalar la paja en el ojo ajeno si ver nuestras propias vigas. No podemos censurar las conductas "inmorales" cuando nosotros mismos nos recreamos en ella en la televisión o en el internet.

No creo que nuestra función sea simplemente censurar sin usar el intelecto. Me suena más algo aquello de poner la otra mejilla, de caminar la milla extra y amar al prójimo. No me excluyo del problema, bien sé que soy parte de él, Tampoco tengo soluciones, tengo un par de ideas pero serían largas de escribir en este blog, solo tengo la certeza de que hay algo más y de que algunas cosas las estamos haciendo mal. Solo tenía esto rondando en la cabeza y debía desembocar en algún lugar.

viernes, marzo 5

Sector 9

Bien, al parecer es semana de películas en Contrapunto. Y es que he tenido la oportunidad de ver otra película que me ha hecho reflexionar muchísimo. Y es que desde hace semanas tenía intenciones de ver "Sector 9" me llamaba la atención el formato de la película pseudo documental y al mismo tiempo el tema que tocaban: estereotipos y racismo.

La película enfocada en un grupo de "refugiados alienigenas" varados en el planeta tierra sin esperanza de regresar a casa, demuestra como reaccionamos con aversión ante lo desconocido y como muchisimas veces los medios de comunicación juegan un rol de envenenamiento de la conciencia de la sociedad y cuan egoístas somos para ayudar a aquellos que realmente son menos favorecidos que nosotros. De hecho la película empieza dándonos una impresión de los extraterrestres desde la óptica de los medios de comunicación: revoltosos, violentos, sucios y muy peligrosos.

Sin embargo conforme transcurre el argumento y el enfoque deja de ser el de los medios de comunicación deja de ser el principal para tornarse más ¿personal? se empieza a ver ciertos factores que hacen más compresible las reacciones y los comportamientos de estos seres de otro planeta. Además que el argumento parece repetir una y otra vez que estos refugiados no están allí por lujo sino por necesidad.

Obviamente es una dura metáfora para nuestra sociedad. Y he de reconocer como muchas veces me he formado impresiones y conceptos sobre las personas sin tan siquiera conocerles, o he dejado que los medios de comunicación sean quienes me digan en realidad como es tal o cual grupo étnico creando prejuicios y estereotipos, procuro en lo posible escapar de ellos pero viendo la película pude verme un poco reflejado.

Es cien por ciento ficción así que si no te gustan ese tipo de películas, no sé si vale la pena que te gastes dos horas de tu vida en ella, por otro lado si te gustan ese tipo de pelis, la vas a disfrutar. Tiene ademas unos cuantos tramos un poco sangrientos que también hay que tomar en cuenta a la hora de verla.

Sin embargo la campanada a dejar a un lado los prejuicios y vernos como lo que somos (todos seres humanos) es grande, en estos tiempos en que el mundo tiembla, literalmente, y se hace necesario contar con todos nuestros prójimos no importando el color de su piel o su clase social. Tiempos en que el "amar a tu prójimo como a ti mismo" toma un gran significado.

miércoles, enero 27

Un tema muy complicado...

Ella es Jessica, tiene unos 15 años, una chica muy linda y muy inteligente. Al entrar en su salón de clases un grupo de estudiantes en la esquina la miraban con desprecio y un chico dijo calladamente pero lo suficientemente fuerte para que ella lo pudiera escuchar “niña buenona…cristiana” todos quitaron la mirada fingiendo que hablaban entre ellos y se reían calladamente.

Obviamente, el rechazo le dolía a Jessica pero, no le quedaba otra opción que ignorarlos y seguir su camino a su escritorio solitario, soportando las burlas de sus compañeros. No todos la trataban así, algunos se daban cuenta que aunque ella era diferente a ellos, ella era una persona amable y fácil de tratar pero la mayoría temía las burlas de la mayoría así que no se relacionaban mucho con ella, no quería que se le pegara lo suyo (como si fuera una enfermedad) o que los demás los rechazaran también.

Esta vez, el profesor escuchó la burla de los compañeros y aunque el profesor no era religioso y se sentía incomodo con las personas religiosas no podía aceptar que sus estudiantes se trataran así. Cuando tuvo un momento libre llamó al chico que le había hecho la burla a un lado.

--¿Porqué le dijiste eso a Jessica? le preguntó.
--Pues, pues… el chico balbuceo un momento, --no sé, dijo.
--¿Te estabas burlando de ella porque es cristiana? Le preguntó el profesor seriamente.
--¡No! Replicó asustado por las preguntas del profesor.
--¿Qué querías decir con acusarla de ser “buenona”?
--¡Es que es cierto! Se cree la más buena…
--¿De verdad?
El chico se quedó callado y miró al piso.
--Pues, me parece que con la manera que le dices eso, sea cierto o no, acusarla de ser cristiana, le estas acusando de ser “tonta” o “estupida” ¿me equivoco?
Siguió callado.
--Aquí no usamos términos, sean ciertos o no, que tengan la intención de despreciar a otras personas. No quiero oír una burla más de ustedes. Ni una sola palabra que tome el significado de “tonto” o “estupido” para ustedes. No más.


Vivimos en un mundo en el cual nos dividimos en “minorías”, casi todos nos podemos identificar como una minoría excluida o una minoría que domina --pero es raro que no permanezcamos a alguna. Puede ser nuestra religión, nuestra orientación sexual, nuestra raza, nivel de educación, o nuestra situación económica. Es muy fácil sentir que somos los discriminados y tomamos esa posición como excusa para intentar aislar a otro grupo para que no nos sintamos tan impotentes. Desafortunadamente, aun después de tantas luchas por la igualdad actos de discriminación ocurren a diario alrededor del mundo.

Hace un tiempo, Ariel escribió en cuanto a unos comerciales que salieron en Internet que eran demasiado explicitas con su presentación del homosexualismo y los peligros del SIDA. Y de allí, los comentarios que llevaban aquellos videos eran igualmente perturbadores, el choque entre los que veían todo eso como pecado que los conducía al infierno y aquellos que veían a los cristianos como unos intolerantes como si los homosexuales se merecían un trato más especial que los demás. Y Ariel tomó eso y se fue por el lado de expresar que siente que el homosexualismo no es normal y que debía tener el derecho de sentirse incomodo con eso.

Muy bien. Solo quiero decir que el Cristianismo tampoco es normal. Todo lo que tenemos dentro de nosotros nos jala y impulsa en la otra dirección. Todo eso del amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, y templanza tampoco es natural. Sería raro que alguien te dijera que no es bueno pero, hay muchas personas que se sentirían incómodos con que les digas que esas deberían ser características normales y aceptadas de todo el mundo. ¿No? Pero, los Cristianos saben eso y sienten la necesidad de predicar su mensaje con todas las replicas y dudas que les pongan y no es por ofender, es porque sinceramente lo creen. Dudo que la mayoría de las personas negarían la humanidad de los Cristianos, su derecho de vivir y existir pero muchos dirían que no les gusta que los Cristianos decidan cuales deberían ser sus normas morales, su manera de ver la vida, la sexualidad, o cualquiera otra cosa que se les ocurra.

Ariel hizo el comentario que “los homosexuales han tomado el control del mundo” y explicó que “hablar mal de un homosexual puede ser causal de despido en muchos países”. Pero yo me pregunto, ¿eso es discriminación? Me parece que “hablar mal” de cualquiera persona en cualquier lugar debería tener alguna consecuencia disciplinaria. Lo que me preocupa es que muchas veces los Cristianos también son culpables de sutilmente reemplazar el significado de la palabra “homosexual” con “idiota” o “estupido”. Por ejempo, la comparación que hizo con su reacción ante dos hombres besándose con una persona que escupe en la calle me pareció ofensiva. Yo he visto como con cristianos la escena con Jessica se repite pero con la persona recibiendo la burla siendo la persona acusada de ser homosexual. Muchas veces, no es que la persona es homosexual pero, en muchos ambientes, ser acusado de ser “homosexual” es una burla humillante, casi como ser llamado “idiota” o algo peor. Se escuchan murmullos y risas incomodas y se hace todo lo posible por confirmar que uno NO es homosexual. Con ese “reemplazo de significado” se desvalora la humanidad de la persona homosexual no importa cuantas veces se diga que se les reconoce su humanidad.

Mi punto es este, que la reacción del Cristiano ante el homosexualismo puede ser de incomodidad y no creer que es bueno. Está bien. Muchas personas se sienten igual con el Cristianismo. Pero, lo peligroso no es creer eso, pero de no reemplazar el significado del “homosexualismo” con otros significados como “tonto” “idiota” o “estupido”. Somos libres de expresar nuestras ideas pero NO somos libres de humillar a otras personas, en ningún contexto por ninguna razón. Yo creo que la libertad de la religión es muy importante, en algunas partes del mundo los Cristianos son perseguidos y creo que eso es algo que está mal en el mundo, pero también creo que está mal que las personas homosexuales también sean perseguidas y maltratadas en algunas partes del mundo. Supongo que me extraña que Ariel se sienta tan ofendido cuando, en realidad, lo anormal es ser Cristiano. Si los Cristianos también son la minoría, ¿es justo que ellos decidan para los demás las normas morales, la manera de ver la vida, la sexualidad, y cuantas cosas más?

jueves, febrero 12

Porque no es 'porque me da la gana'

Mi vida esta llena de cambios, lo irónico es que lo único que no cambia es que todo siempre esta cambiando. La semana pasada me mude a una nueva casa en Washington, DC. En el proceso de la mudanza, acomodandome, acostumbrándome a vivir con otras personas, también estoy empezando un nuevo trabajo y en realidad me tiene un poco cansada aunque es mentira si te digo que no estoy contenta. Estoy muy feliz empezando esta nueva aventura.

En medio de estos cambios he estado pensando en cuanto al “cambio” que ocurre en la vida de una persona cuando sienten el amor de otra persona y mas importante cuando sienten el amor de Dios. Hace dos semanas Joel escribió en cuanto a las causas del ateísmo y por una parte estoy de acuerdo que la razón que las personas no creen en Dios no es realmente que ven Cristianos hipócritas. Que muchos Cristianos no realmente reflejan el amor y la vida de Jesús, si --no hay que buscar mucho para darse cuenta de eso.

Pero en realidad no estoy de acuerdo con Joel en la manera que presentas la razón por la cual las personas son Cristianas o no lo son. Dices que es una decisión consiente o que es ignorancia. Pero, no se si eso es del todo cierto. Porque en realidad, aunque es cierto que hay muchas personas que saben mucho en cuanto a Dios y no deciden creer en el, y también hay personas que no saben mucho de El --Creo que hay que recordar que la fe misma es un regalo de Dios y además es un misterio aun para los que creemos. Como dice en
Efesios 3.4-6 “podrán darse cuenta de que comprendo el misterio de Cristo. Ese misterio, que en otras generaciones no se les dio a conocer a los seres humanos, ahora se les ha revelado por el Espíritu a los santos apóstoles y profetas de Dios.”
En un momento tiene que ser revelado a las personas.

Yo se que yo, por lo menos, no creo porque me da la gana. Es algo mucho mas profundo y algo que no puedo explicar exactamente. Aunque yo tenga explicaciones “logicas” y teologías, la verdad es que creo que la fe es un regalo de Dios y aunque eso no nos libera de la responsabilidad de hablar con nuestros amigos acerca de el --nos quita la libertad de condenar a las personas que aun no han creído. Porque, no creo que nosotros tengamos la capacidad de creer sencillamente “porque nos da la gana”. Es cierto que creer en Jesús es un cambio drástico para aquellos que antes no creían en el y puede que la incomodidad sea un obstáculo pero de todos modos sigo creyendo que este tampoco es el mayor obstáculo para la fe.

Estoy de acuerdo que las personas ponen su fe en Jesús porque Dios lo quiere. Como dice en
2 Corintios 3.5 “No es que nos consideremos competentes en nosotros mismos. Nuestra capacidad viene de Dios.”
El cambio que ocurre es un regalo de Dios. Que yo lo quiera es solo por la gracia de Dios. No creo que es posible ser Cristiano “porque te da la gana” creo que solamente es posible por un milagro y un regalo de Dios.
2 Corintios 5.18-19 “Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación: esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación.”

viernes, enero 30

"porque me da la gana..."

“the greates single cause of atheism in the world today is Christians who acknowledge him with their lips and walk out the door and deny Him by their lifestile” (Brennan Manning)

(la más grande causa de ateismo en el mundo hoy son los cristianos, quienes reconocen a Jesús con sus labios y después salen por la puerta y lo niegan con su estilo de vida)

Hoy me permito cambiar un poco la tónica seguida en los últimos posts del blog. Ya saben; (no) necesariamente por llevar la contraria. Me gusta el debate y la crítica, pero no llevar la contraria “por sistema”. Pero hoy tengo que hacerlo. En esta pequeña opinión lo digo ya desde el principio: No estoy de acuerdo con Brennan Manning. Si lo que quiere expresar es que los actos de los cristianos, de manera general, no están reflejando a su Maestro, Jesús, y por tanto el mensaje es un poco distorsionado, entonces si, estoy de acuerdo con él. Pero no estoy de acuerdo en que la causa del ateismo sea esa conducta.

Déjame decirlo así: la gente que es atea lo es por una de estas dos causas: a)porque le da la real gana; b)porque no tiene ni idea de lo que ha estado creyendo. Así de sencillo. Últimamente he estado hablando con mucha gente atea acerca de Jesús, de Dios, de la ciencia, del comunismo, del ateismo, etc. Y me he dado cuenta de que la gente no cree en Dios sencillamente porque, por un lado, es la corriente principal (the main stream); es el tren tomado por defecto; es el sino innato de la posmodernidad. Y entonces, ser ateo es lo más cómodo y apela a uno de los rasgos más fundamentales del ser humano: la necesidad de aceptación. Así que, si uno es ateo, en este primer lado, es porque es cómodo. Ya saben “uy, por favor no me hagan pensar” y todas esas cosas. A la mayoría de estas personas las oiras argumentar con la ciencia en pro del ateísmo como si ellos mismos la hubieran hecho desde Galileo. Por otro lado, no solo es más cómodo. Sino que es más fácil; no en el sentido que acabo de mencionar (social), sino en el sentido existencial. Aceptar a Jesús implica una ruptura interior brutal. Nada de rasguños o arañazos. La aceptación de Jesús es una batalla interior más demoledora que cualquiera de las mundiales que se hayan librado. Y no nos engañemos, a nadie le gusta hacerse el hara-kiri así por las buenas.

Por eso lo digo así de claro. ¿hay pruebas racionales detrás del ateismo? No, puede haber indicios, pero nada más. la gente atea, con respecto a Jesús, lo es porque, sencillamente, le da la gana. De la misma manera que yo soy cristiano porque me da la gana. ¿o acaso se pensaban que uno es cristiano porque es “más racional”, o porque “llega a entenderlo bien”, o porque en el fondo “es más lógico”? tampoco; uno es cristiano, acepta la fe y sigue a Jesús por dos razones: a) porque Dios lo quiere, b) porque yo lo quiero hacer; cada día, momento tras momento, con las luchas de cada situación, con los avatares de las circunstancias, con el peso que puedan traer las contingencias. No se trata de que esté más clara una cosa que la otra. Es cierto que para cada una de estas dos opciones hay indicios que son igualmente racionales y razonables. Pero uno es lo que es porque le da la gana de serlo.

Por no extenderme más, voy a referirme otra vez a la frase de Brennan Manning. Uno no es ateo por causa de la conducta de los cristianos. La idea corre de otra manera: uno es ateo “por excusa” de la conducta de los cristianos, o por el Código da Vinci, o lo que sea. la mayoría de los amigos ateos que leyeron El Código da Vinci no tenía más fundamento para su opinión que una novela muy bien escrita. Sin embargo, muchos ya me decían “lo ves, mira, si es que lo que tu crees no es más que una invención de la iglesia”. La mayoría ponen de excusa a la iglesia, o a la ciencia o cualquier otra cosa. Pero aquí está el que creo que es un grave error (y la razón porque la que creo que Brennan Manning no está del todo en lo cierto): uno no debe evaluar a Dios o a Jesús por lo que hacen sus seguidores. Uno debe evaluar a Jesús, su doctrina, su enseñanza, su idea, por si mismas; por lo que son; por la validez intrínseca que ellas tienen. ¿me dices que los cristianos son todos unos hipócritas, que no son capaces de hacer el bien, de poner la otra mejilla, etc., etc.? No me dices nada nuevo; eso te lo puedo decir yo mismo. ¿Qué los cristianos y la iglesia es una panda de basura que solo quieren saborear el poder? Cuéntame algo que no sepa. Esa es también mi lucha. Pero entre todo eso, me levanto cada día, quito todo lo que pueda estorbar y miro a Jesús. Y entonces, lo sigo. Básicamente, porque me da la gana.

miércoles, enero 14

La Guerra y el Cristiano

Por Lucas
Vivimos en un mundo totalmente opuesto en un nivel fundamental y espiritual a todo lo que es cristiano.

Esa realidad no toca en tantos niveles que ni reconocemos la mayoría del tiempo. El consumismo, el deseo por conocimiento, la constante batalla contra el odio, y la lujuria. El movimiento inescapable del progreso, la cual nos llama con voz seductiva a dejar lo que es el contentamiento Cristiano, y nuestra esperanza en el, para fijar nuestra vista, y nuestra esperanza en lo terrenal, y mundano. Y entre tantas cosas esta nuestra conciencia en cuanto a las artes bélicas.

Una pregunta fundamental para el creyente en cualquier conflicto es el de la guerra justa. ¿Existe tal cosa? Hay guerras en la Biblia es cierto, y conflictos que hacen lo que ocurre hoy en Israel, Irak, y Darfur, juego de niños. Matanza a quema ropa todavía no es igual al combate mano a mano con la cual Dios mando eliminar por completo ciertos pueblos en esa misma franja de Gasa. ¿Cuando se justifica la defensa militar de un pueblo contra un agresor? ¿En que momento una vida viene a ser mas importante que otra? Al fin de la mayoría de los debates queda en manos de la conciencia del hombre, y en eso no tengo mucha confianza.

Creo sin entrar en un debate extenso sobre temas éticos, que para el pueblo de Dios, Jesús introdujo no solamente una nueva relación con Dios pero entre los hombres. El reino de los cielos ha invadido el reino de este mundo, y para el Cristiano eso borra por completo la discriminación por motivo de trasfondo físico. Por lo tanto no podemos mantener una distinción entre un descendiente de Abraham y otro. (Los cuales están luchando entre si en la palestina) La vida de Cristo también nos llama a vidas de sacrificio personal por nuestros enemigos. Y el evangélio nos hace un llamado a poner nuestra esperanza en Dios, y la venida de Cristo, no en justicia humana, y no en acuerdos de Paz.

Claro dicen algunos, tenemos que confiar en Dios, pero si podemos buscar lo que es justo. Y mi temor es que en la guerra según el hombre (pese a los acuerdos de Ginebra) todo es justo. Por lo tanto no hay inocentes, ni victimas, solo pecadores con mas poder que otros. Y por lo tanto justicia sin medida objetiva como la Biblia usado de ambos lados, ni existe. La justicia es una de las tantas cosas por las cuales tenemos esperanza en Dios, y no en esta vida. Tenemos el deber de vivir vidas justas y piadosas a nivel personal, pero la justicia tal como la venganza es obra de Dios.

En la Palestina, como en la mayoría de Latino América, y África lo único que da esperanza para un fin al conflicto genocidio y odio es Cristo. Y aún en países como Ruanda done la mayor parte de la población se decía Cristiana donde no hay mas que el nombre de Cristo no hay fin al conflicto. Para el creyente, la respuesta mas eficaz a la injusticia es la oración, combinada con justicia personal. Y la disposición de poner nuestras vidas bajo el mando de Dios, para amar a nuestros enemigos, y regresar bien por mal.

Posiblemente no cambiemos de inmediato algo como la guerra continua en el medio oriente. Pero si podemos cambiar la guerra continua en nuestros hogares y empleos, iglesias y campos deportivos, si ponemos en acción las palabras de Cristo, de amar a nuestro prójimo. Y quizá, si nos toca, podemos ir a lugares diezmados por la guerra, y el odio, y traer un ejemplo de amor, y la esperanza y perdón que se halla en Cristo.

Luke (o Lucas como es conocido en algunos lugares) es nuestro escritor invitado esta semana. Le interesa la musica y teología entre tantas cosas más. Disfruta mucho de la lectura y le gusta pensar en cuanto a la pregunta ¿qué es ser un dicipulo de Jesus?

lunes, enero 12

En los dos lados hay personas con sentido humano

Me parece que cada año pasa lo mismo. No importa si no puedo escuchar las noticias ni leer el periódico por unos días, meses, o años cada vez que vuelvo a leerlas o escucharlas son las mismas. "En Israel ha habido un conflicto con . . ." o "Los Palestinos están en estado de guerra . . ." Toda mi vida esa zona a sido una de guerra y conflictos.

Me decía Ariel que se sentía frustrado por la manera en que los Cristianos muchas veces van a la defensiva de Israel sin reflexionar y que muchas veces las demás personas van a la defensiva de los Palestinos sin tomar en cuenta lo complicado que es, la historia de esa zona. Y pues, tengo que admitir lo mismo. Mis sentimientos están arraigados en mi entendimiento limitado de la historia de la región. Como vengo de un ambiente muy pro-Israel tiendo a auto-corregir defendiendo un poco más a los Palestinos.

La verdad es que la guerra es algo muy malo y al fin y acabo todos pierden. Lo que sí sé es que aunque es una situación fea y muy complicada que todavía hay personas en los dos lados que tienen un corazón humano y quieren ayudar a las personas. Eso lo creo más después de ver esto:


"Médicos israelíes y palestinos colaboraron la semana pasada para salvar la vida de un recién nacido. El niño palestino y su abuela fueron trasladados a Tel Aviv para una cirugía cardíaca de emergencia. Financiado por Save a Child's Heart [Salva el Corazón de un Niño], una fundación israelí sin fines de lucro dedicada a procurar atención médica urgente a niños palestinos, la organización hasta ahora ha ayudado a más de 1.000 palestinos y 70 iraquíes a encontrar operaciones que les salvan la vida en Israel. Israelity tiene el video y la historia."
Yo no niego que hay días que me quiero convertir en pacifista en el sentido político-ideológico pero, no sé aun si estoy convencida si es la manera de resolver algunos problemas de maldad en este mundo. No sé si es necesario la fuerza a veces. Pero sé, en mi corazón, que en mis relaciones interpersonales, siempre, siempre, me toca buscar la paz con los que me rodean sin importar su trasfondo religioso, político, o cultural.

Recommiendo que lean el libro "From Beirut to Jerusalem" para entender un poco más a fondo la historia de la región.

martes, enero 6

La culpa

Es interesante como muchas veces sentimos culpa por cosas que no nos corresponden y no tomamos responsabilidad de las cosas que verdaderamente tenemos la “culpa”. Estaba pensando en este sitio. Con Ariel comparto la “responsabilidad” de que sigamos escribiendo y compartiendo nuestras ideas y por eso siento algo de “culpa” por mi silencio en las últimas semanas. Pero, lo interesante de la culpa es que no sirve de nada si no se toma responsabilidad y algún tipo de acción para cambiar el comportamiento del cual uno es culpable.

De poco sirve decir, “lo siento” si en realidad no vas a dejar de hacer lo que ha causado un problema o ha lastimado a otra persona. En la vida cotidiana hay muchas cosas por las cuales sentimos culpa. Culpa por no hacer ejercicio, por no llamar a un amigo enfermo, por no tener la casa en orden, no sé, me imagino que para cada persona la lista es distinta pero sentimos culpa por algo. Pero, ¿qué es esa culpa? Es la señal, obviamente, que sabemos que las cosas pudieran y deberían ser de otra manera. Quedarnos estancados en la culpa nos roba esperanza.

Hay algunas cosas de las cuales sentimos culpables de los cuales en realidad no tenemos la culpa. Creo que es una señal de una relación abusiva cuando alguien nos hace sentir culpable por algo que en realidad es la responsabilidad de otro o que por lo menos nosotros no tuvimos nada que ver. Lastimosamente, las personas que nos pueden hacer sentir así son las personas que tenemos más cercanos. La culpa hay que examinarla.

Creo que vale la pena examinar el sentido de “culpa” que tenemos y si es algo que se puede convertir en un acto positivo, deberíamos de dejar de meditar en nuestra culpa y empezar a actuar y tomar responsabilidad. Si es algo por lo cual realmente no podemos hacer nada, tal vez deberíamos examinar si en realidad merecemos llevar esa carga de culpa. Creo que no deberíamos llevar cargas que no nos corresponden, especialmente si nos empiezan a limitar en otras áreas de nuestras vidas.

En la vida todos tenemos la “culpa” de algo, hemos ofendido a alguien, hemos fallado, hemos roto alguna promesa, no hemos cumplido con alguna meta que nos hemos propuesto. Nadie se libera de esa realidad humana. Pero, lo que sí debería ser resaltado es que en la vida lo que nos debería de caracterizar no es el sentido de que somos culpables por las circunstancias en las que estamos pero la esperanza de que las cosas pueden ser mejor.

En realidad eso es lo que hace a Jesús alguien especial porque aunque reconoce la culpa de cada uno, no nos deja allí, nos permite aceptar nuestras faltas y después el mismo toma la responsabilidad de arreglar las cosas y nos permite recibir la libertad de vivir libre de esa culpa para seguir sin estar atrapados por el pasado. Nosotros tenemos ese modelo para vivir con otros. Reconocer nuestras fallas y perdonar los errores de otros puede liberar a los que viven atrapados por la “culpa” y dar la libertad de corregir errores y realmente vivir.

lunes, septiembre 8

¿Una relación? ¿Con Dios?

No son pocas las conversaciones que he tenido en los últimos meses que se han tratado con la pregunta de Dios y de ¿cómo será la relación que se supone que podemos tener con Él? Reconozco que esa pregunta trae consigo una cantidad increíble de ideas preconcebidas. Una de esas ideas es que Dios existe y que es una persona o por lo menos se pudiera relacionar con nosotros de una manera personal. Y esa idea nos trae a la segunda pregunta ¿Es Dios algo más que una fuerza que unifica todo --la naturaleza y lo espiritual?

¡Hay, si yo pudiera contestar estas preguntas a la satisfacción de alguno! Pero, intentaré compartir mis inquietudes de una manera sincera. Empecemos con la segunda pregunta. En realidad, por mucho tiempo yo había pensado que la idea de que Dios fuera ‘todo’ o que estuviera en todos era una idea un poco simple. Pero, ahora, sinceramente, entiendo porque esa idea es atractiva.

Para la persona que presta atención y valora lo que le rodea no es difícil reconocer que tenemos un cierto nivel de dependencia los unos de los otros. Necesitamos de que la naturaleza produzca como fue creado para que nosotros los humanos podamos vivir, y los que prestamos atención también nos damos cuenta de que tenemos una gran responsabilidad para proteger y cuidar lo que nos rodea para que podamos seguir viviendo como lo hacemos ahora. Al ver estas realidades en el mundo y en la naturaleza no es fuera de lo posible creer que pudiéramos estar todos conectados en algún sentido y que esto fuese a lo que nos referimos como esa ‘fuerza protectora’ o ‘dios’.

Pero, yo no sé tu, dejarlo allí no me satisface porque me parece que con el egoísmo interno que compartimos como humanos la sencilla idea de que todos ‘somos parte de una sola cosa’ (que yo creo en algún sentido) realmente no es motivación suficiente como para verdaderamente hacer un esfuerzo por cuidar aquello o aquellos que no me pertenecen. ¿Porqué, en realidad, tenemos la motivación de unirnos con otros en compañerismo o ayuda?

Creo que la respuesta tiene que ver con la idea de que Dios es una persona. Y la idea Cristiana que Él es una Trinidad. Él (o Ella) es tres personas en una. Tres personas en relación constante y perfecta entre ellos. Me hacen falta las palabras, el tiempo, y el espacio para tratar de explicar lo que pudiera significar eso pero, implica que en Él mismo Dios representa lo que quiere de nosotros. El Dios Cristiano es un Dios que creo al hombre y la mujer para que lo reflejara a Él y Él es una persona en relación perfecta. Si el Cristiano fue hecho para reflejar la imagen de Dios, entonces fue hecho para estar en relación con otros.

Se habla mucho entre Cristianos de estar en ‘relación’ con Dios y esta es la primera pregunta que tuve al escribir esto. ¿Qué será eso? Me parece muy obvio que en general, Dios no está presente como una persona en carne y hueso. Bueno, para mi no. Así que no es extraño que hay veces que el concepto de estar en ‘relación’ con esta persona invisible es un poco difícil de entender. A mi me gustaría que a Dios lo pudiera tocar y que cuando le estoy contando de mi vida y mis necesidades que me pueda mirar a los ojos con una mirada comprensiva. Eso no es exactamente a lo que se refieren la mayoría cuando están hablando de estar en ‘relación’ con Dios. (Muchas personas hablan de leer la Biblia como el método principal de estar en ‘relación con Él’ pero yo no estoy de acuerdo, aunque sí creo que en la Biblia es cómo llegamos a conocer verdades en cuanto a Dios.)

Tal vez, estar en relación con Dios tiene mucho que ver con reflejar el Espíritu de Dios en nuestras vidas… un Espíritu que en su esencia se relaciona con otros. Yo creo que la presencia de Dios con nosotros tiene mucho, mucho que ver los las personas y a naturaleza que nos rodea. Él quiere que estemos en relación con las personas que nos rodean porque es en relación con otros que llegamos a vivir (si no entender) lo que significa estar en relación con Dios. Es posible, creo yo, que podemos pasarnos toda la vida hablando de la ‘relación con Dios’ pero si nunca nos dedicamos a amar, entender, y compartir con otras personas nunca llegaremos a experimentar lo que quiere decir eso.

No creo que Dios sea solo una fuerza impersonal que nos sigue por la vida pero sí, hay veces que es difícil sentir su presencia. Sin embargo, cuando no lo sentimos son en esos momentos que deberíamos con más alegría volvernos a las personas que nos rodean. No lo hacemos porque todos somos parte de ‘una sola fuerza’ pero lo hacemos porque todos somos diferentes y podemos relacionarnos los unos con los otros. Y las relaciones formadas en el espíritu de amor (que viene de Dios) nos puede llenar y ayudar a entender lo que quiere decir estar en relación con Dios (de forma activa aunque no siempre sea algo que entendamos concientemente).

miércoles, enero 2

Celebrando lo nuevo

Ya todo el mundo sabe que el año nuevo sólo se celebra una vez al año. No nos queda otra. Mi hermano me dijo hoy 31 de diciembre que “el año nuevo es el día feriado que menos me emociona en todo el año.” Pues, no lo culpo, hay muchas otras fechas que pudieran merecerse muchísima más atención. Sin embargo, creo que pudiéramos apreciarlo de una manera distinta porque como decía Ariel en cuanto a la navidad, “conocer un tema no implica que no existan cosas nuevas que aprender al respecto.”

Lo emocionante de esta fecha es que estamos celebrando algo nuevo. Y al pensarlo la mayoría de las cosas que celebramos tienen que ver con algo nuevo o recordando cuando algo nació o surgió. Los cumpleaños recuerdan un nacimiento, las graduaciones celebran una nueva etapa, los aniversarios conmemoran un nuevo matrimonio y los días patrias celebran cuando surgió una nueva nación. La verdad es que las cosas nuevas nos emocionan o deberían emocionarnos.

Recientemente una compañera de estudio se ha convertido en mi escritora preferida y hace un par de semanas ella escribió una reflexión súper acertada en cuanto a la navidad en la que ella decía que la navidad es la época del año en la que deberíamos estar emocionados en cuanto al nacimiento. La realidad es que un nacimiento puede ser algo incomodo y costoso y muchas veces las fiestas de fin de año nos resultas de esa misma manera. Ella decía que la navidad se debe de celebrar con niños porque los niños saben como emocionarse. Y de alguna forma creo que todas las fiestas se deberían tener con niños al centro de la celebración.

Al igual que la navidad, el año nuevo celebra lo nuevo. La navidad celebra la nueva vida de Jesús quien nació en Belén y el año nuevo celebra lo “nuevo” en general. Y aunque creo que deberíamos tener niños para ayudarnos a estar emocionados por lo nuevo también es esencial tener ancianos quienes puedan ayudarnos a recordar porqué estamos celebrando. Lo nuevo no tiene mucho sentido si no recordamos lo pasado. Entre Cristianos, estamos en constante espera de lo nuevo, de que lleguen nuevos convertidos y que un día todo será renovado. Y cuando llega un nuevo convertido no podemos evitar ser contagiados por su emoción al conocer la nueva vida en Cristo. Sin embargo, al pasar el tiempo el entusiasmo se vuelve rutina y es bueno que marcamos fechas para celebrar lo nuevo y que tenemos nuevas vidas y vidas maduras que nos ayuden a festejar y recordar.

A mi me gusta el año nuevo, aunque en realidad recientemente siempre ha sido una fiesta algo personal en la que me gusta reflejar en el año pasado y reanudar mis fuerzas y propósito en las diferentes áreas de mi vida. Reconozco que en realidad es sólo un continuar, el año nuevo no es mucho más que un acto de cambiar calendarios pero me gusta ese acto, de recordar y celebrar lo nuevo y recalcar la esperanza que viene un día mucho mejor que este cuando todo será hecho nuevo.

domingo, diciembre 9

De reacciones y reactivos

Es siempre la misma situación. De repente en el mundo hace su aparición algún libro, alguna canción, alguna película o algún personaje del cual los cristianos debemos; en el peor de los casos salir huyendo despavoridos y en el mejor de ellos, tener muchísimo cuidado. La situación, es algo repetitiva y para ser sincero, me tiene bastante fastidiado.
Vivimos (como cristianos) en un constante estado de terror, una sin fin cacería de brujas, y hay que decirlo, muchas veces son por razones injustificadas e infundadas.
El último escándalo para el mundo cristiano, es la película pronta a estrenarse en América latina “The Golden Compass”. Para ser sincero no sabía absolutamente nada sobre la película, hasta que recibí un correo circular escrito (obviamente) por un cristiano en la cual semi escandalizado decía que este libro promovía el ateísmo y la película también. Comentaba con “le habían dicho” que la serie de libros era tanto peor que la película y que trataba sobre una niña que debía “matar a Dios”; menudo argumento.
No suelo prestarle atención a ese tipo de correos, soy del concepto y de la convicción de que el cristianismo es mucho más que una religión y que no está hecho de alfeñiques que deben salir huyendo ante la mínima muestra de amenaza a lo que están creyendo (si una película de fantasía es capaz de alterar lo que crees, es hora de que le hagas una revisión a tus convicciones)
Sin embargo durante el día recibí el mismo correo dos, tres y hasta cuatro veces más, debía hacer algo.
Así que empecé a investigar y encontré muchas cosas interesantes, no son totalmente falsas las declaraciones que se hacen al respecto. Pullman, el autor de la serie, es un ateo declarado. Sin embargo el libro tiene algo que enseñarnos a todos inclusive como cristianos. Sí, empecé a leer el primer libro y debo aclarar que no fue como un acto de rebeldía, sino con la plena convicción de que es mi responsabilidad (por lo menos) investigar si tamañas acusaciones son ciertas.
No invito a nadie a leer la serie, mucho menos si la conciencia te dicta que no, pero invito a todos a investigar un poco más al respecto, al final dejo un link muy interesante que servirá si quieres conocer un poco más de estos libros.
Ya basta de correr despavoridos solo porque “alguien nos dijo” ya no digamos es malo “porque me dijeron” tengamos un criterio propio basado sí en la palabra pero también en el escrutinio de las cosas que nos rodean.
Quizás merezca unas cuantas piedras (estoy dispuesto a recibirlas siempre y cuando sean bien lanzadas) Quizás (y esto es muy posible) esté equivocado. Pero mientras se me convence de lo contrario, cumplo con lo que sé es mi función: examino todo y retengo lo bueno.
¿No?
Aquí dejo el link si alguién quiere darse una idea

martes, septiembre 11

El enigma del Cristianismo.

Estas preguntas que haces, son más que validas. Creo que son necesarias. Me gustaría aportar respuestas aquí y decir: -Bueno lo que ocurre es que el cristianismo…- pero siendo sincero, no puedo hacerlo. Y podría aportar solo dos o tres preguntas más y asentir (desesperadamente) a todas las demás que has formulado. Pero igual puedo compartir mis dudas que quizás juntándose con las de algún otro, formen una certeza.
El cristianismo se ha convertido en un enigma para mí últimamente (¿últimamente?) y es he empezado a darle esa óptica de “religión” porque a pesar de que se suelten las campanas al viento pregonando que el cristianismo es más que una religión “es un estilo de vida” yo podría señalar punto por punto las increíbles coincidencias entre el cristianismo y las otras religiones, pero ese no es el punto ahora.
Quizás pueda aquí adaptar para mí una frase que uso Chesterton en su libro Ortodoxia hablando sobre el liberalismo, yo intentare usarla para hablar sobre el cristianismo. “Creo en el cristianismo, pero en una época de rosada inocencia, creía en los cristianos” y vamos, que la frase puede sonar pesimista pero resume el meollo del asunto, el cristianismo no deja de tener valor porque los cristianos fallen, al igual que no dejamos de amar nuestro país aunque no estemos de acuerdo con su política etc. O mejor aún y exprimiendo más la frase: “Creo en Cristo, pero en una época de rosada inocencia, creía en el cristianismo”
La pregunta ¿Qué se necesitaría para hacerme dejar de creer en el cristianismo? Es quizás una respuesta de doble filo, puesto que el mismo cristianismo se ha jugado la reputación (y el pellejo) en más de una ocasión. Sin embargo la pregunta ¿Qué necesitaría para hacerme dejar de creer en Cristo? Eso es mucho más complicado, porque he visto a Cristo en mi vida (eso suena místico y lo es)
¿Cultural? Quizás, he crecido en una familia de cristianos, y me lo he preguntado ciento de veces ¿Sería yo un musulmán acérrimo si hubiera nacido en una familia musulmana? Lo más probable es que sí y eso me lleva a otra serie de consideraciones, con las que es bastante peligroso elucubrar, pero podría hacerlo (no lo haré)
Quizás al final lo que debemos hacer es lo que Jesús nos pidió. (no era ser cristianos) Sino seguirle a él (eso es más difícil) no sé al final he dado muchas vueltas y no he dicho nada.
Quizás solo recordar lo que a mí me han recordado con aquellas palabras del impulsivo Pedro: ¿A quién iremos?
Ariel

¿Es la religión algo más que cultura?

¿Hasta qué punto son nuestras creencias religiosas producto de nuestra cultura y nuestra sociedad? ¿Quien es la persona o grupo de personas que más admiras? ¿Comparten convicciones religiosas? En general, es común que los hijos acepten la religión de sus padres y cuando es así es más difícil hacer la distinción entre lo que es cultura y lo que es más que eso. En general, digo yo, todas las religiones reclaman alguna autoridad que transciende su cultura pero ¿que es lo que lo hace cierto?

¿Qué tomaría para que dejaras de creer lo que crees? Pudieras ser Musulmán, Budista, Mormón, Ateo etc. ¿Qué te convencería de que estás equivocado? ¿Que pudiera convencerte? ¿Sería alguna prueba científica, alguna una prueba filosófica o histórica o sencillamente una experiencia espiritual? Hay veces que los Cristianos hablan como si lo que creen es tan convincente que todos los demás están tan pero tan errados ¿qué es lo que determina eso?

Muchas preguntas, lo sé. Me encantaría saber lo que piensan al respecto. En realidad lo que creo que pone al Cristianismo en una categoría distinta a todas las demás es que es una religión personal con un Dios personal e intimo. Tenemos una relación intima con un Dios que nos ama tanto que hasta se hizo humano para vivir con nosotros. Las relaciones que tenemos también todas son una reflexión de esa más grande relación que tenemos con Dios. Eso es lo que lo hace único pero ¿porqué lo creemos?

viernes, junio 1

Hablando del diablo

¿Será que existe el diablo? O ¿es sólo el producto de la imaginación de unos religiosos fanáticos y algunos magos en búsqueda de algo para asustar a la gente? Pues, para decirte la verdad, yo creo en el diablo no como una figura que solo representa el mal en el mundo pero como una criatura real. Sin embargo, creo que las personas que hablan tanto de el que viven constantemente en temor están tan equivocados como los que lo ignoran por completo convencidos de que no existe.

Supongamos que perteneces al primer grupo de los que lo temen con temor exagerado. Si eres cristiano, no tienes porqué temerlo porque nosotros sabemos que Dios le ha ganado en la gran lucha cósmica entre el bien y el mal, al final ganará el bien y el diablo sólo se está rascando las llagas ahora mientras todavía tiene un poquito de libertad. Las personas a las cuales él le gustaría atormentar más que a cualquiera otra son cristianos pero no puede. Si no eres cristiano, entonces sí tienes algo de motivo por lo cual estar asustado.

Aunque a veces el diablo aparece como lo esperamos, metiendo demonios que arrebatan a los que le venden sus espíritus. Sinceramente creo que el diablo se aparece muchas veces más como en la descripción de C.S. Lewis en su libro (por su titulo en inglés) The Screwtape Letters, en la cual un demonio le escribe a otro expresándole la mejor manera de seducir y controlar a los humanos.

En estas cartas el demonio mayor le escribe al menor que la mejor manera de controlar a los humanos es no dejar que piensen en nada importante. Si los entretiene lo suficiente para que ellos crean que están haciendo algo bueno aunque al fin y acabo no quedan haciendo nada, entonces los tendrán en sus garras y ellos ni harán un intento en escapar. La complacencia entonces, es más peligrosa que la maldad. Pues, cualquiera puede pensar que un asesino tenga algo que ver con el diablo, pero un tipo tranquillo que nunca hace nada ¡el diablo no tiene nada que ver con él! ¿Verdad?

No estoy tan segura. Temo que nos damos palmadas en la espalda porque “No, hacemos nada malo.” Pero tal vez es más diabólico “no hacer nada bueno” cuando podemos que “hacer lo malo”. Tal vez estoy equivocada y no estoy diciendo que debemos hacer cosas malas ni mucho menos que todas las personas que andan por la callen están endemoniadas pero, si es cuestión de bien y mal. El no hacer nada (sabiendo que uno pudiera hacer algo) puede ser tan malo como hacer lo incorrecto. Tal vez esa es la arma más poderosa del diablo.

Por eso existe el otro grupo de personas, los que dicen que no existe el diablo. Me causa risa que la gente todavía lo usa para insultar al mismo tiempo que dicen que no existe ¿Cuál es la lógica? Estas personas en realidad son los más fáciles de manipular. Pues estos son los que se pueden dedicar a ganar mucho dinero y crear una vida feliz y sin percances sin saber todo el tiempo que el diablo se está riendo a carcajadas por su victoria --que ellos no se conviertan en agentes del bien sólo en agentes de sus propios caprichos. El diablo sabe que para algunas personas para tener una mayor influencia su presencia debe ser menos marcada.

Las personas que creen en el diablo y hacen bien puede que lo puedan combatir con más fuerza porque lo que el diablo no quiere es que la gente sepa que existe. Y los que creen en el diablo y deciden hacer el mal, se dan cuenta que se pierden en un abismo negro y mortal cuando dedican sus vidas a esas cosas. Las personas que no creen en el diablo y hacen bien, son una frustración para el diablo y me gustaría saber cuantas de aquellas personas no llegan a creer al final. Las personas que no creen en el diablo y hacen mal, no le causa ni un segundo pensamiento al diablo. A el no le importa que crean en el pero que hagan lo que a el le da la gana.

Como dije desde el principio, yo creo en el diablo. Porque creo en la Biblia tanto como por experiencias extrañas que he tenido y más por las repetidas guerras que existen en este mundo. El genocidio sólo puede ocurrir cuando algo cautiva las mentes y los corazones de humanos y los convierte en maquinas que sólo funcionan para arruinar vidas y matar a inocentes. Yo creo que ese algo es el diablo y sus fuerzas del mal.

Pero, solo porque creo en el diablo no creo que tenga que andar pensando en él todo el tiempo. La verdad es que le dedico muy poco tiempo, no hay porque. Porque mientras Dios le permite que el tenga una pequeña victoria aquí con Dios ya celebramos la victoria final y yo puedo vivir en el presente con la certeza de esa victoria al final. Por eso, creo que vale la pena pasar más tiempo hablando de quien es Dios y lo que él ha hecho que gastar tiempo tratando de entender al diablo.

Algunos cristianos se quejan de que no hablamos lo suficiente del diablo y del infierno. Aunque cada persona necesita algo un poco distinto para llegar a entender el amor de Dios. A mi no me preocupa que no hablemos tanto del diablo o del infierno. Sí, en algún momento todos deberíamos considerar su papel en el mundo pues estamos aquí por su primera estafa. Pero, el andar asustados por un ser derrotado también es una estafa. Sinceramente creo que es una lastima que tantas personas deciden creer en Dios sólo por temor a que exista el infierno. Creo que sería mucho mejor reconocer que Dios nos ama y quiere que vivamos vidas plenas aquí. Sólo podemos hacer eso por medio de Cristo y es casi algo adicional que estamos completamente librados del diablo para la eternidad.

Para los ortodoxos la idea del infierno no es un lugar dónde uno va a arder y sufrir para la eternidad pero, es un lugar dónde estamos separados del amor de Dios. Yo creo que todas las cosas placenteras aquí en este mundo son expresiones del amor de Dios y el diablo anda afanado tratando de privarnos de ese gozo y la paz que viene de vivir con Dios. Un rico que no conoce a Dios no siente paz, pero alguien rico que conoce a Dios puede vivir una vida generosa y tranquilla sin sentirse asfixiado por su propia riqueza. Vale la pena hablar más del amor de Dios (no es un amor sin costo, claro que no) que de las tragedias del infierno o del diablo.