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viernes, julio 1

El analfabetismo funcional en Panamá

Supuestamente la taza de analfabetismo en Panamá está en menos de 7%. Según estudios de la UNESCO Panamá está por encima de países como Colombia, Brasil, México y Ecuador, con una de las mejores tasas de alfabetización de los adultos, mayores de 15 años. Esto suena estupendo y algunos lo celebran diciendo que ya casi se ha irradicado el analfabetismo en Panamá. 

No digo que no sea un logro que todas las personas en el país reconozcan las letras y puedan leer palabras, creo que nos falta mucho para decir que tenemos una alfabetización realmente funcional. El problema es que los niños, jóvenes, y adultos pueden leer las palabras pero no entienden nada de lo que leen. 

La falta de comprensión se traduce directamente en una incapacidad de pensar de forma crítica y crear soluciones creativas a los problemas. Una y otra vez escucho la queja que en Panamá hay trabajos pero no hay personas capacitadas para realizarlos. Esto tiene mucho que ver con este problema de analfabetismo funcional. Muchas personas pueden leer pero como no entienden es casi como si fueran analfabetas.

No tener la capacidad de entender lo que se lee en su propio idioma hace que sea prácticamente imposible aprender otro idioma (como el inglés que es tan necesario en estos momentos) o a utilizar una computadora de manera proficiente (que también es una herramienta indispensable en el mercado de hoy). No poder comprender el sentido de un texto o los personajes principales en una historia crea deficiencias en las destrezas necesarias para aprender cómo hacer un trabajo bien y tener la capacidad de resolver los problemas que surgen en el mismo. 

El analfabetismo funcional todavía es un problema enorme en este país y todos -dirigentes, empresas, educadores, padres- tienen una gran responsabilidad para ayudar a encontrar verdaderas soluciones al problema.

domingo, junio 19

Lo que me enseñó mi padre

Éste es para mi papá.

Cuando me pongo a reflexionar en todos los padres que he conocido de amigos, en libros, en el cine, tengo que decir que me siento genuinamente orgullosa de mi papá. No que él sea mejor que todos los otros padres pero el es, sin duda, el mejor padre para mí. Muchos de mis intereses y prioridades las debo a mi papá. 

Mi padre ha influenciado por medio de sus creencias. Uno de los principios que mi papá me enseñó es cuidar siempre cómo hablo. No recuerdo en ninguna ocasión que mi papá haya levantado la voz conmigo, con mis hermanos, o con mi mamá. El seguía cuidadosamente lo que enseña el libro de Santiago que dice “Si alguno no ofende de palabra, es una persona perfecta, capaz también de refrenar todo el cuerpo.” Mi padre me enseñó a creer en la gentileza. 

Cuando yo tenía unos trece años mi papá me entregó un libro de teología y me dijo que lo íbamos a estudiar juntos. Él siempre fue muy claro cuando explicaba lo que él creía en cuanto a Dios, la fe, y la Biblia pero, no quería que yo lo aceptara sin saber por qué creía éso. Por lo mismo, mi papá me enseño que es importante saber por qué creo lo que creo. 

Mi papá creía en la hospitalidad. Nosotros recibimos todo tipo de personas en nuestro hogar, de todas partes del mundo. Para nuestra familia, recibir huéspedes en nuestro hogar era una manera de conocer historias de otras partes del mundo y ayudar a personas que necesitaban un lugar para descansar. Yo creo que la hospitalidad debe ser una de las bases fundamentales de la vida. 

Mi padre me enseñó cómo pensar. Nuestra casa siempre estaba llena de libros, todas las paredes estaban llenas de libreros llenos de libros. En mi cuarto tenía la biblioteca de libros para niños y en la oficina de mi papá se encontraban libros de historia y teología. Mi papá fue el que me enseñó a leer libros de historia y filosofía. Me enseñó que los libros son una fuente importante de expandir la mente y ser una persona pensante. 

Mi padre me ha influenciado por medio de sus acciones. Mi padre es una persona llena de compasión y si él puede hacer algo para ayudar a otra persona él lo hará, sobretodo si puede hacer algo práctico para ayudar. Mi padre tiene compasión por las personas, los animales, e inclusive el medio ambiente. Mi papá disfruta de la naturaleza y tiene un vivero en su patio. Ha sembrado más árboles que la mayoría de las personas. 

Una de las maneras más obvias que me ha influenciado mi papá es por medio de su amor por la planificación. Cuando era niña me desesperaban las reuniones en las que hablábamos de todo lo que íbamos a hacer en el día, la semana, y el mes porque sentía que repetíamos y repetíamos lo mismo una y otra vez. Pero, ahora, soy igualita que mi papá, me encantan los planes, saber qué vamos a hacer, y que todos tengan una idea de lo que hay que hacer y cómo vamos a llegar a hacerlo. 

En fin, esto es sólo el inicio de lo que mi padre me ha enseñado pero estoy sumamente agradecida por él.

jueves, mayo 5

Pájaro por pájaro

¿En qué consiste ser un escritor? ¿Que significa vivir una vida de escritor? Estas son algunas de las preguntas que explora la escritora Anne Lamott en su libro Bird by Bird. Estoy segura que este es mi libro favorito que habla sobre la escritura. Me gusta porque no solamente habla sobre cómo escribir pero habla sobre cómo vivir.

Hasta cierto punto este libro es un manual para la vida además de ser un libro sobre cómo escribir. El libro explora preguntas sobre la fe, el amor, la gracia, el dolor, los celos, y el temor. Ella se enfoca en mantener los ojos abiertos y escribir sobre lo que ves -y cómo sobrevivir. 

El libro habla sobre temas prácticos como cómo empezar, describir personajes, desarrollar trama, y más. Pero creo que uno de los consejos más importantes que da se encuentra en el titulo. Lamott cuenta una vez que su hermano tenía que escribir un ensayo en cuanto a pájaros y estaba muy frustrado cuando su papá le dijo que lo hiciera pájaro por pájaro. La verdad es que deberíamos vivir la vida así, ocupándonos por cada cosa en su momento.

Parece que han hecho un documental en cuanto a la vida de Anne Lamott no lo he visto pero, pudiera ser algo curioso verlo.

miércoles, mayo 4

Una serie de eventos desafortunados.

"Optimista es una palabra que aquí se refiere a personas como Phil. Siempre viendo de forma esperanzadora y placentera los eventos recientes. Por ejemplo, si un lagarto le comiera el brazo izquierdo a un optimista este diría con voz serena y cargada de esperanza: Bueno, después de todo no es tan malo, es verdad que ya no tengo mi brazo izquierdo pero al menos nadie volverá a preguntarme si soy diestro o izquierdo. Sin embargo la mayoría de nosotros simplemente se dedicaría a gritar: ¡arrrg! ¡mi brazo! ¡mi brazo!"
Lemony Snicket "Una serie de eventos desafortunados"


Llevo un par de años leyendo "A serie of unfortunate events" la lectura se ha atrasado por dos motivos principales. Por un lado en Panamá no encontraba la serie completa por ningún lado por lo cual me tocaba pellizcar un libro por acá y otro por allá. Además los libros están en ingles, lamentablemente la traducción al español no es tan buena y es más difícil de conseguir, leer en ingles aun es para mi como regresar a primer grado , puedo entender pero voy lento y a veces me desconcentro. 

Como sea ahora tengo a mi disposición la serie completa y desde ayer retomé su lectura. Son trece libros, voy por el séptimo, escritos por Lemony Snicket. La historia nos habla sobre unos huerfanos herederos de una fortuna perseguidos por la ambición del terrible Conde Olaf. Los huérfanos sufriran una serie de eventos desafortunados   cada vez en aumento. Llenando al lector a momentos de muchísima conmiseración. 

La narrativa de la historia es buenísima y cargada de humor. Supuestamente es una serie de libros infantiles pero aborda temas que se prestan para las más profundas reflexiones para cualquier edad. Los huérfanos siempre huyendo del malvado conde Olaf pasaran página tras página en desgracia, de hecho todos los libros de la serie inician con una advertencia del escritor pidiendo al lector que abandone la lectura y busque otros libros más optimistas o con finales felices. No le hice caso y quede prendado de la serie.

Ayer conversando con Hannah sobre el libro pensaba en la mucha similitud que tiene la historia con la vida de cualquier persona. Todos podemos sentirnos a ratos envueltos en una serie de catastróficas desdichas, todo va de cabeza o peor. Sin embargo al igual que los huérfanos, nos pueden suceder cosas malas pero muy rara vez nos suceden las peores. Podemos quejarnos de el alza de la gasolina o de los nuevos impuestos, etc. Aun así seguimos desplazándonos en nuestros carros o pagando el celular, etc.Y ninguno de esos eventos por los cuales tanto nos quejamos tiene peso cuando lo ponemos a la luz de los asuntos realmente importantes.  

De modo que así, todos envueltos en nuestras serie de eventos desafortunados personales, podemos mirar al día siguiente y al siguiente con una sonrisa y sobre todo esperanza. Inclusive los libros a pesar de tanto hablar de infortunio y pretender ser contados de una manera pesimista acaban siendo una oda a la esperanza, a la perseverancia y a eso de a mal tiempo buena cara.

Los libros son buenos, al menos los seis que he leído. Si pueden échenle un ojo. 

lunes, mayo 2

De aquellos libros que no he leído...

"La mejor defensa contra la mala literatura es una experiencia plena de la buena; así como para protegerse de los bribones es mucho más eficaz intimar realmente con personas honestas que desconfiar por principio de todo el mundo."
Clive Staples Lewis

En los últimos días me he topado con algunos comentarios y escritos sobre libros, imposibles, difíciles de leer. Personas reconocidas y algunas admiradas escribían sin pudor sobre aquellos libros insufribles de los cuales no pudieron dar cuenta a pesar de su colmillo de consumados lectores. Sentí un gran alivio. Hace años cargó con mi pequeña y vergonzosa lista de libros sin terminar. 

Ustedes saben como es el mundo de los libros. Aquellos llamados clásicos, o bestsellers los que todo mundo dice: ¡hay que leer!. Y uno se siente avergonzado por no poder terminarlos, o por ni siquiera poder empezarlos. Y así durante años he ido acumulando títulos y autores que pese a todas las recomendaciones simplemente no he podido leer. 

Así que aquí van sin ningún orden de resentimiento especifico los libros que no he querido podido leer y probablemente nunca lo haga. 



Guerra y Paz de Tolstoi. ¡Ya sé! es un clásico y todo el asunto pero no puedo, en cuanto Tolstoi empieza a describir salones y vestidos algo en mi se apaga, lo he iniciado un par de veces y las mismas veces lo he dejado. He leído otras cosas de Tolstoi y es inclusive uno de mis autores favoritos pero Guerra y paz se me hace insufrible.





El tambor de Hojalata de Gunter Grass. Ganador de un Nobel y todo pero imposible de llegar hasta el final, con este he logrado algunos avances pues a ratos los delirios filosóficos de Grass lo hacen entretenido pero es un caos de historia, al menos para mi, y también me he dado por vencido con él.






Rayuela de Julio Cortazar. Sí, es un icono de la literatura latinoamericana y todo. Dicen que Cortazar logró algo único al escribir varias novelas en una sola. Pero les soy sincero, tres páginas bastaron para dejar el libro a un lado y no volver a tocarlo. Volví a intentarlo una vez más pero los resultados fueron iguales.






No recuerdo muchos más, pero seguramente hay por allí varios más que a pesar de toda la promoción y renombre no pudieron ganarse un lugar entre los libros que he leído. Quien sabe de aquí a un par de años madure y pueda disfrutarlos. No digo que sean malos, simplemente no encajan con mis gustos. Tal vez no sea tan buen lector como me he creido, aunque más bien estoy convencido que "para gusto los autores".

sábado, abril 2

Día internacional del libro infantil

Hoy es el día Internacional del Libro Infantil, según el sitio OEPLI cada año desde el año 1967 se ha celebrado el 2 de abril que coincide con la fecha del nacimiento del escritor danés Hans Christian Andersen. El evento es organizado por IBBY y este año el país patrocinador del Día de Libro Infantil es Estonia. El cartel ha sido ilustrado por Jüri Mildeberg y el mensaje con el lema El libro recuerda ha sido escrito por Aino Pervik.

A mi me encanta la literatura infantil, creo que muchas veces me gusta más la literatura infantil que la literatura para adultos.  Lo que me agrada es que la literatura infantil toca temas difíciles pero los explora usando la imaginación y la sinceridad de la niñez.  Creo que a veces la única diferencia entre la literatura infantil y la literatura para adultos es que en la literatura infantil los personajes principales por lo general son niños o jóvenes, pero los buenos libros tocan muchos de los mismos temas y las mismas preguntas en cuanto al bien y el mal aunque recure mucho más a la fantasía que los libros para adultos (no digo que no hay buenos libros de fantasía para adultos).  En honor a este día quiero escribir una lista de mi literatura infantil preferida.  

Mis libros preferidos de literatura infantil fueron escritos por George MacDonald (dos de sus titulos en inglés: The Light Princess & The Princess and the Goblin).  Libros que he vuelto a leer de adulta que sinceramente me han seguido inspirando son Las Cronicas de Narina por C.S. Lewis, The Wind in the Willows por Kenneth Graham, Bridge to Terabithia por Katherine Paterson, y El Principito por Antoine de Saint-Exupéry.  Hay muchos buenos libros de literatura infantil que me encantan y creo que todos deberían leer más literatura infantil porque muchos buenos autores logran explorar temas profundos por medio de historias sencillas y hermosas.  Me gustaría saber cuáles son algunos de sus libros infantiles preferidos.  

miércoles, noviembre 10

Mis apuntes de Geralt de Rivia o El peligro de ser legal pero no bueno.

Las leyes son inútiles para los buenos, porque los hombres de bien no las necesitan; y también para los malos, porque éstos no son mejores con ellas.
-Demonax

Hace unas semanas escribí sobre Geralt de Rivia comenté que estaba leyendo los libros sobre este personaje y que me parecían pesados pero productivos e interesantes. Esta mañana por fin terminé el octavo libro y aparte de esa sensación extraña de tristeza que da siempre que termina un buen libro, siento un poco de alivio de haber terminado. El último libro es bastante complicado, metafórico y tenso, no me gustó el final, sinceramente, pero la verdad el final es como la vida misma.

Geralt es un brujo. Pero no como Harry Potter con una bonita escuela y una varita para hacer encantamientos, es más bien un ser que ha sido alterado geneticamente para combatir  contra los monstruos que en aquel entonces eran tan comunes: dragones, manticoras, etc. En la trama además debe luchar para salvar el mundo pues, como siempre, hay seres malvados que desean aprovecharse del poder para hacer de las suyas. Sin embargo la trama deja esa sensación mediocre de: "se acabo con el malo, pero no se acabo con el mal" o la pregunta de ¿Cuantas maldades hay que hacer para acabar con el mal? 

Pues los héroes, buenos y todo, con un causa justa por la cual luchar, se ven respaldando acciones barbaras y crueles con la premisa de "hay que salvar al mundo". Todos hemos pasado por eso o ¿no recuerdan los primeros bombardeos a Afganistán? todos aplaudimos, todos estuvimos de acuerdo y ahora no sabemos donde meter la cara.

Geralt en uno de sus últimos discursos habla sobre retirarse de su profesión. Habla que su misión había perdido sentido, que no era más necesario:
-La razón de la existencia- el brujo no sonrió- y la razón de la presencia de los brujos se han visto socavadas, pues la lucha entre el bien y el mal tiene lugar ahora en otro campo de batalla y se desarrolla de un modo completamente diferente. El mal ha dejado de ser caótico. Ha dejado de ser una fuerza ciega y desenfrenada, a la que debía enfrentarse un brujo... Hoy en día el mal gobierna basándose en las leyes, porque las leyes están a su servicio. Actúa en consonancia con los tratados de paz que se han firmado, porque, si se piensa, unos tratados que permiten...
Y así un libro que es de fantasía nos lleva a pensar en como lo "legal" también puede ser una forma de hacer el mal. Cosas como estas nuevas leyes que permiten la destrucción de nuestro medio ambiente, nadie va a decir que es ilegal, pues la ley lo avala, pero ¿quién puede decir que no es malo? 

El problema de nuestra sociedad, de nuestro gobierno, de nuestro sistema "democrático" radica en que basamos nuestras decisiones morales en las leyes, sin embargo, las leyes, como bien nos dejo claro Geralt de Rivia puede ser también un nido fértil para hacer el mal. Nuestra premisa principal, nuestro norte no debe ser solamente "ser legales" nuestra misión debe ser: "ser buenos" y eso, eso es muchísimo más difícil. 

lunes, octubre 25

¿Por qué deberíamos estudiar literatura?

Hoy, empecé a leer el libro Ojos para oír de Ariel Barría Alvarado. El libro de cuentos empieza con el siguiente relato: 
Cuando la universidad en la que había laborado por treinta y cinco años, y de cuyo nombre no quiero no quiero acordarme para resucitar ingratas remembranzas, cerró su cátedra de Literatura (“nadie quiere aprender un oficio que no da de comer”, sentenció el rector…”)
¿Por qué deberíamos estudiar literatura? Me encantaría poder dar la respuesta que abriría los ojos de mis estudiantes y de todos aquellos que rechazan la literatura como un uso valido de nuestro tiempo. Aparte de lo que debería ser más obvio: el estudio de la literatura desarrolla nuestro dominio del idioma, y saber usar palabras efectivamente es una herramienta poderosa voy a intentar dar algunas otras razones para estudiar literatura.  Aunque en realidad no creo que pueda cambiar la opinión de esos que piensan que es un “oficio” sin valor, quiero compartir algunas razones por las cuales creo que es importante estudiar literatura. 

1. Para beneficiarse del conocimiento de otros. Algunas de las lecciones más importantes de la vida están expresas en la literatura. Aprendemos estas lecciones si paramos y pensamos sobre lo que leemos. 

2. Para explorar otras culturas y creencias. Literatura, te permite tener experiencias en las culturas y creencias de otros, una experiencia de adentro. Si entiendes la cultura y creencias de otros, eres más capaz de comunicarte eficazmente con ellos. 

3. Para apreciar porque otras personas son como son y desarrollar empatía hacia personas diferentes a nosotros mismos. Cada persona que conocemos tiene una mezcla distinta de conocimiento, creencias, y experiencias. Al leer nos encontramos con personas que son diferentes a nosotros, y abrimos nuestras mentes. Tal vez todavía rechacemos sus ideas pero, la literatura nos ayuda a entenderlos un poco más. 

4. La literatura nos ayuda a vernos a nosotros mismos como otros lo hacen y saber que no estamos solos. La literatura es una herramienta de auto-examinación. Muchas veces podemos ver nuestra personalidad y hábitos en la literatura. Esto puede ser doloroso pero después de todo, funciona como un espejo que nos ayuda a ser más realistas con nosotros y más generosos con otras personas. Además, podemos ver reflejadas muchas de las cosas que nosotros podemos estar viviendo y nos ayuda a saber que también podemos superar los obstáculos en nuestra vida. 

5. La literatura nos ayuda a pasar de ver sólo estadísticas a ver a las personas. Si leemos en cuanto al número de muertos en una guerra o un accidente, es sólo una estadística. Pero, si leemos una historia, se convierte en una tragedia, algo humano, algo con lo cual podemos y debemos identificarnos. La literatura nos ayuda a hacer esto. 

6. La literatura nos ayuda a reconocer lo asombroso en lo cotidiano. Estamos rodeados de personas nobles y personas sacrificadas que no reciben el agradecimiento que se merecen. La literatura nos ayuda a ver la importancia de estos actos sencillos en personas comunes y corrientes, y esto hace que nuestras vidas sean más ricas, pues ayuda a tener más esperanza y confianza en que las cosas saldrán bien al final. 

No sé si podré convencer a alguna persona de que debería estudiar literatura o leer más, pero tal vez si eres de esas personas que te gusta, puedas identificarte con algunas de estas razones y con eso me basta por ahora.

martes, octubre 12

Espero que sea bueno...

Esta semana recibí un correo electrónico que empezó así:  “Nos complace comunicarte que has sido seleccionado como alumno de "Talleres Literarios en Panamá", actividad organizada por la Asociación para el Fomento de los Proyectos de Cooperación Cultural y la Fundación para la Gestión del Arte, y financiada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).”

No tengo que decir que a mí me encanta la literatura y me fascina que voy a poder ser parte de algo tan especial aquí en Panamá.  Me siento agradecida y emocionada porque tengo la expectativa de que estos Talleres sean de motivación e inspiración para mí y para muchos más que están interesados en la promoción cultural, la escritura, y la literatura en general. 

Siempre me siento nerviosa cuando voy a conocer personas nuevas y en este caso también estoy nerviosa pero, estoy muy curiosa y tengo ganas de conocer a otras personas que aman la literatura.  Trabajo con muchas personas extrajeras y muchas veces me canso de oírlos decir que en Panamá las personas no aman las letras.  Algunas personas, tal vez, no las aman pero, definitivamente hay personas que sí las aman y espero que estos Talleres Literarios me den un poco más de motivo para refutar esas críticas de mis compañeros.

Seguramente leerán mucho más aquí que nacerá de estos Talleres, espero que sea bueno.

sábado, octubre 9

La Evolución de Calpurnia Tate

Es triste cuando no puedes leer lo que “quieres” por estar muy ocupado haciendo o leyendo otras cosas.  En los últimos meses me he encontrado en esta triste situación.  Es tan grave que me he tomado dos meses en leer el libro La Evolución de Calpurnia Tate, un libro juvenil que en una buena época de lectura lo hubiera podido leer en menos de una semana porque no es tan larga.  De todas maneras, hoy es uno de esos buenos días cuando terminas de leer un libro (aun sí has demorado demasiado tiempo para terminarlo).

La Evolución de Calpurnia Tate es un buen libro juvenil, tiene una buena trama.  La verdad es que me identifico con el personaje principal Calpurnia, una niña que está descubriendo quien es.  Le gusta leer y por medio de una nueva amistad con su abuelo descubre el fascinante mundo de la ciencia.  Ella decide que quiere ir a la universidad y convertirse en científica, algo muy inusual al final del siglo 19.  Sin embargo, su mamá quiere convertirla en una señorita presentable que sepa cocinar, bordar, y ser una buena esposa.

Me identifico un poco con esa tensión de que a veces lo que a uno le interesa no encaja con lo esperado en el ambiente en el que te encuentras.  Es una prueba que muchos tenemos que pasar en la vida.  Me acuerdo cuando estaba intentando entrar en la universidad.  Por momentos sentía que iba a ser imposible y eso en un ambiente que no pensaba que era malo que yo fuera. Después de haber ido a la universidad, me he enfrentado con la dificultad de lograr otras metas.  He ido y hecho distintas cosas aunque algunas personas me desanimaron y no pensaron que yo los podía hacer.

Creo que toda la vida va a ser así.  Siempre van a haber personas que creen que es muy difícil o inapropiado lo que quieres lograr.  Creo que es sumamente importante perseguir los sueños cuando uno está convencido de que son buenos.  Y no importa que si como Calpurnia dudes, es bueno tener sueños y trazar la manera de lograrlos. 

Me gustó el libro de Calpurnia y me hizo pensar algunas metas que tengo aún y porque quiero seguir haciéndolas realidad.  A corto plazo una meta que creo que puedo lograr es dedicarle más tiempo a la lectura.  Si lo logro, dentro de poco verán alguna reflexión sobre algún otro libro.  Deseen me suerte.

miércoles, octubre 6

Lo que aprendí de Geralt de Rivia

Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo. Voltaire


No es ninguna novedad que me encanta la fantasía. Desde hace algunos meses he estado leyendo la saga de Geralt de Rivia. Un serie bastante pesada para decir lo menos y que a pesar de ser fantasía y ficción total, deja un gran espacio para la reflexión. Su contenido llega a ser tan denso que no me extraña en lo más mínimo que Hollywood no haya hecho una mediocre pelicula de este pseudo heroe.

Resumamos, Geralt es un cazador de monstruos en un mundo anterior al nuestro. Tiene capacidades sobrenaturales que son productos de una mutación a la que se ve sometido desde pequeño, estas en cierta manera marcan su destino. Una vez que se convierte en un "cazador de monstruos" también se convierte en un infrahumano. La trama envuelve critica a la política, a la religión, a nuestra doble moral y a la relajada ética que tienen los científicos a la hora de jugar con las vidas humanas. Es una historia bastante completa que no recomendaría a cualquiera y que sin embargo si es leída de la manera correcta y con la adecuada reflexión se pueden extraer reflexiones bastante serias y pertinentes.

El personaje se debate constantemente entre el bien y el mal. A pesar de ser un fenómeno mutante es mucho más honrado y respetuoso de lo que significa la vida que las personas "normales" y buenas que luchan por el "bien" sin importarle lo que se cruce en su camino. Es decir muchas veces por el afan de hacer el bien se termina haciendo el mal. Malas acciones hechas con buenas intenciones. Lo más curioso es que mientras uno lee se encuentra deseando que el héroe realice las acciones malas que probablemente llevaran a un resolución más fácil del conflicto. Sin embargo Geralt de Rivia toma las decisiones correctas y nos pega una bofetada moral que pocas veces creeríamos recibir de un cazador de monstruos.

No sé si la intención del escritor era ponernos trampas morales en las cuales viéramos cuan bajo podíamos caer o cuantas malas acciones podíamos aprobar bajo la premisa de: "es la única solución" en una ocasión en la cual se le pide a Geralt matar a una mujer para evitar mayores males ocurre el siguiente dialogo:
-Geralt -dijo Stregobor-, cuando escuchábamos a Eltibaldo muchos de nosotros teníamos dudas. Pero decidimos escoger el mal menor. Ahora soy yo el que te pide una elección similar.
-El mal es el mal, Stregobor- afirmó serio el brujo mientras se levantaba-. Menor, mayor, mediano, es igual, las proporciones son convenidas y las fronteras son borrosas. No soy un santo ermitaño, no siempre he obrado bien. Pero si tengo que elegir entre un mal y otro, prefiero no elegir en absoluto.

Me hizo pensar en la cantidad de veces en que vemos la resolución de los problemas de nuestros países con la desaparición de X grupo. O a quien no se la ha pasado por la cabeza el fusilar a todos los mareros y maleantes, o soltarle una bomba a las cárceles donde a fuego lento se cocinan más y peores maleantes que los que alguna vez entraron. Y de pronto uno se encuentra lleno de pensamientos genocidas. Y hasta damos por sentado que Dios esta de nuestro lado, que nos apoyaría en la decisión, de pronto se nos olvida que la misericordia nos alcanza a nosotros mismos para vivir hoy. Me pregunto si no habrá empezado de ese modo Hittler, pensando que la solución era acabar con ese grupo de personas.

Quizá sea hora de ser realmente buenas personas y no ser solamente buenos con aquellos que lo son de una u otra manera con nosotros. Quizá sea hora de no escoger entre los males menores sino escoger el bien de una vez por todas. Los libros de Geralt de Rivia nos dejan esa sensación extraña, parecen decirnos: Sí, el mundo es injusto pero tú puedes ser justo en las pequeñas cosas que te rodean. Aunque eso te haga quedar como un bicho raro, un infrahumano, un mutante. No sé, esas lecciones me quedan grabadas pero podría estar equivocado, al fin y al cabo se trata de un cuento de fantasía cuyo personaje es un cazador de monstruos. Quizá el autor sólo quería entretenernos un rato.

lunes, octubre 4

Donde viven los monstruos

Quien con monstruos lucha cuide de convertirse a su vez en monstruo.
-Friedrich Nietzsche

A mi me gusta la buena literatura infantil porque creo que aparte de divertir muchas veces enseñan verdades profundas sobre la condición humana.  Me gustan las historias, pueden ser sencillas, que enseñan verdades sobre la experiencia humana con las que me puedo identificar.   

Uno de esos libros es Where the Wild Thigs Are por Maurice Sendak es un libro corto de apenas 10 lineas de palabras.  El libro te deja MUCHO a la imaginación.  Las ilustraciones son muy buenas y te hacen sentir más de lo que las palabras te dicen.  Cuando yo leía el libro siempre me imaginaba porqué el niño parece que lo enviaron al cuarto sin cenar, ¿qué maldad habrá hecho para que lo castigaran?  y después en algo en un lugar entre la realidad y el sueño el niño viaja a donde viven "the wild things" y esa experiencia lo hace aprender algunas cosas sobre el mismo.  Pero, por tener tan pocas palabras es muy fácil sentir que esa experiencia que él tiene es muy bonita y divertida, la verdad es que nunca me lo había imaginado como algo muy desagradable.

El fin de semana pasado vi la película Donde Viven los Monstruos basada en el libro de Maurice Sendak.  Yo había escuchado hablar de la película y más que nada había escuchado quejas de que la película era muy pesada y no era algo para niños.  Al ver la película, me dio un sentimiento muy diferente que leer el libro pero creo que es una buena interpretación del libro y sinceramente me gustó.

Lo que pasa es que el niño es como un monstruo en su casa y su viaje a donde viven los monstruos se convierte en una oportunidad de enfrentarse con elementos complejos de su propia personalidad y la de sus seres más queridos.  Él se enfrenta con su propio egoísmo, como sus acciones pudieran lastimar a las personas que más ama, y aun los "adultos" muchas veces no saben como resolver los problemas en los que están.  Es una historia en la que un niño aprende sobre la vida y la verdad es que es una película triste pero deja mucho que pensar.

La experiencia de ver la película fue muy diferente a la que me imaginaba cuando yo leía el libro de Sendak pero al mismo tiempo, al verlo lo sentí bien, como que esa es una interpretación verdadera del libro (tal vez no la única) y me dejó pensando en eso mismo, que muchas veces los adultos nos comportamos así, como niños en nuestro egoísmo, nuestros temperamentos volátiles, y en la manera que tratamos a las personas que amamos.  

jueves, septiembre 23

Un mundo Feliz


"Si después de la tormenta vienen tales calmas, ojalá los vientos soplen hasta despertar la muerte" Willian Shakespeare
Hay libros que se leen en soledad y en soledad se sacan las conclusiones, se apuntan las lecciones, se cierra el libro y se da por terminada su lectura. Otros en cambio te obligan a hablar, a comentar, a pensar y simplemente se niega a que su lectura termine con las páginas. “Un mundo feliz” (Brave New World) de Aldous Huxley es de estos últimos.
Un libro extrañamente profético, fue escrito en 1931, con el reto de ponernos a pensar en donde está y hacía donde va nuestra sociedad. El libro habla sobre una sociedad futurista donde todo es perfecto, donde la felicidad es la máxima y todos los dolores y percances que puede tener una vida normal han sido suprimidos, a excepción de en algunas reservas de “salvajes”, es una sociedad que ha sido condicionada desde pequeños para ser felices y nada más.
Los niños ya no nacen sino que son “decantados” y son creados con las características necesarias para que sean felices según el rol que ejercerán en la vida, por ejemplo a los niños que harán trabajos manuales les enseñan a odiar los libros y la reflexión. En fin es una sociedad aterradora en la cual no se atisba ni la más mínima gota de dolor, rencor o sobresalto.
La trama del libro es bastante buena y atractiva aunque su fuerte pasa más por lo filosófico y sociológico del asunto. El pensar que una sociedad sin dolores, sin enfermedades, sin vejez, sin problemas, sería una sociedad perfecta, es lo más común. Huxley sin embargo nos dibuja como sería esta y nos enseña que el dolor y la falta de control de las situaciones que nos afectan nos hacen más humanos y más conscientes de nuestro rol en esta tierra.
Una de las conversaciones de los personajes nos enseña que el dolor y el sufrimiento también son derechos inalienables de ser seres humanos.
-Es que a mí me gustan los inconvenientes.
-A nosotros no- dijo el interventor- preferimos hacer las cosas con comodidad.
-Pues yo no quiero comodidad. Yo quiero a Dios, quiero poesía, quiero peligro real, libertad, bondad, pecado.
-En suma- dijo Mustafa Mond- Usted reclama el derecho de ser desgraciado.
-Muy bien, de acuerdo- dijo el salvaje en tono de reto-. Reclamo el derecho de ser un desgraciado.
-Sin hablar del derecho a envejecer, a volverse feo e impotente, a tener sífilis y cáncer, a pasar hambre, ser piojoso, a vivir con el temor constante de lo que pueda ocurrir mañana; el derecho en fin, a ser un hombre atormentado.
Siguió un largo silencio.
-Reclamo todos esos derechos- concluyó el salvaje.
Mustafa Mond se encogió de hombros.
-Están a su disposición- dijo.
Pocas veces solemos pensar en la incertidumbre y en nuestra fragilidad como seres humanos como un derecho. El poder estar respirando ahora mientras tecleo estas palabras y  la posibilidad que al instante siguiente mi vida pueda terminar, no me hace menos valioso, mi fragilidad como ser humano por el contrario me hace más valioso pues a pesar de todas las miles de cosas que atentan contra mi vida aun estoy aquí y eso no puede ser producto de la casualidad ni de la buena suerte.
La paz que sigue a la tormenta siempre es mejor que la paz ininterrumpida. La vida sin sobresaltos no sería vida. Ojala pueda aprender a apreciar y ver siempre la vida y sus vicisitudes de esa forma y recordar, que la idea de un mundo feliz puede ser mucho más aterrador de lo que parece.

jueves, septiembre 16

Yo también leí Twilight

"La mejor defensa contra la mala literatura es una experiencia plena de la buena; así como para protegerse de los bribones es mucho más eficaz intimar realmente con personas honestas que desconfiar por principio de todo el mundo." C.S. Lewis

Hay diversas razones para evitar un tema. Una de esas razones podría ser escaso conocimiento en cuanto al tópico, otra podría ser falta de valor para asumir las consecuencias de tener una postura, pereza de escribir al respecto o simplemente creer que es un tema gastado del cual no vale la pena decir nada más pues las posturas están tomadas y los candados asegurados.

Una brutal combinación de todas me ha llevado a aplazar y aplazar este escrito. Pero sí, aunque me avergüenza decirlo yo también leí la saga de Crepúsculo (Twilight), casi completa. Y desde entonces vengo mordiéndome la lengua (y/o los dedos) por comentar lo que pienso sobre ella. No es que me avergüence el haber perdido horas de lectura –no creo que haya horas invertidas en la lectura que sean perdida- pues cuando uno tiene sueño opiáceos de llegar a escribir, todo lo que lee le sirve para aprender lo que se debe y lo que no se debe hacer en el oficio. Sin embargo tampoco es un orgullo anexar esta rara colección a los libros que he leído.

Además que tengo esa manía de llevar la contraria de señalar que no todo es tan blanco y negro como parece, de intentar sacarle algo bueno al asunto. Lamentablemente Twilight no tiene un colmillo que lo salve. Pese a mis intentos de salir como paladín acusando a aquellos que señalan sin leer o conocer, lamentó profundamente haberme visto envuelto en ese tórrido romance entre un mutante chupa sangre y una adolescente absolutamente falta de convicciones que divide su corazón entre un hombre lobo y un vampiro.

Y vamos aclarando algunas cosas: no digo esto por envidia. No envidio a la autora que se ha asegurado la vida, al menos en el sentido monetario, vendiéndole ilusiones a las chicas que ahora sueñan con encontrarse con su vampiro –colmillos incluidos- y tampoco envidió a Edward Cullen (personaje principal de la serie) un hombre con esas características sólo existe en las caricaturas, las películas, o las novelas rosas de monstruos. Yo pese a mis defectos soy un ser real.

Mi escrito nace más bien de la indignación. Del ver a las chicas deformar sus expectativas y sus deseos por una novela que no vale el papel en la cual está impresa, de ver a chicos queriendo parecer vampiros para resultarle atractivo a las chicas, de imaginar como el pobre Dracula ha de revolcarse en su tumba ante la idea de que lo han hecho un chico Emo con tendencias suicidas y de que ahora las mujeres en vez de gritar al verlo salen corriendo a tirarse en sus brazos; a eso se le llama devaluación.

En fin yo leí los libros, conocí a los personajes y sinceramente aun no entiendo como pueden hacer un montón de películas con tan poco material, con tan poca historia. Otros libros mucho mejor llevados como “Una serie de eventos desafortunados” son resumidos todos en una triste película, hay que ver cómo es que andamos de cabeza.

En fin si algo rescatable hay del boom de estos vampiros es que chicas que en su vida han pisado una librería se acercan para hojear el libro y quien sabe hasta comprarlo, ojala que de esa lectura básica y triste pasen a mejores cosas, quién sabe, Víctor Hugo, Dostovesky o inclusive Harry Potter que al lado de esta serie de novelas bien podría ser candidato al nobel de literatura.

En fin, así lo veo yo, quien sabe podría estar equivocado.

lunes, septiembre 6

Los libros son mi hogar.

Los libros no se han hecho para servir de adorno: sin embargo, nada hay que embellezca tanto como ellos en el interior del hogar.Harriet Beecher Stowe


Las mudanzas no son mi pasatiempo favorito. De niño recuerdo las pocas veces que nos mudamos. Lo único emocionante era pegar gritos en la habitación recién vaciada y escuchar como el eco repetía todo. Aparte de eso todo era guardar, limpiar y después desempacar; tedioso.

El último mes me ha tocado, por diversas razones, mudarme unas tres veces. Eso de empacar, guardar y limpiar sigue siendo igual de tedioso, lamentablemente eso de pegar gritos y escuchar el eco en la habitación vacía ha perdido mucha gracia, tanta que ya ni siquiera lo intento (pensándolo bien quizá sea yo el que ha perdido gracia).

Como sea, las constantes mudanzas han tenido sus dosis de aventura y la emoción de estar empezando una vida diferente. Sin embargo lo más emocionante ha sido el abrir cajas y cajas llenas de libros. Empezar a ordenarlos, pensar donde irían y que orden seguirían, encontrar libros que leí hace un buen tiempo y comentarle algo a Hannah al respecto, encontrar libros que aun no he leído, pasar sus páginas de prisa e imaginar las de cosas que tienen por contarme, las de cosas que vamos a vivir juntos.

La casa empieza tomar forma, aun hay libros amontonados por todos lados pero eso solo me hace sonreír. No puedo concebir una mejor manera de empezar mi vida con Hannah que rodeados de libros leídos y por leer. No puedo imaginar un mejor lugar para llamar hogar que una casa llena de libros.

martes, agosto 31

Algo esta sucediendo en Panamá.


Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran. André Gide
El domingo concluyó la feria del libro de Panamá. Por primera vez se hace de manera anual y vaya que es una buena noticia para aquellos que tenemos que buscar y rebuscar para encontrar buenos libros. Podría decir algunas cosas que pudieron ser mejores, los precios por ejemplo, pero creo que es suficientemente bueno que durante cuatro días Panamá tenga una feria donde lo más importante son los libros y la palabra escrita.

Fui tres días y las tres veces regrese con una sonrisa de oreja a oreja, de esas que luego de un rato hace que te duelan los músculos de la cara. –Algo está pasando en Panamá- me decía Hannah con una sonrisa similar o quizá mucho más grande que la mía.

Y en definitiva habría que ser ciego para no darse cuenta de que los esfuerzos titánicos que han hecho otras personas antes que nosotros porque Panamá tenga un lugar en el mundo de los libros o viceversa.

Nos encontramos con escritores que orgullosos ofrecían sus autógrafos a quienes estuvieran interesados en sus libros. Al pasar a su lado no podías dejar de sentir un remix de emociones, emoción, porque en Panamá se está escribiendo cada vez más (La prensa de hoy dice que dos libros por día) un poco de envidia, porque ya quisiera uno haber concluido una obra y poder ofrecerla y esperanza pues algún día quizá algo de lo que uno escribe tendrá un lugar allí.

Nos encontramos con gente joven queriendo enfocar el periodismo de una nueva manera, ya era hora que algo así se hiciera en Panamá, con chicos que llegaban atraídos por la novedad u obligados por la escuela pero de todas maneras allí viendo cientos y cientos de libros que quizá por una portada interesante o por alguna película vista previamente le introduzca en el mundo de las letras, nunca se sabe.

Nos encontramos amigos, conocidos, escritores, periodistas, políticos, actores, presentadores todos interesados de una u otra forma en los libros. Algo está pasando en Panamá, es algo bueno, y definitivamente va depender de nosotros poder sacarle el mayor provecho a esta ola de cultura y amor por los libros que de poco empieza a tomar fuerza.

Algo está sucediendo en Panamá. Tiene que ver con los libros, con la palabra escrita, con la reflexión y eso, sinceramente, me hace feliz.

Ariel

sábado, agosto 28

La inspiración de los libros

Yo soy tan feliz cuando estoy rodeada de libros y de personas que aman los libros.  Me encanta la creatividad y las personas que saben apreciar lo bello en las cosas sencillas.  Por eso creo que me encantan los libros.  Me encantan las cosas hermosas y sencillas, un paisaje antes de que va a llover, un paisaje después de que ha llovido, una comida bien hecha y bien presentada, una canción bien escrita.  Es el conjunto de cosas sencillas que hace que lo que hagamos día tras día tenga sentido.  Una sonrisa de un niño, una caricia de quien te ama, lo pequeño, lo sencillo.

Hace poco regresé a Panamá.  Me casé, empecé a trabajar como profesora de español, todo muy rápido.  En medio del remolino que ha sido empezar nuestra vida aquí en Panamá, he ido descubriendo algunas cosas que me tienen muy emocionada.  Son cosas pequeñas.  Un café donde puedo ir a leer, tomarme un té, y conversar.  La vista cuando se cruza el puente de las Americas o el puente Centenario (las dos vistas me emocionan).  Tener estudiantes a los cuales voy a intentar transmitir el amor por la lectura durante todo un año escolar.  El bosque, la playa...

Esta semana he podido ir a la Feria Internacional del Libro.  Yo estaba tan emocionada por este evento e ir y ver a tantas personas por lo menos interesadas en curiosear los libros en la Feria tambièn me ha hecho sentir más feliz.  Creo que algo está pasando en Panamá.  En nuestro país que no se conoce por su amor a la literatura está naciendo una generación o por lo menos una sub-cultura más representativa que sí disfruta del arte de los libros, los cuentos, la narrativa... es bonito.
 
Creo que la lectura puede cambiar a las personas de una buena manera.  Abre tu mente a pensar de una manera más abierta y también de una manera más critica.  Creo que te da la oportunidad de ver cosas que no habías visto antes en las personas que te rodean y te inspira a ser algo más y de hacer algo más con tu vida.  Otra cosa que me hizo sentir muy feliz fue escuchar del grupo de personas que han trabajado por empezar a escribir El Guayacán.  Me encanta porque es una revista que tiene la intención de hacer periodismo de otro tipo, que promueva la literatura, la cultura, el pensar... 

Estoy regresando a Panamá en un momento oportuno.  Creo que hay muchas cosas emocionantes que están naciendo y estoy ansiosa por unirme a todo esto que está ocurriendo para que Panamá pueda convertirse en un lugar dónde se disfruta de la lectura, de la narrativa, y que se usa la escritura para promover el pensamiento critico.  ¡Qué momento para estar aquí!  Me siento inspirada.

martes, mayo 25

Absolutamente LOST


Ayer terminó Lost. Hace algunos meses conversando con Hannah al respecto de lo mucho que me gustaba esta serie le decía: -¡Debes verla! ¡Es buenísima! Ella me respondió con una mezcla de humor y seriedad: -¿Mejoraría mi calidad de vida?- Pregunta que me pareció graciosa y bastante fuera de lugar pues soy (era) un convencido de que no todo lo que hacemos necesariamente debe mejorar tu calidad de vida –Entiéndase calidad de vida en un sentido integro: espiritual, emocional, intelectual, etc. – Hay cosas que se hace simplemente por placer o por matar el tiempo (como si hubiera suficiente para estar asesinando el poco que tenemos) Si me volviera a repetir la pregunta hoy, tendría una respuesta para ella. –No-

Y es que pasaron seis años y ciento quince capítulos para quedar como el titulo de la serie: absolutamente perdido. Me refugié en la excusa de lo mucho que me fascinan las historias. Cortas, largas, de amor o de ficción, de suspenso o de miedo, las historias me encantan porque me cuentan algo, porque me transportan y me hacen ver la vida desde otras perspectivas. Sin embargo creo que no todas las historias valen la pena o al menos no todas merecen que se les dedique la misma cantidad de tiempo. De haber invertido todo aquel tiempo en la lectura de algunos buenos libros, seguramente ahora tendría muchísimas más historias y un mejor sabor de boca.

Y es que no voy a despotricar contra las series televisivas. Sería un hipócrita. Pero definitivamente puedo ascender dos, tres o hasta cuatro escalones más a los libros sobre estas historias estiradas y cambiadas con el transcurso de los años para subir ratings. Un libro es más genuino, más integro, más honesto, menos interesado.

Tampoco voy a ir soltando pestes contra la serie y sus creadores. Por momentos me hicieron admirarles genuinamente, envidiarles y preguntarme: ¿De dónde sacan tantas buenas ideas? ¿Aprendí algo? Aprendí muchísimas cosas, uno de los aspectos que me agradaba de la serie era sus constantes “Dilemas” morales, teológicos, filosóficos y la manera en que la serie te obligaba a pensar y ver las cosas desde otra óptica. Aprendí también que las mejores historias vienen en pequeños bultos de papel encerrado en dos tapas de cartón, donde el final, sea bueno o malo, lo podremos saber en un par de semanas o meses y no tener que esperar seis años para llevarnos un chasco.

La sensación me durara un tiempo. Sin embargo las conclusiones han sido buenas, he aprendido. Por ahora regreso a mis libros que una vez me han demostrado que no hay nada como ellos.

domingo, febrero 28

Libro: El niño con el pijama de rayas


Acabamos de terminar de leer el libro El niño con el pijama de rayas. Es un libro triste escrito de la perspectiva de Bruno, el hijo de un oficial nazi que se muda con su familia al campo de exterminio de Auschwitz. El niño conoce a un niño judío que se llama Shmuel que vive al otro lado de la cerca y tiene un "pijama de rayas". Me gustó el libro, especialmente como un libro para intentar hablar sobre ese tiempo tan horrible en la historia moderna. 
El libro tiene una forma simple y sin duda introduce el tema de lo sucedido durante el holocausto jóvenes de una manera verídica pero no demasiado explicita para poder empezar una conversación sobre el tema. El libro deja mucho por explicar y --para algún niño que no hubiera estudiado mucho sobre el tema-- sembraría muchas preguntas en sus mentes. Yo diría que este libro no lo deberían leer niños sin tener algún adulto que esté dispuesto a conversar sinceramente del tema con el o ella después de leerlo. 
Me gusta que el personaje principal es un niño alemán que sin haber sido muy indoctrinado hacia el prejuicio trata a todas las personas que conoce como seres humanos. El no lleva prejuicios que lo hace pensar que unas personas son más valiosas que otras o que algunas personas ni siquiera son seres humanos. Pero, Bruno también es un niño bastante egoista, a pesar de que entabló amistad con el niño Shmuel, no pudo realmente captár la magnitud de la diferencia de lo que vivían los dos niños. El final es muy triste pero, no la voy a contar.

jueves, agosto 27

"Phantastes"

Hace unos días terminé de leer un libro que me gusta mucho. Es uno de mis libros favoritos. Se llama “Phantastes” por George MacDonald. El no es muy conocido pero tuvo mucha influencia en autores como C.S. Lewis quien escribió “Las Crónicas de Narnia” y J.R.R. Tolkin quien escribió “El Señor de Los Anillos”.

La verdad es que algunos lo ven como el “padre de la fantasía moderna”. Pero, eso hay que definir eso porque no es el padre de la “fantasía” como los monstruos que salen en las caricaturas o la fantasía barata que se venden en las tiendas. Pero, es el padre de un tipo de fantasía que tiene como propósito enseñar una verdad en cuanto a nuestro mundo ordinario por medio de un mundo fantástico y de la imaginación.

Lo que me fascina del libro “Phantastes” es que cada parte de la aventura del personaje principal es extraña y única. En realidad, pudieras tomar cada capitulo del libro y hacer un estudio en cuanto a la condición humana en base a la historia que está allí. Eso sí, quiere decir que el libro no tiene una trama súper fácil de seguir pero al mismo tiempo, es como sí MacDonald consigue, en este libro, expresar todo lo que más valora en la vida de una manera tan original y fantástica. El libro tiene todos los temas de la buena literatura: la oscuridad que existe en el ser humano, la bondad no-merecida, y el amor.

No sé, es un libro súper bonito y me gustaría poder copiarlo completa aquí para que todos la leyeran. En realidad nunca lo he visto en español, pero estaré en búsqueda de el. Los dejaré aquí con una de las partes que más me gustan del libro, y no lo voy a traducir porque creo que no lo haré lo suficientemente bien:

“…now I could love without needing to be loved again… I knew now, that it is by loving and not by being loved, that one can come nearest the soul of another, yea, that, where two love, it is the loving of each other; and not the being beloved by each other, that originates and perfects and assures their blessedness… Yet all love will, one day, meet with its return. All true love will, one day, behold its own image in the eyes of the beloved, and be humbly glad.”

Pudiera decir mucho más, pero los dejaré con la recomendación: lean “Phantastes”, es hermoso.