viernes, septiembre 5

Dios personal

Dios es mi aire, mi tierra, mi agua y mi fuego. Dios es lo único que necesito para encontrar equilibrio y traer estabilidad a mi existencia. Como dice una de mis canciones favoritas, Dios es "el refugio de la lluvia, y la lluvia que me limpia". Dios... La definición que yo tengo de Dios probablemente es distinta a la que tú tienes. Para muchos, Dios es la gran sabiduría que mantiene al mundo en movimiento. Para otros, es una fuerza compuesta de todo lo bueno, y es perfectamente manejable con nuestra psiquis. Hay quienes piensan que es mujer, otros creen que es hombre. Incluso están los que niegan su existencia y deifican al ser humano. Alá, Inti, Buda, Quetzalcoatl, el Gran Arquitecto, Jehová... Todos tienen una concepción y un nombre. Pero lo que te voy a decir, aunque puede sonar pretencioso, es verdad: Yo conozco a Dios. Tengo una relación con Él.

A lo mejor alguien se pregunta, ¿cómo nos podemos relacionar con una fuerza impersonal? ¿Cómo puede el Creador tomarse el tiempo para relacionarse con sus criaturas? Es que podemos apreciar mucho de lo que es Dios a través de la contemplación de la naturaleza y de nuestra interacción con las demás personas. Sin embargo, me he dado cuenta que la única manera de conocer profundamente a Dios es a través de la Biblia. En la Escritura veo a un Dios que se alegra, que se entristece, que se enoja y que tiene misericordia. Veo a un Dios que no se conforma con estar tranquilo en su cielo, sino que se involucra emocionalmente con su pueblo y con la historia. Y como si esto fuera poco, la Biblia me habla de un Dios que decidió encarnarse y venir a vivir como ser humano entre nosotros, solamente para que podamos reconciliarnos con Él. Dios nos comparte sus misterios y nos da sabiduría de su persona cuando nuestro corazón sinceramente anhela conocerlo, sin motivaciones egoístas. Es ahí cuando Él nos abre los ojos y podemos apreciarlo tal como es.

Hace un momento te decía que yo conozco a Dios, pero también te conté que tengo una relación con Él. El Señor está pendiente de cada palabra que dicen mis labios, de cada pensamiento, de cada paso que doy. Dios me cuida, me enseña, me disciplina, me hace crecer cada día. Con Él puedo hablar de todo y me escucha. Tengo la certeza de que no le estoy hablando al aire porque Dios enseguida me responde. No es coincidencia que todas mis necesidades estén cubiertas y todos mis sueños realizados. Como buen Padre, el Señor ha estado pendiente de proveer y de consentir. De la misma manera, su amor paternal me impide ir por caminos que no convienen a pesar de mi terquedad, porque a Él le interesa formar mi carácter. Tener una relación íntima con Dios no significa que voy a dejar de atravesar por momentos difíciles, sino que Él me acompaña en medio de la adversidad, me da fuerzas para enfrentar los problemas y me permite aprender de ellos, para que yo llegue a ser una mujer íntegra, sabia y santa.

A Dios no siempre lo siento, pero sé que está conmigo. Lo dice su Palabra y con el pasar del tiempo siempre he podido comprobarlo. Dios no es fuerza, ni energía. Dios es una persona divina que nos creó para que tengamos una relación personal, íntima y profunda con Él. Te invito a que hagas la prueba, no te arrepentirás.

Dios y yo

Dios permanece y permanecerá como uno de los enigmas de esta vida. Algunos creemos en su existencia y su poder por pura fe, mientras intentamos descifrar el enigma que envuelve un ser "completamente otro" como dijo Kierkegaard. Existen muchas maneras de acercarse a Dios, casi tan variables y volátiles como las personas mismas. Pesa sin lugar a dudas la formación de la persona, su vida familiar, sus estudios, su cultura, su intelecto, etc. Aspectos que marcan a la hora de tener una relación con Dios.

No es un secreto para nadie de los que me conoce, que he crecido desde pequeño bajo las enseñanzas del cristianismo. Se me inculco el temor reverente, la dependencia de Dios y la conciencia clara de que a él le interesa cada uno de los aspectos de mi vida. El tiempo no ha sido clemente conmigo y a lo largo de los años me he encontrado con diversas posturas tan bien argumentadas que siendo sincero han sacudido muchas de mis bases. La pregunta es necia y ha sido discutida hasta la saciedad, pero siempre repica una y otra vez ¿Por qué creo en Dios? o quizás con un poco más de complicación, ¿Qué creo en cuanto a Dios?

Todos creen algo en cuanto a Dios, inclusive los ateos que creen que no existe o los agnósticos que creen en la posibilidad de que exista, los panteístas que creen que todo es Dios y los ridículos fanáticos que creen que Maradona lo es. Creer en Dios o mejor dicho creer algo sobre Dios no significa creer lo correcto.

Inclusive aquellos que pretendemos ser "conservadores" en cuanto a nuestra manera de ver Dios, pronto deberemos admitir que nuestros conceptos teológicos son muchas bases productos de nuestra cultura, nuestro entorno y en algunas ocasiones, hasta de nuestra conveniencia. Hemos hechos "dioses" a nuestro tamaño y medida, pero ese es otro tema.

La pregunta es ¿Quién es Dios en realidad? y como puedo estar convencido de que conozco la verdad sobre él, mi respuesta es: no tengo la menor idea. Creo firmemente sobre todo que Dios no es una fuerza impersonal que se nos mantiene con vida como la cuerda de un reloj. Creo más bien en un ser infinitamente superior, que esta a la espera de que le descubramos y nos sorprendamos con quién es y lo que puede hacer.

No estoy parado desde un argumento científico o lógico, simplemente lo estoy sobre lo que me dice mi corazón. Hay un Dios y quiere que le conozca.

martes, septiembre 2

"volverán..."

Volverán.
los increíbles juegos olímpicos que acaban de pasar volverán. parece casi imposible que se puedan repetir unos juegos como los que acaban de pasar. parece imposible que se vuelva a repetir tal cosa: un increíble y (casi) perfecto show de apertura, records rotos e incluso un movimiento social que no se nos debe olvidar (a nadie se le escapará la cuestión del Tibet o la máscara que se le puso a la sociedad china frente al mundo).
pero volverá. vendrán otros juegos, por cierto. quizá pasen cuatro, ocho o doce años, pero al final veremos cómo se repite la mágia olímpica. otro Phelps, otro(s) Usain(es) Bolt(s), otro Nadal, otro deportista cualquiera que nos dejará con la boca abierta, con los pelos de punta y con la piel de gallina, justo - justo - cuando nadie se lo espere; y lo hará con los ojos cerrados. no soy profeta, pero recuerda: lo imbatible, batido; lo inrompible, roto; lo inalcanzable, otra vez alcanzado.
y es que esa es la vida. se nos recuerda que siempre se puede mejorar, se nos presenta una meta y con ella, la esperanza de alcanzarla y mejorarla. y así es ¿qué nos enseña la historia? que los "mejores que los mejores" vendrán y nos volverán a hacer vibrar ante la televisión.
porque nada es inalcanzable.
asi que no desesperes: volverán.

viernes, agosto 29

las olimpiadas, la practica, y la improvisación

Este año en las limpiadas los Chinos ganaron 100 medallas con 51 medallas de oro y los Estados Unidos ganaron 110 con 36 medallas de oro. La China tuvo una representación impresionante. En los Estados Unidos, como de costumbre, se concentraron en sus deportes favoritos y sus atletas más impresionantes. Este año sin duda fue Michael Phelps. Ganó más medallas de oro en un evento Olímpico que cualquiera otra persona en la historia. Fue increible.

Después de cada evento celebró con animo como si fuera su primera medalla de oro --con la excepción del los 200m mariposa. Al terminar ese evento no tuvo la expresión de alegría y emoción que tuvo en cada uno de los otros eventos. Tengo que confesar que cuando lo vi pensé... "Ah mira, el oro no satisface están allí compitiendo para ganar y aun cuando ganan no se sienten feliz." Pero, después escuché lo que le había pasado a Michael en esa carrera.
Lo que pasó fue que al empezar a nadar se le llenaron las gafas con agua. A la mitad de la carrera ya no podía ver nada. Sólo contaba las brazadas y aun así ganó y rompió el récord mundial. ¡Sabiendo eso no me sorprendió que no tuviera una expresión alegre! Estaba algo irritado con sus gafas y además no tenía idea de si estaba adelante o no. El pensaba que había perdido porque no pudo competir como él esperaba.

No creo que es para todos intentar ganar el oro en las olimpiadas. Y sinceramente creo que alguien como Michael compite para ganar sí, pero no tanto por la vanidad de ganar pero por la satisfacción de hacer algo muy, muy bien. El tiene una cantidad increíble de medallas de oro pero dice él que nunca las ha visto todas en un sólo lugar. Creo que el deporte es usado como una ilustración para los negocios, la vida espiritual, etc. porque es un ejemplo tan tangible de que sólo con practica se puede tener éxito en lo que nos proponemos hacer. Hay momentos en los cuales se nos nubla na visión y sólo por haber practicado y practicado podemos hacer lo que tenemos que hacer para tener éxito.

Es cierto que hay mucha vanidad en el mundo del deporte --en toda disciplina hay personas que están allí para buscar la atención de otros y las personas quienes quieren dedicarse a hacer, crear, producir algo bueno de lo cual se pueden sentir orgullosos. Creo que la ética es así también. Tenemos que practicar hacer lo correcto cuando todo es fácil así como debería ser. Porque los momentos de crisis son como el momento cuando las gafas para nadar se llenan de agua y tenemos que hacer lo que hemos practicado aun cuando no podemos ver nada.

jueves, agosto 28

Salto de un soñador.


Pensé que de escribir algo sobre estas olimpiadas sería algo así como una critica a la vanidad de nuestra cultura que mueve millones para tener 15 días de juegos que no producen absolutamente nada. Pensé criticar como el mundo entero se hace de la vista gorda ante los abusos del sistema comunista de china, con el único fin de aplaudir a unos atletas que si bien es cierto tienen sus méritos, no deberían hacernos olvidar las injusticias mayores.

Sin embargo voy a cambiar de postura, porque yo también me emocioné y grité, cuando un panameño consiguió el primer oro olímpico de Panamá. Pienso que en el fondo puede haber un balance correcto entre recordar aquellas cosas que están en el mundo y por otro lado echar todo eso a un lado y competir como hermanos, sin bombas, sin uzis, sin racismo. Si bien es cierto el famoso "espíritu olímpico" se ve empañado por drogas, racismo, trampas, etc. La idea utópica es bonita y porque no aplaudirla.

El logro de Saladino por otro lado, tienes dimensiones especiales, no tanto por haber ganado un oro después de 60 años que Panamá no tenía ninguna medalla. El merito esta en que lo hizo en salto largo, en un país donde ahora todos sabemos las reglas de ese deporte, pero gracias a él. Lo hizo apostando todo a su sueño, ya me imagino la cantidad de gente que le habrá llamado loco por escoger "salto largo" estando el béisbol y el fútbol. Ya puedo escuchar la cantidad de amigos que le recomendaron mejor sacar alguna carrera productiva en la universidad en vez de irse a Brasil al centro de alto rendimiento para entrenar.

Unos cuantos años después Saladino es la persona más aclamada en Panamá. Estoy seguro que quizás nunca imagino que iba a ser campeón mundial y olímpico, pero siempre creyó en su sueño. Así estamos algunos soñadores con la sonrisa en el rostro, sí, por la medalla, sí por escuchar el himno en las olimpiadas. Pero sobre todo por saber que los sueños si existen y que se alcanzan trabajando.

Saladino nos dejo mucho orgullo sí, pero también una lección importante si quieres saltar toma todo el impulso que necesitas, pero haz lo.

Ariel

viernes, agosto 22

Medalla de plata...

Quedan pocos días para que terminen las Olimpiadas de Beijing (o Pekín) 2008. ¡Vivimos momentos emocionantes! Siempre me he cuestionado la manera en la que las personas paralizamos toda actividad para mirar un evento deportivo. Las Olimpiadas no fueron la excepción, y es así como el viernes 15 de agosto, todo el Ecuador se paralizó para observar la carrera de marcha en la que competía nuestro héroe nacional, Jefferson Pérez. Este llegó a ser el personaje más ilustre de mi país en la última década, nuestro único medallista olímpico, el que nos dio más oro y más satisfacciones que ningún otro.

En las Olimpiadas de Atlanta de 1996, nuestro héroe ganó la medalla de oro en un deporte que ni siquiera sabíamos que existía: marcha. Nadie daba un arroz por un país como Ecuador, en nada... Es más, para el momento de la premiación ni siquiera tenían preparado el Himno Nacional, ¡quién lo hubiera pensado! Jefferson Pérez nos enseñó que los ecuatorianos podemos sorprender al mundo. Eso nos dio identidad como pueblo e hizo que nos demos cuenta del valor y del potencial que tenemos.

Estas Olimpiadas eran la despedida oficial del mejor deportista que el Ecuador ha tenido, y todos esperábamos otra medalla de oro. Nadie pensó jamás que observar la carrera de 20 km en marcha pudiera ser tan emocionante. Jefferson despuntaba, luego se perdía entre la multitud, más adelante estaba tercero, para ocupar el séptimo lugar después de 20 segundos. Al fin, Jefferson no nos defraudó, dejó atrás a los favoritos y se posicionó en el primer lugar hasta que... bueno, hasta que un ruso 14 años más joven, mucho más alto y con unas zancadas increíbles logró tomar una ventaja de nada menos que 14 segundos. Solamente ganamos la medalla de plata. ¡Qué decepción!

Debían ver la expresión de nuestros rostros... Parecía como si Jefferson hubiese llegado en último lugar, como si hubiese sido descalificado por faltas, o como si se hubiese rendido a la mitad. Por fin, alguien dijo por ahí: "Chicos, ¡la medalla de plata no está mal!" Y tiene razón, pero...

Me puse a analizar nuevamente el comportamiento humano (es uno de mis pasatiempos). Nos encantan los primeros lugares, todo lo demás decepciona. En nuestro corazón anida la envidia, "sí, plata está bien, pero queríamos el oro". Estas olimpiadas, los ecuatorianos no sentimos identidad como pueblo, ya no sentimos que valemos... "es que no fue medalla de oro". Nos falta contentamiento (ojo, esto no es resignación) con las cosas buenas que tenemos.

Me pregunto, ¿nos comportamos de la misma manera con Dios? La respuesta sonó en mi cabeza, es un rotundo sí. En lugar de sentirnos afortunados por todas las bendiciones que recibimos de Él, le reclamamos porque no nos ha dado tal o cual cosa, que el otro sí tiene. Nuestra iglesia ha crecido, sí, gracias Señor, pero la de pastor Fulano creció más, necesito conocer su estrategia (aunque no sea bíblica). Yo tengo estos dones, pero quiero el don que tiene mi hermano... En fin, la lista es larga.

¿Por qué no podemos tener un corazón contento y agradecido para con Dios? Creo que es porque pensamos que nuestro valor e identidad se basan en nuestros logros y posesiones, en lugar de cimentarse en el amor de Dios y la obra de Cristo. Las Olimpiadas de Beijing 2008 me hicieron dar cuenta de eso.

miércoles, agosto 20

"una tentación mediocre..."

Si, la tengo. Ahora mismo, dándole a la tecla, tengo una tentación que resalta un tanto mi mediocridad en el asunto. El sentido común (común en mi comunidad, claro está) que me inculcaron desde pequeño me dice que mejor me calle. Pero lo delicioso del asunto me dice que por lo menos, lo mencione con la mejor de las dignidades. Así que no me voy a resistir.

Hago un viaje mental a través de todos los libros que he leido. El andén de salida está en un pequeño relato llamado “El camino” de Miguel Delibes. Este es el primer libro que recuerdo haber leido, y uno de los que más me han marcado. Su protagonista, Miguel el Mochuelo, pasaba la última noche en su pueblo natal, antes de partir a estudiar a la ciudad. Esa noche es el inicio de una nueva etapa en su vida. ¿qué más? Pues me acuerdo de los de Stephen King (y la noche sin dormir que pasé en la buardilla de la casa de mi abuelo la primera vez que tuve entre mis manos “Desesperación”), los de Agatha Christie (¡qué calidad narrando con dinamismo y frases cortas como clave!), Paulo Coelho (lo siento, pero cada vez me parece más charlatán), y otros más.

El viaje no solo es mental, sino también visual. A mi alrededor tengo un montón de libros que conforman mi pequeña biblioteca. Entre otros, allí están Gabriel García Márquez, Dostoievsky, pequeñas colecciones de Quevedo (“poderoso caballero es don dinero”), Garcilaso de la Vega, Jorge Manrique, etcétera. Todas ellas muy recomendables, por sí mismas y no porque yo lo diga.

Ante este brevísimo panorama ¿Qué puedo decir? Me encanta leer, y no solo novelas o historias, sino también libros académicos de excelente contenido. Pero eso si, reconozco el poder pedagógico de una bien contada historia – miren sino al atemporal Jesús -, y a cualquiera que me preguntara le diría que no debe pasar sin leer a “El capitán Alatriste” de Arturo Pérez- Reverte (y aprender un poco del siglo de oro español); por ejemplo. En el fondo somos como niños, y nos encanta que nos muestren la vida en cuentos. Aprendemos soñando. Pero hasta ahí llega mi palabra. No me atrevo a decir más, ya que mi formación se va por otros derroteros.

Pero, como ya dije antes, lo cierto es que tengo una pequeña tentación. Y si, es cierto: es una tentación mediocre. Ni soy poeta, ni soy un experto en inglés de antaño. Así que no debería ni mencionarlo. Pero la primera vez que lo leí me quedé prendado de ese magnífico relato llamado “The Raven”, publicado por primera vez en 1845. me encanta todo en él.

Estructura: es básicamente un cuento escrito en clave de poesía. No nació de la noche a la mañana, así como después de una mala resaca. Me impresiona que la obra es tremendamente meditada en su arquitectura, y con una filosofía clara de composición (así se llama el artículo donde el mismo autor lo explica), Poe la construye de manera muy metódica. Casi parece una canción, cuya musicalidad implícita acompaña al dramatismo del contenido. Deliciosamente pensado.

Contenido: un hombre desconsolado llora la pérdida de su amada Leonore. En este duelo profundo entra en un sueño, que se ve interrupido por un ruido. La sorpresa a media noche deja perplejo al protagonista, que descubre que a un cuervo, que resulta ser parlanchín. En realidad solo repite una palabra: ¡nuca más! (una palabra en inglés nevermore). Uno va leyendo esa narración y no puede menos que verse envuelto de la escena que se describe. Poco a poco uno se identifica con esa angustia existencial que forma parte de lo más esencial del ser humano, el nunca más. Lo irreversible.

Lo dicho, esto no es una recomendación desde el punto de vista académico, sino más bien desde las entrañas. No solo porque uno lo disfruta y lo canta, sino porque seguramente te hará pensar en el dramatismo humano, en qué papel juega la expresión ¡nunca más! en la experiencia humana, y hasta que punto dicha experiencia encadena.
Además, en esta historia, los animales hablan… ¡qué más se puede pedir!
Quoth the raven, `Nevermore.'

martes, agosto 19

Un país inventado, escritores, e África

Para mí también es difícil escoger un solo libro preferido así que me tomaré la libertad de escribir en cuanto a tres libros que me han dejado una gran impresión recientemente. Tal vez sería una sorpresa para algunos pero, tengo que empezar por el libro "Mi País Inventado" por Isabel Allende. Este libro me encantó cuando lo leí. La verdad es siento una conexión tan profunda con la nostalgia por un país que es tuyo pero ya no es tuyo. En realidad, después de dejar tu país con el tiempo, la distancia (y mucha nostalgia) empiezas a inventar un país así como te lo imaginas. Lo que es en realidad no se parece tanto a lo que es en tu imaginación. El efecto que tiene nuestras memorias en como percibimos los lugares nuevos y las personas nuevas es fascinante. También me gusta la perspectiva femenina de Allende, ella relata lo que es ser una mujer buscando su identidad de una manera con la cual me identifiqué bastante.

Mi segundo libro es, "Bird by Bird" por Anne Lamott. Este libro es un libro se trata de a la escritura y también habla de a la vida en general. Ella tiene una manera inspiradora de prestar atención a lo que está pasando a su alrededor. El libro está escrito para aquellas personas que quieren ser escritores pero en realidad todos los consejos para escribir pudieran ser consejos para la vida en general. Las historias que ella relata representan algo en cuanto a la vida que es tan acertado, interesante, e intimo que me gustaría vivir de esa manera. La verdad es que aunque es un libro para aprender a escribir mejor pero, más que eso es un libro para aprender como vivir más plenamente.

Mi tercer libro y preferido de los tres es, "A Long Way Gone" por Ishmael Beah. Este libro se trata de la vida de un niño en Sierra Leone quien fue capturado durante la guerra civil y las experiencias que tuvo durante la guerra. Es un libro triste e inspirador. Creo que todos deberían leerlo. Creo que nos da una perspectiva en cuanto a la realidad de los niños soldados que todavía están peleando en diferentes países de África. Creo que todos deberían leerlo, porque es bueno saber lo que está pasando pero también me gusta el libro porque hay esperanza en el libro. Esperanza de que como seres humanos aun después de vivir lo peor que pudiéramos vivir es posible ser restaurados como seres humanos.

La historia de nunca acabar...

Ya sé, ya sé... suena a título de telenovela de las seis de la tarde o a cantaleta desesperada de la madre de un adolescente. Mi libro favorito no se llama así, pero casi... Disfruté mucho leyendo la entrada de Ariel y coincido con él en que es difícil elegir un libro favorito. Muchos han marcado mi vida en diferentes etapas de la misma y todos han sido especiales, pero hay uno que siempre recuerdo y tiene un lugar especial en la repisa de mis libros. No es el primero que leí, ni el que más veces he leído, pero sí el que más logró introducirme en ese mundo extraordinario en el que se desarrolla: Fantasía. Estoy refiriéndome, por supuesto, a "La Historia Interminable", de Michael Ende.

Yo estuve ahí: huí desesperada de La Nada con Atreyu, monté sobre los lomos de Artax, crucé los cielos en Falkor y casi se me paraliza el corazón porque estuve cara a cara con G'mork. No quiero echarte a perder el libro, así que no seguiré con los detalles, pero te puedo asegurar que yo estuve ahí... Pero este libro no me gusta tanto solamente por los vívidos detalles que me transportan a Fantasía, sino porque veo reflejada mi humanidad en sus páginas. Mi mundo se vuelve "Nada" cuando me alejo de la fuente de mi vida, que es Cristo, quien me dio mi nombre (lean el libro para entender lo del nombre). Soy tan vulnerable a mi naturaleza pecaminosa, que si me descuido, puedo llegar a enemistarme con lo que más amo en la vida debido a mi egoísmo, y hasta puedo llegar a luchar en contra de mis ideales cuando me dejo llevar por la avaricia y la envidia. Y, al final, por supuesto, todo ayuda para bien, así como Dios lo hace en mi vida.

Espero que tú y yo nos encontremos pronto en algún lugar de Fantasía!

Mi podio literario (Mis libros favoritos)

Escoger un libro difícil al final resulto ser una tarea mucho más difícil de lo que imagine. He leído bastante me he dado cuenta de eso en los últimos días y sin embargo a excepción de muy pocos libros (que tuvieron que ser muy malos) le guardo cierto cariño a todos los que pasan por mis manos. Excluí la Biblia de las opciones, no porque no sea un libro que me guste, de hecho las mejores historias se encuentran allí y su contenido es más que simple literatura. Pero decidí escoger entre los libros de la literatura clásica y contemporánea.
Por algunos días barajé en mi cabeza colocar Crimen y Castigo de Dostovesky, como mi favorito. Definitivamente la personalidad de Raskolnikov y sus motivaciones en su momento me hicieron pensar y hasta me inspiraron. Pero lo descarté casi al instante si bien es cierto Crimen y Castigo es uno de mis favorito no puedo decir que es el libro.
Pensando en historias que me han conmovido y me han llegado hasta los huesos pensé en "Matar a un ruiseñor" y "Puente a Terabithia" ambos libros son geniales, de esos que te hacen reír y llorar junto a los personajes sin embargo tampoco puedo enmarcar a alguno de esos entre mis favoritos.
"Ortodoxia" de G.K Chesterton me tentó por unos segundos casi al mismo tiempo que "Los Miserables" de Victor Hugo al final ambos fueron excluidos por razones que aun no explico pues ambos son libros que fascinan y se merecen ser el favorito de cualquier persona.
Pronto me convencí de que no avanzaría mucho. A ratos alucinando (como el quijote) veía los libros que he leído colocarse en fila enfrente de mi y mostrar a través de un discurso elaborado porque razón debían ser ellos nombrados "el libro favorito" (Sí, ya me he pensado eso de ir al psiquiatra) Luego como estamos en ciclo olímpico y pensando en todas esos deportistas que se esfuerzan por dar lo mejor de si y al final solo tres son galardonados, he decidido dar tres medallas a mis tres libros favoritos, (idea poco original pero de moda) así que hay va, es una decisión arbitraria, sin normas exactas, por puro instinto de lector.
Bronce: "Cartas a un joven Poeta" de Rainer Maria Rilke. Es un libro que me fascina y creo que todos aquellos que tengan afición por las letras o un poquito de vena poeta en su vida también lo hará. Lo recomiendo ciegamente.
Plata: "La fuerza de Sheccid" de Cuacthemoc Sanches. ¿Por qué me gusta? no estoy muy seguro, creo que una de las razones es que en el fondo, aunque me esfuerce por disimularlo, soy un romántico empedernido, y sí el libro va por allí, es una historia de amor con retos y mucha originalidad. También la recomiendo y estoy seguro que al leerla entenderán porque esta en el podio.
Oro: "El principito" de Antoine de Saint-Exupéry. El principito tiene una frescura que me obliga a leerlo de nuevo cada cierto tiempo (ya perdí el numero de veces que lo he leído) no es la historia más genial, ni la mejor contada, pero definitivamente podría ser la más hermosa. Fue el primer libro que compré con mi dinero, tendría en ese entonces unos 7 años y en esa primera lectura me encantó. Algunos años después cuando ya pertenecía a la sub categoría de adolescente lo tomé una vez más y volví a leerlo. Una vez más me encantó y lo mejor de todo fue que vi cosas que no había notado antes, comprendí nuevos conceptos y eso me dejo boquiabierto. Luego cuando mi categoría había sido movida a "Joven" lo leí una vez más. era como tomar un libro nuevo, después de eso lo he retomado una y otra y otra vez y cada vez me fascina más. ¿no lo has leído? debes hacerlo.
¿Y tú? ¿Cual es tu libro favorito? ¿o prefieres hacer un podio?
Ariel

jueves, agosto 7

¿Qué es Contrapunto?

¡Bienvenidos Contrapunto! Desde su inicio en diciembre del 2006, Contrapunto ha sido un blog para explorar temas de literatura, teología, cultura, y eventos de la actualidad entre otras. Empezó con dos amigos a quienes les encanta escribir y buscar la verdad.

En Contrapunto creemos que pensar junto a otros es mejor que pensar solos pues nos ayuda a evitar extremos irrelevantes. Por eso, en agosto del 2008 decidimos abrir el circulo un poco y formar una base de lectura más consistente invitado a dos contribuidores más. Contrapunto se ha convertido en un grupo de cuatro escritores, lectores, y pensadores deseando compartir sus ideas e inquietudes con ustedes.

¿Quienes escriben Contrapunto?
Ariel, Hannah, Mariqui, e Isaura. Son cuatro personas con diferentes experiencias y perspectivas quienes se han unido para crear un Contrapunto más interesante y penetrante. Pueden leer sus perfiles en los enlaces de “colaboradores”.

¿Qué es Contrapunto?
Contrapunto es un intento de reflexión sobre los temas cotidianos de la vida, buscando ese balance tan necesario y delicado. No pretendemos dar respuestas, sin embargo intentamos dar puntos de vista.

¿Quienes forman Contrapunto?
Todos aquellos que estén interesados en participar con: ideas, sugerencias, respuestas, criticas o cualquier otra colaboración que puedan darnos. Si tenen algún tema sobre el cual les gustaría escribir y les gustaría compartirlo para que lo publiquemos en el blog como contribuidores visitantes, escribenos y compartan su idea.

¿Cómo funciona Contrapunto?
Las diferentes temáticas serán publicadas semanalmente, desde el momento de publicación la discusión queda abierta para que aportes comentarios o inclusive si lo crees necesario alguna replica, puedes también sugerir temas a tratar o proponer discusiones.

Queremos invitarte a que te nos unas y con tus ideas y aportes hagamos de contrapunto un sitio más completo. Esperamos tu aporte y tus ideas.

Los Editores de Contrapunto
nuestrasconversaciones @ gmail.com

miércoles, agosto 6

Prefiero confiar.

"Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han traicionado."
Samuel Johnson (1709-1784)
No sera un tema nuevo, pero es el tema que bombardea mi corazón ahora mismo. Yo prefiero confiar. Cuando existen dos opciones, pensar lo peor de una persona, tacharla como incorrecta, inmoral o quién sabe cuantas cosas más o confiar en que esa persona podría estar haciendo lo correcto, yo prefiero confiar.
El mundo y sus malaspasadas nos ha vuelto desconfiados, ariscos, nos vemos unos a otros con cara de recelo y siempre imaginamos los peores motivos. "No puedes meter las manos en el fuego por nadie" yo quisiera que este mundo fuera lo suficientemente bueno que pudiéramos meter la mano en el fuego por lo menos por una decena de personas.
No hablo con ingenuidad, en mis años me he llevado varios chascos y decepciones, mi confianza ha sido pisoteada en más de una ocasión y mis más altas expectativas han sido desparramadas. Sin embargo, yo prefiero confiar. Si algún vez le dí el beneficio de la duda a una persona y este lo traiciono, no implica que todas las demás personas deban conocer en mi a una persona huraña y desconfiada.
Yo sé que el mundo es malo, que las personas muchas veces son malas, pero también sé que un hay personas en quienes confiar, o por lo menos quiero creerlo así. Tengo un pequeña lista de personas por las que metería mis manos (y mi cuerpo si es necesario) en el fuego, mi lista se reduce vertiginosamente y me llevo un nuevo chasco, a pesar de eso yo prefiero confiar.
¿Qué es más arriesgado? sí, ¿Qué te expones más al dolor? sí, ¿Qué te llevas mil y una decepciones? sí, aun así yo prefiero confiar y si fallo en algo que sea en confiar de más y no en desconfiar sin más.
Ariel

viernes, julio 25

¿Clásico? ¿Qué es un clásico?

Alguien pidió alguna vez que describieran lo que era la belleza. Misión imposible, la belleza es tan subjetiva que no hay forma de hacerlo. Aquel refrán popular: "la belleza esta en los ojos del que mira" es tan cierto.

Apliquemoslo a la literatura. ¿Como defines un buen libro? Igual al final la elección esta más en el lector que en el escritor. El mismo Gabriel García Marquez dijo que cuando el finalizaba de escribir un libro, no lo leía nunca más ( se me hace difícil creerle) porque el libro dejaba de pertenecer a él y era del lector. El arte es subjetivo no hay duda.

Ahora hablando específicamente del "Amor en los tiempos del cólera" para mi es una de las mejores novelas de Marquez. Pero también he encontrado personas que no les agrada y no me parece extraño, leer a Marquez es casi como comer pescado, hay que sacar las espinas, morder con cuidado y aun así se corre el riesgo de tragarse algo errado. Pero no quiero hablar específicamente de este libro, pues este es un tema aparte. Más bien hablemos de la literatura en si.

¿Qué hace que un libro sea un clásico de lectura obligatoria? pues creo que hasta cierto punto es la aprobación de una gran mayoría. Muchos dicen: -¡eh! ese libro es bueno...- y tantos otros asienten con la cabeza y sin más ¡Zas! nace un clásico. Ahora a mi se me hace que muchas veces pasa con los libros, lo mismo que con el traje del emperador en aquel clásico cuento. Alguien que es "reconocido" dice que el libro es bueno y el publico temeroso de parecer "ignorante" aprueba diciendo: -sí el libro es bueno- aunque no entiendan un comino o no disfruten de la lectura.
Siendo sincero me pasa eso con Tolstoi, todos me han dicho: ¡Debes leerlo! (y prometo que lo haré) y tengo tomando polvo entre mis libros "La guerra y la paz" y es que por más que se diga que Tolstoi es un maestro, a mi no deja de parecerme aburrida toda la descripción detallista que da a todo. Sin embargo no puedo negar que "La muerte de Ivan Ilich" (del mismo autor) es de los mejores libros que he leído.

En resumen, el libro es algo muy personal. Un libro que te parece excelente en alguna época de tu vida, puede resultar después un completo fiasco y viceversa. Yo creo que no hay porque poner motes o sellos de obligatorios a los libros.

Mis amigos saben que cada cierto tiempo les digo: "Debes leer tal libro" obviamente lo que estoy diciendo es que a mi me ha fascinado, pero en más de una ocasión me han respondido: ¿Eso es lo que querías que leyera? lo que para mi era fascinante resulto ser hueco o aburrido o falso para mi amigo.

Concluyendo, todos tenemos derechos a que no nos guste un libro de Marquez, o Dostovesky o Cervantes o quien sabe que autor de clásicos. Porque la lectura al igual que todo arte es subjetivo y personal.
Todas estas palabras para decir que tenemos derecho a que no nos gusten los clásicos. :)

Ariel

jueves, julio 24

¿no te gustó? ¡pero es un clásico!


En estos días terminé de leer "El amor en los tiempos de cólera" por Gabriel García Marquéz. La verdad es que sé que ganó un premio Nobel pero, en realidad no me gustó tanto el libro. Supongo que era la temática del libro que no me gusto. En términos de narrativa, arte, etc. es un libro increíble. Él sí que sabe narrar. Desde el inicio te da una idea de algo que pasará en el futuro y tienes que seguir leyendo por pura curiosidad. Eso me gusto.

¿Te ha pasado alguna vez que has leído un libro, uno de los clásicos, de los grandes y no te gustó? La verdad es que te deja con dudas. ¿Es que tengo mal gusto? ¿Se me pasó algo? Yo creo que a todos nos ha pasado en algún momento. Para mi fue "El amor en los tiempos de cólera" y para otra persona será otro libro. Lo peor es cuando alguien te dice "lee este cuento" o "escucha esta poesía" y no te gusta o no lo entendiste. ¡Qué problema! Cuentame si te ha pasado.

miércoles, julio 16

Joel

Joel es español y actualmente vive en una ciudad del norte de España llamada Ferrol. Nació en 1981. Después de sus estudios primarios, continuó con "construcciones metálicas" (montaje de estructuras), "delineación" (diseño), y por último, estudió una licenciatura en Teología en Madrid y en Guatemala Académicamente, sus planes futuros incluyen estudiar un MA en filosofía. Prefiere lo rural a lo urbano, y le encanta dar paseos en ambientes naturales. Le gusta mucho viajar, hablar con sus amigos, aprender y leer.
Políticamente, no tiene ninguna tendencia determinada, aunque se considera un poco más conservador que liberal (aunque sin despreciar el movimiento de lo segundo). Le encantan los bocadillos de jamón y la comida italiana, y hacer deporte (últimamente, aprendiendo a jugar golf). Le gusta la teología, la filosofía y la historia, y cree que aún pueden aportar algo más que libros a la biblioteca.

Mariqui

Mariqui nació en Quito, Ecuador, y está enamorada de su cuidad. Por haber crecido a 2850 metros sobre el nivel del mar, le encantan los paisajes con montañas y nevados. Es adicta al chocolate, a las buenas películas y a tener conversaciones profundas con los amigos. Le encanta leer, escuchar música y cantar en armonías. Estudió comunicaciones en Quito y teología en Guatemala, y ahora trabaja en radio tratando de conjugar estas dos ramas.

Hannah

Hannah es panameña/estadounidense, le encanta caminar --en la playa y en la ciudad (casi cualquiera ciudad) encontrando lugares curiosos e olvidados. Le gusta leer, escribir, ir a conciertos, conocer personas nuevas, viajar, y tomar té. Le encanta cocinar y preparar comida para las personas que cruzan su camino. Le gusta escuchar y contar historias. Ella está interesada en la literatura, la educación, los derechos humanos, la comunicación, la naturaleza, la justicia y la reconciliación.

Ariel

Ariel ama los libros, las buenas conversaciones, los deportes y casi todo lo que tiene que ver con tecnología. Estudio cuatro años teología (de lo cual se siente perplejo) y actualmente estudia periodismo. Es Panameño/Guatemalteco y su fascinación es escribir. Le gusta la narrativa, las historias bien contadas y los poemas que realemente dicen algo.

sábado, julio 12

Libros gratuitos en Japón


En estos días he tenido muchos motivos para llorar incluyendo las que mencionó Ariel recientemente. Pero estoy practicando hacer algo bueno de lo malo. Así que, no hablemos de eso, aquí hay un motivo para llorar de felicidad, si viviéramos en Japón.

Gracias a narrador.es encontré el sito de web de Kirai que además de sus curiosas observaciones en cuanto a Japón, me ha hecho reír en voz alta con sus fotografías de personas durmiendo por cualquiera parte en Japón. Pero, no era eso lo que quería compartir con ustedes.

Parece que en algunas partes del transporte publico en Japón tienen estantes donde cualquier pasajero puede llevar un libro y dejar otro. ¡Que idea tan genial! Sería increíble si tuviéramos ese tipo de confianza mutua que permitiera promover una cultura de lectura ¡compartiendo libros en el transporte publico!

viernes, julio 4

Dos motivos para llorar

Hace dos semanas, ocurrió en Panamá un hecho que la prensa no dudo en calificar de tragedia. La selección nacional de fútbol, en la que tantas esperanzas se habían puestos, resulto eliminada cuando menos se pensaba. Todas las portadas de los periódicos al día siguiente hablaron al respecto, la radio, la televisión. Las personas no comentaban otra cosa que no fuera la onda tristeza que sentían por el resultado de ese juego.

Quienes me conocen, saben que soy un fiel fanático del fútbol, más aun si se trata de la selección nacional, así que también me sentía descorazonado, desanimado, abrumado por la derrota inesperada. Así que no voy a excluirme del problema del que voy a hablar a continuación.

El mismo día que en las diferentes publicaciones aparecía en primera plana la cara del "culpable de la eliminación" y los medios se dedicaban a justificar una derrota humillante, en segunda plana de la mayoría de los periódicos, apareció otra noticia que sí tenia matices de desgracia y sin embargo paso completamente desapercibida.

Se hizo un estudio a nivel de latinoamericana sobre nivel de educación. Panamá, nuestro flamante país del cual nos sentimos tan orgullosos por su pujante economía, su famoso canal, y nuestro crisol de razas, marcaba en los últimos lugares (al lado de Guatemala, El Salvador, República Dominicana y otros) Matemáticas, Español y Ciencias no era exactamente la especialidad de nuestros estudiantes, quizás si les hicieran un examen en cuanto a quién tuvo la culpa de la eliminación de Panamá, todos saldríamos altamente sobresalientes.

Curiosamente, marcando en punta con calificaciones sobresalientes, esta la pequeña, bloqueada y socialista isla de Cuba, lo cual me hace poner las cosas en perspectiva. Mientras Panamá nada (o aparenta hacerlo) en la abundancia, nuestra futuras generaciones crecen sin saber un pepino de Español, Matemática o Ciencias. Cuba por su lado, víctima de un bloqueo (injusto y arbitrario) da al Cesar lo que es del Cesar y sabe que su futuro pende de lo mucho o lo poco que sepan las generaciones que un día tendrán en sus manos al país.

Me descorazona también pensar que nuestro país se sume en el conformismo, que somos tan triviales como para ignorar semejante realidad y llorar sin pudor por nuestra selección de fútbol,
Creo absolutamente en le hecho de que Panamá es un país de oportunidades, de que es el país del momento para la inversión, y que de seguir la taza de crecimiento que lleva hasta ahora, vendrá un futuro esplendoroso. Sin embargo ¿En manos de quien quedara? Si nuestros estudiantes no saben ni leer, ni sumar o explicar tan siquiera que es la clorofila.

Estamos criando un montón de ignorantes (por no decir burros) que lo único que saben es gritar y salir a la calle a tirar piedras en contra de la autoridad. ¿Para que los estamos preparando? Al parecer, viendo los últimos acontecimientos para lo único que serán útiles sera para técnicos de fútbol (al parecer no se requiere demasiada inteligencia)

Panamá tiene un motivo de peso para llorar, pero más que eso para actuar.