martes, octubre 26

¿Por qué invertir en parques nacionales?

Hoy leí la noticia que ninguno de los parques nacionales en Panamá tienen suficientes fondos para mantenerlos. Me parece triste que no haya más interés por cuidar nuestros parques naturales. Parece que de las 101 aéreas protegidas del país, solo dos el Parque Nacional de Darién y el Parque Natural Metropolitano tienen los fondos que llegan cerca a los que necesitan para protegerlas y mantenerlas. Parece que todos los demás de los 37 parques que fueron evaluadas recientemente tienen menos del 75% de los fondos que necesitan y la mayoría no reciben 25% de los recursos económicos que necesitan para ser administradas. 

Me parece una pena enorme. Yo creo que el invertir en recursos naturales y espacios naturales es sumamente importante no solamente para la salud del país sino también para la salud de las personas. Un país que valora sus recursos y belleza natural, también valora la salud de sus personas. Tener espacios dónde se pude ir para disfrutar de la belleza natural sin miedo de que una persona te vaya a atacar ayuda a crear un ambiente dónde las personas pueden empezar a valorar más la sencillez y la belleza. 

En realidad, creo que una cultura realmente saludable tiene el tiempo y el espacio para valorar la belleza del arte y la belleza natural.

Porque estoy de acuerdo con Roberto Duran.



Son siempre más sinceras las cosas que decimos cuando el ánimo se siente airado que cuando está tranquilo.
Cicerón


Roberto Duran no era para mi un héroe. Nadie pone en tela de duda su gran capacidad como atleta, fue el primer hombre en ganar cuatro títulos de boxeo en diferentes categorías. Su fama le precede, el famoso "mano de piedra" es y sera por mucho tiempo un icono del deporte y la cultura panameña. A mis sus hazañas me llegan de oídas, pues "el cholo", como se le conoce en Panamá, estaba tirando golpe desde mucho antes de mi nacimiento. Mi papá me ha contado como el país se paralizaba cada vez que Duran se subía al cuadrilátero. A mi me tocó ver el declive de su carrera. 

Como persona otra historia hay que contar, se hizo famoso por despilfarrar los millones que ganó, por ser vulgar y no medir lo que decía, aunque hay que abogar a su favor que es producto de su barrio, de su época y de su educación. Siempre me pareció grosero el desparpajo con el que salía en los medios de comunicación soltando palabras soeces a diestra y siniestra. Aun así hay que reconocer que una de las referencias de Panamá en el extranjero, quizá sólo después del Canal, es Roberto Duran. 

A mi esta idolatría no me cuaja. Tiendo a ver con ojo critico cuando se ensalza a una figura por sus capacidades deportivas o físicas. Me recordaba un poquito la enfermiza manía que tienen algunos argentinos de adorar a Maradona y colocarlo al nivel de un dios. De la misma manera suelo ver a aquellos que hacen ojos ciegos a los errores de un ser humano sólo por argumentos triviales como patear un balón o pegar durisimo con la mano. Lo que quiero decir es que no soy de ese tipo de personas y espero nunca llegar a serlo.

Pero al cesar lo que es del cesar, Duran ayer causó noticias una vez más por su polémica personalidad. Para resumir la historia, la semana pasada le fue quitada a Panamá la sede de los juegos Bolivarianos, juegos que Panamá albergó alguna vez hace décadas y que hacía la ilusión de realizarlos una vez más. Si se realizaban los juegos eso significaba un importante numero de empleos además de construcciones e infraestructuras para el deporte nacional. En fin era bueno. Sin embargo dos personas que llevan años peleándose por distribuirse de la mejor manera el dinero que le pueden sacar al deporte en Panamá, se encargaron que esos sueños se fueran al traste. Y así de la noche a la mañana Panamá se vio sin sede, sin trabajos, sin estadio y con mucha vergüenza.

Uno de los protagonistas de este papelón internacional, se atrevió ayer a dar la cara para decir en pocas palabras que la culpa no era de él sino del otro y repetir un circulo vicioso que los panameños estamos hastiados de escuchar. En medio de la conferencia se levantó Duran y arremetió contra los dirigentes tildándolos de corruptos y sinvergüenzas y reprochando por robarle la ilusión a los atletas y al país.

No puedo estar de acuerdo con la forma en que lo hizo. Sin embargo estoy de acuerdo con que lo haya hecho, que haya dicho las verdades que más de un panameño tenemos atravesadas en la garganta desde hace ratos. Estoy de acuerdo con que estos hombres son corruptos y sinvergüenzas que sólo miran por su interés y el deporte bien gracias. Estoy de acuerdo con que se levantará y hablará donde ninguno de los demás tiene voz ni voto, porque haciendo uso de su papel de icono del deporte funcionó como vocero de los sin voz. 

No estoy diciendo que esto convierte a Duran en un santo, al fin y al cabo ¿quién lo es?, pero estoy diciendo que se gana mi admiración, mi respeto y mi apoyo. No estoy de acuerdo con la forma pero sí con el fondo, y son en estos los momentos que me gustaría tener sombrero para quitármelo. Pues de una u otra manera se tiene esa sensación de: Se dijo lo que hace tiempo se tenía que decir.

El concurso Ricardo Miró 2010

Ayer se anunciaron los ganadores del concurso Ricardo Miró. Gracias a Songo por la información. El concurso es el premio literario más importante de Panamá. ¡Qué increible se han de sentir los ganadores!

En estos días he estado pensando mucho en cuanto a la literatura en este país y sinceramente estoy llena de expectativas: tanto por los jóvenes que comparten las ansias que tengo por ver un Panamá más literario; como por las tantas oportunidades pequeñas y medianas que estoy viendo para participar en la literatura y cultura en nuestro país. ¡Es emocionante!

lunes, octubre 25

¿Por qué deberíamos estudiar literatura?

Hoy, empecé a leer el libro Ojos para oír de Ariel Barría Alvarado. El libro de cuentos empieza con el siguiente relato: 
Cuando la universidad en la que había laborado por treinta y cinco años, y de cuyo nombre no quiero no quiero acordarme para resucitar ingratas remembranzas, cerró su cátedra de Literatura (“nadie quiere aprender un oficio que no da de comer”, sentenció el rector…”)
¿Por qué deberíamos estudiar literatura? Me encantaría poder dar la respuesta que abriría los ojos de mis estudiantes y de todos aquellos que rechazan la literatura como un uso valido de nuestro tiempo. Aparte de lo que debería ser más obvio: el estudio de la literatura desarrolla nuestro dominio del idioma, y saber usar palabras efectivamente es una herramienta poderosa voy a intentar dar algunas otras razones para estudiar literatura.  Aunque en realidad no creo que pueda cambiar la opinión de esos que piensan que es un “oficio” sin valor, quiero compartir algunas razones por las cuales creo que es importante estudiar literatura. 

1. Para beneficiarse del conocimiento de otros. Algunas de las lecciones más importantes de la vida están expresas en la literatura. Aprendemos estas lecciones si paramos y pensamos sobre lo que leemos. 

2. Para explorar otras culturas y creencias. Literatura, te permite tener experiencias en las culturas y creencias de otros, una experiencia de adentro. Si entiendes la cultura y creencias de otros, eres más capaz de comunicarte eficazmente con ellos. 

3. Para apreciar porque otras personas son como son y desarrollar empatía hacia personas diferentes a nosotros mismos. Cada persona que conocemos tiene una mezcla distinta de conocimiento, creencias, y experiencias. Al leer nos encontramos con personas que son diferentes a nosotros, y abrimos nuestras mentes. Tal vez todavía rechacemos sus ideas pero, la literatura nos ayuda a entenderlos un poco más. 

4. La literatura nos ayuda a vernos a nosotros mismos como otros lo hacen y saber que no estamos solos. La literatura es una herramienta de auto-examinación. Muchas veces podemos ver nuestra personalidad y hábitos en la literatura. Esto puede ser doloroso pero después de todo, funciona como un espejo que nos ayuda a ser más realistas con nosotros y más generosos con otras personas. Además, podemos ver reflejadas muchas de las cosas que nosotros podemos estar viviendo y nos ayuda a saber que también podemos superar los obstáculos en nuestra vida. 

5. La literatura nos ayuda a pasar de ver sólo estadísticas a ver a las personas. Si leemos en cuanto al número de muertos en una guerra o un accidente, es sólo una estadística. Pero, si leemos una historia, se convierte en una tragedia, algo humano, algo con lo cual podemos y debemos identificarnos. La literatura nos ayuda a hacer esto. 

6. La literatura nos ayuda a reconocer lo asombroso en lo cotidiano. Estamos rodeados de personas nobles y personas sacrificadas que no reciben el agradecimiento que se merecen. La literatura nos ayuda a ver la importancia de estos actos sencillos en personas comunes y corrientes, y esto hace que nuestras vidas sean más ricas, pues ayuda a tener más esperanza y confianza en que las cosas saldrán bien al final. 

No sé si podré convencer a alguna persona de que debería estudiar literatura o leer más, pero tal vez si eres de esas personas que te gusta, puedas identificarte con algunas de estas razones y con eso me basta por ahora.

De libros electrónicos y no.

Ciertamente, es agradable ver estampado el propio nombre; un libro es siempre un libro, aunque no contenga nada.
-Lord Byron

Acabo de leer un articulo donde Andrés Oppenheimer entrevista a Vargas Llosa sobre la postura del nobel en cuanto a los libros electrónicos. Me parece interesante que a tramos Llosa se muestre contrario a los libros electrónicos pues cree diluirán la calidad de los escritos, por otro lado Oppenheimer señala que esas tabletas electrónicas son de todo menos libros pues una de las características más notables del libro es estar uno a uno frente al texto sin decoraciones multicolor o pantallas resplandecientes.

Yo soy un fanático de la lectura en general, aunque tengo debilidad por los libros físicos, los que puedo sentir y abrir o deslizar mis manos por sus hojas. Sin embargo he sido muy beneficiado por los libros electrónicos, he podido leer algunos libros que ni de broma aparecerían por una de las pocas librerías que tenemos en Panamá, he podido portar varios libros en una pequeña tableta que ni pesa ni ocupa espacio, ni hablar de que para leerse uno de estos no es necesario talar arboles.  Beneficios en fin tiene muchos. 

No creo sin embargo que los libros, "de carne y hueso", como los conocemos puedan ser sustituidos por estos fríos artefactos, creo que la mayor prueba es que inclusive los periódicos no han desaparecido después de varios años de sufrir los embates del Internet. 

Los libros físicos siempre tendrán un lugar especial pues realizan funciones  únicas. No puede uno por ejemplo dormirse con un libro electrónico y ponérselo en la cara para bloquear la luz, lo he intentado y es imposible. No puede uno subrayarlo y releerlo años después para preguntarse ¿Por qué me pareció eso tan importante?. No se puede secar pétalos de rosa o guardar papeles. No se puede comprar un libro de segunda y ver las marcas que dejó su dueño anterior y pensar donde estaría cuando lo leyó o por qué lo hizo. En cierta manera hay algo personal e intimo en tener un libro real en las manos, es como si pensáramos que las conversaciones persona a persona serán sustituidas por Skype o los mensajes de texto. 

Sinceramente me desagrada un poco pensar en la posibilidad de la extinción de los libros de papel. Aun así soy de esos que muere por tener un Kindle o alguno de esos lectores pues como ya dije creo que tienen funciones practicas. Sin embargo espero que este muy lejano el día en que los libros desparezcan como los conocemos. Aun quiero disfrutar por mucho tiempo más la emoción de oler las hojas de un libro nuevo u observar como el paso del tiempo se ha encargado de teñirlas.

domingo, octubre 24

Saber de donde venimos.

Quienes hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen.
G.K. Chesterton


Nunca me había puesto a pensar de donde vengo, en el sentido de ascendencia. Tengo la fortuna de haber crecido bajo el cuidado de papá y mamá que es algo que muchos no pueden decir hoy en día. Conocí a mi abuelo materno y hasta a mi bisabuela paterna. En realidad soy un tipo afortunado. Muchos desconocen esta cosas.


Conversando con Hannah sobre la familia ella me contaba una historia sobre una tatarabuela que salió de Francia por parte de su mamá o un abuelo que llegó, engañado, de Escocia para pelear en la revolución americana pero escapó a Canadá. Y es super entretenido escuchar las historias que tiene por contar. 



Una de estas noches conversando sobre el tema me hacía pensar en mi familia, en lo especial y bonito que es saber de donde vengo, por lo menos en términos cortos, pensaba en la incertidumbre que hay en desconocer de donde venimos y aunque no pareciera importante es una inquietud que esta allí carcomiendo y nos hace pensar. Formo parte de este complejo mundo lleno de personas con historias, lleno de personajes que aunque no están aquí dejaron una huella, una marca e hijos que luego se convertirían en nuestros abuelos, nuestros padres. 

Es abrumador pensar en la cantidad de mezclas, coincidencias y situaciones que nos colocaron aquí, precisamente, en el 2010. Estoy agradecido con mis padres por permitirme formar parte de una familia, por disfrutar de una certidumbre que quizá ellos mismos no pudieron disfrutar, saber exactamente de donde vengo. No sé si tendré hijos, pero algo que estoy seguro es que el día que los tenga quiero que ellos estén seguro de donde vienen y sólo deban preocuparse por hacía donde van. 




Mientras escribía esto recordé un poema de Angel Gonzales que cae como anillo a dedo al asunto aunque no estoy de acuerdo del todo con su toque pesimista: 

PARA QUE YO ME LLAME ÁNGEL GONZÁLEZ

Para que yo me llame Ángel González, 
para que mi ser pese sobre el suelo, 
fue necesario un ancho espacio 
y un largo tiempo: 
hombres de todo el mar y toda tierra, 
fértiles vientres de mujer, y cuerpos 
y más cuerpos, fundiéndose incesantes 
en otro cuerpo nuevo. 
Solsticios y equinoccios alumbraron 
con su cambiante luz, su vario cielo, 
el viaje milenario de mi carne 
trepando por los siglos y los huesos. 
De su pasaje lento y doloroso 
de su huida hasta el fin, sobreviviendo 
naufragios, aferrándose 
al último suspiro de los muertos, 
yo no soy más que el resultado, el fruto, 
lo que queda, podrido, entre los restos; 
esto que veis aquí, 
tan sólo esto: 
un escombro tenaz, que se resiste 
a su ruina, que lucha contra el viento, 
que avanza por caminos que no llevan 
a ningún sitio. El éxito 
de todos los fracasos. La enloquecida 
fuerza del desaliento...











sábado, octubre 23

Palabras porvenir


Hoy no tengo nada que quiero escribir. Estuve pensando en algo que me enseñó Ariel esta mañana que decía:

“…hablamos en exceso, con demasiada ligereza, volvemos público lo que es privado, convertimos en clichés de falsa certeza lo que era provisional, interino, y por consiguiente vivo en el hemisferio oscuro de la palabra… En el chorro abundante de la producción actual, ¿cuándo se convierten las palabras en palabra? ¿Y dónde está el silencio necesario para escuchar esa metamorfosis?” 
Hoy es mi día para hacer silencio y esperar que mis palabras se conviertan en palabra.  Por eso les dejo con un poema de Ángel González un poeta que disfrutamos y creo que hoy expresa muy bien lo que siento, tal vez ese “porvenir” son las ideas o inspiración que busco pero no encuentro.
Porvenir
Te llaman porvenir 
porque no vienes nunca. 
Te llaman: porvenir, 
y esperan que tú llegues 
como un animal manso 
a comer en su mano. 
Pero tú permaneces 
más allá de las horas, 
agazapado no se sabe dónde. 

¡Mañana!  Y mañana será otro día tranquilo 
un día como hoy, jueves o martes, 
cualquier cosa y no eso 
que esperamos aún, todavía, siempre.
Ángel González

Calvin, Cortazar y autobuses.





Hoy mis pensamientos no tienen unidad, tengo muchas cosas en la cabeza, pocas son coherentes y ninguna da para escribir mas que unas cuantas lineas. De modo que voy a intentar escribir cinco sin orden de importancia y probablemente sin coherencia, con sentido o sin él, no lo tomen como una entrada, es más bien parecido a una tomografía cerebral. 



Primero: Los últimos días he estado leyendo Calvin & Hobbes. La serie siempre me ha gustado pues es esa mezcla de risa y reflexión que, creo, deberíamos tener en cada uno de los aspectos de la vida. Leía además unas cuantas entrevistas con Bill Watterson, su creador, contando sobre como creo a los personajes y lo que representaban para él. Watterson comentaba que muchas veces la gente busca cosas "más profundas" en su chistes, aunque no necesariamente estas estén allí. 



Segundo: Hoy en la clase de talleres literarios conversábamos sobre el cuento de Augusto Monterroso "El dinosaurio" Es un micro cuento que vas así: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí"  ya ven que lo de micro no es mentira. Al analizar el cuento entre los diferentes participantes de la clase a todos les dio por hallarle el lado metafórico, lo que representaba el dinosaurio, el despertar etc. Yo pensaba para mi adentros, sin el valor de compartirlo, sino era más bien un cuento sencillo sobre un dinosaurio que despierta, sin complicarse con metáforas y vueltas de tuerca. 



Tercero: Se conversaba en el mismo taller sobre "lecturas que retan" el profesor sugería que leer  Cortazar, por ejemplo, era sinonimo de una lectura retadora, sin embargo Cortazar puede ser demasiado complicado y sin sentido muchas veces. Pensaba que tal vez pasa con estos autores como aquello del traje del emperador, nadie le entiende pero todos le aplauden para no pasar por ignorantes. Ya sé, exageró y Cortazar tiene algunos cuentos simplemente geniales pero no creo que deba despreciarse la profundidad de un escrito por la sencillez con que es escrito. 




Cuarto: Hoy nos tocó leer a todos un bosquejo de los personajes con los cuales trabajaremos en un cuento. Fue más que interesante ver como todos poníamos un poco de nosotros en los personajes aun cuando estos fueran diametralmente opuestos a nosotros. Quiza en el fondo eso de escribir cuentos es un oficio egoista.

Quinto: Hoy se cumplen cuatro años de la muerte de varias personas en el incendio de un autobús en Panamá. En el momento se prometió mucho, sin embargo, no se ha hecho nada. Me parecía patético leer que se hizo un minuto de silencio por las victimas hoy. Cuatro años después un minuto de silencio, menudo consuelo.  

viernes, octubre 22

De la vida y mis compañeros de viaje.

El recuerdo del mal pasado es alegre.
-Cicerón 

¿No les ha pasado? que justo cuando termina un periodo en la vida que creíamos desastroso e inútil nos damos cuenta que ha sido un tiempo de provecho, de lecciones, de momentos irrepetibles que nos dejaran grabados para siempre. La mala costumbre que tenemos como seres humanos de siempre estar mirando dos o tres años adelante nos hace perder la magia del ahora, la alegría del aquí. ¿Cuantas buenas amistades desperdiciamos pensando que siempre estarán allí que son prescindibles? hasta que un día faltan y como buenos humanos tardía y estúpidamente reaccionamos y nos damos cuenta que por más oscuro que haya sido ese momento, había algo que disfrutar justo allí, justo entonces. 


Me gustaría decir que he aprendido a amar el desarrollo de mi vida donde este y como este. Sin embargo, sinceramente aun estoy aprendiendo y luchando porque mi aquí y mi ahora sean mi mejor momento. Cuando vuelvo la mirada hacía los días que han pasado, recuerdo momentos y personas que quiza no aproveche de la mejor manera y me sorprendo a mi mismo añorando momentos y lugares que me juré no añorar jamás. Lo interesante es que no se añora por los lugares en si o por los momentos sino por las personas que estuvieron allí, los que te tendieron la mano, los de la palmadita en la espalda o el ¡Animo! protocolario. Y de pronto algo embona, algo cobra sentido.


Esta vida con sus altibajos, preciosa a su dura y cruda manera fue hecha para vivir en comunidad. No somos anacoretas por más que nos gustaría algunas veces y son precisamente esas personas, nuestros compañeros de viaje, los que con mayor tino pueden hacernos disfrutar el aquí, el ahora. Esos hermanos que hemos ido adoptando a lo largo del camino y a quienes, lamentablemente no llegamos a apreciar bien sino en retrospectiva. Es duro quedarse con las gracias, los te quiero, los "has sido de mucha ayuda" o los "ha sido bueno contar contigo" y me declaró culpable de tener una gran cuenta en contra, pendiente, esperanzado de algún día poder pagarla, algunas la he pagado de manera electrónica pero deja un extraño sabor. 


En resumen quiero decir que la vida es buena aun con aquellas cosas desagradables. Y que son las personas que nos acompañaran a lo largo del viaje quienes, si les permitimos, nos darán perspectiva y una mano cuando puedan. En resumen quiero agradecer a mis compañeros de viaje, los de ahora, los de antes, los de los ratos de ocio y los de los momentos duros, los serios y los relajados, los que me retaron y los que me hicieron sentir amado, a los que no pude entender y a los que aun no entiendo, los que me hicieron rabiar y los que me hicieron sentir valioso, los que me ayudaron aun sin darse cuenta y los que me ayudaron con toda la intención. 


Hoy no estaba muy seguro sobre que escribir, pero encontré entres mis notas un pseudo poema que escribí hace un par de años y me hizo pensar en todos mis compañeros de viaje. Si tú eres uno de ellos, Gracias.


(Para los amigos de los días oscuros y los soleados)

Aquellos días sí tuvieron luz pues tú la traías.

Yo, que jamás imagine añorar aquellos días,
me descubro de pronto deseando secretamente que vuelvan.

Y volver a pelear juntos aquellas batallas,
derrotar dragones, rescatar princesas.

Y reír una vez más de las mismas bromas,
tan gastadas pero tan frescas.
Llorar juntos por lluvia
y consolarnos con la idea del sol de mañana.

Fueron días oscuros, el sol salía sólo si quería.
Sin embargo, hubo luz, pues tú la traías.

Extraer o introducir: esa es la pregunta

El secreto de la educación es enseñar a la gente de tal manera que no se den cuenta de que están aprendiendo hasta que es demasiado tarde. -Harold E. Edgerton

Este año estoy trabajando como maestra/profesora de español en un colegio internacional. Ser maestra me obliga a reflexionar mucho en el propósito de mi trabajo y cómo lograr las metas que tengo para mis estudiantes. Hoy estuve leyendo una entrada en el blog Bienvenidos a la fiesta. En el blog, sita a G.K. Chesterton quien hablaba del proceso educativo y lo ridículo que son los extremos de pensar que enseñar es sólo extraer “las facultades adormecidas de cada persona” o sólo introducir la información que le parece importante a ese instructor en particular. 

En realidad todos sabemos que hay cosas que se tienen que “introducir” el gusto por los idiomas o el amor “por las divisiones de muchas cifras”, por ejemplo. Pero, también sabemos que cada persona tiene fuerzas y destrezas con las que nacen, y es importante encontrarlas y utilizarlas a su mayor potencial. Uno pudiera discutir el tema pero creo que es cierto que “El único resultado de toda esa pomposa distinción entre el educador y el instructor consiste en que el educador saca lo que quiere y el instructor mete lo que quiere.” 

Esto nos deja con una increíble responsabilidad con nuestros estudiantes. Porque se le hace “la misma violencia intelectual. . . a la que se da tirones y a la que se la empuja.” La expresión “violencia intelectual” suena rudo y tal vez a algunos no les guste pero, creo que hay algo de cierto en eso. Es parecido a la manera en que desarrollamos nuestros músculos, se “dañan” para hacerse más fuertes. "La educación es violenta porque es creadora. Es creadora porque es humana.” Entonces, para realmente vivir y crecer, hasta cierto punto hay que deshacer y crear algo nuevo. Hay que utilizar lo que ya se tiene para crear algo mejor en cada persona. Por eso, el maestro tiene la responsabilidad de siempre buscar la manera de extraer e introducir simultáneamente. ¡Vaya tarea!

jueves, octubre 21

Vocare

Hoy estuve pensando en cómo es que las personas escogen su “carrera” o “profesión”. Pensaba en cuantas veces las personas no disfrutan de sus trabajos pues en realidad no son las cosas que aman hacer. La mayoría del tiempo las personas tienen una simple “profesión” que es (según el diccionario) un empleo, oficio o actividad que se realiza habitualmente a cambio de un salario. Eso no significa que le da satisfacción o dignidad a las personas que las hacen, sencillamente reciben un salario por su trabajo. 

La otra palabra que se usa para hablar de qué es lo que uno hace para ganarse la vida es “carrera”. Y también me parece una palabra extraña porque aunque en el contexto significa el trabajo que uno hace, cuando me puse a pensarlo me pareció interesante que muchas veces, aun las personas con trabajos muy buenos ven lo que hacen como una “carrera” o en otras palabras su trabajo es como una competición deportiva a velocidad en la que tienen que participar hasta que puedan llegar a la “meta”, jubilarse y dejar ese trabajo para siempre. Está bien, muchas veces tener ese deseo es de lo más lógico con los tipos de trabajos que hay disponibles hoy en día. 

Sin embargo, estuve pensando en otra manera de pensar en nuestros trabajos diarios y esa es el de “vocación” y la definición en el diccionario de vocación es inclinación a una profesión o carrera. La palabra “vocación” viene del latín “vocare” que significa “llamado”. Muchas veces es utilizado en el ámbito religioso, pero creo que el ser llamado aplica en todas las aéreas de la vida. Y creo que aquellas personas que hacen algo que aman y se sienten llamados a ese tipo de trabajo, disfrutan MUCHO más de lo que hacen que aquellos que sencillamente trabajan a cambio de un salario o están en la carrera de la vida. No significa que sea más fácil. Sencillamente significa que tiene más sentido el trabajo y seguramente uno lo hará mucho mejor si encuentra cual es su vocación. 

Creo que hasta dónde sea posible todas las personas deberían escuchar, estudiar, y trabajar prestando cuidado a las cosas que los llaman, que aman, que disfrutan. No importa si es algo difícil de lograr o sencillo, si es tu llamado lo vas a hacer con más devoción y el resultado será mejor para ti y para el mundo. Yo he probado muchas cosas distintas y creo que es bueno porque al tener diferentes experiencias descubro dónde me siento más viva y qué es lo que me llama. Sería tan bueno si todas las personas tuvieran el privilegio de poder buscar aquellos empleos y ocupaciones que los llenaran de vida, los inspiraran a ser las personas que fueron creadas para ser.

Porque no soy un Héroe

Hemos preparado a los hombres para pensar en el futuro como una tierra prometida que alcanzan los héroes, no como lo que cualquiera alcanza a un ritmo de sesenta minutos por hora, haga lo que haga. C.S Lewis

Para ser un héroe de televisión hay que tener algo extra. Puede ser un atractivo inusual, una inteligencia extraordinaria o porque no venir desde algún planeta lejano con una misión a cumplir en la tierra. Me gustan algunas series televisivas y me gustan los super héroes. Sin embargo me he dado cuenta que me gustan cada vez más los héroes que son simples seres humanos con buenas intenciones y la plena conciencia de sus responsabilidades.

Es que si nos ponemos a ver bien las cosas Superman, los Xmen o Flash la tienen fácil. Con poderes sobrenaturales cualquiera sale a perseguir villanos y por qué no limpiar el mundo. Sin embargo me llaman la atención héroes mucho más limitados, héroes que podríamos ser cualquiera de nosotros si tuviéramos los ojos abiertos y el valor de entrar en acción. Quiero mencionar por lo menos dos héroes que cruzan por mi cabeza cuando pienso en esto, no tienen un orden especifico, los tengo en la cabeza pues hace poco vi algo sobre ellos,  no son seres reales sin embargo funcionan como inspiración. 

 Hemos visto algunos capítulos de la serie Miénteme (Lie to me) donde el personaje principal es Carl Lightman un hombre imperfecto en todo el sentido de la palabra, arrogante, orgulloso y muchísimas veces pedante. No tiene capacidades especiales su habilidad de leer las expresiones humanas y determinar si se dice o no la verdad las ganó a base de esfuerzo y estudios. Es un héroe extraño pues sufre duramente las consecuencias de sus actos. Lo que lo hace un héroe realmente es su compromiso con la verdad, pues al final para él es lo que importa. Es honrado, leal y aun a riesgo de perder reputación, dinero o meterse en problemas decide seguir con ella. Me llama la atención lo fácil que es ponerse en el papel de Lightman y decir : "yo podría ser él"  sin embargo la verdad es que muchas veces teniendo la oportunidad de hacer lo bueno y marcar una diferencia; no lo hacemos. 

Un super héroe menos conocido es Green Arrow un personaje que viste de verde y utiliza flechas para luchar contra el mal, es un multimillonario que invierte su dinero en acabar con la corrupción y sus representantes. El personaje nunca me ha llamado la atención, sin embargo ha cobrado un poco más de presencia pues ha formado parte de las últimas temporadas de Smallville (serie que relata las aventuras del joven Superman) En la serie el personaje decide revelar su identidad secreta, obviamente hay un gran revuelo. Por fin el héroe decide dar una entrevista de la cual transcribiré una parte, que considero transmite un gran mensaje: 

Reportera:
-¿Porque lo haces?
En serio, ¿fue tan aburrido sentarte a contar tu dinero que decidiste jugar a disfratazarte y salir o ¿como haces ese trabajo exactamente?
Green Arrow:
Perdí a alguien
Reportera:
Y ¿qué quieres por ello? ¿una medalla al merito y derechos especiales?
Green Arrow:
No, no, tienes razón, no soy especial. Esto no sobre quién soy. Es sobre lo que hago. Fue John F. Kennedy el que una vez dijo: "no preguntes lo que tu país  puede hacer por ti, sino lo que tú puedes hacer por tu país".
Reportera:
Entonces, ahora tú ¿te estas comparando  al heroe caido de este país?
Green Arrow
¿Por qué no?, él vió el heroé en todos nosotros. No estoy buscando venganza por las atrocidades del pasado
o viendo qué puedo ganar yo personalmente de unas pocas deducciones fiscales, de la perforación de pozos petrolíferos en el océano, de la colocación de alambradas de espino para mantener alejados a los inmigrantes
quienes sólo quieren lo que nuestros abuelos querían. En este mundo de blogeros de sillón que han creado una generación de críticos en vez de líderes, estoy haciendo algo aquí y ahora por la ciudad, por mi país.
Y yo no lo estoy haciendo solo. Tienes razon. Soy un heroe.

Al final creo que el mensaje es claro. ¿qué estamos haciendo justo ahora? digo aparte de quejarnos. Digo, ¿qué estoy haciendo ahora? Aparte de quejarme, aparte de escribir un blog, aparte de criticar al gobierno y llorar sobre la leche derramada. Cualquiera puede ser un héroe, cualquiera dispuesto a hacer lo correcto. Cualquiera dispuesto a poner el pellejo y la vida por cambiar las cosas que están mal. Cuando pienso en esto me doy cuenta cuan lejos estoy de ser un héroe. 

miércoles, octubre 20

El lujo de no tener lujos.

Todas las buenas maneras tienen que principiar compartiendo alguna cosa con sencillez. Dos hombres tienen que compartir un paraguas; si no tienes un paraguas, tendrán por lo menos que compartir la lluvia, con todas sus ricas posibilidades de humor y de filosofía.
G.K. Chesterton 

Nunca en mi vida he tenido un carro. Durante toda mi vida me he movido en transporte público y he sido por lo tanto uno de sus más duros críticos. Los carros nunca me han atraído, ya lo sé, es raro. De hecho, si la memoria no me falla, a pesar de que tuve algunos cuantos carritos de juguete durante de mi infancia, jamás formaron parte de mis juegos favoritos. Es más a mis veintiséis años apenas estoy dando mis pininos en ese complicado arte de manejar. Es necesario aclarar todo esto pues así tendrá mucho más sentido lo que estoy a punto de escribir. 

Yo he sufrido, y aun sufro de vez en cuando, con los interminables tranques, las horribles condiciones de nuestro transporte público, inclusive hace poco dedique un par de entradas a hablar de las peripecias de viajar en bus. Sin embargo hace algunos meses con Hannah compramos un carro. Es bueno tener este medio de transporte y tiene muchísimas ventajas. Entre ellas: el viaje de Hannah al trabajo se convierte en cuarenta y cinco minutos en vez de las dos horas que nos tomaba en transporte público, ¡súper!. Ni hablar de la comodidad y la facilidad de tener un medio propio para desplazarse. 

De todas maneras lo que quiero escribir es sobre el lujo que representa no tener un carro. Sí, NO tener un carro puede ser un lujo y una bendición. Tal vez porque voy un poco atrasado en la educación automotriz o porque no hay una sola vena de mecánico en mi sangre pero así es como lo veo. En dos meses he tenido que aprender sobre radiadores, cabezotes, bujías, filtro de aire, liquido de frenos, aceite, coolant y todo un nuevo léxico. He tenido que preocuparme porque se sobrecalienta el carro o porque se le ponchó una llanta, porque se está quedando sin gasolina o cualquier otra razón que antes ni me cruzaba en la cabeza cuando iba traqueteando en algunos de los buses. 

Y es así como uno se da cuenta de que hay ciertos lujos en la falta de lujos. El tener un conductor que te lleve hasta tu lugar de trabajo; o sea no debes preocuparte por manejar o si se le esta acabando la gasolina, sólo debes dejarte llevar, echar una dormidita, leer un libro, escuchar las conversaciones del vecino de al lado o soñar con tener un carro propio. No debes preocuparte si venció la placa, si hay que cambiar las llantas o el aceite, si va a salir muy cara la reparación, etc.

Pensándolo bien todas aquellas cosas que nos faltan nos libran de un montón de preocupaciones, todas las necesidades son un lujo que no sabemos apreciar. Al no tener dinero por ejemplo, tenemos algo menos de que preocuparnos, no somos secuestrables y a veces ni siquiera robables, al no tener una casa más grande tenemos menos gastos que hacer y por supuesto menos que limpiar y así podríamos sacar ventajas de cada una de nuestras aparentes desventajas. 

No me quejo, sólo pensaba en como a veces es un lujo no tener lujos. Como dijo alguien, no recuerdo quien, el secreto de la felicidad es que deseo poco y lo poco que deseo lo deseo poco. Tal vez haya algo de verdad en esas palabras. Allí esta el reto, ser feliz con lo que se tiene. 

Tener la imaginación para ser humano

A mi me fascina el arte. Admiro los artistas también. Tengo una apreciación muy grande por el poder que tiene el arte para llamar la atención a los temas más difíciles.  Me inspiran las preguntas, la belleza, y la humanidad que surgen de los proyectos de artistas alrededor del mundo. 

También me fascina la literatura. Me gusta por muchas de las mismas razones, porque en ella uno puede preguntar, dudar, reír, y llorar como un ser humano. Ayuda a desarrollar esa imaginación necesaria para identificarte con otras personas. Ayuda a crear una conciencia que te hace reconocer que no estás aquí en este planeta sólo para lograr tus propias metas y cumplir tus propias necesidades, más bien para ser verdaderamente humano, tendrás que enfrentarte con la parte más cruel de la humanidad e identificarte con las personas que más menospreciadas. 

Hoy leí en cuanto al ganador del premio TED de este año. Es un artista que lleva el nombre JR y ha hecho exposiciones a gran escala alrededor del mundo. Tomaba fotografías de personas del “gueto” en París y las pegaba en las áreas más prosperas de la ciudad. Obligándole a las personas a enfrentarse con esa otra cara de su ciudad, personas igual que ellos, que tienen nombre y sentimientos así como ellos. 

Después, en Israel trabajó en un proyecto dónde tomo fotografías de israelís y palestinos y después los pegó “cara a cara” en diferentes partes de los dos lados del conflicto. ¡Imagínense! La fuerza de la imagen que te hace detenerte y pensar ¿qué estamos haciendo? ¿Cuándo dejamos de tratar a otros seres humanos con la dignidad que nosotros pensamos que merecemos? Hizo un proyecto similar llamado “Mujeres son Héroes” en Cambodia y Kenya dónde pegaba imágenes de mujeres en lugares inesperados, en casas, baúles de trenes, camiones, etc. De alguna manera creando una dignidad para estas mujeres en una sociedad dónde muchas veces se menosprecian. 

Lo interesante es que JR dice que su meta no es cambiar el mundo, está satisfecho con ver una sonrisa en la cara de las personas con las que logra encontrarse al realizar este tipo de trabajo. Creo que es poderoso esto, porque una de las maneras que podemos tener un impacto poderoso en los lugares dónde estamos es conocer a las personas que nos rodean, relaciones verdaderas son poderosas. Relaciones con estudiantes, vecinos, compañeros, o sencillamente las personas que nos cruzamos todos los días. Tener la imaginación necesaria para ver la humanidad en el otro, es uno de las maneras más poderosas de redimir una parte de este mundo tan dañado.

martes, octubre 19

Los beneficios del fracaso


J.K. Rowling Speaks at Harvard Commencement from Harvard Magazine on Vimeo.


Hoy, mientras buscaba inspiración para escribir encontré dos videos de dos personas muy distintas: Viktor Frankel y JK Rowling. Viktor Frankel fue un judío que sobrevivió el holocausto. Empezando por allí, mi patética falta de inspiración, escuchar las historias de personas que han sufrido el pero abuso y las más inhumanas de los tratamientos me hace sentir vergüenza por quejarme que estoy cansada, en mi mundo tan seguro y feliz en comparación.

Lo fascinante es que Viktor Frankel, después de sufrir lo peor que pudieran vivir en las manos de otros humanos, se dedicó a estudiar el potencial para bien que tienen los seres humanos. Él se dedicó a enseñar que deberíamos esperar más de los demás de lo que creemos que es posible de ellos, porque la realidad es que es probable que sólo así podrán lograr el potencial que tienen. 

Después de escuchar a Viktor Frankel me encontré viendo un video del discurso que dio JK Rowling en la graduación de Harvard. Dio un discurso dónde habló en cuanto a los beneficios del fracaso en su vida. En esos momentos más bajos fue que descubrió que tenía más determinación y más fuerza de lo que se imaginaba. No es que uno debería buscar el fracaso, pero al mismo tiempo uno no debería temerlo. Pues, si nunca te has enfrentado con una experiencia que te pudiera llevar al fracaso, seguramente no estás viviendo plenamente.

Después, Rowling habló de la importancia de tener una imaginación. No para crear fantasías como la que escribió ella, más bien para poder identificarse con los sufrimientos de los demás. Estoy asombrada con la similitud entre Frankel y Rowling en este sentido. Frankel, quién sufrió los peores de los abusos, aun mantenía la imaginación para creer en el potencial de las demás personas. Rowling, nos urge a tener la imaginación para sobre llevar los peores momentos y defender a aquellos que sienten y sufren los peores abusos.

El circulo del Crepusculo I: El niño del Siglo

Uno de los extremos más necesarios y más olvidados en relación con esa novela llamada Historia, es el hecho de que no está acabada.
G.K. Chesterton



En la pasada feria del libro compramos una novela para cada una de mis hermanas menores. Una de ellas escogió: El circulo del crepúsculo I: El niño del siglo. El titulo me sonó algo pomposo y como eso de crepúsculo anda de moda por otras sangrientas razones tenía mis dudas. Además el autor, Ralf Isau, no me sonaba de nada y lo único que decía en la portada era: “descubierto y recomendado por Michael Ende”. Ende es el autor de la historia interminable, un libro que tiene mucha fama pero a mí, sinceramente, con el perdón de los fanáticos, me dejo insatisfecho. De modo que digámoslo así, mis expectativas en cuanto a “El niño del siglo” eran bajísimas. 

Sin embargo hay pocas cosas mejores que encontrarse un tesoro donde uno creía encontrar baratijas. El libro resultó ser una joya de la ficción, de la fantasía y de la historia. Porque el autor magistralmente une una historia ficticia: un grupo de hombres malvados, el circulo del crepúsculo, quieren acabar con el mundo y para ello utilizaran al propio hombre. Luego Isau agrega historia mundial contándonos como era el mundo a inicios de siglo, ya que el personaje nace el primero de enero de 1900. Nos cuenta sobre la guerra mundial, sobre las tensiones mundiales etc. Lo hace de una manera tan amena que uno no se da cuenta que ha leído cuatrocientas y tantas de páginas de historia mundial hasta que ha acabado el libro. Y por si no fuera suficiente lo une a la fantasía: cada cien años nace un niño del siglo que ayudara a cambiar la historia. 

El libro es divertido y atractivo. De vez en cuando los personajes parecen flojear un poco pues un adolescente apenas toma decisiones complicadísimas cual si fuera un hombre curtido pero supongo que eso se debe a las intenciones del autor de hacer a su personaje una parte activa de la historia mundial y no un mero espectador. 

En conclusión “El niño del siglo” bien vale su peso y oro lo malo quizá sea que es parte de una tetralogía y por más que he buscado no doy con los otros tres libros, a lo mejor en unos meses o unos años los encontrare. Si quieres una buena historia y además leer algo de Historia; este es tu libro.

lunes, octubre 18

Personajes principales de nuestras propias historias.

El sábado inicio el taller literario. Fue una experiencia más que interesante, estar rodeado de personas que aman la literatura, que disfrutan con ella o que simplemente quieren conocerla un poco más. Tenía mis reservas en cuanto a como se iba desarrollar el asunto pero fue ameno e instructivo. 

Como en cualquier salón de clases pronto aparecieron las personas que siempre tienen algo que decir, los más callados, los que por alguna extraña razón creen saber más que el profesor, etc. Sin embargo el ambiente era bueno y las expectativas altas. Una de las primeras cosas que hicimos fue crear una breve reseña de nosotros, nuestros gustos, valores, habilidades, debilidades, etc. 

Luego, el expositor paso a explicarnos como los personajes de nuestras historias estaban hechos de las mismas partes que cualquier ser humano. Eso me llevo a pensar en las novelas en que vivimos cada uno de nosotros. Hay personas que parecen vivir en un constante melodrama donde todo sale mal. Tengo amigos cuya historia bien podría ser un capitulo de cuentos de la cripta y amigas que podrían escribir guiones enteros de tele-culebrones. 

Pensaba en el hecho comprobado de ser un personaje de mi historia. De tener "complicaciones" y "nudos" en mi vida que a veces me gustaría esquivar, de tener "giros inesperados" que sinceramente a veces caen mal. Pensaba en la cantidad de  historias en las cuales soy  un personaje secundario y de cuantas más un simple extra. Pensaba en los roles que tienen mis amigos, mis conocidos y mis no tan conocidos en mi novela. 

Pensaba en que la única razón que los libros sean tan atractivos es porque nos cuentan las historias de las vidas que quisiéramos vivir, sin embargo nada como nuestra historia con todos sus recovecos, redundancias y puntos débiles, melodramas, románticas, acción o una absurda mezcla de todas. Definitivamente nada como la vida real.

domingo, octubre 17

Aquí yo tengo de to’ no me falta na’

"Yo no lucho por un terreno pavimentado ni por metros cuadrados ni por un sueño dorado Yo lucho por un paisaje bien perfumado y por un buen plato de bistec encebolla'o" 



Tengo un muy bajo concepto del regueton, más que por su ritmo detesto las letras vulgares y lo denigrante  que es hacia la mujer. Es difícil esta postura en un país caribeño como Panamá. O sea hay regueton hasta donde menos se espera. Sin embargo no es eso de lo que quiero hablar.

Los prejuicios que tengo contra este genero musical hizo que aplazara por muchísimo tiempo, casi un año, escuchar la canción "la perla" que grabó Ruben Blades con el grupo Calle 13 (un grupo de los más groseros en mi percepción) sin embargo ayer más  que todo por curiosidad sobre lo que  pudo haber hecho Ruben Blades con este grupo escuché la canción. Desde entonces la he escuchado tres o cuatro veces más y debo admitir que me gusta.

La canción habla sobre un barrio en Puerto Rico, "La Perla", describe como es la gente allí, gente sencilla y trabajadora, con largas historias y casas semi-condenadas. Me llamó muchisimo la atención la gran similitud entre Panamá y Puerto Rico. Las mismas frases, los mismos conceptos y las mismas luchas. No creo que con sólo esa canción se redima un grupo como Calle 13, sin embargo cuando a uno le corre sangre caribeña por las venas es facil identificarse con la temática de la canción. Habla de la importancia de la familia y de las pequeñas satisfacciones que recibe la gente trabajadora como regresar a casa y comerse un "bistec encebolla'o" habla sobre la gente que "gana bajito para darle de comer a sus pollitos".

Habla sobre la belleza del cielo del caribe, sobre las pequeñas satisfacciones como una "piragua" o como le decimos en Panamá "raspao" y la declaración de "Tengo de to' no me falta na', tengo la noche que me sirve de sabana" que me deja la sensación de satisfacción con aquellas cosas que tenemos y muchas veces no nos damos cuenta.

Hannah escribía hace unos días sobre "el peligro de volver ordinaria las cosas extraordinarias" y esta canción me hizo pensar en eso en la belleza que esta oculta en la gente, en mis hermanos panameños, mis hermanos caribeños, mis hermanos del mundo, en esa gente que se detiene a ayudarte cuando se te daña el carro o te recoge lo que se cayó, como dice Ruben en la canción "Nacimos de muchas madres pero aquí solo hay hermanos" Espero poder estar siempre consciente que gran parte de la belleza que me rodea esta en las personas. 

Entre las letras de Drexler

En estos días descubrimos el nuevo disco de Jorge Drexler, Amar la Trama. Es buenísimo. Lo que hace que sean tan buenas sus canciones son sus letras que expresan algo de la experiencia humana universal. 

En la canción Tres Mil Millones de Latidos, dice: “Hay gente que es de un lugar / No es mi caso. Yo estoy aquí, de paso.” En estos días estuve sintiendo algo así, esa sensación que lo que vivo aquí es sólo un inicio, y aunque intento identificarme con el lugar dónde estoy, me doy cuenta que no puedo decir que soy de aquí, siempre siento que estoy de paso. 

Pero, aun así…uno debe disfrutar esto que se está viviendo. En su canción La Trama y el Desenlace, dice: “Ir y venir, seguir y guiar, dar y tener. / Entrar y salir de fase. / Amar la trama más que al desenlace.” Me encanta esa idea de amar la trama más que el desenlace. Uno no sabe en qué va a quedar todo esto pero, debemos disfrutarlo de todas maneras. 

Después sigue el álbum con la canción Las Transeúntes que es una canción de amor en la que Drexler habla de estar observando las personas que caminan por la calle mientras expresa sus sentimientos “Mirando desde mi balcón, las transeúntes, / Haciendo de cuenta que estoy tomando apuntes… / Las transeúntes se han organizado, / Tienen el deambular sincronizado.” A mi me encanta observar a las personas y creo que es en momentos así que te das cuenta que otros en su “deambular” podrán estar viviendo lo mismo que tu. 

Y en su canción, Todos a Sus Puestos empieza: “Claro que lo sé/ Lo tengo más que claro/ Los días raros son muchos/Y los días buenos, raros”. Creo que los artistas son personas melancólicas y a veces inconformes, y en eso sí tengo mucho de artista. Muchas veces me encuentro atrapada en el trama que amo en días raros, y de alguna manera lo disfruto a pesar de sentir muchas veces que estoy aquí, de paso. 

Me muero por que venga Drexler a Panamá o que yo pueda ir a verlo en concierto algún día en algún lugar.

sábado, octubre 16

El hambre y la comida en la basura

Antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si no se está muriendo de hambre.-Leon Tolstoi

Hoy nos tocó limpiar la refrigeradora. Ustedes saben como es eso, empiezas a limpiar sólo para descubrir que tienes que botar comida que se había dañado. Es rara esa sensación de culpabilidad que me llevo cuando tengo que desechar cosas y pienso --otras personas no tienen nada que comer y yo estoy aquí botando comida. Para hacerlo peor, después de limpiar abrí el periódico para descubrir que hoy fue el Día Internacional de la Alimentación. 

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en Panamá hay unas 500 mil personas que sufren de carencias alimentarias. Lo que siempre cruza mi mente cuando leo noticas como estas es –¿qué puedo hacer para ayudar? 

La mayoría de esas 500 mil personas viven en áreas rurales de Panamá. Deodoro Roca, un representante de la FAO, dijo hoy en La Prensa que “los problemas de nutrición de estas áreas están las deficiencias en el sistema educativo”. Según la FAO, “la situación de la mujer, su preparación, y educación juegan un factor clave…cuanto menos educación tiene la mujer, mayor es la prevalencia de la desnutrición crónica en los hijos.” 

A veces cuando escucho números grandes como 53 millones de personas con carencias alimentarias en el mundo me siento pequeña e incapaz de hacer algo para ayudar. Sin embargo, tampoco creo que deberíamos darnos por vencidos por sentirnos pequeños. Es increíble el poder que puede tener la educación y espero, de alguna manera, poder ayudar aunque sea de esa manera, apoyando a los que se dedican a esa difícil tarea de educar en estos lugares, mientras busco una manera más tangible de ayudar. 

Tal vez voy a intentar no dejar que se nos dañe la comida en la refri esta vez.

Navidad empieza en Octubre.

Siendo niños éramos agradecidos con los que nos llenaban los calcetines por Navidad. ¿Por qué no agradecíamos a Dios que llenara nuestros calcentines con nuestros pies?
-G.K. Chesterton

    Aunque apenas estamos en Octubre, ya los comerciantes se disputan los clientes para las fiestas navideñas, cada vez es más temprano, uno de estos años empezaran sus ventas en Enero. Lo curioso del caso es que hace algunos años como vendedores honrados promocionaban sus productos convenciendo a los padres sobre los juguetes que debían comprar a sus hijos. Aquello no era tan malo pues se está tratando con personas adultas que deberían tener criterio propio y decidir con conciencia si lo compran o no. 

Durante la semana en el periódico han venido catálogos de juguetes. Para que “desde ya veas lo que quieres y se lo pidas a papá” de modo que ahora los comerciantes se dirigen directamente a los muchachitos para que hagan sus exigencias de fin de año. Los catálogos vienen acompañados de calcomanías que los niños pueden pegar en las diversas páginas con frases como: ¡Es mío!, ¡Este me lo va a comprar mi abuelita! ¡Aquí está el que me van a comprar! Etc. 

Y es que hace algunos años se nos enseñaba que los regalos eran exactamente eso, un obsequio que nacía de la buena voluntad de la persona que nos lo diera. Jamás eran una obligación ni una exigencia. Podíamos decir lo que queríamos pero eso no significaba que lo recibiríamos. Claro, en aquel entonces la publicidad también nos bombardeaba pero de una manera más decente, pienso yo, pues el enfoque era hacia los padres. 

Y si bien es cierto no es lo más importante, una parte bonita de esta época es precisamente el regalar. El ver a los niños con sus bicicletas, patines, carritos o cuantos chécheres le hayan comprado. Pero la exigencia y malcriadez con que los niños y jovencitos hoy en día exigen las dadivas da mucho que pensar. 

Me ha tocado ver a padres endeudándose con tal de darles a sus hijos lo que le han pedido. Yo recuerdo mis navidades de una manera diferente y especial. En casa nunca sobraba el dinero, pero siempre recibimos algo especial y bonito. No siempre era lo que hubiéramos pedido en nuestro egoísmo infantil, pero no tengo ningún trauma por eso, es más tengo lindos recuerdos de aquella época y de las diversas formas en que nos sorprendieron mis padres. 

Creo que algo se pierde cuando los niños exigen los regalos cual si se tratara de un derecho inalienable de la vida. Igual nos pasa a nosotros con la vida. Me quejaba al recibir cada catalogo con sus stickers de exigencia. Cuanto nos parecemos a niños malcriados. Una vez más las bendiciones se convierten en cosas comunes y perdemos la oportunidad de dar gracias pues creemos que lo que recibimos por gracia no es más que una simple obligación.

viernes, octubre 15

Lo que aprendí de Terry Jones

El amor al prójimo no conoce límites ideológicos ni confesionales
Martin Niemoeller


Hace unas semanas atrás Terry Jones dio un brinco a la popularidad cuando anunció la quema de ejemplares del Coran. Desde luego los cristianos vimos con mala cara aquello, sobre todo porque nos ponía en entredicho; -luego van a pensar que todos somos así de extremistas e intolerantes- y todos repudiamos al unisono aquella acción tonta y sin razón. 


Un ejemplo de cosmovisión errada.
Me gustaría decir que Jones es un caso aislado, una excepción de la regla o algo por el estilo, lamentablemente no es así. Quizá no siempre con la misma intensidad o cobertura de los medios, pero ocurre constantemente. Nos hemos convertido en pequeños Terry Jones, con un odio visceral por ciertos grupos y eso esta muy lejos de la idea de Dios cuando nos pidió amar al prójimo. 

Lo digo porque es parte de mi problema, porque yo lo vivo y lo siento. No soporto, por ejemplo, ver a los muchachos andar embutidos en esos pantaloncitos que tanto debate han generado sobre como le hacen para entrar allí. Me causa tristeza verlos comportarse como borregos, tiendo entonces a hablar mal a despotricar en contra de ellos y muy pocas veces, sino es nunca, he hecho algo por demostrarles que Dios les ama a pesar de aquel pantalón o aquella moda.

El discurso puede sonar simplista pero no lo es. El amaos los unos a los otros se ha tornado en juzgaos los unos a los otros, poned estándares los unos a los otros, sospechad los unos de los otros y así ad infinitum, no nos damos cuenta que con nuestras actitudes anti lo que sea nos convertimos en pequeños Terry Jones que quizá no quemamos el Coran, pero soltamos palabras incendiarias y quemamos, constantemente, con nuestros comentarios y nuestras criticas al prójimo que fuimos llamados a amar. 

Cuando escuché la noticia de Jones, sentí vergüenza, pero no por él, la sentí porque me vi reflejado en él en diferentes aspectos, porque es mucho más fácil odiar, que amar, ser radicales para rechazar que ser radicales para amar. Puedo estar equivocado, pero así lo siento y así lo pienso

jueves, octubre 14

Inconformidad y letras.

Las personas debemos el progreso a los insatisfechos.
-Aldous Huxley


Desde que Mario Vargas Llosa ganó el premio Nobel, esta hasta en la sopa. No me molesta el asunto pues en realidad Don Mario llevaba años mereciendo ese premio que tiene más prestigio que credibilidad. Desde que es un ganador del Nobel, he tenido la oportunidad de leer varias entrevistas, repasar discursos y frases poderosas extraídas de sus libros. Leyendo un artículo que escribió Jorge Ramos al respecto, me encontré con un fragmento de su discurso al ganar el premio de novela Rómulo Gallegos en 1967, figúrense desde cuando anda escribiendo el hombre, dijo: “la literatura es fuego, es una forma de insurrección permanente… todo escritor es un descontento” la frase no pudo pasarme desapercibida y se ancló en mi cabeza. 

Una cosa es querer escribir y otra, muy diferente, ser un escritor con cada una de las letras que conforman esa palabra (por allí he conocido un par de escriores y dos o tres escitores) Yo, obviamente, me encuentro en la primera categoría, deseando escribir, buscando la forma e inventando excusas para hacerlo. Sin embargo de tener razón Vargas Llosa tengo algo de escritor; el descontento. 

Soy de esas personas extrañas y mezquinas a las que nada parece satisfacer. Hace algunas semanas con unos amigos durante un juego de mesa alguien sugirió que una buena palabra para describir mi personalidad era exigente, para mi sorpresa una segunda persona lo apoyó y pronto todos estuvieron de acuerdo que definitivamente “exigente” debía ir ligado a mi nombre. La cosa me molestó y me hizo pensar un rato. ¿Exigente yo? 

Creo que a lo que se referían, espero, es a mi constante manía de llevar la contraria, de empujar, de no conformarme con los puntos preestablecidos y de aparentar tener convicciones inamovibles y profundos dogmas. Eso puede interpretarse como exigencia si cuando una persona aparenta estar absolutamente convencida de algo yo salgó con dos o tres argumentos para rebatirlos, los argumentos no siempre son buenos, pero sin excepción son bastante incómodos. Sin embargo a la hora de la hora, soy un ser cobarde, inseguro, dudando de todo y poniendo en tela de juicio lo que para otras personas son profundas convicciones. No siempre me gusta ser así. 

A veces me gustar no ser descontento con el mundo, con el gobierno, con la sociedad o que al menos no me importara tanto, que no me preocupara lo que ocurre en el Tibet o en Chile, no querer, estúpidamente, cambiar el mundo y hacerlo un mejor lugar. No es que sea un completo amargado, disfruto de la vida como es y me encanta estar vivo en el 2010 en Panamá, en el planeta tierra, en este universo. 

No obstante leer que Vargas Llosa habla de los escritores como seres “descontentos” me hace sentir un poco satisfecho, una de esas medias sonrisas –mitad orgullo, mitad vergüenza- asoma por mi rostro. No soy un escritor pero al menos en algo me parezco a ellos; soy un descontento.

miércoles, octubre 13

Una de Perros.

Todo el conocimiento, la totalidad de preguntas y respuestas se encuentran en el perro.
-Kafka
Soy de esas personas que al tropezarse con un perro por la calle lo saluda. Imaginó su nombre e inclusive si su cara (¿los perros tienen cara?) me parece lo suficientemente noble me atrevo a llamarlo con un leve siseo, como me enseñaron en casa. Me encanta como algunos perros se acercan entonces moviendo la cola cual si fuéramos amigos de toda la vida y realmente me hubieran echado de menos. 

Los hay también asustadizos, los pobrecillos. Por supuesto están los rabiosos que no dudan en enseñar los dientes a la mínima provocación y aquellos que provocan ternura con su sola presencia. Perros, al fin, para todos los gustos. 

En casa siempre tuvimos un perro, recuerdo los nombres de algunos de esos seres de cuatro patas que formaban parte de la familia: Rambo, Tracy, Coqueta, Zulu, Dorado, Perro-Perro, Wishbone, Rex, Neron, etc. Por lo menos esos recuerdo, además mis tíos tenían su jauría personal con los cuales también jugué y aprendí a amar a esos animales. 

Me gusta su simpleza y el hecho de que son puro amor, sin resentimientos, no todos ya lo sé pero en su gran mayoría. Los hay sin dueño, que deciden adoptar toda una cuadra o a un grupo de personas sólo cambio de una palmada cariñosa o un poco de comida. 

Pensaba en esto porque en el campamento donde vivimos hay una perra, nadie sabe de dónde salió en realidad, llegó hace algunos meses con una pata quebrada y más flaca que el hambre. Se ha recuperado de a poco y aunque aun cojea de vez en cuando esta casi sana. No tiene dueño, por lo menos no de manera oficial. Los vecinos de la casa de atrás le llaman Fifi y le alimentan y juegan con ella. Hannah y yo le pusimos “Valentina”, en honor a su valor, en realidad es un animal sumamente cobarde. 

Esta mañana tenía la cabeza llena de preocupaciones, de cosas por hacer y de tareas que parecen venirse encima, la refrigeradora se daño y llevo semanas, si no meses atascado en un escrito. Me sentía bastante mal. Estaba solo en la casa. De pronto hasta la puerta se acercó “Valentina” y empezó a chillar para llamar mi atención. Salí pensando que le pasaba algo, que estaba herida o tenía hambre pero ella simplemente me saludó moviendo la cola y lamiendo mis manos como si no nos hubiéramos visto en años. Dio dos o tres piruetas bastante complicadas para una perra semi-coja y después de eso se dirigió trotando hasta la casa de los vecinos de atrás y se echó en su puerta como si nada, como quien dice: sólo pasé a saludar. 

Yo no pude menos que sonreír y pensar lo mucho que me gustan los perros y las muchas aventuras y experiencias que he tenido con ellos. Pensé para mí –algún día deberé escribir algo sobre los perros- Ese día es hoy, porque son nobles, porque son buenos y fieles muchas veces más allá de lo que nos merecemos. Así que allí va, una entrada para: Rambo, Tracy, Coqueta, Zulu, Dorado, Perro-Perro, Wishbone, Rex, Neron y Valentina. Sólo lamento que no sepan leer.

martes, octubre 12

Quiero escribir II

"Un escritor profesional es un amateur que no se rinde."
-Richard Bach

Estoy brincando en una pata, al menos dentro de mí, pues no tengo patas y realmente estoy sentado en una dura silla. Mañana se inauguraran los talleres literarios en Panamá. Hannah comentó un poco sobre esto en el post anterior. La verdad a veces me parece increíble  que estas cosas este ocurriendo en Panamá, justo ahora. 

Me he quejado constantemente los últimos años sobre la poca formación literaria que se puede recibir en Panamá, sin embargo esto es prueba de que siempre hay personas trabajando y haciendo algo por la palabra escrita. La idea de escribir, que me persigue hace años, y estar rodeado de otras personas que les guste hacerlo me hace sonreír, me hace estar ilusionado y esperanzado.

La oportunidad es única y he sido privilegiado con un cupo. Como si fuera poco Hannah tiene otro cupo así que sera algo que podremos hacer juntos y disfrutar, de eso no tengo duda. Hoy estuve hojeando la página web de los talleres y han hecho que mis expectativas se multipliquen por mil, sé que aprenderé mucho, sé que lo disfrutaré y lo más seguro es que aquí comparta muchas de las cosas que estoy aprendiendo y sintiendo. 

Nada te hace sentir más cerca del sueño de escribir que el estar rodeado por personas que persiguen la misma ambición. Tengo una sonrisa tonta en la cara y una certera esperanza en el corazón. Mañana empieza una gran aventura.  

Espero que sea bueno...

Esta semana recibí un correo electrónico que empezó así:  “Nos complace comunicarte que has sido seleccionado como alumno de "Talleres Literarios en Panamá", actividad organizada por la Asociación para el Fomento de los Proyectos de Cooperación Cultural y la Fundación para la Gestión del Arte, y financiada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).”

No tengo que decir que a mí me encanta la literatura y me fascina que voy a poder ser parte de algo tan especial aquí en Panamá.  Me siento agradecida y emocionada porque tengo la expectativa de que estos Talleres sean de motivación e inspiración para mí y para muchos más que están interesados en la promoción cultural, la escritura, y la literatura en general. 

Siempre me siento nerviosa cuando voy a conocer personas nuevas y en este caso también estoy nerviosa pero, estoy muy curiosa y tengo ganas de conocer a otras personas que aman la literatura.  Trabajo con muchas personas extrajeras y muchas veces me canso de oírlos decir que en Panamá las personas no aman las letras.  Algunas personas, tal vez, no las aman pero, definitivamente hay personas que sí las aman y espero que estos Talleres Literarios me den un poco más de motivo para refutar esas críticas de mis compañeros.

Seguramente leerán mucho más aquí que nacerá de estos Talleres, espero que sea bueno.