jueves, marzo 25

Grado de cultura o El día que envidié a los ticos.


Ayer Panamá alcanzó por primera vez en la historia el tan ambicionado “grado de inversión” es decir se coloca como uno de los países en los cuales se puede invertir confiadamente y que además ha subsanado su deuda externa hasta niveles de confianza, un tema fundamental que se toma en cuenta para darle a un país el grado de inversión es la transparencia, la institucionalidad y la seguridad jurídica. De hecho en Latinoamérica solo hay cinco países con grado de inversión: Chile, México, Brasil, Perú y Panamá. Es decir por donde se vea son grandiosas noticias para un país en pleno desarrollo.

Sin embargo, como siempre, hay muchísima tela que cortar. Panamá se perfila desde hace varios años como una lumbrera en el mundo de la economía en algunos casos nuestros propios vecinos lo han reconocido y es que si somos sinceros la historia y la geografía nos han sonreído. Sin embargo lejos de el grado de inversión económico, de la capacidad de generar empleos y dinero hay otras realidades que deberían hacernos enrojecer o quizá hasta morir de vergüenza.

Lástima que el dinero no sirve para comprar las cosas que de verdad valen la pena. No compran una nación educada, no compran personas que depositen la basura en su lugar, no compran cultura, no compran honestidad. Y es que a pesar de todas las campanas que se quieran soltar al aire el haber obtenido el grado de inversión (que es algo buenísimo y de lo que me alegro y me siento orgulloso) no nos garantiza un mejor Panamá.

La educación sigue siendo igual de mediocre con maestros que amenazan con irse al paro para obtener recreos más largos y profesores universitarios que llegan a improvisar e inventar en salones atestados de estudiantes vagos que basan toda su educación en wikipedia o el rincón del vago.com

Mientras sigamos votando por el más guapo o el más popular, mientras sigamos aplaudiendo a los regueseros y reguetoneros (que son la misma cosa) con sus canciones de sexo y violencia desenfrenada, mientras nuestros gobernantes sigan pensando que están sobre la constitución y nosotros aplaudamos o desaprobemos sus decisiones como si de un juego de fútbol se tratara, Panamá seguirá siendo el mismo que conocemos con tantas cosas hermosas pero con tantas carencias.

Dicen que el pasto del vecino suele ser más verde y quizá haya un poco de cierto en eso, pues a quién se le ocurre quejarse de que su país haya alcanzado un lugar especial en la economía mundial. Sin embargo preferiría tener un país donde los conductores son educados, donde las personas colocan la basura en su lugar, donde los estudiantes están ansiosos por aprender y donde las autoridades lejos de querer embelesar a la gente con propuestas idiotizantes presenten propuestas alcanzables y las lleven a cabo.

No existe país perfecto, de eso soy muy consciente, sin embargo basta darse una vuelta por Costa Rica, por ejemplo, para darse cuenta cómo un país sin “grado de inversión” demuestra cultura, limpieza y educación. No me malinterpreten por favor, estoy absolutamente orgulloso de ser panameño y lejos de rendirme creo que todos estos puntos son razones extras para luchar por un mejor Panamá, sin embargo algunos días como hoy no puedo evitar que ese gusanito de la envidia me haga ver todo lo que nos falta para tener un mejor Panamá.

Ariel

viernes, marzo 5

Sector 9

Bien, al parecer es semana de películas en Contrapunto. Y es que he tenido la oportunidad de ver otra película que me ha hecho reflexionar muchísimo. Y es que desde hace semanas tenía intenciones de ver "Sector 9" me llamaba la atención el formato de la película pseudo documental y al mismo tiempo el tema que tocaban: estereotipos y racismo.

La película enfocada en un grupo de "refugiados alienigenas" varados en el planeta tierra sin esperanza de regresar a casa, demuestra como reaccionamos con aversión ante lo desconocido y como muchisimas veces los medios de comunicación juegan un rol de envenenamiento de la conciencia de la sociedad y cuan egoístas somos para ayudar a aquellos que realmente son menos favorecidos que nosotros. De hecho la película empieza dándonos una impresión de los extraterrestres desde la óptica de los medios de comunicación: revoltosos, violentos, sucios y muy peligrosos.

Sin embargo conforme transcurre el argumento y el enfoque deja de ser el de los medios de comunicación deja de ser el principal para tornarse más ¿personal? se empieza a ver ciertos factores que hacen más compresible las reacciones y los comportamientos de estos seres de otro planeta. Además que el argumento parece repetir una y otra vez que estos refugiados no están allí por lujo sino por necesidad.

Obviamente es una dura metáfora para nuestra sociedad. Y he de reconocer como muchas veces me he formado impresiones y conceptos sobre las personas sin tan siquiera conocerles, o he dejado que los medios de comunicación sean quienes me digan en realidad como es tal o cual grupo étnico creando prejuicios y estereotipos, procuro en lo posible escapar de ellos pero viendo la película pude verme un poco reflejado.

Es cien por ciento ficción así que si no te gustan ese tipo de películas, no sé si vale la pena que te gastes dos horas de tu vida en ella, por otro lado si te gustan ese tipo de pelis, la vas a disfrutar. Tiene ademas unos cuantos tramos un poco sangrientos que también hay que tomar en cuenta a la hora de verla.

Sin embargo la campanada a dejar a un lado los prejuicios y vernos como lo que somos (todos seres humanos) es grande, en estos tiempos en que el mundo tiembla, literalmente, y se hace necesario contar con todos nuestros prójimos no importando el color de su piel o su clase social. Tiempos en que el "amar a tu prójimo como a ti mismo" toma un gran significado.

martes, marzo 2

Precious


Precious es una película que tiene muchas formas de verse. Aun no decido si realmente me ha gustado o simplemente me ha chocado con una realidad a la que suelo cerrar los ojos. No estoy seguro si me he identificado con su personaje principal o más bien he sentido un poco de lastima e impotencia. Como sea no creo que haya desperdicio en sentarse y verla.

No quiero adelantar nada sobre la trama pues creo que de ese modo perdería impacto, sin embargo creo que puedo mencionar algunos puntos sobresalientes (al menos para mi) una cosa que me impacto y me gusto realmente es el papel que juega la palabra escrita en todo el desarrollo de la trama, el leer y escribir como fuentes de liberación y de poder es simplemente algo con lo que me identifico plenamente. Leer y escribir es un privilegio tan grande que no hay forma de describirlo, es una lastima ver como muchas veces lo damos por una bendición sentada y no agradecemos por ella.

Al salir del cine un amigo me comentó: -Hay que ver cuan mal agradecidos somos, uno se queja y se queja y definitivamente la vida es preciosa- creo que al final el captó gran parte del mensaje de la película, la vida es incierta y muchas veces incontrolable, no tenemos control de un gran porcentaje de las cosas que nos ocurren, sin embargo eso no le quita a la vida su hermosura, su grandeza y no por estar oscuro y triste la vida deja de ser preciosa.

Los sueños, la escritura, la lectura, la educación, los prejuicios, la autoestima se amalgaman en esta película haciéndola ciertamente diferente y retadora por muchos lados. La temática es fuerte y la película si bien no es "cruda" tampoco esta cocida del todo.

La vida es preciosa a pesar del ser humano y la vida es preciosa porque la tiene el ser humano, una paradoja que definitivamente tendremos por el resto de nuestras vidas. Si me preguntan si deben verla les diría que definitivamente sí.

Ariel

domingo, febrero 28

Libro: El niño con el pijama de rayas


Acabamos de terminar de leer el libro El niño con el pijama de rayas. Es un libro triste escrito de la perspectiva de Bruno, el hijo de un oficial nazi que se muda con su familia al campo de exterminio de Auschwitz. El niño conoce a un niño judío que se llama Shmuel que vive al otro lado de la cerca y tiene un "pijama de rayas". Me gustó el libro, especialmente como un libro para intentar hablar sobre ese tiempo tan horrible en la historia moderna. 
El libro tiene una forma simple y sin duda introduce el tema de lo sucedido durante el holocausto jóvenes de una manera verídica pero no demasiado explicita para poder empezar una conversación sobre el tema. El libro deja mucho por explicar y --para algún niño que no hubiera estudiado mucho sobre el tema-- sembraría muchas preguntas en sus mentes. Yo diría que este libro no lo deberían leer niños sin tener algún adulto que esté dispuesto a conversar sinceramente del tema con el o ella después de leerlo. 
Me gusta que el personaje principal es un niño alemán que sin haber sido muy indoctrinado hacia el prejuicio trata a todas las personas que conoce como seres humanos. El no lleva prejuicios que lo hace pensar que unas personas son más valiosas que otras o que algunas personas ni siquiera son seres humanos. Pero, Bruno también es un niño bastante egoista, a pesar de que entabló amistad con el niño Shmuel, no pudo realmente captár la magnitud de la diferencia de lo que vivían los dos niños. El final es muy triste pero, no la voy a contar.

La paradoja del escritor

Hoy en la mañana estaba buscando un libro y me encontré con una frase que me puso a pensar en la paradoja de querer ser escritor. La paradoja consiste en que para poder escribir bien hay que estar sumamente interesado en el mundo y las personas que nos rodean --un buen escritor tiene que ser observante-- pero al mismo tiempo hay que poder disfrutar de pasar horas tras horas solo intentando escribir de lo mismo que nos apasiona de la vida. Es una paradoja.
La vida está llena de paradojas y la de querer escribir puede que sea una de las más sencillas. Sin embargo, aun tomando en cuenta que es una paradoja no deja de crear un poco de ansiedad en aquellas personas que desean las dos cosas. Esta es, creo, la expicación más sencilla de una de las ansiedades que siento en la vida. Por un lado estoy fascinada con las personas que me rodean y deseo, más que nada, observarlos y conocerlos pero, por el otro lado deseo tener tiempo sola para reflexionar en lo que he observado y vivido. 
La vida va a un paso muy rápido para permitir las dos cosas en su máxima expresión. Me pregunto si podremos vivir por periodos, periodos de convivencia social, interactuando con la vida de forma intensa y periodos de reflexión en las cuales nos retraemos para poder escribir y pensar. Lo ideal, pienso yo, sería poder tener las dos cosas en una rutina cotidiana como la marea. Un subir y bajar normal y esperado. ¿Será posible?

lunes, febrero 8

Si yo fuera presidente...


Exhorto pues ante todo que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en autoridad, para que podamos vivir una vida tranquila y sosegada con toda piedad y dignidad. La Biblia
La politica es (y probablemente siempre lo sea) un tema en auge. La corrupción nunca deja de indignarnos y jamás deja de sorprendernos como aquel honrado candidato que prometió dejar hasta el pellejo por sacar nuestro país adelante, se convierte de pronto en un corrupto político más.
La historia esta marcada de autoridades abusando del poder, de pobres siendo subyugados, ricos enriqueciéndose, políticos engañando, en resumen nada nuevo bajo el sol.

En cierta manera me sorprende que me sorprenda. Sin embargo estos últimos días, la diaria frustración de abrir el periódico y leer que las noticias de hoy son las mismas de ayer pero más desalentadoras (ya sé, ya sé, es que ando pesimista) se ha convertido en una pregunta que me repica y me tortura. ¿Qué haría yo en el lugar de ellos?

No soy un amante de la política, pero debo admitir que de vez en cuando el tema me apasiona. Y que aunque no me gusta admitirlo leo bastante en cuanto al asunto y tengo una opinión bastante formada y algunas veces bastante terca. En más de una ocasión me he encontrado criticando las acciones tomadas por algún político con la expresión: ¡Si yo fuera presidente...! y luego doy un largo discurso sobre que acciones hubiera tomado yo en una situación similar.

Llámenme lento pero apenas ayer reflexionando en el asunto, me di cuenta de cuan fácil es ver los toros desde la barrera y decir las increíbles cosas que haríamos sin tuviéramos el poder y la toma de decisiones de nuestros gobernantes. Probablemente en el corazón de ellos se albergó alguna vez un honesto y sincero: ¡si yo fuera presidente...! No pienso defender a la clase política, nunca he sido muy buen abogado del diablo, pero siempre me hace pensar el hecho de que es facil criticar los errores publicos, los que salen en el periódico, de aquellos que se habla por horas en programas de "análisis" sin embargo los pequeños, los que nadie ve, los que no representan "perdidas millonarias para el país" son faciles de ignorar y pasar por alto.

¡Si yo fuera presidente...! no creo que jamás llegue a serlo, pero al menos toda la vida que tenga en esta tierra seré Ariel, ¿qué voy a hacer con lo que me corresponde? con las pequeñas o grandes decisiones. Definitivamente creo que los presidentes están en una posición de mayor responsabilidad y que como tales merecen ser examinados y evaluados, pero también son seres humanos con defectos y aciertos, es facil poner los ojos en los políticos y olvidarnos de que un porcentaje de como anda este mundo tiene que ver con mis decisiones.

Bien dice aquel refran: Cada pueblo tiene el gobernante que merece...
Ariel

miércoles, enero 27

Un tema muy complicado...

Ella es Jessica, tiene unos 15 años, una chica muy linda y muy inteligente. Al entrar en su salón de clases un grupo de estudiantes en la esquina la miraban con desprecio y un chico dijo calladamente pero lo suficientemente fuerte para que ella lo pudiera escuchar “niña buenona…cristiana” todos quitaron la mirada fingiendo que hablaban entre ellos y se reían calladamente.

Obviamente, el rechazo le dolía a Jessica pero, no le quedaba otra opción que ignorarlos y seguir su camino a su escritorio solitario, soportando las burlas de sus compañeros. No todos la trataban así, algunos se daban cuenta que aunque ella era diferente a ellos, ella era una persona amable y fácil de tratar pero la mayoría temía las burlas de la mayoría así que no se relacionaban mucho con ella, no quería que se le pegara lo suyo (como si fuera una enfermedad) o que los demás los rechazaran también.

Esta vez, el profesor escuchó la burla de los compañeros y aunque el profesor no era religioso y se sentía incomodo con las personas religiosas no podía aceptar que sus estudiantes se trataran así. Cuando tuvo un momento libre llamó al chico que le había hecho la burla a un lado.

--¿Porqué le dijiste eso a Jessica? le preguntó.
--Pues, pues… el chico balbuceo un momento, --no sé, dijo.
--¿Te estabas burlando de ella porque es cristiana? Le preguntó el profesor seriamente.
--¡No! Replicó asustado por las preguntas del profesor.
--¿Qué querías decir con acusarla de ser “buenona”?
--¡Es que es cierto! Se cree la más buena…
--¿De verdad?
El chico se quedó callado y miró al piso.
--Pues, me parece que con la manera que le dices eso, sea cierto o no, acusarla de ser cristiana, le estas acusando de ser “tonta” o “estupida” ¿me equivoco?
Siguió callado.
--Aquí no usamos términos, sean ciertos o no, que tengan la intención de despreciar a otras personas. No quiero oír una burla más de ustedes. Ni una sola palabra que tome el significado de “tonto” o “estupido” para ustedes. No más.


Vivimos en un mundo en el cual nos dividimos en “minorías”, casi todos nos podemos identificar como una minoría excluida o una minoría que domina --pero es raro que no permanezcamos a alguna. Puede ser nuestra religión, nuestra orientación sexual, nuestra raza, nivel de educación, o nuestra situación económica. Es muy fácil sentir que somos los discriminados y tomamos esa posición como excusa para intentar aislar a otro grupo para que no nos sintamos tan impotentes. Desafortunadamente, aun después de tantas luchas por la igualdad actos de discriminación ocurren a diario alrededor del mundo.

Hace un tiempo, Ariel escribió en cuanto a unos comerciales que salieron en Internet que eran demasiado explicitas con su presentación del homosexualismo y los peligros del SIDA. Y de allí, los comentarios que llevaban aquellos videos eran igualmente perturbadores, el choque entre los que veían todo eso como pecado que los conducía al infierno y aquellos que veían a los cristianos como unos intolerantes como si los homosexuales se merecían un trato más especial que los demás. Y Ariel tomó eso y se fue por el lado de expresar que siente que el homosexualismo no es normal y que debía tener el derecho de sentirse incomodo con eso.

Muy bien. Solo quiero decir que el Cristianismo tampoco es normal. Todo lo que tenemos dentro de nosotros nos jala y impulsa en la otra dirección. Todo eso del amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, y templanza tampoco es natural. Sería raro que alguien te dijera que no es bueno pero, hay muchas personas que se sentirían incómodos con que les digas que esas deberían ser características normales y aceptadas de todo el mundo. ¿No? Pero, los Cristianos saben eso y sienten la necesidad de predicar su mensaje con todas las replicas y dudas que les pongan y no es por ofender, es porque sinceramente lo creen. Dudo que la mayoría de las personas negarían la humanidad de los Cristianos, su derecho de vivir y existir pero muchos dirían que no les gusta que los Cristianos decidan cuales deberían ser sus normas morales, su manera de ver la vida, la sexualidad, o cualquiera otra cosa que se les ocurra.

Ariel hizo el comentario que “los homosexuales han tomado el control del mundo” y explicó que “hablar mal de un homosexual puede ser causal de despido en muchos países”. Pero yo me pregunto, ¿eso es discriminación? Me parece que “hablar mal” de cualquiera persona en cualquier lugar debería tener alguna consecuencia disciplinaria. Lo que me preocupa es que muchas veces los Cristianos también son culpables de sutilmente reemplazar el significado de la palabra “homosexual” con “idiota” o “estupido”. Por ejempo, la comparación que hizo con su reacción ante dos hombres besándose con una persona que escupe en la calle me pareció ofensiva. Yo he visto como con cristianos la escena con Jessica se repite pero con la persona recibiendo la burla siendo la persona acusada de ser homosexual. Muchas veces, no es que la persona es homosexual pero, en muchos ambientes, ser acusado de ser “homosexual” es una burla humillante, casi como ser llamado “idiota” o algo peor. Se escuchan murmullos y risas incomodas y se hace todo lo posible por confirmar que uno NO es homosexual. Con ese “reemplazo de significado” se desvalora la humanidad de la persona homosexual no importa cuantas veces se diga que se les reconoce su humanidad.

Mi punto es este, que la reacción del Cristiano ante el homosexualismo puede ser de incomodidad y no creer que es bueno. Está bien. Muchas personas se sienten igual con el Cristianismo. Pero, lo peligroso no es creer eso, pero de no reemplazar el significado del “homosexualismo” con otros significados como “tonto” “idiota” o “estupido”. Somos libres de expresar nuestras ideas pero NO somos libres de humillar a otras personas, en ningún contexto por ninguna razón. Yo creo que la libertad de la religión es muy importante, en algunas partes del mundo los Cristianos son perseguidos y creo que eso es algo que está mal en el mundo, pero también creo que está mal que las personas homosexuales también sean perseguidas y maltratadas en algunas partes del mundo. Supongo que me extraña que Ariel se sienta tan ofendido cuando, en realidad, lo anormal es ser Cristiano. Si los Cristianos también son la minoría, ¿es justo que ellos decidan para los demás las normas morales, la manera de ver la vida, la sexualidad, y cuantas cosas más?

lunes, enero 25

Soy un viejo


No me cuesta mucho admitirlo y a los hechos me remito; me estoy volviendo viejo. O por lo menos ya no encajo de la misma manera en la vorágine y el corre corre desenfrenado en que se halla este mundo. Aun no soy de aquellos que se sienta con nostalgia a decir que mis tiempo eran mejores que estos (pues bien sé que mis tiempos tenían sus bemoles, además que considero que estos también son mis tiempos) pero definitivamente cada vez entiendo menos este mundo lo cual podría ser tan bueno como malo.

La razón de que admita mi vejez y me haya decidido a no discutir nunca más cuando alguien me llame viejo o anticuado proviene de mi reciente experiencia en un campamento de chicos (y chicas) de doce a quince años. Donde he podido palpar por mi mismo como los conceptos de moda, masculinidad, valor, caballerosidad y feminidad han dado paso a algo completamente diferente y es que ya nada es lo que era. Nunca fui una chica adolescente, pero sí que fui un chico y recuerdo aquellos años como algo genial, divertido y muy diferente a lo que es hoy en día.

Ya sé cuan anticuado puedo sonar, cuan fuera de onda y todo lo demás, por eso lo dijo sin miedo ni tapujos: me estoy volviendo viejo. por lo cual me propongo sin vergüenza hacer cosas correspondientes a mi edad, como leer un libro o practicar algún deporte, usar pantalones holgados y permitirme estar fuera de la moda, quizás no estaré en onda pero estaré tranquilo con mi conciencia, y eso ya es bastante.

Por eso tomando en cuenta lo dicho anteriormente, resuelvo que: nunca Usaré pantalones tan apretados que me haga parecer que en lugar de piernas me apoyo en dos chorizos con los cuales me las ingenio para caminar, no me "sacaré" las cejas por más que digan que da un tono "sexy", no dejaré que mis uñas crezcan más de lo necesario para rascarme (que es para eso que sirven)y mucho menos me preocupare si una o dos se quiebran en un juego de fútbol, no dejare que sean los demás quienes decidan por lo bueno y lo malo, no sera mi medida del éxito la aceptación del mundo y por último pero quizás más importante: Tendré valores inamovibles e inquebrantables que ni las muchas modas o las muchas presiones puedan cambiar, mi accionar se basara más en una reflexión que en un impulso y viviré al día, sí, pero teniendo en cuenta la eternidad.

En fin , no me hagan caso, como ven soy un viejo. Debo estar sufriendo demencia senil.

Ariel

lunes, noviembre 9

Los niños no eran así antes...


Trabajo en una escuela en la ciudad. Hay muchas cosas que disfrutar al trabajar con niños y también hay tantas cosas difíciles. Algo que disfruto muchísimo son los comentarios de los niños. Hoy en la clase de ciencias uno de mis estudiantes estaba intentado decir "el alambre es flexible" pero en vez de "alambre" dijo "el calambre es flexible". Me dio tanta risa. Aparte de las cosas tan chistosas que los niños dicen, tienen un comportamiento tan descontrolado que es muy cansado. Eso es lo más difícil. No se puede enseñar bien cuando se tiene que estar enfocando en la disciplina la mayoría del tiempo. Creo que los niños en la ciudad tienen un comportamiento un poco peor que el de los niños en zonas más rurales (pero tal vez es solo mi imaginación).

¿Sabes como la gente siempre dice "¡cuando yo era niño, no era así!"? La gente siempre recuerda que los niños se portaban bien, tenían más respeto, y prestaban más atención cuando ellos eran niños. Yo no sé si yo estoy de acuerdo. Supongo que en realidad no fui niña hace tanto tiempo pero, de todas maneras, yo recuerdo que cuando yo era niña mis amigos eran MUY tremendos. Recuerdo que teníamos una actividad para niños los viernes en la tarde dónde los niños llegaban a mi casa, jugábamos juegos, cantábamos, escuchábamos historias, y hacíamos manualidades. Yo recuerdo que cuando a mi me tocaba dirigir algo, casi me daba miedo porque los niños eran terribles. Ya ni me acuerdo como lograba captar su atención. Ellos eran niños de la ciudad en todos los sentidos.

Creo a pesar de que sí cambia la sociedad, tal vez la humanidad no cambia tanto. Somos personas capaces de mucha malicia y también de mucho bien. Yo recuerdo que como niña yo era muy inocente, o más bien ignorante, en que yo no me daba cuenta cuando los demás niños me trataban mal –pero la verdad es que a veces los niños eran muy malos los unos a los otros. Esa falta de respeto a los maestros y la maldad entre los niños es algo casi humano más que otra cosa. Pero, supongo que esa es la pregunta. ¿Cuánto del trato amable es algo que se aprende y cuanto es algo natural?

viernes, noviembre 6

El hombre caprichoso, domesticado y mal agradecido.


"El pesar y la pobreza purifican el corazón del hombre, aunque nuestras mentes débiles no ven nada de valor en el universo, salvo la comodidad y la felicidad."
Khalil Gibran

"Bienaventurados los pobres..."
Jesús

Voy a intentar desahogarme. El ser humano se ha vuelto demasiado cómodo. Nos hemos vuelto demasiado cómodos y hemos trastornado el orden de las cosas.

Con el avance de la tecnología, con el crecimiento de las urbes y sus consabidas utilidades, el ser humano se haya cada vez más cómodo en esta vida. De pronto cosas como agua, luz, telefono, cable, Internet dejaron de ser lujos y privilegios y se convirtieron en un condimento más del "pan nuestro de cada día" es decir: en parte de los asuntos vitales.

Quizás aquellas personas que se las ingeniaron para hacer más comoda la vida del ser humano, jamás se imaginaron cuan esclavos nos volveríamos de las comodidades, de pronto aquellas cosas que tenían como función principal facilitarnos la vida se han convertido en la vida misma.

Hace unos días, pase un día entero sin el servicio de agua. Era tan frustrante abrir un grifo de agua y no ver caer el precioso liquido. Estaba molesto pensando en lo injusto que es no tener agua al hacer un simple movimiento de dedos.

Yo mismo he tenido que viajar y pasar tiempo en lugares donde para conseguir agua hay que viajar distancias bastante largas y arrastrarse por caminos tortuosos. Sin embargo, estamos (estoy) tan acostumbrado a la comodidad.

No quiero ser mal interpretado. No creo que la comodidad sea mala, sin embargo creo que confundir "comodidad" con "vida" es una aberración terrible. La vida esta llena de enfermedades, de dolor, de injusticia, de muerte e incomodidades. Pero el ser humano se ha vuelto tan comodo, ha sido domesticado por la tecnología y perdido los instintos de supervivencia de tal modo que nos escandalizamos cuando vemos a alguien hacer las cosas minimas.

Hombres y mujeres quedan al borde de las lagrimas por leer que en un pueblo del interior las mujeres y los niños deben caminar 45 minutos para acceder a agua potable. Al menos tienen agua potable. Y es probable que nuestros abuelos hayan pasado por una travesía similar.

No propongo hacer del mal de muchos nuestro consuelo. Pero sí creo que es buena idea empezar a ser más agradecidos, empezar a dejar de dar las bendiciones por hechos, y ser agradecidos con esas comodidades a las que nos hemos acostumbrado, luz, agua, teléfono, celulares, blackberrys, Internet y así add infinitum.

El dolor, la pobreza, las enfermedades y la muerte también son parte de la vida. Podría estar equivocado, pero creo que nos hemos vuelto caprichosos y muy mal agradecidos.

Algo habrá que hacer, no digo dejar las comodidades que se tienen (a menos que sea necesario) pero si agradecer por las comodidades que las mismas nos brindan.



Ariel

domingo, octubre 4

Al Perdonar


"El perdón no es humano, es divino"

El viernes en la noche fui a ver un documental sobre el proceso de reconciliación en Rwanda después del genocidio --que fue filmado Laura, la esposa del pastor de mi Iglesia. Yo sabía que ella había hecho este documental, la primera vez que yo conocí a Laura fue antes de que ella hubiera terminado la película y ella me contó lo que estaba haciendo. El viernes fue la primera vez que ví el documental. A veces es curioso saber que la esposa de mi pastor se ha ganado un “Academy Award” y ha viajado por todo el mundo compartiendo su documental, porque al mismo tiempo es una persona muy cariñosa y sencilla. Sin embargo, en este momento ella está compartiendo una historia de perdón en lugares que raras veces es vista y es hermoso.

Mi Iglesia aquí tiene una relación de “Iglesia hermana” en Rwanda. Una vez ella fue con su Iglesia a Rwanda, en ese viaje ella se dio cuenta que el gobierno en Rwanda estaba dejando libre a cientos de miles de prisioneros que estaban en las cárceles que habían asesinado a sus vecinos y amigos durante el genocidio. El gobierno llamó al país a reconciliarse. Cuando ella escuchó eso en ese momento ella pensó que era una historia increíble y decidió que iba a ser el tema para el documental que tenía que filmar como su proyecto de tesis.

El documental hace la pregunta ¿Pudieras perdonar a una persona que asesinó tu familia? El documental se llama As We Forgive (Al Perdonar) y cuenta la historia de Rosaria y Chantal –dos mujeres quienes se estaban enfrentando con los hombres que mataron a sus familias en 1994. El dolor y la tristeza de esta historia es increíble, yo lloré por gran parte del documental, pero este es un caso increíble donde los Ruandeses tienen mucho que enseñarnos en cuanto al perdón. Sinceramente, desde el viernes he estado reflexionando en las personas a las cuales a mi me ha costado perdonar por males mucho menos severos que la muerte de mi familia. La reconciliación es mucho más que el convivir pacificamente con las personas que nos rodean pero es el pasar de eso a perdonar y re-establecer una relación con esas mismas personas. Este documental cuenta una historia increíble de perdón y la restauración --es extraordinario.

martes, septiembre 1

De conspiraciones, mala información y otras plagas electronicas


La ignorancia es madre del miedo.
Henry Home Kames (1696-1792) Juez y escritor francés.

No sé qué me molesta más. Aquellos malintencionados que los crean o los que sin decir ni pío se tragan el cuento entero. Hablo de las cadenas y otros correos mal intencionados que se encargan de desinformar y deformar la educación de muchas personas. Y es que los hay de todo tipo, desde aquellos que dicen que hotmail va a cerrar, (sería bueno ¿eh?) pasando por aquellos que aseguran que no sé en qué fecha y en que momento se podrá ver Marte desde la sala de tu casa del mismo tamaño que se ve la luna, llegando hasta aquellos que aseguran se morirá tu progenitor, tu progenitora, tu hermana y tu perro si no los envías a quince o veinte personas más.

No faltan aquellos que piden firmas para impedir que X película que atenta contra los principios morales sea exhibida y allí ves los miles de personas poniendo nombre, apellido y país de procedencia. Lo más curioso es que hasta ahora no he sabido de un solo caso en que el asunto haya funcionado. Aun así cada día en mi bandeja de entrada hay dos o tres de estos correos.

Siempre he sufrido de dos extrañas enfermedades. Una es la curiosidad y otra el escepticismo. Así que si a mi bandeja de entrada llega un correo diciendo que el dólar va a desaparecer y será sustituido por una moneda nueva llamada "Anmaro" o algo así, y el escrito hasta incluye un vídeo como prueba donde un tipo con toda la pinta de intelectual declara tener pruebas fehacientes de esta nueva moneda; mi primera reacción sera investigar un poquito más antes de soltar las campanas al viento y alertar a todos mis amigos que de deshagan de todos sus dolares. A veces la investigación no requiere de más que unos cuantas búsquedas en Google, donde un par de fuentes confiables y fidedignas, se encargan de desmentir el correo en cuestión y se acabo el asunto. No hay nada que temer una vez más.

No creo que el escepticismo sea lo mejor. Hay hechos en esta vida que son simplemente increíbles y nos parezcan lógicos o no, son certísimos y no hay nada que discutir. Pero tampoco soy partidario de caer en el otro espectro de creer todo lo que cae en mi bandeja de entrada, sobre todo aquellos que auguran paz, amor y prosperidad para aquellos que envíen el correo de vuelta (Créanme he mandado cientos de esos correos y no consigo ni paz, ni amor, ni prosperidad) o maldiciones violentas y crueles para quienes no lo envíen.

Hace poco llegó a mi bandeja de entrada un correo que hablaba sobre la conspiración detrás de la gripe porcina: Estados Unidos creo esta gripe con la intención de inyectarnos una vacuna con chip incluido que nos hará rendirle pleitesía al presidente de U.S.A que es nada más y nada menos que el mismísimo anticristo. Desde entonces he duplicado mis medidas de seguridad y me lavó las manos más seguido, no vaya a ser que necesite de una de esas vacunas y ¡zas! quedo sin querer con el 666 dentro de mi cuerpo.

Y así podría poner muchos ejemplos más de correos tontos que luego escuchas en boca de algún amigo como si fueran verdades fundamentales extraídas de una fuente fidedigna.
-¿Te enteraste que la gripe porcina fue creada por los gringos para esclavizarnos?
-No me digas...
-Sí, me mandaron un correo ¡con pruebas!

En fin, siempre habrá quienes se dediquen a inventar conspiraciones y quienes se dediquen a creérselas. De nuestra parte queda examinar cada cosa y no creérnosla sin antes hacer un análisis concienzudo, porque también hay cosas ciertas circulando por allí. Examinadlo todo, retened lo bueno. No solo debemos cuidarnos de los virus, spyware y troyanos, sino también de la ignorancia y las mentiras malintencionadas. Eso es todo por ahora, no olviden dejar su comentario o caerán sobre ustedes siete años de maldición y todas las plagas bíblicas. :-)

Ariel

jueves, agosto 27

"Phantastes"

Hace unos días terminé de leer un libro que me gusta mucho. Es uno de mis libros favoritos. Se llama “Phantastes” por George MacDonald. El no es muy conocido pero tuvo mucha influencia en autores como C.S. Lewis quien escribió “Las Crónicas de Narnia” y J.R.R. Tolkin quien escribió “El Señor de Los Anillos”.

La verdad es que algunos lo ven como el “padre de la fantasía moderna”. Pero, eso hay que definir eso porque no es el padre de la “fantasía” como los monstruos que salen en las caricaturas o la fantasía barata que se venden en las tiendas. Pero, es el padre de un tipo de fantasía que tiene como propósito enseñar una verdad en cuanto a nuestro mundo ordinario por medio de un mundo fantástico y de la imaginación.

Lo que me fascina del libro “Phantastes” es que cada parte de la aventura del personaje principal es extraña y única. En realidad, pudieras tomar cada capitulo del libro y hacer un estudio en cuanto a la condición humana en base a la historia que está allí. Eso sí, quiere decir que el libro no tiene una trama súper fácil de seguir pero al mismo tiempo, es como sí MacDonald consigue, en este libro, expresar todo lo que más valora en la vida de una manera tan original y fantástica. El libro tiene todos los temas de la buena literatura: la oscuridad que existe en el ser humano, la bondad no-merecida, y el amor.

No sé, es un libro súper bonito y me gustaría poder copiarlo completa aquí para que todos la leyeran. En realidad nunca lo he visto en español, pero estaré en búsqueda de el. Los dejaré aquí con una de las partes que más me gustan del libro, y no lo voy a traducir porque creo que no lo haré lo suficientemente bien:

“…now I could love without needing to be loved again… I knew now, that it is by loving and not by being loved, that one can come nearest the soul of another, yea, that, where two love, it is the loving of each other; and not the being beloved by each other, that originates and perfects and assures their blessedness… Yet all love will, one day, meet with its return. All true love will, one day, behold its own image in the eyes of the beloved, and be humbly glad.”

Pudiera decir mucho más, pero los dejaré con la recomendación: lean “Phantastes”, es hermoso.

miércoles, agosto 26

Las telas de araña y su peligro...


Si no fuera por la Internet nadie podría leer este blog (de hecho posiblemente nadie lo haga de todas maneras). Lo que quiero decir es que los últimos años el mundo ha cambiado radicalmente gracias (o por culpa) de la Internet. Sobre todo nuestro ya mancillado e invadido idioma ha sufrido la adición de nuevos términos como: web, p2p, email, blog, chat, etc.

De una manera u otra hemos ido lentamente quedando enredados en “la gran telaraña” (www: world wide web. Algo así como la Ancha telaraña mundial, ¡ja! Traducción libre y dudo que muy correcta). De un tiempo para acá los formularios de las diferentes empresas incluyen un renglón con: e-mail o página web. Decir hoy en día que no se tiene un correo electrónico, o que no se cuenta con una cuenta en facebook, es igual a declararse extraterrestre (quizás exagero un poco, pero eso ya lo saben). En los últimos días he estado leyendo “consejos para escribir” y noventa y cinco por ciento de los artículos y páginas web que leí recomendaban “iniciar un blog”, no pude dejar de preguntarme qué tal hubiera sido un blog de Dostovesky o Alejandro Dumas (seguramente lo tendría en mi lista de “blogs a los que sigo”).

No quiero quejarme de las implicaciones del Internet, el mismo me ha permitido estar en contacto con muchísimas personas, me ha tolerado leer artículos e inclusive libros que probablemente en otra circunstancia jamás habría sabido que existían. Tengo buenos amigos (amigos de verdad) con los que mi comunicación se limita a dos o tres correos electrónicos al año, a mí me encanta escribir correos, pero para algunas personas es una carga pesada. Pienso, sin embargo, que si no existiera el correo electrónico y tuviéramos que usar el postal, probablemente nunca sabría nada de ellos. Y así podría enumerar las ventajas del Internet.

Sin embargo, al igual que todas las cosas buenas un uso indiscriminado e incorrecto puede trocarlo en un mal. No pienso llover sobre mojado con lo ya dicho en cuanto a los peligros del Internet, las redes sociales, los correos “spam”, etc, etc. Inclusive en algunos casos creo que se exageran los peligros que hay y se intenta crear una especie de paranoia hacia los nuevos elementos. Sin embargo, nunca está de más hacer un alto y evaluar nuestra vida.

El Internet en general puede ser una gran herramienta, quienes me conocen saben que me fascina, pero también saben que cada cierto tiempo puedo extraer una que otra joya que se encuentra sumergida en medio de tanta basura. Y quizás por allí va la cosa, no es que yo venga a dictar reglas morales en cuanto al uso del Internet, las redes sociales o los correos electrónicos (aunque al contrario de muchos, no creo que la moralidad se suspenda en el mundo virtual). Sin embargo, si lo que hacemos en la Internet nos sirve para ser mejores personas, si nos edifica, si mis relaciones con las personas que están lejos de mí me ayudan a ser mejor persona con aquellos que están cerca , si lo que leo y escucho me provoca a hacer un estudio más profundo y no a caer en la simple paranoia (hay que ver cuanta tontería circula por Internet), entonces el uso de este artilugio vale la pena, de lo contrario no es más que el sustituto de la televisión que una vez idiotizó a toda una generación y hoy estamos pagando esas consecuencias (no tengo nada contra la televisión tampoco).

En fin, concluyendo, cada uno de nosotros debería estar consciente de que cada segundo invertido cuenta, cada palabra escrita o leída debería ser pensada con peso de eternidad, cada imagen vista, cada chat enviado. Lo que quiero decir quizás es que la Internet no es un lugar para escapar de la realidad sino por el contrario una extensión de ella. No sé si los que le pusieron el nombre de telaraña miraban a sus futuros usuarios como pequeños insectos listos para ser apresados por sus pegajosos hilos, sin embargo sirve para la analogía de tener mucho cuidado con la telaraña. Todo con medida y todo con razonamiento (o casi todo).

Por lo demás cada uno debe tomar su decisión en cuanto a lo que usa, como lo usa y que provecho saca de eso. Yo por mi parte, dejo este escrito hasta aquí pues debo ir a avisarles a mis contactos en facebook y msn que se den una vuelta por acá :-) ¡Cuidado con la telaraña!

domingo, julio 19

Un solo de chelo para mis amigos (o lo que aprendí de "The Soloist" y otras cosas)


Soy 90% musical. Y no me refiero a derrochar conocimiento sobre la música o poder distinguir con claridad entre una pieza de Beethoven y una de Chopin. Lejos de ser un conocedor soy un "fanático" de la música en el más bajo sentido que pueda tener esta palabra. Hice mis intentos. Sé un par de acordes de guitarra, puedo tocar dos o tres canciones en la trompeta (aunque no suene tan exquisito), una canción infantil en el violín y paso la mayor parte de mi tiempo con una canción en la cabeza o en la boca. (para molestia de alguno y risa de otros)

Nunca hice un esfuerzo real por aprender alguno de estos instrumentos y aunque en el fondo sigue siendo uno de mis sueños frustrados, nunca he tenido la disciplina suficiente para aprender a ejecutar con buen nivel algún instrumento (aun no me rindo)

Pero ¿Por qué hablo de música? de una u otra manera la música ha estado presente en mi vida los últimos días y me ha hecho detenerme a reflexionar sobre lo que representa ella para mi. No voy a hacer un tratado sentimental ni mucho menos, de hecho varios de mis amigos que leerán esto son músicos que respeto realmente (y que aunque ellos no lo sepan envidio entrañablemente) Así que las cosas por su nombre y esto no es más que un burdo intento de un fanático de plasmar algunas lecciones que la música ha dejado en su vida.

Hace poco vi un vídeo que me dejó algunas impresiones sobre lo que representa la música, lo que puede transmitir y la necesidad misma que tenemos como seres humanos de vivir, sentir y disfrutar la música. Me hizo sentir un poco menos "extraño" por pasar cantando, silbando o distorsionando alguna melodía la mayor parte de mi vida. Como seres humanos somos musicales y por ende no solo disfrutamos la música, también la necesitamos.

Y hace apenas unos minutos termine de ver "El Solista" (The Soloist) una gran película que habla mucho más que sobre la música, habla sobre la amistad, sobre la igualdad, la grandeza, los sueños y la idiosincrasia de cada persona que le permite ser quien es sin alterarnos a nosotros mismos por ello. La manera en que uno de los personajes ejecuta y disfruta la música llegó a conmoverme por momentos y me hizo sentir identificado en otros.

La amistad que une a los dos personajes de la cinta también es conmovedora. Uno es músico (por diversas razones ha terminado como un sin techo) y el otro un periodista con una columna en el periódico más importante de Los Ángeles. Ambos tejen una amistad única, el periodista aprende a amar la música al ver la pasión con que su amigo siente, sufre y disfruta las ejecuciones.

El periodista sin embargo no se siente tan seguro de ser de ayuda real para su amigo (cuantas veces nos sentimos así) sin embargo en algún momento tiene el siguiente pensamiento:
Hace un año, conocí a un hombre desafortunado y pensé que podría ayudarlo No sé si lo hice. Mi amigo, el Sr. Ayers, duerme adentro. Tiene una llave y una cama. Pero su estado mental y su bienestar son tan precarios como el día en que nos conocimos. Algunos dicen que lo he ayudado. Hay expertos en salud mental que dicen que el hecho de ser el amigo de alguien puede cambiar su química cerebral y mejorar su funcionamiento en el mundo. No puedo hablar por el Sr. Ayers. Tal vez nuestra amistad lo ayudó. Tal vez no. Pero puedo hablar por mí. Al ser testigo del coraje del Sr. Ayers, de su humildad, de su fe en el poder de su arte, aprendí la dignidad de ser leal a algo en lo que crees. De aferrarse a eso sobre todo lo demás. De creer, sin dudar, que te llevará al hogar.

De una u otra manera mis amigos artistas (pues no solo son los músicos) y mis amigos que no son artistas sino buenos trabajadores, padres de familia, hermanos, primos, etc. Han afectado mi química cerebral y me han hecho sentirme mejor en este mundo y pienso hasta me han hecho ser un poco más útil. A riesgo de sonar sentimentalista (que no es mi intención de ninguna forma) No sé que tan buen amigo sea, (estoy conciente que a veces puede ser realmente malo) y no sé que tan útil sea para ustedes tenerme en su vida, pero para mi lo es todo, así de simple sin ustedes no sería yo. (y no es que sea la gran cosa)

Por sus conversaciones, por su música, por las canciones que intercambiamos, por los libros que nos recomendamos, por los recuerdos que compartimos, por los dibujos, las muestras de arte, los sueños y todo eso que haremos juntos un día. Gracias. Ustedes son la música de mi vida.

Ariel

miércoles, julio 8

lo bueno no siempre tiene medida exacta


Ayer, cuando salí del trabajo ayer iba cruzando el parque y vi a un señor sentado en un banco con 8 o 10 palomas blancos, grises, y casi negros a su alrededor. No, no estaban a su alrededor, estaban sentados en sus piernas, en sus hombros, en sus manos, y el les daba de comer. Era como si el no se daba cuenta de lo que sucedía a su alrededor, estaba completamente absorbido en el momento. Me hizo sonreír.

Mas tarde, fui a un albergue para personas sin casa. Con unos amigos preparamos y servimos una cena fantástica de hamburguesas, hot-dogs, pollo, ensalada de papas, pasta, arroz, y postres de todo tipo. En realidad fue un acto muy generoso por parte de mis amigos.

Después, una de mis amigas se sentía frustrada con lo que habíamos hecho. "No los va a ayudar, eso no los va a ayudar salir de la trampa de pobreza y drogas. No pudimos tener conversaciones reales con ellos, fue tan superficial. En serio, no se si quizás estábamos gastando nuestro tiempo, energía, y dinero. Solo somos un grupo de jóvenes idealistas que piensan que sus buenas intenciones pueden ayudar a los demás." Por allí iba lo que ella estaba sintiendo.

Yo la escuche, y no dije nada. Me sentí --no se como decir esto-- mayor. Hace un par de anos, yo era ella, yo hubiera salido de ese evento con la misma frustración y las mismas criticas. Y por una parte yo me siento igual, pero es diferente ahora. Creo que veo estas cosas de otra manera. Es como el hombre sentado en la banca con las palomas, eso no se ve todos los días y me alegro el día.

Yo se que una buena comida no va a solucionar los problemas complicados de esas personas pero, se que estar presente con ellos los regala un poco de dignidad y a nosotros nos debería de llenar de gratitud por todo lo que tenemos. No es el idealizmo que cree que nosotros somos los que podemos resolver los problemas de los demás, pero es el reconocimiento que todos, al igual que nosotros, necesitamos que otros nos acompañen en el camino (aun cuando no somos compañía muy agradable).

Lo curioso es que hace poco tuvimos una fiesta en mi casa y en realidad todo era muy parecido a lo que hicimos ayer en el albergue solo que las personas invitadas eran amigos o amigos de amigos. Tengo que confesar que lo que sentía mi amiga ayer, yo sentía después de esa fiesta. Yo me preguntaba cual era el propósito de tener un evento así, sentía que las conversaciones eran superficiales, y no podía ver que era lo bueno de tener un evento así.

Creo que la respuesta es la misma en los dos casos. La vida esta para compartirla y no importa con quien, el sencillo acto de compartir juntos es valioso. Claro, creo que siempre deberíamos luchar por que nuestros actos y nuestras palabras sean para bien, pero lo bueno no siempre tiene medida exacta.

martes, julio 7

rompiendo el silencio


[Mi silencio no se debe a nada. Bueno, miento. Mi silencio se debe a tantas cosas que no puedo escoger una como “la culpable”. Iba a decir que me falta material para escribir pero eso es, una vez más, mentira. Tengo un exceso de material. Iba a decir que me falta tiempo pero eso tampoco es muy cierto, el tiempo existe para usarse como a uno le parece y resulta que no la he utilizado para escribir aquí. Me iba a disculpar por no escribir pero, después me di cuenta que tal vez nadie iba a leer esto, no es que en realidad alguien note mi ausencia en este mundo cibernético. Así que resulta que la disculpa es para mi ego. ]

Así que sin orden en especial, algunas de las cosas que he estado pensando, leyendo, y viviendo en estos días…

Estoy leyendo un libro ahora mismo que se llama Rilke y Andreas-Salomé: Una Historia de Amor en Cartas. Me encanta. Como resultado de leer este libro me he sentado a escribirles cartas a algunos de mis amigos. Hay pocas cosas tan especiales como recibir una carta, escrita con la mano propia de una persona que quieres. Creo que escribir cartas es un arte literario. Existen ensayos, novelas, poesía, etc. pero creo que las cartas son una categoría literaria diferente a todas las demás. Bueno, eso es lo que yo pienso.

He estado pensando en la naturaleza de la “fe”, de donde proviene y como se consigue. Es extraño, es como si las personas que la consiguen son aquellas que tienen fe que se puede tener fe. Es un misterio.

También he estado pensando que la “hospitalidad” es un acto espiritual. La “hospitalidad” se define como; “acogida y asistencia a los necesitados” y el “recibimiento afectuoso que se hace a los visitantes.” Para mi, invitar a alguien a comer, a conversar, a descansar en mi presencia o en mi hogar es uno de las cosas mas bonitas en la vida.

Se dice que “Se llama hospitalidad al acto de dar hospedaje a peregrinos, menesterosos y desvalidos, recogiéndolos y prestándoles la debida asistencia en sus necesidades…La hospitalidad se consideraba entre los antiguos como la mayor de las virtudes y era un deber ejercerla con los extranjeros, viajeros y desconocidos…en el Occidente ha pasado a ser un ejercicio oneroso, debido a la abundancia de relaciones y a la multiplicidad de viajeros. “

Creo que es cierto, la hospitalidad no existe como antes, si vamos a comer bien vamos a un restaurante, si queremos un ambiente relajante vamos a un resorte, se nos ha olvidado como crear espacios hospitalarios en nuestro diario vivir. No se, lo sigo pensando…

Aunque vivo en una ciudad repleta de arte y cultura siento que puedo disfrutar de muy poco de todo lo que se ofrece aquí. Pienso aprovechar mas de lo que se ofrece aquí… eso incluye explorar mis nuevos intereses en cosas tan varias como el Capoeria de Brasil y comida exótica. En realidad, creo que la “cultura” es tan amplio incluye tantas cosas como la música y el baile, la comida, las artes visuales, el cine, los idiomas, la literatura y poesía… me siento asombrada a la variedad de culturas que pudiera explorar sin irme de esta ciudad.

He descubierto mucha musica recientemente. En los últimos meses he estado disfrutando de la música ‘acústica/indie’ que es un fenómeno muy –no se como describirlo—es bonito. A mi me gusta. Pero, hay mucha mas “cultura” que me gustaría explorar y disfrutar... y quizás compartir aquí.

En los eventos de la actualidad tengo que confesar que estoy asombrada con la cantidad de personas sin hogar aquí en esta ciudad, tambien estoy viendo asombrada y triste los sucesos en Honduras y en la China, me rompe el corazón saber que siguen muriendo muchas personas inocentes por guerras y sida en África e intento no ser indiferente a las tensiones en Irán, Iraq, Pakistan, e Israel…es posible ser un ciudadano del mundo?