martes, julio 7

rompiendo el silencio


[Mi silencio no se debe a nada. Bueno, miento. Mi silencio se debe a tantas cosas que no puedo escoger una como “la culpable”. Iba a decir que me falta material para escribir pero eso es, una vez más, mentira. Tengo un exceso de material. Iba a decir que me falta tiempo pero eso tampoco es muy cierto, el tiempo existe para usarse como a uno le parece y resulta que no la he utilizado para escribir aquí. Me iba a disculpar por no escribir pero, después me di cuenta que tal vez nadie iba a leer esto, no es que en realidad alguien note mi ausencia en este mundo cibernético. Así que resulta que la disculpa es para mi ego. ]

Así que sin orden en especial, algunas de las cosas que he estado pensando, leyendo, y viviendo en estos días…

Estoy leyendo un libro ahora mismo que se llama Rilke y Andreas-Salomé: Una Historia de Amor en Cartas. Me encanta. Como resultado de leer este libro me he sentado a escribirles cartas a algunos de mis amigos. Hay pocas cosas tan especiales como recibir una carta, escrita con la mano propia de una persona que quieres. Creo que escribir cartas es un arte literario. Existen ensayos, novelas, poesía, etc. pero creo que las cartas son una categoría literaria diferente a todas las demás. Bueno, eso es lo que yo pienso.

He estado pensando en la naturaleza de la “fe”, de donde proviene y como se consigue. Es extraño, es como si las personas que la consiguen son aquellas que tienen fe que se puede tener fe. Es un misterio.

También he estado pensando que la “hospitalidad” es un acto espiritual. La “hospitalidad” se define como; “acogida y asistencia a los necesitados” y el “recibimiento afectuoso que se hace a los visitantes.” Para mi, invitar a alguien a comer, a conversar, a descansar en mi presencia o en mi hogar es uno de las cosas mas bonitas en la vida.

Se dice que “Se llama hospitalidad al acto de dar hospedaje a peregrinos, menesterosos y desvalidos, recogiéndolos y prestándoles la debida asistencia en sus necesidades…La hospitalidad se consideraba entre los antiguos como la mayor de las virtudes y era un deber ejercerla con los extranjeros, viajeros y desconocidos…en el Occidente ha pasado a ser un ejercicio oneroso, debido a la abundancia de relaciones y a la multiplicidad de viajeros. “

Creo que es cierto, la hospitalidad no existe como antes, si vamos a comer bien vamos a un restaurante, si queremos un ambiente relajante vamos a un resorte, se nos ha olvidado como crear espacios hospitalarios en nuestro diario vivir. No se, lo sigo pensando…

Aunque vivo en una ciudad repleta de arte y cultura siento que puedo disfrutar de muy poco de todo lo que se ofrece aquí. Pienso aprovechar mas de lo que se ofrece aquí… eso incluye explorar mis nuevos intereses en cosas tan varias como el Capoeria de Brasil y comida exótica. En realidad, creo que la “cultura” es tan amplio incluye tantas cosas como la música y el baile, la comida, las artes visuales, el cine, los idiomas, la literatura y poesía… me siento asombrada a la variedad de culturas que pudiera explorar sin irme de esta ciudad.

He descubierto mucha musica recientemente. En los últimos meses he estado disfrutando de la música ‘acústica/indie’ que es un fenómeno muy –no se como describirlo—es bonito. A mi me gusta. Pero, hay mucha mas “cultura” que me gustaría explorar y disfrutar... y quizás compartir aquí.

En los eventos de la actualidad tengo que confesar que estoy asombrada con la cantidad de personas sin hogar aquí en esta ciudad, tambien estoy viendo asombrada y triste los sucesos en Honduras y en la China, me rompe el corazón saber que siguen muriendo muchas personas inocentes por guerras y sida en África e intento no ser indiferente a las tensiones en Irán, Iraq, Pakistan, e Israel…es posible ser un ciudadano del mundo?

martes, junio 30

Heroes


Alimentad el espíritu con grandes pensamientos. La fe en el heroísmo hace los héroes.
Benjamin Disraeli


Los últimos días me he puesto al día con mis súper héroes favoritos: Wolwerine, Spiderman, Batman, Superman, los hombres X etc. Desde pequeño sufrí ( o mejor dicho disfruté) con ver a estos hombres, mutantes y extraterrestres luchar por la justicia, el honor, la moral, etc. Y aunque admirábamos sus extraordinarios poderes de regeneración, vista rayo laser, telas de araña o en el caso de Bruce Wayne (Batman) –un ser humano común y corriente como tú o como yo solo que con mucho dinero- los notables adelantos tecnológicos, admirábamos aun más el hecho de que fueran personas integras. A pesar de los poderes que podían hacerle mucho más sencilla una vida de villanías, ellos optaron por el bien, por la justicia etc.

Sin embargo habrá que ver las últimas ediciones de los comics (y algunas no tan recientes) donde todos los súper héroes (sin excepciones) pasan por una etapa de oscurantismo donde el “lado oscuro” se apodera de ellos y comenten crímenes tan o más atroces que contra los que lucharon. Todos los héroes tuvieron su caída, algunos más estrepitosa que otra, otros simplemente envejecieron o fueron derrotados por algún ser maligno. Triste final para nuestros héroes, más tomando en cuenta que al final eran la esperanza de la humanidad.

Sin duda que la decadencia de nuestros héroes tiene mucho que ver con la constante espiral descendente sobre la cual estamos. Antes era posible crear un mundo imaginario donde los héroes eran seres extraordinarios física y moralmente. Hoy, inclusive ese mundo de fantasía se ha corrompido y los héroes siguen siendo fuertes, pero ya no tan honestos. Quizás exagero, no sería nada nuevo, pero me parece que la desesperanza del hombre se ha filtrado por cada recoveco posible. Sin héroes de carne y hueso, sin héroes de ficción. La corrupción y putrefacción de este mundo traspaso desde nuestro mundo hasta los mundos imaginarios.

Kierkegaard dice que la desesperación es un buen síntoma pues significa que nos damos cuenta de que algo va mal. Pero ¿en realidad no estamos dando cuenta? O simplemente estamos desesperados porque este mundo va cuesta abajo y yo (sin querer) estoy dentro de él. La desesperación se ha hecho tan común que ni siquiera la percibimos. Política, economía, desastres naturales, todos se unen para decir: No hay esperanza.

Nunca he tenido problemas con diferenciar realidad de ficción, pero sí creo que nuestra ficción es un reflejo de lo que piensa el mundo, de lo que siente, de las cosas que le lastiman y le duelen. Francis Shaffer escribió una vez comentando sobre los semidioses romanos: “Un semi-dios tarde o temprano iba a decepcionar a sus seguidores porque el lado humano haría algo digno de un humano y no de un Dios” lo mismo ocurre con nuestros héroes, picados por arañas, multimillonarios, alterados genéticamente, etc, pero todos con raíz humana y por tanto condenados a fallar.

Dios sin embargo permanece inmutable. Y es al final la única fuente valedera de esperanza, los héroes humanos nos van a fallar, lo políticos, las instituciones (inclusive los héroes de la Biblia fallaron) pero Dios permanece como un principio eterno de amor, moral y valores que nunca jamás será alterado, derrotado o vencido como algunos han querido hacerlo. Sigo fascinado con los comics, aun me parecen entretenidos, solo que por unos segundos me hizo ver “con desesperación” que el mundo necesita esperanza.

lunes, junio 22

Yo tengo algunos sueños o lo que aprendí de UP


Tengo varios días escribiendo en mi mente. No había permitido que las ideas iniciaran el largo viaje hasta mis dedos y pensaba extender aun más el tiempo sin embargo ayer (mi computadora tomó una larga ducha para la cual no fue fabricada) hice un pacto, si mi laptop encendía, me pondría hoy en la tarea de escribir sobre lo que anda rondando en mi mente hace días. Y pues aquí estoy, en mi laptop recién lavada (es Toshiba por si quieren saber la marca de las laptops resistentes al agua) intentando plasmar de una vez por todas esas ideas.

He estado pensando en cuanto a los sueños, las metas, los ideales, aquellas cosas que desde pequeño señalamos y decimos algún día yo seré… y que luego se convierte en la obsesión de nuestras vidas, muchos cambiamos nuestros sueños y metas según crecemos o según vamos descartando una que otra opción. Algunos soñamos en grande para luego pasar una vida luchando. Otros prefieren ser realistas e ir soñando conforme vayan apareciendo “cosas” en su vida. Algunos más les da por soñar disparatadamente. Y no voy a señalar de correcto o incorrecto ninguna de las formas de soñar, pues no es mi intención ni está dentro de mis capacidades.

Pero quiero señalar un error con el cual me identifico plenamente. Los sueños están allí para ser disfrutados no para ser sufridos. Algunos sueños implican largos periodos de tiempo, otros quedaran a un tris de realizarse, algunos nunca llegarán a cumplirse y otros morirán en la cuna. Sea cual sea el caso, los sueños deben ser disfrutados aun en ese terrible periodo de transición en el cual el mundo entero y el cosmos parece conspirar en nuestra contra.

Quizás debí empezar este escrito señalando que hace algunos días vi UP una película que no tiene desperdicio, seas un soñador o no. Es divertida, entretenida y sobre todo aleccionadora. No quiero adelantar nada de la trama pues aunque Pixar no me paga un centavo por hacerle publicidad, espero quieras verla y vislumbres a lo que me refiero cuando digo que los sueños están para ser disfrutados y no sufridos.

Mi vida está llena de sueños, la gran mayoría de ellos en el largo proceso de llegar a hacerse realidad. Suelo desesperarme pues a veces no veo la forma suelo tentarme con darme por rendido, con intentar otra cosa, con dejar de luchar. Pero he tomado la decisión de disfrutar tanto de mis sueños como del sinuoso camino que me lleva hasta ellos (si he de llegar) he decidido que daré lo mejor de mi (al final es todo lo que puedo hacer) y los sueños se irán cumpliendo por si solos y si no se llegan a cumplir igual disfrutaré el intento, sonreiré porque tengo un sueño y nunca más maldeciré para mis adentros por sentirme tan lejos de lo que más quiero. Voy a disfrutar mi sueño y no a sufrirlos. Al menos haré el intento =)

Ariel

P.D. ¿Este tipo de escrito lleva P.D.? realmente no lo sé, lo que quería aclarar es que quizás este post es un poco más “personal” de lo que acostumbro escribir aquí, ocurre que este post nació como un e-mail pero sufrió una metamorfosis en el camino y terminó convertido en lo que aquí ven. Valga la aclaración.


martes, mayo 19

es necesario que yo mengue

fijemos la mirada en Jesús, el autor y perfeccionador de nuestra fe.
hebreos 12:2
es necesario que él crezca, y que yo mengue.
juan 3:30

En estos días estuve pensando en el acto creativo y que la verdadera riqueza en la vida se encuentra en observar la creatividad que nos rodea y --cuando nos toca-- participar en crear, es la invitación de la vida.

Uno de mis autores/poetas favoritos escribió las siguientes palabras "Si su diario vivir le parece pobre, no lo culpe a él. Acúsese a sí mismo de no ser bastante poeta para lograr descubrir y atraerse sus riquezas. Pues, para un espíritu creador, no hay pobreza. Ni hay tampoco lugar alguno que le parezca pobre o le sea indiferente." Para un espíritu creador, no hay pobreza. No hay lugar que le parezca pobre o le sea indiferente.

Por esto, el espíritu de Dios es el que tiene que crecer en mi, el es el Creador. El que da el espíritu de creatividad a cada uno de nosotros, "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho." Me encanta el uso de la palabra "verbo" es tan activo pero también es tan literario. Las palabras mismas son creativas y parte de la creación.

Por esto, "es necesario que él crezca, y que yo mengue." El es el Creador, el que da ese espíritu de creatividad que ve lo hermoso en lo cotidiano, que inspira asombro en lo sencillo, que da capacidad de crear al que fue pobre anteriormente. El es el "autor y perfeccionador" de esto, de nuestra fe que nos da la capacidad de ver y percibir lo bello en lo roto, lo sublime en lo pobre. Nos da la capacidad de vivir la vida con este asombro y el placer sencillo de crear.

martes, mayo 12

La corrupción y mi espejo.

"Cada uno de nosotros sólo será justo en la medida en que haga lo que le corresponde."
Sócrates

Vivimos tiempos difíciles. No es una novedad, ni noticia de última hora pero este mundo va cuesta abajo. Vivimos días en que no se puede confiar en nadie, donde tu mano izquierda no sabe lo que hace la derecha pues lo más probable una de las dos está por traicionar a la otra. Tiempos en que palabras como moralidad, lealtad y fidelidad aparecen solamente en los diccionarios y eso si a los sabios de la Real Academia de la lengua Española no les da por quitarlas de allí, pues no tardara mucho en descubrirse que todas ellas han caído en desuso. Tiempos donde la belleza vale más que la inteligencia, la popularidad más que el honor y el dinero más que la vida de cualquier persona. Tiempos en que la gente buena, pese a ser más, ha optado por cruzarse de brazos y ver como los malos, pocos pero efectivos, se comen pedazo a pedazo lo poco que nos queda de humanidad.

El mundo ha venido en caída franca desde hace mucho. Algunos datan el inicio de la caída cuando una mujer come aquel histórico fruto prohibido y lo da a comer a su marido. No soy un amargado, al menos no creo serlo. Suelo disfrutar de la vida con sus placeres más triviales y suelo agradecer cada poco tiempo a Dios por la oportunidad de estar aquí en esta esfera dando vueltas alrededor del sol. Pero hay ciertas cosas que hacen saltar una chispa en mi cabeza, me hacen reaccionar.

Como es el caso del abogado Rodrigo Rosenberg (Q.E.P.D) . Este hombre era posiblemente el último justo sobre la tierra. No creo que fuera santo, ni siquiera perfecto. Sin embargo tenía un claro sentido de que no podía cruzarse de brazos, de que no podía permitir que su país (Guatemala) siguiera en manos de personas de la peor calaña. Y pese a que sabía lo que le esperaba decidió tomar el riesgo e ir en pos de la justicia y no de la comodidad personal. (Al final están los videos para que puedan ver la noticia)

Y ¿Qué hay de nosotros? Me pregunto constantemente. ¿Qué hay de mí? ¿Qué hago yo? No a macro escala, pues no todos estamos en la posición de poder enfrentarnos a las autoridades corruptas como lo hizo este abogado. Pero ¿Qué de aquellos pequeños actos de injusticia? ¿Qué de mis personalizados y consentidos actos de corrupción? ¿Qué de aquellos “pequeños deslices” que no le hacen mal a nadie?

La próxima vez que al hojear un periódico, sientas una ola de indignación por lo mal que anda el mundo, por lo corrupto de tu gobierno o por cualquier otra de las razones que nos podemos indignar. Querrás saber quién es el responsable. Los teólogos descarrilados culparan a Dios, los políticos al gobierno de turno, el gobierno al sistema global y así la culpa pasara de mano en mano sin que nadie la reconozca como propia. Por eso la próxima vez que te lo preguntes, párate frente a un espejo y veras al responsable. O pasa por mi casa y señálame a mí también pues también tengo culpa.

Las palabras de Rodrigo Rosenberg deben ser oídas con atención. ¿Qué estamos dispuestos a hacer nosotros por la moralidad? ¿Por la justicia? O es que simplemente nos cruzaremos de brazos eternamente esperando que alguien haga algo. Alguien eres tú, alguien soy yo. ¿Qué vamos a hacer?

Ariel

Video 1

Video 2