lunes, abril 21

Sobre hacer catarsis y las elecciones del 4 de Mayo.

Escribir o reventar, no quedan más opciones, hacer catarsis, purgarse.

 La política me tiene podrido hasta los huesos, ver las caras sonrientes y "photoshopeadas" que nos observan en cada poste de luz, en cada esquina, ver las irrisorias banderas de los partidos políticos ondeando allí donde podrían haber mejores cosas y escuchar la bendita cantaleta de que ellos sí saben como mejorar este país, que ellos sí van a acabar con el crimen, con el "alto" costo de la vida, con la corrupción, el pecado y hasta la muerte. 

Y es que ¿qué tan estúpidos creen que somos? o será más exacto preguntar ¿qué tan estúpidos somos? ¿en serio convencen a alguien poniendo banderitas? ¿Sera que alguien va manejando y de repente ve una bandera política y piensa: ¡que hermosa bandera! le daré mi voto!? ¿Cuanto cuesta cada una de esas banderas? ¿quién las paga? ¿qué consigue con eso?

Estoy harto de tener que escoger al menos malo, ¿podría alguna vez votar por el mejor? Estoy harto de que se reelijan los mismos tipos con las mismas promesas y las mismas personas le vendan su voto por una gorra, una paila de arroz u obras inconclusas pagadas con nuestros impuestos, como si la obligación del gobierno no fuera hacer esas cosas.

Estoy harto de los políticos y de nosotros los ciudadanos, ¿qué fue primero? ¿El político corrupto o el ciudadano inconsciente que vota por moda, por rabia, por miedo? 

No sé que va a pasar el 4 de mayo en este país que cree estar comprando (a crédito) un puesto en el primer mundo, no sé quien va a ganar, no sé quien quiero que gane, pero quiero que esto termine ya, que desaparezcan las sonrisas hipócritas que me saludan cada mañana mientras avanzo en el pesado tráfico, que vuelvan a esconderse los ladrones en sus cuevas. No sé que va a pasar el 4 de mayo, pero me consuela saber que habrá un 5 de mayo.


lunes, octubre 21

Soy un mal papá.

"Cuando un hombre se da cuenta de que su padre tal vez tenía razón, normalmente tiene un hijo que cree que está equivocado." Anonimo

Ser papá es por mucho la experiencia más aleccionadora de toda mi vida, no solamente el descubrir que uno es capaz de amar inclusive más allá de lo que cree posible, aprender a apreciar el trabajo hecho por mis propios padre pero también aprender cosas más sencillas como cambiar pañales, hacer biberones, sacar gases, hacer gestos y voces, levantarse en la madrugada solo para checar que las cosas andan bien o dormirse de un tirón y levantarse a la mañana siguiente con un poco de mala conciencia por no ser de esos padres abnegados que dicen no pegar un ojo desde que nace el bebé. 

Y por allí va la cosa, después de haber leído, escuchado y visto a tantos padres, no puedo dejar de sentir que soy un mal papá, y es que no importa lo que haga, ni cuando lo haga o con que intenciones lo haga siempre habrá alguien con una opción diferente y por supuesto mejor que la tuya y son tantas las versiones y tantos los que tienen algo que opinar que no puedo más que concluir: soy un mal papá.

Soy un mal papá, porque dejo que el bebé llore o porque lo consuelo demasiado rápido, porque le doy de comer cada tres horas o porque le permito comer cada vez que quiera, porque el ritmo con que golpeo su espaldita para sacar los gases es demasiado rápido o demasiado lento o demasiado fuerte o débil, siempre depende de quien este opinando. 

Soy mal papá porque le pongo un chupon y luego porque no se lo pongo y porque dejo que se chupe la mano o porque le agarró la mano para impedir que se la lleve a la boca. Porque duerme siestas largas en el día y porque permito que Hannah se levante a darle pecho de madrugada. Porque cuelgo demasiadas fotos de él en las redes sociales o quizá son muy pocas, porque no le pongo a Mozart sino a Silvio Rodríguez y les preocupa que el niño salga izquierdoso. 

Soy mal papá porque tengo dos gatos y permito que se acerquen hasta el niño ¿es que no he leído nada de la toxoplasmosis? O porque le dejo estar solo en el pañal sin camisa ¡se va a resfriar! ¿es qué no se enteran del calor que hace en Panamá?

Igual sé, muy bien, que muchos de los consejos son bien intencionados, aun cuando caigan fastidiosos luego de un rato, supongo que no soy el primero que pasa por eso, ni tampoco seré el último, además supongo que alguna vez yo también creí ser omnisciente en cuanto a los bebés y sus necesidades. 

Tener un bebé, ¡cosa fácil! Lástima que yo sea un mal papá.

viernes, septiembre 6

Soy mamá

“Cada mañana cuando me levanto me digo a mi mismo
que tengo que hacer algo
para darle a Sara una vida en un mundo mejor

Cada mañana cuando me hago una promesa
ser mejor persona, respetar esta tierra,
para que los niños vivan en un mundo mejor.”
“Niña Sara” - Jarabe de Palo


Hace un mes empecé una nueva aventura que durará el resto de mi vida.  Hace un mes empecé a aprender cómo ser mamá.  Ha sido un mes tan especial y agotador, sin embargo, nunca imaginé que cuando llegara este momento me sentiría tan a gusto.  Esto me sorprendió muchísimo. Dejame explicar por qué.

Hannah y Dominic
Digamos que nunca he sido esa chica que se enamora de cada bebé que se encuentra.  Soy de esas que le da miedo cargar un bebé recién nacido porque creo que se me va a romper.  Mi primer trabajo después de graduarme de la universidad fue algo así como un chiste irónico en el que me tocaba visitar mamás con bebés de 0-3 años y en cada visita me tocaba hablar con la mamá en cuanto al desarrollo de su bebé y jugar con el bebé.  Me tocaba cargar los bebés.

La densidad de las sinapsis a través del tiempo.
En ese trabajo me mandaron a varias conferencias en cuanto al desarrollo del los niños a esa edad.  Aprendí muchas cosas en cuanto al cerebro y sobre todo la importancia de esos primeros tres años.  Aprendí suficiente como para saber que no quería tener un bebé por MUCHO tiempo, me parecía una responsabilidad demasiado grande.  Al mismo tiempo, cuando me encontraba en hogares donde los bebés estaban sufriendo por la negligencia de sus padres, me rompía el corazón y en esos momentos pensé que tal vez algún día podría ser una buena mamá.  Lo que necesitaban esos niños, no eran cosas caras o inaccesibles, necesitaban amor y atención.

Ahora, años después, soy mamá.  Es increíble.  Me siento sumamente insegura (¿qué tal si no puedo hacer que deje de llorar cuando salimos de compras?) pero también me siento como si hubiera llegado en el momento más perfecto de mi vida.  Aunque no lo sabía antes, estaba lista para ser mamá. En estos días que estoy en casa haciendo lo que hace toda mamá de un recién nacido: comer, cambiar pañales, dormir, etc. he aprovechado el tiempo para leer un poco (bastante) en cuanto al desarrollo de mi bebé, todos los días estoy buscando las señales que está cada vez más consciente de lo que está pasando a su alrededor, y también he aprovechado para ver documentales, películas, y otras cosas que no siempre tenía tiempo de ver en mi rutina pre-bebé.  

Hoy, vi un documental sumamente interesante basado en el libro Freakonomics, el documental lleva el mismo nombre que el libro y cuentan una variedad de situaciones en las que la economía presenta una versión totalmente distinta a la realidad que las personas creen popularmente.  En uno de los segmentos, habla sobre ser padres y el mercado de la “estimulación temprana”. (Creo que los bebé deben ser estimulados, pero tal vez no sean tan necesarios todos los aparatos o cursos que se han desarrollado en torno a la "estimulación temprana".)


En resumen, dicen que todos los programas especiales, las clases para bebés no rinden un efecto significativo en el desarrollo del bebé, o por lo menos estos bebés no se muestran “más desarrollados” que otros bebes con los cuales los papás interactúan, les muestran cariño, etc. Estas cosas pueden ayudar (o no) en algunos casos, pero no son una determinante para el éxito de un niño.  

En el segmento dicen algo que me pareció sumamente interesante.  Dijeron que en realidad lo que va a afectar si eres un buen papá o no, son todas las decisiones que has tomado antes de ser papá. Me sentí aliviada, como si todo aquello que "no estoy haciendo" no es tan importante como todo lo que sí estoy haciendo, porque después de todo eso resulta ser más importante.  Así que, aunque soy novata, inexperta, y con mucho por aprender… tal vez sencillamente el querer ser una buena mamá es el primer paso para ser una buena mamá.  

jueves, agosto 8

De Dominic y Hannah (o de una madre y un hijo)

Ha llegado Dominic a nuestra vida y aunque nos avisó con nueve meses de anticipación su llegada ha estado llena de sorpresas, ver su carita, conocerle, verle abrir sus ojos y recorrer con la mirada el mundo a su alrededor, observarlo como con avidez por media hora y luego llorar desconsoladamente a los cinco minutos pues se ha ensuciado el pañal. Quien diga que los recién nacidos son aburridos es que no le ha tocado cuidar a uno. 

Sin embargo lo que más me ha impactado de la llegada de Dominic no han sido las emociones fuertes y mixtas que han invadido mi pecho al sentirme papá o el sorprenderme por la forma en que siento con todo mi ser amar a ese niño a quién apenas he conocido por seis días. Mi mayor impacto del asunto ha sido conocer a Hannah como mamá, verla desvelarse, sufrir por la herida de la cesárea, ser exprimida por el bebé y nunca quejarse, hacerlo con una sonrisa y amando a Dominic. 

Mi admiración mi respeto y mi amor por Hannah han crecido en cantidades difíciles de medir o explicar. Mi impotencia como hombre al verme limitado en muchas ocasiones a ser un mero espectador del amor y del cuidado. Estoy fascinado por como la vida crece y se toma todo alrededor, como un ser indefenso y dependiente puede provocar tanto amor y atención.

Cualquier intento de escribir siempre queda corto, es inútil, es de esas cosas de la vida que de poco sirve escribirlas o intentar describirlas, es de esas cosas que simplemente hay que vivirlas y limitarse a decir: Es maravilloso, soy feliz. 

miércoles, mayo 22

Ante la confusión de ¿qué es Panamá?

Quizá la más grande lección de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia.
Aldous Huxley 
     Ha de ser porque cuando ocurrió todo era apenas un niño. O quizás porque después de haber escuchado tantas historias al respecto, visto tantas posturas, tantas bendiciones o maldiciones me sentía confuso con respecto a lo que en realidad sucedió durante diciembre de 1989 en Panamá. 


Ha de ser por eso que en las últimas semanas he estado devorando cuanto pueda sobre la invasión de Estados Unidos a Panamá, vale aclarar que no es que el material abunde, de hecho si no se rebusca bien uno pensaría que no existe nada al respecto. Inclusive siendo nosotros el único país en el mundo que tiene una materia en las escuelas titulada "Relaciones de Panamá con Estados Unidos" (como si todo fuera 2+2) la falta de información es sorprendente (Hace unos días descubrí un recurso valioso pero escaso aún, en la Biblioteca digital de Panamá) 

Sera porque mis recuerdos fueron creados siempre dentro del marco de la "Democracia" y tengo que recurrir a la memoria de mis padres para que me cuenten quien era ese Noriega, qué hacía, si era realmente malo o más bien un producto hollywodense para justificar una invasión. Las respuestas no suelen ser sencillas. Ante la incuestionable duda ¿era necesaria la invasión? aun los más fervientes nacionalistas suelen responder con un tímido: No pero... lo cual abre suficiente margen para creer que tal vez y solo tal vez era necesario aquel bombardeo, aquella matanza, aquel escupitajo en el rostro de la nación que nosotros como malos panameños hemos dejado escurrir, sin saber si secarnos o responder asqueados. 

Y es que hace apenas unos días conseguí uno de esos aparatos mágicos que sirven para leer y nada más (un precioso Kindle Ink que bien se merece un post aparte) y hurgando entre las opciones de libros electrónicos que ofrece Amazon me encontré con una joya increíble con respecto a la invasión: "Noriega y la invasión a Panamá" una compilación de artículos publicados por El País, antes, durante y un poco después de la invasión. ¡A tan solo 1.98!, (valga el comercial). La perspectiva "neutral" de periodistas extranjeros en el mismo momento de los hechos es invaluable para mi intento de comprender ¿qué paso en Panamá en 1989? O al menos eso pensaba yo. 

He terminado más confuso. A veces a uno le gustaría que la historia la escribiera Dan Brown o Ken Follet donde uno sabe bien quien es el bueno, quien es el malo y entiende y justifica quien hizo qué y porque. La historia de Panamá sin embargo repta entre la vergüenza total y el abuso, la patética reacción de mis paisanos, del ejército, de los políticos, del mundo no es más que un amasijo de incoherencias políticamente correctas, una maraña de convicciones vendidas al mejor postor. A veces me da asco este mundo. 

Y se los juro, mis ojos se han llenado de lágrimas en más de una ocasión, inclusive ahora mismo, me da dolor y vergüenza, me da orgullo a dosis pequeña pero sobre todo me da temor de que al vivir esta historia malamente contada, al mirar esta falta de pasado repitamos ridículamente la historia que nos llevó a 1989. Cierto, somos el país de moda, gozamos de grado de inversión y un sinnúmero de beneficios, sin embargo todo es tan joven, tan reciente, en cierta forma pareciera que Panamá apareció por arte de magia en 1990 y antes de eso nada pasó, nada importante, nada que advertir a futuras generaciones, nada que aprender, nada... 

Entiendo entonces porque somos lo que somos, porque votamos como votamos, porque dejamos que los que tienen el poder lo ostenten y abusen de él. Porque vivimos esperando el milagro de la lotería y jugando vivo sin importar a quien aplasto con tal de sobrevivir yo. Es que tenemos corta memoria, si es que acaso tenemos. 

Y yo sé que esto puede ser confuso, si se dan cuenta no me atrevo a decir que paso, yo no estuve allí y los escritos son contradictorios, seguiré leyendo, quizás llorando, seguramente sintiendo vergüenza, rabia, impotencia, y también seguiré esperando que Panamá mire su historia y quizás, solo quizás saquemos provechosas lecciones.

miércoles, abril 17

De una carta que te escribiría si pudieras leerme

"Que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas. El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba, hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida." Facundo Cabral

Si pudieras leerme  hijo mio, te diría que vienes a un mundo corrupto, podría usar palabras más fuertes para describirlo y todas le caerían como anillo al dedo, pero como quiero serte ejemplo y no quiero ofender a nadie que pase por este espacio, digamos solamente que el mundo anda mal. 

Hay bombas y locos, hay discursos estúpidos y gente sin conciencia, han ocurrido dos guerras mundiales y a cómo andan las cosas nadie se extrañaría de una tercera. Se construyen armas para destruirse los unos a los otros, se talan los árboles, se juzgan a las personas por cuanto dinero tienen en la cuenta bancaria o inclusive por el color de su piel. 

Todos los días se leen cosas tristes, se escuchan cosas alarmantes y se ven escenas que ningún ser humano debería observar jamás. No, no es un mundo fácil y sin embargo vienes a él, quizás como un vestigio de esperanza, quizá como una muestra contundente que aún hay cosas buenas, esperanza y alegría. 

Y por eso te escribo, para recordármelo a mí mismo. Para no caer en el desespero ni volverme un pesimista amargado. Para avisarte que no importa que escuches el mundo puede parecer muy malo, pero hay poesía, canciones, abrazos, besos, chocolates, sonrisas, lágrimas de alegría y de dolor sincero, personas amables que dan los buenos días al subirse al bus, a pesar de todo, libros, buenas películas, familia, personas honestas, hombres sinceros que luchan cada día por hacer de este un mundo mejor, bondad, amor, Dios, la vida misma, agridulce como es, pero única y especial. 

Vienes a este mundo y espero que puedas ver lo bueno para que sepas aceptar lo malo sin amargarte, sin despotricar todo el tiempo, sin temer tener principios, valores, pensar diferente o tener esperanza. 

Te escribo pensando en mí y lo que me gustaría mostrarte, lo que me gustaría ser para ti, probablemente falle en más de una ocasión. Aun así quiero que sepas esto. O al menos yo quiero tenerlo claro y por eso lo pongo por escrito. 

Vienes a este mundo y aunque podría ser pesimista y mirarlo con recelo, estoy seguro lo disfrutaras.

sábado, abril 13

De mi Abuela...


"No te enorgullezcas si me ves llorando, Yo no me avergüenzo 
De estarla extrañando." Ruben Blades

La muerte tiene esa capacidad de sorprendernos siempre. No importa que tanto la veamos venir o que tan cerca sepamos que esta. Hoy por la tarde nos enteramos de la partida de mi abuela materna, ya llevaba unos cuantos meses de enfermedad por lo cual era una cuestión latente y trae consigo esa sensación de paz mezclada con dolor. Ella descansa y nosotros podemos empezar a extrañarla.


Cuando me enteré empecé a recordar. Su sentido del humor, su risa contagiosa, sus muestras de cariño disimuladas y obvias. Y me sentí triste, sí, pero también privilegiado, de haberla conocido, de haber pasado tiempo con ella de haberme sentido amado y haber podido amarla. 

Recuerdo una ocasión en particular cuando llegué a visitarla y ella preparó un arroz con coco, a su manera, porque sabía que era eso lo que comíamos acá en Panamá. Ella con su cocina guatemalteca (era experta haciendo quesos, tortillas y otras delicias gastronómicas chapinas) improvisó y me regaló un arroz con coco a su estilo. Para mí va a ser siempre uno de los momentos especiales entre mi abuela y yo.

Poco queda decir, la muerte también tiene esa capacidad de dejarnos sin palabras, me duele al mismo tiempo que me alivia saber que descansa del dolor. Solo quería desahogarme por aquí, y más que llorar por su partida, agradecer por su vida y el privilegio de haberla conocido
.

viernes, abril 5

El reino del Mall


Suelo quejarme, algunas veces dependiendo de mi estado de ánimo, sobre el cemento que se vierte de manera descontrolada en cada centímetro de este país. En cualquier dirección uno encuentra "Moles" (entiéndase el plural de mall o centro comercial) supermercados, tiendas, mini centros comerciales, barriadas y una gran lista de etcéteras.

Recuerdo mi pueblo de la infancia y todo eso queda ya a varios metros de concreto. Ha cambiado de forma brutal, a veces me imagino que cuando le cuente a mi hijo como eran las cosas pensara que me lo estoy inventando. Pero no iba a escribir sobre eso, iba diciendo que suelo quejarme del avance implacable del hombre sobre la naturaleza, sé que no soy el único. Sin embargo hoy me pasó algo curioso. 

Fuimos con Hannah al Mall más cercano a comer algo y mientras esperábamos nuestra orden escuchamos un dulce estruendo, sí, dulce, nos levantamos a ver que sucedía y nos encontramos con la grata sorpresa de ver a parte de la orquesta sinfónica nacional de Panamá en un ameno concierto, así de la nada, en el Mall, reino del consumismo y lo trivial, nada más y nada menos que los mejores músicos del país. 

Las piezas fueron astutamente seleccionadas, melodías que hemos escuchado cientos de veces y que a pesar de no conocer su nombre oficial podemos relacionarlas con películas o series. Inclusive el mismo director cuando anuncio una de las piezas dijo: -Ahora vamos a tocar una más reciente: ¡Piratas del Caribe!- Estoy convencido que la obra tiene otro nombre y el director lo conoce, pero la idea era darnos música clásica que pudiéramos sentir nuestra y disfrutar. Y así escuchamos: La pantera Rosa, Misión Imposible, Star Wars, etc. 

En medio de la ejecución del tema principal de Star Wars una señora se voltea hacia mí y dice: -¡Que maravilloso!- y al hablar me enseña su brazo con la piel de gallina por la emoción, yo levanté mi brazo también y se lo mostré pues aquella maravillosa ejecución acababa de causarme exactamente el mismo efecto. 

No quiero decir con esto que los "Moles" se lavan la cara, pero hay que reconocer que nunca antes en mi pueblito hubiéramos escuchado a la orquesta sinfónica nacional sino fuera por ese poco de concreto e hierros. Nunca hubiéramos tenido la oportunidad de que la música nos tocará hasta erizarnos la piel. Como dicen por allí: No todo lo que brilla es oro pero tampoco todo lo que es oro brilla. 

Les dejo con un vídeo que realmente no le hace justicia a la experiencia: 




domingo, enero 13

De plantar arboles y escribir libros


"Tener un hijo, plantar un árbol y escribir un libro es fácil. Lo difícil es criar un hijo, regar un árbol y que alguien lea el libro." Anonimo
Quizá sea un poco tarde para reflexionar sobre el 2012, o quizás ahora que vamos trece días adelantados en el nuevo año, podemos ver con mayor equidad nuestros aciertos y fallos durante el año que paso. Es ahora cuando las metas que nos pusimos empiezan a consolidarse o resquebrajarse desvergonzadamente. 

Como sea el 2012 estuvo lleno de momentos trascendentales para mí como el Summit de Global Voices, la oportunidad de viajar, de encontrar nuevos amigos en los libros y uno que otro entre los seres humanos. Aun así lo que estoy seguro nunca voy a olvidar de este año que acaba de pasar ocurrió precisamente en su último mes, mientras daba el canto del cisne y todos nos preparábamos para colgar nuevos calendarios en las paredes. 

El primero de diciembre me enteré de que voy a ser papá y me cuesta escribirlo sin temblar un poco, sin preguntarme si en realidad tengo lo necesario para ser un buen papá. Creo que no existe nada más emocionante y nada más aterrador en la vida que pensar en formar un ser humano, verlo moverse por primera vez nos hace preguntarnos si en realidad podremos guiarlo a ser una persona de bien y en algún momento saber que nuestros esfuerzos honestos han dado  los resultados esperados. Hannah y yo estamos en esa montaña rusa de felicidad y miedo a partes iguales pero ilusión y emoción son mejores palabras para describir esta espiral de emociones. 

Es aterrador, es emocionante y en todas formas es indescriptible. 

Ya planté un árbol (de hecho he plantado varios) al menos ya solo me falta escribir un libro…

sábado, enero 5

Otros mundos.

Los mundos nuevos deben ser vividos antes de ser explicados.
Alejo Carpentier


Existen otros mundos. No estoy hablando de asombrosos viajes fantásticos (lo cual sería bueno) o de complicadas dimensiones de ciencia ficción (aunque estas también existen) Existen otros mundos encriptados en la cotidianidad de la vida, arrebujados en medio del caos diario y de todas aquellas cosas que a fuerza de repetición nos parecen aburridas y monótonas.

Existen otros mundos bloqueados tras la criptica cerradura del idioma, tras los complicados chasqueos de lengua, aspiraciones enrevesadas o sonidos guturales, existen otros mundos aquí mismo a la vuelta de la esquina, en la casa del vecino, en el sillón donde se sienta mi hermano.

Existen otros mundos, como si uno no fuera ya suficiente, como si uno solo no fuera vasto, inexplorable, indescriptible.

Y en todo esos mundos yo armado (o ¿sería mejor decir desarmado?) de dos o tres palabras, de alguna idea insistente y el resto de ganas que me quedan intento abrirme trocha, no siempre lo consigo, a veces me atasco, a veces me pierdo, a veces se me olvida cual es la meta, porque estoy caminando entre mundos.

Existen otros mundos, complejos, caóticos, inmensos, hermosos, desesperantes, agobiantes, llenos de misterios.

Existen otros mundos y yo aquí tan pequeño.

domingo, diciembre 23

No me sorprende estar sorprendido.

Voy a escribir algunas ideas. Desordenadas, al azar, sin puntería ni objetivo exacto. Voy a escribir algunas cosas que rebotan en mi cabeza que van de aquí para allá, de allá para acá buscando una salida y al final  se la he dado aquí en este blog casi olvidado.
Crees saber que el mundo es grande y no cabe en dos o tres definiciones, crees que sabes que el mundo te va a sorprender, pero una cosa es la teoría  y otra muy diferente cuando el mundo te sorprende con sus locuras, con sus variedades o simplemente con la realidad de que eres demasiado pequeñito y tus experiencias siempre se quedaran cortas ante la variedad y capacidad del mundo.
Crees saber algo y de pronto ¡zas! te explota en la cara la realidad no sabes nada, hay autores que no has leído  (o siquiera oído de ellos) hay sabores que no has probado, sensaciones que no has sentido, colores que no has visto, sentimientos indefinibles y al final debes simplemente terminar asintiendo, abrir la boca (en señal de admiración) y reconocer que como ya lo dijo el poeta el mundo es incontable, aun así gracias a los que hacen el esfuerzo de contarlo.  Tal vez si fuera poeta no me complicaría tanto y podría decirlo tal y como lo dijo Benedetti:

No vayas a creer lo que te cuentan del mundo
en realidad el mundo es incontable
en todo caso es provincia de ti
no vayas a creer lo que te cuentan del mundo
aun los que te aman mienten sobre
probablemente sin saber que mienten
en la vigilia te sentirás lejano
testigo de tu mundo desde el mundo
sin nubes de tu aliento en los cristales
la humareda del hombre se elevar en la noche
y no sabrás de donde viene el fuego
pero la expectativa te volver humilde
en el mundo el abismo es un oficio
las preguntas en vano / una vieja costumbre
los desatinos / marca de abolengo
no vayas a creer lo que te cuentan del mundo
(ni siquiera esto que te estoy contando)
ya te dije que el mundo es incontable

Benedetti.


jueves, agosto 30

Internet y yo: Aquel viejo amigo. (Primera de muchas reflexiones)

"Al final, utilizas Internet cuando lo necesitas. Es como cuando empiezas a ir al supermercado, que compras todas las ofertas y después ya sabes que tienes que comprar una lata de atún y un bote de suavizante."
Joaquín Oristrell

Papá y yo estuvimos sentados unas cuatro horas entre cables y llamadas telefónicas. Aquel día papá había llegado a casa con un cd y un paquete de instrucciones para poner conectarse a aquel reciente y maravilloso invento llamado Internet. El asunto era de lo más novedoso pues para aquel entonces yo apenas conocía de oídas sobre una persona que contaba con el mágico servicio y según palabras de mi padre era como “viajar a todo el mundo en apenas unos minutos” 

Nuestros conocimientos de módems y configuraciones telefónicas en la pc era nulos de modo que nos tocó marcar una cantidad infinita de veces al servicio técnico para solicitarles ayuda en aquel cibernaufragio. Por fin a eso de las dos de la mañana la computadora empezó a zumbar con ese sonido indescriptible -iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuoooooooooooooooooooooiiiiiiiiii- que producían los arcaicos módems de 56kb antes de conectarse en la red. 

Ante nosotros se abrió un mundo de probabilidades bastante limitadas pues para aquel entonces Internet era aun un experimento difícil de clasificar. Y yo con mis doce u once años me convertía en un pionero. 

Crecí con el Internet, al igual que muchas personas de mi generación. Esta mañana mientras hacíamos fila en un café conversaba con Hannah al respecto. Ambos estamos leyendo el libro “Little Brother” de Cory Doctorow  para nuestra clase de literatura. El libro es un interesante relato en la época del Internet, sus libertades y peligros. 

-El asunto es- decía yo mientras me decidía entre una empanada de queso o una de carne- que nosotros crecimos junto con el Internet, cuando lo conocimos el internet era un adolescente lleno de espinillas inseguro de su futuro. Nosotros le admirábamos y le temíamos al mismo tiempo, aprendimos a usarlo pero también a protegernos de él, descubrimos de mala forma que no todos los archivos que te envían tienen buenas intenciones y que no todos los que te saludan con un efusivo -¡hola!- en el chat son amigos. Esta generación en cambio ha crecido con el Internet como una celebridad, un monstruo de colosales dimensiones que te pregunta constantemente: ¿Qué comes? ¿Qué te gusta? ¿Dónde vives? ¿Quiénes son tus amigos? Y los muchachos o no tan muchachos encandilados por las luces se dejan llevar.- 

El Internet resulta por un lado un oasis de conocimiento y accesos envidiables. Nunca antes conocer sobre algo fue más fácil pero al mismo tiempo nunca antes fue tan fácil engañar a las personas. En Internet se cumple el sueño de tener al alcance de la mano el mundo pero también parece apuntar a las peores pesadillas de Orwell, Huxley o más recientemente Cory Doctorow.

Tenía que escribir este post y aunque no lo prometo me gustaría empezar a escribir una serie de reflexiones sobre lo que esta ocurriendo en el internet o con el internet y como este sí esta cambiando el mundo, la pregunta es ¿en qué?

martes, agosto 7

Como se logran las metas

Hace aproximadamente unas 12 semanas yo no podía correr ni 10 minutos sin quedarme sin aliento, con dolor en las piernas, y mucha frustración.  Patético, quizás, pero era la realidad.  Estaba en pésimas condiciones.  Tenía meses -¿años?- diciendo --Voy a empezar a correr. Voy a empezar a hacer ejercicio-- Y nunca lo hacía o salía una vez me esforzaba demasiado y quedaba exhausta de todas maneras y sin ganas de repetirlo nunca.  

Siento como si estuviera escribiendo alguna propaganda para algún producto -- pero no, aunque ni yo lo pueda creer, el domingo pasado pude correr mi primera carrera de 5 kilómetros.  ¡Corrí!  No caminé en ningún momento y pude terminarlo (cansada) pero lo terminé.  Fue una sensación increíble.

Lo más increíble de todo es que no es algo que logré tomándome alguna pastilla mágica.  Fue resultado de cambios pequeños pero constantes que mantuve a lo largo de las últimas 12 semanas, además del apoyo de mi amigo (coach) Ángel y mi esposo Ariel quienes corrieron conmigo a mi paso de tortuga y no dejaban que me desanimara. 

Considero que lo que he aprendido en esto son las siguientes cosas, para lograr las metas hay que:
  • empezar de una manera pequeña (no intentar hacer demasiado en muy poco tiempo).
  • pedir ayuda, conseguir quien te apoye y te mantenga comprometido/a con tu meta.
  • reconocer que eres tú el que tiene que hacer el cambio, por mucho que te apoyen, tu tienes que levantarte a correr o a hacer la cosa que te hayas propuesto nadie lo puede hacer por ti.
Espero poder mantener el buen hábito y así la energía para correr y ser una persona más saludable y balanceada este año (otra meta que voy logrando de a poquito).

viernes, agosto 3

Educación de clase mundial, ¿gratis?

En estas últimas semanas he estado reflexionando mucho en cuanto a lo que me motiva y lo que le da sentido a mi vida.  He gozado del tiempo para empezar y terminar de leer libros.  He aprovechado el tiempo para empezar a trabajar como voluntaria para GlobalVoices, cosa que hace tiempo he querido hacer pero no había encontrado cómo balancearlo con todo lo demás en mi vida.  He sentido la satisfacción de entrenar para mi primera carrera de 5 kilómetros.  Y en la última semana, he disfrutado de la oportunidad de unirme a unos miles de personas más en un experimento educativo llamado Coursera. Y esto es lo que me ha inspirado a volver a escribir aquí.

Coursera es una compañía de emprendimiento social asociada las universidades más prestigiosas del mundo para ofrecer cursos en linea para que cualquiera las pueda tomar, gratis. En las palabras de ellos:
Visualizamos un futuro donde las mejores universidad están educando no solamente miles de estudiantes, sino millones... Esperamos darle a todos el acceso a la educación de clase mundial que hasta ahora a estado al alcance de unos pocos.  Queremos darle oportunidades a las personas con una educación que va a mejorar sus vidas, las vidas de sus familiares, y las comunidades en las que viven.
Coursera empezó este verano y ya tiene una gran variedad de cursos en todas las áreas, incluyendo Humanidades, Medicina, Biología, Ciencias Sociales, Matemáticas, Administración, Informática, y muchos más.  Hasta vi un curso en Nutrición Equina que ofrece la Universidad de Edinburgh.  Decidí inscribirme en uno de los cursos por curiosidad y porque me gusta aprender.  Entre las lecciones del profesor, las lecturas (que la mayoría he podido conseguir gratis en internet), los ensayos (calificados por compañeros), y el foro parece ser un experimento interesante y con mucho potencial.  

No sé cómo esto va a cambiar el mundo de la educación, pero para mi es una oportunidad genial ya que me gusta aprender pero a veces me siento limitada porque el costo de tomar cursos de las mejores universidades es realmente prohibitivo.  Estoy apenas en la segunda semana de mi curso que termina el 10 de octubre, tendré que regresar en unas semanas para darles una actualización en cuanto a mi educación virtual en Coursera.

lunes, julio 9

De lo visto y lo sentido en el Summit de Global Voices.



Quien haya intentando alguna vez escribir probablemente me comprenderá cuando digo que me aterra hacerlo. No quiero ser mal interpretado: me encanta escribir pero me aterra hacerlo sobre cosas especiales, sobre cosas profundas o cosas hermosas pues acabo descubriendo que mis recursos como escritor son demasiado limitados, toscos, deformadores y de ese modo acabo haciendo un burdo monigote de lo que me gustaría haber contado. Es tan difícil pasar las ideas al papel y convertirlas en un escrito real. Es por eso que he demorado varios días con cientos de ideas dando vueltas en mi cabeza, con el corazón lleno de emociones y los dedos ansiosos de tocar el teclado. He demorado pues he querido hacer algo bueno, justo, acordé a lo que estoy queriendo escribir y aunque es probable que fracase en el intento, también llega el momento en el cual escribir se convierte en un deber impostergable. Heme aquí a las seis de la mañana. 

La semana pasada estuve en la reunión en el Summit de Global Voices, ya en otras ocasiones he escrito sobre ellos en mi blog y lo mucho que me gusta y emociona sentirme parte de una comunidad tan variopinta pero con el objetivo en común de hacer escuchar al mundo. Alguna vez escribí sobre mi experiencia como parte de la organización, pero la verdad es que yo no tenía ni idea de lo grande que es Global Voices y nunca me sentí más parte de esa comunidad como lo hago ahora. 

Pero vayamos por partes. El Summit se realizó en Kenia y con ello hubo experiencias únicas y nuevas que relataré en otro post más adelante. Un país muy lejos de mi cálido Panamá que me sorprendió con un frío que acabo por resfriarme. Luego vino el reto del idioma (al cual probablemente dedicaré otro post en otro momento) y finalmente el reto de conocer a tantas personas nuevas en corto tiempo. Era agotador por donde se mirase. 

6 personas, 6 nacionalidades diferentes y ¡tanto en común!
Pero nada podría haberme preparado para lo que iba a ocurrir. Conocer a personas de todas partes del mundo y sin embargo tener tantas cosas en común es algo que no puede ocurrir muchas veces en la vida. Conocer a personas por cinco minutos, conocer su nombre y lugar de procedencia y luego enfrascarse en conversaciones sobre Žižek, sobre política o inclusive algún tema más profundo era algo extraño al mismo tiempo que encantador. 

¡Eran tantas personas interesantes aglutinadas en un mismo lugar! Hubo casos en los cuales conocí a una persona, tuvimos una conversación profunda e intensa de esas que desearías tener cada dos o tres días, no obstante nunca volvimos a conversar pues habían tantas cosas que hacer, tantas personas por conocer, tantas cosas nuevas que escuchar y aprender. 

Con otros la amistad se extendió un poco más, conversamos, reímos, nos preocupamos y al final puedo decir que mi corazón quedó regado en varias parte del mundo pues a pesar del corto tiempo uno siente que hizo amigos, hermanos, que pertenece a una familia. 

Algo impactante fue conocer a personas que realmente se juegan la vida haciendo el trabajo de darle voz a los no escuchados. Darse cuenta lo mucho que se esta haciendo, darse cuenta como el twitter y el Facebook no es para ellos simplemente una forma más de pasar el rato sino un recurso para cambiar su mundo no puede menos que hacerme sentir minúsculo y retado. 

Hay muchas cosas más de las que podría hablar, y seguramente hablaré en algún momento, pero creo que la experiencia prima de todo el Summit, del viaje, de las conferencias etc, es encontrarse con las personas detrás de las letras, con las caras detrás de los escritos, es estrechar la mano de quien probablemente ha traducido alguno de tus post solo porque al igual que tú quería que el mundo supiera. Hay muchas palabras para describir el Summit de Global Voices pero creo que me quedó con la que utilizó mi amiga Andrea: Inspirador. 

Si las intenciones de los organizadores era emocionarnos, comprometernos, incentivarnos y llevarnos a escribir más: Misión cumplida, ahora entiendo la frase GV4EVER.

Seguramente continuara...

viernes, julio 6

Unas pequeñas vacaciones

“…hablamos en exceso, con demasiada ligereza, volvemos público lo que es privado, convertimos en clichés de falsa certeza lo que era provisional, interino, y por consiguiente vivo en el hemisferio oscuro de la palabra… En el chorro abundante de la producción actual, ¿cuándo se convierten las palabras en palabra? ¿Y dónde está el silencio necesario para escuchar esa metamorfosis?” Palabras Porvenir 23 Oct 10

Decidí hacer una pequeña busqueda en nuestro blog para ver cuantas veces hemos escrito en cuanto al "silencio".  Resulta que es un tema que surge una y otra vez en nuestro pequeño espacio.  El silencio surge por tantas razones: estar demasiado occupados, necesitar tiempo de reflexión, sufrir del famoso "writer's block", entre tantas cosas más. 

La semana pasada Ariel tuvo el enorme gusto de participar en el Summit de Global Voices.  Mientras él viajaba por Amsterdam a Nairobi yo tuve la oportunidad de volver a Washington, DC para visitar aquella ciudad tan interesante y los amigos tan queridos que viven allí.  

Al volver a casa anoche me pareció interesante escuchar las historias de Ariel (esperémos que nos cuente algunas aquí dentro de muy poco), una de las cosas que más me impactó fue considerar el riesgo que es para muchos romper el silencio al escribir sobre lo que sucede en sus paises.  Espero que mi silencio nunca se deba al miedo por lo que me pueda suceder si digo lo que pienso.

Al hacer un rápido recorido de los silencios de Contrapunto, he encontrado varias frases o ideas interesantes y tantas me han parecido apropiadas para este momento, sin embargo, voy a concluir este post en cuanto al silencio con las palabras de Henri Nouwen porque en este último viaje he disfrutado tanto el placer del silencio como el encuentro con amigos que me quieren.

"Sólo en el silencio podemos conocer en profunidadad quiénes somos y poco a poco mirarnos a nosotros mismos como dones de Dios... Pero sí afirmo que necesitamos amigos que nos quieran, que se preocupen por nosotros, que nos cuiden, con los que podamos hablar con el corazón en la mano. Tales amigos pueden curarnos de la parálisis que genera el secretismo. Pueden ofrecernos un lugar sagrado y seguro, en el que podamos expresar nuestras penas más profundas y nuestros gozos, y pueden servirnos de contraste teniendo siempre el amor como telón de fondo, empujandonos a una mayor madurez espiritual." (91,94) Henri J. M. Nouwen Silencio 20 Jul 07

En los últimos cuantos días me he dado cuenta cuanto he extrañado este espacio y estoy tan contenta de estar de vacaciones para volver a disfrutar de escribir aquí en Contrapunto nuevamente.

sábado, junio 16

Adios a un buen gato.

Si quieres escribir sobre seres humanos, ten un gato en casa.
Aldous Huxley

Así llegó Opi
Siempre me declaré como una persona de perros. Los gatos me parecían parecen demasiado arrogantes, altaneros. Caminan con esa seguridad que les hace parecer como si el suelo que pisan debería estarle agradecido e ignoran a todas aquellas personas que pretenden hacerles mimos, en cambio se restriegan y buscan el cariño de quienes les ignoran. Siempre me consideré más amigo de los perros hasta que conocí a Opi. 

Lo conseguimos pues teníamos una invasión de ratas en la casa. Un amigo me contó que tenía unos gatitos que necesitaba regalar y medio convenciendo a Hannah decidimos adoptar uno para ver si era eso lo que necesitábamos para acabar con el problema de ratas. Y así llegó Opi a nuestra casa, a nuestras vidas y poco a poco también a nuestros corazones. 

Por un tiempo pensamos que era sordomudo pues nunca maullaba y cuando le hablábamos parecía no escuchar nada. Luego descubriríamos que era su orgullo gatuno que le impulsaba a ser reservado y distante. Resultó un buen cazador. Cazaba bichos, culebras, ratones, pájaros y por supuesto el laser que me regalaron para navidad. Nunca molestaba, cuando tenía hambre se ponía un poco más cariñoso que de costumbre y una vez satisfecha su hambre volvía a ser el gato independiente de siempre. 

Le dio por salir a dar paseos en el patio de los cuales regresaba exhausto a tomar largas siestas en la ventana. Le conseguimos un collar con su nombre y nuestro numero de teléfono, en caso de que se extraviara pero nunca se extravió, siempre regresaba a dormir a casa o por lo menos a comer. 

Cuando conseguimos la refrigeradora nueva decidió hacerla su trono. Se sentaba entonces encima de ella a ver por la ventana o a tomar largas siestas. Era “el rey de la refrigeradora”. Cuando llovía por las noches solía buscar como meterse entre las sabanas y robarnos un poco de calor. 


Algunas veces salía de casa y se sentaba a observar. Solíamos bromear que era un pensador y que le hacía honor a su nombre (le pusimos Opi por Andres Oppenhaimer) Hannah y yo solíamos conversar sobre como Opi había cambiado nuestra manera de ver a los gatos. 

Y así se fue Opi =(
Ayer Opi amaneció un poco decaído. Cuando le serví el desayuno no se mostró interesado. Pensé que tendría alguna molestia estomacal y no le di mayor importancia. Luego por la tarde seguía triste y me pidió salir de la casa a caminar. Hasta ahora no ha regresado. Aun tengo un leve atisbo de esperanza pero mayormente tengo tristeza pues me temo que ayer fue la última vez que vi a Opi, se despidió de forma cariñosa, se restregó en mis piernas y salió por la puerta de atrás, se alejó caminando despacio con arrogancia, altanería como si el suelo que pisaba debía estarle agradecido. 

No se lo dije en ese momento pero se lo digo ahora: Adios Opi, gracias por ser un buen gato. Ya nos haces falta.

jueves, mayo 24

Del presidente Martinelli, la continuidad y otros ruegos.


No niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo.
Henry F. Amiel


Estoy enfermo. La fiebre me recorre la frente y siento todos los huesos como si estuvieran hechos de masilla. No sé exactamente cual es el motivo, he descartado opciones y me he quedado con dos. Puede tratarse del típico resfriado de estas épocas o pudiera bien ser, y estoy casi convencido que se trata de esto, que mi organismo se hartó de leer periódicos y escuchar noticias. Pero tengo esa mala costumbre de leer en los buses, comprar periódicos para consumirlos quince minutos y extraerle todas las malas noticias y la bilis y quedar rabiando por dos o tres días cuando hace mucho tiempo el papel en en cual se encontraba impresa la noticia ha tenido otros fines más nobles. 


Creo que de tanto leer esos periódicos he acabado por enfermarme. Y más aun hoy cuando he leído las palabras nada coherentes de nuestro presidente: "Dios nos libre de la alternabilidad" (palabra que por cierto no existe pero se refiere al cambio de poder de un partido a otro) Panamá ha disfrutado, sí disfrutado, de alternabilidad desde que se re instauró la democracia y cualquiera que sepa un poquito, no yo, les dirá que ese cambio de poder es un síntoma de una democracia saludable. Pero allí no acabado todo el discurso sin pies del señor presidente, también ha dicho que en tres años su gobierno ha hecho más que todos los otros en cuarenta. Viles mentiras que él mismo ha desmentido una y otra vez cuando ha alabado las obras que han dejado otros gobiernos y que le han permitido a Panamá disfrutar del este periodo de bonanza que, mucho me temo, esta a punto de terminar. 



Cada vez que prometo no escribir de política en el blog, salen cosas como estas que se me atoran en los dedos, que me hacen rabiar y pensar ¿cómo es posible? No creo que cambie nada con escribir esto pero al menos es un alivio para mi corazón, de hecho ya empiezo a sentir como disminuye la fiebre y empiezo a tener control de mis cinco sentidos. Quiza después de todo el presidente necesite un blog (privado) y no tanto un micrófono y quien sabe a lo mejor tienen efectos curativos. 

miércoles, mayo 23

Lo obvio y lo importante.

En estos tiempos es fácil perder el enfoque de las cosas. Buscamos dinero para poder vivir y terminamos viviendo por dinero, utilizamos las redes sociales para mantenernos en contacto y terminamos siendo incontactables a menos que sea por ellas. Hacemos cosas para las personas y terminamos valorando a las personas por las cosas que tienen o decidimos trabajar en algo por "mientras" conseguimos lo que queremos y terminamos posponiendo las metas y los sueños porque hay cosas más urgentes, más necesarias, más importantes o al menos eso hemos decidido creer. 

Esta mañana me encontré con un video del grupo Calle 13 si bien ya he dicho en otras ocasiones no comparto mucho de lo que dicen y de lo que hacen, he de reconocer que en más de una de sus letras he encontrado material para reflexionar y su ritmo tampoco es malo. El vídeo no necesita explicaciones y vale la aclaración que no comparto en un cien por ciento lo que dice aun así creo en el mensaje general, en aprovechar el momento y en vivir la vida con todo, en no perder de vista las cosas importantes por estar mirando las obvias. He aquí el vídeo:

martes, mayo 22

Silencio


El silencio es la virtud de los locos.
Sir Francis Bacon


Estoy tan cansado que apenas puedo escribir. Han sido días largos, días de esperar y confiar. ¡Cuanto agota esperar! Sin embargo comprender que la vida esta basada precisamente en eso, una cadena de eventos que esperarnos y luego llegan para que podamos esperar otros. Buenos, malos o normales. 

Escribo hoy porque me he comprometido a hacerlo todos los días del mes de mayo pero si fuera por energía o por ganas o tener algo que decir simplemente no lo haría. Hoy es de esos días con mucho que decir pero sin fuerza para poder escribirlo.