martes, noviembre 2

Sin zapatos.

No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies.
-Robert Louis Stevenson 


Me encanta andar sin zapatos. Quizá sea una de las mayores frustraciones de mi madre; jamás consiguió que me calzara un par de zapatos, zapatillas o siquiera chancletas. Aun hoy en día lo primero que hago al llegar a casa es mandar a volar los zapatos y calzarme la deliciosa falta de zapatos, sentir el frío del piso contrastando con el calor del ambiente o la simple liberación de su opresión.
 Para algunas personas es un poco mal educado andar por allí sin zapatos, otros piensan que es demasiado peligroso pues ven en el suelo un sin numero de amenazas a la integridad de sus pies; exageran. No sé cual es la magia que hay en tener los pies "pelados" como dice mi mamá, pero sé que es de esas cosas que inclusive pueden forjar amistades, tengo un par de amigos con los cuales lo único que tengo en común es practicamente que los zapatos nos parecen una medida de presión y privación de libertad.

Es hermoso poder vivir en un país donde andar descalzo es placentero, donde el clima te permite disfrutarlo al cien por ciento. Pensaba en que cosa podrías escribir hoy, Hannah dijo -Escribe sobre estar descalzo- la idea me pareció demasiado simple pero al final eso es; andar descalzo es lo más simple de este mundo. Nunca me había puesto a pensar en eso, de esta forma, una de mis cosas favoritas en este mundo es estar descalzo.

"La Guagua" de Juan Luis Guerra y su parecido a Panamá


En realidad, esta es sólamente para reírse un rato.  Tengo que decir que aunque Juan Luis Guerra es de la Republica Dominicana, lo que cuenta en sus canciones se parece muchísimo a Panamá.  Esta canción habla de la idiosincracia de viajar en bus, las manías buseros un tanto descuidados, y todas las experiencias que uno puede vivir en ese ambiente (un tanto apretado) que resulta en crear en un pequeño mundo dentro de estos buses.  Los que lo han vivido saben a lo que se refiere en esta canción.  

Panamá en el Día de los Difuntos

Hoy se conmemora el Día de los Difuntos en Panamá. Cada 2 de noviembre las personas van a visitar las tumbas dónde descansan sus abuelos u otros familiares quienes se hayan ido al cielo. Muchos van y aprovechan esta oportunidad para limpiar y dejar algunas flores en memoria de su abuelo, abuela, padre, madre, hermano, hijo, o amigo que ya dejó esta vida.

En los medios de comunicación ya se anunció que el Alcalde de Panamá, dejó prohibida la venta de bebidas alcohólicas todo el día 2 de noviembre; tampoco se permitirán las fiestas bailables so pena de multa. Con la intención, seguramente de aumentar la seguridad en la ciudad y respetar las conmemoraciones solemnes que se llevarán a cabo este día.

Mientras pensaba en esta conmemoración, también pensaba en las celebraciones del mes de la patria. Uno se pudiera preguntar ¿por qué visitamos a los muertos si sabemos que ya no están con nosotros? De igual manera, uno se pudiera preguntar ¿por qué honramos la patria? Hoy en la Prensa Gaspar García de Paredes escribió el artículo “Pensando en noviembre…” en la cual reflexiona sobre la manera en la cual festejamos al país y se pregunta:
Si la patria fuera la “madre” que algunos dicen que es… ¿Estaría ella más interesada en decoraciones que en acciones? ¿Estaría ella más contenta de saber que recordamos su fecha o en ver que hacemos algo por ella?
Aquí se conmemora el Día de los Difuntos pero en Canadá es el Día de la Remembranza, el 11 de noviembre y en Estados Unidos el último lunes en mayo es el Día de la Memoria. Me parecen muy interesante los términos. Pues aquí, el Día de los Difuntos le da un tono un tanto pesimista a la muerte, es como si ya se acabó y ya. Pero, si se ve como un día para traer a la memoria a las personas que han dado sus vidas por el país y la libertad, se convierte en algo que sigue con vida, algo por lo cual uno también tiene algo de responsabilidad de proteger.

¿Qué quisieran nuestros familiares y amigos difuntos que hiciéramos por ellos? ¿Sencillamente limpiar sus tumbas y dejarles algunas flores? ¿Cómo podemos recordar a nuestros seres queridos de una manera que deje un impacto en esta vida que seguimos viviendo? Me gusta la reflexión de Gaspar en la que dice:
¿Y cómo servimos a la patria? Sencillo, haciendo lo que hacemos de la mejor forma posible; cultivando el orgullo de hacer las cosas cada nuevo día mejor de cómo lo hicimos el anterior; esforzándonos porque nuestra vida tenga un impacto positivo en nuestro entorno (en el hogar, en el trabajo, en la comunidad, etc.); procurando el bienestar colectivo y no solo el individual; aportando, contribuyendo, produciendo, desarrollándonos profesional y personalmente, siendo el modelo que deseamos que otros imiten...Todo esto y más, todos los días –no sólo cuando el calendario nos recuerda que es un día patrio.
Tampoco deberíamos recordar los ejemplos de nuestros ante-pasados sólo en el Día de los Difuntos, creo que el principio es igual. Debemos honrar a las personas que vinieron antes de nosotros, todos los días. Creo que a su manera el Día de los Difuntos tiene un significado importante y honrar (recordar sobre todo) a nuestros padres y abuelos es algo que nos da identidad y perspectiva en nuestras vidas.

lunes, noviembre 1

La educación mata la creatividad



Hoy en varias partes del internet, me he topado con este increible video de Ken Robinson.  Robinson es un autor Inglés experto en la creatividad.  Una de sus campañas es retar la educación como la hemos ideado hasta ahora.

Robinson piensa que las personas no demuestran su mayor potencial porque los hemos educado para ser buenos trabajadores, no para pensar creativamente.  Los estudiantes con mentes y cuerpos inquietos –son ignorados y estigmatizados, con consecuencias terribles. 

Ahora que estoy trabajando en este mundo de la educación, me parece sumamente relevante y creo que todos deberíamos verlo y pensar en lo que tiene que decir.

Noviembre en Panamá


Ninguno ama a su patria porque es grande, sino porque es suya.
-Séneca


Cuando llega Noviembre en Panamá lo único que se escucha son tambores, liras, redoblantes y lluvias. Los niños saben que los días escolares casi han terminado y los adultos disfrutan de saber que tendrán por lo menos cuatro días libres. Y es que noviembre en Panamá es el mes de la patria donde se recuerda con orgullo las diferentes gestas que nos han traído hasta aquí y que para bien o para mal nos han hecho ser quien somos. 

La historia de Panamá es igual a la de los países latinoamericanos, una mezcla de razas e historias que se unieron alguna vez en un nudo indescifrable. Negros, indios, blancos, asiáticos, indostanés, árabes, judíos, todos mezclados en una amalgama única. Panamá es un país joven, con apenas 106 años de ser una republica (en 1903 nos separamos de Colombia) y con apenas diez años de ser “soberanos” (en este caso soberano significa sin bases militares estadounidenses a la vista, ejem) 

Somos Panamá, un país que se diluye entre querer llegar al primer mundo y el estar anclado con miles de lastres a este tercer mundo. Panamá el país en el que nunca hay “plata” pero jamás los “malls” están vacios y los que salen a protestar por aumentos salariales y se quejan de la dura que es la vida lo hacen vestidos de marcas caras y relojes finos. En resumen un Panamá de contradicciones. 

Panamá ese país donde si no tienes arroz y carne en el plato no estás comiendo. Donde si eres negro eres chombo y si eres un poco pálido eres fulo. Donde llueve diez meses al año y el resto del tiempo hace un calor que bien podría competir con el Sahara pero aun así veras a chicos con abrigos, bufandas y hasta botas de nieve. 

Aquí donde todos hablamos algo de ingles, a nuestra manera, con nuestro estilo y pronunciación única. Donde puedes no tener para comer pero siempre tendrás para la tarjeta del blackberry. Donde escogemos a nuestros presidentes en base de quien arma la mejor rumba o quien da mejores regalitos. En Panamá damos la vida por apoyar a nuestros atletas mientras van ganando pero con la misma premura le damos la espalda en cuanto tropiezan. 

La lluvia cae como redoblante sobre los tejados. Nos avisa que pronto iniciaran los desfiles que recordaremos como nos independizamos de España, como nos separamos de Colombia y desde entonces luchamos por una identidad. Nos recordara que somos panameños y a pesar de tanto loco y tanta corrupción, tanto tranque, tantos políticos y sus promesas falsas, Panamá es mucho más que eso, es su gente, es la sonrisa en las calles, son los niños orgullosos que portan su bandera, son los que se levantan cada mañana y enseñan con palabras o con actos, los que utilizan los pasos elevados para cruzar la calle, los que depositan la basura en los tinacos, los que dan la mano al que lo necesita. La gente, su gente, esa es mi Panamá.

domingo, octubre 31

Y lo conseguimos.

Dad al hombre salud y metas a alcanzar y no se detendrá a pensar sobre si es o no feliz.
George Bernard Shaw
Octubre fue un mes intenso. Nos propusimos desde un principio escribir todos los días, algunos se dieron cuenta de cuantos luchamos por sacar temas de una chistera que empezaba a agotarse. Anoche por ejemplo fue para mi una frustración no poder escribir ni dos palabras. Me conformé con tipear algunas lineas en mi otro blog y aceptar que a veces el silencio es lo más acertado que podemos decir.


Con Hannah tuvimos la oportunidad de conversar mucho sobre los temas a tratar y ver como detrás de cada guiño, cada experiencia, cada titular del periódico, cada conversación hay un tema para escribir o algo para conversar. Disfrutamos también de muchas visitas más que cualquier otro mes de nuestra corta historia. Por supuesto eso es más que halagador para nuestro alicaído ego de escritores, de modo que esta es una buena manera de dar las gracias. 

Se viene Noviembre y seguramente tendremos muchas más opiniones que compartir, no creo que seamos capaces de mantener el ritmo de octubre, no por falta de interés, pero como ya saben nos embarcaremos en la quizá absurda aventura de tratar de escribir una novela o cincuenta mil palabras, lo que salga primero. Algo que he disfrutado de vivir con Hannah es como ambos nos mueve y emociona la literatura, como disfrutamos de hablar de libros o sobre escribir. Están también los talleres literarios donde hemos aprendido y disfrutado y seguramente seguiremos escribiendo sobre ellos. 

En fin, Octubre ha sido un bues mes y conseguimos la meta, a ver que nos trae noviembre. 

sábado, octubre 30

No hay escritor que a su vez no sea lector

Hoy fue el tercer día de los Talleres Literarios en Panamá y tuvimos el privilegio de tener a Ariel Barría Alvarado como nuestro expositor. Fue la primera vez que lo oía presentar y lo disfruté muchísimo. Él es un buen expositor. Cambió el tema del día de un panorama de la literatura Hispanoamérica (que me hubiera encantado) a “Problemas más comunes al escribir una novela”. Carlos Wynter nos había dado una buena introducción al género del cuento en las primeras dos sesiones así que enfocarnos en la novela fue genial. Más aún cuando Ariel (mi esposo) y yo vamos a embarcar en la locura de intentar escribir una novela en un mes. 

Ariel Barría habló de las características de la novela y algunas de las cosas importantes que deberíamos tener presentes al escribir. Me gusto cuando habló de la “plurisignificación” de la literatura. Algo que hace diferente la literatura a otros tipos de textos es que pueden haber múltiples significados dentro del mismo texto. 

Además, habló del “goce” que debe producir en el destinatario. Lo que una persona va a disfrutar siempre va a ser un poco distinto a lo que otra persona va a disfrutar, por lo mismo, es subjetivo pero aun así, uno debe escribir desde sus propias experiencias y de lo que a uno mismo le gusta. Intentar escribir algo que a uno mismo no le gusta, es tan mala idea como intentar disfrutar de algo que en realidad no te interesa. A ti no te va a gustar y lo más probable es que a nadie más le va a interesar tampoco. 

En fin, los problemas más comunes al escribir la novela según Ariel Barría son 1) los errores gramaticales, 2) el desconocimiento del género y 3) poco dominio del lenguaje literario. Nos dejó con un repaso buenísimo del lenguaje literario y como se deberían utilizar en la narrativa. Nos dio ejemplos de los más comunes como las metáforas y explicó algunas más obscuras como la sinécdoque, el retruécano, y el oxímoron entre otras. 

Creo que al final el mensaje más alentador del taller fué: “No hay escritor que a su vez no sea lector”.

viernes, octubre 29

Ser valiente en Panamá

Valor. Resolución. Dedicación. Osadía. Aliento. Inspiración. Todas estas palabras me hacen pensar en esas personas que tienen el ánimo de hacer, aun con oposición, las cosas difíciles pero importantes de la vida. Hoy, estuve pensando en dos retos que requieren de cierto nivel de valor para emprenderlas a diario aquí en Panamá. El primero es conducir en las lluvias y el tráfico Panameño y el otro es ser un periodista en este país. 

Hoy, tuve una pequeña osadía en la lluvia mientras iba de regreso a casa después del trabajo. Sucede que mi carro ha estado deshaciéndose lentamente, pedacito por pedacito se va dañando y nosotros intentamos prevenir pero aun así siempre parece pasar algo más. En este mes se me han dañado 3 llantas, ¡nunca antes había tenido tantos problemas con un carro! 

La historia es que yo iba manejando cuando de repente una de mis llantas se revienta y oigo un ruido amenazante y desagradable al sentir como el carro tocaba la calle. No perdí la razón del todo, seguí hasta salir de la calle todo lo que pude y me sobrevino el miedo. ¡No podía quitar la llanta para cambiarla! Caía una lluvia torrencial y me sentí bastante vulnerable. Aunque ahora me avergüenzo un poco de mi falta de valentía, hice lo más lógico y llamé a mis esposo que se las ingenió para venir (rápidamente, considerando como es esto del tráfico en Panamá) a socorrerme. 

Mis osadías de transporte no se comparan en importancia a las pruebas de valor que enfrentan otras personas en este país. Estoy pensando ahora mismo en los periodistas que a diario intentan escribir y descubrir la verdad de tal forma que este país puede ser un lugar mejor, más libre, más seguro… sin embargo, ser un periodista serio en Panamá ahora mismo requiere una dosis extra de inspiración, dedicación, y valor. 

Me alegro que existen aquellas personas que tienen esa vocación ahora mismo y han decidido hacerlo a pesar de las posibles pruebas (con consecuencias que pudieran ser peores que quedar atrapado al lado de la carretera con una llanta dañada). Por eso, pienso que me gustaría ser más valiente y desearle aliento a todos aquellos periodistas que recuren a una valentía sobrenatural para realizar sus valiosos trabajos de conciencia para el país a pesar de todo lo que les pudiera pasar.

Rodeado de bondad.

La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Proverbio Escoces

Es más fácil hablar de las cosas malas. Me confieso culpable de quejar y criticar constantemente. Aun así creo que tiene su razón de ser y su sentido y de una u otras manera es la critica y la inconformidad la que nos lleva a querer cambiar el mundo. Sin embargo hoy quiero darle vuelta al asunto y enfocar las cosas de otra manera. Hoy quiero hablar sobre la bondad de la gente que nos rodea.

Usted sabe como son esos días, uno se levanta temprano y sale a la calle donde el trafico esfuma el poco buen humor que le queda a uno entre la cama y la ducha. Para colmo llegas hasta algún lugar donde el dependiente te atiende con cara de pocos amigos y te trata cual si debieras agradecerle por estar interesado en gastar dinero en su negocio. Es desagradable.

Hoy me tocaba hacer algunas diligencias y tuve la fortuna de encontrarme rostros amables y buenas intenciones en cada uno de los lugares que fui. Especialmente en un el técnico de la computadora me hizo sentir como si fuera su amigo de toda la vida, uno no pude evitar que se trata de simple marketing, pero se siente bien y uno tiene que pensar entonces que esa persona disfruta realmente lo que hace.

Más tarde cuando Hannah venía de regreso de la escuela la llanta del carro se deshizo, literalmente, ella estaba como a cuarenta minutos de la casa. Es de esos momentos cuando te sientes impotente y literalmente no sabes qué hacer. Fui hasta la casa de mis vecinos, una familia de misioneros cubanos, más tarde en explicarle el problema al vecino que este en agarrar el carro, cargarlo de gasolina y salir al rescate. No podía evitar que era increíble estar rodeado de tanta gente buena. Llegamos sin mayores contratiempos, cambiamos la llanta y el vecino nos escoltó hasta la casa. 

Fuimos a cambiar la llanta, un proceso que acabo de descubrir y me parece de lo más curioso, el muchacho que nos atendió fue también de lo más amable, después de ese engorroso trabajo de cambiar una llanta llena de lodo me indico un lavamanos donde podía "limpiarme" luego se dirigió sonriendo a su siguiente cliente.

-Me gusta la gente amable- le dije a Hannah mientras pensaba en escribir sobre esto y contar que a pesar de las cosas que parecen estar contrarias al orden natural, a pesar de tanto loco y tanto corrupto aun hay gente amable, gente que disfruta de la vida y saben transmitirte ese entusiasmo con una sonrisa, con una palmada en la espalda o un sincero: ¡Que tengas un buen día viejo!

jueves, octubre 28

Llegar más lejos de lo que uno pensaba que era posible

Hoy estuve pensando en el tema de metas y las expectativas que nos proponemos a nosotros mismos y en mi caso también a mis estudiantes. Creo que es cierto lo que dicen que uno puede llegar más lejos de lo que uno espera si se pone metas más grandes de las que cree que puede lograr. 

Estoy pensando en mis estudiantes y me gustaría retarlos de la mejor manera para que ellos mismos hagan cosas que ellos no pensaban que podían hacer. Ya estoy empezando a ver los resultados de algunos de mis esfuerzos en el salón y espero seguir viendo resultados. Muchas veces los resultados no son tan instantáneos ni tan satisfactorios como quisiera. 

Muchas veces siento que es más difícil ver lo que yo puedo logar que lo que mis estudiantes u otros pudieran lograr. Poner metas que parecen inalcanzables es difícil porque es decepcionante no lograrlas. Sin embargo, creo que hay muchas cosas que no hubiera hecho si no hubiera estado buscando las cosas más difíciles o más retadoras. Realmente te hace crecer como persona aunque no es fácil. 

Creo que las distintas metas que tengo: de escribir, estudiar, publicar, enseñar, ayudar, etc. me hacen luchar siempre con el querer hacer las cosas mejor y probar las cosas que aun no he intentado. Es bueno poner metas altas y espero que logremos más de lo que pensábamos que podíamos hacer --y sin embargo, al mismo tiempo...disfrutar el ahora y los resultados de otras metas que me había propuesto en el pasado.

Lo difícil se hace, lo imposible se intenta.

Si deseas ser un escritor, ¡escribe!Anónimo
Cincuenta mil palabras en un mes. La cifra suena más fácil de lo que es en realidad. Yo no estoy seguro de haber escrito alguna vez cincuenta mil palabras a pesar de mis intentos de escritor y tener varios "escritos cocinándose" creo haber llegado a las cuarenta mil pero eso en varios meses de arduo trabajo y mucha insatisfacción. Ya sabrán ustedes si lo han intentado. 

Los últimos meses sin embargo han sido de constante inmersión en la escritura y casi estoy seguro he escrito más que nunca. Hannah escribió ayer sobre el reto en el que vamos a entrar en el mes de noviembre, realmente es emocionante y retador aunque también me da un poco de temor no poder llegar a la meta, pero así soy yo. 

Una de las enseñanzas que he estado sacando últimamente sobre escribir es el hecho de que hay una etapa de crear sin fijarse en los detalles y una etapa de pulir, por lo general es difícil mantenerse en la de crear y empezamos a ser exigentes, a corregir formas, ritmos u ortografía. Creo que tener que escribir cincuenta mil palabras en un mes es una buena manera de obligarse a no pensar en las formas y dejar fluir la creatividad.

Me gusta las razones que dan en la página para hacer este tipo de cosas:


NaNoWriMo es un evento basado en el poder mágico del tiempo límite y las fechas de entrega. Si le trazas a alguien un objetivo y lo rodeas de una comunidad que tiene esa misma meta, verás que ocurren milagros. En una competencia de comer pasteles, se comerán cientos. En una época de cosecha, se recolectarán miles de frutas o verduras. Y en un evento de novelas, se llegarán a escribir muchas en un mes.

Parte de la razón por la que creamos NaNoWriMo fue para que se escribieran las novelas. Pero también nos gustan los beneficios secundarios que obtienen los autores. Durante un mes entero nos damos el lujo de estresarnos y enojarnos, de no limpiar la casa o el apartamento y de beber mucho, mucho café a todas horas. Y todo esto lo hacemos además de manera pública, a plena vista de otros escritores. Da mucha satisfacción poder culminar una obra de arte (más o menos) en tan corto tiempo, pero da igual satisfacción poder crear un drama del asunto en las reuniones sociales.

Sin embargo, el resplandor del drama dura poco. La otra razón por la que creamos NaNoWriMo es porque el otro resplandor, el que resulta de la creación artística (aunque sea arte en forma cruda) a gran escala, dura mucho más tiempo. Ser consecuente con este acto creativo durante todo un mes puede tener un efecto maravilloso. Cambia la manera en que lees. Y también te causa un cambio interno y personal. Y eso nos gusta.


Me encanta la idea de poder ser parte de este "evento" y me ilusiona muchísimo la idea de pensar que esto podría ser el inicio de algo grande y bueno o tal vez simplemente una aventura más en este intricado camino de escribir. Como sea allá voy; deseenme suerte.

¡Qué pequeño es el mundo!





Me encanta esta caricatura de alberto montt...

miércoles, octubre 27

Una novela en un mes

Acabo de inscribirme en NaNoWriMo (El mes nacional de escribir novelas).  Es un reto de escribir una novela en el mes de noviembre.  Estoy entusiasmada pero, temerosa también.  La meta es 50,000 palabras en 30 días.  La verdad es que suena imposible pero, después de leer de muchas otras personas que lo han logrado (aun teniendo trabajo, hijos y otras responsabilidades), me siento animada a intentarlo.  

Ariel descubrió el sitio hace unos meses y decidimos que íbamos a intentarlo.  Es divertido tener metas exactas para escribir.  Resulta que también tienen un sitio juvenil que tiene planes de lección e ideas muy buenas que voy a usar con mis estudiantes en el colegio.  

Me encanta estar con Ariel e intentar hacer este tipo de cosas.  Retos creativos que te ayudan a hacer las cosas que te gustan pero a veces dejas a un lado porque otras cosas las superan en "importancia".  Así que, seguramente escucharán algunas reflexiones y/o quejas en el mes de noviembre de nuestro intento de escribir una novela en un mes.

Sí, pero...

La verdad se robustece con la investigación y la dilación; la falsedad, con el apresuramiento y la incertidumbre.
-Tácito

     Hace algunos meses compramos un libro que se titula ¿qué son la belleza y el arte? el libro pertenece a una serie llamada: Super preguntas. Es escrito por un profesor de filosofía llamado Oscar Brenifer. El libro es llamativo pues esta enfocado a los niños y su curiosidad. Para cuando llegué ese momento en que empiecen a preguntar y preguntar y ninguna respuesta le satisfaga. 

    En su contraportada pone: "Una colección indispensable para los adultos que prefieren dialogar con los niños en lugar de darle directamente una respuesta" la cosa podría suena mucho más liberal de lo que es. El libro se encarga de hacer preguntas y dar respuestas pero al mismo tiempo refutar esas mismas preguntas por ejemplo pregunta: ¿Qué es Bonito? y se responde: La naturaleza porque es delicada, armoniosa y viva. Para luego agregar un poco más abajo con llamativos dibujos: Sí, pero... ¿Los animales que se comen entre ellos son delicados y armoniosos? ¿Un volcán en erupción es feo porque es violento? ¿No resulta aburrida la armonía total?

     El concepto puede sonar temerario y libertino, sin embargo el hacer que los niños piensen le da una base mucho más fuerte que solamente decirle las cosas son así y asá, cuando muchas veces nosotros mismos no estamos seguro de cómo son las cosas. Además al final de cada sesión hay una pequeña conclusión que ayuda a mantener el equilibrio. 

     El tener este libro me hacía pensar en el hecho de como muchísimas veces preferimos que nos señalen las cosas con puntos y comas sin embargo nos sentimos incómodos cuando alguien nos dice: sí, pero... ¿qué tan listo estoy a prestar una defensa de lo que creo? O somos de esos que nos molestamos y tapamos nuestros oídos pues las cosas son como son y no hay vuelta de hoja. Me parece una idea interesante que desde pequeño los niños puedan analizar las cosas que se le dicen, que puedan sopesarlas y tomar diferentes posturas. Los libros a pesar de estar hechos para niños me han hecho pensar. Pensar si estoy listo para responder a todos los Sí, pero... que me pondrá la vida por delante. 

¿Aburrimiento o falta de creatividad?

Hoy mientras iba en el carro en camino al trabajo me lamentaba que tenía que pasar tanto tiempo manejando y tanto tiempo en el trabajo. La verdad es que me parece que la vida debería ser más balanceada. Nos quejamos de que se desintegran familias y no debería ser sorpresa si la mayoría de las personas pasan más tiempo viajando y más tiempo en el trabajo que yo, ¿cómo van a tener el tiempo de sentirse unidos con sus familias?

Es dificil regresar del trabajo y tener ganas de hacer otras cosas que uno quiere o debe hacer. Mientras pensaba en todo esto me encontré con artículo de opinion de Ivonne Checa Fonger en la Prensa. En su artículo, Hay vida más allá de los ‘malls’, ella habla de cómo las personas se lamentan que los niños y jóvenes de hoy en día no juegan, no corren, ni disfrutan de la naturaleza, sin embargo, la culpa muchas veces es de los padres. 

Cuando los padres quieren pasar tiempo con sus hijos, en vez de llevarlos a hacer alguna actividad afuera, en la naturaleza…los llevan a algún “mall” para distraerse. En vez de pasar tiempo valioso siendo creativos o activos, les compran algo “(por inservible que sea) a cualquier cosa que nos haga sentir que hemos cumplido con ellos.”

¿Estamos desarollando una clutura “aburrida”? Yo pienso que el aburrimiento es un estado mental. Porque siempre hay alguna cosa que se pudiera crear aunque sea algo imaginario, algún lugar del paito que descubir or describir (si tu escape creativo es la escritura). Me parece que el “aburrimiento” es sintoma del cansancio cronico y de la falta del tiempo dedicado a la creatividad. 

No me acuerdo de la última vez que estuve aburrida, pues en realidad me abruman las cosas que debo y quiero hacer. Al oir las quejas de “estoy aburrido” en un día de lluvia Ivonne sugiere: 
Sería interesante inspirarnos, en ese día de lluvia, en tantas anécdotas que escuchamos sobre ese tema en común en algunos hogares, y comenzar alguna campaña casera para los más tiernos de la casa. Nombrarla de algún modo, para crear más inspiración en ellos. “No dejes que te roben la niñez”, por ejemplo; hacer un cartel y pegarlo en la puerta de su habitación, aunque después nosotros mismos protestemos que el pegamento dañó la pintura de la puerta.
Creo que todos deberíamos iniciar campañas personales de “no perder nuestra niñez” o por lo menos no perder nuestra creatividad. Tal vez a los que no tienen hijos no necesitan sacar los palitos chinos y rayuela aun, sin embargo…al mismo tiempo que deseamos descansar en nuestro tiempo libre del trabajo, también deberíamos “aprender a disfrutar de las cosas sencillas que nos regala la vida, alejados de lo material y tecnológico”. 

No digo que sea fácil, yo lucho con ese cansancio y el deseo de disfrutar de la naturaleza y la creatividad…pero, creo que vale la pena (como me dijo mi esposo esta mañana) re-evaluar cuales son nuestras prioridades. Debemos vivir nuestras vidas, compartir con nuestras familias, ser creativos y disfrutar de lo bello que nos rodea, y después de eso, ser trabajadores dedicados en nuestras distintas vocaciones.

martes, octubre 26

La imagen del día


En realidad, sólo me pareció super interesante esta imagen del sitio oddly charming...

¿Por qué invertir en parques nacionales?

Hoy leí la noticia que ninguno de los parques nacionales en Panamá tienen suficientes fondos para mantenerlos. Me parece triste que no haya más interés por cuidar nuestros parques naturales. Parece que de las 101 aéreas protegidas del país, solo dos el Parque Nacional de Darién y el Parque Natural Metropolitano tienen los fondos que llegan cerca a los que necesitan para protegerlas y mantenerlas. Parece que todos los demás de los 37 parques que fueron evaluadas recientemente tienen menos del 75% de los fondos que necesitan y la mayoría no reciben 25% de los recursos económicos que necesitan para ser administradas. 

Me parece una pena enorme. Yo creo que el invertir en recursos naturales y espacios naturales es sumamente importante no solamente para la salud del país sino también para la salud de las personas. Un país que valora sus recursos y belleza natural, también valora la salud de sus personas. Tener espacios dónde se pude ir para disfrutar de la belleza natural sin miedo de que una persona te vaya a atacar ayuda a crear un ambiente dónde las personas pueden empezar a valorar más la sencillez y la belleza. 

En realidad, creo que una cultura realmente saludable tiene el tiempo y el espacio para valorar la belleza del arte y la belleza natural.

Porque estoy de acuerdo con Roberto Duran.



Son siempre más sinceras las cosas que decimos cuando el ánimo se siente airado que cuando está tranquilo.
Cicerón


Roberto Duran no era para mi un héroe. Nadie pone en tela de duda su gran capacidad como atleta, fue el primer hombre en ganar cuatro títulos de boxeo en diferentes categorías. Su fama le precede, el famoso "mano de piedra" es y sera por mucho tiempo un icono del deporte y la cultura panameña. A mis sus hazañas me llegan de oídas, pues "el cholo", como se le conoce en Panamá, estaba tirando golpe desde mucho antes de mi nacimiento. Mi papá me ha contado como el país se paralizaba cada vez que Duran se subía al cuadrilátero. A mi me tocó ver el declive de su carrera. 

Como persona otra historia hay que contar, se hizo famoso por despilfarrar los millones que ganó, por ser vulgar y no medir lo que decía, aunque hay que abogar a su favor que es producto de su barrio, de su época y de su educación. Siempre me pareció grosero el desparpajo con el que salía en los medios de comunicación soltando palabras soeces a diestra y siniestra. Aun así hay que reconocer que una de las referencias de Panamá en el extranjero, quizá sólo después del Canal, es Roberto Duran. 

A mi esta idolatría no me cuaja. Tiendo a ver con ojo critico cuando se ensalza a una figura por sus capacidades deportivas o físicas. Me recordaba un poquito la enfermiza manía que tienen algunos argentinos de adorar a Maradona y colocarlo al nivel de un dios. De la misma manera suelo ver a aquellos que hacen ojos ciegos a los errores de un ser humano sólo por argumentos triviales como patear un balón o pegar durisimo con la mano. Lo que quiero decir es que no soy de ese tipo de personas y espero nunca llegar a serlo.

Pero al cesar lo que es del cesar, Duran ayer causó noticias una vez más por su polémica personalidad. Para resumir la historia, la semana pasada le fue quitada a Panamá la sede de los juegos Bolivarianos, juegos que Panamá albergó alguna vez hace décadas y que hacía la ilusión de realizarlos una vez más. Si se realizaban los juegos eso significaba un importante numero de empleos además de construcciones e infraestructuras para el deporte nacional. En fin era bueno. Sin embargo dos personas que llevan años peleándose por distribuirse de la mejor manera el dinero que le pueden sacar al deporte en Panamá, se encargaron que esos sueños se fueran al traste. Y así de la noche a la mañana Panamá se vio sin sede, sin trabajos, sin estadio y con mucha vergüenza.

Uno de los protagonistas de este papelón internacional, se atrevió ayer a dar la cara para decir en pocas palabras que la culpa no era de él sino del otro y repetir un circulo vicioso que los panameños estamos hastiados de escuchar. En medio de la conferencia se levantó Duran y arremetió contra los dirigentes tildándolos de corruptos y sinvergüenzas y reprochando por robarle la ilusión a los atletas y al país.

No puedo estar de acuerdo con la forma en que lo hizo. Sin embargo estoy de acuerdo con que lo haya hecho, que haya dicho las verdades que más de un panameño tenemos atravesadas en la garganta desde hace ratos. Estoy de acuerdo con que estos hombres son corruptos y sinvergüenzas que sólo miran por su interés y el deporte bien gracias. Estoy de acuerdo con que se levantará y hablará donde ninguno de los demás tiene voz ni voto, porque haciendo uso de su papel de icono del deporte funcionó como vocero de los sin voz. 

No estoy diciendo que esto convierte a Duran en un santo, al fin y al cabo ¿quién lo es?, pero estoy diciendo que se gana mi admiración, mi respeto y mi apoyo. No estoy de acuerdo con la forma pero sí con el fondo, y son en estos los momentos que me gustaría tener sombrero para quitármelo. Pues de una u otra manera se tiene esa sensación de: Se dijo lo que hace tiempo se tenía que decir.

El concurso Ricardo Miró 2010

Ayer se anunciaron los ganadores del concurso Ricardo Miró. Gracias a Songo por la información. El concurso es el premio literario más importante de Panamá. ¡Qué increible se han de sentir los ganadores!

En estos días he estado pensando mucho en cuanto a la literatura en este país y sinceramente estoy llena de expectativas: tanto por los jóvenes que comparten las ansias que tengo por ver un Panamá más literario; como por las tantas oportunidades pequeñas y medianas que estoy viendo para participar en la literatura y cultura en nuestro país. ¡Es emocionante!

lunes, octubre 25

¿Por qué deberíamos estudiar literatura?

Hoy, empecé a leer el libro Ojos para oír de Ariel Barría Alvarado. El libro de cuentos empieza con el siguiente relato: 
Cuando la universidad en la que había laborado por treinta y cinco años, y de cuyo nombre no quiero no quiero acordarme para resucitar ingratas remembranzas, cerró su cátedra de Literatura (“nadie quiere aprender un oficio que no da de comer”, sentenció el rector…”)
¿Por qué deberíamos estudiar literatura? Me encantaría poder dar la respuesta que abriría los ojos de mis estudiantes y de todos aquellos que rechazan la literatura como un uso valido de nuestro tiempo. Aparte de lo que debería ser más obvio: el estudio de la literatura desarrolla nuestro dominio del idioma, y saber usar palabras efectivamente es una herramienta poderosa voy a intentar dar algunas otras razones para estudiar literatura.  Aunque en realidad no creo que pueda cambiar la opinión de esos que piensan que es un “oficio” sin valor, quiero compartir algunas razones por las cuales creo que es importante estudiar literatura. 

1. Para beneficiarse del conocimiento de otros. Algunas de las lecciones más importantes de la vida están expresas en la literatura. Aprendemos estas lecciones si paramos y pensamos sobre lo que leemos. 

2. Para explorar otras culturas y creencias. Literatura, te permite tener experiencias en las culturas y creencias de otros, una experiencia de adentro. Si entiendes la cultura y creencias de otros, eres más capaz de comunicarte eficazmente con ellos. 

3. Para apreciar porque otras personas son como son y desarrollar empatía hacia personas diferentes a nosotros mismos. Cada persona que conocemos tiene una mezcla distinta de conocimiento, creencias, y experiencias. Al leer nos encontramos con personas que son diferentes a nosotros, y abrimos nuestras mentes. Tal vez todavía rechacemos sus ideas pero, la literatura nos ayuda a entenderlos un poco más. 

4. La literatura nos ayuda a vernos a nosotros mismos como otros lo hacen y saber que no estamos solos. La literatura es una herramienta de auto-examinación. Muchas veces podemos ver nuestra personalidad y hábitos en la literatura. Esto puede ser doloroso pero después de todo, funciona como un espejo que nos ayuda a ser más realistas con nosotros y más generosos con otras personas. Además, podemos ver reflejadas muchas de las cosas que nosotros podemos estar viviendo y nos ayuda a saber que también podemos superar los obstáculos en nuestra vida. 

5. La literatura nos ayuda a pasar de ver sólo estadísticas a ver a las personas. Si leemos en cuanto al número de muertos en una guerra o un accidente, es sólo una estadística. Pero, si leemos una historia, se convierte en una tragedia, algo humano, algo con lo cual podemos y debemos identificarnos. La literatura nos ayuda a hacer esto. 

6. La literatura nos ayuda a reconocer lo asombroso en lo cotidiano. Estamos rodeados de personas nobles y personas sacrificadas que no reciben el agradecimiento que se merecen. La literatura nos ayuda a ver la importancia de estos actos sencillos en personas comunes y corrientes, y esto hace que nuestras vidas sean más ricas, pues ayuda a tener más esperanza y confianza en que las cosas saldrán bien al final. 

No sé si podré convencer a alguna persona de que debería estudiar literatura o leer más, pero tal vez si eres de esas personas que te gusta, puedas identificarte con algunas de estas razones y con eso me basta por ahora.