sábado, julio 9

¿Qué es ser clase media en Panamá?

Mientras leía sobre la educación y la segregación social que existe en Panamá, me dio curiosidad saber cuál es el punto medio. Creo que muchas personas se consideran clase media que no lo son, o porque en realidad viven un estilo de vida mucho más alto que la mayoría o dicen que son clase media porque no quieren admitir lo poco que tienen. 

Los sociólogos y economistas dicen que un salario mensual de $500 se clasifica como clase media pero, quisiera que alguien me diga si es posible vivir una vida tranquila (no de lujo) en Panamá con esos ingresos mensuales. Que una persona con una familia pueda transportarse, pagar la escuela de sus hijos, los recibos del agua y de la luz, la mensualidad de la casa, comprar comida, y hacer todo lo básico sin entrar en un pánico que no les va a alcanzar el dinero me parece difícil.

Para los economistas los ingresos son los que determinan a qué clase perteneces. Para los sociólogos, tener casa propia, educación, y ser un ciudadano activo son elementos que también determinan tu clase social. Creo que si le preguntas a cualquier persona en la calle te dirían que la clase media es no ser tan rico como parar vivir una vida de lujo, ni tan pobre como para tener que buscar ayuda para comer. La verdad es que uno “no es pobre” cuando puede cubrir, al menos, las necedades alimenticias y los servicios más básicos, pero esto no significa que seas de la clase media en todos los sentidos. 

Panamá está en un momento económico sumamente positivo. Sin embargo, el crecimiento, no necesariamente se refleja en la vida de la mayoría de los Panameños. Yo he pasado meses buscando una casa y me he quedado sumamente asombrada por el costo tan alto de las viviendas en la capital. No sé como pueden vivir la mayoría de las personas si $500 es clase media y es difícil encontrar un lugar para vivir que cueste menos que eso. Para las familias de menores ingresos y los de la clase media el costo de la vida ha subido disminuyendo su calidad de vida. 

No sé cual es la solución al problema pero creo que la educación sigue siendo sumamente importante porque es una de las únicas maneras de encontrar mejores oportunidades. En parte, la clase media se está haciendo más pequeña como consecuencia de la baja productividad porque no han desarrollado habilidades comunicativas orales y escritas, tanto en español como en ingles, capacidad de solución de problemas, trabajo en equipo y aprender a aprender. No creo que sea el único problema, porque si no tienes muchos recursos, ¿cómo vas a tener acceso a estas mismas oportunidades que te van a ayudar a mejorar tu situación?

viernes, julio 8

Todo es un Remix

Descubrí una serie que se llama “Todo es un Remix” (Everything is a Remix) por el director Kirby Ferguson. Habla sobre los elementos de la creatividad. La idea es que la creatividad consiste básicamente en esto: Copiar, Transformar, Combinar. La conclusión es que nada es verdaderamente original.

Eso puede sonar sumamente triste, pero la verdad es que es buenísimo. Por una parte, la creatividad se puede aprender. Así como un músico aprende copiándose de los grandes compositores, uno aprende la música de otros antes de crear su propia música que en realidad sólo es una combinación y transformación de todo aquello que uno ya conoce. Por eso el músico debe escuchar y tocar mucha música y el escritor debe leer muchísimo.

Esto es lo máximo porque permite que cualquiera que sea tu pasión creativa el arte, la música, la escritura, etc. puede pasar por un proceso de aprendizaje, que es copiarse con la intención de aprender para poder luego transformarlo que se ha aprendido y convertirlo en algo diferente. 
Puedes leer más en Brain Pickings.

jueves, julio 7

Cómo Reformar el Sistema Educativo

“Finlandia casi no tiene riquezas naturales, ni materias primas. Los recursos que tenemos están en nuestra gente y la industria se centra en el conocimiento, lo que hace incluso más importante invertir en las personas”. -Lea Kuusilehto Iaitinen de la Universidad de Jyväskylä de Finlandia

Después de ver la pésima situación en la que está la educación en nuestro país, creo que deberíamos aprender de las experiencias educacionales en los países más exitosos como Finlandia, Canadá, Australia, y Nueva Zelanda. La verdad es que deberíamos dejar de creer que no tenemos nada que aprender, dejar a un lado nuestro orgullo y reconocer que algo está fundamentalmente mal en nuestro sistema educativo para poder cambiarlo. Estuve leyendo la ponencia del Profesor Luis Gustavino Cordova y saqué algunas conclusiones, algunos elementos principales que deben cambiar en nuestro sistema educativo (fuente Formación Integral):
  • Dignidad de la carrera. No sólo debe haber un financiamiento de parte del gobierno pero también un tratamiento digno para los docentes. En América Latina la pedagogía es la profesión más despreciada y menospreciada ante las “carreras de rango superior”. No puede ser que las personas estudian pedagogía porque no pudieron ingresar a otra carrera. Ni los padres quieren que sus hijos estudien para ser profesores, lo que crea tristeza en los docentes que no perciben la belleza de su carrera. 
  • Calidad de maestros. El sistema educacional debe buscar que estudien pedagogía sólo los más aptos y mejores, no cualquiera. Sólo habrá educación de mucha calidad si el país sabe formar profesores de mucha calidad. No importa cuánto dinero se invierta en educación, sino la calidad de los maestros, lo que se logra a través de procesos de selección de quienes ingresan a estudiar docencia. 
  • Preparación de maestros. Las universidades que enseñan pedagogía deben dedicarse a la investigación y la innovación para preparar maestros que se dediquen a lo mismo. Los docentes se deben enfocar en la evidencia diaria para llevar a efecto y mejorar sus prácticas. La preparación para la práctica y el manejo teórico de los pedagogos deben ocurrir previamente en las universidades, a través de la capacitación en investigación y en capacidad de innovación. En la formación pedagógica el objetivo no debe ser que los profesores sepan mucho, sino que sean educadores muy concientes de que no se puede enseñar sin tener pasión ni vocación. 
  • Objetivos de la educación. Enseñar a aprender a seguir aprendiendo siempre. Debemos enseñar a los niños a trabajar en equipo, entrenarlos para que sepan colaborar con otros, que sean proactivos, que piensen en forma crítica, que sepan descubrir lo que los apasiona o puede apasionarlos en la vida. La educación debería dejar a los estudiantes en un estado de permanente curiosidad, de entusiasmo, de querer saber más, de interés por ello, de no tener miedo a proponérselo… descartando tantos temas inservibles y obsoletos y atender a los que hoy son necesarios e imprescindibles. 
“Parece sensato e inteligente que tomemos conciencia de lo mucho que nos queda por mejorar atendiendo a ciertas sugerencias que nos llegan desde muchos expertos, sobre todo de los países que están obteniendo mejores resultados. Abandonar el pseudo patriotismo, el afán de sobresalir sobre nuestros vecinos y la manía de esconder la basura bajo la alfombra y darnos cuenta que con un poco de humildad y ganas de aprender llegaremos lejos.” -Jaime Espinoza Araya, Rector de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación de Chile.

Tal vez no debemos reformar el sistema educacional, sino cambiarlo; sustituirlo completamente.

miércoles, julio 6

Desigualdad educacional en Panamá

Conferencias en 20 Minutos: Mario Waissbluth from Educación 2020 on Vimeo.
 
Encontré en Juanelo un video de una conferencia dictada por Mario Waissbluth llamada Educación en Chile: Se acabó el recreo de la fundación Educación 2020.  Es fascinante y sumamente triste lo que comparte.  Empieza dando un breve bosquejo del inicio de las injusticias dentro del sistema educativo en América Latina. La educación en América Latina fue fundada con una desigualdad sistemática entre las personas adineradas y las personas con menos fortuna. Se creía que las personas pobres merecían menos educación que las personas privilegiadas.  Nos ofende la idea pero en la práctica hacemos lo mismo hoy en día.

 Waissblut explica que el resultado de eso 150 años después es una segregación social enorme. en nuestros países. “Los niños ricos estudian con los ricos, los de clase media con los de clase media, y los pobres con los pobres.” En Panamá esto es así y según los informes de la PISA Panamá está entre los 10 países con más segregación social en la educación.

En el ranking mundial de 65 países en la PISA, los primeros cinco puestos correspondían a: 1) Shanghai-China,  2) Corea del Sur,  3) Finlandia, 4) Hong Kong-China, y 5) Singapur y los últimos tres lugares correspondían a 61) Qatar, 62) Panamá, 63) Perú, 64) Azerbaiján, y 65) Kyrgyzstán.  Lo triste es que tanto España como los países de América Latina no lograron el puntaje promedio requerido en los tres niveles de evaluación y lo más triste: Panamá salió en uno de los últimos puestos de todos los países que participaron en la evaluación. Al ver este video y escuchar sobre la situación tan precaria en Chile lo que más lastima da es que Chile es el país que se ubicó en primer lugar de América Latina pero aun así no logró ni el promedio básico.

Creo que esto debería hacernos reaccionar.  ¿Qué piensas de la segregación educacional en Panamá?

martes, julio 5

La simplicidad como estilo de vida

Desde hace un tiempo me he encontrado pensando en el concepto de la simplicidad. Quiero ser una persona más agradecida y realmente vivir de una manera sencilla. Lo curioso es que en muchos blogs que encuentro en español muy pocos que les interesa el tema de la simplicidad. Por lo general, los blogs que encuentro tienen que ver con la farándula, el diseño, la moda, entre otros temas, que pueden ser sumamente interesantes pero en el fondo obligan a que uno desee algo más y llevan a la inconformidad.

Llevo algo de tiempo leyendo algunos blogs de personas que han decidido vivir un estilo de vida más simple o minimalista y me siento inspirada a explorar la idea un poco más a fondo.  En parte porque sencillamente me parece bueno y en parte porque creo que encaja con la vida que debería vivir como seguidora de Jesús. Cuando uno habla del minimalismo es vivir con lo esencial, despojándose de los elementos sobrantes. Es un concepto que se maneja en el ámbito del arte y el diseño pero creo que vale la pena explorarlo en el ámbito cultural y personal.

Nuestra cultura nos miente diciendo que la buena vida se encuentra acumulando cosas –poseyendo todo lo posible. Se cree que tener más es mejor y que se puede comprar la felicidad en los almacenes. El mundo vive un ritmo apurado y estresante. Trabajamos demasiado y aun así quedamos en deuda. Corremos de una actividad a otra –pero no nos sentimos satisfechos. La mayoría de las personas están intentando lograr el éxito y la fama. Pero cuando encontramos a alguien viviendo una vida más sencilla, muchas veces descubrimos que hemos estado persiguiendo todas las cosas equivocadas.

Estuve leyendo el blog de Joshua Becker en el cual él intenta describir qué es el estilo de vida minimalista. Él empieza con la definición más básica: Intentar vivir intencionalmente solamente con las cosas que realmente necesito. Luego él elabora un poco y varias de sus ideas me parecieron sumamente interesantes. Para él el minimalismo es (entre otras cosas):
  • Ser intencional. Es marcado por tener claridad, propósito, y deliberación. Uno tiene que enfocarse en lo que realmente valora y quitar todo lo que distrae de eso. 
  • Ser libre de la pasión de las posesiones.  Es dejar atrás el consumismo y buscar la felicidad en lugares más significativos. En nuestras relaciones con otras personas y en cuidar nuestras vidas espirituales. 
  • Ser libre de la locura moderna.  Es mantener únicamente las actividades más esenciales, las relaciones más importantes para vivir a un paso más lento y haciendo las cosas con más calma y calidad. 
  • Ser contra-cultural.  Es vivir una vida que no promociona las corporaciones o los políticos pero que es atractiva porque es más lenta, consume menos, y disfruta más.
Cuéntame qué piensas del estilo de vida minimalista.

lunes, julio 4

Lecciones novelescas.

¡Qué agradable sería un mundo en el que no se permitiera a nadie operar en bolsa a menos que hubiese pasado un examen de economía y poesía griega, y en el que los políticos estuviesen obligados a tener un sólido conocimiento de la historia y de la novela moderna!
Bertrand Russell



Voy a las librerías como un diabético a las tiendas de dulces. Codició libros, los babeó desde las vitrinas, pasó las hojas a toda velocidad, me preguntó ¿qué se esconde detrás de aquel sugerente título? En fin voy a las librerías a sufrir y a soñar con el día que sea rico y pueda comprarme la librería entera de un golpe. Los libros son caros, pero eso no es novedad ni el tema a tratar. 

Estaba hace unos días en esas prácticas masoquistas de pasearme por una librería cuando un señor bastante joven llegó al local. Vestía deportivamente y caminaba con esa seguridad de quien ha tenido suerte en la vida, es exitoso y ve el futuro sin temor. Usaba ropa de marca y podía percibirse un especial esmero al afeitarse. Se acercó a la vendedora con la confianza que solo pueden tener lo que a base de roce saben cómo tratar a la gente. 

-¿Qué tienes para mí?- preguntó 

-¿Qué es lo que te gusta?- respondió la vendedora. 

-Política, economía, gerencia empresarial- se sentía orgulloso por su selecto gusto en cuanto a libros. Inclusive me hecho una breve mirada a mí que hojeaba algunos libros. intentando  escuchar la conversación. 

-De eso no hemos tenido mucho las últimas semanas- la muchacha estaba contrariada por perder un cliente tan dispuesto a invertir. 

-Bueno- hizo una pausa para dar énfasis - ¿sabes? En realidad últimamente he estado leyendo hasta novelas… 

Allí deje de prestar atención a la conversación. Inmediatamente mi cabeza empezó escribir este post donde defendería la novela como un arte con muchísimo que aportar a la sociedad y no solamente algo para leer mientras llegan nuevos libros de economía o gerencia. 

Quien haya disfrutado una buena novela sabrá las lecciones que pueden aprenderse; tan ricas como variadas. A mi cabeza vienen varios titulos que han cambiado mi forma de pensar y me han dado excelentes lecciones de política, economía, justicia social e inclusive sobre el trato con mis semejantes. 

A mi mente vienen: Rojo y Negro de Sthendal, Los hermanos Karamazov, Crimen y Castigo, Los Demonios, Memorias del subsuelo de Dostovesky, Los Miserables de Victor Hugo, Cometas en el cielo de Khaled Hosseini, La saga del brujo Geralt de Rivia (el nombre del autor es polaco y complicadísimo) La muerte de Ivan Ilich de Tolstoi, El señor de los anillos(los tres) de Tolkien,  Cancion de Hielo y Fuego de George R.R. Martin (los cuatro que van hasta ahora) etc. 

Mi lista queda corta, lo sé. Hay muchos más títulos con lecciones con enseñanzas y retos que impiden a las novelas ir luego de la expresión “Estoy leyendo hasta…” podemos dejar esta frase para algunos periódicos de mala muerte o las cajas de cereal y también, hay que admitirlo, una que otra novela de baja calidad (crepúsculo por ejemplo) 

En resumen, no sé si al final el señor término llevando “hasta una novela” o no pero yo debía escribir sobre este magnífico arte que tanto me ha enseñado. Quería defenderlo y subrayar su capacidad de cambiar el mundo, lector por lector. Quizá alguien con un mal concepto de las novelas pase por aquí y vea mi defensa, quizá se convenza, quizá se tome el tiempo de leer hasta este blog.

sábado, julio 2

Tocando Madera: Buena música en Panamá.

La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón.
Magdalena Martínez


Me encanta encontrar tesoros en lugares inesperados. Ya saben, cinco dólares en el pantalón lavado y planchado, la última galleta del bote que creíamos terminado, un buen libro de una autor desconocido y buena música donde pensabas no había. Quiero escribir sobre lo último. 

El jueves fuimos al concierto “Tocando Madera la gira”. En realidad fui porque me gustan las iniciativas de los panameños que se tiran contra los pronósticos y contra los paradigmas y creen en lo que hacen. No estaba seguro sobre lo que iba a encontrar en el concierto pero decidí ir para no caer en ese constante quejismo de: “No hay nada bueno en Panamá cuando se habla de música” o “Aquí solo los reguetoneros son artistas” 

No me arrepiento ni un segundo de haber ido. Obviamente no me fascinaron todos los cantantes –para gustos los artistas- pero me encontré con algunas joyas en donde menos lo esperaba. Verdaderos canta autores con buenísima letra y excelente voz. 

Una de las más agradables sorpresas fue escuchar a Carlos Méndez. Siendo sincero ni sabía que existía. Pero en cuanto se paró en el escenario con una sencillez total y empezó a cantar tuve que tragarme todas las palabras sobre falta de cantantes en Panamá. Cantó con una voz clara y agradable y sobre todo con canciones llenas de sentido y con un mensaje. Para los que como yo nos quejamos de las vulgares y huecas letras de otro género. Obviamente una de las primeras cosas que hice al día siguiente fue buscar en Youtube algunas de sus canciones y para mi agrado y tranquilidad lo de la noche no fue un accidente sino que había encontrado un cantautor en Panamá cuyas letras podía escuchar mientras leía o mientras escribía o simplemente escucharlas para reflexionar. 

Lilo Sanchez fue otro que me impresionó con la precisión de sus letras y la nitidez de su voz. Karla Lamboglia una músico excelente y con buenísimo mensaje también y Rómulo Castro de quien tampoco había escuchado en mi vida pero me impresiono con la profundidad de su contenido. Y algunos otros cuyo nombre se me escapa pero me dejaron un muy buen sabor de boca. 

Ahora mismo, mientras escribo, escuchó el álbum “De Pie” de Carlos Méndez y siento esa emoción de haber descubierto un tesoro en un lugar inesperado. Es una lástima que estos talentos no reciban el mismo apoyo que otros generos. Por mi parte ahora que he descubierto que en Panamá hay buenos músicos y poetas de la canción me queda la obligación moral de buscar sus discos y apoyarlos en cada presentación que pueda. 

El concierto Tocando Madera fue una experiencia “hermosa” y entrecomillo la palabra pues no suelo usarla y quiero subrayar el significado. Es de esas veces que sales con una sonrisa que te acompaña aun varios días después sabiendo que hiciste lo correcto al sacar de tu tiempo y tu dinero para apoyar ese tipo de eventos. 

Les dejo un vídeo de Carlos Méndez espero lo disfruten como yo y ¿Por qué no? descubran un tesoro en un lugar inesperado =)

viernes, julio 1

Social Media PTY, mucho más que una reunión de Geeks...

"Vive tu vida como si tu madre estuviera mirando, porque probablemente lo esté haciendo: el fragmento de población que está creciendo con más fuerza en Facebook es el de las mujeres de 55 a 65 años"
Eric Qualmann, autor de Socialconmics.
Ayer se realizó en Panamá el Social Media Day. Al principio me sonaba extraño. ¿Qué se puede encontrar en una reunión de ese tipo? Un montón de geeks presumiendo sus aparatos tecnológicos o un montón de consejos sobre cómo embotarse más en el mundo virtual, escapando del real. 

Aun así me decidí a asistir. En el fondo tengo mucho bastante de geek y me encanta gusta la tecnología. Y allá fui. Para mi placer no podía estar más equivocado sobre el evento. No pude disfrutarlo en su totalidad –desventajas de vivir al otro lado del puente- pero las charlas que escuché fueron buenísimas y amenas. Lejos de invitarnos a meternos más en la virtualidad del internet nos mostraron la ruta para tener un impacto en el mundo real a través de lo “Tuiteado” o lo “facebokeado” dieron buenísimas estrategias para utilizar las redes sociales como una herramienta productiva para enviar el mensaje exacto. Se habló sobre estadísticas y como las redes sociales ya no son solo un asunto de “gente joven” ¡todos están en las redes! 

Uno de los expositores (@monosg) habló sobre el mito de la “reputación online” decía que no existía tal cosa pues la reputación de la marca era una sola y tanto online o por señales de humo la reputación es una y afecta a la compañía. Eso me hizo pensar en los que no representamos ninguna marca sino a nosotros mismos y solemos pensar que podemos ser una cosa en las redes sin que afecte quienes somos. Aprendí ayer que la integridad es una parte esencial para sacarle el correcto provecho a las redes o en otras palabras: dime lo que tuiteas y te diré quién eres. 

En resumen el Social Media Day fue una experiencia increíble. No sé cuáles son los números exactos pero habían muchísimas personas todos interesados en cómo sacarle provecho a las ventajas de la internet. Tomando en cuenta que hoy en día manejar la red es un asunto vital me sentí muy orgulloso de ver como se levanta una nueva ola de jóvenes (y no tan jóvenes) interesados en hacer las cosas de una forma diferente, aprovechando el estar vivos en el 2011. Ya va siendo hora que nuestra presencia en el mundo virtual marque una diferencia para Panamá en el mundo real. 

En fin, quedo a la espera del Social Media Day del 2012.

El analfabetismo funcional en Panamá

Supuestamente la taza de analfabetismo en Panamá está en menos de 7%. Según estudios de la UNESCO Panamá está por encima de países como Colombia, Brasil, México y Ecuador, con una de las mejores tasas de alfabetización de los adultos, mayores de 15 años. Esto suena estupendo y algunos lo celebran diciendo que ya casi se ha irradicado el analfabetismo en Panamá. 

No digo que no sea un logro que todas las personas en el país reconozcan las letras y puedan leer palabras, creo que nos falta mucho para decir que tenemos una alfabetización realmente funcional. El problema es que los niños, jóvenes, y adultos pueden leer las palabras pero no entienden nada de lo que leen. 

La falta de comprensión se traduce directamente en una incapacidad de pensar de forma crítica y crear soluciones creativas a los problemas. Una y otra vez escucho la queja que en Panamá hay trabajos pero no hay personas capacitadas para realizarlos. Esto tiene mucho que ver con este problema de analfabetismo funcional. Muchas personas pueden leer pero como no entienden es casi como si fueran analfabetas.

No tener la capacidad de entender lo que se lee en su propio idioma hace que sea prácticamente imposible aprender otro idioma (como el inglés que es tan necesario en estos momentos) o a utilizar una computadora de manera proficiente (que también es una herramienta indispensable en el mercado de hoy). No poder comprender el sentido de un texto o los personajes principales en una historia crea deficiencias en las destrezas necesarias para aprender cómo hacer un trabajo bien y tener la capacidad de resolver los problemas que surgen en el mismo. 

El analfabetismo funcional todavía es un problema enorme en este país y todos -dirigentes, empresas, educadores, padres- tienen una gran responsabilidad para ayudar a encontrar verdaderas soluciones al problema.

domingo, junio 26

Mi fe y mis emociones

Hace unas semanas escuché una enseñanza en la que el orador repetía una y otra vez "tu fe y tus emociones NO están casadas".  La idea de la enseñanza se ha quedado rodando por mi cabeza desde entonces.  He pensado en lo mucho que me afectan mis emociones y que en realidad simplemente vivo con muchas dudas en cuanto a mi fe a causa de mis emociones.  

Hace unos días tuve la oportunidad de conversar con una de mis mejores amigas y fue tan lindo conversar y mejor aun ver a mi amiga en un estado de animo tan positivo y radiando muchísima tranquilidad que hace algún tiempo le había hecho falta.  Una de las cosas que surgió en la conversación era lo útil que es conocer lo que uno está sintiendo, reconocer lo que es y dejar a un lado lo que no tiene nada que ver con realmente vivir la vida. 

Este fin de semana, me senté a escribir un bosquejo para un proyecto de formación Cristiana y me dí cuenta que aunque mis emociones muchas veces no quieren tener nada que ver con mi fe, realmente disfruto de la narrativa Cristiana y las verdades que allí se encuentran.  Me gusta estudiarlo y aprender sobre toda la historia del pensamiento teológico.  Lo disfruto aunque mis emociones a veces me hacen dudarlo.

Lo que he estado pensando es que como mi fe y mis emociones NO dependen el uno del otro para existir y ser reales en mi vida, puedo tratar con ellos de maneras distintas.  No es que crea en compartimentar todas las partes de mi vida pero, creo que puedo hacer algunas actividades con la única intención de nutrir mi fe y otras con la intención de balancear mis emociones.  Tal vez es la forma en la que mi mente ata los cabos, pero me ha hecho sentir mucho mejor pensar que por momentos puedo disfrutar de la teología sin tomar en cuenta mis emociones y por otros puedo tomar en cuenta mis emociones y hacer lo necesario para lidiar con ellas.  Tal vez es intentar tomar las cosas una a la vez y no intentar lograrlo todo de un solo.

Yo, el malo.

El tipo más noble de hombre tiene una mente amplia y sin prejuicios. El hombre inferior es prejuiciado y carece de una mente amplia.
Confucio

Soy malo e inconsecuente. No es una novedad pero algunos días lo noto más claro, me golpea en la cara y acabo sangrando palabras cargadas de reproche, culpa y promesas de cambio. Hoy por ejemplo es uno de esos días. 

Me gusta despotricar contra las personas llenas de prejuicios y me jacto de no tenerlos. Días como hoy me dicen lo contrario. Como he escrito en otras ocasiones vivo en un campamento. De vez en cuando llegan pequeños grupos a jugar fútbol. No los conozco de nada. Son vecinos del área, muchachos, niños y hasta algunos señores que corren detrás del balón. Insisto, no los conozco, apenas si los veo al pasar por la salida. Aun así en mi cabeza tenía una completa idea de quienes eran, que hacían y lo peligroso que podía significar entrar en contacto con ellos. No sé de donde salían esas ideas, pero estaba convencido eran verídicas y fundamentadas. 

Ya saben por dónde va cayendo la historia. Hoy vinieron unos amigos a casa y propusieron jugar fútbol con ellos. Yo tenía mis reservas pero en realidad eran más mis deseos de jugar y correr. Nos acercamos a pedir “play” inmediatamente nos aceptaron. Bromearon con nosotros, jugaron limpio, sonrieron, y a pesar que les ganamos todas las veces no pusieron mala cara ni se tornaron violentos o vengativos. 

Y mientras corría y pateaba un balón pensaba: -soy un tipo prejuicioso, ni siquiera me doy cuenta de ello pero juzgó a la gente sin conocerla- me sentía avergonzado pues solo fue necesario un leve acercamiento para descubrir que los monstruos pintados por mi cabeza no eran solo muchachos disfrutando de hacer deportes, no que sean perfectos pero ¿Quién lo es? 

Me alejé con la conciencia dándome golpecitos y los dedos ardiendo pues debía escribir esta mea culpa, pues por personas como yo el mundo ha sufrido guerras y desigualdades, por personas como yo han muerto miles. 

Soy un tipo malo y prejuicioso. –Aunque espero haber aprendido la lección- mi único consuelo es que no hay más personas como yo. ¿Verdad?

martes, junio 21

Fútbol, el presidente y teorías de conspiración.



En Panamá se respira fútbol. Sí, otra vez. La selección de fútbol ha tenido un papel más que decente en la Copa de Oro y ha hecho que todos se vuelquen a apoyar sus actuaciones. Basta con ver el twitter donde hasta el presidente “canta” los goles. Mañana nos enfrentamos por segunda vez a los Estados Unidos y ya se imaginaran como anda la cosa. 

Pero no quiero hablar de fútbol, no otra vez. Hay otro asunto que salta a la palestra cada vez que sale la selección a jugar este tipo de torneos y que sinceramente me preocupa. La idea de las conspiraciones parecen hervir en el cerebro de varios panameños que aseguran son odiados por la CONCACAF y esta se encarga de hacer todo lo posible para evitar que ganemos la copa. Habra que ver cómo nos hacen enfrentarnos dos veces contra U.S.A. no basta con que le ganamos la primera vez –rezando y pidiendo la hora pero les ganamos- sino que nos los cruzan una vez más en semifinales.  Solo hay que entrar en los foros para leer a los conocedores de fútbol hablar sobre conspiraciones, como el árbitro con toda la mala intención del mundo se encargó de expulsar al pobre panameño que sólo tuvo la gentileza de compartir un poco de saliva en el rostro del salvadoreño. ¡Conspiración! Y hay tantos argumentos rayando en lo ridículo que ni vale la pena mencionarlos. 

Pero el asunto no se queda allí sino que toca verlo en todos lados. Las conspiraciones están a la orden del día. Los políticos viven hablando de cómo sus contrincantes planean maquiavélicamente destruir el país porque lo odian y solo ellos tienen la solución. Toca escuchar a cada rato al presidente diciendo: “hay un grupo de personas interesados en que Panamá no progrese” “Hay un grupo de personas que solo desean el mal para nuestro país” etc, etc. Y lo más triste es que hay quienes se lo creen y luego lo repiten cual si se hubiera hablado con pruebas. Y de pronto me doy cuenta que las teorías de conspiración están por todos lados, son buenas cuando se trata de ficción pero malísimas cuando basamos nuestros fracasos en ellas pues siempre alguien más tiene la culpa, siempre hay alguien más deseando hacernos mal y por eso no avanzamos porque el mundo conspira en contra nuestra. 

Desde el presidente hasta la selección, mientras nos empecinemos en echarle la culpa a otros y no miremos objetivamente todo lo que podemos hacer por mejorar nuestra situación solo vamos a quedar como mediocres. Mientras nos cerremos a las críticas pues no son más que comentarios envidiosos no avanzaremos ni mejoraremos. Creo que es una lección que todos tenemos pendientes, desde Julio Dely Valdez hasta el presidente, desde su servidor hasta usted que lee esto.

Si en vez de pasar despotricando contra los que "no quieren un mejor Panamá" se gobernara con cordura y se tomaran decisiones no egoístas otro gallo cantaría. Si dejamos de lado la excusa del complot contra nuestro fútbol, exigimos y trabajamos por mejores resultados, otra seria la historia. Basta de buscar culpable de nuestros males, el problema y la solución te saludan todas las mañanas desde el espejo. 

domingo, junio 19

Lo que me enseñó mi padre

Éste es para mi papá.

Cuando me pongo a reflexionar en todos los padres que he conocido de amigos, en libros, en el cine, tengo que decir que me siento genuinamente orgullosa de mi papá. No que él sea mejor que todos los otros padres pero el es, sin duda, el mejor padre para mí. Muchos de mis intereses y prioridades las debo a mi papá. 

Mi padre ha influenciado por medio de sus creencias. Uno de los principios que mi papá me enseñó es cuidar siempre cómo hablo. No recuerdo en ninguna ocasión que mi papá haya levantado la voz conmigo, con mis hermanos, o con mi mamá. El seguía cuidadosamente lo que enseña el libro de Santiago que dice “Si alguno no ofende de palabra, es una persona perfecta, capaz también de refrenar todo el cuerpo.” Mi padre me enseñó a creer en la gentileza. 

Cuando yo tenía unos trece años mi papá me entregó un libro de teología y me dijo que lo íbamos a estudiar juntos. Él siempre fue muy claro cuando explicaba lo que él creía en cuanto a Dios, la fe, y la Biblia pero, no quería que yo lo aceptara sin saber por qué creía éso. Por lo mismo, mi papá me enseño que es importante saber por qué creo lo que creo. 

Mi papá creía en la hospitalidad. Nosotros recibimos todo tipo de personas en nuestro hogar, de todas partes del mundo. Para nuestra familia, recibir huéspedes en nuestro hogar era una manera de conocer historias de otras partes del mundo y ayudar a personas que necesitaban un lugar para descansar. Yo creo que la hospitalidad debe ser una de las bases fundamentales de la vida. 

Mi padre me enseñó cómo pensar. Nuestra casa siempre estaba llena de libros, todas las paredes estaban llenas de libreros llenos de libros. En mi cuarto tenía la biblioteca de libros para niños y en la oficina de mi papá se encontraban libros de historia y teología. Mi papá fue el que me enseñó a leer libros de historia y filosofía. Me enseñó que los libros son una fuente importante de expandir la mente y ser una persona pensante. 

Mi padre me ha influenciado por medio de sus acciones. Mi padre es una persona llena de compasión y si él puede hacer algo para ayudar a otra persona él lo hará, sobretodo si puede hacer algo práctico para ayudar. Mi padre tiene compasión por las personas, los animales, e inclusive el medio ambiente. Mi papá disfruta de la naturaleza y tiene un vivero en su patio. Ha sembrado más árboles que la mayoría de las personas. 

Una de las maneras más obvias que me ha influenciado mi papá es por medio de su amor por la planificación. Cuando era niña me desesperaban las reuniones en las que hablábamos de todo lo que íbamos a hacer en el día, la semana, y el mes porque sentía que repetíamos y repetíamos lo mismo una y otra vez. Pero, ahora, soy igualita que mi papá, me encantan los planes, saber qué vamos a hacer, y que todos tengan una idea de lo que hay que hacer y cómo vamos a llegar a hacerlo. 

En fin, esto es sólo el inicio de lo que mi padre me ha enseñado pero estoy sumamente agradecida por él.

miércoles, junio 8

Soy un tipo influenciable...

Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene.
Baltasar Gracián

De vez en cuando, cuando se puede, me gusta salir con Hannah a tomar un café. Ella toma un té para ser más exacto. Conversamos sobre el día, sobre la semana y a veces soñamos con nuestra vida en diez o veinte años. Hablamos de libros, tenemos nuestros autores favoritos, solemos escogerlos porque han marcado nuestra vida y nuestra forma de pensar. El otro día mientras el café se enfriaba y comentábamos sobre la “temporada de turistas” noté que otro tema constante en nuestras conversaciones son los amigos. Los del presente y los del pasado, los que vimos hace poco y a los que ya les perdimos la pista. Concluí (un poco sorprendido) que esas personas tuvieron igual o más influencia en mi vida que los libros leídos. 
Y es que es muy fácil andar diciendo por allí que he sido influenciado por C.S. Lewis, Chesterton, Dostovesky, Tolkien o Perez-Reverte. Es más hasta suena genial. Pero admitir que he sido influenciado por personas tan de carne y hueso como yo, llenos de falencias y errores pero que me enseñaron que mi óptica no lo es todo y el ancho mundo que se extiende más alla de lo visto, oído o palpado, no tiene tanto tinte intelectual. Pero es así. 

Me di cuenta que han sido mis amigos quienes me han transmitido el gusto musical en muchos aspectos. Me han presentado nuevos autores y me han llevado por viajes hasta lugares en donde nunca he puesto un pie. Han sido mis amigos quienes me enseñaron a tolerar las diferencias y a disfrutarla, a esperar hasta conocer a una persona para poder determinar quién es. A apreciar que la opinión de otro es valiosa sólo por no ser la mía. 

Recuerdo por a un grupo de mis amigos en el seminario. Prácticamente eran mi familia y me enseñaron tantas cosas que ni haciendo esta entrada más larga de lo que ya es podría terminarlo. Jorge con su psicótico orden y al mismo tiempo infinita paciencia y lealtad. Daniel con sus gustos musicales extravagantes y la disposición de dar la mano si era necesario. Héctor con una paciencia casi inhumana y el carácter más dócil y correcto que he conocido (aun así lo saqué de quicio un par de veces). Joel con sus maneras enrevesadas de ver la vida y sus experiencias tan distintas a las mias. Y varios más de los que guardo genuinos y cariñosos recuerdos. Ninguno de ellos es perfecto, aunque más de uno se lo crea, la idea no es canonizarlos, pero cuando reviso mi vida encuentro que la han influido en gran manera y su presencia marco una diferencia en mi caminar. 

Han sido muchas las personas que me han influido. Ustedes saben quiénes son, seguramente tú también. Lo más probable es que nunca reconozca audiblemente mis influencias menos “intelectuales” pero quería que ustedes lo supieran. Con cada conversación que tenemos, con cada canción recomendada, cada discusión civilizada (o no) algo de ustedes queda en mi para bien o para mal. 

Que aun después de varias decenas de libros, autores renombrados y otras hierbas aromáticas, ustedes siguen siendo mi mayor influencia; se les agradece.

miércoles, junio 1

De porque no creo en los ateos.

"Prefiero equivocarme creyendo en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe. Porque si después no hay nada, evidentemente nunca lo sabré, cuando me hunda en la nada eterna; pero si hay algo, si hay Alguien, tendré que dar cuenta de mi actitud de rechazo."
Blaise Pascal

Ya sé que el ateísmo está de moda al igual que la tolerancia. De modo que en este artículo probablemente me salte las dos vallas. No obstante confió en que todos aquellos ateos sepan perdonar y tolerar mi falta de fe en el ateísmo. también soy consciente de las prohibiciones en cuanto charlas sobre política y religión así que por favor: sepan tolerarme. 

Respeto muchísimo a los ateos con cinco dedos de frente. Aquellos que tienen argumentos tan buenos que definitivamente estremecen un poco tu mundo. Respeto a aquellos que genuinamente se han tomado el tiempo de leer, conocer y acercarse al Dios que intentan negar. Los respeto por su forma consecuente de pensar. Es decir respeto a los que tienen convicción y no lo hacen por moda. 

Pero seamos sinceros, hoy en día se ha levantado una serie de ateos de papelillo sin más argumentos que algunos tuits leídos por acá o por allá y sin más ideas que las extraídas de Wikipedia. Personas que dicen odiar a Dios ¿cómo pueden odiar algo que no existe? Y dan coces furiosas contra la iglesia y todos sus feligreses acusándolos de todo. Ateos de papelillo, insisto. 

Es imposible que defienda a la iglesia. Han actuado mal por muchísimos años y bien merecido se tienen la mala fama que se han labrado. Los católicos con los horribles casos de pederastia, los evangélicos con su complejo de ser perfectos, los adventistas con sus fines del mundo incumplidos, etc. La iglesia, reconozcámoslo ha fallado horriblemente en su papel de ser “representantes de Dios en la tierra”. No confundamos la cosa. 

Pero no podemos juzgar la idea por la ejecución. Chesterton dijo una vez: “Creo en el liberalismo, pero en una época de rosada inocencia también creía en los liberales” a mí la frase me ha fascinado pues creo que cala con perfección en lo que se puede decir de los cristianos hoy en día. Es difícil creer en ellos pero no por eso Dios deja de tener validez y sentido. Los ateos de papelillo sin embargo se dedican a despotricar en contra de la iglesia como si demostrar sus falencias anulara la existencia de Dios. Tenemos años de tener pésimos políticos y malísimos gobiernos pero muy pocos se cuestionan la validez de la democracia. Por ejemplo. Es más yo mismo puedo señalar un sinnúmero de errores de la iglesia y aun así creo en Dios. 

Tampoco la intención de este escrito es presentar defensa de Dios. Creo en Dios, sí, pero también creo que él puede defenderse muy bien. Mi intención más bien es apuntar a esa ola de ateos de mentira sin más argumentos que la rabia contra el sistema o contra la iglesia , contra algún grupo o por simple moda, para ser los más “cool”. Seamos serios por favor. 

No tardara uno en venir diciendo: -Si Dios existe ¿Por qué tanta maldad en el mundo?- bueno, esa es una de las preguntas difíciles, si lo aceptamos como un argumento valido aun así solo demostraría que no hay un Dios bueno dejando abierta la opción a un Dios malo o mejor aún a un Dios incomprensible para nosotros. Aunque hay mejores respuestas para esta hipótesis. 

En resumen lo que quiero decir es: Si van a creer o dejar de creer que sean por razones de peso más que una simple moda o un simple parloteo de loros. Que sea por convicciones. Tenía que sacarme esto del pecho, he estado leyendo demasiados tuits desatinados. 


Yo por mi parte creo en Dios. Pregúntame porque.

miércoles, mayo 11

Sobre música, mi papá y el señor presidente

La gente necesita, además de un cantante, canalizar su necesidad de un líder de ideas, pero yo no soy un político, yo canto, es mi trabajo.
León Gieco

Como ya he dicho en otras ocasiones la música es parte de mi vida. Si no estoy escuchando algo de música probablemente la estoy cantando. Tengo un gusto un tanto raro, ya lo sé, soy de esos que opta por la letra antes que por el ritmo, si las palabras me tocan quedo enganchado.

Hace unos días conversaba con Hannah sobre mis extraños gustos musicales -extraños para Panamá- debo reconocer la mano de mis padres detrás de mi "excentricidad" musical. Recuerdo en una ocasión cuando papá llegó con unos cassettes (sí, así de viejo soy) de Alberto Cortez  y dijo: -esto es música para pensar- Estoy casi seguro que el no recuerda el evento pero para mi fue la apertura a un nuevo mundo. No entendí ni la mitad de lo que decían aquellas canciones hasta muchos años después, pero me gustaba poner la música y colocar mi cara de pensar. 

Y así con el tiempo entendí lo que quería decir mi papá con aquello de música para pensar. Y me fui haciendo mis propios gustos y descubriendo nuevos cantantes y nuevas variaciones siempre con la misma tónica de "hacerme pensar". 

Aun solemos intercambiar música con mi papá. El llevaba ya varios meses hablándome de una canción que caía como anillo al dedo a la situación actual de Panamá. Por fin en estos días pude escucharla y no pude menos que estar de acuerdo con él, las cosas en Panamá pintan muy mal, pese a que nuestro presidente insiste en decir que "vamos bien" y precisamente uno de los problemas que nos aquejan es la falta de una buena recepción a las criticas y por otro lado buenas criticas, criticas que no rayen en la ofensa o la falta de respeto. 

Esta canción la escribió un argentino (Luis Aguilé) y ha causado polémica en los diversos lugares por donde ha pasado, sin embargo me gusta por el tono respetuoso con que se refiere al señor presidente y como con muchísima demagogia le pide en pocas palabras que cumpla con todo lo prometido. Porque lo creí pertinente y porque mi papá llevaba ratos intentándolo una canción que ojala llegue hasta los oidos que debe llegar y le recuerde al presidente que no esta allí por suerte sino por el voto de muchos panameños que pusieron su esperanzas en él. Sin más allí les va...



sábado, mayo 7

Sobre la muerte de Osama y el show mediático.

Estoy de acuerdo en que las sociedades decreten abolir la pena de muerte; pero que empiecen por abolirla los asesinos.
Jean Baptiste Alphonse Karr

Llámenme cínico, si quieren,  pero aquello de: "todo muerto es buena gente" nunca había sido tan real. Me he mordido los dedos por varios días para no escribir sobre el asunto pero después de escuchar todo tipo de versiones algunas disparatadas y otras bastante acertadas me decidí a dar mi punto de vista. Total como dice el presidente estamos en un país de total libertad de expresión y quiero sumar mis ideas a las de otros miles de twiteros, blogueros y facebokeros. 

Partamos de un hecho. No voy a defender la política de Bush o de Obama ni ha hacerme el loco ante las crueldades cometidas en la guerra de Afganistán e Iraq. Es cierto, ha sido cruel, ha sido inhumano y si pudiera compararse una cosa con otra quizá hasta peor que lo ocurrido el once de septiembre del fatídico año. Pero no hay punto de comparación pues una masacre no justifica a otra de modo que vamos tablas.

Aun así me he quedado boquiabierto al ver la reacción de muchas personas a los cuales les ha faltado poco para canonizar a Osama y decir que el pobre no merecía morir. Una victima del imperio. ¿Y cuando se muere  Bush? preguntan otros todavía más perdidos. Y es que de pronto Osama merecía una oportunidad de regeneración (para ser regenerado y perdonado es necesario estar arrepentido y no creo haber visto ni una pizca de eso en el señor Bin Laden)Merecía un juicio dicen otros. ¿Cómo se atreven a matarlo sin que un Juez le pegue al  mazito y diga: -Señor Bin Laden es hallado culpable de todos los cargos- y luego ¿qué? 

¿Recuerdan que Osama Bin Laden declaró la guerra a todos los infieles? Por si no lo sabían a menos que seas un árabe ultraortodoxo eres un infiel y la guerra también es contigo o contra ti, de modo que no estamos hablando de un criminal cualquiera, estamos hablando de una victima de la guerra donde todas las muertes son injustificables pero son parte de ella,  de modo que no sé cual es el afán de soltar las campanas al viento.

Y es que es ridículo, si se hiciera la misma bulla por cada niño que murió durante la guerra o por cada persona que muere siendo inocente porque a algún maleante le dio la gana, diría que nos hallamos ante un mundo ultra solidario que se preocupa de la muerte de cualquier persona. Sin embargo la gente muere todos los días sin realmente merecerlo y pasamos de largos, más preocupados por los sombreros que usaron en la boda real o por las veces que el Barcelona va a humillar al Real Madrid. Y de pronto muere uno de los hombres más malvados que con sangre fría planeó matar a miles de personas y cambiar la historia para siempre y todos brincan a defenderlo. Pura farándula. La única diferencia de este señor con cualquier otra victima es que le conocíamos la cara y tenía mayor proyección en los medios. 

Tampoco creo en aquellos que se golpean el pecho y dicen: ¡justicia divina!- ni siquiera es justicia humana, si acaso llega a ajusticiamiento. Tampoco es el fin del terrorismo ni nada por el estilo. Hittler murió hace años y el nazismo aun respira con fuerza. Ni mucho menos apruebo el salir a las calles a celebrar la muerte de una persona. Pero no nos distraigamos del punto. 

Osama era una persona malvada. Con la oportunidad de arrepentirse, sí, pero no lo hizo. Era un ser humano, sí, pero con una tendencia al mal terrible, merecía un juicio, probablemente, pero ya me imagino a los defensores de los derechos humanos pidiendo que lo pusieran en una celda a todo lujo con Jacuzzi, tv por cable y wifi.

Y es que al final no se puede justificar la guerra. No se puede justificar ni una sola muerte, todas son lamentables. Pero creo que peor que matar al señor Bin Laden era cruzarse de brazos y esperar a que estrellara todos los aviones que le placieran. O si no pregúntense, sinceramente, ¿Cómo hubieran reaccionado si la muerte de este señor ocurría el doce de septiembre del 2001?

 Por lo menos no seamos hipocritas.

jueves, mayo 5

Pájaro por pájaro

¿En qué consiste ser un escritor? ¿Que significa vivir una vida de escritor? Estas son algunas de las preguntas que explora la escritora Anne Lamott en su libro Bird by Bird. Estoy segura que este es mi libro favorito que habla sobre la escritura. Me gusta porque no solamente habla sobre cómo escribir pero habla sobre cómo vivir.

Hasta cierto punto este libro es un manual para la vida además de ser un libro sobre cómo escribir. El libro explora preguntas sobre la fe, el amor, la gracia, el dolor, los celos, y el temor. Ella se enfoca en mantener los ojos abiertos y escribir sobre lo que ves -y cómo sobrevivir. 

El libro habla sobre temas prácticos como cómo empezar, describir personajes, desarrollar trama, y más. Pero creo que uno de los consejos más importantes que da se encuentra en el titulo. Lamott cuenta una vez que su hermano tenía que escribir un ensayo en cuanto a pájaros y estaba muy frustrado cuando su papá le dijo que lo hiciera pájaro por pájaro. La verdad es que deberíamos vivir la vida así, ocupándonos por cada cosa en su momento.

Parece que han hecho un documental en cuanto a la vida de Anne Lamott no lo he visto pero, pudiera ser algo curioso verlo.

miércoles, mayo 4

Paz mundial y otros logros de cuarto grado

"El juego de Paz Mundial se trata de aprender a vivir y trabajar cómodamente con la incertidumbre" -John Hunter

Ayer vi un video en TED de un maestro que se llama John Hunter.  El video y lo que él ha logrado con sus estudiantes me dejó inspirada y retada.  Él estaba hablando sobre un documental "World Peace and Other 4th Grade Achievements" (Paz mundial y otros logros de cuarto grado) que acaba de salir en cuanto a un juego de simulación política que él desarrolló.


John Hunter es un músico, maestro, y diseñador de juegos que sueña con la armonía entre personas.  Él estudió religiones comparativas y filosofía mientras viajó por Japón, China, y la India.  Inspirado por la filosofía de Ghandi empezó a pensar en el papel que juega el maestro en crear más paz en el mundo.  

En su papel como maestro desarolló un juego que llamo "The World Peace Game" (El juego de paz mundial) en la cual en la cual los estudiantes hacen una simulación de todos los problemas del mundo e intentan resolverlos desarrollando su capacidad de pensar, colaborar, y comunicarse.  

Desde ayer que vi este video he estado pensando en este juego y me siento inspirada como maestra aunque al mismo tiempo, me di cuenta que desde que dejé la universidad he ido perdiendo mi idealismo.  Por un lado creo que es bueno pero por otro lado, creo que soñar con ideales nos da mucho por lo cual luchar y eso es bueno.   Muchas cosas muy buenas han ocurrido porque algunas personas no han dejado de creer en sus ideales.  Me encantaría poder hacer algo así con mis estudiantes en algún momento.

Una serie de eventos desafortunados.

"Optimista es una palabra que aquí se refiere a personas como Phil. Siempre viendo de forma esperanzadora y placentera los eventos recientes. Por ejemplo, si un lagarto le comiera el brazo izquierdo a un optimista este diría con voz serena y cargada de esperanza: Bueno, después de todo no es tan malo, es verdad que ya no tengo mi brazo izquierdo pero al menos nadie volverá a preguntarme si soy diestro o izquierdo. Sin embargo la mayoría de nosotros simplemente se dedicaría a gritar: ¡arrrg! ¡mi brazo! ¡mi brazo!"
Lemony Snicket "Una serie de eventos desafortunados"


Llevo un par de años leyendo "A serie of unfortunate events" la lectura se ha atrasado por dos motivos principales. Por un lado en Panamá no encontraba la serie completa por ningún lado por lo cual me tocaba pellizcar un libro por acá y otro por allá. Además los libros están en ingles, lamentablemente la traducción al español no es tan buena y es más difícil de conseguir, leer en ingles aun es para mi como regresar a primer grado , puedo entender pero voy lento y a veces me desconcentro. 

Como sea ahora tengo a mi disposición la serie completa y desde ayer retomé su lectura. Son trece libros, voy por el séptimo, escritos por Lemony Snicket. La historia nos habla sobre unos huerfanos herederos de una fortuna perseguidos por la ambición del terrible Conde Olaf. Los huérfanos sufriran una serie de eventos desafortunados   cada vez en aumento. Llenando al lector a momentos de muchísima conmiseración. 

La narrativa de la historia es buenísima y cargada de humor. Supuestamente es una serie de libros infantiles pero aborda temas que se prestan para las más profundas reflexiones para cualquier edad. Los huérfanos siempre huyendo del malvado conde Olaf pasaran página tras página en desgracia, de hecho todos los libros de la serie inician con una advertencia del escritor pidiendo al lector que abandone la lectura y busque otros libros más optimistas o con finales felices. No le hice caso y quede prendado de la serie.

Ayer conversando con Hannah sobre el libro pensaba en la mucha similitud que tiene la historia con la vida de cualquier persona. Todos podemos sentirnos a ratos envueltos en una serie de catastróficas desdichas, todo va de cabeza o peor. Sin embargo al igual que los huérfanos, nos pueden suceder cosas malas pero muy rara vez nos suceden las peores. Podemos quejarnos de el alza de la gasolina o de los nuevos impuestos, etc. Aun así seguimos desplazándonos en nuestros carros o pagando el celular, etc.Y ninguno de esos eventos por los cuales tanto nos quejamos tiene peso cuando lo ponemos a la luz de los asuntos realmente importantes.  

De modo que así, todos envueltos en nuestras serie de eventos desafortunados personales, podemos mirar al día siguiente y al siguiente con una sonrisa y sobre todo esperanza. Inclusive los libros a pesar de tanto hablar de infortunio y pretender ser contados de una manera pesimista acaban siendo una oda a la esperanza, a la perseverancia y a eso de a mal tiempo buena cara.

Los libros son buenos, al menos los seis que he leído. Si pueden échenle un ojo.