lunes, octubre 18

Personajes principales de nuestras propias historias.

El sábado inicio el taller literario. Fue una experiencia más que interesante, estar rodeado de personas que aman la literatura, que disfrutan con ella o que simplemente quieren conocerla un poco más. Tenía mis reservas en cuanto a como se iba desarrollar el asunto pero fue ameno e instructivo. 

Como en cualquier salón de clases pronto aparecieron las personas que siempre tienen algo que decir, los más callados, los que por alguna extraña razón creen saber más que el profesor, etc. Sin embargo el ambiente era bueno y las expectativas altas. Una de las primeras cosas que hicimos fue crear una breve reseña de nosotros, nuestros gustos, valores, habilidades, debilidades, etc. 

Luego, el expositor paso a explicarnos como los personajes de nuestras historias estaban hechos de las mismas partes que cualquier ser humano. Eso me llevo a pensar en las novelas en que vivimos cada uno de nosotros. Hay personas que parecen vivir en un constante melodrama donde todo sale mal. Tengo amigos cuya historia bien podría ser un capitulo de cuentos de la cripta y amigas que podrían escribir guiones enteros de tele-culebrones. 

Pensaba en el hecho comprobado de ser un personaje de mi historia. De tener "complicaciones" y "nudos" en mi vida que a veces me gustaría esquivar, de tener "giros inesperados" que sinceramente a veces caen mal. Pensaba en la cantidad de  historias en las cuales soy  un personaje secundario y de cuantas más un simple extra. Pensaba en los roles que tienen mis amigos, mis conocidos y mis no tan conocidos en mi novela. 

Pensaba en que la única razón que los libros sean tan atractivos es porque nos cuentan las historias de las vidas que quisiéramos vivir, sin embargo nada como nuestra historia con todos sus recovecos, redundancias y puntos débiles, melodramas, románticas, acción o una absurda mezcla de todas. Definitivamente nada como la vida real.

domingo, octubre 17

Aquí yo tengo de to’ no me falta na’

"Yo no lucho por un terreno pavimentado ni por metros cuadrados ni por un sueño dorado Yo lucho por un paisaje bien perfumado y por un buen plato de bistec encebolla'o" 



Tengo un muy bajo concepto del regueton, más que por su ritmo detesto las letras vulgares y lo denigrante  que es hacia la mujer. Es difícil esta postura en un país caribeño como Panamá. O sea hay regueton hasta donde menos se espera. Sin embargo no es eso de lo que quiero hablar.

Los prejuicios que tengo contra este genero musical hizo que aplazara por muchísimo tiempo, casi un año, escuchar la canción "la perla" que grabó Ruben Blades con el grupo Calle 13 (un grupo de los más groseros en mi percepción) sin embargo ayer más  que todo por curiosidad sobre lo que  pudo haber hecho Ruben Blades con este grupo escuché la canción. Desde entonces la he escuchado tres o cuatro veces más y debo admitir que me gusta.

La canción habla sobre un barrio en Puerto Rico, "La Perla", describe como es la gente allí, gente sencilla y trabajadora, con largas historias y casas semi-condenadas. Me llamó muchisimo la atención la gran similitud entre Panamá y Puerto Rico. Las mismas frases, los mismos conceptos y las mismas luchas. No creo que con sólo esa canción se redima un grupo como Calle 13, sin embargo cuando a uno le corre sangre caribeña por las venas es facil identificarse con la temática de la canción. Habla de la importancia de la familia y de las pequeñas satisfacciones que recibe la gente trabajadora como regresar a casa y comerse un "bistec encebolla'o" habla sobre la gente que "gana bajito para darle de comer a sus pollitos".

Habla sobre la belleza del cielo del caribe, sobre las pequeñas satisfacciones como una "piragua" o como le decimos en Panamá "raspao" y la declaración de "Tengo de to' no me falta na', tengo la noche que me sirve de sabana" que me deja la sensación de satisfacción con aquellas cosas que tenemos y muchas veces no nos damos cuenta.

Hannah escribía hace unos días sobre "el peligro de volver ordinaria las cosas extraordinarias" y esta canción me hizo pensar en eso en la belleza que esta oculta en la gente, en mis hermanos panameños, mis hermanos caribeños, mis hermanos del mundo, en esa gente que se detiene a ayudarte cuando se te daña el carro o te recoge lo que se cayó, como dice Ruben en la canción "Nacimos de muchas madres pero aquí solo hay hermanos" Espero poder estar siempre consciente que gran parte de la belleza que me rodea esta en las personas. 

Entre las letras de Drexler

En estos días descubrimos el nuevo disco de Jorge Drexler, Amar la Trama. Es buenísimo. Lo que hace que sean tan buenas sus canciones son sus letras que expresan algo de la experiencia humana universal. 

En la canción Tres Mil Millones de Latidos, dice: “Hay gente que es de un lugar / No es mi caso. Yo estoy aquí, de paso.” En estos días estuve sintiendo algo así, esa sensación que lo que vivo aquí es sólo un inicio, y aunque intento identificarme con el lugar dónde estoy, me doy cuenta que no puedo decir que soy de aquí, siempre siento que estoy de paso. 

Pero, aun así…uno debe disfrutar esto que se está viviendo. En su canción La Trama y el Desenlace, dice: “Ir y venir, seguir y guiar, dar y tener. / Entrar y salir de fase. / Amar la trama más que al desenlace.” Me encanta esa idea de amar la trama más que el desenlace. Uno no sabe en qué va a quedar todo esto pero, debemos disfrutarlo de todas maneras. 

Después sigue el álbum con la canción Las Transeúntes que es una canción de amor en la que Drexler habla de estar observando las personas que caminan por la calle mientras expresa sus sentimientos “Mirando desde mi balcón, las transeúntes, / Haciendo de cuenta que estoy tomando apuntes… / Las transeúntes se han organizado, / Tienen el deambular sincronizado.” A mi me encanta observar a las personas y creo que es en momentos así que te das cuenta que otros en su “deambular” podrán estar viviendo lo mismo que tu. 

Y en su canción, Todos a Sus Puestos empieza: “Claro que lo sé/ Lo tengo más que claro/ Los días raros son muchos/Y los días buenos, raros”. Creo que los artistas son personas melancólicas y a veces inconformes, y en eso sí tengo mucho de artista. Muchas veces me encuentro atrapada en el trama que amo en días raros, y de alguna manera lo disfruto a pesar de sentir muchas veces que estoy aquí, de paso. 

Me muero por que venga Drexler a Panamá o que yo pueda ir a verlo en concierto algún día en algún lugar.

sábado, octubre 16

El hambre y la comida en la basura

Antes de dar al pueblo sacerdotes, soldados y maestros, sería oportuno saber si no se está muriendo de hambre.-Leon Tolstoi

Hoy nos tocó limpiar la refrigeradora. Ustedes saben como es eso, empiezas a limpiar sólo para descubrir que tienes que botar comida que se había dañado. Es rara esa sensación de culpabilidad que me llevo cuando tengo que desechar cosas y pienso --otras personas no tienen nada que comer y yo estoy aquí botando comida. Para hacerlo peor, después de limpiar abrí el periódico para descubrir que hoy fue el Día Internacional de la Alimentación. 

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en Panamá hay unas 500 mil personas que sufren de carencias alimentarias. Lo que siempre cruza mi mente cuando leo noticas como estas es –¿qué puedo hacer para ayudar? 

La mayoría de esas 500 mil personas viven en áreas rurales de Panamá. Deodoro Roca, un representante de la FAO, dijo hoy en La Prensa que “los problemas de nutrición de estas áreas están las deficiencias en el sistema educativo”. Según la FAO, “la situación de la mujer, su preparación, y educación juegan un factor clave…cuanto menos educación tiene la mujer, mayor es la prevalencia de la desnutrición crónica en los hijos.” 

A veces cuando escucho números grandes como 53 millones de personas con carencias alimentarias en el mundo me siento pequeña e incapaz de hacer algo para ayudar. Sin embargo, tampoco creo que deberíamos darnos por vencidos por sentirnos pequeños. Es increíble el poder que puede tener la educación y espero, de alguna manera, poder ayudar aunque sea de esa manera, apoyando a los que se dedican a esa difícil tarea de educar en estos lugares, mientras busco una manera más tangible de ayudar. 

Tal vez voy a intentar no dejar que se nos dañe la comida en la refri esta vez.

Navidad empieza en Octubre.

Siendo niños éramos agradecidos con los que nos llenaban los calcetines por Navidad. ¿Por qué no agradecíamos a Dios que llenara nuestros calcentines con nuestros pies?
-G.K. Chesterton

    Aunque apenas estamos en Octubre, ya los comerciantes se disputan los clientes para las fiestas navideñas, cada vez es más temprano, uno de estos años empezaran sus ventas en Enero. Lo curioso del caso es que hace algunos años como vendedores honrados promocionaban sus productos convenciendo a los padres sobre los juguetes que debían comprar a sus hijos. Aquello no era tan malo pues se está tratando con personas adultas que deberían tener criterio propio y decidir con conciencia si lo compran o no. 

Durante la semana en el periódico han venido catálogos de juguetes. Para que “desde ya veas lo que quieres y se lo pidas a papá” de modo que ahora los comerciantes se dirigen directamente a los muchachitos para que hagan sus exigencias de fin de año. Los catálogos vienen acompañados de calcomanías que los niños pueden pegar en las diversas páginas con frases como: ¡Es mío!, ¡Este me lo va a comprar mi abuelita! ¡Aquí está el que me van a comprar! Etc. 

Y es que hace algunos años se nos enseñaba que los regalos eran exactamente eso, un obsequio que nacía de la buena voluntad de la persona que nos lo diera. Jamás eran una obligación ni una exigencia. Podíamos decir lo que queríamos pero eso no significaba que lo recibiríamos. Claro, en aquel entonces la publicidad también nos bombardeaba pero de una manera más decente, pienso yo, pues el enfoque era hacia los padres. 

Y si bien es cierto no es lo más importante, una parte bonita de esta época es precisamente el regalar. El ver a los niños con sus bicicletas, patines, carritos o cuantos chécheres le hayan comprado. Pero la exigencia y malcriadez con que los niños y jovencitos hoy en día exigen las dadivas da mucho que pensar. 

Me ha tocado ver a padres endeudándose con tal de darles a sus hijos lo que le han pedido. Yo recuerdo mis navidades de una manera diferente y especial. En casa nunca sobraba el dinero, pero siempre recibimos algo especial y bonito. No siempre era lo que hubiéramos pedido en nuestro egoísmo infantil, pero no tengo ningún trauma por eso, es más tengo lindos recuerdos de aquella época y de las diversas formas en que nos sorprendieron mis padres. 

Creo que algo se pierde cuando los niños exigen los regalos cual si se tratara de un derecho inalienable de la vida. Igual nos pasa a nosotros con la vida. Me quejaba al recibir cada catalogo con sus stickers de exigencia. Cuanto nos parecemos a niños malcriados. Una vez más las bendiciones se convierten en cosas comunes y perdemos la oportunidad de dar gracias pues creemos que lo que recibimos por gracia no es más que una simple obligación.

viernes, octubre 15

Lo que aprendí de Terry Jones

El amor al prójimo no conoce límites ideológicos ni confesionales
Martin Niemoeller


Hace unas semanas atrás Terry Jones dio un brinco a la popularidad cuando anunció la quema de ejemplares del Coran. Desde luego los cristianos vimos con mala cara aquello, sobre todo porque nos ponía en entredicho; -luego van a pensar que todos somos así de extremistas e intolerantes- y todos repudiamos al unisono aquella acción tonta y sin razón. 


Un ejemplo de cosmovisión errada.
Me gustaría decir que Jones es un caso aislado, una excepción de la regla o algo por el estilo, lamentablemente no es así. Quizá no siempre con la misma intensidad o cobertura de los medios, pero ocurre constantemente. Nos hemos convertido en pequeños Terry Jones, con un odio visceral por ciertos grupos y eso esta muy lejos de la idea de Dios cuando nos pidió amar al prójimo. 

Lo digo porque es parte de mi problema, porque yo lo vivo y lo siento. No soporto, por ejemplo, ver a los muchachos andar embutidos en esos pantaloncitos que tanto debate han generado sobre como le hacen para entrar allí. Me causa tristeza verlos comportarse como borregos, tiendo entonces a hablar mal a despotricar en contra de ellos y muy pocas veces, sino es nunca, he hecho algo por demostrarles que Dios les ama a pesar de aquel pantalón o aquella moda.

El discurso puede sonar simplista pero no lo es. El amaos los unos a los otros se ha tornado en juzgaos los unos a los otros, poned estándares los unos a los otros, sospechad los unos de los otros y así ad infinitum, no nos damos cuenta que con nuestras actitudes anti lo que sea nos convertimos en pequeños Terry Jones que quizá no quemamos el Coran, pero soltamos palabras incendiarias y quemamos, constantemente, con nuestros comentarios y nuestras criticas al prójimo que fuimos llamados a amar. 

Cuando escuché la noticia de Jones, sentí vergüenza, pero no por él, la sentí porque me vi reflejado en él en diferentes aspectos, porque es mucho más fácil odiar, que amar, ser radicales para rechazar que ser radicales para amar. Puedo estar equivocado, pero así lo siento y así lo pienso

jueves, octubre 14

Inconformidad y letras.

Las personas debemos el progreso a los insatisfechos.
-Aldous Huxley


Desde que Mario Vargas Llosa ganó el premio Nobel, esta hasta en la sopa. No me molesta el asunto pues en realidad Don Mario llevaba años mereciendo ese premio que tiene más prestigio que credibilidad. Desde que es un ganador del Nobel, he tenido la oportunidad de leer varias entrevistas, repasar discursos y frases poderosas extraídas de sus libros. Leyendo un artículo que escribió Jorge Ramos al respecto, me encontré con un fragmento de su discurso al ganar el premio de novela Rómulo Gallegos en 1967, figúrense desde cuando anda escribiendo el hombre, dijo: “la literatura es fuego, es una forma de insurrección permanente… todo escritor es un descontento” la frase no pudo pasarme desapercibida y se ancló en mi cabeza. 

Una cosa es querer escribir y otra, muy diferente, ser un escritor con cada una de las letras que conforman esa palabra (por allí he conocido un par de escriores y dos o tres escitores) Yo, obviamente, me encuentro en la primera categoría, deseando escribir, buscando la forma e inventando excusas para hacerlo. Sin embargo de tener razón Vargas Llosa tengo algo de escritor; el descontento. 

Soy de esas personas extrañas y mezquinas a las que nada parece satisfacer. Hace algunas semanas con unos amigos durante un juego de mesa alguien sugirió que una buena palabra para describir mi personalidad era exigente, para mi sorpresa una segunda persona lo apoyó y pronto todos estuvieron de acuerdo que definitivamente “exigente” debía ir ligado a mi nombre. La cosa me molestó y me hizo pensar un rato. ¿Exigente yo? 

Creo que a lo que se referían, espero, es a mi constante manía de llevar la contraria, de empujar, de no conformarme con los puntos preestablecidos y de aparentar tener convicciones inamovibles y profundos dogmas. Eso puede interpretarse como exigencia si cuando una persona aparenta estar absolutamente convencida de algo yo salgó con dos o tres argumentos para rebatirlos, los argumentos no siempre son buenos, pero sin excepción son bastante incómodos. Sin embargo a la hora de la hora, soy un ser cobarde, inseguro, dudando de todo y poniendo en tela de juicio lo que para otras personas son profundas convicciones. No siempre me gusta ser así. 

A veces me gustar no ser descontento con el mundo, con el gobierno, con la sociedad o que al menos no me importara tanto, que no me preocupara lo que ocurre en el Tibet o en Chile, no querer, estúpidamente, cambiar el mundo y hacerlo un mejor lugar. No es que sea un completo amargado, disfruto de la vida como es y me encanta estar vivo en el 2010 en Panamá, en el planeta tierra, en este universo. 

No obstante leer que Vargas Llosa habla de los escritores como seres “descontentos” me hace sentir un poco satisfecho, una de esas medias sonrisas –mitad orgullo, mitad vergüenza- asoma por mi rostro. No soy un escritor pero al menos en algo me parezco a ellos; soy un descontento.

miércoles, octubre 13

Una de Perros.

Todo el conocimiento, la totalidad de preguntas y respuestas se encuentran en el perro.
-Kafka
Soy de esas personas que al tropezarse con un perro por la calle lo saluda. Imaginó su nombre e inclusive si su cara (¿los perros tienen cara?) me parece lo suficientemente noble me atrevo a llamarlo con un leve siseo, como me enseñaron en casa. Me encanta como algunos perros se acercan entonces moviendo la cola cual si fuéramos amigos de toda la vida y realmente me hubieran echado de menos. 

Los hay también asustadizos, los pobrecillos. Por supuesto están los rabiosos que no dudan en enseñar los dientes a la mínima provocación y aquellos que provocan ternura con su sola presencia. Perros, al fin, para todos los gustos. 

En casa siempre tuvimos un perro, recuerdo los nombres de algunos de esos seres de cuatro patas que formaban parte de la familia: Rambo, Tracy, Coqueta, Zulu, Dorado, Perro-Perro, Wishbone, Rex, Neron, etc. Por lo menos esos recuerdo, además mis tíos tenían su jauría personal con los cuales también jugué y aprendí a amar a esos animales. 

Me gusta su simpleza y el hecho de que son puro amor, sin resentimientos, no todos ya lo sé pero en su gran mayoría. Los hay sin dueño, que deciden adoptar toda una cuadra o a un grupo de personas sólo cambio de una palmada cariñosa o un poco de comida. 

Pensaba en esto porque en el campamento donde vivimos hay una perra, nadie sabe de dónde salió en realidad, llegó hace algunos meses con una pata quebrada y más flaca que el hambre. Se ha recuperado de a poco y aunque aun cojea de vez en cuando esta casi sana. No tiene dueño, por lo menos no de manera oficial. Los vecinos de la casa de atrás le llaman Fifi y le alimentan y juegan con ella. Hannah y yo le pusimos “Valentina”, en honor a su valor, en realidad es un animal sumamente cobarde. 

Esta mañana tenía la cabeza llena de preocupaciones, de cosas por hacer y de tareas que parecen venirse encima, la refrigeradora se daño y llevo semanas, si no meses atascado en un escrito. Me sentía bastante mal. Estaba solo en la casa. De pronto hasta la puerta se acercó “Valentina” y empezó a chillar para llamar mi atención. Salí pensando que le pasaba algo, que estaba herida o tenía hambre pero ella simplemente me saludó moviendo la cola y lamiendo mis manos como si no nos hubiéramos visto en años. Dio dos o tres piruetas bastante complicadas para una perra semi-coja y después de eso se dirigió trotando hasta la casa de los vecinos de atrás y se echó en su puerta como si nada, como quien dice: sólo pasé a saludar. 

Yo no pude menos que sonreír y pensar lo mucho que me gustan los perros y las muchas aventuras y experiencias que he tenido con ellos. Pensé para mí –algún día deberé escribir algo sobre los perros- Ese día es hoy, porque son nobles, porque son buenos y fieles muchas veces más allá de lo que nos merecemos. Así que allí va, una entrada para: Rambo, Tracy, Coqueta, Zulu, Dorado, Perro-Perro, Wishbone, Rex, Neron y Valentina. Sólo lamento que no sepan leer.

martes, octubre 12

Quiero escribir II

"Un escritor profesional es un amateur que no se rinde."
-Richard Bach

Estoy brincando en una pata, al menos dentro de mí, pues no tengo patas y realmente estoy sentado en una dura silla. Mañana se inauguraran los talleres literarios en Panamá. Hannah comentó un poco sobre esto en el post anterior. La verdad a veces me parece increíble  que estas cosas este ocurriendo en Panamá, justo ahora. 

Me he quejado constantemente los últimos años sobre la poca formación literaria que se puede recibir en Panamá, sin embargo esto es prueba de que siempre hay personas trabajando y haciendo algo por la palabra escrita. La idea de escribir, que me persigue hace años, y estar rodeado de otras personas que les guste hacerlo me hace sonreír, me hace estar ilusionado y esperanzado.

La oportunidad es única y he sido privilegiado con un cupo. Como si fuera poco Hannah tiene otro cupo así que sera algo que podremos hacer juntos y disfrutar, de eso no tengo duda. Hoy estuve hojeando la página web de los talleres y han hecho que mis expectativas se multipliquen por mil, sé que aprenderé mucho, sé que lo disfrutaré y lo más seguro es que aquí comparta muchas de las cosas que estoy aprendiendo y sintiendo. 

Nada te hace sentir más cerca del sueño de escribir que el estar rodeado por personas que persiguen la misma ambición. Tengo una sonrisa tonta en la cara y una certera esperanza en el corazón. Mañana empieza una gran aventura.  

Espero que sea bueno...

Esta semana recibí un correo electrónico que empezó así:  “Nos complace comunicarte que has sido seleccionado como alumno de "Talleres Literarios en Panamá", actividad organizada por la Asociación para el Fomento de los Proyectos de Cooperación Cultural y la Fundación para la Gestión del Arte, y financiada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).”

No tengo que decir que a mí me encanta la literatura y me fascina que voy a poder ser parte de algo tan especial aquí en Panamá.  Me siento agradecida y emocionada porque tengo la expectativa de que estos Talleres sean de motivación e inspiración para mí y para muchos más que están interesados en la promoción cultural, la escritura, y la literatura en general. 

Siempre me siento nerviosa cuando voy a conocer personas nuevas y en este caso también estoy nerviosa pero, estoy muy curiosa y tengo ganas de conocer a otras personas que aman la literatura.  Trabajo con muchas personas extrajeras y muchas veces me canso de oírlos decir que en Panamá las personas no aman las letras.  Algunas personas, tal vez, no las aman pero, definitivamente hay personas que sí las aman y espero que estos Talleres Literarios me den un poco más de motivo para refutar esas críticas de mis compañeros.

Seguramente leerán mucho más aquí que nacerá de estos Talleres, espero que sea bueno.

lunes, octubre 11

Comunidades locales

Hoy estuve pensando en todas las personas que tienen que viajar 2, 3, 4 horas para llegar al trabajo todos los días.  Esto lo he sentido de una manera más personal desde que regresé a Panamá.  Viviendo en otros lugares demoraba aproximadamente 20 minutos para ir y venir del trabajo.  Ahora, de ida (cuando está más pesado el trafico) demoro unos 45-50 minutos y de regreso de 30-40.  La verdad que para Panamá, eso no es tanto tiempo para esperar en trafico.  Obviamente, hay personas que esperan menos aunque la mayoría de los Panameños esperan mucho más.

En estos días estuve leyendo un articulo sobre como están intentando crear la "marca Panamá" y algo que mencionaron en el artículo es que para alcanzar un mercado "global" hay que ser "local".  Creo que en muchas cosas esto es cierto.  Para hacer cambios grandes, hay que tener una relación estrecha con la comunidad en la que vives.  Esto es difícil en la ciudad de Panamá donde la mayoría de las personas pasan más tiempo en el tráfico que en sus casas.  Esto crea una desigualdad de oportunidades para las comunidades donde la mayoría de sus miembros no pueden invertir tiempo en ellas.  

Me parece que sería bueno que buscáramos maneras de crear comunidades más locales.  Que se crearan oportunidades de trabajo en más lugares del país para que las personas pudieran vivir más cerca a sus espacios de trabajo.  Siempre van a haber razones para tener que viajar distancias para trabajar o estudiar, pero para el bien de desarrollo, se debería de intentar crear comunidades más locales.

O tal vez solamente no tengo ganas de despertarme a las 5:15 mañana en la mañana...

Gracias por las gracias.

Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
proverbio Chino

Creo que soy una persona agradecida. Cuando voy a la tienda de la esquina y el chinito me entrega las compras digo: Gracias. Al bajarme del autobús doy las gracias. Cuando el mesero lleva la comida o la cuenta. En fin me considero un ser agradecido. Sin embargo en los últimos días he descubierto nuevas formas de mostrar gratitud. 

Hannah es de esas personas a las cuales les gusta escribir en todas las formas. Quiero decir; a mí me fascina escribir cuentos o este blog por ejemplo, de vez en cuando correos o cartas pero a Hannah le gusta escribir todo el tiempo, aunque sea copiar trozos de algún otro texto. También le encanta escribir notas de agradecimiento. 

El fin de semana nos pusimos de acuerdo para empezar a escribir una larga lista de notas de agradecimiento a las personas que nos acompañaron en la boda. Yo no era la persona más entusiasmada pues me imaginaba copiando una y otra vez el mismo mensaje de agradecimiento. Hasta me dolían las manos de sólo pensarlo. 

Sin embargo una vez empezamos a trabajar , recordamos a cada una de las personas, las formas en que han sido especiales con nosotros, cuanto nos han mostrado su amor y cuanto le amamos. Recordamos aun a más personas que no pudieron estar con nosotros pero a lo que podíamos agradecer tantas cosas y lo que pensaba iba a ser una tarde tediosa se convirtió en una bonita experiencia de recordar y dar gracias. De darnos cuenta cuan especial es tener personas que te amen. Escribimos varias notas y algunas aun quedan pendientes. Agradecimos a muchas personas pero aún nos faltan muchas más. Pensé que sería una buena idea escribir una entrada de agradecimiento, a tantas personas que probablemente nunca les haya escrito una nota pero que han hecho tantas cosas por mí, por mi familia, por Hannah. Escribir un post de manera sincera pues he aprendido que escribir es también una hermosa manera de dar las gracias.

domingo, octubre 10

Bienvenidos a la cultura futbolística

La violencia es el último recurso del incompetente.
-Isaac Asimov

    
     Es triste lo que ocurrió el pasado viernes en el estadio de fútbol Romel Fernandez. Ya he dejado plasmado en otras ocasiones que soy un fiel seguidor de la selección de Panamá y que siempre procuro, por lo menos, estar al tanto de los resultados en sus partidos. El viernes se jugaba un amistoso contra El Salvador. La idea de los amistosos es que ambos equipos de buena voluntad juegan para ayudarse a pulir carencias, probar jugadores y entretener un rato al público.

     Con el partido versus El Salvador había un poco de picante de trasfondo, un poco de revanchismo y rencilla. Las pasadas eliminatorias mundialistas “la selecta”, nombre con el que se conoce a el equipo de El Salvador, eliminó a Panamá en un juego que dejó muchísimos sinsabores y cosas que decir. Se habló del árbitro, de la agresividad de los fanáticos salvadoreños que se dedicaron a tirar botellas y algunas otras cosas bastantes desagradables dentro de la cancha. Como sea Panamá quedo eliminado y la herida ha sangrado inclusive hasta hoy en día.

    Cuando se anunció que el amistoso se daría, los medios de comunicación ni lerdos ni perezosos soltaron las campanas al aire, hablaron de revancha, de venganza, de tomar lo que era nuestro, etc, en pocas palabras le calentaron la cabeza al fanático panameño. En los foros de fútbol la cosa era peor se escribían largos post invitando a la gente a hacer “inolvidable” aquella noche para los salvadoreños, como si ganar un pírrico amistoso cambiara la historia.

     En junio del 2008 la selección de El Salvador eliminó a Panamá; algunas personas entonces hablaron de falta de “cultura futbolística” porque cuando El Salvador había visitado Panamá la gente se había limitado a ver el partido, a gritar los goles y a cantar una que otra consigna. La cultura futbolística, según estos personajes, consiste en tener salvajes en las gradas arrojando botellas, orines, atacando a los fanáticos rivales, silbando los himnos nacionales y haciendo del estadio una mini Gomorra. En resumen lo que ocurrió en el Cuscatlán. Si eso incidió o no en el resultado no me interesa ni es el punto aquí.

     El punto es que el viernes en la tarde quisimos alcanzar la excelencia en “cultura futbolística” cuando pretendíamos cobrarnos un juego que ya paso y será imposible repetir. Se “confundieron” con el Himno de El Salvador, dos veces, cuando el portero de la selecta salió con una fractura en el maxilar, los cultos fanáticos panameños se dedicaron a arrojarles cosas, además en la cancha todo era provocación y mala saña.

    Si eso es cultura futbolística, felicidades, lo próximo será tener nuestras propias barras bravas como en Argentina o Inglaterra, así como el primer mundo, celebraremos sin duda cuando las rivalidades entre clubes empiecen a cobrar vida y nos llenaremos de orgullo cuando agredamos a una persona por el simple hecho de pertenecer a otra nacionalidad y apoyar a otro equipo.

Si eso es cultura futbolística, prefiero ser un ignorante.

sábado, octubre 9

La Evolución de Calpurnia Tate

Es triste cuando no puedes leer lo que “quieres” por estar muy ocupado haciendo o leyendo otras cosas.  En los últimos meses me he encontrado en esta triste situación.  Es tan grave que me he tomado dos meses en leer el libro La Evolución de Calpurnia Tate, un libro juvenil que en una buena época de lectura lo hubiera podido leer en menos de una semana porque no es tan larga.  De todas maneras, hoy es uno de esos buenos días cuando terminas de leer un libro (aun sí has demorado demasiado tiempo para terminarlo).

La Evolución de Calpurnia Tate es un buen libro juvenil, tiene una buena trama.  La verdad es que me identifico con el personaje principal Calpurnia, una niña que está descubriendo quien es.  Le gusta leer y por medio de una nueva amistad con su abuelo descubre el fascinante mundo de la ciencia.  Ella decide que quiere ir a la universidad y convertirse en científica, algo muy inusual al final del siglo 19.  Sin embargo, su mamá quiere convertirla en una señorita presentable que sepa cocinar, bordar, y ser una buena esposa.

Me identifico un poco con esa tensión de que a veces lo que a uno le interesa no encaja con lo esperado en el ambiente en el que te encuentras.  Es una prueba que muchos tenemos que pasar en la vida.  Me acuerdo cuando estaba intentando entrar en la universidad.  Por momentos sentía que iba a ser imposible y eso en un ambiente que no pensaba que era malo que yo fuera. Después de haber ido a la universidad, me he enfrentado con la dificultad de lograr otras metas.  He ido y hecho distintas cosas aunque algunas personas me desanimaron y no pensaron que yo los podía hacer.

Creo que toda la vida va a ser así.  Siempre van a haber personas que creen que es muy difícil o inapropiado lo que quieres lograr.  Creo que es sumamente importante perseguir los sueños cuando uno está convencido de que son buenos.  Y no importa que si como Calpurnia dudes, es bueno tener sueños y trazar la manera de lograrlos. 

Me gustó el libro de Calpurnia y me hizo pensar algunas metas que tengo aún y porque quiero seguir haciéndolas realidad.  A corto plazo una meta que creo que puedo lograr es dedicarle más tiempo a la lectura.  Si lo logro, dentro de poco verán alguna reflexión sobre algún otro libro.  Deseen me suerte.

viernes, octubre 8

Doscientas entradas después...

Lo peor es cuando has terminado un capítulo y la máquina de escribir no aplaude.
-Orson Welles


Ayer, llegamos a doscientas entradas. Doscientas entradas después podemos ver como hemos envejecido; en algunos casos para bien en otros para mal, doscientas entradas después a veces da un poco de vergüenza mirar los archivos y ver lo que opinamos sobre x asunto o la redacción que utilizamos en aquel párrafo.

Doscientas entradas después contrapunto sigue siendo un dialogo de amigos donde se han escuchado muchas voces: Joel, Mariqui, Isaura, Hannah,  Ariel y algunos más. Doscientas entradas después seguimos intentando hacer de la quinta pata del gato nuestra premisa y del inconformismo nuestra bandera. Doscientas entradas despues aunque no tenemos un eslogan que nos defina bien podría ser: “las cosas podrían ser mejores” y es que ese aire de aparente pesimismo no es más que la carga por la impotencia de poder hacer muy poco para cambiar el rumbo de este mundo.

Doscientas entradas después seguimos intentando saber exactamente que significa tener un blog, seguimos intentando descifrar si realmente podemos hacerlo y por supuesto seguimos soñando con escribir, con plasmar nuestras ideas en la pantalla y hacerlo de una manera atractiva. Doscientas entradas después aun no estamos seguros de haberlo conseguido.

Doscientas entradas después han cambiado nuestras prioridades, nuestras vidas, nuestros pesos y estados civiles. Doscientas entradas después aun nos cuestan encontrar la disciplina para escribir algo todos los días o al menos todas las semanas. Doscientas entradas después aun nos alegran cada comentario, cada palabra de ánimo o de oposición cada voz que se levanta reaccionando a lo que hemos escrito pues al fin y al cabo es lo que queremos lograr.

Doscientas entradas después queremos escribir otras doscientas.

jueves, octubre 7

Educadora por accidente

Por cada persona que quiere enseñar, hay, aproximadamente, treinta personas que no quieren aprender.
-Walter C. Sellar

Hace un par de años me convertí, por accidente, en una educadora. Por mucho tiempo había soñado en ser escritora, periodista, teóloga, o quizás dirigente comunitario pero, había ignorado por completo las oportunidades presentadas dentro del campo de la educación. No puedo decir si era ignorancia o si lo estaba evitando por algunos prejuicios que he formado al ver que a veces el sistema educativo en vez de formar personas pensantes con mentes críticas, desarrolla personas que saben leer sin pensar y escribir (tal vez) sin reflexionar. Eso no me gustaba y no quería quedar atrapada dentro de ese sistema. 

Y ahora que estoy aquí, hay algunas cosas que no me gustan del mundo de la educación básica. Me parece que por conseguir notas muchas veces se asignan muchos trabajos pequeños y sin sentido. Siempre estoy intentando pensar en la mejor manera de dar trabajos que tengan sentido y realmente enseñen algo útil. Otra cosa que no me gusta es que muchas veces los estudiantes ven las materias que damos como una prueba a pasar no como algo placentero como yo creo que debería ser. Eso mata el gozo muchas veces de enseñar las cosas que me apasionan. 

Aun me parece atractiva la idea de ser (algún día) escritora, teóloga, o tal vez profesora en la universidad; sin embargo, por ahora me encuentro como educadora dentro del mundo de la primaria y secundaria y estoy descubriendo muchas cosas que me gustan de este mundo. La principal es que al enseñar yo aprendo MUCHISIMO, es imposible intentar enseñar bien sin aprender mucho más que los estudiantes. Eso me sirve muchísimo si me quedo en el mundo de la educación o si decido seguir otros caminos después, porque el conocimiento no me hará daño. 

También me he encontrado con muchos maestros muy creativos y retadores, ellos son de los que atrapan la mente de sus estudiantes y los impulsan a pensar. Esto me inspira muchísimo. Otra cosa que estoy descubriendo es que me encanta el contacto humano y el impacto individual que se tiene como educador. Creo que siempre sueño (como escritor, teólogo, o profesor) en tener un impacto en las vidas de personas en particular y cuando uno es educador eso ocurre aun cuando no puedas ver los resultados finales. 

Así que, por ahora, estoy contenta de ser educadora y me da mucha curiosidad saber dónde me va a llevar este camino que empecé a caminar de una manera tan "accidental".

¡Que lindo es ser presidente! II

-Las promesas son olvidadas por los príncipes, nunca por el pueblo.
Giuseppe Mazzini


Hace un año, seis meses y tres días escribí “Que lindo es ser presidente” Aun recuerdo el ambiente que me llevó a escribir sobre eso, se respiraba esperanza por un lado y duda y temor por el otro, algunos consideraron que, por fin, se había acabado la era de los “huesos viejos” en la política, que por fin venía el “cambio” porque un hombre que caminaba en los “zapatos del pueblo” prometía que era el turno del pueblo. Yo escribí con resquemor, con deseos de estar equivocado con la esperanza de no tener razón y estar hoy escribiendo una fe de erratas, una sincera disculpa y felicitación al hombre que había demostrado ser quien prometió. 

Sin embargo esta es de las veces en que pesa decir que se tenía razón. No es novedad, no se le puede pedir peras a un olmo, no se le puede pedir a un político que sea honesto o a un hombre que solucione los problemas de este alicaído mundo. De modo que decir que estoy decepcionado sería mentira, digamos que ya me lo esperaba. Sin embargo no puedo evitar sentir otras cosas como frustración y temor de lo que está ocurriendo y lo que aun van a ocurrir. 

No me gusta como mi Panamá se tambalea herida de muerte ante la prepotencia de nuestros gobernantes, la impunidad de los corruptos y nuestra indiferencia. Y es que al final la culpa la tenemos todos. Sin embargo poco puede hacerse ante la arrogancia de nuestro gobierno, ante el orgullo de nuestro señor presidente que ha decidido aplicar las técnicas que le han hecho millonario y hacer de nosotros, sus ciudadanos, unos empleados más. 

Ya no importa que se echa al tinaco de la basura: bienes, leyes, reputaciones, carreras enteras, profesiones, vidas, la constitución y la democracia misma. Bajo un errado concepto de gobernar en el cual el toma las decisiones aun en contra del clamor popular y donde confunde sus funciones de presidente con las de un monarca. 

Es cierto que en todos lados se cuecen habas y muchas veces la falta de educación de la oposición y de nuestros periodistas hace que las cosas se salgan de orden y en vez de criticar e informar se dedican a insultar. Sin embargo también es cierto que el gobierno ha demostrado tener la piel demasiado sensible cada vez que se le señalan los errores. En fin el tema da para muchísimo más, quizá en otro momento toque las otras perspectivas. Hoy sólo quiero desahogarme aquí, plasmar en este blog el mal sabor de boca que tengo y dejar flotando en el ciberespacio esta incomodidad que me carcome y no sé como liberar

miércoles, octubre 6

Lo que aprendí de Geralt de Rivia

Lo maravilloso de la guerra es que cada jefe de asesinos hace bendecir sus banderas e invocar solemnemente a Dios antes de lanzarse a exterminar a su prójimo. Voltaire


No es ninguna novedad que me encanta la fantasía. Desde hace algunos meses he estado leyendo la saga de Geralt de Rivia. Un serie bastante pesada para decir lo menos y que a pesar de ser fantasía y ficción total, deja un gran espacio para la reflexión. Su contenido llega a ser tan denso que no me extraña en lo más mínimo que Hollywood no haya hecho una mediocre pelicula de este pseudo heroe.

Resumamos, Geralt es un cazador de monstruos en un mundo anterior al nuestro. Tiene capacidades sobrenaturales que son productos de una mutación a la que se ve sometido desde pequeño, estas en cierta manera marcan su destino. Una vez que se convierte en un "cazador de monstruos" también se convierte en un infrahumano. La trama envuelve critica a la política, a la religión, a nuestra doble moral y a la relajada ética que tienen los científicos a la hora de jugar con las vidas humanas. Es una historia bastante completa que no recomendaría a cualquiera y que sin embargo si es leída de la manera correcta y con la adecuada reflexión se pueden extraer reflexiones bastante serias y pertinentes.

El personaje se debate constantemente entre el bien y el mal. A pesar de ser un fenómeno mutante es mucho más honrado y respetuoso de lo que significa la vida que las personas "normales" y buenas que luchan por el "bien" sin importarle lo que se cruce en su camino. Es decir muchas veces por el afan de hacer el bien se termina haciendo el mal. Malas acciones hechas con buenas intenciones. Lo más curioso es que mientras uno lee se encuentra deseando que el héroe realice las acciones malas que probablemente llevaran a un resolución más fácil del conflicto. Sin embargo Geralt de Rivia toma las decisiones correctas y nos pega una bofetada moral que pocas veces creeríamos recibir de un cazador de monstruos.

No sé si la intención del escritor era ponernos trampas morales en las cuales viéramos cuan bajo podíamos caer o cuantas malas acciones podíamos aprobar bajo la premisa de: "es la única solución" en una ocasión en la cual se le pide a Geralt matar a una mujer para evitar mayores males ocurre el siguiente dialogo:
-Geralt -dijo Stregobor-, cuando escuchábamos a Eltibaldo muchos de nosotros teníamos dudas. Pero decidimos escoger el mal menor. Ahora soy yo el que te pide una elección similar.
-El mal es el mal, Stregobor- afirmó serio el brujo mientras se levantaba-. Menor, mayor, mediano, es igual, las proporciones son convenidas y las fronteras son borrosas. No soy un santo ermitaño, no siempre he obrado bien. Pero si tengo que elegir entre un mal y otro, prefiero no elegir en absoluto.

Me hizo pensar en la cantidad de veces en que vemos la resolución de los problemas de nuestros países con la desaparición de X grupo. O a quien no se la ha pasado por la cabeza el fusilar a todos los mareros y maleantes, o soltarle una bomba a las cárceles donde a fuego lento se cocinan más y peores maleantes que los que alguna vez entraron. Y de pronto uno se encuentra lleno de pensamientos genocidas. Y hasta damos por sentado que Dios esta de nuestro lado, que nos apoyaría en la decisión, de pronto se nos olvida que la misericordia nos alcanza a nosotros mismos para vivir hoy. Me pregunto si no habrá empezado de ese modo Hittler, pensando que la solución era acabar con ese grupo de personas.

Quizá sea hora de ser realmente buenas personas y no ser solamente buenos con aquellos que lo son de una u otra manera con nosotros. Quizá sea hora de no escoger entre los males menores sino escoger el bien de una vez por todas. Los libros de Geralt de Rivia nos dejan esa sensación extraña, parecen decirnos: Sí, el mundo es injusto pero tú puedes ser justo en las pequeñas cosas que te rodean. Aunque eso te haga quedar como un bicho raro, un infrahumano, un mutante. No sé, esas lecciones me quedan grabadas pero podría estar equivocado, al fin y al cabo se trata de un cuento de fantasía cuyo personaje es un cazador de monstruos. Quizá el autor sólo quería entretenernos un rato.

El peligro de volver ordinarias las cosas extraordinarias


El avión es solamente una maquina, pero qué invento tan maravilloso, qué magnífico instrumento de análisis: nos descubre la verdadera faz de la Tierra. 
-Antoine de Saint-Exupery

Yo paso por el Canal de Panama todos los días en camino a mi trabajo. Todos los días llego a las esclusas de Pedro Miguel y como allí se atrasan todos los carros por el ferrocarril, yo aprovecho para mirar los buques que pasan por el canal. Siempre intento ver el nombre del buque e intentar discernir de qué país es. ¡Es impresionante!

Hace un par de días mientras estaba casi parada allí me puse a pensar en el hecho de que el Canal de Panamá es considerada con una de las maravillas del mundo moderno ¡y yo lo puedo ver todos los días! ¡Que afortunada soy! Es increíble lo fácil que las cosas impresionantes que están a nuestro alrededor se pueden volver algo ordinario, parte del escenario, aun cosas tan impresionantes como el Canal de Panamá.

Eso me hizo pensar en como era vivir en Washington, DC. La verdad es que allí hay muchos edificios y cosas que son iconos en el mundo ahora mismo y personas vienen de todos los países del mundo para ver el Capitolio, los monumentos, y los museos en DC. Pero, la verdad es que cuando uno vive allí muchas personas dejan de sorprenderse cuando pasan por el Capitolio o la Casa Blanca todos los días, era TAN ordinario. Muchas veces yo salía y pensaba -¡que increíble que yo vivo aquí en esta ciudad llena de personas tan poderosas y de lugares tan históricos! Creo que todos los lugares tienen cosas así, vistas, monumentos, calles, montañas, etc. que son realmente asombrosas y que al pasar el tiempo se nos puede perder el asombro. 

Deberíamos cuidarnos de no dejar que nos pase eso. La vida es MUCHO más bonita cuando aun nos dejamos sorprender por las cosas extraordinarias que tenemos o están en el lugar dónde vivimos. Si vives en la ciudad de Vancouver nunca debes de dejar de maravillarte con las tres montañas que rodean la ciudad, si vives en Washington debes recordar lo impresionante que es esa ciudad y lo que se ha vivido allí, y si vives en la ciudad de Panamá, nunca debes de dejar de levantar la vista cuando cruces el Puente de las Américas para ver la hermosa mezcla de ciudad, bosque, y mar. Y si vives en otra ciudad debes abrir los ojos para ver esas cosas extraordinarias que quizás se te han vuelto ordinarias, porque esas son las cosas son las que le dan color a la vida y hay que apreciarlas.

martes, octubre 5

Una de nosotros.

Una mujer puede cambiar la trayectoria vital de un hombre.
Severo Ochoa 

Toda mi vida he estado rodeado de mujeres. Tengo cuatro hermanas, una madre y como trescientas mil tías, primas, amigas de mis hermanas, amigas de mis amigos, compañeras de escuela (donde el sexo femenino era una mayoría aplastante) y así cualquiera pensaría que soy un experto en mujeres. Sin embargo nada de eso me preparó para lo que sería vivir con mi chica. 

Es una experiencia de lo más especial vivir mi vida al lado de Hannah, ayer pensaba en lo mucho que significa que hayamos decidido compartir nuestra vida, el espacio que estemos en esta tierra. Pero al mismo tiempo no se puede negar que somos muy diferentes y no pasa un día sin que me sorprenda. 

Por ejemplo: Hannah es súper ordenada. Los que me conocen harán filas para comentar cuan desordenado soy yo y se sorprenderían de lo mucho que me ha tocado aprender y cambiar en estos pocos meses. No me estoy quejando en lo absoluto, me gusta pensar en el hecho de que estoy aprendiendo a ser el compañero de Hannah y como pese a nuestras diferencias seguimos siendo los mejores amigos.Y así un montón de detalles que al final hacen una vida. Sé que Hannah también ha tenido que adaptarse a muchas de mis manías y perspectivas, pero aun así es divertido conocernos un poco más. 

Igual seguiré aprendiendo y dándome cuenta que todo lo que creí saber hasta ahora sirve de muy poco y en los peores casos de nada. Pero feliz, porque no creo que exista algo mejor que aprender a amar a través de las pequeñas cosas a la persona que amas.